Categoría: Ultratradicionalismo
4.02.10
En el post anterior anunciaba la publicación de una apología del Concilio Vaticano II escrita por un servidor. En ella pretendí analizar los ataques que considero más incoherentes hacia el CVII. Para esto, tomé como ejemplo, afirmaciones reales de personas tomadas de distintos sitios en Internet.
Recientemente me enteré que uno de los autores de esos comentarios ha reaccionado y respondido a mi artículo. He querido analizar su respuesta y hacer unas aclaraciones puntuales.
Escribe alguien que utiliza el pseudónimo “Miguel25″:
29.01.10
Pues sí, y espero no venga algún distraído a decir que estoy poseso o algo parecido, después de todo, solo pretendo estar en sintonía con el Santo Padre que nos exhortó a “rezar junto con él para que la Virgen María ayude a todos los creyentes en Cristo a tener siempre vivo el espíritu del Concilio Vaticano II, para contribuir a instaurar en el mundo aquella fraternidad universal que responde a la voluntad de Dios sobre el hombre, creado a imagen de Dios”
Y es precisamente por eso, porque pretendo estar a tono con el pensamiento del Papa, que no veo con buenos ojos que haya quien se deshace en ataques contra este Sacrosanto Concilio. He oído ataques tan incoherentes de algunas personas, que he llegado a pensar que no son católicos, sino lefebvristas camuflados, sedevacantistas, o quien sabe que.
Yo en cambio estoy de acuerdo con nuestro hermano Luis Fernando, en que no se puede ser ni católico de un solo Concilio, ni católico de todos los Concilios menos uno, y por eso, y porque lo prometido es deuda, he realizado y publicado una breve y sencilla investigación apologética referente al Concilio Vaticano II que les comparto ahora:
21.01.10
No ha sido poco frecuente que he visto con preocupación salir de la boca de personas que profesan la fe católica (o que dicen profesarla –no me consta-) ataques bastante fuera de lugar a la liturgia de la misa del novus ordo (la cual es la forma ordinaria de la misa de rito Romano en la actualidad, y por lo general en lengua vernácula).
He llegado a escuchar que es una misa protestantizada o inclusive producto de la influencia de Satanás sobre el Vaticano II (nada menos que un Concilio Ecuménico). Otros le achacan de forma gratuita todos los males de la Iglesia.
A mí personalmente me gusta mucho la liturgia actual y debo decir que me parece mucho más accesible y cercana a la gente sencilla que la misa Tridentina.
Hoy quiero compartir con ustedes una excelente apología del padre José Antonio Fortea sobre este tema: