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11.02.11

La fe hecha piedra

A las 11:07 AM, por Bruno
Categorías : General, Iglesia en el mundo, Liturgia, Nueva Evangelización

Hace tiempo, hablábamos en este blog del horrendo adefesio diseñado por Barceló en la Capilla del Santísimo de la Catedral del Palma de Mallorca. Un horror que, lejos de mover a la oración y a la contemplación, provocará pesadillas en los fieles más impresionables. Y probablemente suponga unos añitos más de purgatorio para los responsables eclesiásticos del encargo.

Hoy, me alegro de poder hablar de arte religioso del bueno: Una nueva estatua de San Marón que será colocada en una de las hornacinas vacías del Vaticano y que se puede ver en la foto (en una versión más grande, al final del artículo). Esta imagen impresionante tiene cinco metros de altura, pesa veinticinco toneladas y está esculpida en mármol de Carrara. Es obra de Marco Augusto Dueñas.

San Marón fue un monje libanés del siglo IV, fundador del rito católico maronita, la única Iglesia oriental que nunca se ha separado de Roma. Él y los monjes que le sucedieron evangelizaron la zona del Líbano (la antigua Fenicia). No hay que perderse el típico atuendo maronita del santo, una pequeña iglesia también maronita que lleva en la mano y las letras árabes de su estola, signo de que las lenguas litúrgicas de los maronitas son el siriaco y el árabe. Es un error pretender que toda la cultura árabe es musulmana, aunque puede que la miopía de los políticos occidentales consiga pronto que desaparezca el cristianismo en esa zona del mundo. El Presidente del Líbano, Michel Suleiman, asistirá a la ceremonia de inauguración de la estatua.

Marco Augusto Dueñas lleva diez años trabajando en Pietrasanta, un pueblo de la Toscana cercano a las canteras de mármol donde trabajan muchos escultores. Ya esculpió otra estatua para el Vaticano, inaugurada a principios del año pasado, de Santa Rafaela María Porras y Ayllón, fundadora cordobesa del Instituto de Esclavas del Sagrado Corazón y canonizada en 1977. Una copia en pequeño de esta estatua se ha colocado en la parroquia cordobesa que lleva el nombre de la santa. Para la misma parroquia, esculpió Dueñas un precioso Cristo crucificado, también de mármol.

A pesar de estos encargos y de la calidad de su obra, es muy poco conocido en España. Y eso que, para más inri, Dueñas es español. Cordobés, en concreto. Y, lo que es mucho más importante, es católico, imbuido de la religiosidad de los pasos de la Semana Santa cordobesa. ¿Cómo es posible que en la Iglesia se promuevan las obras de ateos y agnósticos como Moneo o Barceló y apenas se den a conocer los artistas verdaderamente cristianos?

No hace falta ir muy lejos para comprobar las consecuencias que supone para una obra el hecho de que su autor sea o no cristiano. Comparemos las declaraciones de Barceló y de Dueñas sobre sus obras respectivas. Barceló:

“Se puede hacer una lectura casi darwinista. El Cristo es el cruce de un atún y una granada… No es un icono dominante, está junto al pez espada y la palmera, más inmediatos”.

Dueñas:

“…el arte es belleza y todo lo bello está pegado a la religión. Para mí la belleza es igual a la verdad y delante de una imagen bella siempre podemos hablar con la verdad, que no es otra que Dios”.

La diferencia es evidente y vive la difference! Cada uno puede tener sus gustos artísticos y preferir el gótico al neoclásico o el arte paleocristiano al barroco. Yo, por ejemplo, prefiero el románico, con su escultura profundamente teológica y simbólica. Contra gustos, colores, como dice mi suegra, pero es evidente que hay arte profundamente religioso que surge de la contemplación y mueve a ella… y hay arte que sólo usa la religión como excusa o como fuente de financiación y de clientes acomplejados y maleables. En el primer caso, se obtiene fe hecha piedra y, en el otro, propaganda de una visión agnóstica de la vida (subrayada a menudo por un feísmo muy revelador).

Me alegra leer que, con ocasión de la visita de Benedicto XVI a España, se colocarán cinco bajorrelieves de Dueñas en la Catedral de Madrid. No todo está perdido.

.

78 comentarios

Sí. Esto de las estatuas en materia religiosa tiene sus bemoles, sobre todo si se mira con sensibilidad de Iglesia del primer milenio.
11/02/11 1:17 PM
Comentario de Luis I. Amorós
"¿Cómo es posible que en la Iglesia se promuevan las obras de ateos y agnósticos como Moneo o Barceló y apenas se den a conocer los artistas verdaderamente cristianos?"

Clama al Cielo, Bruno, clama al Cielo.
11/02/11 1:24 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Siento disertir, pero la verdad es que Dueñas a mí no me dice nada...son obras correctas, pero nada más; sin embargo la obra de Barceló en la Catedral de Palma, sí. En muchas ocasiones, y aunque parezca difícil de creer, la obra de arte, lo que trasmite, no depende de las creencias del artista o de lo que se le ocurra decir; se convierte en algo independiente (es una respuesta a lo que señaláis tanto tú como Luis I.) de quien lo creó.

En lo que sí coincidimos es en la preferencia por el románico.

Un cordial saludo.
11/02/11 1:51 PM
Comentario de Walter E. Kurtz
Ana_MS: ¿Puedes extenderte un poco en el comentario? Me resulta interesante lo que comentas. El tema del arte y el artista es una quaestio disputata que no tengo muy resulta.
11/02/11 1:58 PM
Comentario de Luis Fernando
Bruno pregunta:
¿Cómo es posible que en la Iglesia se promuevan las obras de ateos y agnósticos como Moneo o Barceló y apenas se den a conocer los artistas verdaderamente cristianos?


Respuesta de aquellos a los que dicha pregunta va dirigida (ellos saben quiénes son):

11/02/11 2:01 PM
Ana MS:

¿Has leído el artículo sobre lo de Barceló que indico? Él mismo lo dice: en su obra, Cristo no es lo importante, es algo secundario (además de ser un "cruce entre un atún y una granada"). ¿Qué mensaje transmite una obra en la que Cristo es un personaje secundario en comparación con una palmera? Es una capilla tenebrosa, sin vinculación alguna con la Tradición católica y que no transmite otra teología que la del agnosticismo del autor.

Si puedes rezar ahí, es, sin duda, por sobreabundancia tuya. Es decir, porque tú suples con tu experiencia de Dios y tu amor por la oración lo que no da, porque no puede darlo, la obra de Barceló. Nadie da lo que no tiene y Barceló no tiene fe y no tiene siquiera una cultura cristiana (a diferencia de otros autores del pasado que, si bien no tenían mucha fe, vivían inmersos en esa cultura cristiana).

Como es lógico, ninguna obra de arte es totalmente mala, igual que nada puede ser totalmente feo, porque todo al final es creación de Dios y tiene una belleza básica que no se puede eliminar (y que es independiente de lo que hagamos los seres humanos con ello). Sin embargo, el arte de Barcelo transmite esencialmente una concepción de la vida que pone de relieve el sinsentido, el caos moral y gnoseológico y el relativismo más absoluto. Y, en consecuencia, intenta quitar importancia a todo lo que sean misterios cristianos, que le resultan incómodos, y lo sustituye por peces y plantas, que no cuestionan su visión de la existencia. Todo eso es frontalmente opuesto al cristianismo. Un cristiano con fe, como tú, puede rezar en cualquier sitio, pero la capilla de Barceló no ayuda.

Otra cosa es, por supuesto, lo que dices sobre que no te gustan las esculturas de Dueñas. Eso es perfectamente comprensible. Como decía, a cada uno le gustan estilos de arte diferentes. Sin embargo, al margen de los gustos personales, yo creo que es evidente que su obra transmite la fe, porque su autor la tiene.
11/02/11 2:10 PM
Voltaire:

No tiene nada que ver que sea discutido o no. Estamos hablando de tener fe o no tenerla. Y de transmitirla o no transmitirla. ¿No me dirá usted que el gótico o las vidrieras de León no estaban llenos de fe católica? La obra de Dueñas está hecha desde la fe y para transmitirla. La obra de Barceló está hecha desde el agnosticismo y transmite ese agnosticismo.

Dicho eso, saliendo del arte religioso, los criterios son diferentes. A mí me gusta el techo que hizo Barceló para la ONU. No me atrevería a decir que es "increíblemente bello", pero me gusta. Además, en esa organización sí que pega muy bien el agnosticismo del autor.

