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16.08.26

La Palabra para el Domingo - Domingo, 16 de agosto de 2026

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Mt 15, 21-28

“21 Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. 22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: ‘¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.’ 23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: ‘Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.’ 24 Respondió él: No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.’ 25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: ‘¡Señor, socórreme!’ 26 Él respondió: ‘No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.’ 27 ‘Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.’ 28 Entonces Jesús le respondió: ‘Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.’ Y desde aquel momento quedó curada su hija.”

        

COMENTARIO
 
La fe se tieneteniendo
 
A Jesús le seguía mucha gente. Hoy día podríamos decir que era un líder y que, por eso mismo, de entre las personas que iban, literalmente, tras Él, muchas lo harían, precisamente, por ser alguien con fama ganada por lo que hacía pero que, en verdad, tenían poca fe. Los llamaba, más bien, la aureola del extraordinario hacer de Cristo. 

Todas las personas, sin embargo, no eran así. Gracias a Dios, que infundió en ellas la creencia y la confianza en Él mismo como Creador y supieron escuchar, en su corazón, la llamada, bastantes de sus contemporáneos estaban, en efecto, con el Hijo de Dios porque sí creían en el mismo. 

Creer, como sabemos, no es cosa baladí o de poca importancia. No lo es porque supone, en primer lugar, poner la confianza y el corazón en Alguien; en segundo lugar, porque hacer tal cosa tiene, ha de tener, consecuencias, en la vida del creyente o de quien confía. No se tiene fe, por lo tanto, si sólo hay un acatamiento a la voluntad de Dios de palabras para afuera pero, en realidad, no se es consciente de llevar el Espíritu del Creador en el corazón. 

La mujer cananea La mujer cananea no se quedó en su casa esperando el paso de Jesús sino que salió a su encuentro porque dice el texto “una mujer cananea, que había salido de aquel territorio” (se refiere a Tiro y de Sidón). Por tanto, necesitaba encontrar a Jesús porque sabía que su hija quedaría curada. Tenía confianza en aquel hombre del que se decía que tanto bueno hacía por donde pasaba. 

Los discípulos quieren, por decirlo así, acabar pronto con aquel problema que llevaba gritando desde hacía un rato. Actuaban mundanamente porque no comprendía la forma de pensar del Maestro. 

Cristo espera. Aquella mujer no era israelita. Sin embargo, confía en la bondad de Jesucristo. Insiste en su petición al Hijo de Dios que, a pesar de que, como él mismo dice, había sido enviado para salvar a las ovejas descarriadas de la casa de Israel y la mujer que le rogada no era de tal nación, bien sabía Cristo que no iba a hacer de menos la Misericordia y el Amor de Dios. Pero espera a que la mujer manifieste si, en verdad, tiene o no tiene fe. 

Creer, tener fe, lo demuestra la mujer cuando le dice a Jesús que basta con un poco de su voluntad para curar a su hija. Al igual que le pasara a la mujer que sufría hemorragias y que estaba segura de que tan sólo con tocar un poco el manto que llevaba Cristo iba a quedar curada, la madre sufriente confía en que por muy poco que pueda decir el Maestro, su hija quedaría curada. 

Y, como la levadura que es poca cosa pero ayuda a la masa a crecer y hacerse grande, de lo poco de Cristo salió lo hermoso y gozoso. Quedó curada la hija endemoniada y así lo fue porque su madre tuvo fe haciendo, además, que el Amor de Dios no se limitara a aquellas ovejas extraviadas del pueblo elegido sino que se extendiera a todo ser humano sufriente y dolido por su vida o circunstancias.

  
PRECES
 

Por todos aquellos que no siguen a Cristo porque no confían en Él.

Roguemos al Señor.


Por todos aquellos que no tienen fe.

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN
  

Padre Dios; ayúdanos a tener fe y a confiar en Tu Hijo Jesucristo y, luego, a llevar a nuestras vidas lo que hizo y dijo. 

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

La fe es la respiración del corazón y del alma. 


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.



23.05.26

Reseña: Estancias poéticas – Escabel, Puerta, Cielo

Estancias poéticas: Escabe, Puerta, Cielo

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 75

Precio aprox. Tapa blanda: 7,07  

ISBN Amazon tapa979-8198178700

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon.

