4.04.26

Reseña: Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo – 20 poemas desde el corazón

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo: 20 poemas desde el corazón                 Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo: 20 poemas desde el corazón

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo – 20 poemas desde el corazón

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 34

Precio aprox. Papel: 4,37€ - Descargable: 0,90 €

ISBN Amazon: 9798254446408

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor. Y más libros, aquí.

Hay creyentes católicos que inspiran confianza y de los que se puede decir que sus enseñanzas valen la pena. Y podemos decir que el caso de Manuel Lozano Garrido, Lolo, a la sazón Beato de la Iglesia católica desde el 12 de junio de 2010 es uno de ellos.

Quien conoce a Lolo es, sin duda, más feliz que antes de conocerlo. Y esto, que podría parecer una exageración, deja de serlo cuando podemos decir que llevar al linarense universal al corazón supone, de inmediato, un ensanchamiento de este y, por eso, un mayor acercamiento de Dios.

Lolo nos viene la mar de bien para darnos cuenta de que lo que puede parecer imposible muchas veces no lo es. Y no lo es porque cuando alguien como Manuel demuestra que, ante el dolor, es posible no sólo seguir adelante sino sobrevolar el mismo mundo sin poder poner un pie en el suelo nada parece inalcanzable. Y es cierto que Lolos, a lo mejor, no ha habido muchos en el mundo pero a nosotros nos basta y nos sirve haber conocido a quien, desde un sillón de ruedas ha dado los pasos más grandes para conocer el universo todo y, además, ha sido capaz de transmitirnos que basta tener una fe tan grande como él la tenía para mirar hacia adelante y saltar todos los obstáculos.

Nuestro amigo, porque así podemos llamarlo y es seguro que él nos tiene por tales, nos ofrece, con su vida y ejemplo, la posibilidad de levantar la cabeza cuando la podríamos tener agachada, de mirar al frente con gallardía ante lo que pudiéramos considerar imposible de sobrellevar pero, sobre todo, nos mira desde el Cielo con la dulzura propia de un corazón de carne y con la compresión de quien nos conoce y reconoce.

Lolo, por decirlo pronto, ilumina nuestra vida y nos procura lo mejor que podamos ser pues en su persona, en lo que fue y sigue siendo encontramos una raíz, un faro, un fin.

Les pongo aquí el Índice (también traducido el castellano en lo que es necesario):

Presentación

Poemas :

Una espiritualidad bien arraigada

Un incansable trabajador

Unos mandamientos más que ciertos

Un amor, María

Fiel a la Iglesia

Un prójimo muy prójimo

Un dolor con escafandra

Ansia de vivir

Un dolor sobrenaturalizado

Alegría en grado sumo

Lo más cerca de Dios

Un sillón-hermano

Hermana Lucy

Amigos para siempre

Es que es Beato

Dar la bienvenida al Amor

Lolo no tenía celemín

Libros para la eternidad

Sin sillón en el Cielo

Te rogamos ruegues

Un más que necesario Epílogo

Soneto a Lolo

Acerca del autor

Por otra parte, les dejo con uno de los poemas de los que componen esto que les estoy presentando que es, precisamente, el apartado de título Un más que necesario Epílogo.

Soneto a Lolo

Beato Lolo, luz clara, callada,

supiste ver en la cruz la alegría,

claridad en la noche fue tu día,

y con fe luminosa, entregada.

Oración de tu alma enamorada,

llama de luz que a Dios se dirigía,

verso cierto que consuelo tenía,

al Padre, para Él, paloma alada.

De tu lecho y tu sillón te elevabas

y dejando una dulce, gran estela,

y amor y alma en tu sutil compañía.

Amigo querido, no te cansabas

de adorar, cual vigía, centinela

y en el dolor hallaste melodía.

Por cierto, en el apartado Sobre el autor se encuentran los libros escritos y publicados (casi todos en autoedición…) del que esto escribe. 

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected]

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La poesía es un arma cargada de sorpresas y descubrimientos; otro don de Dios. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

30.03.26

Amigo de Lolo – De Linares al Cielo

Monseñor Angelo Amato incensa la urna con los restos del beato Lolo

Corría el año de Nuestro Señor de 2010. Y fue en Linares, Jaén (España). Y llovía; llovía más que bien que, para ser casi verano es decir mucho en aquella tierra de Andalucía. Pero llovía y eso quedó como imagen de un día más que especial.

Digamos que Manuel Lozano Garrido, pues así era considerado, digamos, con su nombre ordinario, antes de lo que entonces pasó, se había ganado a pulso espiritual lo que iba a pasar de un momento a otro.

Manuel había estado luchando muchos años contra una enfermedad que, sin esperarla (a veces sí se esperan las enfermedades por según cómo actuamos en la vida) lo mantuvo sentado en un sillón de ruedas y, cuando eso correspondía, tumbado o, mejor, incorporado, en su cama.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Manuel Lozano Garrido fue, a lo largo de su vida, un verdadero gigante espiritual pero no podemos decir menos de su situación física. Y es que, como es sabido, su salud (que era verdaderamente de hierro…) fue empeorando desde un simple dolor de huesos hasta quedarse ciego. Avanzó poco a poco disminuyendo sus capacidades físicas.

