El santo cura de Ars ¿un mal cura?

Reunión de sacerdotes con nuestro obispo. El tema: espiritualidad sacerdotal. Como es natural se nos habló de formación permanente, asistencia a reuniones de arciprestazgo y diocesanas, participación en los grandes acontecimientos diocesanos. Días de retiro y ejercicios espirituales, oración personal. De paso salieron otras cuestiones de organización parroquial: consejos parroquiales, libros, economía, catequesis, caritas y más ahora…

En un momento el obispo nos puso como ejemplo de celo sacerdotal a San Juan María Vianney, el santo cura de Ars, que pasaba hasta dieciocho horas diarias confesando. No pude por menos que exclamar: “pues qué mal cura”. Porque claro, si se pasa dieciocho horas en el confesionario, de formación permanente nada, ni asistir a reuniones con los compañeros, ni a las diocesanas. Ni cuentas, ni consejos parroquiales, ni grupos de matrimonios, ni peregrinaciones con los jóvenes, ni coro parroquial… confesar, confesar y confesar (que no digo que no haya que hacerlo).

Las parroquias somos algo así como ese lugar al que acuden todos a decirnos lo que hemos de hacer. El delegado de catequesis a preguntar que si tenemos catequesis de niños, jóvenes y adultos, que si se forman los catequistas, que si vamos a los encuentros diocesanos y de zona, que si hemos respondido a la encuesta, que qué hacemos con los padres, que si van a ir los jóvenes al encuentro X y que si hay un catequista responsable. El de Caritas que si vamos a reuniones, que si el equipo se forma, que si rezan juntos, que si nos estamos coordinando con otras parroquias y los servicios sociales municipales. Más tarde aparece el delegado de liturgia recordándonos más cosas, que si hay equipo, que si la formación, que si coro, que si monaguillos, que la exposición del Santísimo, que el santo rosario, que si hay oración común, que si se confiesa, que a ver cómo celebramos las misas, que si vamos a ir al cursillo de liturgia de… El ecónomo nos pide presupuesto, balance, resumen de cuentas bancarias, la declaración para hacienda y el modelo 182. Y pueden venir más: misiones, pastoral sanitaria, vida creciente, pastoral obrera, apostolado de la oración, Manos Unidas, pastoral familiar, cursillos de novios… Aparte las jornadas especiales: infancia misionera, clero indígena, óbolo de San Pedro, Santos lugares, Pro orántibus, Vida consagrada, Día del seminario, Iglesia diocesana. Y por supuesto sabiendo que hemos de cuidarnos los sacerdotes: oración personal, días de retiro, formación permanente, ejercicios espirituales, lectura espiritual…

Me temo que en la vida parroquial nos hemos contagiado bastante de un cierto “activismo por lo civil” del que tengo dudas sobre su eficacia. Es verdad que hacemos muchísimas cosas, lo que no sé si útiles para la santidad.

Lo cierto es que en unos días comenzará a llenarse el buzón de correos con cartas de todas las delegaciones, días y jornadas. Y que todos quieren que les atiendas, convencido cada uno de que es la quinta esencia de la vida cristiana y parroquial.

Se hace lo que se puede. Pero me queda un interrogante: ¿más de Cristo, más santos, más de Dios o más movidos, más agitados, más estresados…?

34 comentarios

  
ricardo
Si estaba ese tiempo era por la afluencia de fieles que deseaban confesarse. Eso para el era lo primero.
Se podia haber guardado lo de mal cura. Eso le define.

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Jorge:
"Se podia haber guardado lo de mal cura. Eso le define." Me temo que no ha captado el sentido del post.
19/08/12 10:24 AM
  
rastri
-Y si a todo esto añadimos que los curas ya no tienen sacristán, ni menos monaguillos, que puedan ayudarlos en ciertos menesteres. Pues,...- bueno que ya lo sabemos: Por video conferencia no se puede ir a misa, ni menos confesarse.

