Respuesta a Alejandro Bermúdez: El castigo es un mal que Dios pretende en orden a un bien mayor.

DebateContinúo con el debate entre Alejandro Bermúdez y mi persona, sobre el tema de si Dios castiga o no. Esta es la primera parte de un análisis de los dos siguientes programas de Alejandro en este tema, que puede escuchar en tu totalidad aquí:

Cómo no se hace apologética II – Alejandro Bermúdez

Por qué Dios no castiga I

Pero antes de comenzar quiero puntualizar tres cosas:

Primero: Lamento que todavía la audiencia de Alejandro siga sin poder tener acceso de primera mano a mis argumentos, ya que él no les menciona el sitio en donde están publicados. Es de justicia y un ineludible deber de honestidad intelectual permitir a la audiencia escuchar a la parte contraria, de manera que pueda juzgar objetivamente los argumentos de ambos. Como todavía le quedan varias respuestas por publicar, pienso que está a tiempo de darles esa oportunidad.

Segundo: A los lectores que me han escrito reflejando cierta preocupación respecto a que este debate de alguna manera puede escandalizar, dar la impresión de que los católicos estamos desunidos, causar división, etc. etc. les aclaro: la apologética es la rama de la teología que explica y defiende las verdades de la fe. Mala apologética haría si por un equivocado respeto humano, y unos excesivos escrúpulos que colocan en primer lugar el guardar las apariencias, no buscara combatir el error encuéntrese donde se encuentre (se combate el error no la persona). Ya lo dijo bien claro el Papa Francisco: Confrontándonos, discutiendo y rezando se resuelven los problemas en la Iglesia

Tercero: Quiero agradecer a los lectores que han contribuido con sus conocimientos comentando y aportando. Algunos han sido tan valiosos que los he rescatado y me he servido de ellos en esta nueva entrega. Mil gracias.

Argumentos de Alejandro Bermúdez

En esta ocasión no voy a detenerme a comentar los argumentos periféricos de Alejandro, donde repite insistentemente que en mis artículos me limito solo a citar de manera abundantísima la Biblia, los padres de la Iglesia, los Papas y el Magisterio, como si yo fuera una biblioteca ambulante de citas que no razona ni aplica la “razón teológica”. Ya para responder a ese argumento puede consultar mi artículo anterior, y juzgar por usted mismo y de primera mano si es cierto que cito de manera incorrecta o fuera de contexto. Me dedicaré por lo tanto, a los dos argumentos principales por los cuales Alejandro sostiene que Dios no castiga.

Objeción 1: Dios es amor, por lo tanto, Dios no castiga

Para sustentar su punto Alejandro pide leer el Catecismo de la Iglesia Católica a partir del número 212 hasta el 217 donde se describe cómo es Dios, y allí se dice que Dios es rico de amor y fidelidad, benevolente, bondadoso, misericordioso, etc. y nos dice que si usamos la razón teológica eso de alguna manera demuestra que Dios no castiga. Si hemos de resumir su argumento gráficamente quedaría así:

Dios es amor por tanto no castiga

Pido disculpas si parece que simplifico demasiado el argumento de Alejandro, pero la verdad es que básicamente es ese, y realmente no hacía falta mandar a leer el Catecismo para demostrar que Dios es misericordioso, como si alguien en el pleno uso de sus sentidos lo negara.

Ahora bien, a estas alturas del debate no debiera existir ninguna dificultad para entender que si hemos dicho que Dios es amor, también hemos dicho que porque ama es que castiga, que es precisamente lo que dice la Biblia:el Señor castiga a los que ama, y en los cuales tiene puesto su afecto, como lo tiene un padre en sus hijos.” (Hebreos 12,6). Para fundamentar esto además de la Biblia he venido citando padres de la Iglesia, el Magisterio y los Papas[1] que dicen expresamente que el castigo es un acto de amor. Por lo tanto, no me detendré a repetir lo que ya he dicho en entregas anteriores, pero si aprovecharé de dejar algunas interrogantes en el aire.

Si de verdad el hecho de que Dios es amor implica de alguna manera que Dios no castiga, ¿Por qué ningún santo, padre de la Iglesia, Papa en 2000 años ha llegado a esta conclusión? ¿Es que acaso nadie ha hecho uso de la “razón teológica” al punto de que no haya quedado expresado que Dios no castiga en ni un solo texto magisterial? ¿Por qué en cambio si es posible encontrar de manera abundantísima la afirmación contraria, al punto que el reproche de Alejandro es que yo cito en demasía?

Inclusive la propia Enciclopedia Católica, que es una de las Webs pertenecientes al Grupo ACI, del cual Alejandro es director, le contradice de manera diáfana cuando sostiene exactamente lo contrario a lo que él afirma:

“El segundo efecto del pecado está en transmitir el dolor del sufrimiento padecido. (reatus paenae). El pecado (reatus culpae) es la causa de esta obligación (reatus paenae). El sufrimiento puede estar inflingido en esta vida a través del medio de castigos medicinales, calamidades, enfermedades, males temporales, los cuales tienen a alejarnos del pecado, o pueden ser inflingidos en la vida por venir por la justicia de Dios como castigo vindicativo;. Los castigos en la vida futura son proporcionados al pecado cometido y es obligación padecer este castigo por pecados no arrepentidos, que es lo que significa la “reatus poenae” de los teólogos.“
Enciclopedia Católica – Pecado

Sí, en su propia Web, su propia Enciclopedia Católica no dice nada distinto por ejemplo al Concilio Dogmático de Trento[2] citado en mis primeras entregas , donde definía que Dios enviaba castigos temporales, y no vamos a pretender que sus autores tampoco utilizaban la “razón teológica”.

Objeción 2: El castigo es malo, Dios es bueno, Dios no quiere lo malo

Respecto a esto, Alejandro se sumerge en el misterio del mal, y como el hecho de que Dios castiga tiene que entenderse a la luz de este misterio. Así, parte del principio de que Dios no es autor, ni agente ni la causa directa del mal, y como tal esa en su opinión contradice el hecho de que Dios castigue.

Si hemos de resumir nuevamente de manera gráfica este argumento sería así:

El castigo es malo

Pero este tampoco es un tema que no haya sido extensamente estudiado por la teología y la filosofía, y no han llegado ni de cerca a las conclusiones que llega Alejandro. Pero antes de abordar el tema debemos hacer dos distinciones cuando hablamos del mal. Podemos hablar del mal físico, como por ejemplo, el dolor, la enfermedad, la muerte, y el mal moral que es el pecado, que es esencialmente una negación de Dios.

En lo que respecta al mal moral, hay que decir que como es una negación de Dios, ese sí no lo puede querer Dios ni per se ni per accidens, esto es: ni como fin ni como medio. Pero en lo que respecta al mal físico, este si bien no lo pretende Dios per se, es decir, por afecto al mal o en cuanto fin, si lo puede pretender per accidens, es decir, los permite como medios para conseguir un fin superior de orden físico (como la conservación de una vida superior) o de orden moral (como castigo o purificación moral).

Por lo tanto, aunque Dios no puede ser causa directa del mal (el mal no tiene causa directa sino indirecta, ya que es la ausencia de bien, véase Santo Tomás, Suma Teológica - Parte Ia - Cuestión 49), si puede pretender el mal físico como un medio para lograr un fin superior. Una explicación completa de esto la da el Cardenal Zeferino Gonzales en su obra Filosofía Elemental cuya cita reproduzco en las notas al final de este post como referencia[3].

Para ejemplificarlo, utilicemos el mismo ejemplo de la entrega anterior tomado del Nuevo Testamento. Había recordado que cuando el ángel Gabriel se aparece a Zacarías para anunciarle que su anciana esposa quedaría en cinta de Juan el Bautista, él duda de sus palabras y Dios le castiga dejándole mudo hasta el nacimiento de su hijo (Lucas 1,19-20). Analicemos ahora este acontecimiento desde otra perspectiva: Zacarías ha cometido una falta y es castigado con un mal físico. Alguien dirá de forma acertada: eso es un mal para Zacarías, y es cierto, pero ¿quiere decir que Dios al ordenar que le sea quitada su voz hizo algo “malo"? No, Dios le ha hecho finalmente un bien, ya que al privarle de su voz logrará un acto de justicia vindicativa que le ayudará a expiar su falta, y a la vez un acto de justicia correctiva, ya que este mal físico será un medio para que él obtenga un bien mayor, al moverlo al arrepentimiento sobre su pecado y hacerlo crecer espiritualmente. Alguien podrá entenderlo de ese modo implica creer que Dios actuó mal, a lo que hay que responder que Dios como soberano universal no actúa mal cuando dispone de los dones que él mismo ha dado gratuitamente y que no tiene obligación de mantener.

Otro problema con este argumento de Alejandro es que también se contradice con lo que él mismo ha venido defendiendo, ya que él había reconocido que en el Antiguo Testamento Dios si castigaba, y citó un sin número de ejemplos. Pero si bajo la forma de pensar de Alejandro en donde el castigo es malo, ¿Quiere decir entonces que en el Antiguo Testamento Dios era causa directa del mal? Alejandro seguramente alegará que Dios había elegido revelarse así dado que el pueblo no podía ni tenía la capacidad de comprender a Dios, pero eso no explica de manera satisfactoria como este hecho puede justificar que Dios actúe en contra de lo que es su naturaleza.

Concluyendo…

Todavía quedan puntos bien importantes que analizar respecto a estos dos podcast de Alejandro, pero el resto quedará para la siguiente entrega, dado que no es conveniente alargar este todavía más. Esperen el siguiente, y Dios les bendiga.

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Libros publicados con todo el contenido del debate:

¿Dios castiga?, por José Miguel ArráizDios no castiga, por Alejandro BermúdezDios perdona pero también castiga, por Adrián Ferreira

(Haga clic sobre cada una de las imágenes de los libros digitales para descargarlos)

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NOTAS

[1] A este respecto cité al Papa Benedicto XVI en su libro “Luz del mundo”:

“[En la década del 60] Imperaba la conciencia de que la Iglesia no debía ser más Iglesia del derecho, sino Iglesia del amor, que no debía castigar. Así, se perdió la conciencia de que el castigo puede ser un acto de amor.

En ese entonces se dio también entre gente muy buena una peculiar ofuscación del pensamiento. Hoy tenemos que aprender de nuevo que el amor al pecador y al damnificado está en su recto equilibrio mediante un castigo al pecador aplicado de forma posible y adecuada. En tal sentido ha habido en el pasado una transformación de la conciencia a través de la cual se ha producido un oscurecimiento del derecho y de la necesidad de castigo, en última instancia también un estrechamiento del concepto de amor, que no es, precisamente, sólo simpatía y amabilidad, sino que se encuentra en la verdad, y de la verdad forma parte también el tener que castigar a aquel que ha pecado contra el verdadero amor

Benedicto XVI, Luz del mundo, Herder 2010, p. 16-17

[2] La cita del Concilio de Trento:

“Es tan grande la liberalidad de la divina beneficencia, que no sólo podemos satisfacer a Dios Padre, mediante la gracia de Jesucristo, con las penitencias que voluntariamente emprendemos para satisfacer por el pecado, o con las que nos impone a su arbitrio el sacerdote con proporción al delito; sino también, lo que es grandísima prueba de su amor, con los castigos temporales que Dios nos envía, y padecemos con resignación”
Concilio Dogmático de Trento, Cap. IX. De las obras satisfactorias

[3] Así lo explica la obra del cardenal Zeferino González, en su obra Filosofía Elemental:

1ª Por más que Dios no intente el mal físico per se o como fin, en atención a que no se deleita en el mal de sus criaturas como mal, y lejos de aborrecer, ama todo lo que creó, es indudable que puede elegirlo o quererlo, como medio proporcionado para realizar algún fin bueno. La razón es que, en este caso, la volición del mal físico por parte de Dios, tiene por término y como fin el bien que presupone la existencia del mal físico como medio, o hablando con más propiedad, como condición hipotética de la existencia del bien intentado por Dios; y digo hipotética, porque la existencia y realización de determinados bienes, como resultante de tales o cuales males físicos, se halla en relación con el grado de perfección relativa que Dios quiso comunicar a este mundo, y que pudiera ser superior en otro de los posibles.

