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3.08.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La exacta voluntad de Dios

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La exacta voluntad de Dios

Sólo ocurre lo que Dios ha escrito con sus propios dedos y Dios nunca moja su pluma en ponzoña, ni su mano escribe con trazos de analfabeto.” (Beato lo, de su libro Cartas con la señal de la Cruz)

Los creyentes católicos tenemos por verdad suprema todo lo referido a la omnipotencia de Dios Creador. Y es que nos resulta imposible entender lo que fue y lo que hay sin reconocer que el Todopoderoso… ¡es que es Todopoderoso!

Como podemos apreciar con sencillez, en esta frase de Manuel Lozano Garrido no andamos equivocados ni errados si creemos en eso con todo nuestro corazón, con toda nuestra fuerza y con toda nuestra alma.

Es cierto y verdad que muchas veces nos puede resultar increíble que Dios pueda hacerlo todo. Lo que pasa es que no manifestamos, con tal pensamiento, una fe muy arraigada en el corazón. Y es que lo que nos sucede es que nos sobrepasada la idea de que sea posible que el Creador lo pueda conocer todo cuando en realidad Quien todo lo hizo es lógico, normal y esperable que todo lo conozca y si, por ejemplo, quiere que su Madre sea Inmaculada pues hace lo posible para que lo sea y ya está…

El Beato de Linares (Jaén, España) nos dice que no es que ocurran las cosas porque sí o que lo que pase lo haga sin tener alguna relación con Dios. No. Lo que nos dice Lolo es que “Sólo” (de “Solamente” o de cuando se ponía acento en la palabra solo para diferenciarlo de solo sin acento o de que alguien estaba sin compañía…) pasa lo que el Todopoderoso quiere que pase, lo que ha establecido que pase y, en definitiva pasa.

“Con sus propios dedos". Es decir, Dios no necesita a nadie ni a nada para establecer lo que ha de ser y sea. Y aunque no seamos capaces de comprender como sucede eso… la verdad es que, por fe, debemos creer que eso es lo que pasa pues, de otra forma, poca es nuestra fe…

Luego viene el cómo Dios hace que todo ocurra.

Dos cosas: la intención de Dios y el conocimiento y sabiduría del Padre Eterno.

La primera de las dos realidades (porque es así) nos debería dejar el corazón más que tranquilo. Y es que Dios no tiene nunca malas intenciones ni mala fe al respecto de su descendencia. Es decir, no es un Dios que nos quiera jugar malas pasadas cuando nos sucede lo que nos sucede. Lo que pasa es que muchas veces lo que nos pasa no concuerda con nuestra voluntad ni con nuestras intenciones. Y aquí es donde estriba la dificultad que tantas veces no causa la falta de entendimiento del devenir de nuestra vida.

Es decir, el proceder de Dios no es ponzoñoso sino todo lo contrario: bueno y mejor que bueno.

La segunda de las dos realidades (porque también es cierta) nos muestra a la perfección que Quien todo lo creó y mantiene procede de una forma que, en cuanto se refiere a su forma de hacerlo, tiene toda la perfección que puede tener cuando Quien hace que las cosas sean y pasen sea el más inteligente y más capaz de todos los seres. Y aunque esto pudiera parecer (a quien se lo parezca) que no es más que simple adulación… la verdad es que algo que sale del alma y del corazón sale.

En fin… que según nos dice Lolo Dios sabe muy bien lo que hace y no escribe con renglones torcidos. Otra cosa es que nosotros queramos torcer su voluntad y hacer la nuestra…

Eleuterio Fernández Guzmán


Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (173)

Tener sed es ya una esperanza.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

20.07.26

Amigo de Lolo – Saber superarse

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Sería un error pensar, como muchas veces se hace hoy día, con criterios actuales para juzgar tiempos pasados. Y en el caso de Manuel Lozano Garrido podríamos caer en el mismo y decir, por ejemplo, que su circunstancia, sí, fue difícil pero que tampoco fue para tanto…

En realidad, debemos ver las cosas por cómo eran, en este caso particular, en el tiempo real en el que vivió Lolo y, entonces, seguramente, no haremos juicios que, sin duda, no han de estar sometidos al análisis de la realidad concreta, cuando pasó.

