Notas acerca de un camino.

Rito Extraordinario. Parroquia de San Bartolomé, Murcia

Soy eso que algunos “tradicionalistas” “estrictos” suelen etiquetar como un “modernista” fiel a la Iglesia Conciliar, que no es poco.

El caso es que este “modernista” hace algún tiempo que anda un tanto preocupado por la salvación de su alma. Y por la de los miembros de su familia. Y por la de sus parientes más próximos. Y por la de sus amigos más íntimos. Y por la de los parientes de sus parientes. Y por la de los amigos de sus amigos. Y por la de los amigos de sus parientes. Y por la de los parientes de sus amigos. Et cetera ad infinitum…

El caso es que por fin acabó llegando el día en que se encendió una “lucecita” dentro de mi cabeza. Y así llegué a la brillante conclusión de que si quería cambiar la vida de los que me rodeaban, no tenía más remedio que empezar cambiado la mía. Pero, claro, no podía cambiar mi vida y seguir haciendo lo mismo de siempre. Y para cambiar mi manera de actuar no había más remedio que, oh, dolor de dolores, cambiar mi forma de pensar.

Por aquel entonces ya había leído, como tantas veces, en tantas situaciones, tantos sacerdotes me habían recomendado, los documentos del Concilio Vaticano II. Hasta había firmado el tomito de la BAC con nombre y fecha. También había leído la segunda edición del Catecismo de la Iglesia Católica. Y su correspondiente Compendio.

En los tres casos, como el rayo de luz que atraviesa un cristal, no quedó ni la más mínima huella de ellos en mí. ¿Pero qué más podía hacer?

Como algo tenía que hacer, me puse a buscar en el baúl de los recuerdos (o más bien en el trastero de mis benditos padres que, a diferencia de mí, lo guardan todo) el Catecismo de segundo grado de mi madre. No estaba completo pero me dió una cierta idea de cómo se expresaba la pastoral catequética en 1945. Por primera vez en mi vida entendí perfectamente lo que se me explicaba en todos y en cada uno de los puntos. Y, para mayor alegría y regocijo, las oraciones no trataban de “Tú” a ninguna de las Tres Personas de la Santísima Trinidad. Magnífico.

Más animado, me puse a buscar otra vez, pero esta vez en Internet.

Me descargué el Catecismo Mayor del Papa San Pío X. ¡Y creo que lo entendí! Por eso, una vez leído, me dí cuenta que tenía que profundizar algo más. Así que me descargué el Catecismo Romano y decidí volver a leer la Biblia. Compré la traducción a partir de los textos originales, con las introducciones y las notas completas, a cargo de Monseñor Juan Straubinger[1].

Sin embargo, aún me hacía falta algo más. Algo como rezar el Rosario. Así pues, busqué, busqué y busqué, y sólo encontré un Rosario en español de España que no incluía ni la Oración del Ángel de Fátima[2], ni la Oración al Arcángel San Miguel[3].

Encontré un Rosario en inglés en la página de “The Rosary Army”, pero no incluía ni las Letanías de Nuestra Señora ni la Oración al Arcángel San Miguel.

También encontré un Rosario en latín en la página de Radio Vaticano. No he oído nunca en mi vida voces más desafinadas y desagradables que las de aquellos benditos religiosos que, aun siendo todo lo santos que seguramente deben ser, son capaces de convertir en proeza imposible rezarle a Nuestra Señora, Madre de la Iglesia, Reina del Cielo. Supongo que sería ése el motivo por el cual se retiró la grabación de la página de Radio Vaticano. El único “problema” es que no se sustituyó esa grabación por ninguna otra. Por cierto ¿alguien sabe para qué diablos sirve Radio Vaticano?

Así pues, busqué, busqué, y busqué otra vez. Encontré oraciones en latín y “monté” un Rosario a mi gusto. ¿Y cómo avanzar en la oración? Pues acudiendo a “Las tres edades de la vida interior”, del r.p. Reginald Garrigou-Lagrange.

Pero aún seguía faltándome algo. Algo más de formación, quizá. Así pues, busqué y encontré el libro de Matthias Joseph Scheeben, “Los misterios del cristianismo”. Y el libro de Romano Amerio, “Iota Unum”. Y el manual “Enchiridion Symbolorum” de Heinrich Denzinger. Y el manual de teología dogmática de Ludwig Ott. Como no entendía las ediciones más recientes, me limité a las más antiguas.

Me descargué el comentario a los cuatro Evangelios de Cornelius Lapide S.I., la “Catena Aurea” y la “Summa theologiae” (comentada por Garrigou-Lagrange) de Santo Tomás de Aquino, la historia del Concilio Vaticano I de Scheeben, y la historia de los Papas desde el Prerrenacimiento hasta el Fin del Antiguo Régimen de Ludwig von Pastor que, claro, aún no he leído.

Sin embargo, todavía me faltaba una “visión filosófica” del ser, la esencia y la existencia. Por eso me inscribí en el curso de lógica tomista de “The Society of Scholastics”. Sin la lógica, no hay tomismo que valga.

Llegado a este punto ¿qué más faltaba? Pues una Misa cuya liturgia vaya pareja a la inconmensurabilidad del Sacrificio del Hijo Unigénito de Dios en el Altar para la remisión de los pecados de aquellos que, mientras aún sea el momento de hacerlo, pidan de forma adecuada que les sean perdonados.

Sin más cánticos con estribillos cuya letra recuerda la Guerra Civil Española con el “¡No pasarán!” (“No, no, no pasarán… Cielos y y tierra pasarán, mas tus palabras no pasarán… No, no, no pasarán)[4]. Sin más letras “extrañas” que, diciendo que somos miembros de “una Iglesia” (“Juntos, como hermanos, miembros de… una iglesia”), se olvidan de mencionar junto a ese “una” que es “única” o que es “una sola”. ¿O es que la Iglesia Católica acaso ya no es Una? Del mismo modo que no son lo mismo un hombre y una mujer públicos, no es lo mismo “… una Iglesia” que “Iglesia una…”.

Sin más “Credos” en los que se recite que “Creemos en”. Lo siento, “yo no ‘creemos’”. No puedo “creer” por alguien que no sea yo mismo. ¡Qué mas quisiera yo…! Si pudiera ser así, creería por todos los que no creen, especialmente por los que más quiero… Pero mucho me temo que las virtudes, tanto las teologales como las morales, son personales e intransferibles.

Sin más “Padre nuestro”s que terminen diciendo “…y líbranos del mal” o “…líbranos de todos los males”, o “…ans deslliureu-nos de qualsevol mal”. ¿De qué mal nos ha de librar Dios? ¿De torcernos un pie? ¿De que nos deje tirados el coche? ¿De perder el trabajo? ¿De Hacienda? ¿De la Policía Local? ¿De la Guardia Civil de Tráfico? ¿De la Gripe-A? ¿De la inquina del vecino? ¿Del Telediario? Yo le pido a Dios que nos libre a mi familia y a mí de Satanás. El resto, bienvenido sea, claro que sí, pero por añadidura…

Una Misa en la que ya no haya que esperar años y más años para que se traduzca “pro multis” como por “por muchos” por el simple motivo de que no hay que traducirlo. Cristo no murió en la cruz para redimir los pecados de los que no quieren ser redimidos, de los que le desprecian y le odian, al menos mientras le sigan despreciando y odiando. ¿O es que va a resultar ahora que ya nadie desprecia y odia a Cristo?

Una Misa en la que quien reparta la comunión no titubee cuando vea al fiel abrir la boca y sacar la lengua para comulgar. Una Misa en la que sea posible comulgar de rodillas. Una Misa de la que no se “expulse” a los fieles inmediatamente después de terminar…

Todos esas circunstancias me “distraen” del motivo de mi asistencia a la Misa: Cristo. Por lo tanto, mi deber es eliminarlas.

Así pues, por fin, me he decidido a rechazar todos los compromisos, “empaquetar” a la familia en el coche e irnos todos juntos a “participar en” una “Celebración Eucarística” según el Rito Extraordinario “con la asamblea de fieles” formada por la “comunidad parroquial” del “Pueblo de Dios” allí presente.

Los silencios del Rito Extraordinario me hacen sentirme “en casa”. Es una buena forma de empezar, otro año más, el camino del Ciclo Litúrgico.


ADVENIAT REGNVM TVVM

P.S.
[1.-]
Si alguien “se animara” a asistir a Misa según el Rito Extraordinario le recomendaría tres cosas. En primer lugar, que lea con anterioridad las lecturas del día. En segundo lugar, que imprima y se estudie el ordinario bilingüe de los fieles (hay que elegir en las opciones de impresora “impresión del papel por las dos caras"). En tercer lugar, que eche un vistazo al Misal Romano de 1962 (el año litúrgico comienza con el primer Domingo de Adviento en la p. 83). El “esfuerzo” vale la pena.

[2.-]
Si, además, alguien “se animara” a rezar el Oficio Divino en español, o en inglés, latín o magiar, mejor que mejor. Y si, ya de paso, también “se animara” a hacer un rato de oración ante el Santísimo Sacramento (Capilla del Amor Divino en Malvern, cerca de Filadelfia, Pasadena), miel sobre hojuelas. Se puede probar, por ejemplo, ante el Santísimo Sacramento de la parroquia de Santa María la Real de la Corte en Oviedo.



NOTAS:
______________________________________________________________________________________
[1]
Para ilustrarme un poco más, me voy dedicando a cotejar los textos que leo con la Vulgata Clementina, que fue la versión oficial de la Biblia católica entre 1592 y 1979.

[2]
Si la Iglesia celebra en su liturgia las apariciones de Nuestra Señora en Fátima, será por algún motivo. Supongo que será por ese mismo motivo por el que, desde que se produjeron las apariciones, tantos Papas reinantes han peregrinado a Fátima. Y también supongo que será ése el motivo que ha llevado a Benedicto XVI a pedir que no se observe el lapso de cinco años establecido antes de empezar el proceso de beatificación de Sor Lucía.

[3]
Si, por otra parte, León XIII se tomó la molestia de encerrarse en su despacho y no salir de él hasta que terminó de redactar la Oración al Arcángel San Miguel, ordenando que se rezara públicamente al final de todas las Misas, supongo que también sería por algo. Y si Benedicto XVI ha ordenado que la Misa en la que se reza esa oración pueda ser oficiada libremente por cualquier presbítero sin más orden, permiso de autoridad competente o petición de fieles que su propia voluntad, también supongo que será por algo.

[4]
La música recuerda más al estribillo del “No nos moverán” del barco de Chanquete, de la serie Verano Azul.

53 comentarios

  
Miguel Vinuesa
Menudo modernista, macho! Ya quisieran muchos haber hecho la mitad de lo que describes en este post. Desde luego, la forma extraordinaria no tiene mal nombre, porque verdaderamente te sitúa donde tienes que estar.