-Yo soy del pensar que llegará un día, cercano ya, que encontrar un cura digno sacerdote de ser como tal, será un hallazgo a tener en cuenta a no perder.
19/08/12 10:44 AM
  
María
Pues yo creo qye hoy en día, si las iglesias estuvieran abiertas y el cura dentro y bien visible, se convertiría muchísima gente, porque necesitamos a Dios, y mucha gente va por la calle como ovejas sin pastor. Yo lo de tant reunión no sé si vale para algo me suena a marketing de empresa, pero en las cosas del alma, yo creo con todos mis respetos que no funciona. Sigo pensando que un cura en un confesionario o en un banco de la iglesia bien visible hace más efecto que todo el marketing del mundo.
19/08/12 10:53 AM
  
Alfredo
Sin duda, más de Dios
19/08/12 11:09 AM
  
Silveri Garrell
La Iglesia debe ser antes que la persona del cura, la Comunidad con todos sus miembros ocupados en algún voluntariado dentro de la parroquia. Esto solo se conseguirá exigiendo responsabilidades a los que van a comulgar. No regalando la Comunión sin esperar ningún servicio a cambio. Si la vida cristiana exige penitencia deben ser los mismos sacerdotes quienes impongan la "penitencia" de servicio obligatorio parroquial. Se regalan los sacramentos demasiado gratis. En tiempos de los apostoles a la gente rica se les exigia dejar todo o gran parte para entrar en la comunidad, hoy dia ni siquiera se les pide a los comulgantes que asistan obligatoriamente a reuniones formativas.
19/08/12 11:14 AM
  
ricardo
Lo siento.
19/08/12 11:18 AM
  
E. O.
Me temo que, como en algunas empresas, todo este cúmulo de reuniones, informes, delegaciones, etc... sólo sirven para justificar cargos. Como decía un colega, "si quieres que algo no funcione, monta una comisión". Efectivo al 100%. Fabulosa esta frase " Y que todos quieren que les atiendas, convencido cada uno de que es la quinta esencia de la vida cristiana y parroquial."
19/08/12 11:46 AM
  
Juan Mar,ía
Totalmente de acuerdo. Las.parrroquias mas de "moda", se han convertido mucvhas veces en clubes sociales muy activos , pero én los q. es imposible confesar, no le dan ninguna importancia y lo digo en concreto por la mia, aunque me temo q no debe ser la única
19/08/12 11:49 AM
  
Maricruz
"más de Cristo, más santos, más de Dios..."
Por favor.

Más, más y más misas. Confesiones y todo tipo de sacramentos celebrados dignamente. Para qué más?

Nos hemos venido escondiendo tras el activismo y está probado que ese modelo ya no da para mas.
19/08/12 1:11 PM
  
José Luis
Hoy día hay avisos que indican que media hora antes de las misas, habrá confesiones, pero los confesionarios suelen estar vacíos, y el sacerdote, llega pocos minutos antes de las misas que luego dice que ya no hay tiempo para confesión.

Dice el Señor que cuando la sal se vuelve sosa, ya no sirve sino para ser pisoteado por la gente.

¡Queremos Sacertodes santos, que sean conforme al Corazón de Dios! Sacerdotes que en sus homilías dejen que el Espíritu Santo se exprese por medio de ellos, y no escuchar tantas barbaridades... por no llevar a Cristo ni vivir con el mismo sentir de la Iglesia Católica.

Y es que el demasiado activismo no ayuda al bien de las almas. Un sacerdote confesor, como San Juan María Vianney, San Pío de Pietrelcina, San Antonio de Padua, San Leopoldo Mandic pueden hacer mucho más por la Gloria de Dios, que otros metidos en papeleo y burocracia, que va apagando el propio espíritu. Y desgraciadamente, se ha dado la ocasión, que si alguno, queda tan tranquilo, aunque lea durante la Misa, el Evangelio con pantalón medio corto, y camisa veraniega de manga corta.