Pues bien, objetivamente, que el Beato de Linares pudiera sobrellevar todos sus males físicos sólo podemos atribuirlo a la expresa Voluntad de Dios. Y sí, claro que intervino la medicina de la época pero no podemos negar que un tanto milagroso fue su caso…

Bien es sabido el papel que desempeñaban allá por los años cincuenta y sesenta del siglo pasado las personas llamadas inválidas que eran las que, por una causa o por otra bien estaban postradas en la cama bien pasaban la mayoría de su vida en un sillón de ruedas, caso muy particular como fue el de Lolo. Y sí, el papel era, digámoslo pronto, nada de nada y eran tenidos, por decirlo así, como alguien a quien hay que soportar pero al que no se le da importancia alguna. Y casi se equiparaban las palabras “inválido” e “inútil” cuando, en realidad, y aquí tenemos un claro caso de que eso no podía ser, no tenía que ser así…

Bien podemos decir que Lolo se superó a sí mismo más de una y más de muchas más veces. Es decir, muy a pesar de cómo andaba su físico, fue capaz siempre de sobreponerse a sus especiales circunstancias y dar de sí mucho más de lo que podría esperarse, de forma objetiva, de alguien que, primero, no puede escribir con una mano, luego no puede con ninguna, a la vez se va quedando paralítico y por último, es la ceguera la que visita su vida para quedarse. En fin… que cada cual, ahora mismo, se ponga un momento (sólo un momento y no unos cuantos años…) en tales circunstancias y verá que fácil, lo que se dice fácil no debió ser…

El arte de la superación fue una asignatura que puso la vida a Lolo y, podemos decir, aprobó con una nota más que alta pues, de otra forma, sin perseverancia y sin tesón en lo que hacía, hubiera sido difícil (más bien, imposible de toda imposibilidad) trajinar todo lo que trajinó alguien que, sin moverse de su casa y, aún de un sillón de ruedas o una cama, fue capaz de mostrar al mundo eso que se dice (pero que, tantas veces no se cree de verdad) de que “quien quiere, puede”. Y poder, bien que pudo nuestro amigo Lolo pues, sin duda alguna, tenía un ansia de superación personal que ríase cualquier de ustedes de los cursos que hoy día predican acerca de la autoayuda.

Lo que pasa es que Lolo, para eso, no estuvo solo sino que contó con Dios, con la Virgen María, con su hermano Jesucristo además de las ayudas ya puramente humanas como, por ejemplo, su hermana Lucy y muchos más que, seguramente, le echaron una mano o las dos y a las que supo agradecer todo siendo como era. Y era más que suficiente.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (172)

Grande será el Universo, pero no hay nada tan infinito como la sed de amar de un hombre.”

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

6.07.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Salvados gracias a Cristo

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Salvados gracias a Cristo

“Cada uno de nosotros tiene una herida, incluso una cita en su cuerpo, pero el escalofrío de la muerte no cuenta en la señal positiva que Cristo hizo con dos travesaños.” (Beato Lolo, de su libro Las estrellas se ven de noche)

No podemos negar que en este texto de su libro Las estrellas se ven de noche el Beato de Linares (Jaén, España) nos está retratando a todos empezando, precisamente, por él mismo.

Nadie puede negar que tiene una herida. Es decir, que más o menos la misma será, eso, más o menos grande pero no es de creer que haya nadie que no soporte cierto sufrimiento, cierto dolor físico o espiritual. Y es que la naturaleza humana es como es y hay ciertas circunstancias que no podemos obviar aunque tratemos de disimular a tal respecto.

Lo que más produce asombro es cómo Lolo habla de la muerte. Es decir, que para él es una “cita” o, lo que es lo mismo, algo de lo que no podemos huir aunque no sepamos, claro está, el momento exacto que seremos llamados por Dios. Y es que es el Creador quien nos llama para, luego, administrarnos su justa justicia, valga casi la redundancia.