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

En su libro Cantos íberos, publicado en 1955, Gabriel Celaya títula uno de sus poemasLa poesía es un arma cargada de futuro” que es una frase que ha pasado a la historia como una que lo es más que ocurrente y ha tenido, por decirlo así, un notable éxito. En realidad si quería decir que la poesía puede ser algo así como un instrumento del que pueden valerse aquellos que no pueden expresarse de otra forma es posible que tuviera razón.

De todas formas la poesía puede ser expresión de lo que nos pasa día a día, instante y a instante y puede ayudarnos a manifestar, quizá y seguramente muy íntimamente, el devenir de nuestro corazón y la salud espiritual de nuestra alma.

La poesía nos edifica porque nos ayuda a caminar por este mundo que nos ha tocado vivir y nos proporciona la oportunidad de describir ese espacio particular en el que nos movemos.

Cada uno de los instantes que aquí se van a reflejar son expresión, al menos para quien esto escribe, de un momento determinado, de un vuelo del alma que se decantó por tal o cual expresión. Y las musas, en eso, siempre están dispuestas a echar una mano cuando, y en determinadas ocasiones, la inspiración no está al alcance.

Es verdad que cada cual puede expresarse de la mejor forma que le dé a entender su corazón y sepa hacerlo con la palabra. Sin embargo, no podemos negar que puede ser buena cosa hacer de la poesía un instrumento útil para que los corazones sepan darse cuenta de lo que les rodea aunque, a veces, no seamos capaces de bien expresarlo.

Poéticamente, así, es lo que aquí se va a pretender hacer desde el escabelporque se ha tratado de establecer algo así como un camino. Se empieza pudiendo ver para poder entrar y, al final llegar: escabel, puerta, Cielo. Así de sencillo.

Les dejo aquí el Índice:

Poemas :

Escabel

1 Quizá un intento, quién sabe

2 Alzarse y, al fin, ser

3 Otear con el corazón

4 Vemos si queremos

5 Desde nuestra pequeñez

6 Aprendiendo a mirar

7 Permanece

Puerta

8 Aquí y allí

9 Puerta ancha, puerta estrecha

10 La puerta que nos llama

11 Humildad que abre

12 Qué llevar, qué ansiar

13 Antes de entrar, examinar

14 Qué dejar atrás

15 A través de Cristo

Cielo

16 Sin tiempo

17 Casa, puerto, destino

18 Asombrados ante lo eterno

19 Visión y Bienaventuranza

20 Una desbocada Luz para el elma

21 El fin, por fin

Poemas libres

Acerca del autor

Ahora, del capítulo “Escabel” les dejamos con el poema número cuatro:

Vemos si queremos

 

Ante la ola de presencia de las cosas,

listados los asuntos que encomiendan

y renovado el aliento roto y perdido,

ante la esperanza que deshace la mañana

y limpia de espinas el camino,

ante la fantasmal ausencia

de la memoria,

ante la palabra “nunca”

que dibuja la muerte

y entierra el ahora,

ante la letra mínima

que es voz porque es necesaria,

ante el diamante en bruto

de lo que viene,

ante el ser solo siendo algo,

ante la virtud no descubierta

y en flor de presencia,

ante la espada roma

que ha dejado su huella sencilla,

ante todo lo que por venir

aún no llega,

ante lo que podría ser posible

pero no deja nacer el ahora,

ante eso y ante lo que no es nada

sino posibilidad aún no muerta,

ante todo lo dicho es ante lo que vemos

si queremos, si estamos en la rampa de salida

o en la cercana meta, presentes,

con el corazón a punto de un ya

perpetuo… si queremos,

si queremos dejar nadar el aroma

de luz o dibujar el mundo

anhelado,

si queremos… si queremos,

siempre si queremos

pues siendo de Dios

aún es cosa nuestra,

una posibilidad, un qué,

un hacer o un dejar,

un esperar, un tener,

si queremos… siempre

si queremos. 

Por cierto, el apartado “Poemas libres” requiere explicación. Y es que me gustaría favorecer en los posibles lectores su vertiente de poetas. Por eso he dejado más de una decena de páginas en blanco para que, quien quiera, pueda escribir sus propios poemas. En fin… es una idea.

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.05.26

Reseña: Santo Rosario – El poderoso instrumento de Dios en manos de sus hijos

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 130

Precio aprox. Tapa blanda: 8:11 €

ISBN Amazon tapa:  979-8258852984

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Santo Rosario – El poderoso instrumento de Dios en manos de sus hijos

A lo largo del año litúrgico hay periodos de tiempo, tomados por meses, que tienen una dedicación especial. Así, por ejemplo, el mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús o el mes de mayo lo está a la Virgen María.