2ª Por lo que hace al mal moral, Dios no lo intenta o quiere, ni como medio, ni como fin; porque, además de repugnar a la santidad infinita de Dios, el mal moral envuelve la subversión del orden necesario que toda criatura, y más que todas, la criatura inteligente y libre, dice a Dios como último fin de la creación. Empero esto no impide que Dios permita su existencia; porque esta permisión no envuelve una aprobación del mismo, y por otra parte, ninguna obligación tiene Dios de impedir su existencia. Más todavía: dada la existencia de seres inteligentes y libres, puede decirse conveniente y como natural la permisión del mal moral por parte de Dios. Porque la verdad es que a Dios, como gobernador supremo y universal del mundo, le corresponde permitir que cada ser obre en conformidad a las condiciones propias de su naturaleza. La voluntad humana es de su naturaleza defectible, flexible en orden al bien y al mal, y libre y responsable en sus actos. Luego a Dios, como previsor universal del mundo y especial del hombre, sólo le corresponde dar a éste los medios y auxilios necesarios para obrar el bien moral, pero no el matar ni anular su libertad, imponiéndole la necesidad física de obrar bien.
Esto sin contar que la realización del mal moral sirve también: a) para manifestar que el hombre, cuando obra el bien, lo hace libremente, y es acreedor al premio: b) para revelar la paciencia y longanimidad del mismo Dios: c) para manifestar su misericordia perdonando y su justicia castigando.

3ª Infiérese de lo dicho hasta aquí: 1º que ni la existencia del mal físico, ni la del mal moral, envuelven repugnancia o contradicción absoluta con la providencia y la bondad de Dios: 2º que hasta podemos señalar razones plausibles, y fines racionales y justos para su existencia: 3º que Dios, absolutamente hablando, pudiera impedir la existencia del mal físico y moral, bien sea con la producción de otro [357] mundo, bien sea con la diferente disposición de este: 4º que aunque podemos señalar algunos fines probables de la permisión del mal moral, ignoramos la causa final de esta permisión por parte de Dios, en atención a que no sabemos con certeza cuál sea el fin principal y los motivos divinos de esta permisión, debiendo, por lo tanto, decir con la Escritura: ¿Quis cognovit sensum Domini, aut quis consiliarius ejus fuit? Con mayor razón es aplicable esta reflexión a nuestra ignorancia con respecto a los fines particulares, a que se subordina la existencia del mal físico y moral en el ser A o B.

Que la volición del mal físico, en el sentido expuesto, no se opone a la bondad divina, se prueba además porque, en la hipótesis contraria, Dios no podría querer y realizar ciertos bienes y perfecciones de un orden superior. A poco que se reflexione, se reconocerá, sin duda, que la ausencia absoluta y completa del mal físico llevaría consigo la ausencia de la paciencia, la fortaleza, la magnanimidad, la constancia, y para decirlo de una vez, de los rasgos más bellos y sublimes de la virtud en todas sus múltiples manifestaciones. Más todavía: la ausencia de todo mal físico llevaría consigo la muerte [356] o la atonía absoluta de la sociedad humana, con sus artes, ciencias e industria, que vienen a ser la lucha perseverante de la humanidad contra el mal físico.

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87 comentarios

  
Silvia
Exelente!!!! necesitamos cristianos valientes, fieles a la verdadera doctrina y con esa claridad que solo la da el Espiritu Santo.
21/05/14 6:00 AM
  
israel
Yo creo q primero hay q definir q entendemos X castigo... y los males q derrepente sufrimos X cualquier obra q hicimos en contra de Dios, son sólo consecuencias de nuestros malos actos.... y q de echo te ayudan a corregirte...

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JM: Eso ya se hizo hace muuuuuucho, sólo tiene que leer las entregas previas.
21/05/14 6:23 AM
  
Adrián Ferreira (UnCatolico)
Hermoso esta saga la quiero en BlueRay es mucho mejor que Star Wars y el Señor de los Anillos juntos jajaja

Ya nos estás mal acostumbrando, tengo miedo que pronto llegue el final de esta hermosa serie de artículos.

Dios te guarde

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JM: Estamos en eso, jeje
21/05/14 6:26 AM
  
Daniel Lagos de Perú
Sabes José Miguel, creo imposible (ojalá me equivoque) que Alejandro Bermúdez tenga la decencia de citar tus publicaciones en aras de un debate digno. Y lo afirmo porque en twiter por ejemplo, ha caído tan bajo, que a mis comentarios, no los ha eliminado, ni me ha bloqueado, sino que los a cortado (pues en twiter por número de caracteres no puedes escribir de corrido la idea completa) y ha respondido a mis comentarios según la edición que ha hecho de los mismos.
ESTO ES MUY BAJO.
Si no le gusta mis comentarios pues que los elimine, pero editarlos eliminando unos y dejando otros de la idea en general para que exprese algo que no quiero decir pero que a él le conviene para responder en base a una edición, eso NO ES DECENTE. Y es una pena.
No tengo nada personal contra Alejandro Bermúdez, rezo para que enmiende, pero la verdad, si hace esto conmigo (que soy un NN) en twiter, difícilmente tenga la honestidad de citar tus argumentos para que sus oyentes comparen, pues creo que se quedaría sin público, sobre todo, después de los cantinflescos audios que ha lanzado para responderte.
Todavía le quedan unos audios a Bermúdez para demostrar un poco de decencia y citar tus argumentos, de lo contrario, confirmará que la decencia en estos temas es algo que no conoce.
21/05/14 6:40 AM
  
Nicolás Cisneros
En un comentario de Facebook, aparentemente Alejandro dio a entender que no da tu nombre por respeto. si en el siguiente punto de vista continúa ocultando tu nombre, creo que deberías dejar en claro que, si es esta la verdadera razón por la que no publica tu nombre, a ti no te importa que lo haga y que, menos aun, los consideras una falta de respeto; antes bien todo lo contrario. Y si persiste con esa actitud, no es por otra razón que por cobardía o falta de honestidad.

Por otra parte, considero que si Alejandro menosprecia en lo dicho por el magisterio y confía más en sus razonamientos, estaría cometiendo el mismo error con el que empezaron la mayoría (si no todas) de las herejías, lo cual decepciona a sus oyentes.

Finalmente, para tener en cuenta, añadir uno de los argumento que usó en una respuesta también de Facebook fue la siguiente: “decir que Dios castiga solo puede ser dicho de manera metafórica o análoga”.
21/05/14 7:12 AM
  
Luis Fernando
JM:
... en mis artículos me limito solo a citar de manera abundantísima la Biblia, los padres de la Iglesia, los Papas y el Magisterio.

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LF:
¿A quién se le ocurre hacer tal cosa?
No tienes perdón de Dios.
21/05/14 8:10 AM
  
Juan José Mercado
Este es un buen debate,una pregunta Arraiz ¿No crees tu que este tema tenga que intervenir el Papa? Y no se¿Que tenga que hacer un acto solemne definición pontificia o declaración Ex Cathedra?No se si me esto pueda ser exagerado .
Saludos Jose Miguel !!Suerte !! yo te apoyo .
21/05/14 8:25 AM
  
Sev
Con toda humildad me atrevo a opinar porque no me considero para nada una persona con lel suficiente conocimiento, pero deduzco algo que pudiera ser interesante. Lo digo porque tengo tres hijos, y parece que la moda ahora es no "traumar" a las criaturas. Vivimos en una sociedad light que le teme a muchas palabras, y ""castigo" es una de ellas. Prefieren llamarle "consecuencia". Yo pienso que a fin de cuentas si Dios es un justo Juez (porque la justicia es uno de sus atributos) al impartir justicia tendra que "castigar" los malos comportamientos, si esta manera de decir las cosas les parece muy duro de escuchar, pueden pensar que simplemente Dios permite que afrontemos las consecuencias de nuestros actos, a fin de cuentas el efecto es el mismo.
Para nuestro consuelo, asi como Dios es perfecto Juez, es tambien Misericordia infinita y nos ha dado los medios para apelar a ete atributo suyo, ahora que si hay quien se empeña en no escucharle, pues tendra que cargar con las consecuencias.
21/05/14 9:26 AM
  
Luis Fernando
Juan José, viendo lo que dice Trento sobre el castigo de Dios, no hace falta que un Papa se pronuncie. La Iglesia ya se ha pronunciado vez tras vez sobre este asunto.
21/05/14 9:34 AM
  
enric
En la parábola del Buen Pastor y en la del Hijo Pródigo tenemos la clave para comprender que aunque el castigo se puede prolongar eternamente (como posibilidad implícita de nuestra libertad) en realidad el castigo por sí mismo no es eterno. Es eterna nuestra libertad y es eterno el Buen Pastor y es eterno el Padre que espera a sus hijos.

La interpretación de las parábolas se basa en la eternidad. No tiene sentido plantear que si le pasará algo al buen pastor o cayese enfermo que no podría buscar a la oveja perdida. De la misma manera tampoco tiene sentido el plantear que si le pasara algo al padre (por ejemplo porque es mayor que el hijo o porque muriese) que aunque hubiese querido el padre, no habría podido recibir con los brazos abiertos al hijo pródigo. Por lo tanto el contexto es la eternidad y no la acotación de la misma. Dios es eterno y está en el Cielo y nuestro destino es Dios y el Cielo. Pero si eternamente queremos sufrir, por experimentar sin Él podemos hacerlo porque la esencia del Amor se basa en la eternidad.

Alejados de Dios experimentaremos el sufrimiento, aunque al principio: ”la fruta prohibida es dulce” pero siempre al final : “es amarga” y desde esa experiencia podemos sufrir y sufrir, pero al mismo tiempo tenemos la seguridad que Dios nos espera. ¿Qué alma puede resistirse a ese Amor Eterno? Creo que ninguna, pero si la hubiese puede, eternamente, permanecer en el infierno.

(sigue)

21/05/14 9:43 AM
  
enric
La Verdad siempre permanece porque es eterna. La mentira está acotada al tiempo que consiga oscurecer la Verdad. Desde nuestra fe sabemos, como nos enseñó Jesús, que: “El cielo y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”.

El Amor es eterno y es incondicional. Amamos de Verdad eternamente. Es fácil verlo con nuestros hijos: “siempre los amaremos” aunque nos abandonen, aunque nos nieguen, aunque los esperemos eternamente en el cielo: siempre, eternamente, los amaremos.
El Amor de una madre o de un padre es eterno. Puede que incluso haya, en los momentos difíciles, como un sentimiento de culpa: ¿En qué hemos podido fallar?.Pero al mismo tiempo existe una gran seguridad: La Verdad es eterna (por sí misma no tiene principio siempre ha existido y no tiene final), el Amor es eterno (por sí mismo), la libertad es eterna (por sí misma) y por ello hace posible eterno el odio, eterna la mentira (pero ésta tiene un principio y puede tener un final) , pero ni el odio es eterno (por sí mismo), ni la mentira es eterna (por sí misma) . Así pues, sólo es cuestión de esperar y de Amar y Amar: siempre Amar. Esta es, para mí, la fe, la esencia de Dios: Dios es Amor.

Todo se basa en el Amor Eterno. No en el amor acotado en el tiempo. Ahí, desde mi punto de vista, se encuentra la mentira, el condicionante, el interés, el afán de posesión, el afán de sumisión, de esclavizar, de poder. El Amor requiere libertad e igualdad. El odio conlleva dominio y esclavitud.

Si nuestro corazón es constante en el Amor a Dios, podremos consagrarlo a Él y mediante la Gracia de Dios nuestro corazón será puro y desde la pureza de nuestro corazón podremos Amar de Verdad eternamente unidos a Dios, con la seguridad que Dios eternamente nos ama y con la seguridad que también nosotros amaremos eternamente de Verdad.

Ánimo y un abrazo.( y perdón por extenderme tanto).
21/05/14 9:52 AM
  
Jose B. Ibarra.
Hermano JM, no se nada de Teologia, pero quiero compartir mi experiencia sobre el tema y decir que si "Dios castiga." Jesus me rescato del Adulterio. En mi trabajo se hizo un escandalo y perdi mi empleo por casi 6 meses. Mi suegra, mujer de oracion y consagrada a Dios, recibio varios mensajes de parte de Dios para mi. "El que yo volveria a trabajar para el verano de ese año." Para que fuera verano faltaban los 6 meses! Mi suegra insistia en su oracion para que yo encontrara un trabajo y el Senor le dice: "Ya te dije que el trabajara para el verano. El tiene que recibir su castigo." Fue alli donde me di cuenta PERFECTAMENTE, que Dios, como nuestro Padre, nos castiga para que aprendamos la leccion. Cual? Que todo pecado trae consecuencias y tambien una reprension del Senor, pero que todo es para nuestro propio beneficio; para nuestra SALVACION! A veces me pregunto y como muchos ense~an que Dios no castiga, ENTONCES, por que fueron expulsados Adan y Eva del Jardin del Eden despues de su desobediencia??? Si ense~aramos mas esa "Verdad de Dios; que El nos castiga, creo que pecariamos menos..." "Desarrollariamos el Temor de ya no ofender mas a nuestro Amado Padre!!!" Dios te Bendiga!
21/05/14 9:54 AM
  
Blanca
Cualquier padre sabe que el castigo no es un mal. Todos los que tenemos hijos nos vemos en la obligación de castigarlos precisamente porque los amamos y ese castigo es también un acto de amor. No hay más que ver los resultados de no castigar ni contradecir a los niños, pues Dios, que es nuestro Padre amoroso, ¿no hará lo mejor para nosotros?

