El principio del mal menor y las elecciones

En una noticia reciente, relacionada con el tema de las elecciones presidenciales de la República Francesa, un lector afirmaba que el principio del mal menor obligaba a votar por el candidato menos malo de los dos, aunque fuera igualmente abortista y favoreciera otros males morales graves.

“Ante dos opciones malas la moral católica enseña a elegir el mal menor. Dejar pasar es hacerse en cierta forma cómplices del mal mayor que se pudo contribuir a evitar. Actuar en conciencia aquí es elegir el que ocasione menos daño”.

¿Es cierto que hay que aplicar el principio del mal menor a este caso concreto y a otros similares? ¿Cómo se aplicaría el principio? ¿Es correcto decir que, para actuar en conciencia, hay que elegir al candidato “que ocasione menos daño”?

En primer lugar, conviene explicar que, estrictamente hablando, el principio del mal menor no dice que, entre dos males, haya que escoger el menor. El mal no se puede querer por sí mismo. Lo que se elige es el bien posible.

Para entender esto, hay que saber que, cuando hablamos del mal, podemos estar hablando de mal moral (es decir, el pecado) o mal físico (es decir, básicamente el sufrimiento y todo lo relacionado con él). Moralmente hablando, se puede elegir el mal físico (por ejemplo, una enfermedad, perder riquezas, etc.) como hizo Jesucristo dando la vida voluntariamente, lo que no se puede elegir es el mal propiamente dicho, es decir, el mal moral. Elegir un mal moral, sea grande o pequeño es un pecado y el pecado nunca se puede cometer con conciencia recta, ni siquiera para evitar un pecado mayor. El mal moral sólo se puede sufrir. En ese sentido, la Declaración sobre el Aborto de 1974 de la CDF dice que el cristiano “a veces debe tolerar lo que en definitiva es un mal menor para evitar un mal mayor”.

Todo esto parece una matización pedante, pero no lo es. Una de las tentaciones más frecuentes consiste en convencernos de que el mal, cualquier mal, es inevitable y, por lo tanto, debemos acostumbrarnos a él y aceptarlo. Una vez que nos tragamos ese engaño, no tardamos en convencernos también de que ese mal, en realidad, no es tan malo. Son legión los católicos que, por esa vía, han terminado aceptando los anticonceptivos, la pornografía constante en la televisión, el divorcio, las relaciones prematrimoniales, las groserías y obscenidades, la mentira para lograr un buen fin, los robos menores y otros muchos pecados, porque “es inevitable", “todo el mundo lo hace” o “son otros tiempos". En ese sentido, decía Baltasar Gracián: “Nunca se le ha de abrir la puerta al menor mal, que siempre vendrán tras él otros muchos, y mayores,“.

La verdadera forma de actuar del cristiano es buscar siempre el bien, anhelar el bien, trabajar por el bien y hacer el bien en lo posible, ya que Cristo es la Bondad misma. Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial. A veces tendremos que sufrir y soportar el mal por su causa, pero nunca, nunca, nunca, elegimos el mal moral, porque el fin no justifica los medios.

Veamos el caso concreto de las elecciones presidenciales. Lo característico de esas elecciones es que, en la segunda vuelta, solo participan dos candidatos, los que hayan conseguido mayor número de votos en la primera ronda. En ese sentido, se dice a menudo que, puesto que solo hay dos opciones posibles, es necesario elegir la menos mala, aunque ambos candidatos, como sucede en este caso, lleven en su programa males morales gravísimos, tales como el aborto.

Conviene señalar que, generalmente, los partidos políticos hacen todo lo posible por asimilar a este caso otros diferentes, como las elecciones en regímenes no presidencialistas. Las elecciones españolas son el ejemplo perfecto. Desde que tengo memoria, los partidos mayoritarios siempre han intentado (con bastante éxito) hacer creer a los votantes que debían elegirlos porque, de otro modo, estaban “tirando su voto a la basura", ya que los partidos pequeños no tenían ninguna posibilidad de ser elegidos. En ese sentido, se nos decía que había que elegir al “menos malo” de esos partidos mayoritarios, aunque la experiencia haya ido mostrando cada vez con mayor claridad que las diferencias entre ellos eran realmente insignificantes.

Lo primero que salta a la vista es que no es cierto que sólo existan dos opciones (votar a un candidato o a otro). Existen otras, como votar en blanco, un voto nulo o no votar, que pueden combatir el verdadero mal mayor, que es la perpetuación de un sistema en el que lo “normal” es aceptar e incluso promover males morales muy graves.

Ante esto, decía el bienintencionado lector que, como “una elección de gobernante no se puede diferir” y “sucederá de todas formas”, aunque no vote a ninguno de los dos candidatos “el mal de cualquiera de los candidatos que no quiero elegir igual se dará” y, por lo tanto, “el católico está obligado a evitar el mayor mal, ante la triste situación no poder elegir un candidato básicamente idóneo según el bien”.

Esto es indudablemente erróneo. En primer lugar, porque esa forma de pensar haría siempre ilegítimo el voto en blanco o nulo, ya que dos candidatos nunca son exactamente iguales y, por lo tanto, siempre habría que evitar algún mal votando a uno de los dos. Sin embargo, la Iglesia nunca ha dicho (ni puede decir) que el voto en blanco sea ilegítimo.

En segundo lugar, no es cierto que la acción realizada en este caso tenga únicamente la consecuencia de que aumenten o disminuyan los votos de un candidato o del otro. Tiene también la consecuencia de que el votante, con su participación, ha contribuido a perpetuar y legitimar un sistema político que ha dado lugar a esos partidos mayoritarios con posturas sustancialmente inmorales. Y esa consecuencia debe tenerse en cuenta a la hora de valorar moralmente la acción.

Por eso la Iglesia exige siempre que quien vota por un candidato o una ley inmorales (para evitar que sea elegido otro peor o se apruebe una ley peor) deje claro que no está de acuerdo con esa inmoralidad. Es decir, deje completamente claro que la sufre, no la elige. En ese sentido, dice la Evangelium Vitae que, cuando no es posible eliminar por completo una ley abortista en vigor o que va a ser votada, “un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, pueda lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública".

El problema con el voto de un ciudadano es que es anónimo y resulta muy difícil, si no imposible, que quede claro que ese voto es para el candidato B, pero no para su postura favorable, por ejemplo, al aborto, de manera que, a la hora de realizar el juicio moral, hay que tener en cuenta la fuerza legitimadora del aborto que proporcionan esos votos anónimos al candidato abortista menos malo y el posible escándalo resultante de su elección. Y hay que tener en cuenta que este mal (a diferencia del mal que haga el candidato elegido) sí que es consecuencia directa de mi voto, por lo que debe ser tenido muy en cuenta a la hora de realizar el juicio moral.

Esto es especialmente cierto cuando no se trata de una acción puntual, sino periódica, como son las elecciones. Es evidente que, en un caso puntual de emergencia, probablemente lo mejor sea votar al menos malo (y sufrir sus maldades). En cambio, cuando la elección del mal menor se repite habitualmente la cosa cambia mucho, porque se hace fundamental el efecto de institucionalización del mal. Por eso explicó Monseñor Munilla que “si se recurre al mal menor ha de ser algo ‘excepcional’ […] Si el recurso al mal menor es habitual, termina siendo algo perverso”.

Si uno decide luchar contra ese sistema perverso (y moralmente está obligado a hacerlo), puede perfectamente hacerlo no votando, votando en blanco o emitiendo un voto nulo, publicitando esa actitud y fomentándola entre otros, rechazando la participación en elecciones y actos que den por supuesto un mal moral grave, objetando en conciencia a esos males, exigiendo que los políticos rechacen los males más graves para darles su voto, denunciando públicamente un sistema perverso que legitima el mal moral, creando o apoyando pequeños partidos que luchen contra esos males y un larguísimo etcétera. También puede elegir otros medios de lucha, pero esos son perfectamente lícitos. No es cierto que las dos únicas opciones sean un candidato u otro y muchísimo menos aún que un católico “esté obligado” a elegir una de esas dos opciones. Eso no tiene nada que ver con la doctrina católica.

La lucha contra la institucionalización del mal es especialmente importante, porque el mal moral tiene un efecto fortísimo de destrucción de la conciencia moral y, como decíamos antes, tolerar un mal de forma indefinida tiene el efecto inevitable de que, antes o después, ese mal deja de ser considerado malo por la mayoría de la gente. El bien posible nunca es la perpetuación del mal, sino luchar con todos los medios contra ese mal.

A todo esto se añade que hay males que revisten una gravedad tal que prácticamente nunca se pueden considerar males menores. El aborto legalizado es uno de esos males. En ese sentido, entre dos candidatos que promueven, por ejemplo, el aborto, difícilmente puede haber más que diferencias superficiales. El Papa Francisco señaló el año pasado que “el aborto no es el mal menor, es un crimen”. Es evidente que matar niños inocentes por cientos de miles es tan malo que sería preferible que se derrumbara todo el sistema político antes que mantener la complicidad social en ese crimen inexpresablemente horrendo. Y es terrible que, en nombre de un mal entendido principio del mal menor, los católicos colaboren y sostengan esos males gravísimos.

El caso de España es característico: los católicos españoles podían haber evitado la legalización del aborto, el divorcio, etc. si se hubieran plantado en su momento y, bajo la guía de los obispos, hubieran creado partidos católicos o hubieran negado radicalmente su voto y su colaboración a los partidos que defienden males morales tan graves. En cambio, con la excusa del mal menor, se toleraron esos gravísimos males y la realidad es que hoy todo el mundo está acostumbrado al divorcio, los anticonceptivos, la pornografía, el matrimonio homosexual y (un poco menos) el aborto y la eutanasia. Se ha extendido irremediablemente la idea de que no son tan malos, de que son tolerables (porque de hecho llevamos décadas tolerándolos). Y así lo piensan la mayoría de los católicos.

Este efecto es indudablemente un mal mayor, porque mayor que el mal de unos abortos puntuales es la aceptación social y legitimación legal del aborto en general. Hay que dejar clarísimo que ese mal tan grave es intolerable. Es lo que el Papa Francisco señala cuando dice que la corrupción (moral, que hace que uno se acostumbre al pecado) es peor que el pecado puntual. También Mons. Demetrio Fernández señaló que “estén atentos los que buscan votos para superar el empate técnico. Un matrimonio joven cristiano no estará dispuesto a darlos a quienes no defiendan la familia, tal como Dios la ha diseñado. Si para ganar votos ese partido promueve o tolera el divorcio, o la uniones homosexuales, o el aborto, o la píldora del día después, o la manipulación de embriones, ese partido, sea de derechas o de izquierdas, no merece el voto de una familia cristiana".

Aquí en InfoCatólica, el P. Iraburu expresó con contundencia en su blog, Reforma o Apostasía, la perversión del principio del mal menor que realizan los propios partidos políticos, convirtiendo el voto católico en un voto cautivo de ese mal menor:

“Los partidos malminoristas, sin embargo, corrompen el principio de la tolerancia del mal menor cuando lo convierten en la estrategia sistemática de su actividad política. […] De este modo, el malminorismo se deja conducir por los malos, que llevan siempre la iniciativa, y colabora a que el pueblo sea conducido al Mal mayor, al Mal común, a la corrupción de la vida social, a la degradación de los pensamientos y de las costumbres.”

En resumen, conviene volver a señalar que no es verdad que la moral católica exija votar a uno de los candidatos que razonablemente tengan posibilidades de salir elegidos cuando esos candidatos proponen males morales muy graves. Más bien hay que decir que, en algunas circunstancias excepcionales, es moralmente aceptable votar a uno de ellos (ver artículo El mal menor, las sirenas y el PP), pero es falso que sea necesario hacerlo o que resulte moralmente admisible hacerlo de forma periódica. Existen otras muchas formas de actuar que siempre son moralmente aceptables y, en general, resultan más concordes con el principio moral de buscar en todo caso el bien posible y rechazar por completo el mal moral.

104 comentarios

  
Bruno
Como es lógico, este artículo se refiere al tema tratado en sí, no a la opinión del lector mencionado, que puede simplemente haberse expresado mal y cuya buena intención se da por supuesta.
03/05/17 3:25 PM
  
013
No hay más preguntas. Muchas gracias.
03/05/17 3:26 PM
  
Alfredo Argento
Excelente artículo Bruno, muchas gracias.
03/05/17 3:40 PM
  
Osvaldo
Estimado Bruno: quisiera aprovechar el tema tratado para proponer alternativas como católicos. Una opción puede ser presentarse a votar con una remera o un cartel que diga, por ejemplo, "VOTO POR LA VIDA". Es posible que en tal caso las autoridades de la mesa de votación puedan impedir el voto por contener un mensaje "político"; pero de ser así habremos logrado "hacernos escuchar". Si esto se repite en varios lugares de votación, es una forma de darle visibilidad al tema.-
03/05/17 4:10 PM
  
Oscar
Si me esquino mucho del tema, no hace falta responderme.
En el mal menor, como hay mal, siempre hay sacrificados por ese mal, y digamos también beneficiados por un mal mayor que se evita. Los sacrificados suelen ser siempre inocentes.
Viendo cómo los obispos espanoles, en general, y con sus medios audiovisuales en concreto, se han plegado al dizque mal menor del PP; oyendo el comentario de algún gran presbítero sobre cómo incluso gran parte de la Iglesia espanola se ha acostumbrado a aceptar que el precio por la sociedad del bienestar es el aborto (lo cual es gravisimamente falso): Intuyo que gran parte de la Jerarquía y clero ha puesto en sordina su denuncia, como consecuencia de la dizque aceptación del mal menor, sordina puesta a los gritos de los sacrificados por este mal menor, por ejemplo los no nacidos asesinados. A cambio el beneficio de que el Estado siga "colaborando" con dinero (bien lo sabía Zapatero de qué pie cojeaba la jerarquía, y por eso les soltó más dinero), colegios concertados etc que beneficia a una parte de la sociedad.
Y no puedo dejar de citar el caso de los Arreglos de la guerra Cristera que me ha estado rondando la cabeza desde que me lei el libro del P Olivera Ravasi: el responsable último de los Arreglos fue el papa Pio XI, según concluyo de su libro. Entiendo que lo hizo también por lo del mal menor: beneficiar a la sociedad mejicana con la vuelta a los sacramentos, menos violencia etc a cambio del sacrificio de tantos combatientes cristeros que obviamente serían represaliados después de los Arreglos.
Obviamente el genocidio de no nacidos es todavía más grave que los Arreglos, que no deja de ser superlativamente sangrante.
Y me pregunto: por qué esta debilidad de la Jerarquía por el mal menor, que es siempre a costa de sangre inocente. ¿Por qué no ofreciste tu cabeza Pio XI, en vez de la de los combatientes cristeros? ¿Por qué baja la voz (y a cambio de pasta como se ha venido a saber) tanto obispo en España, contra el grito de los abortados?
A mi no se me ocurre otra respuesta que: si no soy capaz de ofrecer mi sangre en vez de la de los cristeros, de los inocentes, lo procedente es dimitir. Si no aguanto el martirio, lo suyo es dimitir de mi posición, especialmente si es tan alta. Porque los jerarcas tienen mucha mas responsabilidad y poder, que el pueblo llano. ¿No es esto lo suyo?
03/05/17 5:28 PM
  
Juan Argento
Agrego una observación sobre una diferencia entre votar en blanco y no ir a votar, en cuanto a la interpretación más probable que los demás pueden hacer de la acción.