Entre estos especiales momentos espirituales no podemos dejar de mencionar el que se dedica al Santo Rosario. En el mes de octubre traemos al recuerdo a María, Madre de Dios y, también, Madre nuestra, en relación muy cercana con la vida de su Hijo Jesús.

Misterios entre Madre e Hijo

En el rezo del Santo Rosario, a lo largo de sus Misterios, existen momentos de especial relación entre Jesús y María. En ellos, la Madre de Dios se manifiesta, en todo su amor, como ejemplo de humildad, entrega y, sobre todo, perdón.

De gozo

El gozo de sentirse madre, desde que el Gabriel le comunicara a María que Dios se había fijado en ella, sólo lo supo aquella joven judía y, claro, Quien la había elegido.

Pero al anunciar tuvo que suceder un querer, un amar antes de ver que la criatura que llevaría en su seno iba a ver la luz del día como le había prometido aquel enviado de Dios.

Y, como fruto de aquel anuncio, camino de Aim Karem, donde su prima Isabel había quedado embarazada. La estéril, como la llamaban, había concebido por especial gracia de Dios porque en su seno llevaba, seis meses ya, al que sería último gran profeta del Antiguo Testamento, allanador del camino que lleva al Reino de Dios y bautista de su primo Jesús.

Pero María tenía que volver al origen. El Hijo de Dios tenía que ver la luz y, como pobre entre los pobres y humilde entre los humildes, sólo podía hacerlo en un lugar pobre y humilde pero lleno de la majestad que el Rey del mundo representaba y era. Así lo reconocerían aquellos que, desde oriente, vinieron a adorarlo.

Nacimiento entre hermanos del Hijo de Creador pues una estrella marcó el camino que nunca debemos olvidar: desde el pasado hasta la infinita eternidad del definitivo Reino de Dios.

Para eso nació Jesús… para hacer nuevas todas las cosas.

Por eso, aquel anciano que esperaba ser consolado por Israel dijo lo que tenía que decir a María. Y ella guardó en su corazón lo bueno y lo malo: sería, su hijo, alguien a tener en cuenta; ella sufriría, con dolor de madre, el cumplimiento de la voluntad de Dios.

Y todo esto para bien del mundo… ¡Qué difícil debió resultar para una joven que presenta a su hijo en el Templo y lo espera todo de él!

No es de extrañar que tanto se enfadara María cuando Jesús los abandonó de camino a casa y se quedó en el Templo. Ella era la Madre de Dios pero era, sobre todo, madre. No le debió doler, seguramente, reprender a Jesús cuando lo encontraron hablando con aquellas personas tan sabias que en nada quedaban frente al Hijo de Dios, admiradas con la sabiduría que mostraba aquel joven de 12 años, edad crucial para un judío.

De luz

Por otra parte, no podemos olvidar que, como luz para el mundo, María ejerció el poder que tenía sobre Jesús. No iba a consentir que escaseara el vino en aquella boda.

Y Caná de Galilea fue el primer aviso de Quién era aquella persona que asistía, como invitado, a la fiesta de unión de los novios. Era la Madre de Dios y eso le daba el derecho de exigir una intervención del Hijo de Dios.

Y Él, como no podía ser de otra forma, no defrauda a quien consintió lo que Gabriel le dijera y a quien le había llevado en su seno, ya, en recuerdo que siempre se hace presente, para toda la eternidad.

De dolor

Y se cumplió lo que le había dicho Simeón. Espadas, no una sola, atraviesan el corazón de María en los momentos de Pasión de Jesucristo que al recaer sobre su Hijo se transforma en una gran pena no exenta de esperanza en lo porvenir.

Gethsemaní… oración sangrienta: primera espada.

Flagelación como castigo inmerecido: segunda espada.

Coronación de espinas a Quien era Rey: tercera espada.

Camino del Calvario… la cruz a cuestas: cuarta espada que se mitiga con el encuentro entre Madre e Hijo.

Crucifixión de Jesús: quinta espada.

Y luego, Cristo, en la última agonía, entrega a María a Juan, el discípulo amado y, así, a todos nosotros. Ahora, desde entonces, es, por eso mismo, madre, la Madre de todo hijo de Dios.