Gracias por las publicaciones, son muy claras y a la vez profundas.
21/05/14 10:02 AM
  
Ángel
Queridos hermanos,

leemos en el número 1604 del Catecismo, sobre el matrimonio:

«1604. Dios que ha creado al hombre por amor, lo ha llamado también al amor, vocación fundamental e innata de todo ser humano. Porque el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,2), que es Amor (cf 1 Jn 4,8.16). Habiéndolos creado Dios hombre y mujer, el amor mutuo entre ellos se convierte en imagen del amor absoluto e indefectible con que Dios ama al hombre. Este amor es bueno, muy bueno, a los ojos del Creador (cf Gn 1,31). Y este amor que Dios bendice es destinado a ser fecundo y a realizarse en la obra común del cuidado de la creación. «Y los bendijo Dios y les dijo: "Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sometedla"» (Gn 1,28).»

¿Qué hemos leído? Esto —por cierto, qué bien vendría para los comentaristas poder utilizar negritas, cursivas, etc…; como no las hay, me van a perdonar las mayúsculas :) —:

«EL AMOR MUTUO ENTRE ELLOS SE CONVIERTE EN IMAGEN DEL AMOR ABSOLUTO E INDEFECTIBLE CON QUE DIOS AMA AL HOMBRE». Es decir, el amor entre un esposo y una esposa es IMAGEN (y, oyendo a santo Tomás, la imagen es una atribución de perfección a una cosa de manera siempre análoga a la perfección de la esencia divina [en este caso, el Amor]; que es totalmente superior) DEL AMOR CON QUE DIOS AMA AL HOMBRE.

Ahora yo pregunto, a don José Miguel y a todos mis hermanos: ¿algún esposo católico ha castigado una sola vez a su mujer? ¿O alguna mujer ha castigado a su esposo? ¿No es ridículo en una relación de amor de igual a igual?

Sí, de igual a igual: Dios, para restablecer la amistad con el hombre, se hacer carne (Escándalo), padece (Escándalo) y muere por él (ESCÁNDALO). ¡Se iguala a nosotros en todo; excepto en el pecado, sí, pero SE IGUALA! Además, ¡ELIGE ÉL PASAR EL CASTIGO QUE MERECÍAMOS NOSOTROS! ¡La Salvación misma es esto: Dios no solamente no castiga, sino que eligió pasar él por el castigo! ¡«Unus de Trinitate passus est»! Dios sufre, señores. Dios lava los pies, señores. Dios no viene «a ser servido, sino a servir». ¡¡Dios no castiga al Hijo Pródigo ni le envía calamidad alguna para hacerlo rectificar!!, sino que le espera sabiamente día tras día en su puerta, aun sabiendo que puede que jamás vuelva, y cuando llega le hace fiesta emocionado: probablemente pensó que no volvería, pero volvió LIBREMENTE, y libremente le pide al Padre que lo castigue («Papá, dame al menos lo que le das a los siervos, ten piedad...»), pero el Padre le responde con obras y un amor tal que le da a entender a su hijo, entre lágrimas:«pero si TÚ ERES MI HIJO, no mi siervo: de hecho, voy a traer el becerro más gordo que tengo y vamos a comérnoslo juntos, hijo; y vamos a festejarlo por todo lo alto…»

Esta es la Encarnación: un romper todos los esquemas de un Dios lejano al hombre, para establecer una relación de iguales (me refiero, claro, de igualdad en lo que al AMOR se refiere, justo como la de los esposos, como hemos visto, al margen de que él o ella sea más listo o lista que él o ella, grande, inteligente…).

Dios se ha hecho Carne.

Ángel Salmerón

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JM: Su objeción está llena de razonamientos falaces.

Primero se sirve de la falacia de la falsa analogía cuando dice: "Es decir, el amor entre un esposo y una esposa es IMAGEN DEL AMOR CON QUE DIOS AMA AL HOMBRE. ¿algún esposo católico ha castigado una sola vez a su mujer?". Si bien la relación entre Dios y el hombre en la Escritura y en el Magisterio se usa como analogía entre el amor de un hombre y su esposa, no es análoga en todos los sentidos, de lo contrario se podrían concluir barbaridades. De hecho, el magisterio también se sirve de la analogía en donde presenta el amor de Dios como el amor de un padre a un hijo, ¿por qué no pregunta si algún padre católico ha castigado una sola vez a su hijo? De hecho, ya se ha mostrado que la Escritura precisamente utiliza esta imagen para darnos a entender que Dios castiga, cuando ya sabe que dice "Dios castiga a quien ama como un padre a su hijo querido". No se resuelve el problema pues, recurriendo a falsas analogías que pretenden aferrarse al accidente de la analogía y no a la sustencia.

21/05/14 10:29 AM
  
Xaberri
"El castigo no es un mal"

Yaaaaa. Uuff. No se si el lío existía. No sé si alguien se hace lío. No se para qué tanta teoría ni tantas alforjas para este viaje.
Las palabras "majicas" que diría la doña Rogelia de Mari Carmen y sus Muñecos (para los que no son de la madre Patria, una artista ventrílocua)son: el castigo no es malo. Uffff. Yaa.
La verdad, no se quien puede decir lo contrario.
Y, por favor, nada de meter imperfecciones en Dios.
Si el castigo mayor es el infierno, más aún lo sería - totalmente absurdo- que Dios no fuese Dios, desdiciéndose, cambiando, lo que mostraría una imperfección, actuando directamente cobre lo más profundo de la libertad humana, más allá del libre albedrío. La gloria de Dios, una manera privilegiada de manifestarse es la capacidad de no actuar sobre la libertad y seguir siendo Dios., Eso muestra, privilegiadamente, su Gloria, y lo incomprensible por inabarcable, inentendible, de su Ser. Su Gloria manifiesta que el castigo que Dios sella, y sí, lo impone porque lo sella, porque tiene el legítimo poder, tan legítimo poder como el de Dueño Absoluto y Creador, y EN ESE SENTIDO, sí, hay que decir y admitir que DIOS SÍ CASTIGA, porque nada contra su voluntad se hace. Pero, en Su Gloria está que Dios castiga si - y sólo sí- el hombre libremente -tiene capacidad, recibida de un Dios que no se desdice y cuya gloria incomprensible le lleva a sin desdecirse, sellar algo que la libertad humana, en, por así decirlo en juzgado de primera instancia donde él mismo es el juez, decide, pues el Jefe del Supremo, no enmienda la plana a ese juez. Porque así lo ha decidido y tiene poder para decidirlo.
21/05/14 11:13 AM
  
M.
Pío XII distinguió entre las pruebas a los inocentes y los justos castigos a los culpables:
“…a veces puede Dios permitir que, en esta tierra y durante algún tiempo, triunfen el ateísmo y la impiedad, lamentables oscurecimientos del sentido de la justicia, infracciones del derecho, torturas de los hombres inocentes, pacíficos, indefensos y sin apoyo… así es como en un momento dado Dios deja caer sobre los individuos y sobre los pueblos pruebas cuyo instrumento es la malicia de los hombres, por un designio de su justicia enderezado a castigar los pecados, a purificar las personas y los pueblos con las expiaciones de la vida presente, para hacerlos volver a Sí por tal camino; pero es creer al mismo tiempo que esta justicia continúa siempre, aun en la tierra, siendo una justicia de Padre, inspirada y dominada por el amor…”

www.vatican.va/holy_father/pius_xii/speeches/1941/documents/hf_p-xii_spe_19410629_pietro-paolo_sp.html
21/05/14 12:22 PM
  
Miguel Antonio Barriola
De acuerdo completamente con J.M. Arraiz, apreciando la claridad y lucidez de sus réplicas, la habilidad para desenmascarar sofismas y la caridad, que está desempeñando, para que no se engañen los lectores por una postura, que parece simpática y misericordiosa, pero que peca de buenista y unilateral.
Por lo demás, me extraña sobremanera esta terquedad en A. Bermúdez, ya que he leído bastantes aportes de su parte, así como sus presentaciones en EWTN, donde se ha mostrado mucho más coherente.
Por otra parte, discusiones entre hermanos católicos, cuando se trata de asuntos serios y graves, no han de escandalizar, si recordamos las disputas entre dos "santazos" como Jerónimo y Agustín y...la de Pedro y Pablo (Gal 2, 14 - 21).

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JM: Muchas gracias monseñor Miguel Antonio.

Para quienes no saben quien es monseñor Miguel Antonio, quien no sólo es doctor en teología sino que fue nombrado por Juan Pablo II como miembro de la Pontificia Comisión Bíblica, por un quinquenio y luego ratificado por el Papa Benedicto XVI por otro quinquenio. Pueden ver su trayectoria AQUI.

Me disculpa monseñor que lo mencione, pero es que algunos lectores sólo se convencen con la opinión de una figura de autoridad. Y ya lo ha hecho en la sección de comentarios el padre José María Iraburu, también doctor en teología durante 30 años y ahora usted. Dios le pague por ayudar a erradicar el error, hace mucho bien al intervenir.
21/05/14 1:11 PM
  
M.
Nicolás Cisneros:

Que ahora venga A.B. a decir que del castigo de Dios se habla de manera análoga es una tomadura de pelo, por decir lo menos... ¡Todo nuestro conocimiento filosófico de Dios es analógico! También cabría replicarle a A.B. que "decir que Dios [misericordea] solo puede ser dicho de manera metafórica [¡cuidado!] o análoga”.

Saludos.
21/05/14 1:35 PM
  
Luis Fernando
Si quieren una figura de autoridad reconociendo no solo que Dios castiga sino incluso pidiendo a Dios que castigue, aquí tienen una:

Monseñor Cipriani espera que Dios castigue a los que robaron la Cruz de Motupe



¿Y bien? ¿diremos que el cardenal Cipriani deliraba?


21/05/14 1:44 PM
  
carlos
Porque el SEÑOR ama a quien reprende, Como un padre al hijo en quien se deleita. (proverbios 3:12) acá se resume todo
21/05/14 2:08 PM
  
Ángel
Sólo podría haber dos castigos para el hombre venidos por Dios:
a) Castigo terrenal, para corregir la conducta de los hijos de Dios.
b) Castigo eterno: Infierno.

1) El Catecismo de la Iglesia Católica habla del castigo al Infierno como «autoexclusión», literalmente, no como castigo. LUEGO EL CASTIGO ETERNO COMO TAL NO EXISTE, sino que es una consecuencia de nuestra voluntad: autoexclusión y no castigo.

2) Dios no creó el Infierno para los injustos. Dios creó solo el Cielo, y el Infierno lo "crearon" los ángeles condenados expulsados del Cielo (Compendio del Catecismo). LUEGO DIOS NO PENSÓ SIQUIERA EN EL CASTIGO ETERNO, sino sólo en la Salvación voluntaria.

3) El libre albedrío se anularía con castigos correctores de la voluntad del hombre, y no existiría en el Amor sino miedo.

Sigamos debatiendo.

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JM: Comete el error ya mencionado de la dialéctica de los contrarios, en donde se enfrentan extremos aparentemente contrapuestos, para optar por uno, rechazando el otro, al mismo tiempo que malinterpreta al Magisterio en el Catecismo.

