26.11.16

Ante la muerte de Fidel Castro

En la época cristera, los católicos mexicanos rezaban a San Judas Tadeo para pedirle la muerte del tirano Calles, su cruel perseguidor; con los bríos propios del pueblo azteca, decían:

-          “Diosito: ¡que se muera Calles, aunque se convierta…!”.

 

Pues bien; ha fallecido hace horas un tirano; no el más grande; no el mejor de ellos, pero sí quizás el último de los dinosaurios comunistas; el hombre que –títere incluso de los intereses liberales–ha esparcido el mal intrínseco del marxismo como lo había profetizado la Virgen en Fátima.

Y ahora vendrán días de duelos proceratos hipócritas a diestra y siniestra. Y algunos se alegrarán (en secreto) y otros en público; y otros –pocos– lo llorarán.

Y vendrá el cliché del pensamiento único que reza: “la muerte no se le desea a nadie” o “no se puede alegrar uno con la muerte de alguien…”, etc.

Porque es “política” e “históricamente” correcto hacerlo. ¡Sandeces!

Eso no es católico; porque lo políticamente correcto no es católico: es mundano.

Leer más... »

25.11.16

La usura como pecado contra natura (1/2)

La usura como pecado contra natura (1/2)

Enrique de Zwart

                               

E. Michael Jones, Barren Metal: A History of Capitalism as the Conflict between Labor and Usury. Fidelity Press, South Bend, Indiana. 2014. 1456 p.

“For when did friendship take a breed for barren metal of his friend?”

(Si fueras mi amigo, no pedirías ruin usura por un metal estéril e infecundo). Antonio confrontando al usurero Shylock, El Mercader de Venecia, William Shakespeare

 

La más aborrecida de todas las formas de obtener dinero y con justa razón, es la usura, porque en ella, la ganancia procede del dinero mismo y no de los objetos naturales. El dinero estaba destinado al uso de intercambio, y no para incrementarse por medio del interés. El término interés que significa la creación de dinero a partir del dinero se le aplica también a su multiplicación. De todos los modos posibles de obtener riquezas este es el más contrario a la naturaleza (Política, Libro primero, Aristóteles).

La usura es real

Hay gente hoy en día que no sabe que es la usura. Quizás no han escuchado jamás la palabra. Otros, incluyendo muchos católicos, piensan que la usura ha dejado de ser un problema actual. Ciertos católicos liberales, y neoconservadores, han argumentado que la Iglesia cambió su posición respecto a la usura, y usando esto como trampolín arguyen luego que del mismo modo debería cambiar su posición respecto a la anticoncepción.

Esta conexión entre usura y pecado contra natura es lo que el polímata E. Michael Jones, editor de Culture Wars, ha iluminado en otra gran obra: Barren Metal: A History of Capitalism as the Conflict between Labor and Usury. Desde la segunda mitad del siglo XX, digamos a partir del CVII, los pecados de la carne se han vuelto menos relevantes. Asimismo los pecados de las finanzas también parecen haberse vuelto obsoletos.

Leer más... »

23.11.16

Leído para ud.: segundo tomo de la obra "Lutero y el luteranismo", del P. Denifle

Hace unas semanas compartíamos aquí con uds. el primer volumen de un libro casi inhallable del dominico Heinrich Denifle titulado “Lutero y el luteranismo. Estudiado en las fuentes; allí, con enorme maestría y cronológicamente, se desenmascara al “reformador” y la crudísima realidad de sus ideas.

Algunos ejemplos pueden verse aquí:

-          El papado, según Lutero

-          El libre examen, según Lutero

-          La concepción de la mujer para Lutero

-          Los judíos según Lutero

-          La vida religiosa según Lutero

-          La inteligencia, Aristóteles y Santo Tomás, según Lutero

-          Los frutos de la reforma, según Lutero

 

Advertimos: no se trata de una “vida de Lutero”, sino más bien un análisis pormenorizado de su pensamiento a partir de las fuentes.

El segundo tomo puede descargarse desde aquí

Que les sea útil, para

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

 

21.11.16

La muerte de Lutero

¿Cómo murió Lutero?

La versión oficial protestante narra que el mayor artífice de la ruptura cristiana falleció de muerte natural, el 15 de febrero de 1546, luego de un viaje a Eisleben y padeciendo una angina en el pecho; ¿fue realmente así?

Un estudioso alemán contemporáneo, Dietrich Emme, ofrece una versión muy diferente en una revisión de los hechos. En su “Martin Luther, Seine Jugend und Stu­dienzeit 1483-1505. Eine doku­mentarische Darstelleng[1] (“Mar­tín Lutero: La juventud y los años de estudio desde 1483 al 1505. Bonn 1983”) señala que Lutero se suicidó; pero no es el único en señalarlo.

Asimismo, un psicoanalista freudiano, M. Roland Dalbiez,en su estudio sobre “La angustia de Lutero”[2],le atribuye «…una neurosis de angustia gravísima, tan grave que uno puede preguntarse si no ha sido debida a un estado-límite en la frontera entre la neurosis, por una parte, y el “raptus suicida”, por otra, un automatismo teleológico anti-suicida»[3].

Sí; Lutero tuvo tendencias suicidas, como puede corroborarse en sus mismas “Tischreden” (“Charlas de sobremesa”) donde se reporta, entre otras, una de sus conversaciones con el pastor Güben, Leonhard Beyer, ocurrida en el año 1551:

 

Leer más... »

20.11.16