Categoría: General

25.02.10

Sacerdotes según san Juan y san Pablo, como Jesucristo

A las 11:28 PM, por Mons. Sebastián
Categorías : General

El ser sacerdotal de Jesús, según san Juan

Podemos hacer un recorrido por el evangelio de San Juan para ver el fundamento, la originalidad, la unicidad del sacerdocio de Jesús. Dios le ha dado el poder de juzgar, el que crea en lo que él dice no tendrá juicio de condenación, sino que alcanzará la vida eterna, ha pasado de la muerte a la vida; el Padre le ha dado el poder de dar la vida (Jn 5, 22.24.26). Las Escrituras hablan de él, Moisés da testimonio de él, un testimonio que los judíos no aceptan, porque su orgullo les impide entender las Escrituras en su verdadero sentido (Jn 5, 44).

Lo que Dios nos pide es que creamos en el que El ha enviado (Jn 6. 29). El es el pan de Dios que viene del Cielo para dar la vida al mundo. El ha venido al mundo para hacer la voluntad de su Padre y la voluntad del Padre es que no rechace a nadie sino que nos resucite en el último día. El Padre quiere que todos los que vean al Hijo y crean en El tengan vida eterna y El los resucitará en el último día. (Jn 6, 34-40). Sólo El, que viene del Cielo, conoce al Padre. El es el verdadero pan del Cielo, el pan de vida, quien cree en El no morirá (Jn 6, 43-50). Este pan de vida es su propia carne entregada en sacrificio por nosotros.

Desde el principio, en la conciencia de Jesús está presente la previsión de la cruz, por eso su presentación como pan del cielo pasa a ser invitación a comer su carne y beber su sangre, en una evidente alusión a su muerte. Su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida. Jesús es consciente de que llega a ser pan de vida para toda la humanidad mediante su muerte en la cruz. (Jn 6, 53-59). Este “comer su carne” es sinónimo de “vivir por El”. Como El vive con y por el Padre, así tenemos que unirnos a El (por la fe) para poder vivir con El y por El (vv. 57 y 58). “Nosotros creemos y sabemos que Tu eres el Santo de Dios” (v.69). Sabe que uno de los suyos le va a entregar. “Uno de vosotros es un diablo”.

Leer más... »

11.02.10

Sacerdote nuevo, sacerdote eterno

A las 10:21 PM, por Mons. Sebastián
Categorías : General

Jesucristo, el único Sacerdote del Nuevo Testamento

Para valorar nuestro sacerdocio tendríamos que comenzar negándolo. Esto puede sonar mal, quizás no es del todo verdadero, pero no está mal decirlo para darnos cuenta de que en nuestro mundo el único verdadero sacerdote es Jesucristo. N. S. Es curioso que ahora nos quieran decir que Jesucristo es un laico. Y de ahí sacan consecuencias peregrinas de eclesiología y de espiritualidad cristiana. Esta misma semana leía en una Revista de Teología, Que Jesús nos es clérigo sino laico. No pertenece a la casta de los levitas sino de los laicos. Somos discípulos de un profeta laico. Por eso la Iglesia no tiene que ser clerical, sino laica, Iglesia de hermanos, sin jerarquía ni poderes de ninguna clase. Confusión, sofismas, saltos en el vacío.

Sacerdote significa ser mediador entre Dios y los hombres, poder hablar a los hombres en nombre de Dios y sobre todo poder presentarse ante Dios en nombre de la humanidad. Ser sacerdote es traspasar el muro impenetrable que separa de Dios el mundo de los hombres. El sacerdocio de la antigua alianza no cumplió la obra de Dios, es Jesús quien la ha llevado a su perfección (Hb 7, 19). La carta a los Hebreos nos dice que los sacerdotes de la Antigua Alianza tenían que repetir sus sacrificios una y otra vez porque no eran eficaces, no lograban comunicarse realmente con Dios ni abrir los caminos de la humanidad hasta la verdad de Dios.

En cambio, la hora de Jesús es la hora definitiva, la hora de las cosas verdaderas y definitivas. Viene hasta nosotros el Reino de Dios y es el tiempo de establecer relaciones verdaderas y efectivas con Dios. Nadie es capaz de hacer presente a Dios en el mundo sino su Hijo Jesucristo. Solo Jesucristo viene de Dios y puede hablarnos de Dios; solo El puede conducirnos hasta Dios y representarnos delante de El. En el Nuevo Testamento no hay más sacerdocio que el de Cristo, ni hay otro sacerdote que Jesucristo. Por eso, después de Cristo, no hay una familia ni una casta sacerdotal. Nadie es sacerdote por sí mismo, el sacerdocio verdadero, eficaz, definitivo es sólo el de Cristo, y los demás somos vicarios suyos, representantes, enviados del sacerdote único, universal e irrepetible. Su sacerdocio es inmenso, lo envuelve todo y lo abarca todo. Siempre vivo, eternamente junto a Dios, para interceder por nosotros.>”.

