Posible contenido de la sentencia sobre la nueva ley del aborto con este TC
El Partido Popular, responsable de no mover un solo dedo para acabar con el aborto -o al menos forzar una aplicación real de la anterior legislación- mientras estuvo en el gobierno, está convencido de que la nueva ley es contraria a la Constitución porque no respeta el derecho a la vida. Un derecho en el que tampoco creen los populares, ya que de lo contrario no admitirán excepciones. O el derecho a la vida es el primero de los derechos, no no es derecho de ninguna de las maneras. Si se cree que por encima del derecho a existir están los derechos de otros, aunque sea la madre, a no tener “problemas", uno no puede tener la desvergüenza de presentarse como paladín de la vida.
Fue Rajoy el que dijo que estaba la mar de feliz con la ley anterior, la misma que ha llevado a este país a más de cien mil abortos al año. Por tanto, digan lo que digan, la presentación del recurso de inconstitucionalidad es un acto de propaganda electoral destinado a dar algún argumento a las conciencias débiles de los pocos cristianos que, creyendo que la defensa de los valores evangélicos ha de ser tenida en cuenta a la hora de votar, buscan justificar su apoyo al PP.
Además, en vista de lo ingeniosos que han sido los jueces del Tribunal Constitucional en la sentencia sobre el “estatut” de Cataluña, veo previsible que hagan otro ejercicio de ingenio en la sentencia sobre la nueva ley del aborto. Por ejemplo, no me extrañaría que dijeran: “existe el derecho a la vida pero carece de eficacia jurídica“. De hecho, eso es justo lo que pasa. El derecho a la vida existe porque no puede dejar de existir por mucho que una legislación lo niegue. Pero en este país ese derecho ya carece de eficacia jurídica.
En repetidas ocasiones he dicho que un sistema político en el que se permite e incluso se promociona el asesinato de inocentes, es un sistema incompatible con la fe cristiana. Es un sistema tiránico. Su condición de tiranía no la cambia la mayoría de los votos en una urna, de la misma manera que el nazismo no cambió su naturaleza totalitaria por llegar al poder vía elecciones. Y no hay ni un solo partido político con opciones reales de llegar al parlamento que tenga en su programa la abolición del aborto. Eso es lo que hemos creado desde la Transición hasta aquí. Que nadie se extrañe de que España sea ya un ente moribundo. Quien engendra muerte, muere. Es ley natural. Es ley divina.
Luis Fernando Pérez
17 comentarios
El hecho de que en España no haya ni un solo partido político con opciones reales de llegar al parlamento que tenga en su programa la abolición del aborto, después de veinticinco años de matanza indiscriminada de niños en el vientre de sus madres, debería conducir a toda la Iglesia, sotanas incluidas, a hacer un profundo examen de conciencia.
Y que no me venga nadie con que la Iglesia no puede apoyar a formaciones determinadas, porque:
1. Bien que apoyó Juan Pablo II al sindicato polaco Solidaridad cuando hizo falta y muy bien que hizo. Solidaridad no era un partido, pero como si lo fuera.
2. La misma Iglesia que dice que no puede apoyar expresamente a ninguna formación política de ideario católico, emplea diversos medios para apoyar tácitamente al Partido Proabortista; empezando por su ominoso silencio ante la subvención del aborto por parte de ese partido (y del PSOE pero, sobre todo, por parte de ese partido).
La culpa de la situación del derecho a la vida en España no la tiene sólo la Izquierda, ciertamente. Y yo me pregunto si muchos católicos entienden o se creen realmente lo que es el aborto. No puedo evitar tener mis dudas, siento decirlo.
http://infocatolica.com/blog/germinans.php/1007011234-quien-siembra-vientos-recoge
Todo él es muy bueno, pero me llama poderosamente la atención el siguiente párrafo:
También pienso que la actual crisis institucional del país, en trance de disolución es una consecuencia indirecta de la situación penosa del catolicismo belga, ya que ni siquiera en él pueden hallar valones y flamencos un elemento común que pueda salvar la identidad de Bélgica.
Pues eso.
El derecho a existir lo da en exclusiva Dios Padre, y de hecho existimos desde el mismo momento de la concepción, y en eso ni los socialistas del pp ni los socialistas del psoe (ni ninguno de los otros) tienen nada que decir ni nada que hacer a pesar de su arrogante soberbia creyéndose precisamente dioses que dan y quitan la vida a su antojo.
A lo que se puede dedicar toda esta canalla es a la grave ofensa al Altísimo, frustrando la vida humana (que no existencia) en este mundo que Dios ha querido por su voluntad antes de que ese ser humano llega siquiera a ser parido. Mas adelante lo dice correctamente:
El derecho a la vida existe porque no puede dejar de existir por mucho que una legislación lo niegue.
Y porque es voluntad del Altísimo, añadiría yo.
Perdón por la puntualización, pero muchas veces nos dejamos llevar en nuestro lenguaje por la ideología machacona con la que hemos sido ideologizados desde niños. El combate cristiano empieza por uno mismo y uno de los frentes es el del lenguaje y el pensamiento. Aprendamos, pues, a hablar y a pensar de acuerdo a nuestra fe y procurando siempre honrar a la verdad con nuestras palabras.