Es cierto que el Catecismo de la Iglesia Católica habla del castigo al Infierno como «autoexclusión», porque es uno el que por medio de su rechazo pertinaz a Dios al morir en pecado mortal se condena, y una vez en este estado no hay vuelta atrás porque la voluntad queda anclada al mal. Eso no lo discute nadie. Pero eso no excluye que Dios sea quien juzgue y le corresponda castigar por ser juez soberano y universal. Recuerde que también dice la Escritura:

"Mía es la venganza: yo daré el pago merecido, dice el Señor." (Romanos 12,19)

"Porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal." (2 Corintios 5,10)

La responsabilidad (culpa) del que se condena es de la persona, pero el castigo viene del Señor.
21/05/14 2:24 PM
  
GEO
Realmente la mayoría de las personas no sabemos nada de teología. El tema del "castigo de Dios" es parecido cuando sucede algo y la gente dice "fue voluntad de Dios", cuando alguien enferma, fracasa o triunfa en algo decimos que fue la voluntad de Dios y que las cosas suceden por alguna razón. En lo personal, aunque es dificil, prefiero ver las cosas como se vayan presentando tratando de ser consciente de la presencia y del amor de Dios y actuar con libertad para construir las cosas que quiero con la visión evangélica de la vida, tratando de corregir lo que tenga que corregir, construir lo que tenga que construir y las cosas que no pueda cambiar aceptarlas y ver que bueno podría sacar de ello. Antes tenia la manera de pensar en un Dios castigador que estaba pendiente del más mínimo error para castigarme, y hacía todo lo posible para vivir de acuerdo a su voluntad evitando cometer lo que es pecado, a Jesús lo veía con lástima por todo lo que hizo en la cruz y el fuerte castigo que recibió por la salvación de mi alma y sentía que tenía que seguirlo porque sentía que debía pagarle el favor, en fin por la manera de ver a un Dios castigador, vivía con miedo y con sentimiento de culpa, además uno tiende a ser más intolerante, amargado y criticador. Y lo peor del caso es que al mantener esa visión las tentaciones se hacen más intensa y la lucha interna agotadora, para caer en ellas al final, creándose así un circulo vicioso. Cuando cambié mi visión de Dios como lo presenta Jesús en los evangelios como un Padre (que por cierto da la impresión de ser distinto a como lo presentan en los otros escritos del A.T. o N.T.) en vez de sentir miedo , siento respeto, amor y confianza, en vez de culpa siento agradecimiento y me siento más libre, en vez de criticar y juzgar a los demás acepto las personas tal cual como son y tratando de ayudarlos a crecer y aceptando también las ayudas que me ofrecen, las tentaciones siguen estando allí pero confío en la misericordia y la fuerza del Espíritu Santo, y tiendo superar con más energía los momentos difíciles. En la vida siempre habrá todo tipo de momentos y circunstancias agradables y desagradables, felices y desdichados independientemente si uno es creyente o no, bueno o malo, y como dice San Pablo, no recuerdo ahorita en que carta lo dijo: que todos sufrimos, buenos o malos, pero que nosotros si sufrimos que sea por hacer el bien. Al fin y al cabo la lluvia cae para todos. Lo que llamamos castigo de Dios, es consecuencia de las transgresiones que cometemos contra la ley del amor y el alejamiento de Dios, y se nota sobre todo en el sufrimiento cargado con sentimiento de culpa. Si uno sufre, y sobre todo si se hace el bien, pero siendo consciente del amor de Dios sería más bien un momento de desierto para meditar en su amor y crecer espiritualmente.
21/05/14 2:58 PM
  
Raúl de Argentina
La nota 1 de "Luz del Mundo" de Benedicto XVI me parece especialmente significativa. El concepto erróneo según el cual "Un Dios amoroso NO CASTIGA", lleva inmediatamente a "Y si El no lo hace ¿quien soy yo para hacerlo?". Luego de lo cual se trata de evitar a toda costa todo castigo, aún los evidentemente necesarios. Así, se llegó a la situación TERRIBLE que se dió no solo en Irlanda (mencionada por Benedicto en el libro) sino en casi todo el mundo, donde sacerdotes abusadores eran advertidos, "mandados a reflexionar", reubicados, etc. Medidas ridículas tomadas para evitar el trago desagradable que era castigar como correspondía. Castigo necesario por AMOR a las víctimas y también al mismísimo culpable.
21/05/14 3:08 PM
  
Luis Fernando
Táctica para negar la evidencia. Ante la aplastante lista de citas de la Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, en las que se afirma explícitamente que Dios castiga, ¿qué hacen los que se empeñan pertinazmente en mantener la idea heterodoxa contraria? Buscan citas en las que para nada se dice que Dios no castiga.

Conclusión. No buscan la verdad sino la manera de intentar justificar sus errores.

Eso no es propio de católicos.
21/05/14 3:08 PM
  
Rafael
Acabo de oír el último podcast de Alejandro y creo que ya para él el caso se está convirtiendo en una obsesión. Además, confunde castigo con las pruebas que Dios manda que son en mucho casos purificaciones. Todos los santos han experimentado que para ascender espiritualmente deben ser despojados de todo aquello que lo impida. Eso muchas veces duele.
Pone un caso de una joven pareja que se casa con la idea de formar una familia numerosa y el esposo muere antes de nacer el primer hijo y pregunta si esto es castigo. Claro que no. ¿ Por qué no se pregunta si desde los ojos de Dios ese esposo estaba listo para irse al cielo o con su muerte Dios lo libraba de algún mal para su alma aunque su esposa y familiares no lo entiendan ?
21/05/14 4:10 PM
  
Daniel Lagos de Perú
Da pena y es muy pero muy triste ver a tanto defensor de lo indefendible (como lo es la EQUIVOCADA postura de que Dios no castiga) escribiendo y planteando cosas -que José Miguel ya a abordado y respondido- como gran descubrimiento.
En serio, ya lo he comentado internamente, pero de verdad, creo que tanto Bermúdez como los Bermúdez que aparecen por aquí con otro nombre, deberían hacer oración ante el santísimo antes de le volver a leer cada publicación de José Miguel al respecto, pues al parecer, están leyendo pero no entendiendo ni pío.
De lo contrario no me explico como siguen argumentando en base a cosas que José Miguel ya dejó clarísimas en sus anteriores post.
De verdad lamentable la falta de comprensión de lectura de muchos seguidores del Dios no castiga.
21/05/14 4:32 PM
  
cristhian lazo camero
lo mejor que puedo hacer es eliminar esta pagina dejar de verla y punto. no tengo porque escribir aca mi sobervia como muchos de presumir que saben. quien es este personaje? uno mas del monton opinando igual que toddos ustedes . yo apoyo 100% a alejandro bermudez porque el siempre ha sido fiel a las enseñanzas de la iglesia no tengo porque dudar de el y a los que no les agrada porque no acepta sus tonterias bueno pues piña.

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JM: No iba a dejar pasar comentarios como este, pero con este no me resisto. Resulta muy significativo.
21/05/14 5:05 PM
  
cristhian lazo camero
tu no eres apologista de verdad frank morera lo es. quieres ser conocido por lo menos no seas tan sucio y bajo de hacerlo queriendo hacer noticia con grandes como alejanddro bermudez que su nombre es conocido desde hace uff años cuando el ya era tu eras solo un niño que se jalaba los mocos

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JM: Mal le hace a su salud espiritual hablar como habla. Nadie duda aquí de la labor que han hecho Alejandro y Frank Morera al servicio de la apologética, y he sido yo uno de los que han compartido innumerables veces sus vídeos y programas. Pero en este punto están equivocados, y cuando se propaga un error se combate el error y no la persona, sin caer en el endiosmiento de las personas. Y ahora sí, como ha sido bastante grosero no le admitiré más comentarios, así que no se moleste en volver a comentar.
21/05/14 5:08 PM
  
Alejandro Colombia
JM excúsame si no he leído bien, he estado muy al pendiente de éste debate, pero te consulto si es posible sintetizarlo de esta manera: "Dios castiga, más allá de las penas del infierno, PERMITIENDO el mal físico con finalidades de Justicia"?? O podemos afirmar que Dios, además de permitir, ejecuta directamente castigos?. Sabemos que el demonio constantemente procura el mal para nosotros; luego, ¿el castigo viene siendo una suspensión de la protección de Dios contra el mal? o más bien un mal físico querido por Dios y originado en Él como consecuencia de nuestros errores?. Estas consultas, quizás tontas, son solo para profundizar, pues en su integridad coadyuvo tu postura en el debate.

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JM: Síes posible sintetizar todo. Aunque el primer artículo de esta serie ya lo hace bien.
21/05/14 5:19 PM
  
Luis Fernando
cristhian, lo siento mucho, pero los sacerdotes y obispos que publican en esta página no quieren que la cerremos.

Así que apoye usted a quien quiera al 100%, que nosotros seguiremos siendo fieles al 100% en lo que enseña la Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Por algo somos católicos.
21/05/14 5:23 PM
  
Luis Fernando
Conviene tener muy claro que el hecho de que Dios castigue, cosa que afirma con claridad prístina e irrebatible la Escritura, la Tradición y el Magisterio -únicas patas seguras para permanecer en pie como católico- no significa que todas las cosas que le pasen a los hombres y que les causen sufrimiento son por castigo de Dios.

En el caso de los cristianos, sabemos de sobra que Dios permite que pasemos por pruebas para que nuestra fe crezca. A veces esas pruebas se convierten en verdaderas cruces. Y no son castigo de Dios.

¿Cómo sabemos cuándo es un castigo o una prueba? Depende de cada caso. Por ejemplo, sabemos que lo de Ananías y Safira fue castigo porque así lo indica la Escritura. Sabemos que la mudez temporal del padre de San Juan Bautista también fue castigo porque así lo indicó el ángel. Pero cada caso es un mundo. Hace falta mucho discernimiento espiritual para saber si Dios te está castigando para corregirte o simplemente permitiendo que pases una prueba para aumentar tu fe. Sea una cosa o la otra, lo cierto es que Dios lo hace o lo permite por nuestro bien.

De todas formas, no es eso lo que se discute. El tema es si Dios castiga, no si en un caso concreto se trata de un castigo o de otra cosa.
21/05/14 5:28 PM
  
Hernán


Recuerdo que en alguna ocasión Patrick Madrid dejó un comentario aquí en InfoCatólica; mas no recuerdo en cuál blog fue.

Sería bueno que Madrid interviniera a plasmar su aportación, que seguramente estaría favor de la posición de: Dios sí castiga.
21/05/14 5:55 PM
  
Carlos Fuentes
Me cuesta entender la obstinación de Alejandro. Parece como si hubiera lanzado la frase "Dios no castiga" y luego, cuando le objetaron que no era tan así, en lugar de rectificar, se puso a buscarle justificaciones, cada vez más inverosímiles. Pero claro, no ha podido argumentar bien ni ha encontrado fuentes en su apoyo.

Yo el único sentido que le puedo ver a la frase "Dios no castiga" es que Dios no está obligado a castigar en esta vida. Fuera de eso, está claro que Dios puede castigar en esta vida (y también en la otra) si así lo estima necesario o conveniente, y en este sentido, es correcto decir que "Dios castiga" y no hay que escandalizarse de que así sea.

Por ello es que estoy de acuerdo con JM, aunque a lo mejor diría "Dios puede castigar" en vez de "Dios castiga" para evitar que deformen lo que se quiso decir.
21/05/14 6:05 PM
  
JOSE TONACATL MONTES
Por la dureza de nuestro corazon no aceptamos que Dios, Padre de todos nosotros y creador del universo, nos castiga o corrige y nò màs allà de lo que somos capaces de soportar
21/05/14 6:08 PM
  
Néstor
Muy bien, pero hay que precisar que el castigo sí es un mal, y que Dios sí lo quiere, si bien, como se dice en el texto, indirectamente y "per accidens", en orden a un bien que sí quiere directamente y "per se", que es el restablecimiento del orden de la justicia, perturbado por el pecado, por un lado, y por otro lado, la corrección del pecador si el castigo es aplicado en esta vida, o la purificación, si es aplicado en el Purgatorio.

Por eso Santo Tomás, en la parte de la Suma citada en el "post", dice que el bien directamente querido por Dios en ese caso es

“el orden de la justicia, que exige que los delincuentes sean castigados. Según esto, Dios es autor del mal que es la pena. Pero no del mal que es la culpa por el motivo que antes hemos aducido.”

Donde se ve que el Aquinate dice que el castigo o pena es un mal (físico, no moral, se entiende) y que Dios lo causa y por tanto lo quiere (indirectamente, como ya se dijo).

Y es que un castigo que no es bajo algún punto de vista un mal, no es castigo, obviamente. Por tanto, decir que el castigo no es un mal y decir que Dios no castiga en el fondo es lo mismo.

Saludos cordiales.

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JM: Muchas gracias por la puntualización. Luego hago los ajustes.
21/05/14 6:41 PM
  
orlando heredia
que hizo ver la santisima virgen a los niños en Fatima y en Garabandal: El castigo eterno. Dijo en garabandal: vendra el aviso el milagro y el castigo, a niños se los hizo ver!
21/05/14 6:53 PM
  
NJosC
Luis Fernando, me parece muy buena aclaración.

Parte del problema es que no queremos admitir que no siempre podemos comprender cómo Dios administra sus bienes en todos los casos. Y que siendo limitados no podemos ponernos a valorar la razón de una pena, un dolor y una mal sino sólo bajo el punto de que "Dios es bueno" y si es una prueba, un castigo o sólo una oportunidad para hacer méritos, al final redunda en un bien para uno, no en un mal.