Eso, sin embargo, no hizo que se viniera abajo sino que conforme su enfermedad lo iba diezmando se adaptaba a la situación haciendo lo posible. Así, cuando no pudo escribir con una mano, lo hizo con la otra; cuando casi no podía con ninguna, se ataba un lápiz a una mano; luego, cuando eso no fue posible, hizo uso de un magnetófono al que le dictaba (el que esto escribe tiene una grabación que hizo sobre un cuento suyo titulado “La espera” que es algo así como estar cerca de un santo en la distancia…) Y así estuvo hasta que se quedó ciego (y lo estuvo los últimos años de su vida en la tierra)

¿Acaso la ceguera pudo con él? No, ciertamente que no.

Cuando se quedó ciego es evidente que tuvo ayuda de muchas personas empezando por su hermana Lucy que ya llevaba muchos años siendo sus manos y muchos más de sus sentidos. Pero no cejó y, es más, casi todos sus libros están publicados en aquellos años que no veía… En fin, que eso dice más que mucho de Manuel Lozano Garrido, vecino de Linares (Jaén, España) y protagonista de aquella jornada del 12 de junio de 2010.

Aquel día, como decimos, llovía en Linares. Pero eso tampoco hizo que la ceremonia fuera menos lucida pues se trataba de dar oficialidad a lo que todos ya sabían desde hacía muchos años: la fama de santidad que a Lolo lo señalaba como lo que era se iba a confirmar aquel mismo día, 12 de junio, casi llegado el verano en España.

Sí, la ceremonia fue como toda ceremonia en la que se le da un empujón espiritual a un hijo de Dios y se le aúpa a los altares. Y es que en eso la Iglesia Católica tiene la buena costumbre de tener una para cada ocasión y eso se cumple a rajatabla pues las formas nunca dejan de ser las formas y en este tipo de cosas son más necesarias que nunca.

Y Manuel Lozano Garrido devino Beato, el Beato Lolo. Sí, y desde entonces los que nos consideramos amigos de Lolo, y los que iban a serlo a partir de tal momento, gozamos sabiendo que Dios, cuando escoge a sus preferidos, sabe muy bien lo que hace y que con Lolo no se equivocó para nada. Y por eso subió de Linares al Cielo donde mora su alma y donde nos espera para abrazarlo ya para siempre, siempre, siempre, como diría Santa Teresa de Jesús.

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, ruega por nosotros.

Amén.

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor”(157)

Soles grandes, cálidos y luminosos, no acusamos más que uno, pero dentro de cada hombre irradia un astro de maravillosas y eternas energías.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

29.03.26

La Palabra del Domingo - Domingo, 29 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Mt 27, 11-54
 

“11 Jesús compareció ante el procurador, y el procurador le preguntó: ‘¿Eres tú el Rey de los judíos?’ Respondió Jesús: ‘Sí, tú lo dices.’ 12 Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondió nada. 13 Entonces le dice Pilato: ‘¿No oyes de cuántas cosas te acusan?’ 14 Pero él a nada respondió, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido. 15 Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran. 16 Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás. 17 Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: ‘¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?’, 18 pues sabía que le habían entregado por envidia. 19 Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: ‘No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.’ 20 Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21 Y cuando el procurador les dijo: ‘¿A cuál de los dos queréis que os suelte?’, respondieron: ‘¡A Barrabás!’ 22 Díceles Pilato: ‘Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?’ Y todos a una: ‘¡Sea crucificado!’ - 23  ‘Pero ¿qué mal ha hecho?’, preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: ‘¡Sea crucificado!’ 24 Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos  delante de la gente diciendo: ‘Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.’ 25Y todo el pueblo respondió: ‘¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!’ 26 Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado. 27 Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la  cohorte.28 Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; 29 y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ‘¡Salve, Rey de los judíos!’; 30 y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.31 Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle. 32 Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz. 33 Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, ‘Calvario’, 34 le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo. 35 Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes. 36 Y se quedaron sentados allí para custodiarle. 37   Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: ‘Este es Jesús, el Rey de los judíos.’ 38Y al mismo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 39 Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: 40 ‘Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!’ 41   Igualmente los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: 42 ‘A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. 43 Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: “Soy Hijo de Dios."‘ 44 De la misma manera le injuriaban también los salteadores crucificados con él. 45 Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. 46 Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: = ‘¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?’, = esto es: = ‘¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?’ = 47 Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: ‘A Elías llama éste.’ 48 Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. 49 Pero los otros dijeron: ‘Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.’ 50Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu. 51En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron. 52 Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53 Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. 54 Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: ‘Verdaderamente éste era Hijo de Dios.’”



COMENTARIO

Pasión; Su Pasión

 
Todo estaba escrito. 

Desde hacía muchos siglos, los profetas y otras personas que se encargaron, mediando la inspiración del Espíritu Santo y, así, de Dios mismo, de escribir acerca de las tribulaciones del pueblo escogido por el Creador, habían dejado dicho, de muchas formas, lo que tenía que pasar. 

Y, en efecto, estaba pasando. 

Sobre este momento de la vida del Hijo de  Dios se ha dicho y escrito mucho porque muy importantes fueron aquellos acontecimientos para la vida de la humanidad. 


Cristo es apresado de forma indigna. Indignamente fue entregado por un apóstol indigno que entregó su alma al Diablo por unas monedas y  por no ver en Jesús al Mesías liberador-guerrero que estaban esperando muchos que, con ánimo vengativo esperaban la liberación política y social del pueblo judío.