Si alquien vota en blanco, la única interpretación posible de su conducta es de disconformidad con todos los canditatos.

Si alguien no va a votar, la interpretación más probable de su conducta es de desinterés por la cosa pública.
03/05/17 5:32 PM
  
Juan Argento
Es "candidatos".
03/05/17 5:33 PM
  
libertad
Perdón si me equivoco, pero yo entiendo que el voto blanco se puede entender como que todos te parecen igualmente bien, en vez de como que todos te parecen igualmente mal.
En cambio me parece una idea más práctica la del voto nulo, si la causa de la nulidad es la expresión del desacuerdo con todas las opciones.
Pienso que el voto nulo se leerá -al menos se leía cuando yo formé parte de una mesa electoral en una ocasión, y precisamente yo, que había votado nulo, pude oir al presidente leer mi voto (lógicamente no sabían que era mío) en el que dejaba perfectamente clara mi opinión. Tan clara que un interventor se lo quiso llevar de recuerdo, aunque el presidente indicó que los votos nulos había que guardarlos.
En ese sentido, podría resultar útil el voto nulo para expresar una opinión en contra del sistema tal como funciona, mientras que el blanco se lo puede querer apropiar el ganador.
O eso me parece a mí.
Saludos
03/05/17 5:34 PM
  
Ikari
Hay varios casos por ejemplo en Venezuela tenemos una corriente marxista clásica (chavismo) y otra marxista cultural (la oposición en su mayoría) ambos incluyen la ideología de género y todas las yerbas, salsas y aderezos que bien se conocen.
Entre los partidos minoritarios hay uno de corte evangélico protestante pero sus propuestas económicas son sacadas del Antiguo Testamento (literalmente), con esa presentación por muy pro vida que sean dificulto que puedan siquiera defender esas posiciones si usan argumentos similares a los económicos.
La tarea es indagar bien entre los partidos que quedan, para ver cuales dan respuesta a los principios católicos que profesamos e ir trabajando para posicionarlos a mediano o largo plazo y no esperar que las elecciones nos lleguen de "sorpresa" a ver a cual mal voto. No es un asunto de soluciones mágicas.
03/05/17 5:37 PM
  
Bruno
Óscar:

Gracias a Dios, los católicos no seguimos a los obispos y Papas, que son seres humanos pecadores como nosotros, sino a Cristo Jesús, el Verbo Encarnado. Y él, en lugar de desentenderse de la sangre inocente, ofreció su propia Sangre inocente y la derramó para nuestra salvación.

Dicho eso, la responsabilidad de los obispos es muy grande y a mí personalmente siempre me ha extrañado que no rechacen su elección como obispos la mayoría de los sacerdotes elegidos para ello, teniendo en cuenta la terrible responsabilidad que conlleva la misión episcopal, la verdad. A veces me da la impresión (espero que equivocada) de que no creen realmente que va a haber un Juicio Final en el que se les pida cuentas de los talentos que les entregaron.

Hace tiempo hablé de estos temas en el artículo: 50º aniversario de la Conferencia Episcopal Española, ¿celebración o penitencia?
03/05/17 5:40 PM
  
Oscar
De hecho el gran mal menor fue sacrificar a Uno: "os conviene que muera uno por el pueblo y no perezca toda la nación"
A lo que voy es que eso de sacrificar sangre inocente, aunque sea solo uno, por evitar males a muchos, no tiene fácil tragadera.
03/05/17 5:42 PM
  
Juan Argento
"Es evidente que matar niños inocentes por cientos de miles es tan malo que sería preferible que se derrumbara todo el sistema político antes que mantener la complicidad social en ese crimen inexpresablemente horrendo."

Depende del sistema político que reemplazaría al que se derrumba. Porque dado que las personas que viven en un territorio van a seguir viviendo si se derrumbase el sistema político presente, luego de ese derrumbe se van a organizar políticamente de alguna otra manera.

Dicho esto, hay una diferencia entre la práctica del aborto hoy y el plan Aktion T4 por el cual el Estado alemán eliminó 70.000 discapacitados y enfermos mentales y terminales en 1939-41: hoy la práctica del aborto es pública y su legalidad tiene el consenso de muchos ciudadanos, mientras que el plan Aktion T4 fue realizado ocultamente por carecer de ese consenso.

Por lo tanto, mientras un hipotético derrumbe del régimen nazi en 1939 muy probablemente habría conducido al cese de ejecución del plan Aktion T4 y a la no ocurrencia ulterior del Holocausto, dada la geografía espiritual presente en la población de España, Uruguay, o cualquiera de los paises para los que esta discusión es aplicable, esperar que el derrumbe del sistema político presente daría lugar a un nuevo sistema político en que el aborto sería ilegal simplemente no es realista. Primero hay que modificar esa geografía espiritual, o sea evangelizar.

En términos de reinos, pretender instaurar el Reinado Social de Jesucristo en una sociedad en que Jesucristo no reina espiritualmente en la mayoría de las almas no es realista, ni es la actitud que tuvieron los Apóstoles.
03/05/17 5:57 PM
  
Enrique
Qué manía con hacer partidos políticos católicos.

Agradecería que el autor de este blog comentara esta frase:

"Aquí, en una de las reuniones, mientras saludaba gente, uno me ha dicho: ‘¿Pero por qué no piensa en la política a lo grande?’ ¿Qué quiere decir? Bien, me lo ha dicho como pidiendo ayuda. ‘Hacer un partido para los católicos’. Este señor es bueno, pero vive en el siglo pasado".

Lo dijo el Papa hace unos días en el avión de regreso de Egipto.
03/05/17 6:08 PM
  
Palas Atenea
En aquel debate que dio origen a este post recuerdo haber participado con una opinión negativa hacia el voto obligatorio. El tema lo había discutido a fondo en las últimas elecciones con una persona muy próxima a mi que me dijo que el no votar al PP podía traer a Podemos, el cual incrementaría notablemente la presión sobre los católicos amén de llevar políticas económicas descabelladas, y si esas dos cuestiones no eran suficientes para darles mi voto. Lo pensé y, efectivamente, ambas cosas se podían interpretar como un bien y, por ese bien, podía votarles. Sin embargo, mi desconfianza era tal que me dio miedo y luego he visto que en cada autonomía el que gobierna es el que se lleva el gato al agua (como está pasando en Zaragoza con la cuestión de la Seo), de manera que la única razón para votar a otros partidos-PP o PSOE-es evitar que se arrastre a España a una situación como la venezolana. ¿Es ese el bien que tengo que contemplar? Al final no voté. Después de todo, la solución del voto nulo, como apunta Libertad, le libra a una de no votar-para que no parezca desidia-y no le obliga a participar en algo donde el bien no se ve por ninguna parte. Hay que tener en cuenta que en algunas autonomías los partidos minoritarios no se presentan y tampoco hay opción de votarles. Así que las próximas elecciones utilizaré esa práctica.
Al fin y al cabo una enorme cantidad de abstenciones o votos nulos pueden tener un valor a la hora de replanteamientos en los partidos. Afortunadamente en España no hay segunda vuelta.
03/05/17 6:18 PM
  
Bruno
Juan Argento:

Aprecio mucho tus comentarios, pero esto que dices en el último es completamente erróneo y, a poco que pienses sobre ello, te darás cuenta.

"En términos de reinos, pretender instaurar el Reinado Social de Jesucristo en una sociedad en que Jesucristo no reina espiritualmente en la mayoría de las almas no es realista, ni es la actitud que tuvieron los Apóstoles"

Con esta frase, claramente deformas lo afirmado en el artículo. Es evidente, por ejemplo, que no se puede instaurar hoy la confesionalidad del Estado en muchos países y que hay que conformarse (temporalmente) con lo que se pueda lograr.

En cambio, no podemos conformarnos nunca con la legitimación por parte del Estado de males morales gravísimos. El deber del Estado de combatir esos males (¡en lugar de fomentarlos!) es un deber básico de ley natural, especialmente en lo que se refiere a su deber de proteger a sus ciudadanos indefensos. Si el Estado no cumple ese deber pierde por ello su propia legitimidad y el sistema político debe ser sustituido urgentemente por otro. Aunque la inmensa mayoría de los ciudadanos estuvieran a favor de esos males morales (cosa que no es cierta, porque lo que sucede es que a la mayoría le da igual todo eso y simplemente dejan hacer), daría lo mismo, porque cualquier político tendría igualmente la obligación moral de combatirlos, prohibirlos y no aplicar las leyes que los permiten, so pena de estar faltando a su deber.

Es fácil darse cuenta. Imagina por un instante que, en lugar de ser ciento cincuenta mil los abortos producidos en España, se degollara públicamente, con la colaboración del Estado, a ciento cincuenta mil niños de tres años y su sangre corriese por las calles como ríos. ¿De verdad te atreverías a decir que eso de cambiar el sistema político "depende"? Estoy seguro de que, como cualquier persona decente, dirías que lo que estaba sucediendo era completamente inaceptable y no podía mantenerse ni un segundo más. No dirías que, si la gente lo quiere, habrá que aguantarse y esperar a que cambien de opinión.

De otro modo, estarías sosteniendo el relativismo democrático: debe legislarse siempre lo que quiera la mayoría, aunque sea moralmente malo. Y eso es evidentemente falso. El Estado sólo puede sostenerse legítimamente sobre el respeto básico de la ley natural. Si incumple sus principales preceptos, pierde su legitimidad y las leyes que lo hacen son nulas. Ese respeto básico, si es necesario, debe ser impuesto por el Estado contra la voluntad de los ciudadanos.

La triste realidad es justo lo que dice el artículo: los cristianos nos hemos acostumbrado al mal. Sabemos intelectualmente que el aborto es el asesinato de niños indefensos, pero a la hora de sacar las conclusiones evidentes, nos resistimos. Es la demoledora fuerza de la costumbre, que nos ciega.

Saludos.
03/05/17 6:19 PM
  
Bruno
Enrique:

Lo que "dijo el Papa hace unos días en el avión de regreso de Egipto" tiene un valor magisterial igual a cero. Es la opinión personal del Papa. Allá él. La mía es completamente diferente.

Por otro lado, yo lo que he hecho es dar argumentos. Lo adecuado para responder es hacer lo mismo: dar argumentos. Responder con un argumento de autoridad referido a una afirmación que no tiene autoridad ninguna no añade nada a la discusión.

Saludos.
03/05/17 6:21 PM
  
Palas Atenea
Juan Argento: Vale. Pues mientras vamos evangelizando vayamos votando lo que hay. Los apóstoles no votaban.
03/05/17 6:23 PM
  
Juan Argento
Supongamos un escenario de segunda vuelta electoral entre dos candidatos A y B con las siguientes propuestas:

A: aborto legal CON posibilidad de objeción de conciencia a los médicos y enfermeras que no quieran practicarlo.

B: aborto legal SIN posibilidad de objeción de conciencia a los médicos y enfermeras que no quieran practicarlo.

A mi juicio, es claro que en esa segunda vuelta un votante católico debería votar por A. Obviamente la solución a la situación lamentable de ese país es evangelizar, porque si Cristo reina espiritualmente en la mayoría de la población, esa mayoría no votará partidos que propongan la legalización del aborto.
03/05/17 6:24 PM
  
Bruno
Juan Argento:

Como ya he dicho en el artículo, puede haber casos excepcionales en los que convenga votar a uno de los dos. Lo que no parece admisible es hacerlo de forma habitual y periódica, porque entonces la opción por el mal menor se convierte en promoción del mal mayor de mantener la situación de aceptación legal y social de males morales gravísimos.

"A mi juicio, es claro que en esa segunda vuelta un votante católico debería votar por A."

No. Eso es erróneo. Lo correcto es que un votante católico podría votar por A, pero no que debería. De tu comentario se deduciría que el voto nulo, etc. son intrínsecamente malos y eso es un disparate.

"Obviamente la solución a la situación lamentable de ese país es evangelizar, porque si Cristo reina espiritualmente en la mayoría de la población, esa mayoría no votará partidos que propongan la legalización del aborto"

Por supuesto que hay que evangelizar, pero de lo que estamos hablando es de los deberes políticos de los cristianos (y de cualquier persona que quiera actuar moralmente), que es una cuestión distinta.
03/05/17 6:29 PM
  
Palas Atenea
Justo por esas razones-promesa de revisar la Ley del aborto-voté en unas anteriores elecciones al PP y luego resultó que no. ¿Otra vez les doy mi confianza? No, gracias. En este momento no sé cómo está el asunto de la objeción de conciencia para los sanitarios en el caso de aborto, ni ganas que tienen de aclarármelo.
03/05/17 6:31 PM
  
Bruno
Osvaldo:

Sí. Una vez que decidimos que las cosas no pueden continuar así, enseguida surgen muchas posibilidades. Gracias por su aportación.
03/05/17 6:37 PM
  
Palas Atenea
Es verdad, Osvaldo, eso es hacer algo porque los de alrededor nos ven. Yo también te doy las gracias.
03/05/17 6:42 PM
  
Juan Argento
"El deber del Estado de combatir esos males (¡en lugar de fomentarlos!) es un deber básico de ley natural, especialmente en lo que se refiere a su deber de proteger a sus ciudadanos indefensos. Si el Estado no cumple ese deber pierde por ello su propia legitimidad y el sistema político debe ser sustituido urgentemente por otro."

¿Quiénes deben sustituir ese sistema político por otro en el que el Estado cumpla su deber de proteger a las personas indefensas?

La respuesta a esta pregunta debe necesariamente ser algo así como "aquéllos que, a la luz de una filosofía teísta y/o de la Revelación cristiana, entiendan que los embriones son personas con el mismo derecho a la vida que cualquier persona inocente".

Ahora bien, si quienes piensan así constituyesen la mayoría de la población, debería ser posible, a través del régimen democrático, implementar políticas acordes con esa convicción. Por lo que debemos suponer que son una minoría.

Por lo tanto, se estaría sugiriendo que una minoría iluminada realice el asalto violento al poder, "la Conquista del Estado", usando el nombre del semanario nacionalsindicalista.

03/05/17 6:48 PM
  
Bruno
Palas Atenea:

"Justo por esas razones-promesa de revisar la Ley del aborto-voté en unas anteriores elecciones al PP y luego resultó que no. ¿Otra vez les doy mi confianza? No, gracias."

Claro. Durante décadas han confiado en que tenían cautivos a los votantes católicos, a los que se podía contentar con algunos gestos de cara a la galería, aunque luego la realidad fuera la misma (o en algunos casos peor) que la de otros partidos abortistas.

Sin duda, entre esos partidos abortistas con representación parlamentaria habrá algunos peores y otros menos malos (porque sería una increíble casualidad que todos fueran exactamente igual de malos), pero la triste realidad es que son diferencias superficiales. Por eso es dificilísimo justificar moralmente seguir apoyando con el voto a esos partidos.
03/05/17 6:53 PM
  
Bruno
Juan Argento:

EStás irreconocible.

"se estaría sugiriendo que una minoría iluminada realice el asalto violento al poder"

Lo que se está sugiriendo en el artículo es que los esfuerzos, de cualquier tipo, se dediquen a transformar un sistema político que mata a ciento cincuenta mil niños inocentes cada año, solo en mi país, y no a colaborar con él.