Leer más... »

17.01.10

¿Estaba Dios en Haití?

A las 11:31 PM, por Mons. Sebastián
Categorías : General

Estos días estamos todos conmovidos por la catástrofe de Haití. Una vez más la naturaleza parece que se ensaña contra la vida de los hombres. Nos hablan de más de 200.000 muertos y tres millones de afectados. Uno de cada cuatro habitantes del país. Las televisiones nos han mostrado imágenes terribles. Hemos visto personas semienterradas pidiendo auxilio, madres afligidas llorando sobre sus hijos muertos, cadáveres amontonados en las calles.

Ante el sufrimiento de tanta gente inocente, no puede faltar quien plantea la pregunta de la audacia humana: ¿Cómo Dios puede permitir esto? Si es verdad que el mundo fue creado y está regido por un Dios bueno, ¿cómo es posible que ocurran estas calamidades? Algunos, con apariencia de una radical honestidad, dan un paso más: Ante estos hechos, vale más pensar que no hay ningún Dios en el Cielo. Si lo hubiera sería un ser muy cruel y muy injusto. El sufrimiento de los inocentes ha sido y está siendo argumento, aparentemente insuperable, para muchos ateos. Recordemos las novelas y el teatro de Albert Camus. Estos cuestionamientos parecen intelectualmente honestos y humanamente solidarios. En el fondo, por lo menos objetivamente, son bastante hipócritas, tirando a impíos, pues culpan a Dios de nuestros males sin preguntarnos por nuestra propia culpabilidad. ¿Podemos culpar a Dios de estas desgracias?”.

Leer más... »

16.01.10

Aborto y educación de la sexualidad, temas pendientes

A las 10:15 AM, por Mons. Sebastián
Categorías : General

El aborto es un tema pendiente porque, haga el Gobierno lo que haga, los católicos y otros muchos españoles honestos seguiremos hablando del tema. Nuestro objetivo no es luchar contra el gobierno, eso será un efecto secundario. Nuestro objetivo central tiene que ser convencer a los españoles, y sobre todo a los jóvenes de que el aborto, es una barbaridad, un homicidio y un daño moral muy grande para quien lo comete. Pase lo que pase con la ley, el debate social sobre el aborto tiene que continuar. Y tenemos que esforzarnos para centrarlo en los puntos centrales. Perdemos fuerza si nos dejamos enredar en las cuestiones secundarias.

Lo primero que hay que hacer es aclarar bien lo que es el aborto. Nada de interrupción del embarazo. En el aborto voluntario lo que se hace es matar violentamente a un ser humano inocente e indefenso. Para quien se quiere enterar, la ciencia hoy muestra claramente que la vida humana comienza en el momento de la concepción. No hay saltos, no hay cambios substanciales, en el momento de la concepción comienza a vivir un nuevo ser humano. ”.

Leer más... »

25.12.09

Una Navidad religiosamente alegre

A las 11:46 PM, por Mons. Sebastián
Categorías : General

Por más que digan, la Navidad no empieza en el Corte Inglés. La osadía de los publicitarios es ilimitada. La Navidad comienza en el corazón de Dios, en el amor de la santa Trinidad. El texto del evangelio de san Juan que leemos hoy en la Misa es, sin duda, uno de los textos más solemnes y más grandiosos de la literatura universal. Vale la pena que todos los cristianos lo leamos despacio en casa hasta que se levante en nuestro corazón una oleada de gratitud y de alegría.

Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, no quisieron dejarnos solos. Saben mejor que nosotros lo complicado de nuestra vida, conocen nuestra fragilidad, por eso quisieron estar cerca de nosotros para ayudarnos a vivir nuestra humanidad con acierto y con paz. Me gusta pensar en la Encarnación del Hijo de Dios como el gesto de ternura de una madre cuando se inclina sobre la cuna de su hijo para cogerlo en sus brazos. Dios se inclina hasta nuestro mundo, nos coge en sus brazos en la humanidad de su Hijo Jesús, para hacernos a todos hijos en su Hijo. La Navidad es el desbordamiento de la ternura y de la compasión de Dios hacia nosotros. “Ha aparecido la humanidad de nuestro Dios”.

Leer más... »

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 ... 15 >>

Fernando Sebastián Aguilar

Fernando Sebastián Aguilar

Arzobispo emérito de Pamplona y Tudela desde 2007. Nacido en Calatayud, Zaragoza, en 1929, claretiano desde 1946. De 1957 hasta 1979 su principal ocupación fue la docencia en Teología, fue Rector de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Desde 1979, sucesivamente fue Obispo de León, Coadjutor de Granada, Administrador Apostólico de Málaga y Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela. Fue también Rector y Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca, así como Secretario primero y luego Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española. En la actualidad reside en la Casa Sacerdotal de Málaga.

En este blog

Marzo 2010
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        
Quiénes somos | Contacta con nosotros | Aviso Legal y Condiciones de Uso