Pero Jesús no había venido a este mundo a traer un Reino de muerte sino de paz y no de venganza sino de amor y misericordia. Y por eso estaba pasando lo que estaba pasando. 

Aquellos que lo entregan a las autoridades romanas saben que no pueden matar, por las buenas, a nadie. Y el procurador, aquel personaje dubitativo y cobarde que no quiere enfrentarse al poder de los sacerdotes judíos, es la persona ideal para conseguir el fin buscado que no es otro que acabar con la vida física de Aquel que enseñaba como ellos no sabían enseñar: con autoridad.

Barrabás o Jesús ¿A quien escoges?Todo aquel proceso judicial, como sabemos, estaba plagado de irregularidades. No importaba, eso, a quien buscaba la desaparición de Jesús y, menos aún, para los que las normas romanas no les importaban absolutamente nada. El caso era acusar a Jesús de tal forma que no pudiera sentenciarse otra cosa que no fuera su muerte… y muerte de cruz, además, infamante para el reo. 

Pero todo, como decimos, estaba escrito y se tenía que cumplir.

Jesús sabe que nada de lo que diga podrá hacer cambiar de idea a los que le persiguen. Había predicado, muchas veces, en las calles de Jerusalén, en el Templo de la Ciudad Santa. Sabían, pues, lo que pensaba porque escucharon, los que debían escuchar sabiendo lo que decía, y lo que escucharon no les gustó nada. Iba contra mucho de lo establecido porque lo establecido por el hombre no era lo establecido por Dios Creador, su Padre. 

Lo que pasó luego, tras aquel impresentable proceso, tiene mucho que ver con Dios, con Jesucristo y con la salvación de la humanidad caída. 

Aquel hombre romano, aquel soldado que se dio cuenta de que el hombre que colgaba en la cruz era el Hijo de Dios hizo un gran favor al ser humano: supo apreciar la verdad en medio de aquel caos de sangre  muerte. Aquel soldado, por eso mismo, quedó justificado y nosotros, si somos capaces de darnos cuenta de eso y lo que eso significa para nosotros, también lo seremos. 
 

PRECES
 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no ven en la muerte de Jesús la redención de la humanidad. 

Roguemos al Señor.

 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no creen que la sangre de Cristo pueda salvar al mundo. 

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

 
Padre Dios; ayúdanos a agradecer la muerte de tu Hijo porque por su sangre redimiste al mundo.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Su Pasión y, con ella, nuestra salvación eterna.


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

28.03.26

Reseña: De la pantalla al corazón- 20 emociones imprevistas

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 56

Precio aprox. Papel: 4,37 € - Descargable: 0,89 €

ISBN Amazon979-8253766095

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon.

Otros libros del autor. Y más libros, aquí.

Presentación

Desde que, allá por los años finales del siglo XIX, alguien tuvo la brillante idea de inventar el cinematógrafo (al parecer, el 28 de diciembre de 1895 los hermanos Luis y Auguste Lumière fueron los que realizaron la primera proyección, digamos, comercial) y lo plasmó proyectando, en el Salón Indio del Gran café, La salida de los obreros de la Fábrica Lumière – todo quedaba en casa-, ya podemos imaginar que mucho ha evolucionado este.

El caso es que, como también es más que sabido, el cine se manifiesta, desde el primer día, de muchas formas. Es decir, hay que lo es sólo pura diversión o, algo así, como para pasar el rato y lo hay muy sesudo que procura la filosofía más profunda sin que, por ello, deje de ser cine.

Pues bien, el que esto escribe, ha sido siempre un gran aficionado a este noble arte y, como pueden ustedes imaginar, se cuentan por cientos las películas que he llevado a la vista y, así, al mismísimo corazón donde muchas de ellas han dejado cierto poso y huella.

Es verdad que la huella que han dejado en el corazón muchas veces ha durado mucho y otras ha sido efímera pero, en todo caso, no es poco cierto que muchas películas y, ahora mismo, muchas series (tan de moda) han producido emociones que han ido más allá de la simple, visión, de la película. Es decir, que me han procurado, lo digo así, sensación de bondad o maldad, que han hecho surgir palabras que han formado versos y los versos estrofas y las estrofas, al fin, poemas.

El título de este corto poemario, a saber De la pantalla al corazón es, eso, precisamente: al corazón han llegado las imágenes y, por un proceso interior e interiorizante, ha acabado surgiendo esas emociones poemarias.

Es cierto que este libro es muy personal como, al fin y al cabo, lo es toda poesía que nace del alma de quien escribe. Sin embargo, a lo mejor puede llegar al corazón de quien se deja llevar por la musa que, partiendo de una pantalla (de las muchas que, por cierto, hay hoy día ya bien entrado en siglo XXI) ha hecho nido en el corazón. De todas formas, ahí quedan estos veinte poemas que, es seguro, tendrán continuación porque el cine continúa y sigue, gracias a Dios.

