InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Apostolado laico -La Palabra para el Domingo

18.10.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 18 de octubre de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 22, 15-21

“15 Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. 16  Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: ‘Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas.17 Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?’18 Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: ‘Hipócritas, ¿por qué me tentáis? 19 Mostradme la moneda del tributo.’ Ellos le presentaron un denario. 20 Y les dice: ‘¿De quién es esta imagen y la inscripción?’ 21 Dícenle: ‘Del César.’ Entonces les dice: ‘Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.’”




COMENTARIO 

Hay que dar a Dios lo que es de Dios
 
Seguramente la expresión de Jesús, lo que nos dice, en este texto del evangelio de San Mateo, es una de las más conocidas de las muchas que dijo a lo largo de su vida pública. Y de ella, además, se ha interpretado lo que tiene que ver con la vida, en general del creyente católico.

Sin embargo, siendo esto importante (y algo se dirá después) el caso es que el contexto en el que Jesús dice lo que dice tiene mucho que ver con la trampa y con el engaño aunque, de verdad, también tiene que ver con la ignorancia absoluta acerca de Quién era Jesús cuando habla al respecto del César y de Dios.

En cuanto a la trampa y al engaño, aquellos que querían perseguir a Jesús porque no entendían lo que decían y, también, porque creían que no les convenía para nada, buscan cogerlo en un renuncio. Por eso le preguntan acerca de los impuestos que los judíos han de pagar al invasor romano.

Dad al César lo del César, y a Dios lo de DiosAdulan a Jesús. Aquellos que le preguntan al Maestro sobre qué deben hacer empiezan hablando sobre la veracidad de las palabras del Hijo de Dios. Y eso es verdad. Sin embargo, lo hacen porque quieren hacer ver a Jesús que estiman, en mucho, sus palabras y sus opiniones cuando, en realidad, tienen el peor pensamiento sobre Él. Y es que, en verdad, eran fariseos en todos los sentidos del término.

Dicen, también, una gran verdad: a Jesús no le importa lo que puedan decir los demás acerca de lo que dice. Y tal es así porque lo que dice es Palabra de Dios y eso, aunque ellos, al parecer, no lo saben, es la verdad más verdadera. Por eso a Jesús no le importa decir lo que tiene que decir acerca de la moneda que pide que le muestren.

El caso es que con aquella moneda Jesús sienta una doctrina que, desde entonces, ha valido para siempre.

Así, por ejemplo, nos dice que una cosa es el mundo y otra, muy distinta, Dios. Y a cada uno hay que dar lo que le corresponde.

Y es que al mundo hay que darle aquello que, en conciencia, le corresponde: desempeñamos una labor, un trabajo… pues hacer honradamente lo que debemos hacer; en la vida política… lo que nos corresponde de acuerdo con la doctrina católica; etc.

Pero a Dios no debemos olvidarlo. En primer lugar, porque es nuestro Creador; en segundo lugar porque decimos que es lo más importante por encima de todas las cosas y que lo amamos con todo el corazón, con toda el alma y con todas nuestras fuerzas.

Por tanto, a Dios debemos darle lo que, legítimamente le corresponde: amor y oración: entrega a su voluntad y petición o agradecimiento.

Lo que Jesús les dijo a los hipócritas que le preguntaban era que no podían olvidar a Dios y sólo ocuparse del mundo. Hacer eso era comportarse como malos hijos del Todopoderoso y eso Jesús no podía soportarlo ni quería callarlo.

Dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César… porque a cada cual le corresponde lo que le corresponde recibir. Y no podemos dejar de lado al Creador para atender, en exclusiva, al mundo porque supondría seguir un camino torcido hacia su definitivo Reino.

Y eso, lo que dijo Jesús, seguramente no gustó a quienes le habían preguntado. Ellos esperaban una respuesta más tibia… a su mismo nivel.


PRECES

 Por todos aquellos que no quieren separar al mundo de Dios.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que pretenden engañar a Dios en su corazón.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tenerte siempre presente y a no ceder a las asechanzas del Maligno en el mundo.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Dar a Dios lo que es de Dios… es cierto que no siempre lo hacemos.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.



11.10.26

La Palabra para el Domingo - Domingo, 11 de octubre de 2026

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Mt 22, 1-14
 
“
1 Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:

2 ‘El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.3     Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.4 Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: ‘Mirad, mi banquete está preparado, se han  matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."’ 5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; 6 y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. 7 Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.8       Entonces dice a sus siervos: ‘La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. 9 Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda. 10 Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. 11 ‘Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, 12     le dice: ’Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?’ El se quedó callado. 13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: ‘Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el  llanto y el rechinar de dientes.’14 Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.’”   