Un amigo me dijo una vez "tiene una fuerza tremenda". Y eso que solo conoce la Misa rezada. Una Misa Cantada, como la que tenemos en Madrid, con una soprano que emociona, es una experiencia casi cercana al cielo... Por eso no me extraña que ya no quepa un alma allí donde se celebra.

¡Gracias por el post!
30/11/09 9:05 AM
  
rojobilbao
Lo que es válido para tí (y no para tantos otros)debes conservarlo y cuidarlo con esmero. Todo lo que te acerque aún más a Dios a través de la Iglesia es bueno. Enhorabuena.
30/11/09 9:11 AM
  
Yolanda
Y dices que te llaman “modernista” fiel a la “Iglesia Conciliar“... ¿Y eso? ¿Quién te lo llama?, ¡que se va a enterar! òó
30/11/09 9:28 AM
  
Pedro
Es curioso, a mí me pasó algo parecido. Pero a mí me cayó primero en las manos el "Para Salvarte" de Jorge Loring y luego el catecismo de Mons. Pildain. Bajaré alguna de las cosas que comentas.

Por cierto, Garrigou-Lagrange tiene un libro precioso y buenísimo sobre el sacerdocio, que pienso que viene muy bien para este año sacerdotal.

Un saludo.
30/11/09 11:05 AM
  
museros
Muchas gracias por los consejos, Miguel.

También estoy de acuerdo (a no ser que te haya malinterpretado) en que los textos de la Iglesia (Catecismo, sin ir más lejos) anteriores al CVII se entienden mucho mejor.

Te dicen, sin ambigüedades, qué está bien y qué está mal, y qué hay que hacer para salvar tu alma (independientemente de si a los demás les va a gustar o no lo que tienes que hacer).

Tanto, que un servidor no puede dejar de pensar si el buenismo del soniquete "adaptar el mensaje de la Iglesia a la forma de expresión del mundo moderno" (léase: "Ambigüedad innecesaria, para disgustar al menor número de personas posible") no ha traído, ante todo, confusión.

Y que, como la confusión (y que cada uno haga de su capa un sayo, excepto si quiere hacer lo que toda la Iglesia hacía antes de 1965) se ha convertido en el estado "normal" de y para mucha gente, la ausencia de confusión se ve como "excluyente" y "pseudocismática".
30/11/09 11:16 AM
  
Luis López
Miguel, caminos paralelos. También sé de uno cuyo destino lógico hubiera sido acabar como protestante, dado que era un católico "al que la Misa no le decía nada", pero que leyendo nuevamente el Nuevo Testamento sintió cómo necesitaba -al igual que tú- replantear, reconstruir desde la base su fe. Lo que sucede es que al reconstruirla -sobre el cimiento esencial de la Escritura en primer lugar y de los Padres de la Iglesia en segundo- incomprensiblemente (lo digo con ironía) no sólo no se "protestantizó" (como muchos desinformados católicos, vean los vídeos de youtube), sino que ha llegado a amar a la Iglesia de Cristo como si fuera su madre (en lúcida comparación de san Cipriano de Cartago); ha llegado a venerar a María (a comprender la necesidad que tenemos de Ella compatible con la única mediación salvífica de Nuestro Señor); a rezar el rosario, a confesarse asiduamente, a visitar la adoración eucarística y sobre todo a participar en el Santo Sacrificio del Altar. Y todo fundamentado en la Biblia, los Padres y la verdadera Tradición de la Iglesia Católica, pues no en vano ella es "columna y fundamento de nuestra verdad".

Abrazar la fe es lo más hermoso que puede sucederle a cualquier persona.
30/11/09 11:52 AM
  
max kolbe
(Desde mi máximo respeto)
He leído, y me parecen formidables, el Catecismo de la Iglesia Católica, su compendio, el Concilio Vaticano II, todas las encíclicas de Juan XXII, Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. De estos dos últimos también sus exhortaciones y cartas apostólicas y casi todos sus libros publicados antes y después de ser elegidos Papa.
También he leído todos los documentos de la Conferencia Episcopal Española desde los años ochenta (y muchos de los anteriores)
No entro por no extenderme en todos los autores y libros de Teología, Pastoral, Espiritualidad y, sobre todo, Estudios Bíblicos.
Ninguno de los que se han ecrito desde la fidelidad a la Palabra y al magisterio me han supuesto ningún problema.

Cada domingo participo de la Misa de mi parroquia de la Virgen de la Medalla Milagrosa de Barcelona. Ni los que leen, ni los que cantan (entre los que me encuentro), ni los que comulgan con la boca, ni los que lo hacen con la mano, ni por supuesto los celebrantes que también leen, cantan y dan la comunión a cada uno como se la pide (dentro de las normas establecidas por la Iglesia), pues ninguno me ha supuesto nunca ningún problema para vivir la misa cada domingo.
Porque si el Catecismo, el Concilio, los que leen en Misa o vaya vd. a saber quien, todos me fuesen impedimento ¿no debería preguntarme si el problema puedo ser yo?
30/11/09 12:12 PM
  
museros
Max Kolbe:

"Ninguno de los que se han escrito desde la fidelidad a la Palabra y al Magisterio me han supuesto ningún problema".

Ni a mí.

Y, dado que el CVII siempre ha sido definido como un concilio "pastoral y no dogmático", ningún problema debería tener nadie tampoco con ninguno de los documentos de la Iglesia previos a 1965 (dado que, teóricamente, no se tocó nada de nada en cuanto a la doctrina de la Iglesia se refiere -como no podía ser de otra manera, puesto que la Verdad no cambia ni puede ser cambiada).
30/11/09 12:32 PM
  
museros
Max Kolbe:

De todas maneras, la lógica del último párrafo que ha escrito podría ser utilizada perfectamente contra el argumento que usted defiende por aquéllos que opinan distinto (por no decir "lo opuesto"):

Podrían decirle:

"Si ese Catecismo, ese Concilio, etc, etc... NO le suponen a usted ningún impedimento...¿no podría ser que el problema lo tuviese usted?".
30/11/09 12:39 PM
  
max kolbe
museros:
1. Es que, que yo sepa, yo no he manifestado ninguna duda respecto del Magisterio anterior al Concilio Vaticano II. Yo asumo todo el Magisterio de la Iglesia, el de antes y el de ahora ¿o es que acaso el Magisterio anterior me obliga más que el actual?
2. Respecto de su segundo mensaje dirigido a mí. Es que para mí no puede ser problema porque el Catecismo y el Concilio son de mi Iglesia que es la Iglesia de Cristo. "Lo que vosotros atáreis..."
El problema lo tendrá el que queriendo ser católico no acepte el Magisterio de la Iglesia.
Pero tranquilos, que yo no enviaría a nadie a la hoguera, ni siquiera a la hoguera de la indiferencia, el desden o la marginalidad.
Sinceramente, creo que debe haber espacio en la Iglesia para los que participamos en el rito ordinario y respetamos y no dudamos de los que participan del rito extraordinario y viceversa.
Por lo tanto, mi primer mensaje vino motivado porque me parecio que se dudaba de cierto Magisterio y del rito ordinario.
Si no era así ruego se acepten mis disculpas.
30/11/09 1:13 PM
  
Eduardo Jariod
Como ya ha señalado algún compañero, todo camino que acerque a Dios es válido. El mío fue ditinto, más tortuoso y sencillo a la vez, pero al final es lo mismo: todo camino que conduce hacia Dios es una experiencia de amor. Gracias por compartirlo.
30/11/09 1:25 PM
  
Hereldar
Con todos los respetos pero después de leer este y otros artículos y comentarios en esta web le da a uno la sensación de que no hay mucha confianza en que el Espíritu Santo guíe a la Iglesia.

Me explico, no tengo ningún problema con el rito extraordinario ni con el magisterio previo al CVII, yo mismo he ojeado libros de catequesis de principios del siglo pasado y los he encontrado muy enriquecedores. Ahora, frases como "dado que, teóricamente, no se tocó nada de nada en cuanto a la doctrina de la Iglesia se refiere" referidas al CVII dejan entrever reticencias a aceptar que verdaderamente no se tocó nada. ¿Es que lo que decía el Magisterio antes del Concilio respecto al gobierno de la Iglesia y del propio Magisterio ya no se aplica después del Concilio?

Admito que en nombre de este se han hecho muchas burradas, entre otras en lo que respecta a la Eucaristía, pero a que viene tanta reticencia respecto a su contenido. ¿No avala nuestro papa el magisterio que del Concilio emanó, siendo como es un gran teólogo y perfectamente ortodoxo en su doctrina? Es cierto que criticó la reforma litúrgica por la forma en que se llevó a cabo pero no que hiciera falta una reforma, tal y como pidieron los padres conciliares.

Si alguien le ayudan más a su conversión anteriores catecismos me parece perfecto pero, ¿hace falta denostar el actual como algo vacío que después de cientos de páginas no deja ni la más mínima huella? Sinceramente mi experiencia respecto al mismo es muy distinta.
30/11/09 1:48 PM
  
Isaac García Expósito
Miguel: una curiosidad, ¿por qué no acudistes a los magníficos teólogos españoles o las versiones hispanas, v. gr., Antonio Royo Marín, O.P. (en todos los temas); M. Zalba, S.I. (moral); Nácar-Colunga / Bover-Cantera (Biblia); Suma Teológica (BAC); Sacrae Theologica Summa (de la Compañía de Jesús, en la BAC); comentarios de Bover a S. Pablo; comentarios a la Biblia, por los prof. Universidad de Salamanca? En español y latín. ¿No es más nuestro, por llamarlo de alguna manera?

Por supuesto, sin desmerecer nada de los enlaces que nos has regalado. Símplemente me choca tanta english version.

30/11/09 1:48 PM
  
Yolanda

Hereldar:

Suscribo tu comentario palabra por palabra y añado que, con respecto a esta frase:

""Admito que en nombre de este se han hecho muchas burradas""

Sea o no cierta, ¿no se han hecho burradas en nombre del Magisterio anterior? ¿O en nombre de los más nobles ideales?

Respetable todo camino ue lleve a Dios.Y, hablando entre católicos, respetable sólo ekl camino que lleve a Dios en comunión con Roma.
30/11/09 1:55 PM
  
Luis Fernando
Desde luego, Miguel, te curras los posts que da gusto. Enhorabuena por ello.
30/11/09 2:13 PM
  
Hereldar
Yolanda:

Suscribo también tu comentario, burradas en la Iglesia se han hecho muchas, tantas que un joven polaco ateo que trabajaba para el partido comunista cuando aquellos habían ocupado el país se convirtió precisamente por eso: le habían encargado hacer una recopilación de todos los errores y conflictos de la Iglesia para hacer una campaña contra ella. Aquel joven se dedicó a ello con tanto empeño que cuando dio por terminada su labor en vez de entregarla la destruyó, abandonó el partido y volvió a la Iglesia. ¿La razón? Era imposible que ninguna institución humana se tuviese en pie después de casi dos milenios después de tantos conflictos y abusos. El Espíritu Santo debía estar detrás de ella con toda seguridad, fue su conclusión.