Y, ya, para terminar, me gustaría hacer una advertencia. Y es que, en el improbable caso de que alguien (distinto de Dios) lea este libro se dará cuenta de que hay una serie de poemas (aquí encuadrados en la Primera parte) que son los mismos que se publicaron en el libro 20 poemas imprevistos y una canción esperanzada. Y esta advertencia es que para que nadie crea que se ha hecho por, simplemente, copiar sino porque por seguir un sistema lógico y al tratarse de poemas que surgieron después de ver alguna que otra película he considerado más que oportuno reunirlos en este nuevo poemario de, también, 20 poemas que será, si Dios quiere, el segundo de un tercero (siendo así, una poética trilogía) también con tal número de poemas. Pero eso, claro, Dios dirá…

También es posible que alguien quiera aplicar aquí el dicho que sostiene eso de excusatio no petita, accusatio manifesta. En fin…

Les pongo aquí el Índice:

Presentación

Emociones:

Primera etapa

Siempre vuelve

La culpa

Decir adiós y no querer

El amor más sencillo y profundo

Siempre hay una luz en la tiniebla

Trilogía de las almas

Hay almas

Almas blancas

Almas perdidas

Segunda etapa

Fuerza y nostalgia

Amargo destino

Cuando vence el amor

Gracias de Dios

Corazones de carne

Sobre Amor y prejuicios

Al menos queda la esperanza

Rayo de luz o la fuerza del amor

Perseverancia y don

Todos con ninguno

Perseverancia

Sobrevivir

A modo de Epílogo

Acerca del autor

Por otra parte, les dejo con uno de los poemas de los que componen esto que les estoy presentando que es, precisamente, el A modo de Epílogo, cuyo título es

De la pantalla al corazón

 

Desde el fondo de una pantalla,

allá donde muchos sueños

se hacen realidad.

Desde el fondo, allí tan cerca

y, a la vez, tan lejos

como la imaginación pueda,

allá de donde surgen

palabras y donde las imágenes

son la vida para siempre.

Desde el fondo de una pantalla

al corazón llegan los hilos

que unen sutiles

los mundos anhelados,

que son luz,

que son creación,

que emoción son.

Desde el fondo de la pantalla

al corazón llegan, y hacen poso

y dejan huella

y para siempre quedan,

y vertebran una vida

de emociones hecha.

Por cierto, en el apartado Sobre el autor se encuentran los libros escritos y publicados (casi todos en autoedición…) del que esto escribe.

 

Y, como se ha dicho en la Presentación, es idea del que esto escribe hacer lo propio con un tercer libro en formato de 20 poemas. Pues bien, el título que avanzo es “Manuel Lozano Garrido, Lolo. 20 poemas desde el corazón“. Y escrita ya está la Presentación. Ahí queda dicho. 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La poesía es un arma cargada de sorpresas y descubrimientos; otro don de Dios. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (nº 219)

El ideal es como un alegre verano, repleto de golondrinas.”

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

23.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Dios siempre escucha

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Dios siempre escucha

Nunca será Dios el primero en pestañear cuando dos ojos le interroguen con hambre de verdad.” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, n.º 17)

Es muy normal que los hijos de Dios, dado como somos a la curiosidad y a querer conocer lo que desconocemos, tratemos de que sea el Todopoderoso quien, en su misma esencia, nos acerque la verdad de las cosas.

Es cierto y verdad que muchas veces lo que queremos conocer es más que posible que, primero, esté lejos de nuestra necesidad y, luego, en realidad no nos interese por mucho que nosotros creamos que sí.

De todas formas, se trate de algo que nos convenga o de algo que esté más allá de esa conveniencia, el caso es que si hay alguien que siempre está dispuesto a escuchar es Aquel que nos ha creado y mantiene en el mundo. En efecto, según nos dice Manuel Lozano Garrido, Dios ni siquiera pestañea cuando le inquirimos.

Pero, en realidad, ¿qué quiere decir eso para nosotros?

Se quiera o no se quiera el pestañeo supone, aunque sea por un breve espacio de tiempo, una mirada que no ve. Es decir, que durante unas décimas de segundo perdemos la realidad visual… Y, sin embargo, a Dios no le pasa eso según nos dice el Beato Lolo.

Que Dios nos nos pierda de vista ni siquiera el escaso tiempo que pasa en un pestañeo ha de querer decir mucho para nosotros.

Quiere decir, por ejemplo, que siempre estamos en el corazón de Quien nos creó,

quiere decir, por ejemplo, que cualquier petición nuestra será siempre escuchada y vista por Dios,

quiere decir, por ejemplo, que el Todopoderoso, con serlo, no deja de ser cercano para sus criaturas a las que creó a su imagen y semejanza,

quiere decir, por ejemplo, que Dios siempre está ahí.

Por otra parte, es también verdad que solemos ser nosotros los que, al pestañear perdemos de vista al Creador. Y ya podemos darnos con un canto en los dientes si sólo lo perdemos de vista un instante tan escaso porque la mayoría de las veces es mucho tiempo más el que miramos para otro lado en vez de mirar a Dios.

Manuel Lozano Garrido, con la típica agudeza espiritual que lo caracteriza, vuelve a dar en el clavo y a advertirnos de algo que es muy importante: al menos deberíamos hacer lo que Dios hace con nosotros y que no es otra cosa que no pestañear cuando le preguntamos ansiosos por conocer la verdad. Y es que el Beato de Linares (Jaén, España) sabe que es cierto que queremos conocer y que por eso tenemos “hambre de verdad”. Y tal hambre no se puede saciar si cuando vamos a ser mirados por Dios nosotros hacemos como si la cosa no fuera con nuestro corazón y con nuestra alma.