Esos esfuerzos no tienen por qué ser violentos, pero ciertamente podrían incluir lo que la Iglesia siempre ha llamado la guerra justa. Porque si una guerra para defender a ciento cincuenta mil niños inocentes no es justa, es que no existen las guerras justas. La conveniencia de esa opción dependería básicamente de las probabilidades de éxito.

Que tú lo descalifiques con el pobrísimo argumento ad Hitlerum no añade nada. Es pura doctrina de la Iglesia.

Igual que es pura doctrina de la Iglesia que las leyes deben ser acordes con la ley natural, especialmente en sus preceptos más básicos, lo quiera o no la mayoría de los ciudadanos. Es algo obvio y me extraña enormemente que lo pongas en duda.

El hecho es que el aborto es el asesinato de niños indefensos (cosa que nada tiene que ver con una filosofía teísta o con la Revelación cristiana; y si no, pregúntale a Hipócrates).

Es extraño también que no respondas a lo que te he pedido: "Imagina por un instante...".

Saludos.
03/05/17 7:01 PM
  
Juan Argento
"De tu comentario se deduciría que el voto nulo, etc. son intrínsecamente malos y eso es un disparate."

No, de mi comentario no se deduce que el voto nulo o en blanco es intrínsecamente malo. Se deduce solamente que es prudencialmente malo en contextos en que haya una diferencia importante en la calidad moral de las propuestas políticas.

Voy a ilustrar esto que digo dando a conocer mi propio voto en las elecciones de fines de 2015 en Argentina. En primera vuelta, dado que existían partidos troskistas etc. que proponían una legalización completa del aborto, voté al peronismo renovador. En la segunda vuelta, dado que no había diferencia importante en la calidad moral de Macri y el kirchnerismo, voté en blanco.
03/05/17 7:01 PM
  
Bruno
Estimado Juan:

"No, de mi comentario no se deduce que el voto nulo o en blanco es intrínsecamente malo. Se deduce solamente que es prudencialmente malo en contextos en que haya una diferencia importante en la calidad moral de las propuestas políticas"

Es que lo que te atribuí se deducía del ejemplo que habías dado, en el que no había una verdadera "diferencia importante". Una vez más, si comparamos asesinar brutalmente a ciento cincuenta mil niños al año y asesinar brutalmente a ciento cincuenta mil niños al año con objeción de conciencia, la diferencia es meramente accidental. No son cosas comparables. Lo terriblemente malo es asesinar brutalmente a ciento cincuenta mil niños al año, no que no te permitan ser médico si no quieres participar. Esto último es malo y tiránico, pero es incomparable con lo otro.

Es un ejemplo de colar el mosquito y tragarse el camello.

No puedo opinar sobre tu ejemplo personal, porque no conozco la situación. En cualquier caso, ya he dicho que reconozco que es posible votar puntualmente al menos malo y, conociéndote, estoy seguro de que tenías razones sólidas para hacerlo.
03/05/17 7:05 PM
  
Juan Argento
La demora en responder a "Imagina por un instante" se debió a otras causas.

Recordemos que en la sociedad greco-romana en la que se desarrolló la predicación de los Apóstoles y sus sucesores era práctica generalizada la exposición de niños. Cito del artículo sobre infanticidio en wikipedia:

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el expósito de los recién nacidos se practicaba extensamente en Grecia y Roma. Filón fue el primer filósofo en pronunciarse en contra de ello. Una carta de un ciudadano romano a su esposa, fechada en 1 AEC, muestra la naturaleza casual con la que el infanticidio era visto:

"Has de saber que sigo en Alejandría. [...] Te pido y ruego que te hagas de buen cargo de nuestro hijo bebé, y tan pronto como reciba el pago te lo enviaré. Si das a luz [antes de que regrese a casa], si es varón, mantenlo; si es una niña, deséchala."21

[...] El infanticidio llegó a ser un crimen capital en la ley romana en 374 EC, pero a los ofensores raramente se les perseguía.

21. Naphtali, Lewis, ed. (1985), «Papyrus Oxyrhynchus 744», Life in Egypt Under Roman Rule, Oxford: Oxford University Press, p. 54.

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Notemos que Filón era judío, y que 374 es solamente 6 años antes de que el cristianismo ortodoxo fuese declarado religión oficial del Imperio en 380.

Por lo tanto, la predicación de los Apóstoles se desarrolló en un contexto en el cual un sector importante de la población exponía a una muerte probable a hijos recién nacidos, a la vista de todos y ante la pasividad del Estado, el cual no cumplía su deber de proteger a las personas indefensas. ¿Enseñaron los Apóstoles que ese sistema político debía ser sustituido urgentemente por otro? Leamos lo que S. Pablo y S. Pedro escribieron:

"Amonéstales que vivan sumisos a los magistrados y a las autoridades, que les obedezcan y estén prontos para toda obra buena;" (Tito 3,1)

"Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana: sea al rey, como soberano, sea a los gobernadores, como enviados por él para castigo de los que obran el mal y alabanza de los que obran el bien. Pues esta es la voluntad de Dios: que obrando el bien, cerréis la boca a los ignorantes insensatos." (1 Pedro 2,13-15).

03/05/17 7:35 PM
  
Juan Argento
La traducción al inglés del pasaje de la carta del 1 a.C.puede verse aquí:

www.stoa.org/diotima/anthology/wlgr/wlgr-privatelife249.shtml
03/05/17 7:38 PM
  
Bruno
Juan Argento:

Cada vez te alejas más y más del tema tratado. El hecho de que hay que obedecer a la autoridad constituida mientras exista (dentro de su esfera de actuación y con los límites conocidos, sobre todo el de no obedecer las leyes injustas) no quita que uno intente cambiar el sistema político cuando es gravemente injusto. ¿Dónde dijeron los Apóstoles que el sistema de su tiempo no fuera gravemente injusto y que no debía intentar cambiarse? Simplemente no hablaron del tema, porque los cristianos de su tiempo debían de ser el 0,00001 por ciento de la población, una situación muy diferente a la de hoy.

Que el sistema es gravemente injusto es evidente y no creo que lo discutas, porque si un sistema que mata a ciento cincuenta mil niños al año no es injusto es que no existen los sistemas injustos, lo cual es contrario a la fe y a la razón.

En cualquier caso, ¿qué tiene esto que ver con la decisión de votar o no votar a partidos abortistas, que es de lo que estamos hablando?
03/05/17 7:44 PM
  
rastri


Si el mal como el escándalo, mayor o menor, ha de llegar porque así ha de ser. No seré yo quien lo toleraré ; y menos avalaré su mal mayor o menor.

Simplemente lo sufriré hasta cuando Dios me diga que
así ha de ser.

03/05/17 7:45 PM
  
Juan Argento
Reconozco que en mi comentario de 6:24 PM me equivoqué al afirmar que "un votante católico debería votar por A" así a secas, porque la observación de Bruno en su comentario de 7:05 PM ilustra que la percepción de la existencia o inexistencia de una "diferencia importante" entre las propuestas es de carácter prudencial.

Así, Bruno legítimamente entiende que no existe tal diferencia en ese caso específico, mientras que yo legítimamente entiendo que sí existe, porque la no admisión de la objeción de conciencia provee una muy fuerte tentación a médicos y enfermeras a cometer el mal moral, y por lo tanto tiende a causar su muerte espiritual, un mal mucho mayor que la muerte física.
03/05/17 7:49 PM
  
Osvaldo
A propósito del comentario de Enrique sobre "partidos politicos católicos": no creo que sea el camino; pero sí creo que es necesaria la presencia en la política de una partido que represente y defienda los valores de la Familia y la Vida. Sean catolicos, protestantes, judios, ateos o lo que fuere. El punto central es el siguiente: si el aborto es un crimen perverso de lo mas injusto, y si es verdad que en el mundo anualmente se practican cientos de miles, millones de ellos, ¿no estamos ante uno de los actos humanos mas injustos de la historia?. Si esto es verdad, consecuentemente para toda persona de recta intencion existe la obligacion moral de buscar respuestas politicas y sociales para enfrentar este enorme mal.
Se trata de valores supremos, no negociables, como es la dignidad de todo ser humano y el derecho a la vida. No creo que sea ni deba ser una bandera politica exclusiva del catolicisno. Creo que solo se trata del sentido de la justicia.
03/05/17 8:07 PM
  
Bruno
Juan Argento:

"Bruno legítimamente entiende que no existe tal diferencia en ese caso específico, mientras que yo legítimamente entiendo que sí existe, porque la no admisión de la objeción de conciencia provee una muy fuerte tentación a médicos y enfermeras a cometer el mal moral, y por lo tanto tiende a causar su muerte espiritual, un mal mucho mayor que la muerte física"

Sin darte cuenta, estás presentando las posturas de forma sesgada. En el caso de la prohibición de la objeción de conciencia, hablas de la muerte espiritual de médicos y enfermeras, mientras que en el caso del asesinato de ciento cincuenta mil niños sólo te fijas en su muerte física. Digo yo que esos niños no se han muerto solos, ¿no? Alguien los ha asesinado, con la muerte espiritual del asesino incluida.

Por lo tanto, una cosa y otra no están a la misma altura, porque no se puede comparar el aumento de la tentación (porque de hecho la tentación existe aunque haya objeción, porque persisten las razones económicas, etc.) de que algunos colaboren con un mal moral grave con el hecho en sí de que se realice, permita y fomente ese mal moral grave. Está claro que lo segundo está en un plano muy distinto, creo yo.

Por lo tanto, solo en algún caso excepcional podría estar justificado votar para conseguir quitar ese mal secundario mientras se colabora a institucionalizar el mal principal. Lo normal debe ser luchar contra el mal principal.

Saludos.
03/05/17 8:31 PM
  
Palas Atenea
Osvaldo: Efectivamente, no es necesario que el partido sea católico. De hecho cuando, no hace tanto tiempo atrás, no estaban en juego cuestiones tan importantes como el aborto, la ideología de género, la eutanasia, la cuestión de los vientres de alquiler o alteraciones genéticas, etc...las posibilidades eran más amplias. Recuerdo a mi madre que, en las primeras votaciones en las que Felipe Gónzalez se presentó, le votó. Me extrañó que lo hiciera porque mi madre era de derechas pero ella argumentó que, después de 40 años de dictadura franquista, aquella gente se merecía una oportunidad porque ya no estaba en juego persecución a católicos, ni la Transición era la II República. En aquel momento no se barajaban cuestiones tan esenciales como las citadas y no se vio ante ningún dilema moral; ahora, sin embargo, no se puede votar no solo a la derecha, es que ni siquiera a la ultraderecha (caso Le Pen) porque en esos asuntos todos son iguales, como si hubiera un consenso general para destruir la moral más elemental y sólo quedáramos unos cuantos aferrados a ella.
03/05/17 8:47 PM
  
Juan Argento
Respondo un pasaje del comentario de 6:19 PM.

"De otro modo, estarías sosteniendo el relativismo democrático: debe legislarse siempre lo que quiera la mayoría, aunque sea moralmente malo."

Es necesario precisar el sentido de "debe" en el pasaje anterior. Si se lo entiende en el sentido de deber moral, entonces:

- El legislador cristiano debe proponer/defender leyes moralmente justas y oponerse a proyectos de ley/leyes moralmente injustas.

- El votante cristiano debe votar partidos que prometan proponer leyes moralmente justas y oponerse a leyes moralmente injustas. Si en una elección no se presenta ningún partido con esas características, el votante cristiano debe decidir si la diferencia en calidad moral entre las propuestas de los partidos que se presentan justifica votar al menos malo, y si a su juicio no lo justifica debe votar en blanco.

Esto es lo que yo sostengo, lo cual claramente no es la posición descripta por ese pasaje.

Por otro lado es claro que, en un sistema democrático, aquellas normas que la mayoría de los legisladores quiera sancionar y el poder ejecutivo no esté dispuesto a vetar pasarán a tener fuerza de ley. Esto es un tema de realidad fáctica, no de deber moral, por lo que no se aplica el "debe" en el pasaje anterior.

Por lo tanto en un sistema democrático existe la situación potencial de que, si la mayoría de la población vota a partidos que proponen leyes injustas, el Estado sancionará esas leyes, y esa situación ha llegado a ser fáctica en muchos paises. Ante esa situación potencial o fáctica en que el Estado no impone el respeto básico a la ley natural, ¿qué debe hacer el cristiano?

Ante la situación potencial, el cristiano debe tratar de prevenirla, para lo cual el camino más efectivo es tratar de que la Constitución del Estado reconozca explícitamente el status de persona sujeto de derechos, y en particular del derecho a la vida, de todo individuo de la especie humana desde su concepción, y prohiba explícitamente el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, de un embrión, de manera de prevenir de raíz cualquier ley en contrario y cualquier posible "interpretación creativa" por parte de una Corte Suprema.

Ahora bien, ¿por qué medios debe el cristiano tratar de que la Constitución incluya ese texto? ¿Por los medios que el marco político vigente establece, o por cualquier medio que sea necesario? (como por ej. la toma del poder por un caudillo católico y la promulgación de un Fuero Constitucional que establece un Consejo Supremo que custodiará su vigencia, en un sistema análogo al resultante de la Revolución Islámica iraní.)

Ante la situación fáctica, el cristiano debe hacer dos cosas. Ante todo no cometer él mismo ninguno de los males morales autorizados por las leyes. Luego, como miembro de la comunidad política, tratar de corregir la situación de permisividad por el Estado de ese mal moral. Y de nuevo la pregunta es: ¿por qué medios? ¿Por los medios que el marco político vigente establece, o por cualquier medio que sea necesario?
03/05/17 8:50 PM
  
Juan Argento
Bruno escribió:

"Digo yo que esos niños no se han muerto solos, ¿no? Alguien los ha asesinado, con la muerte espiritual del asesino incluida."

Bruno, una mujer que abortaría al hijo que lleva en su vientre pero no lo hace solamente porque en su país el aborto está penado por la ley, está espiritualmente tan muerta como una mujer que, viviendo en un país en que el aborto es legal, aborta.

De cualquier manera, reitero que la apreciación de si el reconocimiento de la objeción de conciencia da lugar o no a una diferencia importante de calidad moral entre dos candidatos es una cuestión prudencial, por lo que no voy a desperdiciar tiempo y energía defendiendo mi posición al respecto.
03/05/17 9:01 PM
  
P. César
Firmo casi todo lo que has dicho en el artículo, es casi mi manera de pensar, y sobre todo, la enseñanza que he recibido en el bachillerato de teología y en la maestría de teología dogmática que he aplicado; excepto, que no es equivocada la necesidad de que en algún momento se tenga que votar sí o sí por la opción menos mala. No siempre será así, pero casi siempre sí. El voto blanco o nulo, que yo sepa, nunca se ha tumbado una elección ni ha reformado nada. De hecho, votar por el menor mal (que en teoría aún en una sociedad perversa no será siempre una necesidad), tampoco lo suele hacer, porque como es obvio y bien lo recalcas, el mal menor no puede transformarse, voilá, en un bien. Pero elegirlo no se opone a ir luchando por cambiar las estructuras pervertidas. Se sufre al elegirlo, claro!!! Pero se continúa la lucha. Por otro lado citas a algunos Papas, Magisterio de la Iglesia, que enseñan claramente la licitud moral de esta elección. Y con ellos, toda una constelación de santos que también podrían acompañar en tu buen artículo, pero es obvio que ninguno de ellos quiso dar a entender el peligro que adviertes (y que no es consecuencia necesaria del mal menor), que es el acostumbrarse a la estructura de corrupción. En fin, estamos en el mismo batallón, el cristiano, siguiendo al mismo Señor. Pero aclaro que 1. Sí ES enseñanza de la Iglesia la licitud de elegir el mal menor en casos particulares, y su correspondiente eventual necesidad. 2. El mal menor no es un bien. 3. No debemos jamás a acostumbrarnos al mal, y menos olvidar nuestra permanente vocación profética. Y, creo que nada más, un abrazo.
03/05/17 9:04 PM
  
Bruno
JUan Argento:

"Esto es lo que yo sostengo, lo cual claramente no es la posición descripta por ese pasaje."