Querer condicionar el "Dios es bueno y me ama" a "Por eso no me castiga" es querer condicionar su bondad a un modo de pensar personal y subjetivo y no a lo que nos ha revelado.

P.s: No conocía este blog hasta esto. Bendito debate.
21/05/14 7:06 PM
  
   
¿Ya mencionaron a otra ‘delirante’: La Santísima Virgen?

“Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre”

Fátima, 13 de Julio de 1917

“El Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes.”

Akita, 13 de Octubre de 1973

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JM: El tema de las revelaciones privadas si se mencionó en las entregas anteriores.
21/05/14 7:07 PM
  
Ikari
Creo que ya vas acumulando unos buenos temas para la próxima edición del libro o un nuevo volumen. Gracias por compartir tan buena información.

Saludos

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JM: Efectivamente.
21/05/14 7:53 PM
  
Ricardo de Argentina
Raúl de Argentina ha mencionado algo que, mutatis mutando, podría explicar perfectamente la inacción desconcertante de los pastores de la Iglesia a la hora de aplicar los merecidos castigos a los eclesiásticos y seglares que les están subordinados.
Inacción que ya está próxima a cumplir el medio siglo, si es que no lo ha cumplido ya.

CASTIGO = MAL
Este error es un "dogma" para el mundo. O sea, cosa que no se discute. De ello habló "Sev" en el comentario de las 9:26 am.
Sabrá Dios si lo que ha sucedido es que este grave error de origen mundano se ha colado entre los pastores, neutralizándoles severamente la capacidad de gobierno de la grey a él confiada.
Por lo pronto vemos que sí se le ha colado a Bermúdez, embarcándolo en una disputa que cada vez se le hace más insostenible.
21/05/14 8:02 PM
  
Eduardo
"El justo se salva a duras penas" 1 Pedro 4:18
21/05/14 8:05 PM
  
Eduardo
Tengo una duda. Si Dios no quiere el mal moral ni per se ni per accidens, ni como fin ni como medio. por que permite el mal moral?. Es evidente que existe el mal moral, cuando el hombre hace mal uso de su libre albedrío.

Podria decirse que Dios quiere el mal moral per accidens como medio para que el hombre ejerza su libre arbitrio? Porque lo que quiere Dios que no pase no pasa.

Estoy confundido.

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JM: En las notas (abajo) está explicado en la obra de Filosofía elemental citada. Si luego de leerla sigue confundido vuelve a poner un comentario y con gusto le intento aclarar la duda.
21/05/14 8:15 PM
  
eltorito
¡Gracia y Paz!
Del catecismo de la Iglesia Católica:

1453 La contrición llamada "imperfecta" (o "atrición") es también un don de Dios, un impulso del Espíritu Santo. Nace de la consideración de la fealdad del pecado o del temor de la condenación eterna y de las demás penas con que es amenazado el pecador... etc.

En verdad espero que, en la búsqueda de la verdad que se nos ha sido revelada, nos afirme con una fe mas madura y nos conduzca a una caridad mas perfecta.

eltorito
21/05/14 8:36 PM
  
Ricardo de Argentina
Teniendo en cuenta la acertada acotación de Néstor acerca de que el Castigo, por su propia esencia, es un Mal, creo que mi comentario mejoraría si cambio "Castigo = Mal"(error mundano) por lo que sigue:

CASTIGO = MAL PER SE (error mundano)
O sea, mal por sí mismo. Mal buscado para hacer el mal. ¡Eso es un error!

En cambio lo correcto, lo verdaderamente católico, es afirmar lo siguiente:

CASTIGO = MAL PER ACCIDENS
O sea, un mal que busca restablecer el equilibrio roto por la infracción (pecado) mediante una retribución proporcionada. Esto en primer lugar.
Y en segundo lugar y dependiendo de la Libertad del pecador, busca su arrepentimiento, dándole ocasión de realizar un excelente negocio: cambiar un mal finito padecido, por uno infinito que se libra de padecer.
21/05/14 8:43 PM
  
Miguel Angel Rangel
El análisis al que llego es que definitivamente Dios no castiga en el sentido parental del término. Somos nosotros quienes al alejarnos del Bien confrontamos las consecuencias de nuestros actos y emociones ligadas al ego.la interpretación literal de castigos enviados por Dios no aplican. Nuestra soberbia al exigir libre albedrío es respetada hasta la última coma por nuestro padre.

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JM: ¿Y cómo explica los ejemplos citados del NT? ¿Cómo confronta los textos de la Escritura y del Magisterio que explícitamente enseñan que Dios castiga? No se trata de meramente decir que son "citas", sino de ofrecer una explicación satisfactoria.
21/05/14 9:24 PM
  
Luis Fernando
Os aseguro que Dios respetó hasta la última coma el libre albedrío de Adán y Eva, y cuando pecaron, los castigó expulsándoles del paraíso.

Y ahora vendrá alguno diciendo que eso no era un castigo.
21/05/14 10:13 PM
  
Manuel
Y dentro de la Enciclopedia Católica en el apartado de castigo temporal se dice:

"Castigo Temporal


Ese castigo temporal se debe al pecado, incluso después que el pecado mismo haya sido perdonado por Dios, lo que es claramente la enseñanza de las Escrituras. Sin dudas, Dios sacó al hombre de su primera desobediencia y le dio el poder de gobernar sobre todas las cosas (Sab. 10,2), aunque aún lo condenó a "comer el pan con el sudor de su frente" hasta que vuelva al polvo. Dios perdonó la incredulidad de Moisés y de Aarón, pero en castigo los mantuvo lejos de "la tierra prometida" (Num. 20,12). El Señor alejó el pecado de David pero la vida del niño fue confiscada porque David hizo que los enemigos de Dios blasfemaran Su Santo Nombre (2 Reyes 12,13-14). Tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento, el acto de dar limosna y el ayuno y en general los actos penitentes son los frutos reañes del arrepentimiento (Mt. 3,8; Lc. 17,3; 3,3). Todo el sistema penitencial de la Iglesia da testimonio de la presunción voluntaria de hacer obras penitentes como siempre parte del verdadero arrepentimiento y el Concilio de Trento (Ses. XVI, can XI) nos recuerda la creencia que Dios no siempre remite todo el castigo debido al pecado junto con la culpa. Dios requiere satisfacción y castigará el pecado, y esta doctrina involucra como consecuencia necesaria la creencia que el pecador al fallar en hacer penitencia en esta vida, puede ser castigado en la próxima y así no ser alejado eternamente de Dios."
21/05/14 10:17 PM
  
Koko
Estuve leyendo el articulo y lo subscribo al 100%. Alejandro Bermudez es una persona que no da su brazo a torcer facilmente.

Recuerdo que me falto al respeto en Twitter y me llegó a bloquear. El asunto era que---EDITADO---

Me parece que el se cree que es el único que posee la verdad absoluta. En realidad a Bermudez le falta formación teologica y humildad para aceptar que está equivocado. Que yo sepa no tiene ninguna licenciatura en teologia y sin embargo se erige en maestro como si su enseñanza fuera infalible.

Señor Bermudez bajese del pedestal y reconozca que está equivocado. La virtud más necesaria a la hora de enseñar la doctrina católica es la humildad.

Un saludo

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JM: Lo siento, he tenido que eliminar un trozo del comentario porque no puedo permitir críticas no relacionadas al tema.
21/05/14 10:17 PM
  
Franco
José

Si alguna vez no se te ocurre nada para un post, podés poner dos comentarios al azar de ésos que dicen: "Dios no castiga, es el hombre el que se autocastiga", y que los lectores busquemos las 7 diferencias.
Tendríamos entretenimiento para rato.
21/05/14 10:17 PM
  
Daniel Lagos de Perú
Y salió el último punto de vista de Bermúdez.
Como dijo el padre Santiago Martín cuando refutó a Krasper: No se puede hacer teología basándose solo en razones lagrimójenas. Y este último punto de vista de Alejandro Bermúdez parece una novela Mexicana, llena de razones hipotéticas que te llevan al llanto, pero nada de profundidad basada en el Magisterio, la Tradición, Los Santos Padres, etc.
Lo bueno es que a prometido no tocar este punto en 5 o 10 años (así no sigue llevando a nadie al error), lo malo es que SIEMPRE trato de justificar su error y nunca buscó la verdad.
21/05/14 10:26 PM
  
Luis E
Ya se confrontaron, ya discutieron, cuando rezan?
21/05/14 10:47 PM
  
Alf_3
Creo hay varios comentaristas que NO ven la diferencia entre 'consecuencia del pecado' y castigo de Dios.
Si robo, puedo ir a la cárcel.
Si voy con una prostituta, puedo contagiarme de enfermedad venérea.
Estas serían consecuencias del pecado.
Si confieso mis pecados correctamente, el sacerdote me impone la ´penitencia' - para desagraviar al Señor.
Aparte de esto, Dios me puede castigar, si así lo considera Él.
Si yo me doy cuenta, o no, de que es un castigo. No importa. Lo que debo es aceptarlo como parte de mi cruz. Y suponiendo que yo me diera cuenta clara de que es un castigo por mi pecado, con mayor razón, aceptarlo.
Y no cabe que se diga que como Dios me ha presionado, lastimó mi libre albedrío. Esto podría ser válido para los de Derechos Humanos.

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JM: Lo que menciona es precisamente la existencia de una pena ontológica por el pecado, y una pena jurídica. El padre José María Iraburu, y el padre José Rivera -en proceso de beatificación- lo explican muy bien en su libro:

Sintesis de espiritualidad Católica - Penitencia
21/05/14 11:38 PM
  
Felipe de España
Respuestas extraídas del Catecismo de San Pío X:

¿Cuál fue el castigo de Adán y Eva? - Adán y Eva perdieron la gracia de Dios y el derecho al cielo; fueron lanzados del paraíso terrenal, sujetos a muchas miserias en el alma y en el cuerpo y condenados a morir.

¿Qué nos enseña el séptimo artículo: desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos? - El séptimo artículo del Credo nos enseña que al fin del mundo Jesucristo, lleno de gloria y majestad, vendrá del cielo para juzgar a todos los hombres, buenos y malos, y dar a cada uno el premio o el castigo que hubiere merecido.

Si todos, inmediatamente después de la muerte, hemos de ser juzgados por Jesucristo en el juicio particular, ¿por qué todos hemos de ser juzgados en el juicio universal? - Hemos de ser juzgados todos en el juicio universal por varias razones: 1ª., para gloria de Dios; 2ª., para gloria de Jesucristo; 3ª., para gloria de los Santos; 4ª., para confusión de los malos; 5ª., finalmente, para que el cuerpo tenga con el alma su sentencia de premio o de castigo.

¿Es grave pecado el escándalo? - El escándalo es pecado grave porque tiende a destruir la obra más grande de Dios, que es la Redención, con la pérdida de las almas; da la muerte al alma del prójimo quitándole la vida de la gracia, que es más preciosa que la vida del cuerpo, y es causa de una multitud de pecados. Por esto amenaza Dios a los escandalosos con los más severos castigos.

¿Qué hemos de hacer para guardar el sexto y noveno mandamientos? - Para guardar el sexto y noveno mandamientos hemos de orar con frecuencia y de corazón a Dios, ser devotos de la Santísima Virgen María, Madre de pureza, acordarnos de que Dios nos ve, pensar en la muerte, en los divinos castigos, en la Pasión de Jesucristo, refrenar nuestros sentidos, practicar la mortificación y recibir a menudo y con las debidas disposiciones los santos sacramentos.

¿Por qué se dice que estos pecados claman al cielo? - Dícese que estos pecados claman al cielo porque lo dice el Espíritu Santo, y porque su iniquidad es tan grave y manifiesta que provoca a Dios a castigarlos con los más severos castigos.

¿Qué cosas propone la Iglesia a nuestra consideración en los divinos oficios de las semanas de septuagésima, sexagésima y quincuagésima? - En los divinos oficios de la semana de septuagésima, la Iglesia nos representa la caída de nuestros primeros padres y su justo castigo; en los de sexagésima, el diluvio universal, enviado por Dios para castigo de los pecadores, y en los tres primeros días de la semana de quincuagésima, la vocación de Abrahám y el premio dado por Dios a su obediencia y a su fe.

¿Qué hace la Iglesia el día de San Marcos y los tres días de Rogativas menores? - El día de San Marcos y los tres días de rogativas menores hace la Iglesia procesiones y rogativas solemnes para aplacar a Dios y hacerle propicio, a fin de que nos perdone los pecados, aparte de nosotros sus castigos, bendiga los frutos de la tierra, que empiezan a aparecer y provea a nuestras necesidades, así espirituales como temporales.