Por tanto, a nosotros nos conviene y nos conviene más y mucho adoptar una actitud que sea proclive a mantener toda nuestra atención cuando, por voluntad propia además, queremos mantener una relación fluida con nuestro Padre del Cielo. Y Lolo supo hacer eso muy bien y estamos seguros que ni pestañeaba cuando lo hacía. Y es que nada es mejor que seguir el ejemplo de los santos.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (156)

El corazón es como uno de esos rojos globitos de los niños, que si se llena de hidrógeno -amor- sube y sube, hasta perderse alegremente en el cielo.”

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

22.03.26

La Palabra del Domingo  - Domingo, 22 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

 Jn 11,3-7.17.20-27.33-45

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro le mandaron recado a Jesús diciendo: “Señor, el que tú amas está enfermo». Jesús, al oírlo, dijo: “Esta enfermedad no es para la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella".

 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba. Solo entonces dijo a sus discípulos: “Vamos otra vez a Judea". Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá." Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección en el último día”Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?”Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".

Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó:

“¿Dónde lo habéis enterrado?”Le contestaron: “Señor, ven a verlo».

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: ¡Cómo lo quería!".

Pero algunos dijeron: “Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?".

Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús:

“Quitad la losa".

Marta, la hermana del muerto, le dijo: “Señor, ya huele mal porque lleva cuatro días".

Jesús le replicó: “¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?”

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado".

Y dicho esto, gritó con voz potente: “Lázaro, sal afuera".

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:

“Desatadlo y dejadlo andar".

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

 COMENTARIO

Las seguridades de Cristo

No podemos negar que el episodio de la resurrección de Lázaro es uno de los más impactantes que recoge la Sagrada Escritura. Y no sólo por eso, que ya sería bastante, sino por lo que el Hijo de Dios dice en aquella conversación con la hermana del resucitado.

Ya podemos imaginar que Marta y María estaban más que apenadas porque su hermano Lázaro había muerto. Pero es hasta posible que aún lo estuvieran más porque Jesús, su amigo de siempre y con un poder que todos conocían, no hubiera acudido a salvarlo.

Sin embargo, y como sabemos que los caminos de Dios son inescrutables, aquella muerte iba a ser, como bien dice Cristo, “para gloria de Dios”. Y bien que lo fue. Y además para que fuera glorificado Él.

LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

Cuando acuden a decir a Jesús que su amigo Lázaro ha muerto pudiera dar la impresión de que no le importaba. Sin embargo, nada más lejos de la realidad porque era, justamente, lo contrario: aquella muerte había sido puesta para que Dios luciese y reluciese su poder a través de Su amado Hijo.

Cristo muestra aquí muchas de sus seguridades o, vamos, de que había muchas cosas, que las tenía más que claras.

Todo aquello iba a ser ejemplo del poder de Dios. Es decir, a través de su dirigirse a Su Padre del Cielo y pedirle una merced como la resurrección de alguien que llevaba cuatro días muerto, va a demostrar que lo que hace Él lo hace porque Dios está con El. Es más porque es Dios hecho hombre.

Ciertamente, muchos se dan cuenta de que Jesús quería mucho a Lázaro porque derramó lágrimas por su amigo. Y lo que luego pasa, el salir de la tumba en la que llevaba ya bastantes días, sólo certificó que Aquel que habían visto hacer eso no podía ser un rabino cualquiera ni un hombre cualquiera.

Jesús sabe muy bien, y así lo dice: que es la resurrección y la vida y que quien crea en El no morirá. Y entendemos más que bien que no se refiere a que no morirá en su paso por el mundo (como ha pasado a cualquiera desde que, tras el pecado de Adán y Eva la muerte entró en este valle de lágrimas) sino que su alma no morirá para siempre y que le tiene reservada la vida eterna.

La resurrección de Lázaro, como lo fue la de la hija de Jairo o la del hijo de la viuda de Naín, son exactos ejemplos de que Cristo sabía muy bien hasta dónde llegaba su poder que era, exactamente, ha cualquiera parte o circunstancia. Y de que sus palabras mostraban una seguridad propia, ni más ni menos, que de Dios mismo.

Y muchos creyeron el Él. ¡Cómo no!

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no confían en el poder de Dios.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que no se abandonan a la santísima Providencia del Todopoderoso.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Dios Creador y Todopoderoso, cuida de tus hijos como Cristo cuidó de sus hermanos.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

  

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

El poder de Dios es el poder del Todopoderoso.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

16.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Por esto Cristo es Alfa y Omega

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Por esto Cristo es Alfa y Omega

Ya es un hecho significativo que la vida de Cristo se abra con la dependencia de un niño que nace y se cierre con unas manos atravesadas.” (Beato Lolo, de su libro Dios habla todos los días)

Una forma que tiene Dios de hablar es a través de su Yo o, lo que es lo mismo, con cómo fue su vida desde que vino al mundo por primera vez siendo el Hijo y, luego, como terminó la misma. Y esto lo decimos por el título del libro de Lolo del que hemos tomado la cita que hoy da cuerpo a este sencillo comentario que es, como puede leerse arriba Dios habla todos los días.