Saludos.
11/02/11 2:20 PM
Voltaire:

Primero: como ya he dicho, los autores que menciona vivían inmersos en una cultura profundamente cristiana, que suplía sus propias carencias en ese sentido, porque, incluso cuando su vida era inmoral, comprendían la existencia desde la fe, aunque vivieran en desacuedo con ella. Eso ya ha desaparecido en gran parte de los artistas, sin apenas dejar huella.

Segundo: El Greco era ortodoxo y un hombre de fe. Bach era protestante (uno de sus hijos se hizo católico, creo). Ribera también era un hombre de fe. Es decir, entendían el mundo desde el cristianismo. Cada uno con sus carencias, claro, pero ¿quién no las tiene?

Tercero: En esa época, que no idolatraba el arte, el artista no tenía esa especie de "libertad absoluta" que tiene ahora y que los eclesiásticos acomplejados como los de Palma no se atreven a coartar. Los artistas antiguos tenían que ajustarse en buena parte a cánones tradicionales que transmitían de alguna forma la Fe y la Tradición cristianas.

Saludos.
11/02/11 2:28 PM
Voltaire (III):

En cualquier caso, es normal que usted, no siendo cristiano, no le dé importancia a este ámbito. Pero para nosotros es fundamental.
11/02/11 2:35 PM
Comentario de Ano-nimo
Walter y Bruno:

Trataré de explicarme; la obra de arte, cuando realmente lo es, trasciende la materia y por supuesto las creencias o particularidades del autor y de hecho, entabla una "relación" con el observador en el que éste también pone de su parte, por lo que no se limita a ser un receptor pasivo, de forma tal que el resultado puede ser completamente diferente de las intenciones del artista. Esta obra de Barceló a mí no me inspira lo mismo que a tí, Bruno; yo no veo todo eso que señalas. Lo que veo es una especie de gruta, cuyas formas rememoran a la naturaleza y que invita al recogimiento y sí, a la oración. No sé, pero tiene algo especial, algo primitivo (me recuerda al arte rupestre) y desde luego, lo que diga Barceló de su propia obra, intenciones, opiniones religiosas y demás, me es indiferente puesto que su obra ya no tiene nada que ver con él. Yo aconsejaría olvidarse de quién la hizo y dejar que sea la obra de arte la que hable, que vuelvo a repetir, es independiente del autor. ¡Bueno, no sé si he logrado explicarme con claridad; resulta difícil cuando se trata de un tema tan complejo.

Aquí dejo un par de fotos que creo son bastante buenas
http://static.panoramio.com/photos/original/2766034.jpg
http://static.panoramio.com/photos/original/2765973.jpg

Un cordial saludo.
11/02/11 3:11 PM
Ana MS:

Quizá no he expresado bien lo que quería decir. Yo no estoy hablando de que la obra sea bonita o no, sino de que sea buen arte religioso o no.

Tú misma dices que lo que inspira es una gruta, naturaleza... Bien, eso está muy bien, pero no es eso lo que tiene que inspirar una capilla del Santísimo. Está muy bien que te lleve al recogimiento, pero meterse en un armario también le lleva a uno al recogimiento (forzosamente). El arte religioso es mucho más que eso, es una catequesis de fe, en la que la propia enseñanza de la Iglesia, su Tradición, se transmiten por cada uno de los elementos de diseño, de tema, de proporciones, de colocación, etc.

Un ejemplo muy sencillo: hasta el artista cristiano menos formado sabe, porque lo lleva en las entrañas, que Cristo es la figura central del arte cristiano. Esa posición central en el arte transmite una verdad de fe: que Cristo es el centro de la vida del cristiano. Si eso no se manifiesta en una obra de arte religioso, la obra chirría, se nota que algo no está bien. Y, en la capilla de Barceló, la figura de Cristo no es secundaria, es terciaria o cuaternaria. Apenas se ve y está totalmente desdibujada. Él mismo dice que, artísticamente, tienen mucha más importancia el pez espada y la palmera. Eso transmite una catequesis completamente equivocada.

Y repito, no es que niegue tu experiencia (como decía Johnson, "sensation is sensation"), sino que considero que tú puedes rezar ahí por sobreabundancia de fe. Igual que podrías rezar en el metro o en un armario. Y cuanta más fe y más don de piedad tengas, más te moverá absolutamente cualquier sitio a la oración. Es un don estupendo que has recibido de Dios. Pero eso no quita que, objetivamente, la capilla de Barceló no sea arte cristiano, sino arte agnóstico con una excusa religiosa.

Saludos.
11/02/11 3:39 PM
Comentario de Atilio
Patrañas, Ana, patrañas.

"En suma, el arte es un reflejo de Dios, de la
imagen de Dios en el alma del hombre, y la
actividad más connatural al hombre; y si viviésemos
en pura natura, sería la actividad más
alta del hombre." (Leonardo Castellani)

El objeto del arte es la Belleza, y Dios es la suma Belleza.

Si la obra de Barceló fuera bella estaríamos fritos, la visión beatífica sería una pesadilla insoportable.


11/02/11 3:43 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Supongo que el Vaticano sería un ejemplo perfecto de lo que tiene que ser el arte cristiano; tendrá mucha catequesis, tendrá todo lo que quieras, pero es como visitar un museo. Y no Bruno, meterse en un armario no invita al recogimiento, y personalmente yo ni podría rezar ahí ni en el metro. Que Cristo esté esbozado y que casi no se vea, no significa que no esté; y lo anterior tampoco significa que no sea el centro (vuelvo a repetir que lo que Barceló diga da lo mismo). Es más, hasta ese esbozo se puede tomar como la importancia de la presencia espiritual de Cristo en la vida del cristiano, y no solo en su vida, también en toda la creación y en los momentos históricos que estamos pasando.

Yo sí considero que es arte religioso aunque no tradicional.

Un cordial saludo.
11/02/11 4:09 PM
Ana:

He visitado muchas iglesias y la experiencia me dice que aún las más "recogidas" tienen aire de museo si están llenas de turistas haciendo fotos y hablando. Eso es inevitable. Para apreciar el arte religioso hay que contemplarlo en ambiente de meditación o, aún mejor, en la liturgia, que es su finalidad.

No existe el arte católico no tradicional. Es una contradicción intrínseca. El arte católico va innovando y cambiando las formas, pero siempre dentro de la tradición y en continuidad con el arte católico anterior, porque busca transmitir lo que hemos recibido de la Tradición que viene del Señor y que la Iglesia nos regala. Esa es la propia naturaleza del arte católico. El arte de Barceló rompe con esa tradición, porque ni la ha recibido ni le importa. Y se nota.

"Que Cristo esté esbozado y que casi no se vea, no significa que no esté" Bueno, Cristo también está en un diccionario, pero eso no basta para que el diccionario sea cristiano. Cristo tiene que estar, de alguna manera, en el centro del mensaje transmitido.

Ya te digo que me parece muy bien que la capilla te lleve al recogimiento. Pero hay mil sitios que te pueden llevar al recogimiento. Un bosquecillo, por ejemplo, o una gruta, como tú dices, y eso no significa que sean arte cristiano. El arte cristiano es mucho más que eso.

No creo que lo que diga Barceló dé lo mismo. Si así fuera, podríamos decir que una pagoda budista o un santuario vudú son arte cristiano, porque "no importa" lo que digan sus creadores. Eso no tendría sentido.

Yo, la verdad, no veo absolutamente nada en esa capilla que me convenza de que es otra cosa que arte agnóstico con una excusa cristiana. Pero me alegro de que te guste. El buen obispo que la encargó ya podrá descansar tranquilo, porque al menos una persona reza en su capilla :)

Saludos.
11/02/11 4:24 PM
Comentario de Fredense
Yo estoy esperando a que venga luis y nos dé su opinión (aunque ya ha dejado algo indicado en su primer comentario), porque en cuestiones de arte sacro, se parece bastante a la mía. Incluyendo su opinión sobre la capilla sixtina.

Lo que me faltan son las palabras para describir el rechazo que me produce la cosa esa de Barceló. Que no soy partidario, vamos.

Un saludo muy cordial.
11/02/11 4:51 PM
Comentario de Cristhian
Ana tengo una duda ¿¿¿¿esas fotos que posteaste de que son??? me recuerdan al vestíbulo de la rueda de jurassic park a la que me subi, creo que en Universal, en Los Angeles.

La escultura de este caballero Dueñas, hasta ahora desconocido para mi, están muy hermosas. ¿No tendrás otra foto de ese Cristo Crucificado desde otro angulo y en alta resolucion, Bruno?
11/02/11 5:59 PM
Comentario de Martin Ellingham
Vistos los adefesios a los que nos tienen acostumbrados en las últimas décadas, merece que se destaque la escultura. Probablemente guarde armonía con los estilos del Vaticano.

¿Una imagen de san Marón tridimensional y de mármol de carrara? No parece muy oriental. Lo tridimensional quita simbolismo mistérico.