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(¿Quién se atrevió a decir que Dios no castiga?. Quien afirma tal cosa contradice flagrantemente el Magisterio de la Iglesia, la Sagrada Tradición y las mismas Escrituras.)
22/05/14 12:19 AM
  
sergio
El pecado nos aleja de Dios
la consecuencia del pecado es muerte
es lo que entiendo

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JM: Y eso es cierto, pero eso no contradice que Dios pueda enviar castigos temporales si así lo determina.
22/05/14 12:24 AM
  
Catholicus
Alejandro seguramente alegará que Dios había elegido revelarse así dado que el pueblo no podía ni tenía la capacidad de comprender a Dios,
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Si diejese eso va derecho a otra herejía. Gorda.

Dios se muestra tal y como es. Cuestión de veracidad.

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JM: Bueno, no entro yo a juzgarle pero eso sí fue lo que ya dijo en uno de sus podcast previos.
22/05/14 12:46 AM
  
Alberto Ch. F.
Mi saludo JM.
Estoy deacuerdo con lo que expones.
Leyendo tu bio, me causa grata sorpresa que eres compatriota, y mis hijos y esposa son de tu misma tierra.
En muchas ocasiones la polémica sana instruye mucho, como lo es en este caso, aunque a veces parezca salir de márgenes.
Te tendré presente en mis oraciones, al igual que a Alejandro Bermúdez.
Hacen falta muchas personas como ustedes dos dentro de la Iglesia.
Ojalá algún día Dios permita conocernos.
Que tengas Paz.

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JM: Muchas gracias Alberto, lo mismo digo.
22/05/14 2:09 AM
  
Rolando
Gracias por esta serie de artículos tan buenos, por lo menos las barrabasadas de Alejando Bermúdez han servido para un bien mayor.

No logro comprender porque no se ha retractado, no se trata de ganar sino de demostrar lo que enseña la Iglesia y eso está más claro que el agua. No me preocupara si no tuviera esa fama que hace a tantos caer en el error por su culpa.

Si la Biblia, los padres de la Iglesia, la Tradición, los santos y el Magisterio no le valen entonces ha dejado de ser católico aunque sea un poquito y sin darse cuenta que es lo más triste.
22/05/14 2:50 AM
  
Xaberri
¿Un mal que Dios pretende?. Por favor, descanse.

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JM: En todo caso será Santo Tomás, o los autores de los manuales de teología y filosofía con aprobación eclesiástica en los que me he basado. Pero algunos parece que no se enteran.
22/05/14 3:40 AM
  
Juan Carlos Jocop Arriola
Estimados hermanos y amigos. Creo que nos estamos ahogando en un vaso de agua, basta ver el contexto de donde inició la discusión. Los videos y argumentos publicados por Alejandro Bermudez no desestiman/hacen de menos/omiten la justicia de Dios (sino ni existiera el estado del purgatorio como parte de ésta). Más bien el sentido/propósito del tema "Dios no castiga" va en el sentido para aquellos fatalistas/radicales que inculcan miedo a las personas por cualquier evento natural, como decimos acá (ven micos aparejados por todos lados). Por otro lado, la apologética dada por José Miguel lo confirma y complementa la "figura" de Dios: que así como es amoroso, también es justo.

Saludos cordiales

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JM: Alejandro no sólo discute si los desastres naturales pueden ser interpretados como castigo o no, niega explícitamente que Dios pueda castigar o enviar castigos temporales si así lo determina y cae luego en errores muy graves al intentar justificarlo.
22/05/14 4:02 AM
  
Felipe de España
Algunos comentaristas pedían la opinión de algún teólogo. Como algunos podrían pensar que el comentario del P. Iraburu en favor de la tesis presentada por J. M. Arráiz era parcial, pues aquí tienen la del reputado teólogo brasileño P. Paulo Ricardo.

https://padrepauloricardo.org/episodios/deus-castiga

Padre Paulo Ricardo de Azevedo Júnior, nació el 07 de noviembre de 1967, en Recife/PE. Ingresó al seminário en 1985 y fue ordenado sacerdote el día 14 de junio de 1992, por el Bienaventurado Papa Juan Pablo II. Licenciado en Filosofia por las Faculdades Unidas Católicas de Mato Grosso, consiguió el bachiller en Teologia y la maestría en Derecho Canónico por la Pontifícia Universidade Gregoriana, en Roma.

Fue miembro del Consejo Internacional para la Catequesis de la Santa Sede (Congregación para el Clero), por dos periodos consecutivos. Se licenció en las Faculdades de Filosofía e de Psicología de la Universidad Católica Dom Bosco, y en el Instituto Regional de Teología, ambos en Campo Grande/MS y también en el Studium Eclesiástico Dom Aquino Corrêa, en Cuiabá/MT (1999-2012). Desde 2011, enseña Teología en el Instituto Benedicto XVI, en la Diocesis de Lorena/SP.

Durante quince años fue rector del Seminario Cristo Rei de la Arquidiocesis de Cuiabá, en Várzea Grande/MT y, actualmente, es vicario de la Parroquia Cristo Rei, en la misma ciudad.

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(Traducción del texto portugués)

Muchos dicen que el Dios del Antiguo Testamento era sanguinario y lleno de ira. Atribuyen a Dios una especie de esquizofrenia al intentar contraponer el Dios del Nuevo Testamento con el del Antiguo.
Como si hubiera una alteración en Su personalidad, de repente, el Dios sanguinario se volvió Dios misericordioso. ¡No! Dios no cambia. Él es perfecto desde toda la eternidad. Es el mismo Dios que se presenta, ya con su rostro celoso y encolerizado, ya con su rostro misericordioso y salvífico. Lo que en principio puede parecer contradictorio está en perfecta sintonía con toda la historia de la salvación. La verdad es que SÍ, Dios castiga. Y lo hace no porque sea un Dios malo, al contrario, justamente por ser un Dios de amor es que corrige a sus hijos. La cuestión a entender es en qué consiste la corrección divina.

El gran Doctor de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, en su famosa obra Suma Teológica, al hablar sobre la venganza explica en qué cosiste el castigo divino. Para él la venganza tiene una connotación distinta de aquella que es comprendida en la actualidad, en tanto que en el lenguaje moderno venganza representa un acto de furia contra alguien que nos haga mal, mientras que para Santo Tomás, adaptándolo a nuestro lenguaje, se trata de un castigo inflingido para la conversión de un pecador.

Sabemos que Dios ama al hombre y quiere salvarlo (cfr. Jn 3,16), así como un padre amoroso permite el sufrimiento para que el hijo vuelva a Él, pues en esto consiste la salvación. Son innumerables los casos de conversión ocurridas después de un gran sufrimiento, pérdida o enfermedad. También es verdad que Dios procura atraer al hombre con vínculos humanos de amor, pero ni siempre funciona, ni siempre el lenguaje del cariño es entendido, y en esos casos, es necesario que el recto camino sea enseñado por medio de la disciplina.

Santo Tomás afirma que Dios administra la cuestión del sufrimiento de la humanidad casi de la misma forma en que el hombre administra un sistema penal, o sea, penalizando a las personas primero para que se conviertan y segundo para evitar dificultades en la sociedad. Para él lo que justifica el castigo es la intención.

"La venganza se lleva a cabo mediante algún mal penal impuesto al pecador. Por consiguiente, en la venganza se debe tener en cuenta la intención del vengador. Pues si lo que principalmente intenta es el mal de aquel de quien se venga y en él se complace, eso es totalmente ilícito; porque gozarse del mal de otro es odio, opuesto a la caridad con que debemos amar a todos los hombres. Ni vale el que alguien se excuse diciendo que intenta causar un daño a quien injustamente se lo causó a él, como tampoco queda uno excusado por odiar a quien lo odia." (Suma Teológica II-II, q. 108, a. 1)

Por lo tanto, es lícito castigar cuando la intención es salvar al transgresor, para corregir al descarriado y convertir al pecador, pero nunca motivado por el odio irracional que desea la destrucción y la muerte.

En el caso de los correctivos divinos, porque Dios es Sumo Bien, sabemos que todo lo que Él hace concurre para el bien de sus hijos. Es necesario percibir en las desventuras de la propia vida el cuidado y el amor de Dios, notar que Su misericordia muchas veces se manifiesta en forma de corrección. Eso ocurre por motivos simples, pero contundentes: Él ama a sus hijos y quiere el bien y la salvación de todos.

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Traducción del video a partir del min. 7:34

San Máximo el Confesor, gran monje de oriente, él decía una frase extraordinaria... mirando el contexto de los monjes orientales que hacen aquella oración monóloga del nombre de Jesús en la que ellos en todo momento piden piedad a Dios Kyrie Eleison, Kyrie Eleison, clamando la misericordia de Dios... San Máximo dice así: los idiotas claman la misericordia de Dios el día entero y cuando ella aparece no la reconocen.

O sea, a veces la misericordia de Dios se está manifestando exactamente en alguna amargura, dificultad... Voy a usar la palabra, que a todos nosotros es políticamente incorrecta, pero la voy a decir... a través de algún castigo que Dios le envió a Ud. Porque Él le ama a Ud. Ud. clama la misericordia de Dios que se presenta en un castigo para salvar su alma, y algunas veces Ud. no la reconoce.

Reconozcamos la presencia de Dios no solamente en la bendiciones y gracias que recibimos sino también en la capacidad que Él tiene de darnos límites y límites bien claros... para nuestro bien, para nuestra salvación y por amor a nosotros.

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22/05/14 4:14 AM
  
Leopoldo Quezada
Encontré algo interesante para aportar a este debate. Santo Tomás de Aquino en su Comentario a la carta a los Hebreos -"porque el Señor al que ama le castiga". Señala la causa de la corrección; porque, así como dice el Filósofo que la palabra castigo indistintamente se usa hablando de los niños y de la concupiscencia, ya que llamamos casto a aquel cuya concupiscencia ha sido castigada; lo mismo a un niño bien educado se le llama castigado -que ha menester de freno lo que se va de suyo al desenfreno-; de la misma condición, por su natural tendencia, niños y concupiscencia, han menester corrección y de cuerda buenos tratos, por seguir sus arrebatos. De suerte que el que castiga, si castiga, lo hace para que no se vaya uno a lo malo; y "atento a que los sentidos y pensamientos del corazón humano -como dice el Génesis- están inclinados al mal desde su mocedad", por eso el Señor nos castiga, para apartarnos del mal. Y en esto consiste el castigo: en los azotes que nos da, no por cierto para condenarnos, mas para salvarnos; de donde dice: "azota a todo el que recibe por hijo". Por consiguiente, a los que no les menudea el rebenque no puede contárseles en el número de los hijos (Ps 72); de donde es como una señal de eterna reprobación (Ez,16). Mas no hay que admirarse si a todo hijo adoptivo lo maltrata con azotes, cuando el propio y natural así lo trató, tan mal (Lc 24). (No pude incluir link)
22/05/14 4:28 AM
  
Nicolás Cisneros
A los últimos argumentos de Alejandro que giran alrededor del hecho de que Dios permita el sufrimiento en personas buenas y el bienestar a personas malas, se puede responder los que un sabio sacerdote le dijo a Santa Liduvina: "Dios al árbol que más lo quiere más lo poda, para que produzca mayor fruto y a los hijos que más ama más los hace sufrir". Ejemplos como el anterior abundan, y no hace falta citarlos si se tiene un mínimo conocimiento de la teología y el sentido cristiano del dolor.
22/05/14 4:58 AM
  
Nicolás Cisneros
Alejandro se cuestiona sobre quién puede diferenciar un castigo de una prueba, concluyendo de esta manera que no puede ser castigo si el castigado no sabe la causa de su castigo (o por lo menos eso dio a entender).
Mi opinión a este respecto es que Dios puede mandar un mal físico a una persona mala en orden a orientarlo hacia Sí, como es el caso de las innumerables personas que encontraron a Dios en una enfermedad, crisis o sufrimiento. (sin embargo creo que este tema es de gran complejidad teológica como para resolverlo en estas breves palabras).
22/05/14 5:19 AM
  
Nicolás Cisneros
En otras palabras: El mal en el mundo es causa del libre albedrío, el cuál Dios respeta hasta sus últimas consecuencias. No se trata, pues, de que Dios va a castigar a todo el mundo de acuerdo al mal que haya causado. Mas bien lo castiga para encaminarlo hacia Sí, y lo hace en su infinita sabiduría de la contingencia y por tanto, de la justicia.
22/05/14 5:31 AM
  
Cristina de San Pedro
Estimados amigos:
Todos tenemos claro que Dios es remunerador, premia a los buenos y castiga a los malos. Mi mamá decía: Dios castiga sin palo y sin cuarta, así es que a portarse bien.