Y nosotros, desde aquel momento eterno recibimos, con gozo, el aliento de quien, desde el cielo al que se ascendió, se hace, siempre, Madre nuestra.

Por eso, el mes de octubre es, también, un mes dedicado especialmente a María porque nos permite saber que, a pesar de lo sufrido y vivido como amargo por aquella joven que lo fuera al concebir al Hijo de Dios, supo decir sí, con su Fiat, y ser, para siempre, un espejo de luz donde mirarnos y aprender lo que significa, al fin y al cabo, darse a Dios. Aunque octubre debería ser siempre.

Les dejo aquí el Índice:

Presentación

Rosarium vitae

Misterios Gozosos

Misterios Luminosos

Misterios Dolorosos

Misterios Gloriosos

Rosario meditado

Misterios Gozosos

Misterios Luminosos

Misterios Dolorosos

Misterios Gloriosos

Algunos temas sobre el Santo Rosario

Santo Rosario

Santo Rosario, Rosario Santo

Sobre el Rosario

Un necesario Epílogo

Guía para el rezo del Santo Rosario

(Tomado de Catholic.net)

Acerca del autor

Y le dejo, ya para terminar, el penúltimo apartado de este libro de título “Un necesario Epílogo”

Agradecemos a Dios

que nos diese las cuentas

que del Rosario

al Cielo nos llevan.

Agradecemos al Padre

que, al recordar las cosas

que a Cristo cercaron,

seamos capaces de mirar

y, con él, mirarnos.

Agradecemos al Creador

que, con María bien presente,

queramos mirar a la Madre

y a ella entregarnos.

Agradezcamos a Adonai,

que tanto hace por nosotros,

que nos diera el Santo Rosario

y con el mismo recordarlo.

Amén .

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected]

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15.09.25

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Aunque no queramos, Dios está

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena –Aunque no queramos, Dios está

Aunque se rodeara tu corazón con la muralla china, allí en lo más hondo, se encontraría también la profunda mirada de Dios.” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, n.º 784)

Ciertamente, el título de esto que estamos escribiendo es bastante duro porque supone una forma de hacer las cosas que no es demasiado conveniente. Y es que decimos que es posible que queramos que Dios no esté…

Es verdad que para un ateo Dios, simplemente, no está. Pero aquí no hablamos de tal tipo de personas sino de aquellas que, creyendo, pueden tener la intención de que su Creador no aparezca en su vida desdiciendo, así, de lo que dicen aceptar como bueno y verdadero.

Lolo, como es de imaginar, sabía muy bien que había tal tipo de personas, a saber, las que prefieren que el Todopoderoso no aparezca mucho por sus vidas. Y lo que hacen es, precisamente, colocar en su corazón algo así como una muralla china…

La muralla china es, como cualquiera sabe, una construcción muy sólida que, por decirlo así, no deja pasar nada a su través aunque, ciertamente, pueda recorrerse por su superficie como hacen miles de turistas todos los días. Pero lo que se dice a su través, atravesarla sin más ni más… como que no.

Así podemos imaginar a la persona que hace eso con su corazón porque pretende que Dios no esté dentro de él aunque, ciertamente, eso es imposible porque somos templo del Espíritu Santo y una vez ahí infundido está para siempre. Lo que pasa es que la muralla de la que nos habla el Beato de Linares (Jaén, España) tiene mucho de espiritual y menos de física y ahí está el meollo de todo esto.

Rodear el corazón con algo así como una muralla china es pretender asegurar que Dios, que está dentro del mismo como hemos dicho arriba, no salga fuera. Y eso ha de suponer que no vamos a llevar a la práctica todo lo que, de buena fe, entrega el Creador a cada uno de sus hijos. Entonces, ni lo vamos a amar a él sobre todo y tampoco vamos a amar al prójimo como a nosotros mismos sino, en todo caso y por eso, sólo a nosotros mismos.

Rodear el corazón de tal forma puede ser una pretensión, creemos, legítima porque para eso es el nuestro… Sin embargo, toda obra de Dios es, en primer lugar, de Dios mismo y luego, de quien sera la tal obra. Por eso no tiene sentido alguno hacer como lo que nos dice el linarense universal a hacer eso con nuestro corazón con no santas intenciones.