 

COMENTARIO

Dios nos llama para que acudamos

Es bien sabido que el Creador, que mantiene su Creación, quiere que estemos junto a Él. Nos llama, por tanto, cuando quiere llamarnos porque otra no puede ser la voluntad del Padre Eterno. 

También Jesús utiliza la parábola para referirse a Dios, a su definitivo Reino. Y nos habla de un banquete como expresión de la vida en el Cielo, como lo mejor que puede ser y suceder donde reina, en su definitivo Reino, el Todopoderoso. 

El banquete por excelencia es al que querríamos asistir en el Cielo. Allí, donde no hay dolor ni padecimiento alguno y donde la tristeza desaparece para siempre jamás, Dios está sentado a la mesa y espera nuestra llegada. Nos invita. Poco a poco va llamando a los que quiere que estén a su lado. Y envía a quien tiene por oportuno para llamarnos. 

El Creador no hace acepción de personas porque nos quiere a todos y a todos nos llama. Por eso, a lo largo de nuestra vida podemos optar por seguirlo o no seguirlo. Dios nos da libertad para hacer eso, incluso arriesgándose a que lo olvidemos y no queramos saber nada de Quien nos creó. 

Formación Pastoral para Laicos: Parábola del banquete nupcial Todo está preparado en el Cielo. Es más, está preparado siempre y para siempre porque a todos nos llega la hora de acudir ante el Padre y, de ser aceptados por nuestra limpieza de alma, pasar a su definitivo Reino. O, alternativamente, ir al Purgatorio hasta que estemos tan limpios de alma como Dios merece. 

Pero, el caso es que no siempre estamos dispuestos a seguir la voluntad de Dios y oscurecemos nuestro corazón sin querer, por eso, prepararnos para entrar en el banquete que el Creador nos tiene preparado. 

El caso es que, incluso queriendo acudir es posible que no estemos convenientemente preparados por haber incurrido en actos pecaminosos o pensamientos del mismo jaez. Entonces Dios nos advierte para que sepamos a qué atenernos: tal forma de proceder no nos conviene nada de nada porque puede tener funestas consecuencias para nuestra vida eterna… o muerte eterna. 

A tal respecto, Jesús nos dice algo que es muy importante: Dios nos llama a todos, en efecto pero no todos acuden a la llamada. A los que sí acuden y responden positivamente a lo largo de una vida lo más cercana a lo que Dios quiere de nosotros, se les prepara un sitio en el banquete; a los que no responde positivamente sino todo lo contrario… a tales personas (a sus almas y, luego, tras la resurrección, a sus cuerpos y a sus almas) no les espera nada bueno. 

Habla Jesús del llanto y del rechinar de dientes. Y sólo puede deberse al Infierno y al destino que tienen aquellos que se empecinan en desoír la llamada de Dios a acudir a su banquete. ¿Dios nos llama y respondemos que no queremos acudir? 

Tal forma de ser y de actuar es gran ceguera que, además, no es nada conveniente para nosotros. 

Y, a pesar de eso, hay tanto ciego en el mundo…

 
PRECES

Por todos aquellos que no escuchan la Palabra de Dios.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que miran para otro lado cuando Dios los llama.

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a estar atentos siempre a tu llamada y a seguirla.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Ser llamados por Dios y no escuchar… en realidad es un mal negocio espiritual.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

4.10.26

La Palabra para el domingo - 4 de octubre de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 21, 33-43

 
“33 ‘Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. 34 Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. 36  De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ 38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.’ 39 Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?’ 41 Dícenle: ‘A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los  frutos a su tiempo.’ 42   Y Jesús les dice: ‘¿No habéis leído nunca en las Escrituras: = La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido;  fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? = 43 Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos.’”

        
COMENTARIO
 
Y Dios envío a su Hijo a la viña y ya sabemos lo que pasó
 

Jesús, como es más que conocido y verdad, hablaba de forma que aquellos que le escuchaban entendieran lo que quería que conociesen. De no haberlo hecho así y llegar al mundo con algún estímulo sobrenatural estricto sensu seguramente nadie habría entendido nada de lo que dijera y tal no era la misión que debía cumplir. 


Hacía uso, por eso mismo, de la parábola que, por decirlo pronto, no era invento suyo sino que ya se utilizaba en su tiempo en cosas de enseñanza espiritual. Y se servía de ella pues haciendo lo propio con ejemplos de la vida ordinaria eran muchos más los que acababan por entender lo que quería decir. 