Saludos.
11/02/11 6:13 PM
Martin:

Cierto, pero no es para poner en un monasterio del Líbano, sino en el Vaticano. En cada lugar, sus tradiciones.

A mí, en general, el mármol me gusta poco para imágenes religiosas. Me resulta demasiado frío y, por asociación, me da una impresión un poco pagana (es algo puramente personal, lo reconozco). Prefiero la madera, como se ha usado siempre aquí en España.
11/02/11 6:17 PM
Cristhian:

Me he puesto en contacto con Dueñas para entrevistarle y le he pedido algunas fotos.
11/02/11 6:17 PM
Juvenal, tu casaaaaaaa, el planeta de los simios, digo. Fantoche, XD

Ana_MS, entiendo que todos reaccionamos de manera distinta ante la misma obra de arte, o de subvencion, según el caso. A mi, en particular, no me gusta la foto que has puesto, me recuerda a los juegos de pc, o a los comics zona 84, y te puedo asegurar que para el sosiego del alma sirven poco.
11/02/11 6:54 PM
Comentario de Camino Iriarte
¡Qué preciosidad de estatua! Gracias Bruno por el hallazgo.

Sobre Barceló... como sobre el Oteiza de Arantzazu (estatuas y pinturas de la "cripta"), no tengo palabras, como César: que Dios les perdone, si ellos se dejan, claro.

Sobre los "artistas que se copian", prefiero una ermita románica repetida 300, 900 veces, que 3 ermitas post-modernas con techo de uralita e interior de metacrilato.
11/02/11 7:04 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Quizás no me he explicado; con no tradicional me quería referir a no convencional, que es distinto. De todas formas, no veo ninguna razón para que sea necesario seguir un determinado modelo, y desde luego un bosquecillo puede llevar a Dios mucho mejor que cualquier iglesia. No te olvides, Bruno que si existe un gran Artista cuya obra es sublime y jamás alcanzada por artista humano, es Dios. La Creación es la obra de arte más maravillosa y perfecta que existe, por lo que un bosquecillo o cualquier otra obra de la mano de Dios es un templo perfecto.

Respecto a lo que señalas de la pagoda budista, no es precisamente lo mismo, y hacer ese tipo de comparaciones no sé a qué viene, ya que confundes la obra con quien la creó. Por otra parte una pagola budista no será arte cristiano, pero sí es arte religioso, donde existe una espiritualidad.

De todas formas, me estoy arrepintiendo de haber dicho nada. Si algunas personas no son capaces de ver espiritualidad en la obra de Barceló, allá cada uno, pero de lo que no existe duda es de que Dios se puede valer de cualquier cosa para llegar a alguien, incluso de la obra de un agnóstico, precisamente por la razón que he señalado en repetidas ocasiones de que la obra de arte es independiente de quien la ha creado -siempre que sea una obra de arte, claro-.

Bueno, por mi parte ya terminé con el tema; al que le guste los angelotes mofletudos y toda la parafernalia, o las estatuas vacías por muy correctas que sean, le felicito. A mí me dejan fría.

Un cordial saludo.
11/02/11 7:08 PM
Ana:

Creo que no hablamos de lo mismo.

"un bosquecillo puede llevar a Dios mucho mejor que cualquier iglesia"

Cierto. Es posible y recomendable rezar en cualquier sitio. De hecho, como el salmista, un cristiano debe poder decir: "Bendeciré al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca".

Innumerables veces he alabado a Dios al ver una hoja de árbol o los colores de un campo. Pero eso no hace que confunda una hoja de árbol con arte cristiano. No es que una cosa sea mejor que la otra, pero es evidente que son distintas.

Por eso digo que me creo y me parece muy bien que a ti te llame a rezar la obra de Barceló. O la hoja del árbol. Dios se vale de cualquier cosa para llevarnos a él. Pero eso no hace que ninguna de las dos cosas sean arte cristiano.

"al que le guste ...A mí me dejan fría" ¿Ves como hablamos de cosas distintas? Tú hablas de la parte subjetiva y yo de la objetiva. Lo que pasa es que de la parte subjetiva no se puede discutir, porque cada uno tiene sus gustos. En cambio, de la parte objetiva sí que se puede discutir.

Saludos.
11/02/11 7:40 PM
Una foto y un vídeo de la otra estatua que hizo para el Vaticano, de Santa Rafaela María:

Vídeo

Foto

11/02/11 7:51 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Lo del bosquecillo fué a raíz de lo que tu señalaste sobre el recogimiento (y además, como si frente al arte cristiano ese bosquecillo fuera una nadería; de ahí mi comentario de que ninguna obra de arte humana sea cristiana o sea la que sea, se puede comparar con la gran obra de Arte que es la Creación, obra de Dios, el Artista Supremo).

Pero volviendo al tema,entonces ¿tu llamas arte a cualquier cosa?, ¿a cualquier representación?. Yo, desde luego que no. Y aquí podríamos comenzar a hablar de si el arte, por sí mismo y con independencia de las intenciones de otros, tiene que servir a algún fin determinado, como en el caso del arte cristiano, la catequesis sin más. Te pondré un ejemplo a tí que te gusta el románico. Sabes que las representaciones de los capiteles tenían una intención catequética, moralizante, etc...muy bien, pero también sabes que muchos de esos espacios tienen algo más, tiene una espiritualidad que no se la da ninguna representación estrictamente formal o la intención con la que fueron creados.
Si se tratara simplemente de lo objetivo, con unas estampas sería suficiente, pero de un arte religioso yo espero mucho más que lo objetivo, lo formal o el academicismo. Si no tiene vida, si no trasmite...¿para qué?.

Un cordial saludo.
11/02/11 8:07 PM
Ana:

1) "ninguna obra de arte humana sea cristiana o sea la que sea, se puede comparar con la gran obra de Arte que es la Creación, obra de Dios, el Artista Supremo" Estoy de acuerdo. Por eso canta el salmista: "Cuando veo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿que es el hombre, para que te acuerdes de él?"

2) En cuanto al otro tema, es evidente que el arte no es sólo la parte objetiva. Pero también tiene una parte objetiva, que es de la que yo he hablado porque de la otra sólo se puede decir: "A mí me gusta X", "a mí me gusta Y". Sobre el gusto subjetivo es imposible discutir, porque no es cosa de argumentos.

Y sobre la intención catequética, de nuevo es evidente que no es lo único que tiene el arte cristiano (de otro modo, un libro de catequesis sería una obra de arte cristiano). Pero también es cierto que esa componente de catequesis, de teología integrada, tiene que estar presente para que se trate de arte cristiano, porque eso es lo que lo distingue del arte que no es cristiano, digo yo.

Y esa componente falta en la obra de Barceló. Más aún, no sólo falta, sino que se ofrece una "contracatequesis" de valores y propuestas de sentido contrarias a las católicas, como muestran sus declaraciones.

Por eso, si tú o cualquier otro os acercáis a Dios a través de una obra como la de Barceló que rebosa agnosticismo, me parece fantástico y daré gracias a Dios por ello, pero eso no hace que el ideal para el arte cristiano sea el arte agnóstico. Espero haberme explicado mejor ahora.

Saludos.
11/02/11 8:18 PM
Comentario de Ano-nimo


"La capilla recrea la iconografía evangélica de la multiplicación de los panes y los peces y de las bodas de Caná como apoyo al simbolismo eucarístico focalizado entorno al Cristo resucitado, que junto al sagrario preside la capilla. La iluminación grisácea de los vitrales acentúa la atmósfera marina de la catedral mediterránea a la vez que refuerza simbólicamente la función principal de la capilla, destinada a la reserva y a la adoración del Santísimo Sacramento".

http://www.mallorcaxm.com/ocio_turismo_mallorca/publicacion.php?id=36&seccid=3&catid=40&lang=ES

Y este otro mucho mejor y más extenso, en donde además se puede ver una foto de Cristo con las llagas.

http://www.arquitecturareligiosa.es/historial_congresos/congreso01_2007/documentos/12_merce_gambus_saiz.pdf

Sí es arte cristiano Bruno, aunque cueste entenderlo y pese a las declaraciones de Barceló.

Un cordial saludo.
11/02/11 8:40 PM
Comentario de Walter E. Kurtz
Ana_MS: Muchas gracias por tu respuesta. Pero aún hay algo que no me queda claro. Intentaré volcarlo en palabras, puesto que en estos temas es difícil.

Bruno habla de que en el caso de artistas de vidas moralmente poco ejemplares (Mozart, Beethoven, Miguel Angel), la cultura cristiana en la que vivían inmersos suple. [Por favor, Bruno corregime si no te entendí bien.] Es una tesis muy interesante que no había escuchado antes así expuesta.