De todas formas, y si eres la misma Yolanda con la que debatí en un post de Pedro Trevijano, recalco tu última frase porque no vale sólo para lo que estamos tratando en este post.
30/11/09 2:14 PM
  
max kolbe
Me sumo a Hereldar y Yolanda.
Ni las animaladas hechas en nombre del Magisterio anterior al CVII puede invalidar tal Magisterio ni lo mismo respecto al Magisterio posterior al CVII.
Me parece tan malo el llamado "complejo anti-romano" de unos como el de los otros.
Y entre unos y otros nos meten en un "sandwich" poco digerible a la mayoría de los fieles que queremos estar con nuestra Iglesia, ni más ni menos.
Pero vaya, que esto tiene solución. Consiste en trabajar más por Cristo y por su Iglesia y elucubrar menos.
30/11/09 2:53 PM
  
Yolanda
Max, Hereldar:

Pues parece que el Espíritu dejó de soplar en los años sesenta. Los que no hemos vivido la Iglesia preconciliar y la conocemos de lecturas y de lo que han vivido nuestros mayores no sé qué nos hemos perdido.

Mi Catecismodice, sin ambigüedades, qué está bien y qué está mal, y qué hay que hacer para salvar mi alma (independientemente de si a los demás les va a gustar o no lo que tienes que hacer).

No veo por ningún lado "buenismos" ni "soniquetes". Qué pena que se le llame soqniquete buenista con ese desprecio...

Sí veo el esfuerzo, (aún insuficiente a juzgar por lo mal que llega el mensaje de la Iglesia, lo distorsionado e incomprensible que resulta para los alejados de hoy), por "adaptar el mensaje de la Iglesia a la forma de expresión del mundo moderno" . Y más que de expresión, debería ser de "comprensión" (que en definitiva viene a ser lo mismo) Y en ello ni hay confusión , ni hay "ambigüedad innecesaria, para disgustar al menor número de personas posible". De hecho, el mensaje de la Iglesia sigue disgustando muchísimo y no se entiende en absoluto. Habrá que profundizar eenese esfuerzo de acercar el Magisterio a las "entendederas modernas"
30/11/09 3:15 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
¡Ooops...! ¡Menudo lío he montado!

Vamos por partes:

1. Sólo pretendía describir un camino de fe, no criticar el resto de caminos hacia Cristo en comunión con la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica.

Un camino de fe visto con no muy buenos ojos tanto por los tradicionalistas de Radio Cristiandad como por los progresistas de Redes Cristianas. Un camino que parece no ser del agrado ni de los Cursillos de Cristiandad, ni de la Legión de Cristo, ni de otros "movimientos cristianos".

2. He descrito mis percepciones y mis preferencias.

Y si el "no pasarán" me suena al "no pasarán" de Madrid en 1936 con la música del estribillo del "no nos moverán del barco de Chanquete", es que es así. Y si digo que eso me molesta, es que me molesta.

Como me molesta la traducción del "liberanos a Malo" por "ans deslliureu-nos de qualsevol mal", o la rebeldía de aquellos que no quieren obedecer al Papa y siguen sin traducir "pro multis" como es debido. O las caras de asco de algunos "ministros" de la Eucaristía cuando ven que vas a comulgar en la boca.

Y si por más que leo y releo el Compendio del CIC no "cala" en mí ¿qué puedo hacer? Pues leer otra cosa, claro. ¿Quién se va a levantar como juez y me a va a juzgar sino Cristo?

Entiendo que todo eso no tiene por qué molestar a nadie más que a mí. Por eso no he elevado mis experiencias a la categoría de afirmaciones generales. Las muestro aquí para facilitar el camino de quien se pueda encontrar en una situación parecida.

Quien no quiera "elucubrar", que no lo haga. Nadie le obliga. De momento tenemos un Papa bastante aficionado a hacerlo. Por algo es teólogo y, aún siendo Papa, ha querido publicar como teólogo su Jesús de Nazaret.

Por otra parte, mientras el entendimiento siga siendo una de las tres potencias del alma, mucho me temo que la única forma de no elucubrar es no existiendo. Y, una vez creados por Dios, eso es del todo imposible.

3. Aparte de los textos del CV2 y del CIC, ningún sacerdote me ha recomendado jamás ningún otro texto. Así fueron las cosas en la Iglesia en la Barcelona que yo conocí entre 1973 y 1998. Como hace muchos años que no pertenezco a ningún "movimiento", lo que he descubierto ha sido gracias a Internet.

No he citado el "Para Salvarte" porque, desgraciadamente, lo conocí "demasiado" tarde. Empecé directamente con la "Teología Moral para Seglares" y con la "Teología de la perfección Cristiana" del r.p. Antonio Royo Marín, O.P. Y si no he citado esos libros es porque no se puede acceder a ellos de forma gratuita.

Cuando, a mediados de los ochenta, los compré en la Hormiga de Oro, alguien exclamó "¡Pero si son textos preconciliares!" a lo que no pude evitar replicar "¡Igual que Cristo! ¡Qué coincidencia! ¿No?" Ahí terminó la conversación.

En el texto del post he incluido un vínculo a la Summa en español a cargo de la Provincia Dominica de España. Si no he indicado ningún centro de estudios español es porque no conozco ninguno que se pueda llamar tomista en el sentido en el que se puede llamar tomista a "The Society of Scholastics".

cfr. http://www.societyofscholastics.org/about/about_005.htm

Es una pena la gran escasez de recursos católicos gratuitos en español en comparación con el inglés. Gracias a Dios, la Fundación Gratis Date alivia un poco lo que, de otro modo, sería un auténtico páramo.

http://www.gratisdate.org/fr-textos.htm

No sé si os he respondido a todos. Si no fuera así, no creáis que estoy intentando "marear" la perdiz. Hacédmelo saber en vuestro próximo comentario.

Un saludo a todos, y gracias por vuestras opiniones.

ADVENIAT REGNVM TVVM
30/11/09 3:19 PM
  
McMurphy
Ante todo, reciba mi enhorabuena por este artículo Miguel. Si el hecho de enfrentarse a la inercia del pensamiento labrándose un camino de exigencia ya merece el halago, mucho mas mérito tiene que sea capaz de compartirlo con sus lectores. Gracias.

Personalmente estoy en ese proceso de búsqueda tras muchos años de delegar la Fe en la comodidad de un pensamiento heredado. Pensamiento válido y querido pero necesitado de forja interior para hacerlo propio. En ese sentido esta serie de manuales van a resultar muy instructivos como resultó tremendamente valioso su artículo sobre El Rosario y las descargas. Insisto, tremendamente valioso (sobre todo el Rosary Army).
Simplemente a modo de confidencia (yo estoy a años luz del nivel teológico de este blog), le diré que me resultó muy valioso para “despertar” la “Introducción al Cristianismo” de Ratzinger, así como toda su teología. Actualmente estoy leyendo un libro que me parece magnífico para tener un orden claro sobre el saber teológico: “The shape of the Catholic Theology” del Padre Aidan Nichols.

Sobre la necesidad de la liturgia y su destrucción contemporánea encontré por casualidad un libro hermoso y lúcido “The heresy of formlessness” de Martin Mosebach. No se si ha leido estos dos últimos libro pero me gustaría saber que piensa o que referentes tiene de ellos.
Muchas gracias.
MM
30/11/09 3:20 PM
  
Yolanda
Y si por más que leo y releo el Compendio del CIC no "cala" en mí ¿qué puedo hacer? Pues leer otra cosa, claro. ¿Quién se va a levantar como juez y me a va a juzgar sino Cristo?
___________

Nadie, hombre, nadie, claroq ue sólo Dios. Para gustos, los colores. Las cuestiones estétitas no tienen más calado...

Quien no quiera "elucubrar", que no lo haga. Nadie le obliga. De momento tenemos un Papa bastante aficionado a hacerlo. Por algo es teólogo y, aún siendo Papa, ha querido publicar como teólogo su Jesús de Nazaret. Por otra parte, mientras el entendimiento siga siendo una de las tres potencias del alma, mucho me temo que la única forma de no elucubrar es no existiendo

Claro, claro, naturalmente: todos lo hacemos, todos, al menos, los que nos tomamos la vida en serio y sabemos que estamos aquí de paso y que nuestro fn es Dios.

En general, cualquier vistante habitiual de este portal y de otros portales religiosos podría trazar un "camino", como tú has descrito el tuyo; cada uno el suyo, con sus experiencias, refelxiones y lecturas.

A mí me sorprende muchísimo todo loq ue cuentas del ambiente de Barcelona en tu infamcia y adolescencia, pero se ve que era así en Barcelona, qué sé yo. Mi experiencia por las mismas fechas es completamente diferente. Por eso, si yo escribiera mi "camino", no tendría que hablar de nada de lo que tú hablas y sí de experiencias y lecturas muy diferentes.

Supongo que, en un portal llamado Infocatólica, una experiencia de fe, si acaba en Roma, estupendo. Como tú has dicho, ¿quién va a juzgarte? Es tu gusto y si está en perfecta comunión 100% con el Magisterio, con TODO el Magisterio, y has dejado claro que no pretendías "criticar el resto de caminos hacia Cristo en comunión con la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica" (eso lo harán otros, no tú...), pues en efecto, no hay más "perdiz que marear"
30/11/09 4:16 PM
  
rastri
Y si tanta discrepancia hay de entre los que son pro y los que son contra el Concilio Vatcano II: Me pregunto yo:

¿Será para saber si están todos los que son elegidos,..; O son elegidos,.. todos los que están?

Dicho sea que: "Ni son todos los que están, ni están todos los que son". -Dios lo sabrá.
30/11/09 4:24 PM
  
Isaac García Expósito
Miguel: me has resuelto la duda. Me parecía raro que no hubieses pasado por el padre Antonio Royo Marín (por cierto, ¿cómo aguantó todo el marasmo postconciliar, sabiendo además que sus libros eran reeditados una y otra vez?).

Tienes toda la razón, los recursos en español son escasos. Y mira que hay. Y bueno.



30/11/09 4:29 PM
  
Pedro
No conocía al padre Antonio Royo Marín, pero por lo poco que he visto parece estar muy bien. ¡Habrá que comprar libros suyos! Gracias por hacermelo conocer.

Un saludo.
30/11/09 4:51 PM
  
Camino Iriarte
Genial, Miguel, Dios te ha bendecido mucho. Estoy de acuerdo con no todo de lo que dices. Con el itinerario y la gratitud a internet coincido, aunque tal vez yo fui agraciada con algunos de esos textos básicos después de haber asimilado sin prejuicios post ni pre conciliares Catecismo, JPII y rechazado por puro olfato propio o de mis padres y formadoras otros textos, y haberme confomado con poco y probadamente bueno. Tal vez por ello sea aún liberal en ciertos aspectos, igual que no siendo fumadora me encanta que fumen donde yo estoy -sobre todo si es negro bueno o mejor aún tabaco de pipa-.