Ya dejen en paz al pobre Alejandro, es un hombre que ha hecho el bien desde dónde está, no se vale faltar a la Caridad enarbolando la Verdad.

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JM: Puede ser que usted lo tenga claro, pero no todos lo entienden tan bien.

Nadie cuestiona el ministerio y trabajo de Alejandro en la Iglesia, pero una cosa es eso y otra dejar de analizar los argumentos que viene proponiendo en su programa, que urge corregir porque a cada nuevo podcast comete más errores que en el anterior.
22/05/14 5:56 AM
  
Edwin
solo me queda duda cuando Alejandro menciona que si Dios nos envía un castigo en vida como podemos discernirlo? porque a muchas personas malas en apariencia no les pasa nada -materialmente-?

gracias

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JM: Ese argumento está en el podcast siguiente a los dos que estoy analizando a esta y la siguiente entrega, por lo que pienso dedicar un post entero a analizarlo en detalle, después del siguiente a este. Lo que pasa es que yo voy más lento en la publicación de artículos y no llevo el mismo ritmo de los podcast, pero no habrá punto que no trate.
22/05/14 6:40 AM
  
Catholicus
"la justicia es «inseparable de la caridad»[1], intrínseca a ella." Deus Caritas est


22/05/14 9:36 AM
  
Catholicus
"El amor paterno de Dios no excluye el castigo, aunque éste se ha de entender dentro de una justicia misericordiosa que restablece el orden violado en función del bien mismo del hombre (cf. Hb 12, 4-11)."

JUAN PABLO II .AUDIENCIA. Miércoles, 29 de Setiembre 1999


De ACIPRENSA. Catecismo Básico :

La Vida Eterna

64

En la hora de la muerte, los que están totalmente limpios de pecado van al cielo para siempre.

Los que mueren en gracia de Dios, pero con alguna mancha de pecado o deuda por los pecados perdonados, antes van al Purgatorio para purificarse totalmente.

Los que mueren en pecado mortal, y por tanto separados de Dios, van al infierno, donde serán castigados eternamente por haber rechazo a Dios.

¿Qué es el juicio particular?

El juicio particular es el que Dios hace al hombre, inmediatamente después de su muerte, para darle premio o castigo según sus obras.

.... ¿A que llama la Iglesia Purgatorio?

La iglesia llama purgatorio a la purificación de los que mueren en gracia de Dios, sin haber satisfecho por sus pecados; con un castigo distinto al de los condenados, se prepara para entrar en el cielo.
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Graciosa una agencia donde en una página auncian una cosa, y el director en otra la niega completamente
22/05/14 10:09 AM
  
Luis Enrique
En este articulo en particular y en los comentarios no hay referencias a los evangelios. En los evangelios Jesús critica fuertemente la idea de que los males físicos sufridos sean enviados por Dios, ya sea como castigo o como prueba.

----EDITADO----

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JM: Su comentario duplica la longitud máxima permita para los comentarios, ahora, el análisis de los textos que propone hay que buscarla no sólo en es artículo en particular, porque precisamente para eso es que estoy escribiendo una serie y no analizo todo de una vez.
22/05/14 10:43 AM
  
Jose B. Ibarra.
Tome estas notas de Corazones.org sobre el tema.
Dios es Amor y también Justicia. Es reconocerlo y tener Temor de Dios
El infierno y el purgatorio son realidades.
Cuando Dios castiga es por nuestro bien!
Jesucristo a Santa Catalina de Siena:
"A ninguna criatura se le priva de mi providencia, porque todas las cosas están invadidas por ella. Le parecerá algunas veces al hombre que es crueldad que yo mande granizo o tempestades, o rayos sobre mis criaturas, juzgando que yo no he velado por su salud. Y lo he hecho para librarle de la muerte eterna, aunque le parezca todo lo contrario. Los mundanos en todo quieren condenar mis obras y entenderla conforme a su bajo entendimiento... Por eso aborrecen lo que tendrían que reverenciar. Como soberbios se atreven a juzgar de mis ocultos juicios, que son todos rectos. (Santa Catalina de Siena. Doctoras de la Iglesia. Páginas 126 y siguientes. Antonio Royo Marín, BAC).

San Alfonso Maria de Ligorio: "Dios... aguarda pacientemente hasta que se cumpla la medida de los pecados, y a partir de este día ya no espera, sino que castiga." [San Alfonso, Doctor de la Iglesia, patrono de los profesores de teología moral: Sermones Abreviados. Parte I, serie IV, sermón 33, punto I.]
Esto segundo fue lo que me paso a mi en mi pecado de Adulterio!

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JM: Con textos como ese podríamos escribir libros para llenar una Biblioteca, y son muy oportunos aunque Alejandro los rechace alegando que son citas.
22/05/14 11:33 AM
  
Eagleheart
Alejandro menciona que bueno, no se ve el castigo de Dios en algunos pecadores que terminan sin complicación aparente.

A eso, yo le digo que el peor castigo de Dios que puede haber en esta vida es lo que expresa la Escritura como:

- Yo endureceré el corazón del Faraón (Ex 7, 3-4).

Es decir, Dios puede negar su Gracia al pecador, precisamente porque es algo gratuito y según el Juicio de Dios, puede no darla a quien haya abusado de ella o lo pone en una situación tal que para que aproveche la Gracia, el pecador tenga que mostrar un gran amor.

Y por si Alejandro alega que son cosas del Antiguo Testamento, este tema se retoma en la Carta a los Romanos:

- Pues dice la Escritura a Faraón: Te he suscitado precisamente para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea conocido en toda la tierra. Así pues, usa de misericordia con quien quiere, y endurece a quien quiere. (Romanos 9, 17-18).

Salu2. Paz y Bien.
22/05/14 12:36 PM
  
M.
El argumento de A.B. es tan endeble que se puede extrapolar a cualquier atributo divino conocido analógicamente por nosotros y llegar a conclusiones negativas, lógicamente equivalentes aunque erróneas, como: Dios no corrige; Dios no “misericordea”; Dios no gobierna el mundo con sabiduría; Dios no recompensa a los justos.

En el N.T. tenemos a Jesucristo –que es Dios- castigando a los mercaderes del templo, con ira santa (no como la nuestra, que suele ser desordenada), empleando la fuerza física látigo en mano. La exégesis del episodio no es mía sino de Santo Tomás.

A.B. cae en estos errores buenistas por reemplazar al tomismo por filosofías vaporosas. Lo sorprendente del caso es que las respuestas a sus argumentos están contenidas en obras elementales de apologética (v. Hillaire, “La religión demostrada”), en manuales de teología (v. Royo Marín, Ibáñez Mendoza, González Álvarez) y en monografías que tratan sobre la Providencia (Garrigou-Lagrange) y el Mal (Journet).

La tesis de A.B. no es un error de poca importancia ni una mera disputa de escuelas sobre cuestiones opinables. Tan serio es el error que dio lugar a una acusación formal ante la Inquisición, que entre otros errores, imputaba el siguiente: “Negáis, que Dios castiga en este mundo con penas temporales”.

Saludos.

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JM: Completamente de acuerdo. Gracias por su aportación.

Por cierto, podría dar más detalles del caso que menciona ante la Inquisición?
22/05/14 12:57 PM
  
Nacianceno
A mí todo este show, tanto de su lado Sr. Arráiz, cómo del lado de Alejandro Bermudez, ya me empieza a causar molestia, invertir tiempo y recursos en esto.

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JM: Si esto le parece un "show" y ya le causa molestia, la solución es muy sencilla habiendo tanto que puede hacer e incluso leer en todo Internet. Así que basta que no venga ni lea. No hay por qué ser masoquista.
22/05/14 1:11 PM
  
Eagleheart
Solo con escuchar "Por qué Dios no castiga I" pienso que:

1 - Tu paciencia, Arráiz, ante su forma grosera de proceder es loable y encomiable.
2 - Dicho lo anterior, dudo que llegue a cambiar de postura, dudo que llegue a leer con atención tus aportes.
4 - La postura que defiende choca con el Dogma de Dios remunerador.
3 - Finalmente, la forma de aproximarse al tema de Alejandro es lo que más le impide comprender el tema.

Como sea, todos en mis oraciones.

Salu2. Paz y Bien.
22/05/14 1:20 PM
  
M.
Es la acusación contra el cura Miguel Hidalgo (México) del siglo XIX:

www.inehrm.gob.mx/pdf/documento_excomunionhida1.pdf

Me informa un amigo mexicano que es dudosa la validez de la excomunión de Hidalgo y todo el proceso está sembrado de dudas de hecho y de derecho. Pero más allá de las peculiares circunstancias del caso, si se lo acusó de herejía por ese error, es un indicio fuerte de que no se trata de una cuestión menor, y no podría serlo desde que la Justicia como atributo divino es una verdad de fe.

Saludos.

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JM: Muchas gracias por la información.
22/05/14 2:16 PM
  
RAUL
Braaavoooo!!!
Hasta que alguien dice la verdad de Dios...
La primera es que al haber castigo significa que Dios se cansó de perdonar y se vienen abajo, miles de cosas que el mismo Cristo dijo... Perdonar 70 veces 7... ¿Como si Dios no me va a perdonar, sino que aparte me va a hacer pagar?
Si Dios me castiga, significa que la parábola del Hijo Prodigo es realmente una falacia, porque el joven llego como si nada a su casa...
¿Perdonanos como nosotros perdonamos? Yo creo que si a alguien le cobro la ofensa, entonces realmente no es una ofensa perdonada...

Y otra cosa que significa... Que el castigo significa quitar un bien...
Y si Dios te quita la salud, dinero, amores, etc, etc, etc.... Quiere decir que lo que realmente importa son esos bienes... ¿Para que mortificarse para ir al cielo? ¿Que diferencia hay entre un santo sufrido y un pecador castigado? ¿Dios paga por autoflagelarse?

Te contesto con las preguntas que en su tiempo un maestro Masón trataba de humillarme por mi fe o en general por creer en Dios.

Mi respuesta la encontré en dos cosas...
Entender que las acciones de Dios no se pueden entender en nuestro tiempo, porque en nuestro tiempo y espacio, buscamos que Dios nos explique su voluntad aquí y ahora... Dios nos poda, nos corrige... Pero ver la Justicia de Dios como un justiciero que está esperando a ver en que momento la riego para reprenderme, entonces ahí Dios estaría coaccionando mi libertad.
Para el Cristiano, Dios te poda, porque te quita las cosas que te quitan el Bien mayor de todo hombre, regresar a su presencia y eso hace que San Pablo diga, aborrezco este mundo, mi carne, mis afectos y aun mi voluntad.
¿Es castigo que Dios quite pequeños afectos para vivir el Amor de Él?
¿Es castigo que Dios te quite aun la vida cuando la eterna me espera?
Duelen en el momento, pero al final, Dios siempre busca dar el mayor bien siempre que es Él mismo y por eso que no podríamos explicar su voluntad o su justicia como momentos de Ira y de amor o como alguien que se contenta o se enoja, eso suena más a Teología pero de los Dioses griegos.

Yo creo que cuando no entiendes que el Bien mayor es el cielo, entonces cualquier cosa que se te quiten es un castigo y tendríamos que imaginarnos que si te portas bien, si Dios es justo, tendríamos una recompensa de tipo carnal... Pero no conozco a ningún santo millonario, con fama mundial, con bienes al mil, muriendo a la hora que haya querido... Ya hablariamos de que las personas más fieles son las más castigadas y eso no sería justicia.

Yo te invito a orar y dejar que Dios se presente solo...
PD... Te recomendaría una clase del Doctor Nelson Medina, tiene una clase padrísima que se llama Ciencia de la Cruz, espero sea útil en tu ministerio...

Saludos y bendiciones

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JM: Toda su argumentación se basa en presupuestos falsos.