Y tal es el caso de la que recoge, en el día de hoy, el evangelio de San Mateo. 
Y es muy dura para los oídos de los que la estaban escuchando no muy habituados a escuchar según qué cosas… 

Dios, que había creado al hombre y lo había conducido a lo largo de la historia de la humanidad, conocía el declive que seguía su creación humana. No siempre actuaba de forma fiel y se apartaba de su lado más veces de las que era conveniente… para la misma. 

Por eso, de tanto en tanto y desde cuando escogió a Abrahám como padre de la fe de un pueblo, hasta entonces, politeísta, se veía en la necesidad de sugerir, a determinadas personas, que comunicasen al pueblo elegido lo que quería Dios de él. Eran los llamados profetas que, como bien sabemos, no siempre fueron bien mirados por los destinatarios de los mensajes del Creador. En verdad, lo extraño es que fueran bien mirados y atendidos  en cuanto decían. 

Ciertamente da la impresión de que aquellos que escuchan a Jesús no acaban de entender que se estaba refiriendo a su mismo pueblo, a los profetas escogidos por Dios y a la muerte que les habían procurado sus propios hermanos en la fe.

Pero aún hay algo peor: no acaban de ver que se está refiriendo a Él mismo como el Hijo del dueño de la viña (Dios) que es enviado y, luego, asesinado de forma vil por aquellos que había acudido a salvar. 

Sin embargo, 
aciertan en el diagnóstico de la situación: se les despojará de todo. 

Todo estaba a punto de cambiar, empezando por tal despojamiento.

En efecto, 
Dios había enviado a su propio Hijo. Aquellos que le estaban escuchando serían de los que traicionaría, otra vez, a Dios, y procurarían su muerte. Y, ciertamente, el Reino se les iba a quitar a través de una nueva, definitiva, alianza hecha a través de Aquel que les estaba hablando. 

Sin embargo, incluso hablando así, muchos, ciegos voluntarios, no le entendieron porque no querían entender nada que se opusiese a su orgullo y/o a su soberbia. Y así les fue.

 
PRECES

Por todos aquellos que no quieren entender lo que Cristo dice.

Roguemos al Señor.

 
Por todos aquellos que ven en Cristo al Mesías enviado por Dios al mundo.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener siempre a tu Hijo como hermano y Dios mismo hecho hombre.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

No seamos nosotros de los que matamos a Cristo… otra vez.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

26.09.26

La Palabra del Domingo  - Domingo, 27 de septiembre de 2026

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Mt 21, 28-32

“28 ‘Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ’Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.’ 29 Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue.30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?’ – ‘El primero’ - le dicen. Díceles Jesús: ‘En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.’”

COMENTARIO

Cumplir la voluntad de Dios que conoce nuestro corazón

Cuando Jesús hace sabedores a los que le escuchan de algo que quiere que aprendan lo hace de forma que sea, en efecto, fácil de aprender. No dice cosas enrevesadas y que puedan ser difíciles de entender sino que enseña como el Maestro que lo hacía bien y no como otros de su tiempo (a tenor de lo dicho por aquellos que le escuchaban)

Aquello de los dos hijos tenía su miga. Los dos le habían mentido a su padre pero sólo uno de ellos hace lo que su padre le había dicho que hiciera. No es que Jesús quisiera decir que estaba bien mentir si el fin era bueno pero, había que reconocer que aquel caso era muy especial.

En realidad, sólo el primero actúa bien. No es que estuviera bien que mintiera pero, al menos, se arrepiente de lo que hace. Seguramente sabía que debía hacer lo que su padre le había dicho que hiciera y que no podía hacerle aquel feo. Aunque no podemos dejar de reconocer que su progenitor debió preocuparse cuando vio que aquel que era su hijo le manifestaba que no quería ir a trabajar a la viña familiar.

Parábola, el padre manda a sus dos hijos a la viñaAl contrario, el segundo queda muy bien con su padre. Se alejaría éste muy contento porque, al menos uno de sus dos hijos le había hecho caso.

El corazón de aquel padre se veía contrariado en un caso y gozoso en el otro, en el segundo. Sin embargo, cuando debió conocer lo que al final había pasado no dejaría de pensar que, muchas veces, las apariencias engañan. Y a él le habían engañado mucho.

Aquellos dos habían mentido y se manifestaban, de tal forma, como pecadores. Por eso, como ejemplo de lo que había llegado a ser muchos del pueblo que Dios había elegido se encontrarían con la sorpresa de que aquellos que sí se sabían pecadores llegarían antes al Cielo, destino anhelado y definitivo del alma humana.

Esto podría parecer extraño. De hecho, seguro que les resultó muy raro a los que le escuchaban. ¿Sería posible que publicanos y prostitutas tuvieran mejor resultado vital que ellos?