Libros, pero no para liar sino por aportar: me hizo muchísimo bien Dom Columba Marmión, el Kempis y el Compendio del P.Rodríguez y desde luego estimo imprescindibles una docena de buenas vidas y/o escritos de buenos santos, S.Pio X, S.LuisM. Grignion de M, Sta. Teresa y Sta. Teresita, S. Pio da Pietrelcina, S.Bernardo y familia, S. Juan de Ávila, Sta. Micaela Smo.Sacramento...

Santa Misa, he podido asistir a la misa antigua -mal, claro, sin preparar y siendo del sesentaypico-, a la misa rito católico oriental y a la misa ortodoxa, varias veces -no las identifico sino en cuanto a salvarse de los modernismos o bobadas que invaden en tantos casos la misa nueva-. También he asistido, participado y colaborado -poco, a Dios gracias, salvada por olfato- en misas nuevas con dudosísima ortodoxia y ortopraxis, en varias provincias españoles. Algunos de los cantos kumbayá o no serem moguts o taizé me gustan y todo, qué le vamos a hacer, igual que me veo más capacitada para tocar la guitarra que el órgano y cantar el Buena Madre estoy aquí que el Rorate Caeli, y creo que esto no tiene remedio.

Lo peor encontrado, la verdad, en Cataluña -Lérida, Barcelona y Gerona-. Creo que aun sin llegar a extremos ni por uno ni por otro lado, encontrar una misa con seguridad de paz litúrgica por fondo y forma de la celebración... sigue siendo muy difícil en mi actual provincia. Y creo que necesitamos asistir, participar en la Misa de la Iglesia católica precisamente quienes más flojos estamos y quienes en negocios pastorales andamos.

No obstante, mi opción es acudir a la misa novus ordo: a) siempre que puedo, optando entre 1 o 2 "potables" o b) cuando no puedo, "soportando" alguna de las "no potables" con espíritu de esperanza y sacrificio y, en algún caso, advertencia al celebrante y/o superior u obispo b) en días festivos y, en algún caso, saliéndome muy discretamente, como las mamás con los bebés que lloran, un ratito durante la homilía o usando tapones de oído si es sacerdote adicto a la inventiva heterodoxa de principio a fin.

Un sacerdote muy estimado y de buena doctrina cuando le hablan de este tema reitera que en la "primera misa", al pie de la Cruz, la Sma. Virgen María y S.Juan no estarían sufriendo menos que los católicos que soportamos ciertos "conjuntos de abusos litúrgicos" a los que llaman misa o eucaristía.

Finalmente, espero y creo que espero con fundada esperanza en que cada vez tendremos más misas novus ordo celebradas con ortodoxia, ortopraxis y devoción que ayude a nuestra fe.
Por supuesto que entiendo tu opción, y estoy segura de que entiendas la mía.
30/11/09 5:44 PM
  
Yolanda
¿kumbayá o no serem moguts o taizé?

¿qué tendrá que ver Taizé?
30/11/09 6:05 PM
  
Camino Iriarte
Yolanda, distintos estilos de canto en Misa distintos de la música gregoriana o polifónica. Si lo deseas, me refiero a canciones para la Eucaristía a)que adaptan letra religiosa a música Gospel o de Simon&Garfunkel, como el Kumbayá Deu Meu en el Kyrie o el Padre Nuestro tú que estás en los que aman... b) se sustituye el canto que corresponde por una creación más o menos popular o ideológica como en la Misa de Mejía (Palacagüina) o en algunas de las Misas rocieras, c) se utilizan cantos religiosos no litúrgicos durante celebraciones litúrgicas como cuando se canta en lugar del Sanctus o del Cordero de Dios los cantos Laudate Omnes Gentes o Dona nobis pacem de Taizé - o en la Comunión Tomado de la mano con Jesus yo voy o Nadie te ama como yo.

Lo que he querido decir es que algunos cantos citados en a)b) y c) los conozco y canto mejor, y me gustan, aun sabiendo que no son propios de una misa o eucaristía católica, y que ojalá parte del tiempo dedicado a aprenderlos y cantarlos lo hubiera dedicado a aprender algo más de solfeo y órgano y canto más propio de la liturgia. Pero Dios sabe más.

No deseo polemizar sobre Taizé. Muchas de sus canciones las conozco y me gustan y me hace bien cantarlas, Yolanda, podemos compartir eso, supongo.
30/11/09 10:48 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Con este post sólo quiero decir que el Rito Extraordinario me ha impresionado y que, si puedo, seguiré asistiendo a todas las Misas según el Rito Extraordinario que me sea posible.

No puedo evitar tener clavada en mi memoria la imagen del sacerdote elevando el Cáliz ante el Santísimo (véase la foto que encabeza el post).

Sin embargo, alabar el Rito Extraordinario no significa que sea contrario al Rito Ordinario al que, sin duda, seguiré acudiendo.

Del mismo modo, que a mí me resulte más o menos fatigoso leer la prosa del Compendio sólo quiere decir que a mí me resulta más o menos fatigoso leer la prosa del Compendio. Ni más, ni menos. No estoy emitiendo ningún juicio -Dios me libre de hacer tal cosa- acerca del Compendio, ni del Catecismo, ni del Concilio Vaticano II, ni nada que se le parezca.

Mi responsabilidad como fiel consiste en elegir aquellas herramientas que Dios, a través de la Iglesia, pone a mi alcance para mi santificación personal en la vida cotidiana.

Y eso es lo que hago: escoger de entre los medios de santificación que me propone mi madre la Iglesia.

Respecto a los libros que menciona McMurphy, no he leído ninguno de los tres, así que poco puedo decir (los anoto en mi lista de futuras compras; gracias por compartirlos aquí).

Lo que sí puedo decir es que, a veces, leer a Benedicto XVI me produce vértigo. Puedo leer diez veces el mismo párrafo de Cáritas in Veritate y, cada una de ellas, descubrir un matiz nuevo e inesperado que no siempre sé cómo interpretar.

No estoy enjuiciando al Papa, ni su magisterio pontificio, ni su forma de escribir. Estoy describiendo lo que a veces me pasa.

Para terminar, vuelvo a repetir una vez más:
"Sólo pretendía describir un camino de fe, no criticar el resto de caminos hacia Cristo en comunión con la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica."

Un saludo a todos, y gracias por estar aquí.

ADVENIAT REGNVM TVVM
30/11/09 11:00 PM
  
Yolanda
¿Polemizar sobre Taizé? Paa nada.

Sólo me sorprendía enormemente ver Taizé mezclada en el mismo saco que kumbayá o no serem moguts. Y aún me sorprende más ahora con los añadidos de Carlos Mejía, misas Rocieras o Simon y Garfunkel. Pero dejémoslo. La verdad es que me da igual. Habré hablado de Taizé como dos millones de veces, así que da igual.
30/11/09 11:03 PM
  
Yolanda
Pues ya que justo pasaba ahora por aquí, en serio te digo, Miguel, que este último cometario tuyo es lo que más me gusta de cuanto te he leído jamás.

A lo mejor no debía no decirlo. Habrá quien entonces piense que, si me gusta a mí, igual has debido deslizar alguna herejía. Bueno, yo lo digo de todos modos. estaba respondiendo a Camino y he visto justo entrar este último comentario tuyo que me ha sorprendido y ¿por qué no decirte que me conmueve y me gusta?
30/11/09 11:08 PM
  
Rosa
Miguel.
Gracias de corazón por tu testimonio, necesario para tantos otros que necesitan ese “feed-back” que exortice su sentimiento de soledad. Quizá sea esa la explicación de que gente como yo participe aquí y se alimente de la experiencia de otros: la necesidad de saber y sentir que no estás tan sola como pensabas.
Mi carácter me impide un testimonio tan sincero como el de Miguel y otros en este blog pero diré que además de mi conversión al Catolicismo desde el cómodo indiferentismo semi-agnóstico, preocupada por la salvación de mi alma, se sucedió sin que yo lo buscara una reciente RECONVERSIÓN, por llamarla de alguna manera, dentro de la misma Iglesia. Y fue precísamente la Santa Misa de San Pío V la que jugó un papel importantísimo, después que el actual pontífice tomara esa decision tan rara para casi toda la Iglesia Universal (curas y obispos sobre todo). Fue lo que me “hizo despertar de mi sueño dogmático”.
Me sería imposible exponer aquí el cambio experimentado. Fue como si de se me “abrieran los ojos”, encontrar la Piedra Filosofal y el criterio para distinguir el “trigo limpio” de la paja y también de la cizaña, y de otras hierbas tóxicas que abundan en los actuales pastizales. También el modo de distinguir los buenos de los malos pastores. La buena de la mala doctrina, la luz de las tinieblas, Cristo de Belial… En fin, el Cielo en la tierra.

McMurphy, el importante libro que comentas de Mosebach me gustó muchísimo aunque lo encontré un poco deslavazado, es una especie de perspectiva estética muy interesante. Lo terrible es que si el autor tiene razón “la hermenéutica de la continuidad” no podrá salvar el “Novus Ordo” por mucho que se intente, sería como darle alma humana a Frankenstein.
Aprovecho para recomendarle a McMurphy y a los inquietos que “se atreven a pensar” un libro que me sirvió mucho de Christopher A. Ferrara y Thomas E. Woods Jr.: “The Great Facade: Vatican II and the Regimen of Novelty in The Roman Catholic Church”. Desde entonces me he hecho “fanática” de Ferrara me parece un católico tremedamente lúcido y valiente que te da las claves para no caer en el moderno gnosticismo que nuestra Iglesia padece en la actualidad.
01/12/09 11:29 AM
  
McMurphy
Rosa, gracias por tu comentario y recomendación.
Si, entiendo que el libro de Mosebach te parezca un tanto deslavazado. Creo que al ser una selección de conferencias, artículos y extractos de novelas rompe un poco el ritmo y la línea argumental. Por cierto, el extracto de novela que aparece en el libro no la he encontrado por ninguna parte (“The long night” creo recordar) en una escena maravillosa donde en una iglesia posmo se celebra por la noche y a escondidas una misa en latín para unos pocos feligreses que la habían requerido a su párroco. Curiosamente éste comenta en tono condescendiente y prepotente que acepta celebrarla para “esta pobre gente” pero lo que importa es la modernidad y seguir el ejemplo de la Reforma. Eso es lo que gustó también del mensaje del autor, no solo la visión estética sino el problema real de los católicos en Alemania y el seguidismo de la reforma (destrucción de Misales y altares…). Me interesa mucho la visión estética del Misterio y siempre me emociona (aunque no tenga nada que ver con lo anterior y estemos en otro contexto diferente) la visión que Oscar Wilde tiene de Jesús en De Profundis (Cristo artista-primer individualista). Se ve que a cada uno le llega e interpreta el Misterio desde sus coordenadas personales.
On the other hand, me gustaría saber si ha leído un tipo de novela católica que, con la excusa del Apocalipsis, muestra el comportamiento e ideas católicas, me refiero al autor Michael D O’Brien y su libro “Father Elijah”. A mi me gustó mucho porque dibuja en clave de acción el combate entre la ideología del Anticristo y lo Católico. Empieza siendo un libro de acción pero termina en catequesis. No se que te parece. Los personajes son totalmente reconocibles.
Bueno Rosa, gracias por el libro de Ferrara, a ver si lo encuentro.
01/12/09 12:14 PM
  
Flavia
¡¡ Enhorabuenísima por este post !! Y mira que intervengo ya poco, porque cada día estoy más convencida de que sólo la oración puede cambiar las cosas, pero es que no me resisto. Conozco todas las obras que citas y doy gracias a Dios por ello, y pienso exactamente lo mismo que tú de ciertas cancioncitas. El catecismo de san Pío X lo he conseguido en la colección de libros escolares reeditada hace un par de años, aunque yo estudié el famoso Astete.