Tenemos, pues, una cita con la muerte. Y a ella nos conviene llegar con el alma lo más limpia posible pues de lo contrario ya sabemos (de tener unos mínimos conocimientos cristianos y, así, católicos) lo que nos puede esperar: como mínimo un tiempo más o menos largo en el Purgatorio-Purificatorio (en expresión del P. Iraburu) y, como máximo, un interminable tiempo allí abajo donde todo es fuego, dolor y alejamiento de Dios (sobre todo eso) cuando, además, tal alejamiento no tiene fin…

Está bien… tenemos una cita con la muerte. Eso lo tiene claro todo hijo de Dios. Sin embargo, como suele ser habitual en lo que escribe Manuel Lozano Garrido, siempre hay algo así como una contraprestación a eso que, en sí mismo es malo (la muerte, objetivamente, no es buena pero la tenemos “gracias” al pecado de Adán y Eva…) y que nos da más que mucha esperanza. Es más, que nos ayuda a caminar hacia el definitivo Reino de Dios con más aplomo espiritual del que podríamos presumir de no estar esto que dice Lolo.

¿Y qué dice Lolo?

Pues, como suele suceder, nos echa una mano, una buena mano, aportando esta idea que es tan real como la existencia misma de Dios, de su Hijo y del Espíritu Santo.

Lolo nos dice que tenemos una señal que es positiva o, lo que es lo mismo, que nos viene la mar de bien para oponer a la muerte aún sabiendo que es, digamos, obligatoria para nosotros por lo dicho arriba del pecado original. Y no es otra cosa que la Cruz o, mejor, lo que supuso la misma no sólo para Cristo sino, por extensión, para cada uno de nosotros.

Aquellos dos travesaños dejaron de ser dos maderas allí puestas por los romanos para ejecutar a quienes ellos creían que eran merecedores de tan infamante castillo. Y aunque nosotros sabemos (como también sabía el buen ladrón) que el Hijo de Dios no tenía culpa alguna, lo bien cierto es que entre aquellos dos travesaños entregó su espíritu Aquel que, antes, perdonó a los que le estaban matando y pidió para ellos el perdón de su Padre del Cielo.

Decimos que dejaron de ser maderas, aún siéndolo, porque quedaron bendecidas por la sangre de Aquel que fue colgado en ellas y, así, ejecutado según el modo de aquellos tiempos bastante bárbaros.

La señal que hizo Cristo con aquellos travesaños fue la que nos consiguió la salvación eterna. Es decir, su santísima sangre (¡Alabada sea por siempre!) nos acercó al Cielo porque tal era la Voluntad de Dios: no que muriese así su Hijo sino que “así” muriese que no es exactamente lo mismo. Y por eso quedó vencida la muerte no sólo para Cristo sino, por extensión, para todos nosotros pues no queriendo decir eso que no vayamos a morir, lo bien cierto es que lo que viene “luego” es lo que apunta a que sí, que Jesucristo dio aquella señal que a todos nos ha beneficiado.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (171)

No hay desgracia semejante a la del que no quiere amar.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

29.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que Dios quiere de nosotros

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Lo que Dios quiere de nosotros

“Ya veis si es importante la vida que recibís, con el grandioso marco que la encuadra, pero mi voluntad no es que palpitéis modosamente ochenta o noventa años, sino que os robustezcáis con toda la gracia que Yo quiero escanciaras, para saborear la vida en la plenitud con que lo ha concebido en mi propósito.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

Como hemos dicho otras muchas veces (pero repetimos por si hay algún lector que no está sobre el asunto) el libro del Beato Lolo titulado “Reportajes desde la cumbre” viene a ser como si Dios estableciese comunicación con sus hijos. Por eso siempre habla en primera persona y, como aquí vemos, se dirige a nosotros con palabras que siempre estimulan a ser mejores y a comprender mejor nuestra fe.

En esta ocasión, el texto de Manuel Lozano Garrido nos toca muy directamente porque nos habla de nuestra vida, sí, la que Dios nos ha dado por su Gracia y Voluntad.

Ya sabemos, o debemos saber, que recibimos la vida cuando el Creador nos crea y eso, para empezar, no está nada mal. Recibimos la vida y, luego, somos lo que somos desde el mismo momento de nuestra concepción.

Pues bien, con ser eso importante (que lo es) a Dios le parece que hay algo que también es muy importante y que deberíamos tener mucho en cuenta.