Hombre, si no te importa, di que no te habías expresado bien, porque de lo que tú habías dicho se deducía eso, aunque no lo quisieras decir. Si para acabar con males gravísimos como el aborto hay que esperar a que la mayoría decida que quiere acabar con él, de eso se deduce que debe legislarse siempre lo que quiera la mayoría, aunque moralmente sea malo.

En cualquier caso, me alegro de que no sea tu postura.

"El legislador cristiano debe proponer/defender leyes moralmente justas y oponerse a proyectos de ley/leyes moralmente injustas".

No. Cualquier legislador debe hacerlo si quiere actuar moralmente.

"El votante cristiano debe votar partidos que prometan proponer leyes moralmente justas y oponerse a leyes moralmente injustas"

De nuevo, cualquier votante debe hacerlo, aunque quizá no lo sepa.

"Si en una elección no se presenta ningún partido con esas características, el votante cristiano debe decidir si la diferencia en calidad moral entre las propuestas de los partidos que se presentan justifica votar al menos malo, y si a su juicio no lo justifica debe votar en blanco"

De acuerdo en general, con varias matizaciones. Primero, es posible votar nulo o no votar. Habría que calibrar qué se puede lograr con esas posibilidades. Segundo, no se puede olvidar que, si la situación es tan grave, eso implica una obligación de intentar cambiar la situación, que no creo que deba limitarse a votar/no votar a un candidato. En el ámbito social, es obligación luchar contra el sistema político si en sí mismo es injusto (como por ejemplo un sistema que no proteja a los ciudadanos de males morales muy graves, en particular el asesinato masivo de inocentes).

"Ante la situación potencial, el cristiano debe tratar de prevenirla, para lo cual el camino más efectivo..."

De acuerdo, pero recordando siempre que no necesariamente el camino más efectivo es el moralmente indicado. A veces hay que saber fracasar por la causa de Cristo.

"¿por qué medios debe el cristiano tratar de que la Constitución incluya ese texto? ¿Por los medios que el marco político vigente establece, o por cualquier medio que sea necesario?"

Creo que es evidente que los medios que el marco político vigente establece son irrelevantes moralmente en este caso, porque precisamente estamos hablando de leyes gravemente injustas y que, por lo tanto, no obligan ni tiene el Estado auténtica potestad para defenderlas según el derecho natural.

AParte de eso, los cambios sustanciales en un sistema político generalmente vulneran la legislación de ese sistema político. De otro modo, la mayoría de esos cambios sustanciales no podrían darse. Un ejemplo: la independencia de los países hispanoamericano (que tuvo lugar por razones incomparablemente menos importantes que el asesinato de cientos de miles de niños inocentes).

Quid tibi videtur?
03/05/17 9:04 PM
  
Bruno
Juan Argento:

"Bruno, una mujer que abortaría al hijo que lleva en su vientre pero no lo hace solamente porque en su país el aborto está penado por la ley, está espiritualmente tan muerta como una mujer que, viviendo en un país en que el aborto es legal, aborta"

Je, je. Vuelves a hacer lo mismo. Igualmente podrías decir que un médico que abortaría a un niño pero solamente no lo hace porque no le obliga la ley está espiritualmente tan muerto como un médico que, viviendo en un país en el que la ley dice que debe participar en un aborto, de hecho participa y mata al niño.

La realidad es que, igual que en el plano religioso existe la contricción y la atricción, una gran parte la gente actúa bien por miedo al castigo temporal. Y por eso la autoridad lleva espada.

La verdadera diferencia está entre regular el hecho moralmente grave en sí y regular la mera participación de alguien concreto en él. Es evidente que lo segundo es secundario con respecto a lo primero, por su propia naturaleza (sin lo primero no puede ocurrir lo segundo, pero al revés sí).

Eso indica que la cuestión que consideras prudencial no parece serlo o no lo sería siempre, porque no se dan las condiciones necesarias para que pase a serlo (ya que para que sea prudencial las cosas comparadas tendrían que estar en el mismo plano, mientras que las que tú has mencionado son planos distintos de gravedad). Podría serlo por circunstancias particulares, como el hecho de que no se haya logrado durante años ningún avance contra el aborto y se intente en un momento concreto lograr ese pequeño avance como inicio de un proceso para erradicarlo del todo, etc.
03/05/17 9:14 PM
  
vicente
hay que elegir siempre el bien mayor, pero a veces, si no se puede, el mal menor.
03/05/17 9:20 PM
  
Tannhauser
¡Brillante! Mejor razonado y mas claramente expuesto, imposible. Voy a difundirlo hasta en el Everest, a ver si los gilimemócratas españoles se enteran de una vez; lo que por ser perverso, hay que destruir, es el sistema.
03/05/17 9:28 PM
  
Yolanda
Gracias a Dios, los católicos no seguimos a los obispos y Papas, que son seres humanos pecadores como nosotros, sino a Cristo Jesús, el Verbo Encarnado.
_________

Ya pero... puesto que nuestros obispos no disimulan lo más mínimo su apoyo al infame PP y sostienen con su no menos infame 13TV a ese partido, ¿qué hacemos? ¿dejamos de poner la X en la declaración de la renta para que la CEE deje de malgastar mi aportación en la vomitiva tarea de sostener al PP?
03/05/17 9:33 PM
  
Enrique
Estimado Bruno:

También lo que dice usted tiene un valor magisterial igual a cero, que yo sepa. También lo que usted dice es su opinión personal, y allá usted si opina distinto de lo que dice el Papa. Es asunto suyo.

Lo que me extraña es que siendo una simple opinión personal, siendo legítimo por lo tanto opinar distinto que usted (hasta el Papa lo hace), cifre en ello la causa de tan graves males morales como aflijen a la sociedad española. ¿O quizá es culpa de los Obispos españoles que no guían bien a los ciudadanos, siguiendo la opinión personal de usted? En el post no está claro este punto, agradecería que nos lo aclarara.

Confío, además, que en coherencia con lo que usted dijo, dé argumentos. Porque es usted el que ofrece una afirmación (muy tajante en el post, ahora ya sabemos que es solo una opinión) sin que aparezca un solo argumento. Como ya he indicado, no es una cuestión colateral, porque de ella depende nada menos que la causa de los males morales de España.
03/05/17 9:42 PM
  
Bruno
Enrique:

"Confío, además, que en coherencia con lo que usted dijo, dé argumentos. Porque es usted el que ofrece una afirmación (muy tajante en el post, ahora ya sabemos que es solo una opinión) sin que aparezca un solo argumento"

¿Sin que aparezca un solo argumento? El artículo son cuatro páginas de argumentos. Más los dados en los comentarios. Más los dados en los artículos enlazados. ¿Qué más quiere?

El que no ha dado ni un solo argumento, por ahora, es usted.

"También lo que dice usted tiene un valor magisterial igual a cero, que yo sepa"

Yo no he pretendido que lo que digo tenga valor magisterial. Eso es invención suya. Lo que he hecho ha sido dar argumentos. En cambio usted pretendía que aceptara la opinión personal del Papa por ser del Papa, es decir, la convertía en magisterial.

"Lo que me extraña es que siendo una simple opinión personal, siendo legítimo por lo tanto opinar distinto que usted (hasta el Papa lo hace), cifre en ello la causa de tan graves males morales como aflijen a la sociedad española"

Yo no cifro en mi opinión personal la causa de los graves males morales que aflijen a la sociedad española, si es que eso significa algo. Tengo una opinión sobre esa causa y la argumento, que es algo completamente distinto.

"¿O quizá es culpa de los Obispos españoles que no guían bien a los ciudadanos, siguiendo la opinión personal de usted?"

Los obispos españoles a veces guían bien y a veces no, como ellos mismos reconocerían encantados. ¿Qué hay de extraño en eso?
03/05/17 9:51 PM
  
Juan Argento
"¿Dónde dijeron los Apóstoles que el sistema de su tiempo no fuera gravemente injusto y que no debía intentar cambiarse?"

¿Y dónde dijeron que el sistema político, no la ley permitiendo la exposición de los recién nacidos, era gravemente injusto y que debía intentar cambiarse?

Insisto: la práctica de la exposición de los recién nacidos en el Imperio Romano era tanto o más generalizada que la práctica del aborto en la sociedad contemporánea. Por lo que la actitud que los Apóstoles y sus sucesores tuvieron en ese contexto respecto al sistema político de entonces es un referente apropiado para la actitud que los cristianos debemos tener en el contexto presente respecto al sistema político presente.

El dato relevante al respecto es que la penalización del infanticidio ocurrió recién en 374 por un decreto de los co-emperadores Valentiniano I, Valente y Gracián, no porque el sistema político hubiese cambiado.
03/05/17 9:58 PM
  
Palas Atenea
Juan Argento: Vale, me has convencido, en las próximas elecciones votaré a Podemos que es lo más parecido a Nerón y Diocleciano.
03/05/17 10:02 PM
  
Bruno
Juan Argento:

"¿Y dónde dijeron que el sistema político, no la ley permitiendo la exposición de los recién nacidos, era gravemente injusto y que debía intentar cambiarse?"

Es que precisamente el hecho de que no aparezca en los textos neotestamentarios no prueba nada. Eres tú el que ha apelado al argumento ex absentia, no yo.

Yo he argumentado utilizando la moral de la Iglesia (es evidente que un sistema político que no protege a sus ciudadanos inocentes de los asesinatos masivos sino que promueve esos asesinatos debe cambiarse). Eres tú quien debes probar que el hecho de que algo no aparezca en los textos neotestamentarios significa que es contrario a lo que enseñaban los apóstoles (claro que, con el mismo argumento, el hecho de que los textos neotestamentarios no prohibiesen la pederastia significaría que...).

"El dato relevante al respecto es que la penalización del infanticidio ocurrió recién en 374 por un decreto de los co-emperadores Valentiniano I, Valente y Gracián, no porque el sistema político hubiese cambiado"

Eso no es relevante, hasta donde puedo ver. No es un argumento, es un hecho histórico. Aparentemente pasas del "ser" al "deber ser" de forma ilegítima.
03/05/17 10:07 PM
  
Juan Argento
Dado que he fundamentado mi posición en la amplia prevalencia del infanticidio en el Imperio Romano y en la actitud de los Apóstoles y sus sucesores respecto al sistema político que permitía esa práctica gravemente contraria a la ley natural, creo relevante citar al menos una referencia al respecto:

Thomas Wiedemann, "Adults and Children in the Roman Empire (Routledge Revivals)", Routledge, Mar 18, 2014. Pp. 36-38.

books.google.com/books?id=2J8iAwAAQBAJ
03/05/17 10:13 PM
  
Juan Argento
"La verdadera diferencia está entre regular el hecho moralmente grave en sí y regular la mera participación de alguien concreto en él. Es evidente que lo segundo es secundario con respecto a lo primero, por su propia naturaleza (sin lo primero no puede ocurrir lo segundo, pero al revés sí)."

Claro que es evidente. El punto es: DADO un contexto temporal concreto de segunda vuelta electoral, en el cual NO hay posibilidad alguna de afectar lo primero y HAY posibilidad de afectar lo segundo, ¿constituye esto una diferencia importante de calidad moral entre las propuestas de los candidatos que justifique votar por uno de ellos en vez de votar en blanco?



03/05/17 10:25 PM
  
Bruno
Juan Argento:

"DADO un contexto temporal concreto de segunda vuelta electoral, en el cual NO hay posibilidad alguna de afectar lo primero"

Nego maiorem. Todo el artículo está dedicado a explicar que cada voto a un partido abortista afecta a lo primero, legitimándolo y convirtiéndolo en parte de lo aceptado socialmente.
03/05/17 10:32 PM
  
Alexandre
De acuerdo con todo, Bruno.
Precisamente la semana pasada en las elecciones francesas por primera vez voté nulo y, a diferencia de otras veces en las que opté por el mal menor, me quedé muy satisfecho con mi voto. En el voto incluí una foto de un embrión que se transforma en adulto y la frase: STOP AU GÉNOCIDE DES FRANÇAIS !
03/05/17 10:34 PM
  
Juan Argento
Cambio el formato de citas y citas anidadas por claridad.

>> El dato relevante al respecto es que la penalización del infanticidio ocurrió recién en 374 por un decreto de los co-emperadores Valentiniano I, Valente y Gracián, no porque el sistema político hubiese cambiado

> Eso no es relevante, hasta donde puedo ver. No es un argumento, es un hecho histórico. Aparentemente pasas del "ser" al "deber ser" de forma ilegítima.

Es relevante porque si la enseñanza apostólica hubiese sido que el sistema político mismo que permitía la exposición de los recién nacidos debía ser cambiado, es extremadamente improbable que el curso de los hechos hubiese sido el que fue. Concretamente, que luego de que el cristianismo pasase a ser el marco conceptual prevalente en la sociedad y sus gobernantes, las leyes hubiesen seguido siendo dictadas por el emperador o co-emperadores de una manera tan absoluta como había sido el caso durante los siglos en que el Imperio permitió el infanticidio.
03/05/17 10:35 PM
  
Bruno
Yolanda:

"¿qué hacemos? ¿dejamos de poner la X en la declaración de la renta para que la CEE deje de malgastar mi aportación en la vomitiva tarea de sostener al PP?"

Muy buena pregunta. Tengo pendiente escribir un post sobre el asunto.

A mi entender, el mandamiento de ayudar a la Iglesia en sus necesidades no está destinado de forma exclusiva a las cosas buenas que pueda hacer la Iglesia con ese dinero (que siguen siendo muchas), sino a recordarnos de forma patente (que duela) que los bienes materiales no son nuestros, sino de Dios, y que nosotros sólo somos administradores. En ese sentido, si a veces la Iglesia desperdicia ese dinero y o lo usa mal, peor para los que así lo hagan, porque ya darán cuenta a Dios de ello. Nosotros hemos probado en nuestra carne, con las versiones modernas del diezmo y la primicia, que servimos a Dios y no al dinero.

Dicho eso, no creo que haya ninguna obligación moral en particular de poner la X en la casilla de la Iglesia. Yo siempre lo hago, pero no creo que sea obligatorio, si uno ayuda a la Iglesia de otras maneras (con la ventaja de que, a diferencia de lo que sucede en Alemania, podemos dar ese dinero donde vaya a ser mejor utilizado).
03/05/17 10:37 PM
  
Bruno
Argento:

"Es relevante porque si la enseñanza apostólica hubiese sido que el sistema político mismo que permitía la exposición de los recién nacidos debía ser cambiado, es extremadamente improbable que el curso de los hechos hubiese sido el que fue. Concretamente, que luego de que el cristianismo pasase a ser el marco conceptual prevalente en la sociedad y sus gobernantes, las leyes hubiesen seguido siendo dictadas por el emperador o co-emperadores de una manera tan absoluta como había sido el caso durante los siglos en que el Imperio permitió el infanticidio"

Si lo piensas un poco, ese argumento prueba demasiado. Es decir, no prueba nada.