Y ya me ha conmovido del todito-todo que cites la Biblia de Straubinger, con sus anotaciones completas ( es que hay otra versión que las resume ). Es maravillosa, porque estoy más que harta de malas traducciones en pasajes importantísimos. Podrías dedicar un post a que señalemos pasajes mal traducidos, que iba a ser antológico. Yo uso esta Biblia, pero también los cinco volúmenes de la Biblia de Navarra - exquisita traducción - y para el Nuevo Testamento me encanta el del Padre Iglesias: muy técnico, pero exacto a más no poder en el texto traducido, y con notas lingüísticas, espirituales y arqueológicas. Es que... estoy harta de traducciones que no son tales, sino adaptaciones en el mejor de los casos. Hay que impulsar a fondo la lectura de la Biblia. A fondo.

Camino, pues no sabes lo que te pierdes si no cantas el RORATE CAELI, cuya letra resulta adecuadísima para el presente que vivimos, al menos en algunas cuestiones.

Conozco también el NT comentado por los profesores de la Universidad de Salamanca que alguien cita. Me gusta.

He disfrutado lo indecible con este post.
01/12/09 8:18 PM
  
Pablo Amat
Felicidades y enhorabuena por este post y tu gran testimonio cristiano, yo tuve la oportunidad de asistir a la Santa Misa de siempre y me conmovió mucho, se llenaba de paz los momentos de silencio y adoación estando de rodillas y después cuando me arrodillé para recibir al Señor en la Eucaristía pasó algo por mi corazón, es como na felicidad muy grande. Gracias por tu testimonio, Que Dios te bendiga.El Señor dijo que rezasemos para no entrara en tentación.
02/12/09 4:06 PM
  
JMA
02/12/09 7:10 PM
  
Sangre Azul
MAS LÍBRANOS DEL MAL. AMEN.
"Arriba nos enseñó el Señor a pedir el perdón de los
pecados y cómo podemos evitar las tentaciones. Aquí nos
enseña a pedir el ser preservados del mal.
Y esta petición es general contra todos los males: a
saber, pecados, enfermedades y aflicciones, como dice
San Agustín".

Santo Tomás de Aquino
02/12/09 11:01 PM
  
punto
Me he alegrado con tu escrito porque parece que tenemos sensibilidades muy parecidas.Lo que dices de los recursos en inglés es cierto. El sitio "newadvent" proporciona cosas como la enciclopedia católica en inglés, la Summa, todas las encíclicas papales,y sobretodo la biblia "trilingüe" (vulgata, douay y septuaginta), la Douay con notas (con vículos hiperlink) los Padres de la Iglesia, y más...Algo impresionante la riqueza que proporciona para el que pueda leer inglés. Aunque está on-line te la mandan a casa por 20 euros. La puedes llevar en tu portátil para consultarla aunque no puedas conectarte.
El Catecismo Romano (con las introducciones de Montserrat) puede ser una fuente estupenda para la meditación.Si lo conparamos con el CIC llama la atención la seguridad con que expresa los misterios de la Fe, frente a los estribillos del CIC (la tradición latina..la tradición oriental nos enseña etc...)En mi opinión la Fe hay que expresarla firmemente sin frases que se escaquean de una afirmación valiente e inequívoca. Pero con todo el CIC tb me gusta por la inmensa erudición teológica que proporciona aunque a veces no esté totalmente de acuerdo con él (justo cuando se aparta, o al menos lo parece, de la tradición universal del magisterio ordinario e infalible (por universal y de todos los tiempos).
Yo añadiría a tus libros citados el Denzinger (pero no el posterior a 1961). El último de Denzinger-Hünermann(Herder) de 2000(D.L)me parece que está manipulado en la selección de trozos del magisterio y en los pequeños prefacios que les acompañan (por ejemplo en la Encíclica Pascendi.
Yo discrepo de algún comentarista anterior respecto del magisterio posconciliar y conciliar. Creo que la hermeneútica de la continuidad del CVII y el anterior magisterio simplemente no es posible (es mi opinión). Creo que nuestro querido Papa más que exigir esta hermeneútica debería él mismo facilitárnosla.Poco le costaría explicarnos con ejemplos en qué consiste esa hermenéutica. Y así zanjaría las desviaciones tan frecuentes hoy dia. Sería un magisterio destinado a sus hijos católicos y no a los hombres de buena voluntad, como en su última encíclica en donde se alecciona al mundo en materias económicas y políticas, gobierno mundial etc...).
Por último tengo que agradecerte el haber comprado la Biblia de Staubinger creo que por algún comentario que hiciste hace tiempo. La adquirí de los adventistas (te la mandan ìdiéndola desde su web). Estoy estudiando los salmos y lo hago con ayuda de sus notas (algo magnífico). De la traducción no digo nada, porque me parece simplemente buena. Yo rezo el oficio desde hace tiempo. Recientemente me he "pasado" al antiguo breviario que adquirí en "nova et vetera" (magnífica su encuadernación, papel, cantos dorados ..un libro apara bibliófilo). Ahora comprendo que los antiguos tenían el breviario para rezarlo todos los días y durante toda la vida (como San Francisco Javier que no se separaba de él; entonces la misa no era obligatoria pero sí el rezo del breviario). Cosa que los actuales libros de Horas no resistirían y acabarían desguazados. Las resonancias "católicas" de la Vulgata (y tb dogmáticas y de profunda piedad, no existen en la traducción española). Es como comparar textos llenos de unción a textos que simplemente no la tienen (es mi opinión). Los salmos de la "septuaginta" sí la tienen y en ella se encuentran citas implícitas del N.T.(Apocalipsis Pe. etc..) La Biblia Douay traduce palabra por palabra a la Vulgata. En fin es maravilloso contar con internet y adentrarse en el estudio de la Escritura y del magisterio.
Te felicito por tus post. Lo que siento es que no haya pastores que estén a tu nivel.Hemos vuelto a los clérigos de "misa y olla" sólo que ahora son más atrevidos y hasta presuntuosos (en las herejías que propalan).
04/12/09 4:28 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Es verdad. Se me ha olvidado por completo mencionar "New Advent"

http://www.newadvent.org/

No, no me he olvidado del Denzinger ("Y el manual “Enchiridion Symbolorum” de Heinrich Denzinger").

http://www.documentacatholicaomnia.eu/03d/1954-1954,_Denzinger,_Enchiridion_Symbolorum_(Altera_Editio),_ES.pdf

Estoy totalmente de acuerdo contigo: "Creo que nuestro querido Papa más que exigir esta hermeneútica [de continuidad] debería él mismo facilitárnosla. Poco le costaría explicarnos con ejemplos en qué consiste esa hermenéutica. Y así zanjaría las desviaciones tan frecuentes hoy dia."

También me he olvidado de mencionar la edición del Nuevo Testamento a cargo de Manuel Iglesias, SJ (Madrid: Encuentro, 2003), que tan amablemente ha recordado Flavia:

http://www.ediciones-encuentro.es/Muestra.php?&libro=26000009&pag=0&cn=0&resul=busc&temp=,1259942933266,&wh=%20and%20(l.titulo%20like%20'*nuevo%20testamento*'%20%20or%20a.apellidos%20like%20'*nuevo%20testamento*'%20or%20a.nombre%20like%20'*nuevo%20testamento*')%20&ord=0

Respecto al oficio, lo tenemos en castellano actualizado al día en curso:

http://www.liturgiadelashoras.com.ar/

También lo tenemos en latín:

http://www.almudi.org/Portals/0/docs/Breviario/fuentes/breviario.html

Y, además, podemos descargarlo gratuitamente a cualquier teléfono, PC o PDA que tenga iSilo instalado:

http://www.almudi.org/Recursos/LiturgiadelasHoras/tabid/99/Default.aspx

Respecto a Peter Hünermann, a continuación incluyo parte de su artículo "Ensayo de un análisis espectral de la crisis eclesial actual". Es esclarecedor.

[I. Declaración de principios: el Concilio Vaticano II es un "súper-concilio"]

"[Las] diversas enseñanzas [del Concilio Pastoral Vaticano II] no han sido formuladas en definiciones dogmáticas formales... Se trata, sin embargo, de aserciones esenciales, que son indispensables para la Iglesia en la situación histórica de la modernidad. Estos textos normativos han sido largamente debatidos; han sido discutidos en función de posibles objeciones y dificultades... expresan el consenso eclesial...

[II. Crítica de la decisión papal de levantar la excomunión a los cuatro obispos de la FSSPX]

Este levantamiento de la excomunión [a los cuatro obispos de la FSSPX] representa un ejercicio de la función episcopal que ofende y se enfrenta gravemente a la fe y a las costumbres. En mi opinión, esta decisión es nula y sin valor...

El problema fundamental de la causa actual no reside en el hecho que el trabajo ha sido realizado deprisa y corriendo, que un viejo cardenal torpe se ha encontrado desbordado, que las comunicaciones han funcionado mal o que estamos ante un pontífice que tiene tendencia a tomar decisiones solitarias. Todo esto es evidentemente deplorable, puesto que aquí hay opciones de gran alcance y plenas de consecuencias. Pero lo esencial no está ahí. Tampoco se trata del antisemitismo del obispo Williamson, por innoble y repugnante que sea. El núcleo del problema es de naturaleza teológica; se refiere a la concepción de la Iglesia en sus aspectos tanto institucionales como éticos."

[III. Causa de las críticas a la decisión papal: el "espíritu conciliar" corre el peligro de desaparecer]

Con la manera con la que ha ejercido su mandato, el papa... expone a la Iglesia al peligro de contar entre sus filas con obispos y sacerdotes (actuales y futuros) que no estén de acuerdo con la fe y las costumbres de la Iglesia católica [según el "espíritu conciliar"]... Se puede pensar que desde ahora una sombra profunda corre el riesgo de planear sobre... la interpretación del Vaticano II...

Poco tiempo después de haber entrado en funciones, Benedicto XVI explicaba, en su mensaje de Navidad de 2005 a la curia romana, cómo comprende e interpreta él el concilio Vaticano II. Aborda la problemática que hoy nos preocupa con la ayuda de las expresiones «hermeneútica de la discontinuidad» y «reforma de la continuidad»...

