6.01.16

Los Reyes Magos nos enseñan el camino

Hay quien piensa - con buena intención, sin duda - que con leyes contra la violencia de género, manifestaciones, pancartas y minutos de silencio se puede acabar con la violencia contra las mujeres o contra los niños. El Cantar de Mio Cid, en el siglo XII - el texto literario más antiguo que conservamos en español -,  ya condenaba como ruin y cobarde el maltrato contra las mujeres. Y seguimos igual o peor.

Hay quien piensa - con buna voluntad, sin duda - que las ideologías o las revoluciones pueden acabar con la corrupción política, con la explotación de seres humanos, con el paro, con las desigualdades…

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26.11.15

Sí a la Guerra (contra Satanás)

“Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra… Elegisteis el deshonor y tendréis la guerra”. Winston Churchill.

Tenemos la obligación de declararle al guerra la mal. Hay guerras que son justas y necesarias. Con quien quiere aniquilarte no se puede dialogar ni firmar acuerdos. El pacifismo mentiroso nada tiene que ver con la fe católica. Nosotros tenemos el derecho y el deber de defendernos frente a quienes nos atacan. El uso proporcional de la fuerza es absolutamente legítimo para defender la vida y la dignidad de las personas. Si nadie se hubiera levantado en armas contra la Alemania de Hitler, ¿qué habría sido del mundo? Si en España no nos hubiéramos levantado en armas contra el Islam invasor, ahora nuestro país se parecería más a Marruecos que a Francia. Si España no se hubiera levantado en armas contra el invasor francés en el siglo XIX, ahora nuestra patria sería una provincia gala.

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14.11.15

¡No matarás!

Toda mi repulsa ante los atentados terroristas que ahora mismo están sufriendo en París. Los yihadistas están provocando una verdadera masacre en el corazón de Europa. Yo no tengo más arma que la palabra. Y yo no me callo: matar, asesinar es un pecado mortal, una verdadera barbaridad. Matar en nombre de Dios, además, es una blasfemia intolerable. Dios no manda matar a nadie. Dios es Amor y Misericordia. Utilizar el nombre de Dios para acabar con la vida de personas inocentes resulta inadmisible e indignante. La vida, la libertad y la dignidad de todo ser humano son sagradas. Malditos seáis los que derramáis la sangre de hermanos nuestros. Maldito odio, malditas ideologías, malditas doctrinas que incitan al asesinato y a la destrucción. Toda ideología, toda religión que atente contra la dignidad inalienable del ser humano debe ser combatida. Toda ideología, toda doctrina, toda religión que predica el odio y el asesinato del prójimo no puede provenir sino de Satanás.

Señor, ten piedad y dales el descanso eterno a las víctimas de estos atentados terroristas de París; consuela a sus familias y danos fuerzas para mantenernos firmes en la fe en medio de la tribulación. Te ofrezco mi vida: todo lo que soy y lo que tengo te lo debo a ti. Yo no soy más que polvo. Nada tengo. Escucha mi súplica y acepta mi ofrenda. Consuela a tu pueblo y líbranos del Maligno que busca la destrucción del hombre. Tú lo puedes todo: apiádate de nosotros. Tuerce los planes de los malvados y protege a los inocentes.

Madre Santísima, intercede por nosotros ante tu Hijo y protégenos bajo tu manto. Pisa la cabeza de la Serpiente y líbranos de todo mal.

Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestra ofensas como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dales, Señor, el descanso eteno a quienes han muerto, víctimas de la barbarie terrorista. Que brille para ellos la luz eterna. Descansen en paz. Amén.

10.11.15

La Hora de España

2239 Deber de los ciudadanos es cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad en espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad. La sumisión a las autoridades legítimas y el servicio del bien común exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política. 
Catecismo de la Iglesia Católica

En Gobiendes se alza desde hace más de mil cien años una pequeña iglesia. Desde entonces ha sufrido ampliaciones y modificaciones, pero la Iglesia de Santiago de Gobiendes sigue ahí. Hace muchos años que fue declarada monumento nacional. A nadie en su sano juicio se le ocurriría derruir esa iglesia, ni desmontarla piedra por piedra, ni moverla un solo centímetro de su ubicación. Como a nadie se le pasaría por la cabeza destruir la Catedral de Oviedo o la de León o la de Burgos. ¿Por qué? Pues porque esos monumentos forman parte de nuestra historia, de nuestro patrimonio, de nuestra herencia. A nadie le parecería normal someter a referendo si dejamos la Catedral de Oviedo como está o si la desmontamos para construir apartamentos. Y aunque la mayoría de los carballones opinaran que hay que destruir la catedral, supongo que alguien les impediría que cometieran tal atropello: para eso están las leyes y las autoridades encargadas de hacerlas cumplir.

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3.11.15

Dueños de un Tiempo Desesperado

La vida se nos escapa. Es demasiado corta. Y tenéis que disfrutarla intensamente porque creéis que no hay más vida que esta. Por eso estáis obsesionados con el cuidado del cuerpo, con manteneros sanos, con alargar todo lo posible vuestros años en este mundo. Dietas, ejercicio físico, comida saludable… Rara es la semana que periódicos o informativos de radio o televisión no recojan la noticia de un avance científico, real o ficticio, que cure el cáncer o prolongue la vida. La obsesión por la juventud se ha convertido en un negocio fructífero para farmacéuticas y clínica de cirugía estética. Queréis vivir eternamente a cualquier precio. Pero la muerte llega cuando menos lo esperamos. Recordemos a Jorge Manrique:

Recuerde el alma dormida,

avive el seso e despierte

contemplando

cómo se pasa la vida,

cómo se viene la muerte

tan callando.

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