Decimos que Cristo es Alfa y es Omega porque es el Principio y el Fin, así con mayúsculas porque mayúsculo es el protagonista de tal expresión. Y aquí lo dice muy bien nuestro amigo, el Beato de Linares (Jaén, España)

Ciertamente, es más que conocida la vida de Nuestro Señor y es verdad que supone descubrir ningún nuevo continente decir lo que nos dice el linarense universal pero, como suele ser habitual, siempre aporta más de lo que, en principio, pueda pensarse.

Es verdad que algo ha de significar el comienzo y el final de la vida de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad pues, también es verdad, nada aquí está hecho sin sentido sino, justamente, todo lo contrario porque todo parte de Dios y todo vuelve a Dios.

¿Qué, pues, significa eso?

A nuestro modesto entender quizá Dios nos quiere decir algo y, por tanto, es algo que debemos tener muy en cuenta pues, una cosa es que los caminos de Dios sean inescrutables y otra muy distinta que no queramos hacer caso de tales caminos. Y aquí hay un claro camino hacia el definitivo Reino de Dios llamado Cielo. Y lo muestra tanto el principio como el final de una vida, de la Vida.

Dependencia y manos atravesadas. Son pocas palabras pero que, para nosotros, significan mucho o, mejor, significan todo porque todo lo contiene por muy pocas que sean.

Cristo dependió, como un niño cualquiera al nacer, de los que le rodeaban: de su madre, de su padre adoptivo y, en fin, también de aquellos que se le acercaron para adorarlo (desde los humildes pastores hasta los ricos Reyes venidos de muy lejos de aquel lugar pequeño del Imperio Romano)

La dependencia de Cristo es la misma que nosotros tenemos de Él. Es decir, que somos hermanos de Aquel que fue enviado y sin Él nada podemos hacer (Jn 15,5) Y por eso, como hizo el mismo Lolo, debemos acercarnos todo lo posible a su corazón para que, allí, podamos reposar de nuestro camino y de nuestros tropiezos.

Dependencia es, por tanto, acudir a Cristo; dependencia es tenerlo siempre en nuestra mente, amarlo sobre todas las cosas porque es Dios, el mismo Dios, hecho hombre; dependencia es saber en cada momento qué es lo que nos conviene de acuerdo a su santísima Voluntad; dependencia es, en suma, saber quiénes somos y que es del Cristo de quien dependemos al fin y al cabo.

Eso es el Alfa. Pero también hay un Omega: terrible pero liberador fin.

El fin es, como sabemos, la muerte del Hijo de Dios, en aquella Cruz que es algo más que un símbolo, aún siéndolo. Y tal final también está preparado para nosotros y porque, además, es el medio para pasar “al otro lado” de este mundo que es, seguro, mucho mejor que el valle de lágrimas por el que estamos ahora mismo pasando. Y tal fin, con ser el Omega de Cristo es, también, nuestro destino pues estamos hechos, desde el nacer, para morir, así se simple y sencillo. Y, sin embargo, no nos falta la esperanza porque con ella caminamos a sabiendas de que todo está dicho y hecho y que fue Cristo quien lo dijo y quien lo hizo como muy bien supo Manuel Lozano Garrido quien, a sabiendas de todo lo aquí dicho, hizo lo que debía hacer y ahora mismo goza de la Bienaventuranza y la Visión Beatífica.Y bien merecido que lo tiene… vaya que sí.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (155)

El corazón del hombre es como un panal, donde las abejas del amor guardan la miel que hacen con la bondad de las almas en flor que nos rodean.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15.03.26

La Palabra para el Domingo - Domingo, 15 de marzo de 2026

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Jn 9, 1. 6-9. 13-17. 34-38

“1 Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento.    

6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego 7 y le dijo: ‘Vete, lávate en la piscina de Siloé’ (que quiere decir Enviado). Él fue, se lavó y volvió ya viendo.  8 Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: ‘¿No es éste el que se sentaba para mendigar?’ 9 Unos decían: ‘Es él’. ‘No, decían otros, sino que es uno que se le parece.’ Pero él decía: ‘Soy yo.’      

13 Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. 14 Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. 15 Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: ‘Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo.’ 16 Algunos fariseos decían: ‘Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.’ Otros decían: ‘Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?’ Y había disensión entre ellos. 17       Entonces le dicen otra vez al ciego: ‘¿Y tú qué dices de él, ya que te ha abierto los ojos?’ El respondió: ‘Que es un profeta.’ 

34 Ellos le respondieron: ‘Has nacido todo entero en pecado ¿y nos da lecciones a nosotros?’ Y le echaron fuera. 35 Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: ‘¿Tú crees en el Hijo del hombre?’ 36     El respondió: ‘¿Y quién es, Señor, para que crea en él?’ 37 Jesús le dijo: ‘Le has visto; el que está hablando contigo, ése es.’  38 El entonces dijo: ‘Creo, Señor.’ Y se postró ante él.”      