Lo que irrita es que, en la sección que trata de la hermeneútica de la discontinuidad, el papa no evoca jamás a las tradicionalistas. Cita únicamente a los «progresistas», los cuales, según él, no retienen más que el espíritu del concilio pero minimizando el texto, porque este estaría trufado de fórmulas trasnochadas, que no se habrían conservado más que en atención al compromiso. De ahí resulta que Benedicto XVI aprueba el concilio, pero contempla los riesgos ligados a su recepción desde un punto de vista totalmente unilateral[: la hermenéutica de discontinuidad].

...el texto citado muestra que el papa, consciente de la crisis que atraviesa la aceptación de la Iglesia en la sociedad moderna, está convencido de que la Iglesia no superará la prueba sino recuperando los círculos decididamente tradicionales...

[El autor no cree que la misión del Concilio Vaticano II sea pastoral y "acumulativa". Por eso no quiere una hermenéutica de continuidad. Cree que es doctrinal y "reinterpretativa". Cree que la misión del Concilio Vaticano II es reinterpretar todo el Magisterio de la Iglesia. Por eso quiere una hermenéutica de discontinuidad. Y por eso no puede soportar la decisión del Papa.]

[IV. Una amenaza]

Por mi parte, pienso -e insisto: salvo un juicio más aclarado- que estamos ante un escandaloso error de gobierno, tomada la expresión en un sentido teológico. ¿Cómo salir de la crisis? No existe jurisdicción que pueda pedir cuentas al papa como a cualquier otro funcionario ni, eventualmente, condenarlo. Esta posibilidad no se da para el papa como para un jefe de Estado en el ejercicio de sus funciones. No hay herejía. Si tal fuera el caso, el colegio cardenalicio es quien sería competente y debería constatar que no tenemos ya papa, porque un papa herético pierde ipso facto su cargo.

[Alude veladamente, quizá, a LG.25,2: "Aunque cada uno de los prelados por sí no posea la prerrogativa de la infalibilidad, sin embargo, si todos ellos, aun estando dispersos por el mundo, pero manteniendo el vínculo de comunión entre sí y con el Sucesor de Pedro [siempre y cuando ellos mismos no dictaminen que es un hereje], convienen en un mismo parecer como maestros auténticos que exponen como definitiva una doctrina en las cosas de fe y de costumbres, en ese caso anuncian infaliblemente la doctrina de Cristo."]

[V. Objeción al uso de la "fuerza": las tesis conciliaristas ya no son lo suficientemente hegemónicas]

Errores de gobierno que han provocado escándalo han sido frecuentes en la historia de la Iglesia y en la del papado. El desenlace de este género de crisis fue lo más a menudo laborioso y difícil. En el caso presente, la salida de la crisis es particularmente delicada porque muchos cardenales y obispos han tenido conocimiento de los hechos desde 1988 y han asumido toda esta evolución con el papa.

[VI. Las exigencias]

La Iglesia, el papa y los obispos recuperarán su libertad de actuación pública, solo si se confiesan [públicamente] y corrigen el error de gobierno contra la fe y las costumbres de la Iglesia... Y si se escamotea esta constatación, se da inevitablemente la impresión de que las autoridades romanas han cedido a presiones exteriores y no son más que marionetas de la opinión pública y de los media. Medios tradicionalistas toman ya posiciones en este sentido [¿?].

Es incontestable que las decisiones tomadas están afectadas de nulidad. A la cuestión de saber cómo difundir la información [de la retractación del levantamiento de las excomuniones], hay varias respuestas posibles... Así, no bastaría con que el cardenal Giovanni Re [, el "viejo cardenal torpe [que] se ha encontrado desbordado" y], que ha firmado el decreto de levantamiento de la excomunión, declare su nulidad, porque el papa ha reconocido públicamente que esta decisión era la suya también.

La segunda cuestión urgente que plantea la salida de la crisis concierne a la reparación paso a paso de los daños causados, especialmente de la pérdida de credibilidad que la Iglesia acaba de encajar en el mundo y en su propio seno [debido al levantamiento de las excomuniones a los cuatro obispos de la FSSPX]. Porque la Iglesia se encuentra ante un enorme montón de escombros."

http://blogs.periodistadigital.com/religion/object.php?o=1146385
http://laiconvocados.blogspot.com/2009/05/excomunion-comunion-estudio-que-realizo.html

Ciertamente, no estamos faltos de "atrevidos y hasta presuntuosos (en las herejías que propalan)".

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM.
04/12/09 5:16 PM
  
elena
verdaderamente tu ejemplo deberian seguirlo muchos
enhorabuena por el post!!!
06/12/09 6:20 PM
  
Foix
Me ha gustado su billetillo. A tener en cuenta. Gracias.
06/12/09 6:50 PM
  
Hernandarias
Estimado Miguel: si ha leído a Garrigou y a Royo Marín, le recomiendo que lea la Evolución Místicia del P. González Arintero.
Cordialmente en el Señor,
09/12/09 9:43 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Hace más de veinte años que no repaso las obras del r.p. Antonio Royo Marín, O.P. Apenas si estoy empezando a conocer las del r.p. Reginald Garrigou-Lagrange, O.P.

De todas forma, agradezco muchísimo el consejo. Los buenos autores no son fáciles de encontrar. Y si encima son buenos directores espirituales, encontrarlos es más difícil todavía. Anoto la referencia con todo cuidado.

No deja de ser triste que haya alguna referencia al r.p. Juan González Arintero, O.P., en la Wikipedia en alemán, pero no la haya en la Wikipedia en español.

http://de.wikipedia.org/wiki/Juan_Gonz%C3%A1lez_Arintero

Se puede descargar su libro "Cuestiones místicas" (2ª ed., Salamanca, 1920) en formato *.pdf (41,78 MB) desde aquí:

http://ia311031.us.archive.org/1/items/cuestionesmsti00arinuoft/cuestionesmsti00arinuoft.pdf

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM.
09/12/09 11:32 PM
  
Javier
Un post muy interesante.

Yo con 17 años descubrí la "Teología Moral para Seglares" de Royo Marín cogiendo polvo en la estantería de mi casa, y desde entonces se ha convertido en un muy buen manual de doctrina y muy buena guía en no pocas situaciones habituales en la vida mundana. Lo recomiendo totalmente para tenerlo como libro de consulta habitual y alimento espiritual en la biblioteca.

Te recomiendo encarecidamente, además, la "Introducción a la Vida Devota", de San Francisco de Sales. Es un excelente libro de este santo Obispo, disponible aquí: http://www.es.catholic.net/aprendeaorar/48/51/articulo.php?id=23236

Trae la garantía de haber sido Francisco de Quevedo su traductor al español, con la loa de "Corrió con no menor aplauso de las naciones que fruto de las almas... este libro de oro".

También recomiendo las "Meditaciones de los Misterios de Nuestra Santa Fe" del P. Luis de la Puente: http://biblioteca.universia.net/ficha.do?id=38876087

Y tenfo referencias muy buenas de "Sobre la esperanza", de J. Pieper, 1962, o del "Tratado de Oración", de Fray Juan de Jesús María Aravalles.

Permíteme un par de apreciaciones personales finales: en lo que a mí respecta, el Nuevo Catecismo tampoco me ha dicho absolutamente nada en cuanto a la iniciación de la Fe, si bien es cierto que no está concebido como instrumento de catequesis. Ahora, salvo en un par de puntos, sí que se ha demostrado como un instrumento totalmente ortodoxo. De hecho, los progres lo odian y jamás lo citan literalmente. Con respecto al Compendio, se puede decir algo parecido.

Y, por cierto, por mera curiosidad, ¿adónde acudiste a la Forma Extraordinaria?

Un saludo,
11/12/09 1:08 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Javier:

No eres el primero que me recomienda en este blog la "Introducción a la Vida Devota" de San Francisco de Sales. Está entre mis lecturas espirituales pendientes. Gracias por tu amable sugerencia.

Añado a mi "lista de los deseos" los libros de Pieper y fray Juan de Jesús.

Sin embargo, tiendo a ser un poco escéptico en relación a la metafísica de Josef Pieper. Parece como si hubiera intentado leer al Aquinate usando unas lentes kantianas, cerrando la puerta a la única salida de la filosofía contemporánea: la huida del subjetivismo.

Sólo es una primera impresión producto de la lectura de la Wikipedia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Josef_Pieper

La foto que encabeza el post fue tomada en la iglesia de San Bartolomé de Murcia.

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM
11/12/09 8:30 PM
  
Foix
Sin demérito alguno a la magna obra del padre Garrigou-Lagrange O.P., considero que la teología [a buena teología, quiero decir, la sana doctrina] ha hecho considerables esfuerzos por comprender y dar respuesta a las preguntas del hombre de hoy. En ese sentido es recomendable la lectura del libro de Tracey Rowland titulado "La fe de Ratzinger" y editado por Nuevo Inicio. Ahí puede verse como ahora la teología más significativa ha superado ya el neotomismo [incorporando lo mejor de´sus postulados, que es mucho] apara alumbrar nuevos espacios y derroteros. El pensamiento del Papa-teólogo es un buen ejemplo aunque hay más: Von Balthasar o De Lubac por ejemplo.
12/12/09 9:45 AM
  
Miguel Serrano Cabeza
Foix:

Patrick. W. MacCloskey explica así la jibarización del tomismo a manos de los "neotomistas":

"The most common way to define it [philosophy] is by saying that philosophy is the knowledge of all things through their first or highest causes. A noted philosopher by the name of Jacques Maritain has this to say in his celebrated ‘An Introduction to Philosophy’: “Philosophy is the science which by the natural light of reason studies the first causes or highest principles of all things—is, in other words, the science of things in their first causes, insofar as these belong to the natural order.” And more often than not, this definition is given by most modern philosophers who claim to subscribe to the traditional view.

However, there is a huge problem with this definition: it identifies ALL of philosophy with what is but a single BRANCH of philosophy, namely, Metaphysics. Maritain knew that he was doing this, and he was explicit about it: “we shall take philosophy to mean philosophy par excellence, the first philosophy or Metaphysics.” But how does he know that Metaphysics is philosophy par excellence until he can give a basic definition of philosophy in general? So he shirked the whole responsibility of giving an adequate definition of philosophy in general, and as a consequence an entire generation of Thomistic philosophers identified philosophy with Metaphysics.

Furthermore, this definition entirely contradicts the nominal definition that had been accepted by everyone since the time of the ancient Greeks. To possess Metaphysics, you see, is to be a wise man because it orders everything in light of their first and ultimate causes, as we’ll learn at the end of this course. But the older understanding encompassed not only the actual possession of human wisdom, but also all those other fields of study which are directed toward that wisdom as their final goal. [But] The common understanding today would entirely separate modern ‘sciences’ from philosophical investigation accept insofar as the conclusions of Metaphysics could be applied to them.

