26.09.17

España al confesionario: la Controversia de Valladolid (2-6)

 2. Un Papa equivocado

 

El padre Bernardino de Minaya, sacerdote dominico e incansable viajero, había recorrido casi toda tierra firme conquistada; apasionado defensor de los indios, al llegar a México alrededor de 1530 se encontró con que, a pesar de la prohibición expresa de hacer esclavos a los indios, la misma subsistía en dos casos: respecto de los prisioneros de guerra y los condenados a muerte cuya pena se había conmutado por la de esclavitud (la sufría no más de un 0,05% de una población de 6,5 millones de habitantes: unos tres mil indios).

Compadecido de ello Minaya convenció de este peligro horroroso al P. Julián Garcés, hermano suyo en religión que poco tiempo atrás había sido nombrado obispo de la pequeña diócesis de Tlaxcala en México de que lago debía hacerse. Garcés, de edad avanzada y amigo a su vez de Fray Bartolomé de Las Casas, redactó una dura crítica dirigida al Papa Paulo III, donde denunciaba:

“Los cristianos [españoles] no tenían cuidado de librar las criaturas racionales hechas a imagen de Dios de las rabiosas manos de su codicia”[1].

 

El mismo Minaya, alma mater de la misiva, se ofreció para hacer de emisario e, ignorando las disposiciones del Consejo de Indias, llegó hasta el Papa con la protesta. Tal fue su insistencia y tan poca información era la que llegaba desde el Nuevo Mundo que logró del pontífice un Breve (Pastorale officium, del 29 de Mayo de 1537), y una Bula (Sublimis Deus del 2 de Junio de 1537) donde se decía:          

“Declaramos, con autoridad apostólica, que los indios […] no pueden ser privados de su libertad ni del dominio de sus cosas; más aún, pueden libre y lícitamente estar en posesión y gozar de tal dominio y libertad y no se les debe reducir a esclavitud. Habrá que invitar a estos indios […] a recibir la fe cristiana mediante la predicación de la palabra de Dios y el ejemplo de una vida virtuosa”[2].

 

Leer más... »

24.09.17

España al confesionario: la Controversia de Valladolid (1-6)

«Fue en 1550, el mismo año en que el español había alcanzado el cénit de su gloria. Probablemente nunca, ni antes ni después, ordenó como entonces un poderoso emperador la suspensión de sus conquistas para que se decidiera si eran justas» (Lewis Hanke).

«La Controversia fue esencialmente un examen de conciencia religioso preparado por orden de un monarca (…). Un caso único en la historia» (Jean Dumont).

 

 

Para quien no adhiera al mito rousseauniano del “buen salvaje”, es común que piense que, cada tanto, el hombre peca; es decir, yerra, se equivoca. Esta era la visión (la cosmovisión) de la época que intentaremos reseñar aquí; una cosmovisión cristiana que analizaba sus actos independientemente de los resultados. Porque entonces, la ley natural y la ley divina aún existían; no habían sido derogadas por la modernidad ni pasadas al arcón de las prescripciones

De todo esto se trató la famosa Controversia de Valladolid, a saber, de un planteo moral y de conciencia sobre lo que se estaba realizando -por entonces- en las lejanas Indias occidentales. Y no será Inglaterra, ni Holanda, ni Francia, ni Portugal, quienes se plateen la legitimidad de las conquistas, sino España y el mismísimo emperador Carlos V, futuro monje de Yuste.

Para comenzar el análisis, conviene tener en cuenta que, a diferencia de lo que habitualmente se cree, la conquista de América fue una empresa llena de emprendimientos particulares, de aventureros y de hombres osados; no todos eran evangelizadores ni misioneros, ni hombres de “Iglesia”, como lo plantea Vicente Sierra con gran realismo:

“El hombre, para subsistir, necesita de un medio económico. ¡Quién lo duda! Creer que los Conquistadores dejaban su patria, corriendo el riesgo de una navegación en la que las naves que llegaban eran casi tantas como las que se perdían, para internarse en lo desconocido -¡y lo que era ese desconocido cuando se trataba de las selvas amazónicas, las punas chilenas o las fragosidades de Santa Marta!- (…) conducidos sólo por afanes espirituales, sería caer en torpeza”[1].

Leer más... »

22.09.17

"La bella virtù", cuarta edición. La virtud de la pureza según San Juan Don Bosco

Aunque estemos en tiempos de Sodoma, seguiremos predicando acerca de la pureza.