1) Decir que Dios puede castigar no implica de algún modo que se cansó de perdonar.
2) Para que Dios nos perdone, es necesario estar arrepentidos. El castigo precisamente es uno de los medios que Dios puede utilizar para llamarnos al arrepentimiento.
3) La parábola del hijo pródigo pone de relieve que Dios está dispuesto a perdonarnos si volvemos arrepentidos, pero negar a partir de allí principios teológicos más complejos como la permanencia de la pena temporal o reato y la necesidad de penitencia, es negar la fe católica.
4) El castigo precisamente es una pena que se impone por cometer un pecado o delito. A su pregunta si es castigo que Dios pretenda un mal físico o temporal buscando un bien mayor, la respuesta es sí, es un castigo, aunque no le guste llamarlo como tal mirando que hay un bien que se persigue por medio de él, cosa que nadie discute.
5) Ya que menciona a Fray Nelson Medina, apreciado amigo mío y de ApologeticaCatolica.org, le invito a que usted mismo le escriba y le pregunte si Dios castiga o no.
22/05/14 2:49 PM
  
RAQUEL VELAZQUEZ
CLARO QUE DIOS CASTIGA,VÉASE EL GÉNESIS SOBRE LA CREACIÓN Y CUANDO ADAN Y EVA SON ECHADOS DEL PARAÍSO, AUN MAS TODO EL ANTIGUO TESTAMENTO ES CASTIGOS PARA LOS QUE INCUMPLEN LOS DESIGNIOS DE DIOS Y ASÍ COMO HAY CASTIGOS Y PRUEBAS TAMBIÉN EXISTEN LAS GRACIAS POR LAS VECES QUE HEMOS CUMPLIDO CON ELLAS, COMO POR EJEMPLO ABRAHAN Y JOB QUE FUERON PREMIADOS POR SU LEALTAD A DIOS. DIOS ES MISERICORDIOSO Y LENTO PARA LA IRA.
22/05/14 3:20 PM
  
Adriana
A RAUL.

En la página de Fray Nelson, "Alimento del alma", en el post del 2014/04/13, titulado ¿Dios castiga o no castiga?, él publica el enlace a Infocatólica al blog de Jose Miguel Arraiz. Sobran palabras.
22/05/14 5:07 PM
  
Franco
JMA

Acabo de ver que hay un pequeñísimo error en el post. Pusiste que antes de analizar los argumentos de AB querías puntualizar dos cosas pero puntualizaste tres.

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JM: jejeje, sí ya lo arreglo.
22/05/14 7:15 PM
  
aiya_meldor
Bufff, acabo de escuchar el último podcast de AB, y madre mía! Ahora se pone a hablar de Japón. No hay manera, se ha empeñado en que no... y es que no.

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JM: Sí, también lo he escuchado. Confunde el debate de interpretar si los desastres naturales pueden ser atribuidos a castigos divinos, con el hecho de que por negar eso de alguna manera se niega que Dios puede castigar. Precisamente por eso ha venido citando en apoyo de su tesis a un cardenal que agrega que el terremoto de Haití niega que sea castigo de Dios, y él lo parafrasea afirmando que dice que "Dios no castiga". Afortunadamente sus mismos lectores en Facebook le han puesto una avalancha de comentarios haciéndole ver que son cosas distintas.
22/05/14 7:25 PM
  
Felipe de España
También en el Concilio de Trento encontramos este canon dogmático:

Cánones sobre el sacramento de la penitencia:

Can. 13. Si alguno dijere que en manera alguna se satisface a Dios por los pecados en cuanto a la pena temporal por los merecimientos de Cristo con los castigos que Dios nos inflige y nosotros sufrimos pacientemente o con los que el sacerdote nos impone, pero tampoco con los espontáneamente tomados, como ayunos, oraciones, limosnas y también otras obras de piedad, y que por lo tanto la mejor penitencia es solamente la nueva vida, sea anatema.

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Si se niegan los castigos temporales que Dios nos envía como hace Bermudez, también se niega la parte de ese canon dogmático referente a los castigos de Dios, lo cual no deja de ser un error en la fe muy grave, cercano a la herejía.
22/05/14 10:17 PM
  
paraguayofiel
Aunque toque el tema transversalmente, es mi opinión que Dios SI creo el infierno y me fundamento en los ss:
1) En el credo de los Apóstoles: "Creo en Dios Padre todopoderoso creador del cielo y de la tierra"
2) En palabras del credo Niceno-constantinopolitano: "Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible"
3)En Mt 25:41 por boca del Señor explicitamente se establece que el fuego eterno fue creado o preparado para el diablo y sus ángeles.
Encuentro 2 grandes problemas al querer negar que Dios creo el infierno:
1) Estaríamos suponiendo que existen realidades eternas a parte de la Santísima Trinidad y,
2) Estaríamos dando al diablo o a nuestra voluntad algo que solo le corresponde a Dios: la fuerza creadora de realidades externas.
Saludos en Cristo hermanos!
22/05/14 10:34 PM
  
Raúl
Me sorprende el señor Bermúdez con esta polémica. Le tenía por alguien más serio, teológicamente hablando, pero veo que en el fondo cae en los mismos errores modernos y "progresistas" de mucha gente.

Lo primero que me llama la atención, de lo poco que le he escuchado (no he oído sus intervenciones completas) es que no sea capaz de mencionar siquiera a su contrincante dialéctico. Se refiere a una persona, pero sin nombrarla, lo cual me parece de poca educación. O de mucha soberbia, como se prefiera. En cualquier caso, ese simple hecho dice poco a su favor, y es quizá una demostración de la poca confianza que tiene en su argumentación. Cuando alguien trata de ocultar o ningunear a sus oponentes, en el fondo es un signo de temor e inseguridad. Al menos esa es mi opinión.

Entrando en la cuestión de fondo, es parecido a lo que ocurre con el tema del infierno. Mucha gente en la actualidad no acepta la posibilidad de determinadas realidades que les resultan incompatibles, al parecer, con la bondad y misericordia de Dios. Se olvidan, o no comprenden muy bien lo que significa el hecho de que Dios es así mismo infinitamente justo. Posiblemente es que la justicia de Dios es en algunos aspectos diferente al concepto que tenemos de ella los hombres. Como alguna vez he escuchado, los hombres hemos dejado de ver a Dios como padre y lo hemos convertido en un abuelo. Y ya se sabe que los abuelos todo lo permiten, y por supuesto, nunca castigan.

En el tema del castigo de Dios en concreto, aunque no he terminado de comprender exactamente cuál es la argumentación del señor Bermúdez, ya que en lo que le he escuchado hasta ahora divaga bastante y se va por las ramas, al referirse al Padre Loring deduzco un poco por dónde van los tiros. Supongo que el señor Bermúdez se referirá a la respuesta que da el jesuita recientemente fallecido a la cuestión sobre el castigo de Dios en su libro "400 respuestas a preguntas que usted puede hacerse sobre la doctrina católica", a la que el Padre Loring escribe literalmente lo siguiente: " En Jesucristo predomina la misericordia. Pero el perdón de Dios no es posible sin arrepentimiento. El que rechaza a Dios, él mismo elige su castigo. Mejor que decir que Dios les castiga, yo diría que ellos se castigan a sí mismos al rechazar a Dios".

Pues bien, dejando de lado la cuestión de la conveniencia o no de citar a alguien ya fallecido, y que por tanto no puede matizar, aclarar o explicar unas palabras suyas utilizadas claramente para defender una tesis contraria a la doctrina tradicional de la Iglesia (a la que el Padre Loring fue siempre completamente fiel y de la que nunca se apartó un milímetro, por cierto), no creo que de esas palabras se pueda deducir algo en lo que pueda apoyarse el señor Bermúdez para defender su teoría.

El Padre Loring es ciertamente mucho más claro, conciso y directo de lo que es el señor Bermúdez, a quien, repito, no acabo de captar su argumentación. Sin embargo, es una simple frase con la que el sacerdote español no pretende modificar la doctrina de la Iglesia al respecto, sino que simplemente le sirve para explicar, con una expresión suya ("yo diría", dice claramente), cómo la responsabilidad última del castigo es de quien lo sufre, no de quien lo aplica. Tan simple como eso.

Si el señor Bermúdez pretende decir que Dios no es quien castiga sino que es el hombre el que se castiga a sí mismo, debería explicar si conoce algún caso en la vida real de alguien que se pueda aplicar un castigo a sí mismo o que alguna vez se haya castigado. Empleando la palabra castigo en sus justos términos y con su significado exacto. No hablo de alguien que se haya "perjudicado" a sí mismo, ni por supuesto, del tema de la "penitencia" voluntaria. Evidentemente uno puede causarse un perjuicio con sus actos, pero no conozco ningún caso de alguien que se haya castigado a sí mismo, simplemente en cuanto justa retribución o remuneración debida por sus actos.

Por otra parte, también sería interesante que el señor Bermúdez nos explicase, si es cierto que Dios no castiga, dónde queda el "temor de Dios", considerado como séptimo don del Espíritu Santo por la doctrina católica. ¿Cómo es posible tener ese santo temor a alguien que nunca nos va a castigar por nuestros actos? ¿O es que el señor Bermúudez también va a negar que debamos sentirlo?
22/05/14 10:38 PM
  
Felipe de España
OCTOBRI MENSE
ENCYCLICAL OF POPE LEO XIII ON THE ROSARY

And still sadder and more beset with anxieties grows the soul at the thought of the fruitful source of most manifold evils existing in the organisation of States that allow no place to the Church, and that oppose her championship of holy virtue. This is truly a terrible manifestation of the just vengeance of God, Who allows blindness of soul to darken upon the nations that forsake Him.

www.vatican.va/holy_father/leo_xiii/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_22091891_octobri-mense_en.html
22/05/14 10:59 PM
  
RAUL
GRAACIAAS.... LEIDO Y ENTENDIDA TU POSTURA QUE MANEJAS...

SIGO EN ESPECIAL A FRANK, A ACI PRENSA Y A NELSON...
Y A LOS 3 LES HE ESCUCHADO LO MISMO EN DIFERENTES PALABRAS...

PARA IRME RAPIDO... FRANK HABLA EN SUS ULTIMOS TEMAS DEL QUEBRANTAMIENTO, QUE EXPLICA COMO ESA ACCIÓN DE DIOS DE SOMETER A PRUEBA ESA PARTE QUE ES DEBIL EN NOSOTROS. EL OCUPA "AGARRAR A PALOS" LITERAL...

LA PALABRA HACE RUIDO, ESO NO LO PODEMOS NEGAR...

PERO AL FINAL DE CUENTAS CREO QUE DEPENDE DE DOS FACTORES IMPORTANTES...
QUE TANTO DEJAMOS QUE EL ESPIRITU SANTO NOS REGALE ESE DON DEL TEMOR DE DIOS Y NOS HAGA PREFERIR CUALQUIER MAL QUE PERDERLO A EL... COMO LE DIJO A SAN PABLO... TE BASTA MI GRACIA.
Y QUE TANTO ESTÁ ESCRITO EN NUESTRO CORAZÓN EL AMAR A DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS Y AGACHAR LA CABEZA CADA VEZ QUE DIOS HACE SU VOLUNTAD EN NUESTRAS VIDAS...

BENDICIONES
22/05/14 11:06 PM
  
Felipe deEspaña
CARTA ENCÍCLICA
QUAS PRIMAS
DEL SUMO PONTÍFICE
PÍO XI
SOBRE LA FIESTA DE CRISTO REY


II. CARÁCTER DE LA REALEZA DE CRISTO

a) Triple potestad

13. Viniendo ahora a explicar la fuerza y naturaleza de este principado y soberanía de Jesucristo, indicaremos brevemente que contiene una triple potestad, sin la cual apenas se concibe un verdadero y propio principado. Los testimonios, aducidos de las Sagradas Escrituras, acerca del imperio universal de nuestro Redentor, prueban más que suficientemente cuanto hemos dicho; y es dogma, además, de fe católica, que Jesucristo fue dado a los hombres como Redentor, en quien deben confiar, y como legislador a quien deben obedecer(24). Los santos Evangelios no sólo narran que Cristo legisló, sino que nos lo presentan legislando. En diferentes circunstancias y con diversas expresiones dice el Divino Maestro que quienes guarden sus preceptos demostrarán que le aman y permanecerán en su caridad(25). El mismo Jesús, al responder a los judíos, que le acusaban de haber violado el sábado con la maravillosa curación del paralítico, afirma que el Padre le había dado la potestad judicial, porque el Padre no juzga a nadie, sino que todo el poder de juzgar se lo dio al Hijo(26). En lo cual se comprende también su derecho de premiar y castigar a los hombres, aun durante su vida mortal, porque esto no puede separarse de una forma de juicio. Además, debe atribuirse a Jesucristo la potestad llamada ejecutiva, puesto que es necesario que todos obedezcan a su mandato, potestad que a los rebeldes inflige castigos, a los que nadie puede sustraerse.

www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_11121925_quas-primas_sp.html

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JM: Que buenos sus aportes, Mil gracias.
22/05/14 11:20 PM
Ya ha salido el nuevo post, los comentarios de aquí por favor ponerlos en el siguiente que este lo cierro para mantener un sólo post abierto a la vez.
22/05/14 11:23 PM

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