Pero en tu caso, venís a decir (si no te entendí mal), que la vida moral del artista no tiene nada que ver con su obra, es independiente. Ahora bien, ¿cómo es eso?

Si de la nada, nada es. Si nada puede ser y no ser, al mismo tiempo y en el mismo sentido. Si nadie puede dar lo que no tiene. ¿Cómo es posible que un artista "malo" produzca obras objetivamente "buenas"?

Si respondes que el que "suple" es el sujeto que mira/escucha/degusta/siente la obra de arte, entonces, como argumentaba Bruno, cualquier cosa puede ser una obra de arte. Y, entonces, el arte es provocación. Esto es muy del gusto de los artistas contemporáneos, pero no creo que sea cierto.

Ahora bien, podría ser que hubiese un Alguien que supla. Ya sea a través de las causas segundas (habiendo provisto al artista de cierto talento innato que, incluso, violente sus mismos prejuicios), ya a través de la inspiración momentánea (muchos artistas se sorprenden de lo que han hecho, escrito, compuesto, etc. y, a veces, incluso, no creen haber sido los autores). Quizá la cosa ande por aquí.

No digo que éste sea el caso de Barceló, que apenas conozco y cuyas fotos que aquí pusiste realmente me recuerdan más al tren fantasma que a una iglesia. Pero, quizá en éste, o en otros casos, haya algo de eso.

No sé.
11/02/11 8:55 PM
Ana:

Eso no basta. Eso es arte pagano con una excusa cristiana.

Para que sea cristiano, no basta un "tema" teóricamente cristiano, sino que sus elementos internos tienen que reflejar la fe cristiana.

Te pongo un ejemplo: un chiste gráfico blasfemo sobre las bodas de caná no sería arte cristiano, aunque el tema fuera cristiano, porque el mensaje que transmitiría sería contrario al catolicismo. En lugar de reverencia, habría irreverencia, en lugar de fe habría increencia, en lugar de amor habría desprecio...

Lo mismo (en su ámbito) pasa con la obra de Barceló. Yo creo que está clarísimo cuando la figura de Cristo, en vez de ser central, es algo sin importancia, o cuando en lugar de ser una figura tratada con reverencia y adoración, está representada como un monigote que es el cruce entre un atún y una granada, o cuando la multiplicación de los panes y las bodas de caná son absolutamente imposibles de reconocer (porque el autor cree que son mentira y le daban vergüenza y le molestaban).

Yo diría que, si hay un ejemplo de libro de arte pagano con excusa cristiana, es la capilla de Barceló. Y repito que eso no quita que personalmente te pueda gustar.
11/02/11 8:57 PM
Comentario de Ano-nimo
El enlace se cortó, lo vuelvo a dejar aunque sea en dos mitades. Merece la pena, y si alguien lo lee quizás comprenda a qué me refiero y pueda valorar la obra de Barceló de otra manera:

http://www.arquitecturareligiosa.es/historial_congresos/congreso01_2007/documentos/
12_merce_gambus_saiz.pdf

Un cordial saludo.
11/02/11 9:01 PM
Comentario de Ano-nimo
Walter:

No deja de ser un misterio como de las manos de artistas que como personas pueden ser terribles, por lo que dicen o por sus actos, pueda salir lo contrario. Y eso ocurre, y sé que es difícil de entender. Por ejemplo, de padres horribles pueden salir hijos santos, y ahí está la historia de la iglesia para demostrarlo.

De todas formas, lo que diga Barceló es una cosa y otra la obra de arte (y otra su interior, lo más profundo). Por favor, olvidaros de Barceló y de sus declaraciones. Recomiendo vivamente leer el enlace al pdf.

Un cordial saludo.
11/02/11 9:11 PM
Comentario de Martin Ellingham
Pareciera que cuanto más descriptivo de lo humano es el arte, más pierde su simbolismo sagrado. Es la crítica de los orientales al arte religioso occidental moderno: humano, demasiado humano; no refleja el misterio; no sugiere la transfiguración que realiza la gracia.
11/02/11 9:18 PM
Estimado Walter:

Yo creo que cualquier intento de reducir el asunto a una sola dimensión está condenado al fracaso.

En una obra de arte hay cuatro dimensiones fundamentales:

- El artista. Lo que él pone en la obra es una parte esencial de ella: talento, habilidad, creencias, mensaje, ideas sobre lo que es el arte, etc. Ahí actúa lo que tú decías sobre que nadie da lo que no tiene. El agnóstico transmitirá agnosticismo. Pero no hay que olvidar que también el agnóstico es un ser humano y es imagen de Dios así que, aunque no quiera, algo de Dios siempre transmite, inevitablemente.

- Los condicionantes externos. Generalmente, el artista no puede hacer lo que le dé la gana. Si está construyendo un templo, por ejemplo, tendrá que seguir las leyes de la Física para que no se caiga. Aquí entra la fuerza de la cultura externa, de las condiciones puestas por el mecenas, lo aceptable por el público, etc., que van cambiando con el tiempo (por desgracia, en el caso de Barceló, la Iglesia prácticamente renunció a ponerle condiciones claras y estrictas sobre lo que debía hacer).

- El material de la obra de arte. Al ser algo real, una criatura de Dios, de nuevo es inevitable que, en cierta medida, hable de Dios y tenga una belleza básica.

- El sujeto que contempla la obra de arte. Siempre pone de su parte, de su propio bagaje artístico, moral, intelectual, creyente, etc. Por eso, como dice Luis, una lámina pegada con pegamento sobre una madera puede ser un icono milagroso. Ana "pone" en la obra de Barceló muchas cosas que, en realidad, no están en esa obra, sino en la experiencia cristiana de Ana. Ella ve los peces mutantes y se acuerda de una homilía que le gustó sobre la pesca milagrosa, recuerda la vez que visitó el mar de Galilea y reconoce que Dios ha hecho milagros en su vida. Todo eso no está en la obra, sino que es "sobreabundancia" del sujeto que la contempla, que se derrama sobre ella. Para un castor, una talla de la Virgen sólo es un bloque de madera con el que construir una presa. La persona que contempla es parte fundamental de la obra de arte.

En el arte cristiano, la cultura cristiana que "suple" (o más bien suplía) la falta de cristianismo del artista actuaba esencialmente en las dos primeras dimensiones y en la cuarta, por la presión externa y por la educación recibida. Hoy, sin embargo, esa cultura cristiana prácticamente ha desaparecido y en muchas obras de arte lo único que hay de cristiano es la huella de Dios en la dimensión natural creada.

Saludos.
11/02/11 9:21 PM
Walter:

"Pareciera que cuanto más descriptivo de lo humano es el arte, más pierde su simbolismo sagrado"

Creo que algo falla en esa afirmación. Es demasiado simplista y habría que elaborarla más.

Si así fuera, lo último que debía haber hecho Dios para revelarse era encarnarse en un ser humano. Sería la pérdida total de cualquier simbolismo sagrado.
11/02/11 9:23 PM
Comentario de Martin Ellingham
Acabo de ver lo que ha hecho Barceló... Pensar que los iconoclastas cortaban las manos de los iconógrafos; si no fuera herejía ante lo de Barceló me vienen tentaciones iconoclastas.
11/02/11 9:27 PM
Comentario de Martin Ellingham
Bruno, de acuerdo en que la Encarnación hace al Verbo pintable, dignifica singularmente a la materia, etc.; y sin embargo el arte moderno al pretender la "exhaustividad" de lo que representa, tiende a cerrarse en lo natural-físico.

El arte sacro que olvida el apofatismo, y la dimensión mistérica de lo que representa, se desacraliza.

Saludos.
11/02/11 9:39 PM
Ana:

Por cierto, supongo que queda claro, pero cuando he puesto en mi comentario "Ana pone en la obra..." lo que quiero decir es "alguien a quien le gusta, pone en la obra..." y lo de los milagros, la visita a Galilea, etc. son ejemplos imaginarios. Sólo he puesto tu nombre porque eres la única que has dicho que te gusta la capilla de Barceló.

De todas formas, si te parece que no queda claro lo cambio.

Bruno
11/02/11 9:42 PM
Martin:

"El arte sacro que olvida el apofatismo, y la dimensión mistérica de lo que representa, se desacraliza".

Sí, estoy de acuerdo, por eso me gusta especialmente el románico. Pero el factor de la Encarnación hace que no valga la simple regla que dabas antes ("cuanto más descriptivo de lo humano es el arte, más pierde su simbolismo sagrado"). Habría que corregirla o completarla de algún modo, pero no se me ocurre cómo.
11/02/11 9:44 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Desde luego está claro, no hace falta que lo cambies.