Venga la cuarta edición de este librito que tanto quiero.

P. Javier Olivera Ravasi

*    *    *

 

La “bella virtù”; así llamaba San Juan Bosco a la hermosísima virtud angélica; aquélla que nos hace semejantes a los ángeles del Cielo y que, si nos mantenemos firmes, nos hará ver al mismo Dios verdadero (Mt 5,8).

Es Ella: la virtud tan amada y tan buscada una hermosa damisela que tantos dolores de cabeza nos ha dado (y sigue dando) para adquirirla y mantenerla; es, en fin, una Dama hermosa que quiere de nosotros el combate singular contra el mundo (y el Príncipe de este mundo), sus tentaciones y seducciones.
Entre tantos escritores y tantas cosas hermosas que se han dicho hay un santo que se destaca por su especial ternura y predilección; este fue San Juan Bosco, el patrono de la juventud; su vida y su ejemplo están impregnados de anécdotas, sueños y enseñanzas acerca de la pureza,

Leer más... »

20.09.17

Jauja: tesis doctoral en Castellani e invitación a congreso

La Dra. en Letras, colega durante algunos años y amiga personal, Liliana Pinciroli de Caratti ha defendido y aprobado con honores en una universidad pública, una tesis fundamental acerca del pensamiento del Padre Leonardo Castellani, el cura loco.

Para los amigos de las letras y de este profeta argentino, venga el trabajo que generosamente nos hiciera llegar: infaltable para quien desee bucear hasta la isla de Jauja.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

Para descargar o leer online la tesis, hacer clic AQUÍ

PS: la imagen de Castellani corresponde a la pintura que un lector del blog nos hizo llegar generosamente. Su sitio puede consultarse aquí

PS2: la Dra. Pinciroli, junto con otros colegas y amigos, disertará en el mes de Octubre en el “Congreso Castellani” 2017, que se realizará en la ciudad de Mendoza, Argentina, el 7 y 8 de octubre. Más info, haciendo clic aquí


 

PARA SUSCRIPCIÓN A LOS POSTS VÍA WHATSAPP, seguir estas indicaciones:

  1. Añadir a la agenda de contactos de su teléfono este número tal como está: 005491135809554 o bien +5491135809554 (pueden agendarlo como “Que no te la cuenten” o como deseen).
  2. Una vez agregado, enviar un mensaje vía Whatsapp con la palabra “ALTA” (es imprescindible enviar un primer mensaje para poder ser agregado a la lista).

Ya está. A partir del próximo post comenzarán a recibir automáticamente las nuevas entradas en sus teléfonos.

18.09.17

"Odio la igualdad"

Hace años, en tiempos de formación clásica, leímos el precioso ”Virgilio, padre de occidente“, del gran Theodor Haecker junto con “La ciudad antigua” de Fustel de Coulanges. Dos perlas.

Europa, más allá de la vida sobrenatural que nos legó la Iglesia Católica, tuvo su origen en la realidad jerarquizada, no en la ideología igualitaria y resentida. Por ello su destrucción no puede venir desde lo racional verticalista que se adecua a lo real jerarquizado, sino desde lo ideológico igualitario que desea construir una utópica realidad democrática. 

Este artículo de Sertorio que compendia muchas verdades históricas y que ahora resumimos, puede servir para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

Odiar la igualdad

Por Sertorio 

 

Como era previsible, la corrección política la ha tomado ahora con Cristóbal Colón. Hay que reconocer que con más justicia que con el caballeroso y ejemplar general Lee, de quien el corrupto, antisemita y fracasado Jesse Jackson declaró que era “peor que Hitler“. Que se sepa, Robert E. Lee cometió el pecado de luchar con honor por su patria y no se le conocen genocidios, noches de los cuchillos largos ni invasiones de países neutrales. En fin, algo tendrá esa agua cuando la bendicen eminencias como la egregia intelectual Chelsea Clinton. Ahora le ha tocado a Cristóbal Colón, mañana a Jefferson, pasado a Buffalo Bill, y luego a Edgar Allan Poe o a Faulkner o al pintor Remington o a Elvis…, cualquiera sabe. Desde luego, lo que la corrección política está desencadenando —desde la asunción en las universidades americanas de la French Theory de Foucault, Derrida y adláteres— es una tormenta de odio contra el hombre blanco (…).

Leer más... »