Lo que pasa es Dios, en su Misericordia infinita, tiene una Voluntad al respecto de nosotros que, a lo mejor, no es lo que nosotros creemos. Es decir, que siempre solemos pensar que Dios quiere lo mejor para nosotros, que sí, pero en realidad a nuestro Padre Eterno le gusta que, además de vivir todos los años que debamos/podamos vivir, eso lo hagamos con cierta constancia en un espíritu más que cierto: saber eso qué supone.

Hay en estas palabras un detalle que podría parecer nimio pero que no lo es. Y es que nos dice que es posible que vivamos ochenta o noventa años pero que lo hagamos “modosamente". Y eso quiere decir, ni más ni menos, que no podemos pasar por la vida rozando sólo la verdad de nuestra fe por actuar con exceso recato o no entendiendo, en el fondo, lo que eso significa. Sin arriesgarse a experimentarla de verdad, sin vivir las cosas de la fe como deben ser vividas y con todas sus consecuencias.

Es decir, que es voluntad de Dios que seamos, como diría otro santo, ahora San Josemaría, hombres de criterio (entiéndase esto en la categoría humana que engloba al sexo masculino y al femenino y, francamente, me repatea tener que referirme a algo que es tan obvio…) cuando en el punto 33 de su libro “Camino” dice (y copiamos literalmente para no hablar de memoria):

“Nunca quieres ‘agotar la verdad’.-Unas veces, por corrección. Otras -las más-, por no darte un mal rato. Algunas, no por no darlo. Y, siempre, por cobardía.

Así, con ese miedo a ahondar, jamás serás hombre de criterio.”

Pues eso es lo que creemos refiere Dios (a través de Lolo) al respecto de lo que no debemos hacer.

Al fin y al cabo, lo que Dios quiere de nosotros, lo que es su “propósito” es que seamos capaces de hacer pleno uso de la gracia que nos da, que nos “escanciar” o, lo que es lo mismo, que nos transmite y derrama la gracia divina, el amor, la sabiduría o el mismo Espíritu Santo. Y lo que ansía nuestro Padre del Cielo es que no la tengamos como no escanciada en nuestro corazón sino que hagamos, justo, todo lo contrario: hacer pleno uso de la misma.

Decimos esto porque la voluntad de Dios es que la vida, esa que nos ha regalado por su infinita Voluntad, debe ser vivida de la mejor forma posible que no es otra que la acepte al Padre y todo lo que eso supone: su gracia, sus dones… que todo está puesto en beneficio nuestro como buen Padre y Pastor que es.

Y, para esto, para ser capaces de darnos cuenta de lo que todo esto supone tenemos como ejemplo al Beato de Linares (Jaén, España) del que, por cierto, ansiamos que más pronto que tarde ascienda otro escalón hacia la definitiva eternidad y sea nombrado santo. Y es que él no vivió, precisamente, modosamente la vida.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (170)

Cuando el amor nace, ya nunca muere. Si el destino lo obstaculiza, tarde o temprano, en el lugar que sea del mundo, ha de volver a oírse su alegre y vivo manantial.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

22.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – El Amor de Dios en la Creación

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – El Amor de Dios en la Creación

“Mi fórmula no tiene otra complicación que la de abrir los ojos desmesuradamente y luego cerrarlos para que germine la grandeza y la maravilla que Dios ha desperdigado por los valles y los picachos. (Beato Lolo, de su libro Dios habla todos los días)

El artículo de hoy va a tener un comentario bien fácil. Como lo que el Beato de Linares (Jaén, España) nos dice es que debe germinar en nuestro corazón la maravilla de Dios en su Creación, eso es lo que vamos a hacer: alabar a Dios por cada uno de los días en los creó todo de la nada.

Alabanzas por la Creación

Alabanza por el primer día

Alabado sea Dios por el cielo

y la tierra.

Alababa sea la voluntad del Padre

que quiso un lugar

para su perfecta creación, el hombre.

Alabado sea Dios

por el cielo donde pondría las estrellas

y a las aves más tarde

allí mismo crearía.

Alabado por la tierra

que creó en bien de su criatura,

semejanza e imagen suya

que crearía en el día sexto

y en su beneficio hizo esto.

Alabado sea Dios por lo primero

que hizo salido de sus manos

aunque nosotros, tan pobres,

ni siquiera entendamos.

Alabado sea el Creador

que quiso para nosotros

que cielo y tierra estuvieran

al alcance de nuestros ojos.

