Cómo cortar el pelo de niños en casa con tijeras y peine: instrucciones detalladas

Llevo más o menos tres años cortándole el cabello a mi hijo en casa porque nació con mucho pelo y se pone muy nervioso cuando se lo cortan en la peluquería. Le aterroriza el ruido de la máquina de cortar el pelo y por eso lo hago con tijeras (ninguna clase especial) y peine.

No he tenido entrenamiento profesional, o sea que mis recomendaciones son simplemente para los que no tienen experiencia cortando el cabello y desean hacerlo con una técnica diferente que Sta. Catalina de Siena (que se cortó su pelo de joven para demostrar su entrega completa al Señor y no por ningún interés estético). Mis recomendaciones se basan en lo que he observado cuando le cortan el cabello a mi esposo y en mi propia experiencia casera. Claro que agradecería sugerencias de los que entienden mejor cómo cortar el cabello.

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Instrucciones para cortar el pelo de niños en casa con tijeras y peine


A) Dónde sentarle

Un buen lugar en la casa es el cuarto de baño, donde suele ser más fácil limpiar el suelo y al lado de la bañera para facilitar que se lave el niño después del corte de pelo y evitar que se caigan pelitos por toda la casa de camino a la bañera.

Cuando el niño es pequeño, si se mueve mucho, se puede hacerle sentar en las rodillas de alguien o de uno mismo para poder sujetarle mejor al cortarle el pelo. Ayuda tener a alguien entreteniéndole o algunos juguetes preferidos del nino sobre la mesa y cortar el cabello cuando está más relajado, tras haber comido después de una siesta, por ejemplo. Cada uno sabrá cuál es el mejor momento para su propio hijo.


B) Qué llevar puesto

Se puede colocar una sábana alrededor del niño, sujetándola con una pinza alrededor del cuello, o simplemente hacerle llevar alguna camiseta o pantalón corto que no sea de muy buena calidad. Conviene llevar uno mismo también ropa que sea fácil para lavar, ya que se cubrirá de pelillos también [inevitable en mi caso].


C) Preparación del cabello

No hace falta mojar el cabello. Si el cabello está mojado, al secarse quedará más corto aun, no siempre con muy buenos resultados. Para principiantes es mejor cortar el pelo cuando está el pelo limpio y sin enredos, pero seco.

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D) Cómo cortar los mechones en general

Se peina un mechón con la mano derecha (o izquierda si uno es zurdo), sujetando el mechón entre los dedos índice y corazón de la otra mano. Mientras se sujeta el pelo, se deja el peine y se corta el pelo que sobra siguiendo la línea que forman los dedos. Para mayor seguridad, se debería de dejar un dedo que sujeta el cabello entre las tijeras y la cabeza. [No como se ve en la imagen a la izquierda.] Además, es buena idea cortar muy poco a la vez para permitir otro corte si hace falta.


E) Cortes de pelo
(No se tiene que seguir este orden)


El flequillo

Aprovechando cualquier momento en que el niño se encuentre más calmado, se corta el flequillo en forma curvada, con la parte más larga a mitad de la cara (sobre la nariz) y las partes más cortas hacia las orejas. Procurar que quede simétrico y que el flequillo no quede demasiado corto. [Suelo cortarlo hasta la mitad de la frente]. Se corta peinando el pelo hacia abajo.

El perfil
Se corta el pelo alrededor de las orejas, con un corte horizontal en el lado de la cara, más o menos a nivel de los ojos, por ejemplo.

La parte superior y posterior de la cabeza
Se coloca uno detrás del niño y se va peinando hacia arriba un poco de pelo a la vez con el peine paralelo a la frente. Se corta el pelo sobre los dedos que sujetan cada mechón, procurando que cada corte sea a la misma distancia de la cabeza. Con el peine recogiendo el pelo de forma paralela a la frente, se va cortando desde pocos centímetros de la frente (dejando el flequillo intacto) hasta llegar a la mitad de la parte posterior de la cabeza, donde se puede peinar hacia abajo. Desde allí hasta el final, se puede cortar de la misma manera, pero dejando el pelo más corto.

En la parte superior de la cabeza, ese corte recién hecho debe quedar más largo que los dos lados adjuntos a ese corte, que no se cortan de forma paralelo a la cabeza, sino diagonal. La imagen muestra la posición de los dedos que guían los cortes, mirando al niño de frente o por detrás.

Una vez terminados esos cortes, se hacen otros para nivelar la parte superior de la cabeza un poco, peinando y cortando de forma perpendicular a la frente y avanzando del lado derecho al izquierdo de la cabeza (o viceversa).

Los lados
Se corta el cabello de cada lado de la cabeza a la misma distancia de la cabeza, pero con los dedos que sujetan el pelo en diagonal. En cada lado y mirando hacia el lado de la cabeza, los cortes deberían de ser paralelos al lado derecho o izquierdo, respectivamente, del diagrama. Se sujeta el pelo poniendo los dedos en una posición que sigue una línea desde la barbilla subiendo hacia la oreja. En cada lado se prosigue hasta la parte posterior de la cabeza cortando en esa dirección.

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Otras consideraciones

1) Reconozco que cortar el cabello de mi hijo no es una de mis actividades favoritas y ni siquiera una de las más agradables, aunque me gusten los resultados del esfuerzo. Por eso, a veces he dejado la tarea de cortarle el pelo a mi hijo para más tarde. Hasta me he acostumbrado a veces a ver el cabello de mi hijo un poco más largo de lo habitual. Lo mismo puede pasar con nuestra vida espiritual cuando descuidamos el Sacramento de la Reconciliación.