Finally, this definition would go further than just identifying all the branches of philosophy with Metaphysics, but it would also reduce all the branches of Metaphysics to the study of Natural Theology; because Natural Theology studies the First and Highest Cause of all beings. Because of this view, Thomistic Philosophy has today been completely divorced from any science which does not make explicit reference to God. Thus, the Thomistic philosopher Etienne Gilson held that all Philosophy is necessarily subordinate to Supernatural Theology, and all philosophic investigations must be studied in light of revealed principles.

Well, since there’s precious little way that modern science can be directly studied in relation to revealed principles, Philosophy for modern Thomists has very little to do—if not nothing—with empiriological sciences (i.e., sciences of experimentation).

So what then is the real definition of Philosophy? Well, according to the older view (and this is the sense in which ‘Philosophy’ will be used in this book) Philosophy refers to all possible reasoned knowledge put in order and directed to a complete, comprehensive grasp of reality. Hence, the real definition of such knowledge would be along the lines of this: Philosophy is the synthesis, or complex, of all sciences which deal with beings knowable by human reason.

Let’s look at each part of this definition to help you understand it.

Philosophy is a synthesis, or complex, of sciences. Sciences are processes of reasoning which lead to true and certain conclusions from true and certain principles. Now, philosophy is not one particular science, but it is a whole which has particular sciences as its part. There are other complexes of science which are similar to this: math, for example, is not a single science, but it is a term for a collection of sciences contains underneath itself, namely, arithmetic (along with its kindred studies) and geometry (along with its kindred studies)2. Natural science, to give another example, is a single name which refers to all the sciences dealing with the natural order, and these sciences are its parts. So what ‘math’ is to the various mathematical sciences, Philosophy is to every science possible to the unaided human mind. It is a synthesis or complex or structure or system or totality or network of all the particular sciences as properly ordered amongst themselves. And so to be a philosopher as compared with being, say, a molecular biologist, is like being the captain of the ship as opposed to being, say, the guy down in the boiler-room. It is the captain who knows where everyone on the ship should be (and why), and it is the captain who knows where the ship is going. It is the philosopher who knows how all the sciences should fit together and to what end they are ordered. Now, knowing how one science is related to another is properly the work of the logician, as we shall see. Hence, philosophers must first, foremost, and forever be logicians. That is why Logic is of the utmost importance.

So Philosophy is not formally distinct from science. In fact, philosophy is the sum of all the sciences insofar as these sciences are properly ordered and subordinated amongst themselves. So when we speak of Philosophy, we are speaking of science. But note that Philosophy is not itself a science. In other words, the particular sciences, such as physics, math, metaphysics, ethics, etc. are not simply parts of a larger science which is called ‘philosophy’. No, each one is a distinct science; Philosophy is the ordering of these sciences one to the other in a great logical structure, conglomeration, or synthesis. But we’ll get deeper into this later.

Philosophy deals with all beings. Now, a being is anything which does exist or can exist; and existence is either outside the mind, or inside the mind only (so, for example, a horse with a long spiral horn on its head could possibly exist outside the mind, while, say, ‘-3’ can only ever exist in the mind). So philosophy is concerned with every actual and possible being, whether it is a ‘real being’ or simply a ‘being of the reason.’ And it deals with these beings not only in their highest or ultimate causes (as the other definition insists) but also in their lower and proximate causes. Hence, the other definition (i.e., the science of things in their first causes) is formally included in what we understand to be Philosophy.

Philosophy deals with all beings knowable by reason. That’s not to say ‘all beings that can be reasonably or rationally investigated’, but rather all beings that can be discovered and examined by unaided reason. In this way, Philosophy is distinguished from Supernatural Theology which takes its principles from truths which are inaccessible to human reason. So for example, that God exists is something knowable by unaided reason, as you’ll discover when you advance in your courses. But the inner life of God (that God is Triune, for example) is not a truth that can be discovered by reason acting alone. Nevertheless, once Divine truth is revealed, we can certainly reason about that subject.

Perhaps now would be a good time to explore further the relationship between Philosophy and Sacred Theology, which is—as a conclusion to all we’ve said up to this point—really the distinction between rational human science and Sacred Theology. Perhaps no one so well summarized the distinction between the two as did the eminent Cardinal Mercier, a greatly esteemed Thomistic scientist (though often wrongheaded and certainly not infallible)3 of the late 1800’s. I quote him liberally:

“In the eyes of theologians philosophy is regarded as ‘natural’, in this sense that it deals with an order of knowledge to which man can attain by the light of unaided reason and is opposed to that order of knowledge which, because it surpasses the power and needs of created nature, is called ‘supernatural’. The latter order of knowledge deals with the truths proposed to our faith by divine revelation and the profound study of this concerns not the philosopher but the Christian theologian. Yet that there is a certain connexion between human sciences and revealed truths we may see from the fact that both these natural and supernatural truths spheres of knowledge meet in the mind of the Christian scientist or philosopher.

“It is important to determine the relations between them.

“1) Philosophy, and hence science, is a study formally independent of all authority. Indeed, for the constitution of a science two things are essential: that it have certain principles and the means of drawing such conclusions from these principles as are contained by them in germ. All sciences have their own principles and distinctive methods. They deduce their principles from the analysis of a given subject-matter, which so analyzed discloses the existence of various relations; the simplest and most general of these furnish the formative principles of our knowledge. The mind recognizes these relations with certitude because they furnish their own evidence. When the combination of these simple relations leads the mind to more complex conclusions, it is precisely the evidence of the connexion between the latter set and the former that is the sole motive which induces the reason to assent to the results obtained by demonstration. Hence, the essential elements of science—principles, conclusions and the certainty of the evidence between them—are independent of all Church authority.

“This general argument is confirmed by the fact that science and philosophy existed before the foundation of the Church, and the Author of Christianity came not to destroy the natural endowment of man but to enrich it with better gifts. Moreover, when in the first half of the last century De Bonald and La Mennais sought to oblige the human reason to receive its first principles and its primary motives of certitude from revealed teaching, Gregory XVI, far from accepting this dutiful subjection offered to the Church, publicly reproved and condemned the mistaken loyalty of its authors.

“2) Are we to conclude that the Christian scientist and philosopher may show a complete disregard of the teachings of revelation? Certainly not, for the Church has received from God the deposit of revealed truths and it is her mission to it intact. Thus when in the name of science or philosophy the imprudent or the rash advance theories which contradict the teachings of revelation, the Church cautions those who trust to her for guidance, and denounces the error the acceptance of which would run counter to the belief in divine revelation. Her guardianship is thus negative and she herself does not positively teach either science or philosophy. She leaves entire liberty to those who study them, and history and individual experience testify to her zeal in encouraging them. She uses no voice of authority in such matters; men are left to their own reflection and research; her only authoritative mission is teach the dogmas of revelation. But such being her mission she cannot allow, still less approve, anything that may be detrimental to the divine teaching. As long as scientists and philosophers do not put themselves in opposition to what she knows to be revealed by God, and in consequence most certainly true, she respects the freedom of human learning; but when any one puts forward as science what is only mistaken conjecture, she calls for a revision of such hasty conclusions, and thus shows herself the helpmate of the human reason by her assistance in disclosing to it its errors.

“In short philosophy and the sciences are autonomous in this sense that in their case the supreme motive of certitude is the intrinsic evidence of the object they study, whereas in matters of faith the ultimate motive of belief is the authority of God, the author of supernatural revelation. Revelation is not a motive of assent, a direct source of knowledge for the scientist and the philosopher, but rather a safeguard and a negative standard. The Christian philosopher from the moment that he undertakes his investigations has full liberty of interrogating nature or his own consciousness and of following the direction of his reason. But if it should happen that he finds his conclusions at variance with revealed truth as proposed to his belief by legitimate authority, he is bound alike in the interest of faith and of scientific truth to trace back his inquiries until his difficulties find a solution in accord with the teachings with which at first sight they seemed to conflict. Divine truth cannot be erroneous; whatever is a certain contradiction of a dogma certainly revealed cannot but be error and to repudiate error is surely an act of reason.

“3) But, it may be asked, if the case should arise of an evident contradiction between faith and reason, must we abdicate the rights of reason? We who are believers do not admit the possibility of such a contradiction. To answer the unbeliever, we must make an appeal to experience. Can he bring a proof, even a single proof, of a manifest contradiction between an evident truth of reason and a dogma of the Church? We confidently assert that there never has been found a manifest conflict between a dogma and a certain conclusion of science. Where discrepancies have arisen and doubts have been introduced they have always been the outcome of hasty observation, premature induction or ill-considered hypothesis, or, on the other side, of inaccurate definition of belief or the personal opinion of isolated theologians. When it is not immediately apparent wherein lies the explanation of a seeming disagreement between what is put forward as of faith and what is put forward as a scientific conclusion, the prudent and wise Catholic scientist will for the time suspend his judgment and await with confidence for the real truth to be brought to light.

“The Vatican Council sums up Catholic teaching concerning the relations of rational conclusions and revealed dogmas in these words: ‘Although faith is above reason there can never be a true discord between faith and reason; for the God Who reveals mysteries and bestows the gift of faith is He Who has also illuminated the human mind with the light of reason; but we cannot find contradiction in God and neither can truth be opposed to truth. If the vain appearance of such contradiction should arise, this is either because the dogmas of the faith have not been understood and expounded according to the mind of the Church or because arbitrary opinion has been mistaken for judgment founded on reason.”

So in the light of what has been said we can come to a number of conclusions. First, Philosophy (and therefore each and every human science) is formally distinguished from Sacred Theology because Theology proceeds under the light of revealed principles. Philosophy, on the other hand, proceeds from natural principles; i.e., from principles gathered from experience and known by reason.

Second, Philosophy is distinguished from faith and opinion. “Faith implies assent of the intellect to that which is believed. Now the intellect assents to a thing in two ways. First, through being moved to assent by its very object...Secondly the intellect assents to something, not through being sufficiently moved to this assent by its proper object, but through an act of choice, whereby it turns voluntarily to one side rather than to the other: and if this be accompanied by doubt or fear of the opposite side, there will be opinion, while, if there be certainty and no fear of the other side, there will be faith.

Now those things are said to be seen which, of themselves, move the intellect or the senses to knowledge of them. Wherefore it is evident that neither faith nor opinion can be of things seen either by the senses or by the intellect.”

In other words, sciences, as we’ll explain towards the end of this course, ultimately force the mind to assent to their conclusions because the intrinsic evidence is so obvious that the mind has no choice but to assent, under pain of contradiction. It excludes any relation to the will. Faith and opinion, on the other hand, always include a reference to the will in some way or another. The evidence given by the object of faith and opinion may sway the mind to believe it or doubt it, but ultimately it is the will which chooses to believe one side of an argument or another.

