(InfoCatólica) La nueva Ley Presupuestaria aprobada en Italia cambia de forma radical el panorama educativo en el país, un cambio que está provocando un animado debate. Contra los deseos de la oposición y los sindicatos, el gobierno ha decidido apoyar al sector de la educación privada con un bono o cheque escolar, una medida que, según sus partidarios, incrementa la libertad educativa y, según sus adversarios, constituye un serio perjuicio para la escuela pública.
El nuevo presupuesto incluirá fondos de un máximo de veinte millones de euros para sufragar subvenciones de hasta mil quinientos euros por alumno de familias de ingresos no elevados que asistan a un colegio privado. Las subvenciones se aplicarán a la mayor parte de la educación secundaria.
La medida va acompañada de bonificaciones en el impuesto municipal para colegios privados cuyo coste medio por estudiante no supere los niveles establecidos anualmente por el Ministerio de Educación, que serán considerados no comerciales. Como ha informado Il Corriere della Sera, el Ministro Giuseppe Valditara ha definido la iniciativa como «una batalla por la libertad» y ha señalado que la ayuda total casi alcanzará los setecientos millones de euros.
Diversas asociaciones familiares y federaciones de colegios católicos han aplaudido la medida, al menos como un comienzo en el camino hacia la plena igualdad entre colegios públicos y privados. Los sindicatos, sin embargo, han criticado la medida, teniendo en cuenta que está previsto realizar recortes de más de seiscientos millones de euros en el sector de la escuela pública a lo largo de los próximos tres años, y denuncian que no tiene sentido apoyar a la escuela privada a la vez que se le quitan recursos a la pública.
Por otro lado, los partidarios de la medida gubernamental recuerdan que, en buena parte de Italia, disminuyen los alumnos de la escuela pública y aumentan los de colegios privados, una situación que debe ser reconocida en las políticas gubernamentales. Además, los que llevan a sus hijos a colegios privados pagan sus impuestos como los demás y, a priori, resulta injusto que se les haga elegir entre la libertad educativa y la ayuda pública.
El ejemplo de Italia y los resultados que pueda tener el cheque escolar italiano serán sin duda muy significativos para países similares, como España, donde la posibilidad de poner en marcha un sistema de cheque escolar sigue suscitando grandes polémicas.