Está claro, que si un sacerdote se alimenta de la oración y la Eucaristía, siempre será buen confesor, como, San Antonio de Padua, el Santo Cura de Ars, San Pío de Pietrelcina, San Leopoldo Mándic, y otros muchos,

Pero ser confesor, ¿significa que está obligado a absolver siempre? Esto sería muy largo de contar, pero aprendiendo de la sana doctrina, el sacerdote si quiere salvar al alma, y según los casos, no está obligados a absolver los pecados del pecador que no quiere corregirse, que se ata a tal vicio o pecado, lo hizo San Pío de Pietrelcina entre otros. Y es que ninguno de los Santos Confesores no querían ser cómplices de confesiones sacrílegas.

Ver también:
¿Hay que absolver siempre?
http://www.teologoresponde.com.ar/respuesta.asp?id=503

19/08/12 1:21 PM
  
Percival
A veces los curas deberíamos ir a ejercicios espirituales en que simplemente se nos hable de Cristo. Y ya.
Nos vamos convirtiendo en funcionarios. Y dedicando cada vez más a gestiones y administraciones. Que no digo que no sean necesarias.
Podemos perder de vista no sólo el "por qué" de todo eso, sino a las personas concretas con sus necesidades concretas de Dios.
Algo que nunca dejó de atender el Santo Cura de Ars.
19/08/12 1:28 PM
  
Carmen
Aquí vendría muy bien lo de ser Marta o María. Jesús ya nos dijo lo que era mejor. Estoy de acuerdo con Juan María, hay personas que confunden la actividad de una parroquia, con la de una peña de amigos.

D. Jorge, si Vd. es cura de oración, como lo era el santo cura de Ars, no le faltará la ayuda de Dios para encausar a sus fieles.
19/08/12 1:32 PM
  
José Luis
Más sobre el activismo...


Benedicto XVI;
Encíclica Deus charitas est

• 37. Ha llegado el momento de reafirmar la importancia de la oración ante el activismo y el secularismo de muchos cristianos comprometidos en el servicio caritativo. Obviamente, el cristiano que reza no pretende cambiar los planes de Dios o corregir lo que Dios ha previsto. Busca más bien el encuentro con el Padre de Jesucristo, pidiendo que esté presente, con el consuelo de su Espíritu, en él y en su trabajo. La familiaridad con el Dios personal y el abandono a su voluntad impiden la degradación del hombre, lo salvan de la esclavitud de doctrinas fanáticas y terroristas. Una actitud auténticamente religiosa evita que el hombre se erija en juez de Dios, acusándolo de permitir la miseria sin sentir compasión por sus criaturas. Pero quien pretende luchar contra Dios apoyándose en el interés del hombre, ¿con quién podrá contar cuando la acción humana se declare impotente?

En otro lugar enseña el Santo Padre Benedicto XVI:


• El Papa san Gregorio Magno, en otra de sus homilías, dijo una vez que los ángeles de Dios, independientemente de la distancia que corran en sus misiones, siempre se mueven en Dios. Siempre permanecen con Él. Y al hablar de los ángeles, san Gregorio pensaba también en los obispos y los sacerdotes: a dondequiera que vayan, siempre deberían «estar con Él». La experiencia confirma que cuando los sacerdotes, debido a sus múltiples deberes, dedican cada vez menos tiempo para estar con el Señor, a pesar de su actividad tal vez heroica, acaban por perder la fuerza interior que los sostiene. Su actividad se convierte en un activismo vacío.

