República Dominicana: prisión para una pareja por abusos a menores y satanismo
A solicitud de la Fiscalía del Distrito Nacional de Santo Domingo (República Dominicana), la jueza Suinda Brito, de la Unidad de Atención Permanente, impuso un año de prisión preventiva contra Franklin Alberto Ventura y Sobeida María Baldera Peña, imputados de cometer agresión, abuso sexual y asociación de malhechores, en perjuicio de tres adolescentes, con edades de entre 15 y 17 años, según informa Efe.
Los acusados se valían de la ONG “Ministerio de Dios” y de “La Casa de la Misericordia de la Comunidad” para atraer a adolescentes con la excusa de ofrecerles clases de manualidades y pintura, y una vez allí los manipulaban para que sostuvieran relaciones sexuales con ellos y entre los mismos jóvenes, además los motivaban a participar en la comparsa denominada “Los Nosferatus".
La Fiscalía, a través de la Unidad de Prevención y Persecución de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, con la colaboración de la Procuraduría Especialidad contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas, inmediatamente después de recibir la denuncia de los padres de los menores procedió a allanar la residencia de los imputados, ubicada en el sector 27 de Febrero de Santo Domingo.

El periodista colombiano Gustavo Rugeles logró romper las barreras y entrar en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD), “esta cerrada religión que siguen 15.000 familias en Bogotá, la cual funciona como una secta secreta”, según explica el medio digital Las Dos Orillas. Extraemos de él su reportaje.
El Templo de Salomón, una obra de la secta conocida popularmente en varios países iberoamericanos como “Pare de Sufrir” –la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD)– se inaugurará el próximo31 de julio. Para este culto inicial está confirmada la participación de varios funcionarios políticos, incluyendo la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, tal como informa el medio Noticia Cristiana.
El caso de una mujer que aseguró haber escrito un libro dictado por Jesús abrió una curiosa disputa de propiedad intelectual resuelta por un tribunal alemán que dictaminó que los derechos de la obra pertenecen a la autora y no al Mesías. Lo cuenta el diario mexicano El Universal, al igual que otros medios extranjeros.