El caso es que Jesús bien que les aclara las cosas: unos y otras habían creído en Juan el Bautista mientras que el resto no sólo lo habían despreciado sino que, por su actitud hacia el primo de Jesús, le habían procurado la cárcel y, luego, la muerte por decapitación.

Lo que Jesús les quería decir era que la voluntad de Dios debía ser cumplida. Lo debía ser, primero, porque era la del Creador y, en segundo lugar, porque el Todopoderoso, lo conoce todo y el corazón de cada cual lo tiene en su mano. Por eso juzga a cada cual de la forma que merece.

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la voluntad de Dios.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que se creen a salvo del conocimiento de Dios sobre sus corazones.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tenerte siempre presente en nuestra vida.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

La voluntad de Dios no es algo que no debamos tener en cuenta.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

19.09.26

La Palabra del domingo - Domingo, 20 de septiembre de 2026

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Mt 20, 1-16


1 “En efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. 2 Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. 3 Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, 4 les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo.” 5 Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo.6 Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontrar a otros que estaban allí, les dice: ‘¿Por qué estáis aquí todo el día parados?’ 7 Dícenle: ‘Es que nadie nos ha contratado.’ Díceles: ‘Id también vosotros a la viña.’ 8 Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros.’ 9 Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno. 10 Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno.11 Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario, 12 diciendo: ‘Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor.”’ 13 Pero él contestó a uno de ellos: ‘Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? 14 Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. 15 ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?’. 16 Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos.”



COMENTARIO

Ser últimos a fuer de servidores

Dice Jesucristo que el Reino de los Cielos, es decir, Dios mismo, es como aquel propietario que contrató y luego pagó según su libérrima voluntad, manifestando, además, un gran gesto de bondad con aquellos que estaban en peor situación.

La parábola que nos presenta san Mateo es una que lo es relacionada con el amor más que con el dinero. Jesús no está interesado en ningún tipo de lucha sindical ni nada por el estilo de los que más trabajan en detrimento de los que menos trabajan pero, al final de la jornada cobran lo mismo que los otros. No se trata de eso sino de algo que es más importante.

Por una parte, a veces solemos pensar que el Reino de los Cielos lo podemos exigir como si fuera una obligación de parte de Dios entregárnoslo. En realidad, deberíamos pensar si es que tenemos méritos acumulados como para hacer tal cosa o si, al contrario, aún debemos esforzarnos más. Además, no podemos prescindir de Jesús en nuestra tarea, esforzada, de ser hijos de Dios y demostrarlo porque Él mismo dijo que sin su Persona nada podíamos hacer.

En realidad, somos poca cosa ante Dios y, en todo caso, sólo nos ha de servir nuestro esfuerzo, entrega y servicio al prójimo.

Parábola de los trabajadores de la viña, Mateo 20, 1-16 | eBooks Católicos Pero, además, en la parábola bien puede dirigirse a nosotros una llamada de Dios. Nos llama para trabajar en su viña y lo hace en nuestra niñez, primera hora de la mañana; en nuestra adolescencia, mediodía o, en fin, en nuestra madurez, última hora del día. Nos llama, por lo tanto, porque nos quiere a su lado. No deberíamos, por eso mismo, reclamar lo que sólo Él sabe que merecemos.

También nos recuerda la parábola que aquellos que son llamados los primeros no tienen razones para proceder contra los demás de forma poco misericordiosa. Sólo Dios sabe lo que nos corresponde a cada uno y no cada uno de nosotros sabemos lo que les corresponde a los demás. No debemos, además, juzgar para no ser juzgados.

Al fin y al cabo los planes de Dios son, para nosotros, desconocidos y nos basta con hacer lo que, según su voluntad, nos corresponde. Ser, además, últimos para ser los primeros.

Es un mensaje que debemos tener en cuenta porque nos pone, sobre la mesa, la realidad de ser servidores de los demás e hijos del amor y de la misericordia. Otra forma de actuar no nos llevará al definitivo Reino de Dios por el buen camino sino, todo lo contrario, por el torcido. Y eso no lo quiere Jesús para nosotros.

Por eso, en la Última Cena, Jesucristo se hizo el último de entre los presentes y les lavó los pies. Servir y no ser servido. Y por eso nunca debemos olvidar que Dios nos puede llamar en cualquier momento, como a los trabajadores de la viña.

PRECES

Por todos aquellos que no comprenden el valor del servicio.

Roguemos al Señor

Por todos aquellos que prefieren los puestos de honor.


Roguemos al Señor

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a ser humildes y servidores de los demás.

Gracias, Señor, por poder ser instrumento tuyo.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Ser últimos, ahora para ser los primeros luego, en la vida que dura para siempre, la eterna.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.