Si tu argumento fuera válido, sería igualmente extremadamente improbable que se hubiera mantenido el infanticidio en sí en el Imperio Romano, porque si hay algo evidentemente parte de la enseñanza apostólica es que el asesinato de niños es inmoral y no debía llevarse a cabo. Sin embargo, de hecho, el infanticidio siguió existiendo a pesar de que la enseñanza de los apóstoles era contraria al mismo.

Eso nos indica que no hay nada raro en que, del mismo modo, de hecho el sistema político siguiera siendo muy similar durante siglos a pesar de que, según esa misma enseñanza de los apóstoles (que es la misma de la Iglesia), era un sistema que, en graves aspectos, no cumplía sus deberes más básicos.

La realidad es que la gente, incluidos los cristianos, no siempre actúan según la ley de Dios. De eso no se saca la conclusión de que el cristianismo no prohíba los pecados cometidos.
03/05/17 10:47 PM
  
Juan Argento
> Si tu argumento fuera válido, sería igualmente extremadamente improbable que se hubiera mantenido el infanticidio en sí en el Imperio Romano, porque si hay algo evidentemente parte de la enseñanza apostólica es que el asesinato de niños es inmoral y no debía llevarse a cabo. Sin embargo, de hecho, el infanticidio siguió existiendo a pesar de que la enseñanza de los apóstoles era contraria al mismo.

Bruno, esto que dijiste en tu comentario de 10:47 no tiene ningún sentido. ¿Por qué habría de disminuir el infanticidio en el Imperio Romano mientras la población era mayormente pagana? ¿Por qué los paganos habrían de seguir la enseñanza de los Apóstoles???

Tal vez pueda ser util un resumen de las tres etapas de esta cuestión:

...-312: emperadores paganos en sociedad mayormente pagana -> infanticidio legal

313-373: emperadores cristianos en sociedad en gran parte pagana -> infanticidio legal

374-...: emperadores cristianos en sociedad mayormente cristiana -> infanticidio penalizado

Notemos que fue Graciano quien abolió los privilegios de los colegios de sacerdotes paganos, confiscó sus posesiones, retiró el altar de la diosa victoria del Senado, renunció al título de Pontifex Maximus, etc. Da la impresión de que las cosas se hicieron tan pronto fue posible hacerlas.
03/05/17 11:04 PM
  
Juan Argento
Bruno, la equiparación de la continuidad del infanticidio con la continuidad del sistema político es inválida, por lo que la conclusión a partir de ella también lo es:

La continuidad del infanticidio hasta 374 fue obra de paganos. ¿Por qué habrían ellos de obedecer la enseñanza de los Apóstoles?

La continuidad del sistema politico luego de 380 fue obra de cristianos. (Tomo ese año porque es cuando el cristianismo niceno pasó a ser religión oficial del Imperio.) Por lo que es legítimo preguntarse por qué, si de la enseñanza de los Apóstoles se infería que EL SISTEMA político que había permitido durante siglos el infanticidio debía ser reemplazado, ese sistema no fue reemplazado LUEGO de que los gobernantes y la mayoría de la población ya eran cristianos.

La respuesta es que lo que debía ser reemplazado era la mentalidad de las personas (Ef 4,22-24), no el sistema político.
03/05/17 11:21 PM
  
Ramvel
...si tan solo las leyes de cada país descalificaran automáticamente a los candidatos con propuestas que atentan contra la moral y el bien común todo sería más fácil y llevadero.

Estoy soñando, lo sé.
03/05/17 11:36 PM
  
Juan Argento
Bruno, respondo tu comentario de 03/05/17 9:04 PM

"Si para acabar con males gravísimos como el aborto hay que esperar a que la mayoría decida que quiere acabar con él, de eso se deduce que debe legislarse siempre lo que quiera la mayoría, aunque moralmente sea malo."

Entendiendo "debe" en el sentido del deber moral de una persona, la deducción es incorrecta. Un legislador cristiano debe proponer/apoyar leyes justas y oponerse a leyes injustas y un presidente cristiano debe vetar leyes injustas.

Ahora bien, si el Estado ha sancionado una ley injusta, ¿qué debe hacer un cristiano? ¿Promover el cambio del marco legal dentro del sistema político, en cuyo caso es obvio que ese cambio ocurrirá recién cuando la mayoría de los legisladores decida que ocurra, y mientras tanto el cristiano estará simplemente tolerando la vigencia de esa ley, o, y vuelvo a citar tu comentario, "luchar contra el sistema político si en sí mismo es injusto (como por ejemplo un sistema que no proteja a los ciudadanos de males morales muy graves, en particular el asesinato masivo de inocentes)"?

El caso de los primeros siglos del cristianismo es muy claro, siendo la diferencia con el presente que el poder legislativo residía en el emperador o co-emperadores. Los cristianos no lucharon contra el sistema político, el cual siguió siendo el mismo luego de la adopción del cristianismo como religión oficial.
03/05/17 11:46 PM
  
Juan Argento
Respondo finalmente un par de comentarios de Palas Atenea.

> Juan Argento: Vale. Pues mientras vamos evangelizando vayamos votando lo que hay. Los apóstoles no votaban.

A diferencia de la época de los Apóstoles, hoy los cristianos pueden formar partidos políticos con propuestas acordes a la ley natural. Si los forman, los cristianos deben votar por uno de ellos ellos. Si no los forman, los cristianos pueden votar al menos peor de lo que hay o en blanco, según decidan en un juicio prudencial de cada caso concreto. Como dije antes, yo voté al menos peor en primera vuelta y en blanco en segunda.

> Juan Argento: Vale, me has convencido, en las próximas elecciones votaré a Podemos que es lo más parecido a Nerón y Diocleciano.

Este comentario es directamente surrealista, pero lo responderé. Es evidente que, si el sucesor del emperador Antonino Pío (m. 161) hubiese sido elegido por votación de la ciudadanía, y si a esa elección se hubiesen presentado Justino y Marco Aurelio, los cristianos deberían haber votado al primero.
04/05/17 12:04 AM
  
Pepito
Dijo Cristo: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? ¿Porque qué podrá dar el hombre a cambio de su alma?

Con esto Cristo nos enseña que antes que todo bien temporal, incluído el bien temporal politico, económico y social, está el bien espiritual sobrenatural de nuestra propia alma, es decir, que no debemos cometer ningún pecado grave o mortal, aunque se hunda el bien temporal político, económico y social de la nación a la que pertenecemos o incluso el del todo el mundo mundial.

Antes que el bien político, económico y social del mundo entero, está el bien espiritual y sobrenatural del alma, ya que lo sobrenatural está por encima de todo bien natural, y por tanto no debemos votar a favor de un partido moralmente malo aunque sea menos malo que otro.

Es como si alguién nos propusiese que a cambio de pisotear un crucifijo o blasfemar de Cristo, se salvaría la vida de todos los habitantes de una nación o la del mundo entero. Jamás deberíamos cometer tal pecado aunque se matasen a todos los hombres.de esa nación o del mundo entero.

Creo que en estas disputas políticas entre males políticos mayores y menores, perdemos de vista lo que en realidad es el mayor mal para el hombre, que no es otro que perder su alma cometiendo cualquier pecado mortal, aunque sea con la intención de evitar un gran mal en el orden temporal político, económico y social.


También Santo Tomás de Aquino enseña, no me acuerdo ahora en qué libro suyo, que ni siquiera el salvar a una nación entera justifica
cometer un sólo pecado mortal.

En resumen debemos optar por salvar nuestra alma aunque se hunda el orden político, social y económico del mundo entero
04/05/17 1:04 AM
  
Pepito
Y desde luego no me imagino a Cristo votando al PP con la excusa de que es un partido menos malo que Podemos. Debemos de poner el bien sobrenatural y eterno de nuestra alma por encima de todos los bienes naturales o temporales, como es el bien del orden natural temporal socio, político económico.

¿Que ganamos votando al PP, aunque salvemos a España de que gobierne Podemos, si a cambio de ello perdemos el bien sobrenatural de nuestra propia alma?
04/05/17 1:30 AM
  
Pepito
Y además, ¿quien nos garantiza de que votando al PP o a otro partido menos malo que Podemos, no acabará gobernando más tarde o más temprano Podemos? Optemos por lo que es realmente aquí y ahora lo más necesario y mayor bien, que es salvar nuestra alma, que venga a ella el Reino de Dios, y todo lo demás se nos dará por añadidura.
04/05/17 1:38 AM
  
Enrique
Estimado Bruno:

El artículo son cuatro páginas con argumentos sobre el principio del mal menor. Pero no hay un solo argumento sobre la necesidad o conveniencia de que haya partidos políticos católicos y además los Obispos orienten sobre eso. Le recuerdo que son temas distintos. Una cosa es la licitud de votar el mal menor, y otra es la necesidad de que haya partidos católicos. Ha argumentado sobre el mal menor (dejo de lado mi opinión sobre esos asuntos porque otros ya lo han hecho abundantemente) pero sobre los partidos católicos no hay un solo argumento..

Dice: "Yo no he pretendido que lo que digo tenga valor magisterial. Eso es invención suya. Lo que he hecho ha sido dar argumentos. En cambio usted pretendía que aceptara la opinión personal del Papa por ser del Papa, es decir, la convertía en magisterial".

Dejo de lado la falta de honradez intelectual de que interpreta mis intenciones. No me voy a defender de eso, como es obvio, porque me parece muy sucio interpretar las intenciones de otros.

Pero resalto que si uno tiene una opinión sobre un asunto (digamos, que usa la doctrina católica para afirmar que es necesario que haya partidos católicos y los Obispos guíen el voto de los católicos) y el Papa solo hace unos días dijo exactamente lo contrario, parrece de honradez intelectual decirlo. Esto es, no dar por hecho (ni siquiera dar la impresión) de que es la única doctrina católica, dado que el fiel llamado Francisco, nada menos que él, hace poco dijo lo contrario. Y parece que alguna importancia en la Iglesia tene su opinión. Vamos, no es la opinión de un bloggero de Infocatólica, por lo menos hay que citarla si uno toca ese tema.

Acabo con un detalle: yo no tengo que demostrar mi opinión sobre los partidos católucos. Entre otras cosas porque no la he manifestado en este blog. Es usted el que si da su opinión sobre los partidos católicos, la debe demostrar. Quien afirma una cosa tiene la carga de la argumentación, no al revés. Si esto no le gusta, échele la culpa a Aristóteles.

Otro detalle: me he limitado a repetir lo que dijo el Papa. Si no le gusta, es a él a quien debe pedirle explicciones porque a él pertenece esa frase, no a mí. Mi único interés es dejar claro que la opinión de usted no corresponde con la del Papa. Así que ya sabe, pídale al Papa cuenta de sus dichos.
04/05/17 1:54 AM
  
Pepito
¿O quien nos garantiza siquiera que amanecerá para nosotros el día de mañana, gobierne quien gobierne? Bástale a cada día su afán. Y el afán principal de cada día debe ser salvar nuestra alma y no perderla cometiendo pecado mortal, como lo es apoyar con nuestro voto a ningún partido que vaya en contra de las más elementales leyes de Dios, como son el PP, el PSOE, Ciudadanos, Vox, etc., aunque sean menos malos que Podemos.
04/05/17 2:06 AM
  
Pepito
Una de las claves del Concilio Vaticano II es que los laicos católicos debemos ordenar los asuntos temporales según el orden querido por Dios. Pero ello es imposible si los católicos no nos organizamos y no llevamos a cabo una acción política. Es claro que sin partidos en una democracia no se puede hacer política. Luego malamente podremos cumplir con el objetivo laical del Concilio si no existen partidos políticos sinceramente católicos.

En una democracia hacer política sin partidos políticos es como pretender hacer un bocadillo de jamón pero sin jamón. Así que o se crean partidos políticos católicos u olvidemonos de cumplir uno de los principales objetivos laicales que nos señala el Concilio Vaticano II y muchos papas como San Juan Pablo II y la misma doctrina social de la Iglesia.
04/05/17 2:15 AM
  
Yolanda
En realidad, Bruno, mi pregunta era retórica. No propongo ni por asomo dejar de poner la X en la declaración de la renta. Es más, al contrario que tú, yo sí creo que hay un deber moral de poner esa X, incluso sabiendo el pésimo destino que la CEE le da a buena parte de lo recaudado. Pero, eso sí, al mismo tiempo que ponemos la X, no podemos dejar de repetir hasta el aburrimiento, hasta que los obispos nos escuchen, que no es necesario tener una televisión que se traga findos que necesitan las parroquias y el sostenimiento del clero, y menos aún esa abominablemente pepera cadena 13TV.
04/05/17 8:55 AM
  
Palas Atenea
Juan Argento: Naturalmente que es surrealista, lo mismo que traer a esta situación a los primeros cristianos cuya marginalidad les obligaba a vivir clandestinamente. Los primeros cristianos, hasta Constantino, pueden ser un modelo para los cristianos chinos, que viven en circunstancias parecidas, pero no para nosotros.
04/05/17 9:20 AM
  
Juan Argento
Palas Atenea, yo no estoy trayendo a esta situación a los cristianos pre-313 (Edicto de Milán) sino a los post-380 (cristianismo religión oficial del Imperio). Esos cristianos no sustituyeron el sistema político que había regido durante los siglos en que el infanticidio había sido permitido por el Estado, porque el Emperador siguió teniendo el poder de dictar las leyes. La diferencia es que ahora el Emperador era cristiano y dictaba leyes justas.
04/05/17 10:23 AM
  
Juan Argento
J 1 de 3

Comienzo aquí una serie de tres comentarios "J n de 3" con una reflexión adicional sobre la posición de Bruno de que, si un Estado organizado de acuerdo a un sistema político determinado X cae en el incumplimiento del deber básico de ley natural de proteger la vida de ciudadanos inocentes indefensos, "el sistema político debe ser sustituido urgentemente por otro" (03/05/17 6:19 PM). Por lo tanto, infiero que Bruno presupone posible la existencia de un sistema político Y en que el Estado no caerá en ese incumplimiento.

Ahora bien, es evidente que las personas individuales pueden fallar tanto en su ortodoxia como en su ortopraxis, y esa falla puede ser tanto a nivel de la fe y/o moral cristianas, en quienes han recibido la Revelación cristiana, como a nivel de la razón y/o moral teístas en quienes no han recibido la Revelación, donde moral teista equivale a ley natural. (Digo razón teista porque si alguien, aunque no haya recibido la Revelación, no es teísta, no está entendiendo racionalmente la realidad, cfr Rom 1,19-21, y moral teista porque sin el teismo la moral no tiene fundamento.)

Dado este hecho evidente de la posibilidad de falla intelectual y/o conductual de las personas individuales, presuponer la posibilidad de un sistema político en que el Estado no incumplirá sus deberes básicos de ley natural equivale a presuponer la posibilidad de un sistema político que no falle ante la falla de las personas que lo componen. En términos de ingeniería, estamos ante el bien conocido tema del diseño de un sistema tolerante a posibles fallas de sus componentes, o sistema fault-tolerant.

