InfoCatólica / Schola Veritatis / Categoría: Santos

9.02.17

Pudo más, porque amó más

San Benito y Santa Escolastica, mosaico de autor desconocido

Mañana día 10 de febrero, la Iglesia celebra a Santa Escolástica virgen, hermana gemela de San Benito Abad. Para quienes aún no conocen este precioso texto, reproducimos en este post para nuestros lectores un par de capítulos del Libro II de los Diálogos de San Gregorio Margo, Papa y Doctor de la Iglesia, el cual se puede leer completo en el siguiente link: http://www.sbenito.org/vidasb/vida01.htm

Los capítulos que reproducimos a continuación son los relacionados a esta gran santa , la cual fue capaz de “vencer” a su propio hermano por la fuerza de un amor más grande, con el cual deseaba pasar junto a él, en conversaciones espirituales, una de las últimas noches de su vida.

Los dejamos entonces con esta preciosa lectura.

Nota: La obra de los Diálogos, como lo indica su mismo nombre, está escrita a modo de un diálogo entre San Gregorio y el diácono Pedro, a quién se le cuenta la historia, y que interviene haciendo preguntas y comentarios.


CAPÍTULO XXXIII

EL MILAGRO DE SU HERMANA ESCOLÁSTICA

GREGORIO.- ¿ Quién habrá, Pedro, en esta vida más grande que san Pablo? Y sin embargo tres veces rogó al Señor que le librara del aguijón de la carne (2Co 12,8) y no pudo alcanzar lo que deseaba . Por eso, es preciso que te cuente del venerable abad Benito cómo deseó algo y no pudo obtenerlo. En efecto, una hermana suya, llamada Escolástica, consagrada a Dios todopoderoso desde su infancia, acostumbraba a visitarle una vez al año. Para verla, el hombre de Dios descendía a una posesión del monasterio, situada no lejos de la puerta del mismo. Un día vino como de costumbre y su venerable hermano bajó donde ella, acompañado de algunos de sus discípulos. Pasaron todo el día ocupados en la alabanza divina y en santos coloquios, y al acercarse las tinieblas de la noche tomaron juntos la refección.

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12.01.17

Discurso sobre porqué el cristianismo no debe cambiar con los tiempos

Teófano el recluso, de autor desconocido

Teófano el Recluso (1815—1894) , también conocido como Teófano el Eremita, es un santo de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Fue obispo de Tambov, y posteriormente de Vladímir. En 1866 renunció al episcopado y se retiró al eremitorio de Vysha donde permaneció hasta su muerte en 1894. Escribió obras como “El arte de la oración” y “Consejos a los ascetas”, así como un amplio epistolario. Fue canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rusa.

El texto que reproducimos en este post, está tomado de un sermón del domingo después de Navidad, del 29 de diciembre de 1863.

Todos los destacados en negrita y cursiva son nuestros:


Ha llegado a mis oídos que, por lo que parece, consideráis mis sermones muy estrictos y creéis que hoy en día nadie debería pensar de esta manera, nadie debería vivir así y por lo tanto nadie debería enseñar así. ¡Los tiempos han cambiado!

¡Cómo me alegré de escucharlo! Esto significa que escucháis con atención lo que digo, y no sólo lo escucháis, sino que también estáis dispuestos a cumplirlo. ¿Qué más podríamos querer nosotros, que predicamos todo lo que ha sido dispuesto y según nos fue ordenado?

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27.05.16

Recibir la Comunión en pecado según el Santo Cura de Ars y 3

En este post, publicamos la tercera y última parte del Sermón del Santo Cura de Ars sobre la comunión indigna.


