InfoCatólica / Espada de doble filo / Categoría: Iglesia en España

20.12.16

El P. Masiá lo niega todo

Hoy se ha publicado en InfoCatólica que el P. Juan Masiá, jesuita, niega la virginidad de Nuestra Señora. Desgraciadamente y aunque conviene publicitarlo de vez en cuando, no es noticia.

El P. Masiá lleva años y años negando públicamente ese dogma y decenas de otras doctrinas católicas. Escandalizando y destruyendo la fe de los sencillos de forma pública y notoria. Impunemente. Vemos algunos ejemplos, tomados de sus artículos que pueden encontrase en Internet.

El P. Masiá niega explícitamente la enseñanza de la Iglesia sobre:

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26.11.16

La triste situación de la Iglesia en el Norte de África

Un lector que ha pasado algunos años en Marruecos me ha enviado un correo sobre su experiencia allí, con relato de un ¿pequeño? milagro incluido. Me ha parecido tan interesante, que lo he convertido en un artículo independiente.

Por desgracia, lo que dice concuerda con lo que me han contado otros y con mi propia experiencia. La Iglesia, que siempre ha hecho una magnífica labor en tierras norteafricanas, poco a poco se fue limitando a actividades caritativas y asistenciales y a la atención espiritual de los católicos extranjeros, abandonando la evangelización. No es algo muy edificante, pero sería comprensible, porque la persecución es algo muy duro y no tiene sentido criticar desde un lugar seguro al que la sufre. Sin embargo, lo más triste es que, en las últimas décadas, los eclesiásticos norteafricanos han justificado su propia forma de actuar llegando a la conclusión de que no hay que evangelizar expresamente a los musulmanes y echando pestes de los protestantes que sí lo hacen, enfrentándose a la cárcel o algo peor. Eso es algo completamente distinto de la mera debilidad humana que todos compartimos.

¿Qué pensarían de esto los mártires franciscanos del norte de África de los que hablábamos el otro día? ¿Qué pensaría San Pablo, que algo de persecuciones sabía y, aun así, predicaba a tiempo y a destiempo y se hacía todo a todos para ganar, fuera como fuese, a algunos?  ¿Es verdaderamente Iglesia una Iglesia que, por sistema, decide no evangelizar? Si los musulmanes no se convierten, ¿no será porque no se les evangeliza? ¿Cómo creerán, si no se les predica?

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21.11.16

Monseñor Agrelo y la transustanciación

Confieso que Mons. Santiago Agrelo, franciscano y arzobispo de Tánger, me cae simpático. A fin de cuentas, es un obispo de tierra de infieles, en pleno norte de África musulmán, y, como tal, heredero de los protomártires franciscanos que predicaron en la Sevilla islámica y fueron martirizados en Marruecos en 1220, de San Daniel y compañeros mártires, que murieron en Ceuta en 1227, de San Juan de Perusa y San Pedro de Saxoferrato, martirizados en Valencia, de los mártires franciscanos de Túnez, Granada, Damasco, Etiopía, Turquía y tantos otros. Esa imagen de un pobre franciscano enviado por la Iglesia a predicar a Cristo ante los musulmanes, como el propio San Francisco, despierta inevitablemente mi simpatía.

Además de eso, estoy convencido de que Mons. Agrelo hace personalmente todo lo posible por cuidar de los pobres que llegan al norte de África con la esperanza de encontrar un futuro mejor en Europa. Dios se lo pagará, sin duda. Es cierto que a menudo exagera en lo que dice sobre esos temas de forma un tanto demagógica y que sería mejor que no fuera así, pero puestos a equivocarnos, siempre será mejor hacerlo del lado de los pobres y abandonados por todos.

A pesar de esa simpatía general, no suelo leer lo que escribe D. Santiago, porque por experiencia sé que tiende a apartarse de la fe de la Iglesia y, como católico, eso me resulta profundamente desagradable. Hace un par de días, sin embargo, me enviaron esta curiosa conversación que Mons. Agrelo tuvo en Facebook y me pidieron que la comentara en el blog:

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1.11.16

La Reforma hizo un gran daño a la comprensión de la Escritura

En su discurso en Lund (Suecia) con motivo del 500º aniversario de la Reforma protestante, el Papa Francisco dijo ayer: “Con gratitud reconocemos que la Reforma ha contribuido a dar mayor centralidad a la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia”.

Entiendo que, en este tipo de ocasiones, los discursos son protocolarios y tienden a evitar todo aquello que pueda molestar a los anfitriones, pero, con todo el respeto, me gustaría señalar que la realidad es exactamente la contraria. El bienintencionado deseo de llevarnos bien con los protestantes no puede justificar que nos traguemos la leyenda negra que los antepasados de esos mismos protestantes inventaron como propaganda en favor de sus tesis heterodoxas.

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27.09.16

Algunas objeciones a la declaración de fidelidad

Como ya habrán visto los lectores, hoy se ha publicado una declaración de fidelidad a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio, firmada por ochenta clérigos y seglares y abierta a la firma de todo el que lo desee. Supongo que no sorprenderé a nadie al decir que me parece un texto excelente, no tanto por sí mismo como por el hecho de que recoge la doctrina milenaria de la Iglesia sobre el matrimonio, que es magnífica y refleja el maravilloso plan de Dios para los esposos.

El objetivo de la declaración es bastante modesto: un acto público de amor y fidelidad a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio. A mí, como norma general, no me agradan las recogidas de firmas en temas eclesiales, pero desgraciadamente esta es necesaria, por los terribles ataques que sufre la fe sobre el matrimonio en nuestro tiempo, tanto desde el exterior como desde el interior de la Iglesia. El testimonio público sobre la verdad de la fe, especialmente cuando esa verdad es atacada, forma parte de la vocación de todo católico. Estad prontos para dar razones de vuestra esperanza, dice San Pedro.

Por supuesto, el tema del matrimonio es tan amplio que podrían llenarse libros y libros sobre las cuestiones tratadas en la declaración, de modo que solo voy a analizar brevemente algo que me ha parecido curioso: las objeciones que ya se empiezan a plantear contra la misma.

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