COMENTARIO

Cuando el sentido de la Ley es otro 

Sabía Jesús que muchos de los que consideraban maestros y sabios andaban algo equivocados en el sentido que Dios le daba a su Ley pues no se trataba, aquí, de lo que los hombres pudieran interpretar sino de lo que el Todopoderoso quería decir con la misma. No le importaba poner sobre la mesa lo que quería decir el Creador. Eso, sin duda alguna, le reportaba enemigos que, luego, hicieron valer su enemistad en el momento que más les convino y que todos conocemos… 

Está bien que Jesús revele su persona, que es Quien es, a una persona que era un excluido de la sociedad. Por eso se hace ver como el Hijo del hombre o, lo que es lo mismo, como el Mesías pues sólo el Enviado de Dios puede hacer según qué tipo de cosas y decir según qué tipo de palabras y que los demás entiendan que están ante Él. 

Pero antes habían pasado muchas cosas. 

Cuando Jesús ve al ciego no puede, por menos, que acudir a socorrerlo pues era imposible que no lo hiciera. Sabía lo que suponía no disponer del sentido de la vista y Aquel que era Médico del alma no podía dejar de serlo, también, del cuerpo. Y le cura. El “problema” es que lo había hecho en sábado y ya sabemos que, según muchos, en aquel día de la semana no se podían hacer ciertas cosas porque la cerrazón de ciertos poderosos espirituales había llevado las cosas a un extremo, en exceso, extremoso… 

Escupir y Navidad: ¿Por qué Jesús Usa Saliva Para Sanar en Tres de sus  Milagros, y Cómo se Relaciona con Esta Temporada? – Transforma el MundoPero Jesús es Señor del sábado y puede hacer lo que quiera, como quiera y cuando quiera. Si, además, tiene que ver con la misericordia y la necesidad ajena… nadie iba a impedir que hiciera lo bueno por cumplir unas normas que el hombre había establecido con corazón de piedra. 

El caso es que aquellos llamados fariseos tienen al ciego por pecador. Han originado su ceguera en algún pecado cometido por sí mismo. No creen que le haya devuelto la vista uno que saben hace tales cosas en sábado. Puede, en ellos, la norma ante que la misericordia y el amor; antes dejar sufrir que procurar la sanación del enfermo. 

Pero el ciego, que sabe lo que ha pasado, entiende que un pecador (como llaman a Jesús aquellos fariseos por curar en sábado) no puede hacer tales cosas extraordinarias sino alguien que está bajo la protección directa de Dios y, como es de entender, no va a ser en una persona que peque en quien concurra tal circunstancia. 

Pero ellos, erre que erre, de ninguna de las maneras quieren cambiar su corazón y aceptar la verdad: ha llegado el Reino de Dios y viene de una forma muy distinta a como ellos imaginaron que vendría y eso, se diga lo que se diga, no era plato del gusto de muchos de ellos. 

Sin embargo, la fe de aquella persona pobre, humilde, de aquel ciego, es profunda y eso, para Jesucristo, era importante y mucho más. Le muestra Jesús que es Él el Hijo del hombre y, viendo lo que ha visto aquel pobre ciego, sólo puede creer. Cree, nunca mejor dicho, porque ha visto y porque se ha dado cuenta de que Aquel hombre es, sin duda alguna, el Enviado, el Ungido de Dios. 

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no ven en Jesús al Enviado de Dios. 

Roguemos al Señor.
 
Pidamos a Dios por todos aquellos que prefieren seguir ciegos de espíritu y de alma. 

Roguemos al Señor.
 
ORACIÓN
 
Padre Dios; ayúdanos a ver siempre a Jesús como hermano nuestro y como Tú mismo hecho hombre.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

La Ley de Dios es el Amor. Así de sencillo. 


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

9.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – El amor: quicio y raíz

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – El amor: quicio y raíz

No hay desgracia semejante a la del que no quiere amar..” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, n.º 171)

Los discípulos de Cristo debemos tener muy en cuenta aquello que dijo acerca del Mandamiento del amor y que no es otra cosa que debemos amarnos unos a otros como Él nos había amado. Y como sabemos el tipo de amor del Hijo de Dios es cierto y verdad que tenemos ante nosotros una tarea bastante ardua por según cómo somos sus hermanos…

Es verdad que el ser humano, que tiene libertad dada por Dios para hacer más o menos lo que le plazca, puede optar por no amar porque entre amar y no hacerlo es, ésta, una posibilidad que podemos elegir por muy difícil que eso se nos pueda antojar…

El Beato Manuel Lozano Garrido no tenía mucha duda acerca de la importancia que tiene el amor y que el mismo es quicio y raíz: quicio sobre el que gire nuestra vida y raíz que arraigue en nuestro corazón y nos haga caminar hacia el definitivo Reino de Dios como el Creador quiere que camine su semejanza.

Podemos decir, a este respecto, que el amor es eje y que lo es porque nos sostiene y nos guía en el mundo que nos ha tocado vivir y en el que nos ha puesto Dios porque ha querido ponernos. El como tal eje no puede faltar en nuestra vida y eso es lo que creemos quiere referir el Beato de Linares (Jaén, España)

Por otra parte, y como suele ser habitual, debemos tener muy en cuenta las palabras que nos dice el linarense universal para poder entender mejor el significado de lo que nos quiere decir nuestro amigo.