Por cierto don Luis Fernando, corrija esto:
O el derecho a la vida es el primero de los derechos, no no es derecho de ninguna de las maneras
1. Lo del TC es bochornoso, y lo mas grave es que llevamos viendo tanto que en mi caso ya ha dejado de escandalizarme, hacen lo que quieren con nosotros tomándonos el pelo de la manera mas burda porque saben que esta sociedad está aborregada y es incapaz de respuesta porque su capacidad de respuesta solo atiende a dos criterios: estómago y vanidad.
2. Lo que a mi me resulta verdaderamente lacerante y escandaloso es la cantidad de votos (¿millones?) católicos (¿católicos?) que van a parar a esta caterva de sinvergüenzas (pp, psoe, y todos los demás), porque de esos millones de votos muchos de ellos se han de reconocer auténticos y devotos creyentes y practicantes (¡escándalo!) y otros muchos se dan la frívola autosatisfacción de reconocerse a si mismos como tales como si de una especie de pedigrí se tratara, como llevar una marca de ropa o como ser hincha de un club de "fúrgol".
3. Efectivamente, el desastre total y las tribulaciones ya están garantizadas, es solo cuestión de tiempo, y por mí cuanto antes y mas rápido mejor aunque me temo que esto será una larga, lenta y dolorosísima agonía. Después ya veremos que pasa, solo Dios lo sabe, quizás deberíamos ir esforzándonos a partir de este momento en ir pensando y planificando ese "después", porque el "ahora" ya está perdido.
4. La democracia puede funcionar cuando el sustrato votante es moralmente responsable y democráticamente maduro, y eso no se da. Si se diera, España se hubiera mantenido católica en estos años de transición hacia el infierno, es mas, si España hubiera sido entonces lo que parece que no era, ni siquiera en el 78 se hubiera aprobado esa carta de defunción por suicidio que nos dimos los españoles en forma de constitución.
5. Aun así existen posibilidades teóricas correctivas pero somos tan zoquetes que no votamos las opciones electorales positivas que SÍ existen, por aquello del mal menor; el voto (in)útil; la caradura del pecado materializado (no se puede alegar ignorancia de las pretensiones de esos a los que votamos) en el sentido de ese voto, el materialismo triunfante ("el que quiera salvar su vida la perderá"); el miedo al que dirán (¡Facha y ultraderechista! ¡Por ser decente!) sin seguir el ejemplo de Jesús (y aun nos decimos católicos...), la entrega inmediata de nuestra alma ante la ideologización masiva de la idolatría de la democracia, que en realidad es una partitocracia, y lo sabemos; etcétera... etcétera... etcétera...
Por otra parte, en efecto, ya sabemos lo que es el Tribunal Constitucional y cómo actúa. Al final, el PP es el el enésimo valedor del positivismo jurídico: si un tribunal dice que algo está bien, se acata y punto. Es la verdad legal la única que existe.
Mientras la alternativa a la canalla del PSOE sea la canalla del PP, dirigido por este registrador de la propiedad con ínfulas, la caída libre de este país será imparable. No hay alternativa a día de hoy; más de lo mismo, y como van pasando los años y las generaciones, lo mismo es siempre peor.
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LF:
No te has leído el artículo de Germinans, ¿verdad?
No aparece el nacional-catolicismo español por ninguna parte. Ni siquiera en ese párrafo que he copiado.
Mire, me parece que está usted ofendiendo a los señores de Germinans y al sentido común diciendo lo que dice de ellos, simple y llanamente porque está usted faltando a la verdad, y lo sabe, mientras que del nacional-socialismo laicista brutal en Cataluña no dice absolutamente nada cuando es ese precisamente el problema que tiene Cataluña y por contagio el resto de Expaña, y también lo sabe, porque a estas alturas nos conocemos todos e ignorantes ya quedan pocos.
Que poco o nada seguimos el ejemplo de Jesús y sus apóstoles, y así, por nuestra cobardía tenemos justa recompensa en la situación de putrefacción generalizada.
Existen dos problemas con la democracia en la cultura occidental actual: la voluntad popular y los valores.
1. La divinización de la ley democrática: la supremacía de la mayoría
2. La idolatría del relativismo: la hegemonía de la cultura de la muerte y el relativismo en la familia, el matrimonio, la educación...
La ley democrática y el pensamiento políticamente correcto están dando leyes al país de tal manera que "Quien engendra muerte, muere"
B- El nacionalcatolicismo catalán
Pues sí, Germinans tiene razón, por mucho que duela. La Iglesia en Cataluña es menos una Iglesia Universal y más una Iglesia Nacional al servicio de los poderes públicos, al estilo de Inglaterra y Suecia.
Nacionalcatolicismo quiere decir un católico, laico o consagrado, que idolatriza paganamente a los dioses de la tierra, el pueblo como voluntad y la nación como cultura e identidad por encima de la ley y el amor de Dios y al prójimo...
... es un católico que calla obedientemente frente a una Generalidad procultura de la muerte que implanta legalmente el relativismo por imperativo legal.
... y es un católico que chilla obedeciendo las consignas de sus líderes paganos en sus políticas de confrontación...
Sólo se pide ser consecuente: lo que se debe criticar según el evangelio, se debe criticar, no omitir u ocultar.
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LF:
Ya, pero durante el régimen comunista el aborto era libre. Luego los políticos católicos lograron que se aprobara una ley bastante restrictiva y el número de abortos se desplomó en un 90%.
Así que sí que se pueden mejorar las cosas.
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LF.
Me vas a permitir que no me lo crea. No lo de los supuestos, sino lo del coladero.
OLÉ,OLÉ Y OLÉ.
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