¿Cómo se puede realizar el «estar con Él? Lo primero y lo más importante para el sacerdote es la Misa diaria, celebrada siempre con una profunda participación interior. Si la celebramos como verdaderos hombres de oración, si unimos nuestras palabras y nuestras acciones a la Palabra que nos precede y al rito de la celebración eucarística, si en la Comunión de verdad nos dejamos abrazar por Él y lo acogemos, entonces estamos con Él. (Homilía en Vísperas. Altótting, lunes 11 de septiembre de 2006.) (Tomo II / 2007, Página: 969. Editorial Edibesa)
19/08/12 1:37 PM
  
Gaby
En todas las profesiones existe ese peligro: "Lo urgente no deja tiempo para lo importante". Y todos nos hemos visto alguna vez sumergidos en la vorágine del "montón de cositas" que hay que resolver, que no nos deja tiempo para la planeación a largo plazo, las acciones decisivas y la formación permanente.

En mi profesión, que no tiene nada de pía ni religiosa, he descubierto que la única manera de escapar del activismo es enfermarse. Mala manera de aprenderlo, pero estoy convencida que más de una vez el Señor me ha mandado alguna enfermedad -de esas que obligan hospitalización- para que recupere la perspectiva de lo que realmente es importante y lo que es superficial en mi trabajo.

Sólo cuando una fuerza superior, en este caso un doctor, lo obliga a uno a abandonar todo para ocuparse de sí mismo, se da uno cuenta que el mundo sigue girando aunque las chequeras estén desbalanceadas, los archivos incompletos y los almuerzos mal servidos.

No existe comparación entre mis llamadas de teléfono y las horas en el confesionario, excepto quizás, en lo de las horas. Hay un momento en el que una llamada más ya no es productiva y a menos que realmente sea cuestión de vida o muerte, esa llamada extra puede hacerse mañana, con la mente más fresca y el alma mejor preparada.

Y es entonces cuando se descubre la disciplina. La de verdad, no la que obligan los padres a fuerza de cinturón. Así como uno sabe que hay que bañarse y cepillarse los dientes, sabe que hay que rezar el Rosario, dedicarle dos horas al teléfono, una al archivo y media a sacar a pasear al perro. "Porque si no te enfermas y es peor", me dice el doctor. Y nada puede ser peor que el cura se enferme.
19/08/12 3:35 PM
  
susi
Lo primero para un cura: oración, sacramentos, celebración de la Santa Misa, más oración, sacrificio, más oración, adoración, amar a la Virgen...
No me imagino a los apóstoles enfrascados en el tema del despacho parroquial, como tampoco a los misioneros de la selva.
Me quedo con el modelo del Santo Cura de Ars...
19/08/12 4:07 PM
  
Gregory
Sobre este punto tambien conversamos en una reunión sacerdotal alguien dijo que el Santo Cura de Ars era sin duda un modelo de vida sacerdotal hiperidentificado con su ministerio y consagrado por entero a su ejercicio. Sin embargo hoy en día se ofrecen cursos de gerencia de liderazgo inspirados en el mundo civil. Todo esto para un mejor servicio donde el sacerdote sepa delegar funciones. Creo que el Santo Cura de Ars es un ejemplo en muchas cosas aun en las administrativas lo que pasa es que casi nunca se hace enfasis en esta faceta de su vida.
19/08/12 4:51 PM
  
Anónimo...
1º) ¡Siéntense, coño!

2º) Lo que es digno de hacerse, es digno de hacerse bien.

3º) Nuestra tarea consiste en animar a Cristianos y no Cristianos a realizar obras de Amor. Y cada obra hecha con Amor y de todo corazón acerca a las personas a Dios.

: )

19/08/12 5:59 PM
  
Yolanda
Da gusto ver lo bien que sabemos los fieles y lectores de Infocatólica en qué consiste ser buen cura.

¡Fuera todos los formadores de los Seminarios!, fuera Directores espirituales, fuera profesores, fuera curas con décadas de ministerio, sobre todo, fuera de los Seminarios toda esa gente que los forman fatal y salen como salen. Sustitúyanse de inmdediato por laicos lectores de Infocatólica y ya veremos si salen curas buenos...