So to sum up, “Philosophy, in its widest meaning, comprises every single science; for it is called a kind of ‘love’ ‘or ‘friendship of knowledge’ for which reason human wisdom is called Philosophy by St. Thomas in his introduction to his commentary on the Ethics. And thus Philosophy is a generic knowledge comprising under itself every science which can be naturally acquired, especially the speculative sciences [i.e., sciences which study things that man does not create; we’ll examine these later], the love of which is properly called the ‘love of knowledge’ because they are loved for the sake of knowing alone.” This is what Scholastics mean when we use the term ‘Philosophy’. Every science that man can study falls under it."

Así pues, el tomismo es mucho más que esa parte de la Metafísica conocida como Teología Natural. El tomismo es bastante más amplio de lo que los llamados "neotomistas" como Jacques Maritain o Etienne Gilson, entre tantos otros, han dicho que es.

Ciertamente no hay que limitarse a una interpretación de la obra de Santo Tomás. Pero no se puede dejar de utilizar las enseñanzas del mayor teólogo de la Iglesia, declarado Santo y Doctor (esto es, que todos y cada uno de sus escritos están totalmente libres de cualquier error doctrinal), con impunidad. Y sus enseñanzas no son algo de un pasado ya "superado", a no ser que asumamos que León XIII, San Pío X o Pío XII son Papas que pertenecen a un pasado ya "superado".

Las cuestiones de principio no se "superan": se aceptan y se incorporan al edificio conceptual, o se rechazan y se descartan en su construcción. La teología Angélica descansa sobre la filosofía aristotélico-tomista. Descartada ésta, destruida aquélla para quedarnos con la nada envuelta en palabras de poética introspección subjetiva (ambigua por naturaleza), personalista, fenomenológica, relativista a fin de cuentas.

Éso es el modernismo en filosofía.

Las enseñanzas del Aquinate son cimiento seguro para seguir construyendo el edificio filosófico. El que quiera alterar esos cimientos, sabe a lo que se arriesga si no se apoya en la doctrina de un Santo Doctor de la Iglesia.

Aunque sea todo un Papa y se apoye en Max Scheller.

No puedo incluir el vínculo al texto porque se trata de una versión preliminar de la introducción al texto de clase del curso de Lógica escolástica impartido por McCloskey en The Society of Scholastics:

http://www.societyofscholastics.org/sapientis/sapientis_004.htm

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM.
12/12/09 10:59 AM
  
Pat Garrett
A estas alturas, uno se pregunta varias cuestiones: ¿Para qué se celebró el Concilio Vaticano II; qué razón fundamental hacía necesario tal acontecimiento? ¿Por qué para lograr una pastoral más eficaz se pensó que había que celebrar un concilio? ¿Por qué el lenguaje del Vaticano II se aleja tan drásticamente del habitual de la Iglesia? ¿Por qué había que alejarse del rigor analítico para acabar deciendo ambigüedades desde un lenguaje sociológico y fenomenológico?

Sinceramente, a veces uno cree que lo mejor que se podría hacer con el CVII es meterlo en un cajón y olvidarse de él para siempre.
13/12/09 10:09 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Pat Garrett:

Como Su Santidad el Beato Papa Juan XXIII se negó a dar motivo alguno que justificara la convocatoria de un concilio, a día de hoy seguimos sin saber cuál es la "razón fundamental [que] hacía necesario tal acontecimiento".

Ricardo de la Cierva parece sugerir que en aquella época la Curia estaba convencida del próximo triunfo del Comunismo y que se convocó el Concilio Vaticano II para evitar un choque directo con él:

"Juan XXIII y Pablo VI llegaron a estar convencidos de que el comunismo se iba a imponer y, entonces, con muy buena intención, dijeron 'bueno, pues que no nos coja a nosotros de vacío, vamos a «preparar el terreno» para un mundo comunista'".

http://www.diarioya.es/content/los-masones-pueden-negar-que-son-masones-y-yo-creo-que-zp-es-mas%C3%B3n-aunque-%C3%A9l-lo-niegue
http://www.diarioya.es/content/de-la-cierva-el-psoe-es-un-partido-mas%C3%B3nico-siempre-lo-ha-sido

Creo que, como el Concilio Vaticano I había ido tan bien, los futuros padres conciliares creyeron que el Concilio Vaticano II no tenía porqué ir mal.

Y, de hecho, no fue tan mal. Es más, fue muy bien. Pero aún podía haber ido mucho mejor.

El problema, tal y como yo lo veo, es que hubo algunas formulaciones desafortunadas por su ambigüedad y, además, muchos desarrollos posconciliares directamente malos y negativos.

Uno de ellos fue que, donde se decía que se podía emplear algo de las lenguas modernas en la liturgia de la Misa, se dedujo que se podían prohibir la orientación del sacerdote a Cristo, el uso del latín y la liturgia de la misa tradicional, que estaba salvaguardada a perpetuidad por una bula de Su Santidad el Papa San Pío V establecida con ese único propósito (Qui primum tempore, 14 de julio de 1570).

http://www.unavocesevilla.info/quoprimum.pdf

El Concilio Vaticano II guarda muchas riquezas dentro suyo. Desgraciadamente está escrito usando una jerga teológica entonces muy de moda, la Nouvelle Théologie, que convierte la lectura de todo lo que toca en un suplicio insufrible.

En cuanto a su comprensión, sólo la creo plenamente posible partiendo del Magisterio anterior. Si lo contradice abiertamente, es que no dice lo que parece que dice, cosa por otra parte muy habitual en los textos escritos usando el estilo de la Nouvelle Théologie.

Éso mismo es lo que nos dice Su Santidad el Papa Benedicto XVI cuando nos insta a aplicar una hermenéutica de continuidad al Concilio Vaticano II a partir del Magisterio, pero no nos insta a aplicar una hermenéutica de continuidad al Magisterio a partir del Concilio Vaticano II.

No es lo mismo interpretar el Concilio Vaticano II a la luz del Magisterio que interpretar el Magisterio a la luz de lo que parece decir el Concilio Vaticano II.

Especialmente peliagudos me parecen los asuntos del ecumenismo, la libertad religiosa y la colegialidad de los obispos. Espero que Benedicto XVI nos indique cómo aplicar en esos casos una hermenéutica de continuidad al Concilio Vaticano II a partir del Magisterio.

Mientras no lo haga, suspendo mi juicio sobre esos asuntos.

En cualquier caso, a los fieles que no sean especialistas les recomiendo el Catecismo Mayor de San Pío X.

http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/bsi.htm

Como decía el entonces futuro Papa Benedicto XVI en la revista 30 Giorni de abril de 2003:

"GIANNI CARDINALE: Respecto al Catecismo de san Pío X, que aún hoy sigue teniendo estimadores, ¿se ha de considerar como definitivamente superado con la publicación del Compendio?

JOSEF RATZINGER: La fe en cuanto tal es siempre idéntica. Por tanto, el Catecismo de san Pío X conserva siempre su valor. Puede cambiar, sin embargo, el modo de transmitir los contenidos de la fe. Por eso podemos preguntarnos si el Catecismo de san Pío X puede seguir siendo considerado como válido. Creo que el Compendio que estamos preparando puede responder mejor a las exigencias de hoy. Pero esto no excluye que haya personas o grupos de personas que se sienten más a gusto con el Catecismo de san Pío X. No hay que olvidar que este Catecismo deriva de un texto que había sido preparado por el mismo Papa cuando era obispo de Mantua. Se trataba de un texto fruto de la experiencia catequística personal de Giuseppe Sarto y que tenía las características de sencillez de exposición y de profundidad de contenidos. Por ello el Catecismo de san Pío X podrá tener partidarios también en el futuro. Esto, sin embargo, no significa que nuestro trabajo sea superfluo."

http://www.30giorni.it/sp/articolo.asp?id=720

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM
14/12/09 1:39 AM
  
Pat Garrett
Gracias, Miguel.

Al final, resulta que la caída del comunismo estaba a la vuelta de la esquina, pero los efectos del Concilio, o del postconcilio, todavía perduran.

No parece que fuera buena idea adoptar una estrategia dando por seguro el triunfo del Mal.
14/12/09 11:07 PM
  
Flavia
" El problema, tal y como yo lo veo, es que hubo algunas formulaciones desafortunadas por su ambigüedad y, además, muchos desarrollos posconciliares directamente malos y negativos."

Eso dice Miguel respecto al Vaticano II y estoy totalmente de acuerdo. No voy a insistir en el tema, pero era estudiante cuando comenzaron las " reformas " y me daba cuenta de que bastantes de ellas no tenían justificación sólida en los textos del Concilio. Por ejemplo, y sin ir más lejos, el absoluto abandono de la lengua latina, idioma de tantos mártires.

Hubo mucha ingenuidad, me parece - sin olvidar que de la ingenuidad se aprovecha el sembrador de cizaña -. La ingenuidad nada tiene de positivo, nunca. Sencillez+prudencia es la norma de la buena actuación, aconsejada por Jesucristo mismo.

Muchísimas gracias, Miguel, por citar esta excelente bibliografía. Cualquiera de esos libros hará un gran bien.
16/12/09 12:29 PM
  
Miguel Serrano Cabeza
Flavia:

Gracias por tu amable consejo. Yo también creo que toda buena conducta ha de estar basada en la sencillez y en una prudencia que no sea ingenua.

Un saludo.

ADVENIAT REGNVM TVVM
17/12/09 1:29 PM
  
uribarri
Bueno, Miguel, me he quedado sorprendido con tu facilidad de redacción, tu elegancia en la contestación, tu ingente arsenal de datos y sabiduria... tanto que te acabo de colocar en mis favoritos. Y ante tanta sabiduría uno se queda en un humillante silencio ante el maestro hasta que lleno de gozo salta diciendo "eso me lo sé, me lo sé". Y es que sí hay una respuesta a por qué el Papa Bueno convocó el concilio V2. Lo dijo el mismo en varias ocasione (antes los cardenales anunciándoles la próxima convocatoria, en la misma inauguración y a muchos de sus más fieles colaboradores: hecho que recoge le magnífico y duro "el rin desemboca en el tiber") Juan XIII estando en oración sintió una moción divina, cierta y fuerte, para convocar tal concilio. Fue impelido por el Cielo directa y eficazmente. Cosa curiosa en el mismo papa que denostó a los místicos.
Y si los frutos fueron malos, no fue la idea. Que leyendo el libro anterior citado se ve que el Espíritu Santo no se tomó vacaciones, pero tampoco la "alianza europea" o la agrupación del Rin lidiadas por Frings y Köning, para verguenza de los tiempos futuros hoy presentes.

El Cielo, de nuevo, quiso, pero no quisieron los hombres. Y así andamos, anegados en el fango herético de tanta parroquia huera y obispado peor.
29/12/09 11:14 PM
  
Javier
Soy el párroco de Aranda de Moncayo y hace tiempo que vengo leyendo tus artículos y me he resistido a cometarlos, pero, ante este, no puedo más que darte la enhorabuena y encomendarte mucho a Dios para que te fortalezca en tus decisiones. Por cierto, cuando vayas por Aranda, no dejes de contactar conmigo. Dios te bendiga.
07/01/10 10:01 AM

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