Otra cosa, es lo que señalas de que un artista agnóstico transmitirá una obra agnóstica. Pues eso no es necesariamente así. Te olvidas de una cosa Bruno, el artista, cuando es artista, tiene "conocimiento" interior (un sentir, un algo) de Lo Sublime (y también de los abismos), y lo sublime se encuentra muy cercano a lo Sagrado; y eso, aunque el artista no quiera o diga lo que diga.

Un cordial saludo.
11/02/11 10:17 PM
Ana:

"lo sublime se encuentra muy cercano a lo Sagrado; y eso, aunque el artista no quiera o diga lo que diga".

Muy buena apreciación. El artista, si transmite belleza, siempre está transmitiendo, quizá sin darse cuenta, a Dios.

Sin embargo, curiosamente, yo diría que esa transmisión es más efectiva si la obra de arte no es religiosa. ¿Por qué? Porque entonces sólo se percibe esa belleza que, en efecto, está señalando a Dios. Sin embargo, en la obra religiosa realizada con criterios y desde presupuestos agnósticos, se percibe una especie de vacío. Junto a la belleza objetiva, llama la atención la ausencia de mentalidad cristiana, que tiene efecto de antisigno y tiende a anular el mensaje de la belleza. Eso es, creo yo, lo que percibe mucha gente al ver la obra de Barceló en esa capilla: les chirría porque falta algo que debería estar (la transmisión de una concepción cristiana del mundo y un sentido de piedad y adoración) y eso impide que se fijen en la parte que, como tú dices, señala a Dios, basada en la belleza que pueda haber en esa obra.

Tú, como un imán que sabe a dónde quiere ir, prescindes de las carencias de la obra y sólo te fijas en aquello que te puede llevar a Dios. Lo cual, por cierto, me parece muy bien y una actitud sanísima. Yo diría que es lo que uno personalmente debe hacer siempre: que todo nos lleve a Dios.

Otra cosa es el análisis objetivo de la obra. A esta le falta un fundamento cristiano de fe. Y, si podemos tener las dos cosas, ¿por qué contentarnos con belleza pero sin fe explícita?

Saludos.
11/02/11 10:31 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Para ser totalmente sincera, a mí lo que me recuerda es el momento es que me convertí, que ya sabes que fué en el campo, cuando Lo Sublime -la Creación- te acaba llevando al reconocimiento de Lo Sagrado. Y yo también decía que era agnóstica (procedía de ese mismo mundo de Barceló), y me empeñaba en negar y luchar contra lo que en el fondo sí sabía. No me extrañaría nada que Barceló también se acabara convirtiendo, pues los elementos para ello los tiene, otra cosa es que quiera.Pero como ya te dije, esa capilla tiene algo primitivo, algo que quizás se queda en una religiosidad básica, pero sin la base, no puede existir el resto. Tampoco yo considero que sea una capilla para todo el mundo, pero creeme cuando te digo que tiene algo que por muy elemental que sea, la convierte en algo distinto a una obra de arte agnóstica.

Un cordial saludo.
11/02/11 11:23 PM
Ana:

Me alegro mucho de que te sirva la capilla. "Todo sirve para el bien de los que aman a Dios".

Y, ya que lo mencionamos, aprovechemos para rezar por Barceló. Seguro que le vendrá bien.

Gracias por esta discusión tan interesante.

Saludos.
11/02/11 11:46 PM
Comentario de Ano-nimo
Bruno:

Sí, eso creo yo también. Muchas gracias a tí, Bruno.

Un cordial saludo.
12/02/11 12:02 AM
Sí, yo que quieren que les diga, nunca es políticamente correcto estar contra los géneros, pero lo de la fe hecha piedra me parece un oximoron. Cada vez estoy más cerca de la idea de los ortodoxos de que las estatuas religiosas son una herejía occidental, una incrustación pagana que desdice la doctrina de los concilios antiiconoclastas. Es muy difícil encontrar arte sacro en una estatua.

A veces llevado al extremo de la pornografía religiosa, como aquí:

http://www.telecable.es/personales/angel1/escbar/bernini/ludovica.htm
12/02/11 12:20 AM
Comentario de Walter E. Kurtz
Bruno: Muchas gracias por tu explicación desde las causas, de manera tan pedagógica. Igualmente es un tema que no me termina de quedar claro. Lo seguiré pensando. Pero gracias, igual.

Ana: Muchas gracias también por tu explicación. Muy interesante.
12/02/11 12:21 AM
Luis:

Estás hablando con españoles y esas ideas no creo que prosperen por aquí. Las imágenes han formado parte de la piedad española como mínimo desde los visigodos. ¿No recuerdas cómo se convirtió Santa Teresa?

Por otra parte, los ortodoxos también tienen imágenes. Algunos ejemplos:

http://www.orthodoxchristianity.net/forum/index.php?topic=16297.0

(incluye, por cierto, una discusión muy interesante entre ortodoxos sobre el tema; a mi juicio, el rechazo a las imágenes entre muchos ortodoxos es más bien un tic anticatólico, como el del rechazo de la Asunción).

San Nicolás:

http://arindabo.blogspot.com/2010/12/origen-de-papa-noel-o-santa-claus.html

Una Hodegetria (y otra discusión interesante sobre el tema):

http://vb.orthodoxonline.org/threads/5255-Eastern-Orthodox-Statues

San Juan Evangelista:

http://www.photos.com/search/royaltyfree/97903125

Crucifijos, por supuesto:

http://en.fotolia.com/id/1936725

En cuanto a lo de la "pornografía religiosa", que ya mencionaste con respecto a la estatua del éxtasis de Santa Teresa, siempre me ha parecido (sin ánimo de ofender) que el problema está más bien en la falta de limpieza de los ojos que la contemplan. Recuerdo haber estudiado esa estatua en el colegio y nunca vi nada extraño en ella hasta oír la anécdota ésa del embajador que cuentas.

Saludos.
12/02/11 1:02 AM
Comentario de Ano-nimo
Bueno, a ver, yo creo que es necesario señalar una serie de cosas. Luis, la representación de un éxtasis místico quizás se pueda confundir con otra cosa, pero eso es debido a que ambas rompen unos límites, una especie de "finitud", pero su origen y naturaleza son completamente distintas. De nuevo tendríamos que hablar de experiencias tan intensas que se escapan a lo corriente, a la cotidianeidad, y el éxtasis místico sin duda tiene que ser tremendo (pero distinto de lo otro, repito), ya que quizás me equivoco pero debe ser una especie de instante en el que el alma o el ser se fusiona con la divinidad, pero eso no tiene nada de pornográfico (y que conste que a mí tampoco me apasionan este tipo de representaciones, pero creo comprender su razón).

Un cordial saludo.
12/02/11 1:29 AM
Tu pureza me deslumbra, Bruno.
Permíteme rendir homenaje a quien mira con ojos cándidos a la estatua de la beata Albertoni. Quien así lo hace tiene, como dijo el confesor de santo Tomás, la inocencia de un niño de cinco años (hasta de cuatro, diría yo).

Toto corde
12/02/11 1:30 AM
Ana_Ms, es un viejo lugar común la identificación entre los fenómenos místicos y la sexualidad. Hay algo legítimo, por supuesto, y es la reverberación del amor divino en el humano.

Pero el barroco yuxtapone ambos fenómenos, sin mediación simbolica y analógica, como ocurre en el Cantar de los Cantares y demas. . El extasis como un gran orgasmo, lo que le daría de comer a tantos paniagudos franceses, empezando por Bataille. Esto no es identificar sin más mística con sexualidad, como bastamente tendieron a hacer los barrocos

El único motivo por el que el pobre Bernini identificó ambos es que conocía la segunda y no le habían presentado a la primera.
12/02/11 1:37 AM
Luis:

Je, je. No me pongo como ejemplo a seguir de nada. Y menos de limpieza de corazón. Pero sigo creyendo que esas supuestas similitudes no están en la estatua, sino en imaginaciones desbocadas.

En cambio, si hubieras escogido otro ejemplo, como la María Magdalena de Tiziano, estaríamos más de acuerdo en lo poco religiosos que son algunos cuadros supuestamente religiosos...
12/02/11 1:42 AM
No viste el enlace de la beata Albertoni. Es mucho peor que la Magdalena.
12/02/11 1:48 AM
Comentario de Ano-nimo
Luis:

Es que yo no los estoy identificando, precisamente estoy diciendo que son cosas distintas, pero ambas son experiencias que van más allá de los límites (y no hace falta más que leer a Santa Teresa para verlo). Que quizás Bernini no acertó con la manera de representar un éxtasis místico, pues puede ser, que los barrocos se pasaron siete pueblos, pues también, pero no creo que se deba ver como una obra pornográfica.