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Jorge:
Yolanda: te has pasao... He dejado apenas el inicio de tu comentario porque me ha parecido demasiado "fuerte". Por una vez vale, pero no insistas por ese camino. Gracias.
19/08/12 6:06 PM
  
Yolanda
Oh, ¿demasiado fuerte, padre? Pues lo que he señalado en los 5 puntos que me censura, padre, está tomado literalmente de comentarios de los lectores, nada es de mi cosecha. A lo mejor debí entrecomillarlos y colocar al lado de cada cita el nick del dueño del copyright de cada acusación a los curas.

Por supuesto es usted muy dueño de editármelo,y hasta le diré que casi contaba con ello; supongo que no tanto por el contenido -irrebatible en su fondo- como por el tono sarcástico; por eso ruego que aclare el motivo de habérmelo censurado: ¡con la nota que ha puesto aclarando "que me he pasado y que no siga por ese camino" alguien podría pensar que escribí palabras malsonantes o blasfemias...! :)
19/08/12 6:33 PM
  
asr
La fecundidad apostólica proviene de la misericordia de
Dios. Por esto, los planes pastorales son escasamente eficaces si se
subestima la práctica sacramental de la penitencia: « Se ha de poner
sumo interés en la pastoral de este sacramento de la Iglesia, fuente
de reconciliación, de paz y alegría para todos nosotros, necesitados
de la misericordia del Señor y de la curación de las heridas del pecado
[...] El Obispo ha de recordar a todos los que por oficio tienen
cura de almas el deber de brindar a los fieles la oportunidad de acudir
a la confesión individual. Y se cuidará de verificar que se den a
los fieles las máximas facilidades para poder confesarse.
19/08/12 6:54 PM
  
asr
He enviado el comentario anterior antes de poner la cita:
JUAN PABLO II, Exhortación apostólica postsinodal Pastores Gregis (16 de octubre
de 2003)

Tal vez, como Ricardo, yo no haya captado totalmente este post pero, si me lo permite don Jorge, quisiera aprovechar para hacer una reivindicación de este sacramento poniendo algunas otras citas de documentos importantes y animo a los laicos como yo a que los conozcan y a los sacerdotes a que los relean y los pongan en práctica:

"Es preciso volver al confesionario, como lugar en el cual celebrar
el sacramento de la Reconciliación, pero también como lugar en
el que “habitar” más a menudo, para que el fiel pueda encontrar misericordia,
consejo y consuelo, sentirse amado y comprendido por Dios
y experimentar la presencia de la Misericordia divina"
B XVI en el Curso sobre el Fuero interno organizado
por la Penitenciaría apostólica, 11 de marzo de 2010.
19/08/12 7:09 PM
  
jose
INVITO A TODOS LOS LAICOS A QUE AYUDEMOS EN LO QUE PODAMOS A LA IGLESIA COMPROMETIENDONOS EN TRABAJOS VARIOS Y RESPETEMOS Y AMEMOS A NUESTROS SACERDOTES
19/08/12 7:34 PM
  
Eduardo Jariod
Dice, D. Jorge, que "Las parroquias somos algo así como ese lugar al que acuden todos a decirnos lo que hemos de hacer."

Entiendo perfectamente su queja que usted debe conocer como ninguno, dada su responsabilidad de párroco.

Como feligrés, sin embargo, soy de los que perciben que la inmensa mayoría de los que pasan por las parroquias tenemos un presencia muy fugaz. Somos personas que entramos en silencio, asistimos a misa, y nos vamos como llegamos, en silencio. Lo explicaré como un cuento. Érase una vez hace mucho tiempo en un lugar lejano que participaba en la vida parroquial. Desde entonces, prefiero llegar en silencio, asistir a misa, y marcharme en silencio.

Tampoco desde el punto de vista del feligrés común la vida parroquial resulta especialmente estimulante para su crecimiento espiritual. Por favor, no me pida entrar en detalles.