Por otro lado, es claro que todo este planteo es una retirada de los católicos desde la posición "de máxima" sostenida en tesis hasta 1958, según la cual los católicos, al ser mayoría en un país, debían procurar que el Estado instaurase el Reinado Social de Cristo (RSC), a una "segunda línea de defensa" en que nos limitamos a sostener que los católicos, junto con otros teístas, deben procurar que el Estado instaure el respeto a la ley natural. Dado que ambas posiciones son análogas me voy a referir directamente a la de máxima, la instauración del RSC, por dos razones. En primer lugar, para hacer uso de un escrito que había elaborado a fines de 2015. En segundo lugar, porque la existencia de personas convencidas de la ley natural a partir de una posición puramente teista filosófica y no cristiana es una posibilidad más teórica que práctica. En cuanto a los creyentes de otras religiones, el concepto de ley natural no es aceptado por los protestantes, quienes reconocen sólo la Biblia, ni por los musulmanes, quienes reconocen sólo la sharia, ni por los judíos, quienes reconocen sólo la halakha para ellos y las leyes noáquidas para los goyim. Los únicos que reconocen la existencia de una ley natural son los sikh, que de hecho son panenteístas. De cualquier modo, todo lo que digo a continuación puede encuadrarse en el planteo del artículo simplemente reemplazando RSC por "respeto a la ley natural".
04/05/17 10:28 AM
  
Juan Argento
J 2 de 3

La instauración del RSC tiene dos aspectos:

- in fieri, lo cual incluye la determinación cualitativa y cuantitativa de las personas de una sociedad en las que debe ser instaurado el reinado espiritual de Cristo como prerequisito para que su reinado social pueda ser instaurado sobre esa sociedad, y el curso de acción que, en una sociedad organizada democráticamente, deben seguir los católicos para instaurar ese reinado;

- in esse, sobre todo en el aspecto político, cómo debe plasmarse esa instauración en las instituciones y la forma de gobierno.

Sobre el aspecto in fieri, hay varias opciones posibles acerca la mencionada determinación cualitativa y cuantitativa de las personas necesarias, como por ej.:
- el príncipe, en una sociedad organizada monárquicamente, por ej. el emperador romano;
- la mayoría de la clase gobernante, en una sociedad organizada aristocráticamente;
- la mayoría de la población, en una sociedad organizada democráticamente.

Ante todo, ¿es repugnante por principio la tercera opción? No parece, teniendo en cuenta que Jesucristo murió por todos, la manera en que la predicación apostólica fue realizada según Hechos, y particularmente lo que dicen S. Pablo en 1 Cor 1,26-29 y Santiago en 2,5-7.

Enfocándonos ahora en el caso de una sociedad organizada democráticamente en la que, en un momento determinado, Cristo reina espiritualmente en una minoría, ¿cuál de los dos siguientes cursos de acción es el apropiado para esa minoría?

F1: Evangelizar, de manera que, cuando Cristo reine espiritualmente en la mayoría de la población, sea instaurado su Reinado Social a través del pronunciamento de esta mayoría en el marco de su organización democrática de gobierno.

F2: Tomar el poder por asalto ("la conquista del Estado") tan pronto sea prácticamente posible, e instaurar el RSC a partir de esa posición de poder, por medio de una forma de gobierno monárquica o "aristeocrática".
04/05/17 10:29 AM
  
Juan Argento
J 3 de 3

Sobre el aspecto in esse, hay varias opciones posibles acerca del modo en que se plasma la instauración del RSC en el orden político, la cual incluye la promulgación de aquellas normas intrínsecamente consecuentes a ese reinado, como el respeto irrestricto a toda vida humana inocente desde la concepción, la indisolubilidad del matrimonio canónico entre católicos, etc.:

E1: legislativamente, o sea en leyes ordinarias, tal que en una democracia su revocación es posible a partir de la renovación periódica de los cargos legislativos;

E2: constitutivamente, o sea en la Constitución del Estado, tal que su revocación requiere cambiar ésta;

E3: constitutiva y orgánicamente, o sea en la Constitución del Estado y en una Autoridad Suprema establecida por ésta, la cual puede ser un Líder, un Consejo de Estado en una "aristeocracia", o una combinación de Líder y Consejo de Estado encargado de elegirlo, supervisarlo y eventualmente removerlo, tal que esta Autoridad Suprema, cuya fidelidad a la doctrina católica está en principio garantizada (por ejemplo por estar constituida por los arzobispos del país en cuestión), vela para que las leyes y la acción de gobierno no contradigan el RSC. Si esta Autoridad Suprema tiene además la potestad exclusiva de modificar la Constitución del Estado, o al menos de vetar cualquier modificación a ella, la instauración del RSC en esa sociedad sería en principio irreversible. Esto ocurriría de manera aún más radical si la Autoridad Suprema tiene la potestad de vetar preventivamente la presentación de opciones políticas que postulen cambios en la Constitución del Estado que afecten el RSC.

El curso de acción F1 es compatible con los modos de plasmación E1, 2 y 3. Por otro lado, es improbable que los partidarios del curso de acción F2 se conformen con menos que el modo E3.

Dos observaciones sobre la opción E3:

El sistema político resultante de esta opción es similar en su estructura, aunque obviamente no en su contenido, al sistema político instaurado por la Revolución Islámica de Irán, en el cual hay un Líder Supremo elegido, supervisado y eventualmente removido por la Asamblea de Expertos, que son teólogos islámicos. También es estructuralmente similar a los sistemas políticos comunistas, en los cuales hay un Secretario General del Partido elegido y eventualmente removido por el Politburó o por el Comité Central, según el país y el momento. Esto es consistente con la observación de que el curso de acción F2, que daría lugar a instaurar la opción E3, es similar al seguido usualmente por los comunistas para llegar el poder. Aclaro que estas observaciones son estrictamente fácticas y no destinadas a desacreditar esta opción.

En esta opción, los asuntos a nivel temporal son gestionados por un Gobierno que puede tener una de dos formas posibles, siendo en ambos casos su elección y gestión supervisados por la Autoridad Suprema:

- democracia, en la que el Gobierno es elegido por sufragio universal, como en el caso de Irán;
- "aristecnocracia", en la que las políticas públicas y los funcionarios que las implementan son establecidas y elegidos por las corporaciones apropiadas (por ej. las Facultades de Medicina en Salud Pública).
04/05/17 10:30 AM
  
Palas Atenea
Bueno, pues ahora el emperador no es cristiano y no dicta leyes justas.
04/05/17 10:37 AM
  
Martin Ellingham
El argumento que critica Bruno podría sintetizarse con esta fórmula: nocedalismo inverso.
Para el nocedalismo histórico se debe votar sólo por un partido que sea íntegramente católico, no siendo lícito elegir al menos malo con mayores posibilidades de acceso al poder. Para el nocedalismo inverso se debe votar por el menos malo, no siendo lícita ninguna de las otras opciones (abstención, voto en blanco, etc.)
En ambos nocedalismos hay un desconocimiento del campo de lo prudencial y las diversas posibilidades que habilitan las distintas circunstancias.
Por lo general, la Iglesia no emite juicios prudenciales en materia de voto. Aunque a veces ha indicado claramente un juicio negativo (ej. no se debe votar a los comunistas) o un juicio positivo (Pío XII y el Episcopado italiano para las elecciones del 18 de abril de 1948, no dejaron otra opción que votar a la DC, menos mala que la alianza social-comunista, pero no exenta de serios reparos).
Saludos.
04/05/17 11:52 AM
  
Oscar
Eso de la democracia, minorías, mayorías, son premisas en las que uno se puede perder: El Domingo de Ramos el pueblo era cristiano, una semana después anticristiano. No está tan clara la cosa. La libertad solo en la verdad. La democracia liberal es uno de los mejores sistemas para inocular la mentira en el pueblo. Encajonarse en teorias y reteorias a veces confunde más la confusión, quizá en el fondo lo que subyace es una resistencia a creer que una persona puede darle la vuelta al sistema - oh horror, totalitarismo, dictadura, que diría el otro - del caos político al mejor país del mundo de la mano de los Reyes Catolicos, del un sistema quemaiglesias a un Estado confesional católico del caudillo Franco. ...al final volvemos a lo mismo, resistencia al martirio, exceso de teoría política, quizá.
04/05/17 12:12 PM
  
Palas Atenea
Pues sí, el voto entra de lleno en el campo de la virtud de la Prudencia, que rige lo contingente, ve la realidad y la devuelve al ser (por eso se representa por un espejo). Por ser la Prudencia la virtud cardinal que rige a las otras tres, es esencial en este tema. La Prudencia, "auriga virtutum", es la regla recta de la acción. No quiere decir esto que la Prudencia lleve a una misma acción a todas las personas, sino que el análisis de la realidad y la reflexión sobre ésta puede llevar a cada uno a una acción diferente siempre encaminada al bien (que en este caso es poco claro, de ahí la dificultad de generar una praxis). Puede considerarse un bien votar a un partido con graves deficiencias morales para frenar a otro con mayores deficiencias aún, o puede considerarse un bien no refrendar a ninguno en caso de que todos ellos sean moralmente reprobables en mayor o menor medida.
El hecho de que haya partidos antiguos, que ya nos han engañado con anterioridad y que podrían verse como menos peligrosos que otros que aún no han gobernado, hace que tengamos que repetir voto pero ya sin esperanza ninguna de que hagan nada positivo, utilizándolos como katejón contra la anarquía. La prudencia me dice que no puedo ver eso como un bien por más que lo intente, pero tampoco digo que aquel que llegue a la conclusión contraria sea imprudente si consigue ver el bien por alguna parte. El mal menor no me convence.
04/05/17 12:24 PM
  
Palas Atenea
El Pastor Niëmoller, que hizo una reflexión posterior sobre su voto al partido nazi en el 33, les votó porque consideró el orden como un bien. La república de Weimar, además de depravada e inútil era anárquica y pensó que Hitler pondría fin a eso, cosa que, efectivamente ocurrió. Pero ocurrió de una manera que el no había podido prever.
04/05/17 12:54 PM
  
Roniel Aledo
NO es votar al mal menor, la misión es EVITAR A TODA COSTA el MAL MAYOR!!

---Beato Cardenal Ciriaco Sancha y Hervás (Arzobispo de Toledo), 16 de octubre de 1905: “ante el riesgo que corren los fundamentos del orden, de la autoridad pública y de la sociedad, aconsejamos, y si estuviera en nuestras atribuciones, mandaríamos, a todos los sacerdotes y católicos de la archidiócesis, hábiles para emitir su VOTO, que acudan con valor y serenidad a depositarle en las urnas ... Desde luego está indicada la necesidad de (...) presentar candidatos propios, y si no fuere posible la elección deseada de ellos, entrar en inteligencia con las autoridades respectivas, con la mira de sacar el BIEN QUE SE PUEDA; no perdiendo de vista la regla teológica de que algunas veces ES LICITO, por salvar el todo, tolerar la pérdida de UNA PARTE, y por librar de naufragio seguro la nave y su tripulación, el tolerar sean arrojadas al mar las mercancías en la medida que dicte la NECESIDAD y la prudencia”.

----San Agustin (De libero arbitrio 1,6,14: PL 32,1228): “Más aún: no pudiendo la AUTORIDAD humana impedir todos los MALES, debe permitir y dejar impunes MUCHAS cosas que son, sin embargo, castigadas justamente por la divina Providencia”

---P. Minteguiaga: «A la razón de la opinión contraria se puede responder, dice Villada, que el principio alegado (de que nunca es lícito hacer un mal para alcanzar un bien) es verdadero SI SE TRATA DE ELEGIR formalmente lo malo, lo cual nunca es lícito; PERO no si se trata del mal material menor en concurrencia con otro mal mayor, lo cual ES PERMITIDO, porque entonces lo menos malo es un bien formal relativo». Por esto también cuando no se puede evitar el incendio de una casa, se destruye parte de ella para salvar lo restante, y en un naufragio se arrojan las mercaderías al mar para librar la nave, y, lo que más hace al caso, se deja el hombre cortar el brazo o la mano, lo cual de suyo no es lícito, para conservar la vida. En estos casos elegir lo menos malo es elegir lo bueno; es, a saber, la disminución de lo malo, y es mirar e intentar únicamente el bien en el mal que se tolera y se permite. El principio que establece que de dos males necesarios se debe elegir el menor, tiene su consagración en el derecho canónico.”

---Gury-Ferreres: «...es lícito dar alguna vez el voto a un candidato menos indigno o también indigno si no hay esperanza de la elección de un candidato digno, y el indigno concurre únicamente con otro MAS INDIGNO, porque entonces la elección de candidato menos malo tiene razón de BIEN..»

---Lehmkühl: «Dar el sufragio a un candidato malo con la intención de que salga vencedor, siempre es un pecado grave; porque esto es dar formalmente el sufragio a un candidato malo. Pero dar el sufragio para que sea excluido otro candidato PEOR, no es pecado, sino que puede ser un BIEN...».

---Cardenal Lugo «Nunca es lícito elegir para los beneficios a una persona no digna sino cuando no se encuentra una persona digna; porque entonces, para EVITAR UN MAL MAYOR, puede darse el beneficio al indigno, según lo enseñan, con otros, Lesio y Filiucio. Y es lo que se hace en las regiones septentrionales infestadas de la herejía, en donde, para EVITAR UN MAL MAYOR, y para que los beneficios no caigan en manos de herejes, se eligen a veces católicos POCO DIGNOSs o INDIGNOS».

---Papa Leon XIII (LIBERTAS PRAESTANTISSIMUM): “ ...no se opone la Iglesia, sin embargo, a la tolerancia por parte de los poderes públicos de algunas situaciones contrarias a la verdad y a la justicia para EVITAR UN MAL MAYOR o para adquirir o conservar un mayor bien. Dios mismo, en su providencia, aun siendo infinitamente bueno y todopoderoso, permite, sin embargo, la existencia de algunos males en el mundo, en parte para que no se impidan mayores bienes y en parte para que no se sigan MAYORES MALES”.

---San Pio X (1911): “En los casos PRACTICOS, o con esta unión per modum actus o sin ella, todos debemos cooperar al bien común y a la defensa de la Religión...Donde esto no es POSIBLE, nos uniremos con prudente gradación con todos los que voten por los MENOS INDIGNOS, exigiéndoles las mayores garantías POSIBLES para promover el bien y EVITAR EL MAL.
Abstenernos no conviene, ni es cosa laudable, y, salvo tal vez algún RARISIMO caso de esfuerzos totalmente inútiles, se traduce por sus fatales efectos en una casi TRAICION a la Religión y a la Patria. Este mismo sistema seguiremos en las Cortes, en las Diputaciones y en los Municipios en los demás actos de la vida pública. Nuestra política será de penetración, de saneamiento, de sumar voluntades, no de restar y mermar fuerzas, vengan de donde vinieren. Cuando las circunstancias nos LLEVEN A VOTAR POR CANDIDATOS MENOS DIGNOS, o entre indignos por los MENOS INDIGNOS, o por enmiendas que disminuyan el efecto de las leyes, cuya exclusión no podemos lograr ni esperar, una leal y prudente explicación de nuestro voto justificará nuestra intervención.”
04/05/17 6:12 PM
  
Roniel Aledo
La misión del Catolico es EVITAR a toda costa que triunfe el MAL MAYOR.