Un cordial saludo.

12/02/11 1:49 AM
Lo ví, pero sigue sin llamarme mucho la atención, la verdad.

Bueno, me voy a dormir, que ya es tardísimo por acá.

Hasta mañana si Dios quiere.
12/02/11 1:51 AM
Por cierto, lo de los ojos podridos y las inteligencias desbocadas lo oí por última vez de un fanático del nudismo. Es un argumento que da para todo, porque descoloca al objetor, que súbitamente muta de moralista indignado a potencial depravado.

Toto corde,
12/02/11 1:51 AM
Comentario de Ano-nimo
Bueno, yo también me voy.

Hasta mañana a todos y felices sueños.

Ana.
12/02/11 1:57 AM
Comentario de Camino
A Ana Ms. Como no sigo los comentarios habitualmente, gracias por éstos que sí he leido. Me sumo a lo que dice Bruno e intento comprender lo que dices.

A Luis: Estuve mirando los iconos y cuadros, por una parte, y las estatuas, por otra, que hay disponibles en internet, de San Marón. Además de lo que explica Bruno de los ortodoxos y las esculturas, verdaderamente un cuadro de S. Marón no presta la misma función al arte que una estatua de S. Marón. Como un cuadro de Sta. Teresa no representa tanto como una estatua de Sta. Teresa.

Por otra parte, comparar a Dueñas con Bernini, o poner a Bernini como paradigma del escultor católico, me parece bastante abusivo. ¿No hay algún otro escultor católico, incluso no barroco, que pueda servirnos de "prototipo"? ¿Toda escultura católica ha de ser barroca? ¿Todo el que mira La Magdalena, el Extasis de Sta. Teresa o la beata Albertoni es forzosamente un "puro" o un "lujurioso"?
12/02/11 9:37 AM
Comentario de Camino
De Bernini:
La beata Ludovica y sta. Teresa se parecen muchísimo, es normal, según la comprensión y expresión del amor místico que algunos varones barrocos pudieron hacer. Estoy segura de que la beata o la santa no se hubieran "dibujado" o "esculpido" a sí mismas así como Bernini las "expresa".

Pero compárese con la representación del mismo Bernini de San Sebastián o San Longinos, o de David, de Bernini.

Y permítanos, Luis, seguir teniendo, como católicos, "como dijo el confesor de santo Tomás, la inocencia de un niño de cinco años"
12/02/11 9:48 AM
Comentario de Olimán
Bruno, Martin:

"...el factor de la Encarnación hace que no valga la simple regla que dabas antes ("cuanto más descriptivo de lo humano es el arte, más pierde su simbolismo sagrado"). Habría que corregirla o completarla de algún modo, pero no se me ocurre cómo".

Pues se puede completar así: "..., excepto cuando lo que describe, y ensalza, es la humanidad de Cristo, el más hermoso de los hijos de Adán (Sal 45).

Saludos.
12/02/11 12:04 PM
Olimán:

Buena idea. Le daré algunas vueltas a ver si le encuentro fallos.
12/02/11 1:35 PM
Comentario de Ano-nimo
Camino:

Muchas gracias; no te preocupes, de verdad. Ya estoy acostumbrada a ser una incomprendida. :-( (snif, sniiiiifff).

Un cordial saludo. :)
12/02/11 1:40 PM
Comentario de Higinio Fernandez
Yo en esto le voy a dar la razón a Bruno contra Luis. La buena escultura revela plenamente el sentimiento religioso, con mucha más perfección que la simple imagen. Muestra al hombre en su redondez, cerrado sobre sí mismo, esplendiendo de la gloria interior que brota como la luz del mármol: sentido religioso puro, ese sentimiento de conformidad con la propia naturaleza humana.

No se revela como un simple títere colgando de un Otro trascendente, como una imagen y semejanza, sino que se instala en el espacio como dueño y señor, como realidad total y dotada de terribilitas. No es símbolo de nada ni de nadie, es realidad carnal y marmórea, significado y significante. He contado en algún otro comentario la plena experiencia religiosa que la contemplación del David de Miguel Angel me generó.

Este sentido religioso de reverencia, de "awe", por lo humano, captado por los griegos en forma un tanto estática, es concluido con éxito en el barroco, que le aporta dinamismo, tensión y angustia, con la metáfora de la sexualidad, que es un componente importante de nuestra religión. La de Higinio, quiero decir. Ya sabemos que el amor divino no es otra cosa que una carta de amor con el sobre equivocado.
12/02/11 3:32 PM
Comentario de Martin Ellingham
Agrego algo de los orientales: si al representar el aspecto humano del Verbo encarnado la imagen se limitase a mostrarnos sólo su figura histórica, a la manera de una fotografía, ello querría significar que se ve a Cristo como mero hombre. En el arte sacro no cabe el retrato naturalista, que no puede reemplazar a la imagen litúrgica. La imagen sacra descocifica, desmaterializa el cuerpo del hombre. La imagen sagrada no es un retrato, que se esfuerza por prolongar la vida terrestre, sino representación simbólica de la humanidad deificada.

En la imagen sagrada de Cristo, no se inserta esa dicotomía (artificiosa) entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe, de algún modo anticipada por la modernidad occidental.

Saludos.
12/02/11 3:39 PM
Walter:

"Muchas gracias por tu explicación desde las causas, de manera tan pedagógica"

Disculpa si mi explicación parecía condescendiente o pretenciosa, no era mi intención. Es sólo que a mí me ayuda plantear así las cuestiones, de forma muy estructurada y concatenada.

12/02/11 11:25 PM
Martin:

Aunque entiendo que estás hablando de algunas características específicas de los iconos orientales, no estoy de acuerdo con la forma que tienes de expresarlo ni en las conclusiones que sacas.

"Agrego algo de los orientales: si al representar el aspecto humano del Verbo encarnado la imagen se limitase a mostrarnos sólo su figura histórica, a la manera de una fotografía, ello querría significar que se ve a Cristo como mero hombre."

No termina de convencerme. Quien miraba a Cristo en el año 30 le veía tal como era. Si era una mirada de fe, captaría en su misma humanidad su ser Mesías, Hijo de Dios y Verbo eterno, pero lo que se veía era lo que se veía. Y eso fue lo que Dios quiso que se viera en su Encarnación.

"En el arte sacro no cabe el retrato naturalista, que no puede reemplazar a la imagen litúrgica".

No veo por qué el retrato no puede ser una imagen litúrgica.

"La imagen sacra descocifica, desmaterializa el cuerpo del hombre".

De eso nada, gnosticismos cuanto menos mejor.

"La imagen sagrada no es un retrato, que se esfuerza por prolongar la vida terrestre, sino representación simbólica de la humanidad deificada".

¿Es que la vida terrestre de Cristo no era humanidad deificada?

"En la imagen sagrada de Cristo, no se inserta esa dicotomía (artificiosa) entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe, de algún modo anticipada por la modernidad occidental".

Cierto, pero si te fijas, donde se ve esa dicotomía es en tu propio comentario: "...se limitase a mostrarnos sólo su figura histórica, a la manera de una fotografía, ello querría significar que se ve a Cristo como mero hombre"

Es decir, sin darte cuenta has caído en el juego artificioso de distinguir figura histórica=mera humanidad / figura de la fe=divinidad, equivalente a Jesús de la Historia/Cristo de la fe. Por eso no me gusta tu idea, porque da la impresión de que es expresión algo camuflada de esa dicotomía falsa. La Iglesia no hace esa distinción y no creo que sea una buena base para una teoría del arte religioso.

¿Es que la sábana santa no es un icono excepcional de Cristo? ¿Es que nos vamos a avergonzar de su humanidad? Me encantan los iconos orientales y el arte románico que presenta a Cristo triunfante que reina desde la Cruz, pero no me avergüenzo de los cristos sufrientes góticos, del Cristo hombre perfecto del Renacimiento ni del apasionado Salvador del género humano del Barroco.

12/02/11 11:38 PM
"En muchas ocasiones, y aunque parezca difícil de creer, la obra de arte, lo que trasmite, no depende de las creencias del artista o de lo que se le ocurra decir;"

Es absolutamente imposible separar el arte del artista. Así como para cualquier persona se puede decir aquello de " De la abundancia del corazón habla la boca ", para un artista se podría decir: " De la abundancia del corazón habla la obra".

Lo que no depende del artista es la impresión que saquen los que contemplan su obra. Esta depende de "la abundancia del corazón" del espectador.

Me explico con dos ejemplos:

1.- Obra: una iglesia católica en España. Algunos sienten el deseo de entrar y rezar. Otros de pegarle fuego.
2.- Obra: una de tantas obras blasfemas y obscenas que se han expuesto en los últimos años. Unos sienten dolor al contemplarlas. Otros un inmenso regocijo.