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Jorge:
Gracias por sus palabras. Cuando digo que "Las parroquias somos algo así como ese lugar al que acuden todos a decirnos lo que hemos de hacer," me estoy refiriendo no a los feligreses, sino a delegaciones, los papeles, el obispado pidiendo cosas...
Y no, tranquilo, no le pediré entrar en detalles. Si algo necesita o quiere manifestarme en privado, ahí tiene mi correo.
19/08/12 8:09 PM
  
angel
Al Sacerdote que ora poco, el Señor le entretiene con muchas reuniones.
19/08/12 8:34 PM
  
Anónimo...
Claro, por que el objetivo, la finalidad o la meta del sacerdocio es uno mismo... no los demás.

: )
19/08/12 11:51 PM
  
Hector
... el Sacerdote que más recuerdan con cariño en mi Parroquia, no lo pude conocer (tan solo tengo 11 años de "converso"), su nombre era Hilario, me cuentan los mayores de la parroquia que era un Sacerdote de sotana las 24 horas, Horas de Confesiones, Auxilio a los Enfermos, de caminar por las calles de la Parroquia Predicando de casa en casa, visitando a sus colaboradores, convirtiendo personas, Orando por los Difuntos... todos los que me hablan de el, bien sea de la feligresía, o de los católicos menos practicantes, o los que sencillamente no practican, dicen "ese Cura era un Santo". Una total lástima para mí, no conocer de primera mano un sacerdote de ese talante, nuestros párrocos parecen hoy día una especie de Gerentes, Oficinistas, etc... (PD.: Tengo varios amigos Sacerdotes buenas personas, pero no podría decir que son como el antes mencionado)
20/08/12 2:20 AM
  
Felipe
Un católico en general, y con mayor razón un sacerdote no sólo debe orar bastante, sino orar bien. No sirve de nada rezar el rosario y el oficio como papagayo, celebrar la Santa Misa a velocidad flash sin alcanzar a asimilarla y tener la debida reverencia, y atender penitentes en confesión también a velocidad turbo. Así no sirve. Ni se santifica él ni las almas de sus fieles. Antes bien, debe dedicar su tiempo a la oración, y las cosas que exija la vida activa, hacerlas en clima de oración. Sin prisa pero sin pausa, con mesura y calma, encomendando todo al Señor y pidiendo su guía. Sólo de esa forma será un buen, sabio y celoso pastor de su grey.
20/08/12 5:52 AM
  
Oscar
Y por qué no se desembaraza de tanto activista de su parroquia? Estoy en un lugar de veraneo y veo al sacerdote estresado para dar la Comunion, y pidiendo para ello gente autorizada a dar la eucaristia. Pero para una confesion, una rareza, tiene que encontrar hueco uno de estos dias. Cuando uno entra en laiglesia se nota un ambiente de reunion social, nadie rezando, incluso entre semana que se supone q van los mas devotos. Y esta es mi experiencia en otras iglesias de Espana... la gran Espana.. decadente. Pues d Jorge, haga como hizo un cura en una misa que estuve en Caracas, estaba yo por trabajo y tuve la suerte de presenciarlo: Se celebraba una graduacion de un grupo de universitarios, al llegar el momento de recibir la comunion, todos se dispusieron a recibirla en un dia tan especial. Y el sacerdote dijo entonces: No deben pasar a comulgar los que esten en pacado grave: han faltado a misa un domingo, han tenido relaciones fuera del matrimonio etc Y cataplan, todos se sentaron, ni uno solo comulgo. No habra ningun cura en esta decadente Espana que sea capaz de hacer esto? ... se reduciria el activismo rapidamente, se centraria en los sacramentos y limpiaria las parroquias de activistas sociales con lo que se abriria las puertas a los que buscan de verdad a Dios.
20/08/12 8:43 AM
  
Juan Mariner
Lo de las confesiones siempre ha sido el gran caballo de batalla de la Iglesia Católica en estos últimos cincuenta años, hasta llegar a la neurosis en uno u otro extremo: unas veces por mucho y otras veces por poco.