Alabanza por el segundo día

Alabado sea Dios

por haber creado y separado

lo de arriba de lo de lo abajo.

Alabada sea la santa Voluntad

que permitió la existencia

de las nubes

y de los mares,

cada cual en su espacio.

Alabado sea el Creador

que estableció en las nubes

las leyes que de regir habían

en los tiempos venideros

cuando el hombre rigiera

el universo entero.

Alabado sea Dios

y su corazón amoroso

que quiso perfeccionar

que cayese del cielo el agua

y que en el mar permaneciese

dando vida sin parar

a toda criatura viviente.

Alabado sea el Creador

que para nuestro solo bien

creó el cielo y sus nubes

y el mar sin ningún desdén.

Alabanza por el tercer día

Alabado sea Dios que para alimento

del hombre

y para sustento de su ser

quiso que las semillas

hicieran su propio bien.

Creó hierbas y frutales,

árboles de todo provecho

y quiso que de ellos nacieran

frutos todos bien hechos.

Alabado sea el Creador

que para que su semejanza

gustara y de la tierra gozara

puso en ella especies de toda clase

para que de ellas se aprovechara.

Alabado sea Dios

que sobre la tierra plantó

e hizo que sus semillas

dieran resultados abundantes

y los frutos, así, todos ellos

multiplicase.

Alabado sea el Padre

que quiso para nosotros

tierra buena y fruto grande,

porque de su corazón el amor

ni se limita y se expande.

Alabanza por el cuarto día

Alabado sea Dios

que hizo aparecer el Sol

para que el día rigiese

y la luna por la noche

para que alumbrase a su especie.

Alabado sea el Creador,

conocedor de la ciencia

y de todo lo que se sostiene

porque entendió bueno y mejor

que así el Sol saliese

y se escondiera por la noche

y que la luna rigiese.

Alabado sea el Padre

que tanto amó a su criatura

que de día le puso el Sol

y por noche la luna.

Alabado sea Dios

que gracias al Sol todo crece

y gracias a la luna, anochece

y sobre la faz de la Tierra

todo ser se lo agradece.

Alabanza por el quinto día

Alabado sea Dios

que quiso cielo y mar

y entendió bueno y mejor

que los podía habitar

de muchos seres y especies

para enriquecer el lugar.

Alabado sea el Creador

que en el cielo puso aves

de todo tamaño y color,

las dotó de vida exacta

y su perfecto vuelo enseñó.

Alabado sea Dios

que en el mar puso criaturas

para que no quedara vacío

aquello que Él creó.

Alabado sea el Padre

que con gran e inmenso amor

quiso que el hombre gozara

con aquella singular creación

por eso cuando allí mira

sabe lo que hizo el buen Dios.

Alabanza por el sexto día

Alabado sea Dios

que quiso que la tierra fuera habitada

por animales los más diversos

y creó uno a uno,

de sus manos y corazón,

los que aun hoy admiramos

aunque haya habido evolución.

Alabado sea el Creador

que quiso hacer semejanza

e imagen suya creó,

y cogiendo lo que había

su Espíritu le insufló.

Alabado sea Dios,

Padre nuestro que amó

de tal manera al ser humano

que le dio su corazón.

Alabado sea el Padre

que por terminar su Creación

quiso hacer, de todo aquello,

seguramente lo mejor

y creó así al hombre

y todo aquello le entregó.

Alabanza por el séptimo día

Alabado sea Dios que creó

y descansó; descansó, pero no olvidó

a su santa Creación.

Alabado sea Dios por estar

siempre presente

entre sus criaturas creadas.

Alabado sea por querer

que sus hijos conozcan

su Amor inabarcable.

Alabado sea el descanso

del Padre

merecido y bien ganado

por todo haberlo creado.

Alabado sea aquel día,

séptimo de su proeza

en el que el Padre

quiso manifestar

toda su gran grandeza.

Alabado sea Dios que creó

y descansó; descansó y no olvidó,

no olvidó ni olvida

a cada criatura y cosa

que de sus manos salió.

Alabado sea Dios,

que creó y descansó.

Amén.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (169)

Con el amor pasa como con las flores, que sólo valen las que son de verdad.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.