Sí, hijos míos, si pudiera describirles todas las consecuencias de un sacrilegio, ni uno de ustedes se atrevería a comulgar . Es narrado por san Godofredo, que era obispo de Amiens, que les había prohibido a los sacerdotes dar la absolución durante las fiestas de Pascua a todos los que habían comido carne durante la cuaresma. Un libertino, que era culpable de este delito, es decir que había comido carne, tomó el vestido de una mujer con el fin de engañar a su confesor. Este artificio le resulta, pero para su desgracia: porque cuando hubo recibido el cuerpo de Jesucristo, una fuerza invisible lo derribó, comenzó a espumar como una persona rabiosa, revolviéndose por tierra y murió en su furor. No, no, hijos míos, cualesquiera que sean los terrores que las comuniones indignas puedan poner en el corazón del hombre por los castigos espantosos que nos atraen, todavía no es nada si los comparamos a aquellos de los que Jesucristo hace caer sobre las almas; y estos castigos son ordinariamente, el endurecimiento durante la vida y la desesperación a la hora de la muerte. El buen Dios, en castigo de sus abominaciones, abandona a este desgraciado a su ceguera; el demonio, que le engañó durante su vida, se deja percibir sólo en el momento en que prevé que el buen Dios lo abandona; va de crimen en crimen, de sacrilegio en sacrilegio, acaba por no pensar más en eso y se traga la iniquidad como el agua; por fin, a pesar de todo el tiempo que tuvo y los socorros de la gracia, muere en el sacrilegio como vivió.

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9.05.16

Recibir la Comunión en pecado según el Santo Cura de Ars -2

Santo Cura de Ars

Conforme a lo anunciado , publicamos en este post la segunda parte del Sermón sobre el Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Por su extensión, vendrá aún una parte tercera y final.


Sermón del santo Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Parte II

Sin embargo, leemos en la historia unos ejemplos que hacen estremecerse . Vemos que un emperador pagano, en odio a Jesucristo, colocó a ídolos infames sobre el Calvario y sobre el Santo sepulcro, y creyó en esto que él no pudo llevar más lejos su furor hacia Jesucristo. ¡Eh! ¡gran Dios! ¿hay algo comparable con el comulgante indigno? ¡Ah! no, no, no es más entre ídolos mudos e insensibles que él coloca a su Dios, pero, ¡Ay! ¡en medio de sus pasiones infames y vivas, qué son tantos verdugos qué crucifican a su Salvador! ¡Ay! ¿qué digo? Este desgraciado une al Santo de los santos a asesinos prostituidos y le vende a la iniquidad. Sí, este desgraciado sumerge a su Dios en un infierno intenso. ¿Podemos concebir algo más espantoso? Sí, hijos míos, somos sobrecogidos de horror viendo en la historia las profanaciones que se han hecho a las santas Hostias. ¿Pero qué es esto, si lo comparamos a los que comulgan indignamente? ¡Oh! no, no, esto todavía no es nada.

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17.04.16

Recibir la Comunión en pecado según el Santo Cura de Ars

Santo Cura de Ars

Los santos son aquellos en quienes más ha resplandecido la luz de la fe , que no es otra cosa que el conocimiento de la verdad. Contrastando nuestros pensamientos con los de ellos, a veces nos sentimos impactados, quedando al descubierto el camino que a todos nos falta por recorrer hasta que aquellas palabras de San Pablo se hagan realidad en nosotros: “Justus meus ex fide vivit” (Hb 10,38).

Invitamos, en esa misma línea, a nuestros lectores a leer y meditar este impresionante Sermón del Santo Cura de Ars. Siendo un poco largo, lo publicaremos en 2 post consecutivos. Como siempre, los destacados en negrita y cursivo son nuestros.


Sermón del santo Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Parte I.

Anima quæ peccaverit, ipsa morietur . El alma que pecare, morirá. (Ez 18, 6)

Si todo pecado mortal, hijos míos, le da muerte a nuestra alma , la separa de Dios para siempre, la precipita a todo tipo de desgracias, ¿a cuál estado debe pues reducirse el más horrible de todos los crímenes, que es el sacrilegio? Oh mi Dios, ¿quién es el que jamás podrá formarse una idea del estado espantoso de un alma cubierta de sacrilegios? Sí, nos dice Jesucristo, cuando ustedes vean la abominación de la desolación en el lugar santo, predicha por el profeta Daniel, compréndanlo bien; no, no, hijos míos, no eran las profanaciones que se habían cometido, y que todavía debían cometerse en el templo de Jerusalén, las que hicieron derramar las lágrimas de Jesucristo. ¡Ay! Hijos míos, habiéndose escogido el corazón del hombre para hacerlo su morada y su templo, Jesucristo preveía sin duda las profanaciones y las abominaciones desastrosas que el demonio haría por el pecado ; ¡qué pensamiento triste y desconsolador para un Dios! Pero el más grande y más terrible de todos los dolores es prever que se profanaría su cuerpo adorable y su sangre preciosa.

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