Falta mucha "cultura" en en el sacramento de la confesión (y más ahora que los Obispos de la Iglesia han renunciado a instruir), desde los que vamos a confesar "tonterías" hasta los que nunca acudimos, cuando sería necesario. Pero la responsabilidad de inculturizar es de los Obispos y de sus subordinados los curas...
20/08/12 9:35 AM
  
yo mismo
Un dominico contó una vez en una homilía que en una audiencia de la Madre Teresa de Calcuta con sacerdotes en Roma les dijo: ¡Si no sois santos, no os va a creer nadie! Y es verdad. Pero eso tenemos que aplicárnoslo a los seglares también: ¡Si no somos santos, no nos va a creer nadie!

Una vez tuve ocasión de hablar con la madre de Monseñor Munilla, una señora euskaldun de pura cepa que con la que apenas crucé unas palabras, y me dijo en su castellano elemental y esforzado: ¡Llévale muchos chicos a la iglesia! El dominico del que he hablado antes nos dijo en otra homilía: ¡Si a nosotros no nos creen, al menos intentad que os crean a vosotros!

Con estas reflexiones y anécdotas quiero decir que el papel de los seglares es más importante de lo que nos pensamos. A veces los curas desde los muros de su parroquia poco pueden hacer. Nosotros tenemos acceso a mucha gente a la que ellos no pueden llegar, así que nos toca a nosotros acercar a esas almas a Cristo. Y para ello, pues tenemos que ser más generosos, caritativos... tenemos que tener arrastre, esforzarnos por cambiarnos a nosotros mismos, buscar más a Dios. Y entonces, ya conseguiremos entre todos, curas y laicos, que la gente tenga más sed de Dios y vuelva a las iglesias. Fuera complejos y vergüenzas y a intentar hablar de Dios a todo el mundo.
20/08/12 2:24 PM
  
Javier Fdez
No dais a basto, estáis como Dios en todos lados y encima rezamos poco por vosotros. La iglesia se acuerda siempre de pedir por el clero, pero... y los fieles, pedimos en nuestras oraciones al Padre ? O somos egoístas y sólo pedimos por nosotros.

Yo intento acordarme de vosotros, que sois una parte fundamental del "marketing" de la Iglesia. Y si álguien os reclama más acción, que se mire a si mismo. Que es muy fácil reclamar y no dar ni golpe.

Ánimo, Padre Jorge, le leo cada vez que me llega el correo al móvil y me ayudan sus comentarios en el duro caminar en la Fe. No es fácil, pero cuento con la ayuda de Dios y sus ministros. Gracias, siga asi.

20/08/12 2:30 PM
  
José Manuel Rodríguez Canales
Muy buena la última pregunta... creo que es en el fondo un asunto de carismas pero ciertamente con stress y activismo se ahogan todos
20/08/12 7:58 PM
  
Manuel
Es probable que si repartieras más juego, y no creyeras que tienes que estar en todo, dejarías todo lo que pueden hacer los laicos (casi todo) en sus manos. Para eso está la corresponsabilidad. Tú, a animar, a rezar y a ejercer el ministerio de forma compartida. Tendrías tiempo para todo. Basta con racionalizar, delegar y confiar. Es una buena pregunta que los curas nos preguntemos sobre nuestro carisma. A veces parece que creemos que tenemos todos los carismas. Y, evidentemente, no es así.
20/08/12 10:03 PM
  
Manuel
Por cierto, tener un buen secretario-secretaria, en una parroquia urbana no es un lujo, sino una necesidad. Puede ser voluntario/a, pero no está mal dar trabajo a alguien con los tiempos que corren. No es una falta de pobreza, sino todo lo contrario. El que no organiza bien, desparrama mucho por muchos lugares y eso, también se puede traducir en dinero tirado por la barranca.
20/08/12 10:15 PM

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