Rodear el corazón de una forma tan dura y de piedra (haciéndolo así) quiere garantizarnos una existencia tan sólo sustentada con nuestra sola voluntad y sin atender a la de Dios. Y eso ni puede ser bueno ni lo es porque ya sabemos a qué conduce tal forma de actuar.

Y, sin embargo, Dios es bastante “tozudo” y nunca nos deja por mucho que nosotros pretendamos hacer lo contrario. Y es que su Amor no tiene límite y nunca nos abandona por mucho que nosotros queramos que eso sea así construyendo esa muralla china de la que nos habla el linarense universal.

En realidad, es Dios quien está ahí, aunque sea en “lo más hondo” porque es donde puede encontrarse en el caso de aquel hijo suyo que no quiera que esté ahí por mucho que sepa que sí está. Y por eso ignora su presencia y nada de lo que ha de tener por bueno y mejor se tiene por bueno y mejor.

De todas formas, habla Lolo de que “aunque se rodeara” el corazón con tal muralla dura de traspasar. Eso quiere decir que es posible que nosotros no queramos que tal obstáculo al Amor de Dios sea ahí puesto por nosotros. Y es que Manuel Lozano Garrido, verdaderamente, quería lo mejor para todos sus hermanos.

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.


Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (128)

¿Por qué habrá querido Dios plantar en este barro mío una semilla de tanta grandeza?

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

8.09.25

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Ser deslumbrados por Dios

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena –Ser deslumbrados por Dios

Hay muchas cosas que no veo y otras que tampoco entiendo, pero una simple verdad de Dios me llena y me deslumbra” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, 14)

Lo mismo que hay personas que puedan creer que los santos son creyentes que, por virtud, no mamaban del pecho de su madre, las puede haber que tengan por bueno y verdadero que, eso, los santos todo lo saben, todo lo conocen y, en fin, que en ellos no hay fallo alguno.

En realidad, no hay más que leer este texto del Beato Lolo para darse cuenta de que la cosa no va por ahí como, por lógica, debemos entender.

Conocerse a uno mismo viene la mar de bien para luego, por ejemplo, al escribir, se note que eso es así y se sepa que, quien así escribe es que lo hace con total franqueza. Y eso le pasa a Manuel Lozano Garrido.

Cuando Lolo escribe esto que hemos traído aquí de su libro Bien venido, amor (que es un conjunto amplio de aforismos católicos) lo hace sabiendo que ni es perfecto (sólo Dios lo es) y que, ni siquiera aspira a serlo (sabiendo Quién lo es)

Empieza escribiendo que hay muchas cosas que no ve. Y eso es lógico pues, para entonces de la publicación de este (1969) ya lleva un largo tiempo ciego y, como es de imaginar, hay cosas que, en efecto, no ve…

Pero si, al parecer, eso no es ya suficiente, también nos dice Lolo que hay otras que no entiende. Y eso, tampoco es de extrañar pues, a tal respecto, se encuentra en la misma situación que pueda estar otro ser humano, aunque no dejemos de reconocer que nuestro amigo es seguro que tuviera una mayor capacidad que el resto de las personas para entender lo que sucedía o lo que le sucedía.

De todas formas, ahí tenemos a Lolo diciéndonos que hay cosas que no ve y otras que no entiende. Sin embargo, poco tarda en resarcirse de eso que puede ser tan común. Y eso lo decimos porque le basta algo (que no es poco sino mucho y más que mucho) que es propio del Todopoderoso para suplir su, digamos, vacío por no ver o entender mucho mejor.

Con esto queremos decir que a Lolo le es suficiente con una verdad de Dios. Y a nosotros, digamos, también pero que lo diga una persona como el Beato de Linares (Jaén, España) debe ser suficiente como para que pensemos que ha de ser eso cierto.

Una verdad de Dios”. Y es que, dicho así y leído así, la cosa se va poniendo, digamos, imponente. Y es que Dios, cuando de sí emana una verdad (que es siempre y en todo momento y lugar) y si la aceptamos como tal (como es el caso de Lolo) todos nuestros vacíos han de quedar llenos y todas nuestras tinieblas disipadas con su luz. Y eso es lo que le pasa a Lolo que se da cuenta, a la perfección, como diría Santa Teresa de Jesús, que sólo Dios basta y que lo demás sólo es polvo y humo. Y Lolo lo comprendió a la perfección.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (128)

¿Por qué habrá querido Dios plantar en este barro mío una semilla de tanta grandeza?

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.