(Avan) La distinción pontificia ha sido otorgada a petición de monseñor Osoro con motivo del 50 aniversario de la declaración de la Virgen de los Desamparados como “patrona principal de la región valenciana” en 1961 por el beato Juan XXIII, Papa.
En su carta, el cardenal Bertone, en nombre de Benedicto XVI, anuncia la concesión a la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados y a la advocación de la patrona de Valencia, del “Rosario de Oro”, y expresa su “particular aprecio y distinción a dicho lugar de fe, donde con tanto fervor venera el Pueblo de Dios a la Santísima Virgen María.”
El purpurado continúa señalando que “el Rosario es una oración al alcance de todos, con la cual la Madre de Dios nos lleva de la mano a contemplar el rostro de Jesús; es una escuela de contemplación y de silencio interior para meditar los Misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos del Señor; es una plegaria muy entrañable al pueblo cristiano y expresión de profunda veneración y afecto a la Virgen María”, añade.
Con este “gesto de deferencia”, el Santo Padre “desea impulsar la acción pastoral de la Basílica de los Desamparados para que, aprendiendo de María, haga crecer en la intimidad con Jesús y en el compromiso firme de cumplir cada día su voluntad”, afirma el cardenal Bertone.