Es lo que hay en su corazón - fe u odio a la fe - lo que mueve su reacción a lo que la obra transmite. Los que se sienten movidos a la oración ante la obra de Barceló también pueden sentirse movidos a lo mismo en una cantera de carbón.

Saludos.
13/02/11 9:33 AM
Comentario de Ano-nimo
Sé que es inútil, pero por si a alguien le interesa, aquí dejo esto, quizás después de leerlo puedan entender que una obra de arte (cuando realmente es una obra de arte y no otra cosa) es independiente del creador, tiene vida propia:

http://marcelosaraceno.tripod.com/laobradearte.html

Un cordial saludo.
13/02/11 10:41 AM
Comentario de Martin Ellingham
Bruno:

Respondo:

“No termina de convencerme. Quien miraba a Cristo en el año 30 le veía tal como era. Si era una mirada de fe, captaría en su misma humanidad su ser Mesías, Hijo de Dios y Verbo eterno, pero lo que se veía era lo que se veía. Y eso fue lo que Dios quiso que se viera en su Encarnación.

- El artista sacro no es un fotógrafo del año 30, ni un retratista, sino que pinta o esculpe después de la Resurrección.
- Como Persona, Cristo existe solamente glorificado en el Cielo y en la Eucaristía.
- En cuanto a lo que Dios quiso que se viera con su Encarnación, matizaría: Cristo es el icono del Padre enseñan los santos Padres.


“No veo por qué el retrato no puede ser una imagen litúrgica. “

- Porque el retrato tiene una función histórica o de simple evocación sentimental, que termina en sí mismo y el efecto subjetivo que produce. Comporta un círculo cerrado.
- La imagen litúrgica es cultual: tiene un simbolismo que no termina en la imagen. Se abre a un Misterio que nos trasciende. Por su simbolismo, los Padres decían que la veneración “pasa” de la imagen al Prototipo.


“De eso nada, gnosticismos cuanto menos mejor.”

- Sentido metafórico, no literal. La relativa “desmaterialización” de la imagen tiende a subrayar la sobrenaturalaza.
- De gnosticismo, nada, salvo que los Padres influenciados por el neoplatonismo sean considerados gnósticos.


“¿Es que la vida terrestre de Cristo no era humanidad deificada?”

- Evidentemente, no. Pero la representación de la vida terrestre, no tiene que velar la divinidad, mediante la mutilación o pérdida del simbolismo.

Cierto, pero si te fijas, donde se ve esa dicotomía es en tu propio comentario: "...se limitase a mostrarnos sólo su figura histórica, a la manera de una fotografía, ello querría significar que se ve a Cristo como mero hombre"

- No quiero dicotomizar, aunque lo parezca: es cuestión de énfasis. No necesariamente es así, pero el proceso de descomposición de la fe en Cristo, y de la cristología, es paralelo con el declinar del arte sacro en Occidente.

¿Es que la sábana santa no es un icono excepcional de Cristo? ¿Es que nos vamos a avergonzar de su humanidad?

- Avergonzarse, nunca. Si la sábana santa es un icono, una reliquia o las dos cosas, no me queda claro.

Me encantan los iconos orientales y el arte románico que presenta a Cristo triunfante que reina desde la Cruz, pero no me avergüenzo de los cristos sufrientes góticos, del Cristo hombre perfecto del Renacimiento ni del apasionado Salvador del género humano del Barroco.

- Hasta el gótico coincidimos. A partir del Renacimiento, vienen las diferencias....

Saludos.
13/02/11 10:46 AM
Un retrato no tiene el mismo valor de un ícono. El retrato capta sólo la carne corruptible; el ícono pinta la carne transfigurada. Un retrato de Cristo nos mostraría sólo su naturaleza humana. Un ícono pinta su Persona Divina (y naturaleza humana asumida en la Encarnación).

Siempre pensé que la Sábana Santa era una reliquia y que ahí reside su valor; no sabía que algunos la consideraban ícono.
13/02/11 2:25 PM
Comentario de Martin Ellingham
ERRATA:

Dice:

“¿Es que la vida terrestre de Cristo no era humanidad deificada?”

- Evidentemente, no. Pero la representación de la vida terrestre, no tiene que velar la divinidad, mediante la mutilación o pérdida del simbolismo.

Debe decir:

Evidentemente, SÍ.

Saludos.
13/02/11 3:23 PM
Estimado Martin:

- "...pinta o esculpe después de la Resurrección... Como Persona, Cristo existe solamente glorificado en el Cielo y en la Eucaristía"

¿Es que no se pintan iconos o cuadros o se crean imágenes de Cristo crucificado o recién nacido en Belén? ¿Es que todas las imágenes tienen que ser Cristo resucitado porque actualmente sólo existe Cristo crucificado en el Cielo? Esa afirmación no tiene que ver con el asunto. El misterio de Cristo trasciende el tiempo y el espacio.

- "En cuanto a lo que Dios quiso que se viera con su Encarnación, matizaría: Cristo es el icono del Padre enseñan los santos Padres".

¿Y qué? Cristo era el icono del Padre tal como le veían los apóstoles, la Samaritana y cualquier otro. Es decir, con su humanidad visible unida a su divinidad invisible.

- "el retrato tiene una función histórica o de simple evocación sentimental, que termina en sí mismo y el efecto subjetivo que produce. Comporta un círculo cerrado"

Gratis asseritur, gratis negatur. Eso es lo que tienes que probar, no vale usarlo como premisa.

Una representación realista no implica en modo alguno la ausencia de simbolismo y de Teología en la composición, en la estructura, en la selección de temas, etc.

- "Sentido metafórico, no literal. La relativa “desmaterialización” de la imagen tiende a subrayar la sobrenaturalaza".

Bueno, subrayar algo está muy bien, pero no parece que sea obligatorio. Y si hablas metafóricamente, tendrás que explicitarlo de alguna forma.

- "De gnosticismo, nada, salvo que los Padres influenciados por el neoplatonismo sean considerados gnósticos".

El neoplatonismo como filosofía era de un gnóstico que tiraba de espaldas. Otra cosa es que los cristianos antiguos pudieran sacar cosas buenas de ella, como de cualquier otra. Según lo grandes que fueran esas influencias, el cristiano tendría más (Orígenes y, sobre todo, monjes origenistas posteriores) o menos (San Agustín) peligro de caer en el gnosticismo.

- "Pero la representación de la vida terrestre, no tiene que velar la divinidad, mediante la mutilación o pérdida del simbolismo".

De nuevo, petitio principii. El hecho de que la representación de la vida terrestre signifique una "mutilación o pérdida de simbolismo" lo dices tú, de forma gratuita, cuando es lo que tendrías que probar. Y, de hecho, sólo vela la divinidad en el buen sentido en que Dios quiso que lo hiciera con la Encarnación. Y más bien habría que decir que vela/revela al mismo tiempo, porque de otro modo la Encarnación habría sido un disparate.

- "el proceso de descomposición de la fe en Cristo, y de la cristología, es paralelo con el declinar del arte sacro en Occidente"

Cierto, pero en ambas cosas son algo característico de la segunda mitad del siglo XX.

- "Si la sábana santa es un icono, una reliquia o las dos cosas, no me queda claro".

Bueno, evidentemente las dos cosas (caso de que sea auténtica, de lo cual estoy convencido por cierto). El hecho de que sea una reliquia (de primer grado, debido a la Sangre) no impide que también sea un magnífico icono de Cristo, cuya humanidad nos revela la divinidad.

- "Hasta el gótico coincidimos. A partir del Renacimiento, vienen las diferencias...."

Con franqueza, me parece una barbaridad. Echar por la borda siete siglos de la Iglesia es, creo yo, injustificable.

CONCLUSIÓN:

Como ya he dicho, me encantan los iconos y el arte románico (acabo de volver de una exposición del Románico catalán verdaderamente estupenda). Me encanta la forma en la que explicitan la gloria de Cristo y el Misterio del Dios inefable. Me encantan los simbolismos teológicos que encierran sus composiciones fijadas y canónicas.

...pero todo eso no es una condena de estilos artísticos posteriores. Recordemos una vez más: et...et y no aut...aut. Cada época histórica ha ido subrayando aspectos distintos del infinito e inefable misterio de Cristo. Y cada una lo ha hecho a su modo. Está muy bien subrayar las cosas buenas de los iconos, pero rechazar el resto no es ni razonable ni, me atrevería a decir, católico.

