(LSN/InfoCatólica) La policía arrestó el 6 de enero en Vancouver (Columbia Británica) al activista provida Lane Walker por defender la vida humana fuera de una clínica abortista, en lo que se presenta como un nuevo golpe contra quienes intentan llevar al espacio público una denuncia del aborto y un testimonio a favor de los no nacidos.
La detención tuvo lugar en el Everywoman’s Health Center, en Vancouver. Según los hechos relatados, Walker fue arrestado y acusado después de conversar con un transeúnte sobre la legislación que prohíbe el activismo provida en las inmediaciones de instalaciones donde se practican abortos.
Walker explicó el sentido de su presencia en términos de coherencia moral y de exigencia cristiana. En una entrevista reciente, declaró: «Cuando se nos dice que debemos amar no solo con palabras, sino con obras, creo que ese desafío de que nuestras palabras y nuestras acciones vayan en la misma dirección es realmente importante». Y añadió: «Y por cómo a veces se habla de esto, si de verdad crees que esto es el asesinato de un niño no nacido, entonces quizá deberíamos actuar como tal».
El 6 de enero fue, además, la cuarta ocasión en los últimos meses en que Walker acudió al exterior del centro para «defender la vida». Aquel martes, su testimonio público se prolongó durante cuatro horas. En ese tiempo, manifestó su oposición a las leyes de «zona burbuja» vigentes en Vancouver, que prohíben cualquier activismo provida dentro de 50 metros de un «abortion mill». Se afirma también que esas restricciones incluyen incluso la protesta contra la propia ley que impone la «zona burbuja».
La policía fue llamada con rapidez al centro y mantuvo una conversación con Walker durante dos horas. En ese intercambio, Walker indicó que estaba allí precisamente para protestar contra las leyes de «zona burbuja». Inicialmente fue acusado por una supuesta infracción de la Access to Abortion Services Act, aunque posteriormente los cargos fueron reducidos a un cargo de “mischief”.
Según Walker, los agentes presentaron su actuación como una «perturbación civil menor», y él lo comparó con la criminalización de protestas históricas: «lo cual sería el equivalente a acusar a los manifestantes del movimiento por los derechos civiles de reunión ilegal o alteración del orden por marchar sin permiso».
Walker tiene previsto comparecer ante el tribunal el 18 de marzo. Pese al arresto, reafirmó su determinación de seguir defendiendo a los no nacidos y de sostener públicamente la causa provida, insistiendo en que la ciudadanía tiene el deber de proteger a los indefensos.
En esa línea, formuló su posición en clave explícitamente cristiana: «Es más que importante, es nuestro deber sagrado, y es la implicación de la enseñanza de Jesús y de su ejemplo para nosotros: tomar tu cruz». Y continuó: «Él no dijo adorar su cruz. Dijo, con palabras sencillas: «Ordena tus asuntos personales y entra en el conflicto», es decir: «Ama a Dios y a tu prójimo cada día»».
Walker desafió también a los provida a salir de la comodidad y a defender públicamente al no nacido, con el objetivo de difundir un mensaje de vida y esperanza. Al mismo tiempo, reconoció la dificultad de sostener esa tensión entre lo privado y lo público: «Puedo decir con certeza que esa tensión y esa división entre la vida pública y la vida personal es muy difícil porque mucha gente aprecia mi sentido de que realmente necesitamos tener una relación significativa con Jesús».
En continuidad con esa idea, insistió en que la fe no puede quedar reducida a una adhesión meramente intelectual: «Tiene que ser algo real que sucede; no solo una doctrina en la que crees, no solo una apologética que discutimos y defendemos». Y concluyó: «Debe ser y necesita ser una experiencia real de quién es Jesús en nuestras vidas».
En el texto se presenta a Walker como uno entre muchos activistas provida que se han opuesto a legislación contraria a la vida para llevar un testimonio de verdad a las instalaciones abortistas en Canadá. Se menciona que, a comienzos de este año y tras meses de vistas judiciales, la activista provida Linda Gibbons fue absuelta después de haber sido arrestada por dar testimonio fuera de una instalación abortista en Toronto. Asimismo, se señala que el grupo provida Right Now se infiltró en cuatro centros abortistas para exponer abortos tardíos en Canadá; sus vídeos se difundieron ampliamente en redes sociales y reavivaron el debate sobre el aborto en el país.