----P. Villada : “Los individuos particulares de los partidos políticos podrán ser peores unos que otros, y a veces quizá alguien perteneciente a un partido más avanzado podrá ser MENOS MALO que otro perteneciente a un partido más conservador; pero siempre será de suyo MENOS MALO o más tolerable el que en su programa de gobierno se muestra menos perseguidor de la Iglesia. Esta misma doctrina ha sido últimamente aprobada por Pío X en las elecciones italianas, permitiendo que muchos católicos votasen a diputados MAS O MENOS LIBERALES y, por consiguiente, más o menos enemigos de la Iglesia y de los derechos del Papa, a fin de IMPEDIR EL TRIUNFO de los socialistas y anárquicos que en tales distritos se presentaban. Con razón, por consiguiente, muchos obispos españoles han excitado a los católicos de sus diócesis, según hemos indicado antes, para que amoldasen su conducta en las últimas elecciones administrativas a esta doctrina.”

--Papa San Pio X: “No sería justo ser de tal manera inexorables por los menores deslices políticos de los hombres afiliados a los partidos llamados liberales que por tendencia y por actitud política sean ordinariamente más respetuosos con la Iglesia que la generalidad de los hombres políticos de otros partidos, que se creyera obra buena atacarles sistemáticamente, presentándoles como a los peores enemigos de la Religión y de la Patria, como a «imitadores de Lucifer», etc., pues semejantes calificativos convienen al «liberalismo doctrinario» y a sus hombres ...”

----Obispo de Tortota, “Instrucción Pastoral” (31 de octubre de 1905): “Vengamos ahora al terreno PRACTICO. ¿Y a quién hemos de dar el voto en las elecciones, a las que se nos dice que concurramos? ... donde sea posible, se presente candidatura netamente católica, y donde esta se presente, vótenla los católicos que estimen serlo. Donde no haya candidatura netamente católica, y se presente solamente candidatura llamada liberal, absténganse los católicos de votarla. Pero donde se presenten dos candidaturas llamadas liberales, una compuesta de elementos que se llaman católicos y otra formada de elementos anticlericales conocidos por su ODIO A LA IGLESIA y menosprecio de sus enseñanzas, los católicos voten la primera para IMPEDIR EL TRIUNFO de los anticlericales, o sea anticatólicos.
No les detenga el escrúpulo de contribuir en este caso al triunfo de la primera, porque no les votan para significar que APRUEBAN sus principios o que no les importan para el gobierno de los pueblos, sino para IMPEDIR EL TRIUNFO de enemigos que hacen alarde de no creer y de combatir a la Iglesia y a sus ministros. En este caso no se hace un mal, sino que se hace RELATIVAMENTE UN BIEN, por cuanto se IMPIDE UN MAL EVIDENTEMENTE MAYOR. Esta es doctrina sostenida por autores recomendables por su ciencia y sanas ideas”.

---Cardenal Ratzinger, NOTA de la Congregacion de la Doctrina de la Fe (24 Noviembre 2002): Un católico sería culpable de cooperación formal en el mal, y tan indigno para presentarse a la Sagrada Comunión, si deliberadamente votara a favor de un candidato precisamente por la postura permisiva del candidato respecto del aborto y/o la eutanasia. Cuando un católico no comparte la posición a favor del aborto o la eutanasia de un candidato, pero vota a favor de ese candidato por OTRAS RAZONES, esto es considerado una cooperación material remota, la cual PUEDE SER PERMITIDA ante la presencia de razones proporcionales.

---San Pío X «ínter Catholicos Hispaniae»: “...Cooperar con la propia conducta o con la propia ABSTENCION a la ruina del orden social, con la esperanza de que nazca de semejante descalabro una condición de cosas mejor, sería actitud reprobable que, por sus fatales efectos, se reduciría casi a TRAICION hacia la Religión y hacia la Patria..."

---Santo Tomas de Aquino: “Dios, aunque es omnipotente y sumamente bueno, permite que sucedan males en el universo, pudiéndolos impedir, para que no sean impedidos mayores bienes o para evitar MALES PEORES. De igual manera, los que gobiernan en el régimen humano rectamente toleran algunos males para que no sean impedidos otros bienes o para EVITAR MALES PEORES".
04/05/17 6:14 PM
  
Luis Piqué Muñoz
¡Maravilloso, precioso y completísimo ¡verdadero! Artículo, Amigo Bruno! Efectivamente, el Mal nunca se puede elegir ¡no hay mal pequeño, sólo pecado Venial y Mortal, pero siempre Pecado! ¡sólo Sufrir! ¡La Cruz, la Redención! ¡El Martirio del Tercer Mundo! ¡La Persecución en el Perverso occidente! Yo no Voto nunca ¡sólo voté la primera Vez, en el 77! ¡y a los comunistas! (!?) ¡Era antifranquista! ¡Ahora que conozco la democracia moderna, soy franquista! Ja, Ja, Ja. Hay que combatir este Sistema inicuo e Infame, con el satanismo Mediático, del Fascismo democrático, nazicomunista ¡y sobretodo el Omnímodo y todopoderoso Nazifeminismo, AntiNatura, contra el Hombre y contra Dios! Respecto al Presidente de la Gran Ramera USA el Pato Donald ¡con Perdón, es Broma! es cierto que es Provida, no defiende ni el aborto ni la eutanasia ¡va con la Naturaleza! ¡lo que es un Milagro en el Mundo moderno! Pero me parece un fantasma malhablado que dice lo que quieren oír los demás ¡lo siento, queridos Amigos, no Creo en él! Para mí es un Político ¡degradado! Más. En fin, en mi Opinión ¡y pido Perdón si me equivoco! su País no tiene remedio, está condenado por una antigua y creciente Marea de Perversidad, y será destruido en el Primer Apocalipsis ¡la Gran Ramera Babilonia! De todas maneras, USA, con católicos democráticos ¡Ay! y progresistas muy confusos es también en ellos ejemplo de buen catolicismo y compromiso ¡y no me cabe duda que muchos se salvarán! ¡Antes que yo, Pervertido, Gran Pecador, Carne de Infierno, seguro! Nada más.
04/05/17 6:20 PM
  
José Antonio
Un artículo muy oportuno, precisamente estos días en que se confirma, escuchas incluidas,lo que algunos ya sospechábamos desde hacía tiempo: que Podemos no es más que un producto del Partido Popular, que de no ser por el apoyo mediático recibido por parte del PP, los de Iglesias no habrían llegado a nada. Para desgastar al PSOE, pero sobre todo para chantajear a sus propios votantes, para que a pesar de las burlas reiteradas siguieran votándoles. Toda la estrategia del PP se ha basado en agitar el miedo a Podemos. Y resulta que ellos han creado a Podemos. Lo más repugnante que he visto nunca. Sabiendo esto, ¿de verdad podemos seguir sosteniendo que Podemos es el mal mayor y el PP el mal menor?
Pero lo que realmente me duele es el papel que han jugado en este turbio asunto los medios de comunicación de los obispos. Han apoyado hasta la náusea al PP enarbolando como posesos la bandera del mal menor. Ayudan a quien ha creado el mal mayor, conociendo perfectamente sus intenciones, para luego defender la doctrina del mal menor.
04/05/17 8:01 PM
  
Paulie
Muchas gracias por tu oportuno artículo, Bruno. Espero con ansias el que anunciás sobre el mandamiento de ayudar económicamente a la Iglesia.

Sin embargo, ser me ocurre una pregunta que creo no fue respondida: cuando existe la posibilidad de tolerar un mal menor para evitar así un mal mayor, ¿es deber moral hacerlo? Pienso en el caso de tolerar por ejemplo la prostitución o el consumo de ciertas sustancias (aunque bien valdría para la elección entre dos candidatos malos), donde puede no estar tan claro que el mal que se quiere evitar realmente sea mayor que el que se está tolerando.
04/05/17 8:35 PM
  
Palas Atenea
Veo, por los comentarios de algunos, que distinguir lo que es mal mayor o mal menor no es nada fácil, así que sigo en mis trece de que la virtud de la Prudencia tiene que buscar algún bien, no el mal menor ni el mayor.
04/05/17 8:51 PM
  
Pepito
Roniel Aledo: Gracias por traer esos textos tan sensatos, relativos al voto católico que se ve precisado a elegir, dadas las circunstancias, al partido político menos malo en orden a impedir un mal mayor.

Pues sí, habrá que hacer caso a San Pio X y votar, aunque sea tapándose la nariz, al partido menos malo o menos lesivo para la Religión y la Iglesia Católica, pues de no hacerlo se incurriría en una casi traición a la Patria y a la Religión.

Así que me retracto de mi postura tan extremista y admito que en algunos casos no habrá mas remedio que votar al partido menos malo, aunque sea abortista, divorcista, gaymonista, eutaniasista, pro gender ideology, etc., para evitar que gobierne un partido aún más malo.

Lo que ocurre es que a medida que se va extendiendo más la corrupción política, cada vez se hace más difícil distinguir cual es el partido menos malo.

De todas formas pienso que no se puede vivir instalado permanentemente en el principio de mal menor, votando siempre a partidos gravemente malos para evitar que gobierne otro aún peor, sin hacer un serio esfuerzo por cambiar la situación y que podamos votar a algún partido que no simplemente sea el menos malo, sino que sea en sí mismo bueno, y no contenga en su programa propuestas políticas que van en contra de los más elementales mandamientos divinos.

Pero sí, efectivamente, hay situaciones en las que tristemente no se puede votar a un partido bueno en sí, sino que no hay mas remedio que votar al menos malo, aunque contradiga gravemente la Ley de Dios, para evitar que gobierne otro aún más malo. Entre malos, pues, anda el juego político y nosotros enredados e ello. Que Dios nos asista.



04/05/17 9:10 PM
  
Palas Atenea
En cuestiones políticas el Magisterio de la Iglesia dará pautas, pero yo me acojo a la definición del Catecismo que dice "la conciencia es el primer vicario de Cristo en la Tierra". Si aplicamos el principio del mal menor no sé de qué se extraña José Antonio del supuesto apoyo de los obispos al PP. De lo contrario la Iglesia me tendría que decir con toda claridad que el criterio del mal menor es dogmático, si no lo es agradezco los consejos, pero sigo a mi conciencia.
04/05/17 9:22 PM
  
Bruno
Martin:

Buen resumen.
04/05/17 9:50 PM
  
Bruno
Pepito:

"Pues sí, habrá que hacer caso a San Pio X y votar, aunque sea tapándose la nariz, al partido menos malo o menos lesivo para la Religión y la Iglesia Católica, pues de no hacerlo se incurriría en una casi traición a la Patria y a la Religión"

1) Varias de las "citas" de San Pío X y en particular la que usted menciona no son de Pío X, sino de la revista El Siglo Futuro. Se trata de un texto que la revista publicó como instrucciones de la Santa Sede para los integristas españoles, pero en realidad eran la interpretación que ellos daban a lo que habían oído en Roma, no se sabe bien a través de quién. Conviene tomarlas con mucha cautela.

2) En cualquier caso, se refieren a un caso prudencial, a saber, a lo conveniente en su tiempo. Por lo tanto, no es una afirmación directamente aplicable a nuestro tiempo, que es muy diferente (si un país católico hubiera defendido matar friamente a cientos de miles de niños inocentes en esa época, podemos estar seguros de que San Pío X habría tenido bastante que decir sobre el asunto).

3) Lo que enseñaba San Pío X y enseña en general la moral católica con valor para todas las épocas, como ya he explicado, es que es posible votar a un partidario malo para evitar que sea nombrado otro peor. No enseña que se deba votar siempre a ese candidato (eso sólo sería cierto si realmente sólo hubiera dos opciones, pero la realidad es que prácticamente siempre hay más opciones, como no votar, votar nulo, votar en blanco, aprovechar la ocasión para criticar el sistema que ha llevado a esa situación, etc.).

4) Si los candidatos defienden todos males gravísimos es difícil suponer que, fuera de casos excepcionales, sea conveniente apoyar a uno de ellos. Y si se hace, aconsejo otra vez hacer el experimento del artículo de las sirenas y el PP, para no engañarse.

5) Como dice, "cada vez se hace más difícil distinguir cual es el partido menos malo". Y eso es porque las diferencias no son sustanciales, ya que todos apoyan el mal mayor y las supuestas diferencias solo se refieren a cuestiones secundarias.

5) Si ese apoyo a candidatos que defienden males gravísimos se hace habitual desafía a la imaginación que algo bueno pueda salir de ello, porque ese apoyo lo que hace es legitimar el mal mayor.

6) El caso de España es la mejor muestra de que esto es así. Nuestro apoyo permanente al mal menor ha hecho que, hoy en día, el aborto, el matrimonio gay, los anticonceptivos, el divorcio, etc. sean incuestionables en España. Es decir, lo que hemos conseguido es blindar ese mal moral gravísimo.

Saludos.
04/05/17 10:15 PM
  
Bruno
Palas:

"De lo contrario la Iglesia me tendría que decir con toda claridad que el criterio del mal menor es dogmático, si no lo es agradezco los consejos, pero sigo a mi conciencia"

El principio del mal menor es parte de la doctrina moral de la Iglesia. Pero repito: no dice que deba elegirse al candidato menos malo en unas elecciones. Eso únicamente sería cierto si sólo hubiera dos opciones, votar A y votar B, pero la realidad es que prácticamente siempre hay otras opciones y entonces ya no existe el deber de elegir la menos mala de A y B. Se puede elegir a ese candidato menos malo, pero también es posible hacer otras cosas, es una decisión prudencial. Y la balanza se inclina prudencialmente más y más hacia esas otras cosas cuando los dos candidatos defienden males morales gravísimos (lo que indica que hay un problema con las reglas de juego, no con los jugadores).
04/05/17 10:19 PM
  
Bruno
Roniel:

Varias de sus citas son erróneas y, por el correo que me ha enviado, me temo que no ha entendido bien el artículo. EN cualquier caso, le recomiendo el ejercicio que se sugiere en el artículo de las Sirenas y el PP.
04/05/17 10:24 PM
  
Bruno
José Antonio:

"Ayudan a quien ha creado el mal mayor, conociendo perfectamente sus intenciones, para luego defender la doctrina del mal menor"

Así es. Hay que estar ciego para no darse cuenta. Que no lo vieran hace veinte años ya está bastante mal, pero quien sigue haciendo lo mismo ahora es que quiere estar ciego, porque los resultados están a la vista de todos.
04/05/17 10:27 PM
  
Pepito
Muchas gracias Bruno por tus aclaraciones. Efectivamente si en los tiempos de San Pío X los partidos hubiesen defendido cosas tan graves como legalizar la matanza de millones de niños inocentes, del divorcio, el gaymonio, la eutanasia, etc. ya veríamos que habría dicho el Pontífice respecto a la aplicación práctica en tales circunstancias del principio del mal menor.

Por un lado hay obligación moral de no cooperar con el mal, sobre todo si es grave, como la legalización del aborto, divorcio, gaymonio, etc., y por tanto de no votar a favor de partidos que defienden tales cosas;

Pero por otra parte hay partidos que además de eso parece muy probable que persiguiesen directamente a la Iglesia, incluso de manera violenta, le expropiarían las Catedrales, eliminarían o reducirían al méximo la enseñanza católica, por lo cual serían aún mas malos.

Y en ese estado de conciencia perpleja estoy, debatiéndome entre el deber de no cooperar con el mal grave/gravísimo (aborto, divorcio, gamonio, eutanasia, gender ideology, etc.) y el deber de evitar el mal mayor aplicando el principio del mal menor que pertenece a la Doctrina Moral de la Iglesia.