El caso es que alguien puede pensar que Lolo está siendo hiperbólico cuando dice que es que no hay desgracia semejante a la del que no quiere amar. Sin embargo, y como también suele ser habitual, tiene el Beato más razón que un santo…

Amar no es poca cosa. Es decir, supone saber manifestar un corazón tierno y dado por Dios para que eso se haga; supone reconocer que, como Jesucristo hizo con sus hermanos, nosotros somos capaces de imitarle; supone aceptar que lo que debemos ser es, sencillamente, buenos hijos del Todopoderoso y, en fin, supone ver que nosotros podemos hacer lo que debemos hacer.

Antes hemos dicho que parece que Lolo haya sido un poco exagerado. Sin embargo, es tan cierto como que Dios existe que quien escoge voluntariamente no amar se está haciendo un flaco favor a sí mismo. Así, por ejemplo, no se pone en la situación de imitar a Cristo; no quiere ser un buen hijo de Dios o, en fin, no es capaz de hacer lo que debe hacer. Y todo por una especie de soberbia que le impide ver lo que en su vida ha de ser importante, ahora mismo y, luego, cuando llegue su juicio particular y le recuerden aquello que dijo San Juan de la Cruz sobre que al final de la vida te examinarán en el amor…

No hay, por tanto, exageración alguna en estas palabras de Lolo porque, en realidad, lo que sí hay es un retrato exacto de quien no se da cuenta lo que le conviene. Y eso, es verdad, es una desgracia más que grande.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (154)

No hay nada en el Universo que pueda situarse a la altura del corazón humano.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

8.03.26

La Palabra para el Domingo – Domingo, 8 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Jn 4, 5-15. 19b-26.39a.40-42 

5 Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta. 7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: ‘Dame de beber.’ 8 Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana: 9 ‘¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?’ (Porque los judíos no se tratan  con los samaritanos.) 10 Jesús le respondió: ‘Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber",  tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.’ 11 Le dice la mujer: ‘Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? 12 ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?’ 13  Jesús le respondió: ‘Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; 14  pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé  se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.’15 Le dice la mujer: ‘Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.’.’19 Le dice la mujer: ‘Señor, veo que eres un profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.’ 21 Jesús le dice: ‘Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22  Vosotros adoráis lo que no conocéis;  nosotros adoramos lo que conocemos,  porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. 24 Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.’ 25 Le dice la mujer: ‘Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo.’ 26Jesús le dice: ‘Yo soy, el que te está hablando.’ 39 Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: ‘Me ha dicho todo lo que he hecho.’ 40 Cuando llegaron donde él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. 41 Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras, 42 y decían a la mujer: ‘Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.’

      
COMENTARIO

Cristo: Agua Viva 

Este texto del evangelio de san Juan es rico en principios cristianos y en formas de comprender al Hijo de Dios. 

En aquel pozo acudía la gente para proveerse de agua pues tal era la finalidad de este. Se iba a buscar un sustento material tan necesario como es el llamado líquido elemento, fundamental para la vida del ser humano. 

Vemos a Jesús cansado.  Como era hombre también acusaba el trabajo y el esfuerzo hecho. Por eso se sienta en aquel pozo. Pero como es Dios sabe que ha de cumplir con la misión para que fue enviado. Espera a quien va a recibir algo muy importante para su vida y para la de sus prójimos: el Agua Viva que no muere nunca y que llena el corazón de quien la bebe. 

Aquella mujer veía a Jesús como un judío y, como tal, no entendía cómo le pedía agua a ella, que era samaritana y, por eso mismo, no era bien vista por los miembros del pueblo elegido por Dios. Pero no entendía, todavía que Jesús había venido para hacer una llamada universal al Reino de Dios. 

Resulta curioso que aquella mujer cree en Jesús por lo que le dice acerca de la vida que, hasta entonces, había llevado. Entonces sabe que aquel hombre no es un hombre cualquiera sino que, en verdad, es el Enviado de Dios, el Mesías. Y, como es de esperar, corre a decir a los suyos que ha encontrado a quien tantos siglos llevaban esperando. 

Mientras llegan los discípulos. Ellos, como hombres y como judíos, se extrañan que hable con una mujer. Pero Jesús les vuelve a sorprender con algo que no comprenden acerca del alimento que tiene que darles y que no es otro que su propio cuerpo cuando llegue el momento oportuno. 

Agua viva (Jesús y la mujer samaritana)

Ellos, sin embargo, aún no comprenden y siguen pensando mundanamente y no acaban de entender que de lo que ellos hacen sólo se obtendrá fruto cuando Dios quiera. Ahora toca sembrar. 

¿Qué hacen los vecinos de aquella mujer samaritana? 

En principio,
algunos la creyeron pero otros necesitan ver para creer. Muy propio del ser humano. 

Acuden donde Jesús y le invitan a quedarse con ellos. Jesús acepta porque sabe que su misión es atraer a todas las ovejas al redil de Dios.

Ellos, como ven lo que hace y lo que dice,
aceptan que es el Salvador aquel que tienen delante. 

Y Cristo, aquel Agua Viva que bebió la samaritana y los que la conocían, seguía sembrando con su semilla divina de amor y misericordia. 
 
PRECES
 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren gustar del Agua Viva que es Cristo. 

Roguemos al Señor.

 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no tiene esperanza en su salvación. 

Roguemos al Señor. 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a beber del Agua Viva que es Cristo y hacerlo siempre con esperanza en nuestra salvación.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.


El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.
 

Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Queramos del Agua Viva de Cristo; y queramos siempre.


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.