Dentro de cada estilo artístico hay pintura estricta y profundamente religiosa y luego una gradación hasta llegar a arte profano, pasando por ejemplo, por el arte religioso comercial o el arte profano con excusa religiosa. Y eso pasa también con los iconos: junto con los verdaderos iconos religiosos, el Oriente está plagado de iconos para "hacer bonito", otros producidos en masa y otros cuya finalidad es más ser joyas u obras de arte de ricos y nobles que objetos religiosos. Lo mismo sucede en occidente.

Por otra parte, en realidad no existen por un lado los iconos y por otro el arte occidental. Quien viaja por Europa se da cuenta de que el arte religioso es un continuo y una gradación ininterrumpida de diversos estilos. En Croacia, Hungría o los Países Bálticos, por ejemplo, los iconos son de estilo occidental o de una mezcla de estilo occidental y oriental. Y no pasa nada.

Es un error idealizar lo que nos queda más lejos, cuyos defectos no vemos, y despreciar lo cercano, cuyos defectos nos resultan más evidente.

Saludos.
13/02/11 4:26 PM
N:

"Un retrato no tiene el mismo valor de un ícono. El retrato capta sólo la carne corruptible; el ícono pinta la carne transfigurada. Un retrato de Cristo nos mostraría sólo su naturaleza humana. Un ícono pinta su Persona Divina (y naturaleza humana asumida en la Encarnación)".

La persona, sea divina o humana, no se puede pintar. Y la naturaleza tampoco. Se pintan los accidentes, que es lo visible. La razón nos lleva a encontrar en esos accidentes la naturaleza humana y la fe nos lleva a encontrar en ellos a la naturaleza divina y a la persona divina.

Cada estilo artístico tiene una forma de ayudar a mirar con fe. Esa ayuda puede residir en un fondo de oro que recuerda la divinidad, en una halo cruciforme neoclásico sobre la cabeza de Cristo, en el hecho de que Cristo sea la figura central del cuadro, en sus gestos, en la escena representada que nos remite a un pasaje evangélico o en lo que sea, porque, en realidad, lo que hace que percibamos la divinidad (que no se puede ver ni pintar) es nuestra propia fe. Un agnóstico mirará todos los iconos del mundo y no verá más que pintura. Un místico verá dos ramas caídas en forma de cruz y contemplará a Jesucristo.

Y no comparto ese desprecio por la carne de mi Señor Jesucristo tal como vivió durante treinta y tres años en esta tierra. Ojalá me hubiera sido concedido vivir en esa época y recostarme contra su pecho como hizo San Juan o tomarle en mis brazos cuando era un bebé, como hizo la Virgen. ¿O es que no era la carne del Hijo de Dios hasta después de su resurrección?

"Siempre pensé que la Sábana Santa era una reliquia y que ahí reside su valor; no sabía que algunos la consideraban ícono"

Como le decía a Martin, evidentemente es las dos cosas (caso de que sea auténtica, de lo cual estoy convencido). El hecho de que sea una reliquia (de primer grado, debido a la Sangre) no impide que también sea un magnífico icono de Cristo, cuya humanidad nos revela la divinidad. "Icono" es una palabra griega que no significa más que imagen.

Saludos.
13/02/11 4:36 PM
Comentario de Ano-nimo
A todos:

Aquí os dejo esto (otro enlace más que nadie leerá); he escaneado unas páginas del libro de Eco, "Obra abierta" donde se explican algunas cosas que hoy en Estética son elementales. Empieza en la página 97 a partir de las estrellitas. Espero que ayude a aclarar las cosas.

http://paraqueveasquecosaspasan.blogspot.com/2011/02/obra-abierta.html

Un cordial saludo.
13/02/11 5:23 PM
Comentario de Martin Ellingham
Bruno:

No hay demostración silogística. Mucho menos en el ámbito del pulchrum. Algo de historia…

En el mundo tradicional de la Antigüedad, la imagen que se hacía de un individuo no era un retrato en el sentido que nosotros le damos, sino más bien una representación de un tipo de hombre; la persona era representada de acuerdo a su función, antes que según su apariencia. La efigie de Fulano era del rey, antes que la de tal rey. Es un mundo en que se “respira” la teoría platónica de la participación —asumida por Tomás de Aquino, singularmente, en la causalidad ejemplar—. Las razones de esta penetración del arquetipo en el retrato no son la falta de capacidad técnica, ni deficiente poder de observación, ni gnosticismo. En el siglo XII, las estatuas funerarias tampoco representaban al difunto como era al momento de morir, ni como se lo recordaba por su apariencia en vida, sino como esperaba ser el día del juicio final.

Los Padres del Séptimo Concilio Ecuménico distinguieron cuidadosamente entre retrato e icono: aquél representa a un ser humano ordinario; éste a un hombre unido con Dios. El icono es esencialmente “evocador”, intenta impulsar al espectador más allá de lo que ve, de lo que capta en una primera vista. Por eso es un “círculo abierto”: el círculo imagen-sujeto, tiene una apertura vertical hacia el Misterio trascendente. Y la apertura se la proporciona el simbolismo. De ahí se siguen las deliberadas “ausencias” del icono: volumen, perspectiva, movimiento, sombra, arquitectura realista, etc. Pero los Padres no sólo estaban preocupados por condenar a los iconoclastas. También tenían que purificar el culto cristiano de la tendencia a la idolatría, y de herejías cristológicas negadoras de la divinidad del Verbo. Por eso su insistencia: no veneramos la materia, sino lo que ella representa. El honor de la imagen pasa al prototipo. Tan fuerte era esta tensión, que existía la prohibición de pintar iconos tomando como modelos a personas reales.

Con el Renacimiento comienza el declinar del arte sacro en Occidente, y la distinción entre icono y retrato se va desdibujando. Hay un humanismo racionalista, que mira con desdén al arte tradicional porque supone que antes se ignoraba la anatomía y la perspectiva. Y también hay un resurgir del naturalismo, de la exaltación del hombre y del primado de la sensibilidad. Al final del proceso, se ha perdido ya todo rastro de simbolismo en la obra de arte sacra. Si el observador quiere, y puede, agregará de su propia subjetividad algún simbolismo; pero la obra se vuelto “realista” tanto por la supresión de toda referencia simbólica como por su reducción a una naturaleza pura, exacta, de retrato fotográfico. Es una Madonna de Rafaello, que expresa muy bien la ternura que una madre siente por sus hijos, pero que no trasciende más allá del sentimiento, pues no ofrece ninguna pista simbólica de que esa mujer representa a la Madre de Dios, llena de gracia, Asunta a los cielos…

Naturalismo, fisicalismo, supresión de lo simbólico, giro subjetivista hacia el observador; paralelo al pelagianismo y semipelagianismo, voluntarismo, y la devotio moderna. Una acumulación de sedimentos denominados “catolicismo” por Bouyer, que se han descompuesto.

Saludos.
13/02/11 7:15 PM
Comentario de Martin Ellingham
PS: comentario que escuché por radio a un rabino, cuando se estrenó la película de Mel Gibson: "para mí, que no creo que Cristo fuera el Mesías, la película es un alegato contra la crueldad humana...".
13/02/11 7:29 PM
Comentario de Martin Ellingham
Dejo un texto sobre la decadencia del arte sacro:

http://www.scribd.com/doc/48787192/Saenz-El-Declinar-Del-Arte-Sacro

Saludos.
14/02/11 11:36 AM
Comentario de Ano-nimo
Martin:

Muchas gracias; lo he intentado leer pero es imposible. En el momento en que se acaba de cargar la página de Scribd, de repente se pone en blanco y no encuentro manera de corregirlo. Lo intentaré más tarde, a ver si tengo más suerte ya que tengo mucho interés en leerlo.

Un cordial saludo.
14/02/11 12:53 PM
Comentario de Martin Ellingham
Ana:

Hay algún problema con scribd. Lo he resubido:

http://www.scribd.com/doc/48787192/Saenz-El-Declinar-Del-Arte-Sacro

Y también está aquí:

http://www.multiupload.com/CBKEWFF0E0

Saludos.

14/02/11 1:51 PM
Comentario de Ano-nimo
Martin:

Muchas gracias, ya lo he descargado pero por el segundo enlace, el primero, el de Scribd, sigue sin funcionar (quizás sea mi ordenador). Esta tarde me lo leo.

Un cordial saludo.
14/02/11 2:19 PM

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Bruno Moreno

Bruno Moreno

Bruno Moreno es laico y ha sido bendecido por Dios con tres hijos y una esposa mucho mejor de lo que merece. A pesar de su escasa habilidad literaria, se empeña en ofrecer al mundo sus ocurrencias sobre todo y nada en este blog, siempre desde la fe católica y la razón. También colabora regularmente con Radio H.M. Para purgar sus pecados, forma parte del Consejo de Redacción de InfoCatólica.

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