La verdad es que estoy hecho un lío. Necesito pensar, estudiar, leer más libros de moral, consultar más doctrinas papales y sobre todo orar para que Dios me ilumine.

No me doy por vencido, y aunque esté en estado de perplejidad, no me desanimo de llegar a ver claramente el tema, y por supuesto agradezco toda la ayuda que se me pueda prestar..

Un cordial saludo de un pobre perplejo.
05/05/17 12:33 AM
  
Bruno
Paulie:

"cuando existe la posibilidad de tolerar un mal menor para evitar así un mal mayor, ¿es deber moral hacerlo?"

Más que un deber, lo que dice el principio del mal menor es que es posible hacerlo. Si sólo hubiera esas dos posibilidades (el mal mayor y el menor) y la diferencia fuera sustancial, en efecto sería un deber tolerar el menor para evitar el mayor. Pero lo cierto es que en la vida real suele haber más de dos opciones (de hecho, no se me ocurre ningún caso en el que realmente solo haya dos), así que se convierte en una decisión prudencial: de entre todas las opciones posibles, ¿cuál es la que más conviene?

"donde puede no estar tan claro que el mal que se quiere evitar realmente sea mayor que el que se está tolerando"

En ese caso, yo diría que lo normal es buscar una tercera opción, para no quedarnos en el mal sino buscar el verdadero bien. Sobre todo si no estamos hablando de algo puntual, sino de una situación estable.

Saludos.
05/05/17 4:03 AM
  
Bruno
Pepito:

"deber de evitar el mal mayor aplicando el principio del mal menor que pertenece a la Doctrina Moral de la Iglesia."

Como decía, sólo existe ese deber, en principio, si únicamente hay dos opciones. Pero lo normal en casi todos los casos es que haya más de dos opciones. Cuando es así, no hay deber de tolerar el mal menor, sino que hay que sopesar todas las opciones (excepto la del mal mayor) para ver lo que conviene hacer.

En ese caso de múltiples opciones (y todas las elecciones lo son), yo aconsejo tener muy en cuenta el peligro de acostumbrarse al mal, de legitimarlo de algún modo y perpetuarlo en el tiempo, porque eso puede ser, en realidad, el mal mayor bajo apariencia de mal menor. Hasta donde puedo ver, es lo que ha sucedido en España en los últimos cuarenta años: con la excusa del mal menor en realidad hemos conseguido que todo el mundo asuma que el aborto, el matrimonio gay, los anticonceptivos, el divorcio, la pornografía, etc. en realidad no son tan malos y, por lo tanto, no hay que eliminarlos o, al menos, no es urgente hacerlo, sino que conviene más pensar en otros temas (que en realidad son secundarios), como el sostenimiento económico de la Iglesia a través del Estado, la economía del país, etc.

Por eso sugiero ese pequeño experimento del artículo Las sirenas, el mal menor y el PP antes de decidirse por el mal menor a la hora de votar. Si uno no pasa esa prueba, probablemente sea señal de que está haciendo mal.
05/05/17 4:09 AM
  
Mas
Una pregunta, en serio:
¿Se puede votar a un partido de los que no condenan el Aborto ( o sea casi todos) en una elección que nada tiene que vinfluenciar en el debate del aborto, por ejemplo para Alcalde?
Gracias
05/05/17 10:02 AM
  
Roniel Aledo
El error es que parte de la premisa que NO existe el Mal Menor, que los dos candidatos son IGUALES. Si ese es el caso, votar a dos partidos de Extrema Izquiera que odian por igual la Religion Catolica, pues SI, entonces SI. PERO esa situación hipotética es muy pero que muy improbable en la VIDA REAL. Siempre o casi siempre hay un una opción que es MEJOR que la OTRA, aunque sea por poco. El Catolico tiene la obligación de Votar al que sea MEJOR, aunque por poco. Asi se evita el MAL MAYOR. Que pasaría si un partido FEMINAZI de las que atacan la Catedral en Buenos Aires, o PODEMOS , o la Extrema Izquiera Anarquista, llega al Poder con mayoría absoluta en el Parlamento??? Ante una stuacion asi, es sentido común, que Rajoy, por mas cobarde, o Macri, por mas idiota que sean, son la MEJOR OPCION. Lo que San Pio X escribió para las elecciones de principios del siglo XX vale hoy lo mismo que siempre. Si dice que es falsa lo que escribió San Pio X, Santo Tomas, San Agustin, Leon XIII, Juan Pablo II, etc, por favor compruébelo con evidencia.
05/05/17 11:03 AM
  
Roniel Aledo
---Beato Cardenal Ciriaco Sancha y Hervás (Arzobispo de Toledo), 16 de octubre de 1905: “ante el riesgo que corren los fundamentos del orden, de la autoridad pública y de la sociedad, aconsejamos, y si estuviera en nuestras atribuciones, mandaríamos, a todos los sacerdotes y católicos de la archidiócesis, hábiles para emitir su VOTO, que acudan con valor y serenidad a depositarle en las urnas ... Desde luego está indicada la necesidad de (...) presentar candidatos propios, y si no fuere posible la elección deseada de ellos, entrar en inteligencia con las autoridades respectivas, con la mira de sacar el BIEN QUE SE PUEDA; no perdiendo de vista la regla teológica de que algunas veces ES LICITO, por salvar el todo, tolerar la pérdida de UNA PARTE, y por librar de naufragio seguro la nave y su tripulación, el tolerar sean arrojadas al mar las mercancías en la medida que dicte la NECESIDAD y la prudencia”.

----San Agustin (De libero arbitrio 1,6,14: PL 32,1228): “Más aún: no pudiendo la AUTORIDAD humana impedir todos los MALES, debe permitir y dejar impunes MUCHAS cosas que son, sin embargo, castigadas justamente por la divina Providencia”
05/05/17 11:06 AM
  
Martin Ellingham
Una aclaración histórica que tomo de Vicente Carcel Ortí (historiador riguroso que ha consultado los archivos vaticanos): «Bajo el título Autorizadas instrucciones a los católicos, las normas dadas por la Santa Sede a los integristas fueron publicadas primero en El Siglo Futuro del 30 de enero de 1909 de donde las copiaron la mayor parte de los periódicos católicos.» En todo momento las da por auténticas. Por cierto hay que ubicar esas instrucciones en el contexto histórico y tener presente que fueron una suerte de «rectificación» o «abjuración» impuesta a Nocedal y a sus seguidores. Pero lo que de ningún modo se sigue de dichas instrucciones es que siempre y en toda circunstancia se deba votar por el menos malo. Lo cual sería «nocedalismo inverso» o «malminorismo a priori».
Saludos.
05/05/17 3:58 PM
  
Bruno
Mas:

"¿Se puede votar a un partido de los que no condenan el Aborto ( o sea casi todos) en una elección que nada tiene que vinfluenciar en el debate del aborto, por ejemplo para Alcalde?"

Excelente pregunta. En efecto, las administraciones locales son un caso bastante diferente, porque no tienen competencias relativas al aborto. Es más, a menudo sus candidatos tienen escasa vinculación con el partido en sí y no están de acuerdo con muchas de sus políticas nacionales. En ese sentido, resulta más admisible votarlos, teniendo en cuenta para ello su postura con relación a otros temas que sí serían de su competencia en caso de que fueran elegidos.

Sigue existiendo un efecto secundario no deseado (en esencia, el prestigio que su elección da al partido abortista, que contribuirá a hacer que ese partido siga recibiendo votos también a nivel nacional), pero yo diría que es un efecto suficientemente indirecto como para no excluir necesariamente a esos candidatos.

En resumen: a mi juicio lo ideal sería que no pertenecieran a un partido abortista, pero si no hay nada mejor, es posible que lo mejor sea votarlos.
05/05/17 6:07 PM
  
Bruno
Martin:

Yo no pongo en duda lo publicado por el Siglo Futuro, que era un periódico serio. Lo que quería señalar eran tres cosas fundamentales:

1) Que no se puede atribuir esas instrucciones sin más a San Pío X, como si fueran un texto suyo, que era lo que equivocadamente había hecho don Roniel.

2) Que aunque proviniesen de la Santa Sede (y no tengo ninguna razón para dudarlo), no sabemos exactamente de quién en la Santa Sede, con qué autoridad ni si eran instrucciones literales o la interpretación hecha por la redacción del Siglo Futuro de la voluntad de la Santa Sede, comunicada de alguna forma que tampoco conocemos. Eso indica que no es posible determinar el grado magisterial del texto (si es que tiene alguno), de modo que debe tomarse con cautela.

3) Que, en cualquier caso, eran unas instrucciones prudenciales sobre una situación concreta y, por lo tanto, no se pueden aplicar sin más a la situación actual. Hay que distinguir algunos principios morales intemporales (como el del doble efecto, que permite optar por el mal menor, etc.) de la aplicación prudencial de esos principios a una situación concreta e irrepetible.

En cualquier caso, de acuerdo con el comentario.
05/05/17 6:13 PM
  
Martin Ellingham
Bruno: de acuerdo en todo.
Me quedaría por revisar el trabajo de Carcel Ortí para ver si identifica autor, porque lo que recuerdo ahora es que hubo mucho intercambio de documentos desde España hacia Roma y viceversa (Nuncio, Primado de España, Santo Oficio, etc.).
Lo que sí se atribuye a San Pío X con seguridad es la Inter catholicos hispaniae.
Saludos.
05/05/17 10:54 PM
  
Martin Ellingham
P.s.: el historiador José Andrés Gallego las atribuye al Papa. Es probable -pienso yo- que fueran aprobadas de forma genérica, no específica.
05/05/17 11:00 PM
  
Guillermo PF
Carezco del criterio específicamente filosófico suficiente para valorar la validez técnica del contenido del artículo, pero imagino que será moralmente irreprochable. Como simple católico, y católico simple, únicamente puedo exponer que mi única opción electoral, por eficacia real y por convicción ideológica, es la del Partido Popular. Eso, independientemente de que luego, por ejemplo, me repugne personal y libremente la práctica del aborto. No tengo nada que hacer contra esa lacra de la humanidad (espero que generalmente reprobable algún día, como hoy lo es la esclavitud de la antigüedad) y por lo tanto no es esa mi guerra.
Hace ya tiempo, me propuse un lema que para mí es bastante natural: que mi mano derecha, la que me santigua, no sepa lo que vota mi izquierda. O en palabras más sólidas (que seguramente estaré malinterpretando, como siempre), "al César lo que es del César..."

Por otra parte, y con todos mis respetos para quien de verdad se crea la posibilidad de un partido católico, pienso que pretender exponer a la sociedad pluralista de 2017 que, por ejemplo, la opción de poner fin a una relación matrimonial sin salida debe ser una opción derogada, abolida, es algo efectivamente más propio de siglos caducos (¡qué acertada matización!). Las personas que no han añadido a su contrato matrimonial el matiz sacramental que le dan otros, no tienen por qué asumir las convicciones de esos otros por las cuales su fracaso vital no pueda tener una solución, una posibilidad de rehacer la vida. ¿Quién les puede llegar hablando de "indisolubilidad"?

No estoy hablando de aberraciones innombrables, estoy hablando de opciones aconfesionales completamente inofensivas que no perjudican vidas ni haciendas (para los amigos del socorrido mismo saco, que nunca faltan).

Por último, y como oyente, yo recomiendo más audiencia a Radio María que a Cope o a 13TV para quienes no hayan comprendido que la filosofía de estos dos medios de la Iglesia es hacer más presente (pero no exclusiva) su voz en un entorno generalista, más que conectar un altavoz permanentemente confesional, cuya opción es efectivamente la primera que he dicho.
05/05/17 11:49 PM
  
Roniel Aledo
Abstenerse de votar, o votar en blanco es solo y únicamente Licito si las TODAS las opciones realistas con REAL probabilidad de ganar son 100% igualmente malas. Si la elección es entre Stalin y Mao, pues abstencerse es licito.

A parte de esa situación en que todos los candidatos son 100$ igualmente malos, es DEBER del Catolico votar para EVITAR por todos los medios que el MAL MAYOR, el que mas va a perseguir a la Iglesia, el que mas oprimirá a la Iglesia, el que mas combata la LEY NATURAL gane las elecciones. Ese es el Deber: evitar el MAL MAYOR por todos los medios.

Entre Stalin y Pablo Iglesias hay que votar por Iglesias porque por mas anti Catolico que sea Iglesias, el no abrira Gulangs para matar miles de cristianos. Entre Iglesias y Rivera, hay que votar por Rivera, porque asi nos ahorramos la persecución de miles de católicos que se opongan a la leyes del gobierno. Entre Rivera y Rajoy hay que votar por Rajoy, pues Rajoy sera mucho mas tolerante y anti aborto que Rivera. Entre Rajoy y Santiago Abascal, hay que votar por Abascal pues Abascal luchara contra la ideología de genero, el matrimonio homosexual, el aborto, y por la libertad religiosa, entre Abascal y San Fernando III, hay que votar por San Fernando III.

----Obispo de Tortota, “Instrucción Pastoral” (31 de octubre de 1905): “Vengamos ahora al terreno PRACTICO. ¿Y a quién hemos de dar el voto en las elecciones, a las que se nos dice que concurramos? ... donde sea posible, se presente candidatura netamente católica, y donde esta se presente, vótenla los católicos que estimen serlo. Donde no haya candidatura netamente católica, y se presente solamente candidatura llamada liberal, absténganse los católicos de votarla. Pero donde se presenten dos candidaturas llamadas liberales, una compuesta de elementos que se llaman católicos y otra formada de elementos anticlericales conocidos por su ODIO A LA IGLESIA y menosprecio de sus enseñanzas, los católicos voten la primera para IMPEDIR EL TRIUNFO de los anticlericales, o sea anticatólicos.
No les detenga el escrúpulo de contribuir en este caso al triunfo de la primera, porque no les votan para significar que APRUEBAN sus principios o que no les importan para el gobierno de los pueblos, sino para IMPEDIR EL TRIUNFO de enemigos que hacen alarde de no creer y de combatir a la Iglesia y a sus ministros. En este caso no se hace un mal, sino que se hace RELATIVAMENTE UN BIEN, por cuanto se IMPIDE UN MAL EVIDENTEMENTE MAYOR. Esta es doctrina sostenida por autores recomendables por su ciencia y sanas ideas”.


---San Pío X «ínter Catholicos Hispaniae»: “...Cooperar con la propia conducta o con la propia ABSTENCION a la ruina del orden social, con la esperanza de que nazca de semejante descalabro una condición de cosas mejor, sería actitud reprobable que, por sus fatales efectos, se reduciría casi a TRAICION hacia la Religión y hacia la Patria..."
06/05/17 7:19 PM
  
Guillermo PF
Lleva usted mucha razón, Roniel Aledo, es en gran medida mi mismo punto de vista, impedir la victoria de los "más peores".
La inquina que desde hace bastantes años viene cosechando el PP, proveniente de sectores muy drásticos del catolicismo, estoy convencido de que radica en que no es su gran partido de derecha católica, como bien quisieran. De ahí muchas veces epítetos como por ejemplo "la derecha pagana", como si eso fuese una cosa paradójica, o como si derecha y confesionalidad tuviesen que ser las dos caras de su anhelada moneda.
07/05/17 2:00 AM

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