“Por lo tanto, hermanos, no tengáis en poco esas faltas, a las que tal vez os habéis habituado ya. La costumbre llega a conseguir que no se aprecie la gravedad del pecado. Lo que se endurece pierde la sensibilidad. Lo que se halla en estado de putrefacción no duele, no porque esté sano, sino por muerto. Si al pincharnos en algún sitio nos duele, es que esa parte está sana u ofrece posibilidad de curación. Si no nos duele está ya muerta; hay que cortarla.” (S. Agustín, Sermón 17).

2) Al menos una vez al mes llega un momento en que ya no hay forma de negar que mi hijo necesita un corte de pelo y suele ser algún pariente o amigo el que me lo recuerda. Espiritualmente, es una bendición de Dios que haya buenos pastores en la Iglesia Católica, como Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastián, que no temen señalar que “existen males mayores que la tragedia de Haití”, refiriéndose al pecado, como explica en un reciente comunicado.

“Así como entre las enfermedades corporales hay algunas que no las sienten quienes están enfermos de ellas, sino que más bien dan crédito a lo que dicen los médicos, sin tener en cuenta su propia insensibilidad, ese alma que no percibe sus pasiones ni conoce sus pecados debe dar crédito a quienes pueden dárselo a conocer.” (S. Basilio, en Catena Aurea, vol. Vl, p. 442).

3) En el caso de tener el pelo demasiado largo, ¿de qué sirve comprar gorros y gorras, por ejemplo, para esconderlo si se nota de todas formas? ¿De qué sirve preguntarse “cómo creer en la existencia de Dios ante el sufrimiento de tantos inocentes” como un entrevistador hizo a Mons. Munilla si el problema espiritual del pecado es mayor que el sufrimiento físico?

“Os pregunto a vosotros: ¿De quién está distante el que está en todas partes? ¿De quiénes, pensáis, sino de los que yacen en su desemejanza, destruyendo en sí mismos la imagen de Dios? Gentes que se alejaron de É1, vuelvan reformados. -¿Y cómo dice, nos reformaremos? ¿Cuándo volveremos al molde? -Comenzad por la confesión; sigan las buenas obras.” (S. Agustín, Coment. sobre el Salmo 146).


4) Una peluquera profesional puede cortarle el cabello a mi hijo en quince minutos, algo que tardaría al menos una hora en hacer en casa con resultados buenos, pero no perfectos. No puedo ofrecer en casa tampoco la variedad de servicios que ofrecen las peluquerías. Por eso, cuando mi hijo sea mayor, seguro que preferirá que alguien con experiencia profesional le corte el cabello.

Espiritualmente hablando, S. Juan Bautista nos dice en el Evangelio del Bautismo del Señor sobre Nuestro Señor Jesucristo: “pero viene el que puede más que yo” (Lc. 3, 16). En la Iglesia Católica se encuentra la plenitud de la gracia y es una gran ventaja el aprovecharse uno de los Sacramentos ofrecidos en Ella por medio de los sacerdotes, que actúan en persona de Cristo.

La Iglesia, pues, nada puede perdonar sin Cristo, y Cristo nada quiere perdonar sin la Iglesia. La Iglesia solamente puede perdonar al que se arrepiente, es decir, a aquel a quien Cristo ha tocado ya con su gracia. Y Cristo no quiere perdonar ninguna clase de pecados a quien desprecia a la Iglesia.” (Bto. Isaac, Sermón 11)

5) Las instrucciones del post de cómo cortar el cabello del post podrían ayudar a alguien, pero mejor aun sería que los que pasaran por aquí se animaran a acercarse al Sacramento de la Penitencia si no lo han hecho en mucho tiempo. No se arrepentirían porque aunque los resultados de los cortes de pelo caseros no están garantizados, los del Sacramento de la Penitencia sí, por Nuestro Señor Jesucristo.

[Citas de santos: “Antología” por Francisco Fernández Carvajal]

[Foto de tijeras: Stilfehler en Wikimedia Commons]


Preguntas del día [Puede dejar su respuesta en los comentarios]
: Si tiene experiencia cortando el cabello de niños, ¿qué le ayuda a hacerlo? ¿Qué señales en nuestras vidas nos pueden recordar que ha sido demasiado tiempo desde que nos confesamos sacramentalmente? ¿Qué le parecen las mejores formas de recordar a otros la necesidad de confesarse sacramentalmente?

Siguiente post (para el lunes) – El Matrimonio – “había una boda en Caná de Galilea” (Jn. 2. 1)

36 comentarios

  
anarico
¡Ay María, qué graciosa eres! No creo que nadie que conozca el trabajo que estás haciendo sea pagano por mucho tiempo. ¡Ojala pudiera conocerte el ZombiParlante y toda su truupe! Mejor sería para todos, pienso yo. Pero como sabes, no hago mucho caso de mí mismo, y lo mejor bien puede ser lo que está pasando. Así aprendemos los animales: padeciendo, mientras que los "elegidos" aprenden amando.

Pero lo que quería decir a colación de lo que nos traes hoy en el post; Para los que no conocen al P. Fray Luís de León y otros: Y un poquito para que nadie se lo tome a la ligera lo que nos cuentas del pelo; es que, el pelo, los pelos, simbolizan el pensamiento, los pensamientos; y cuando Santa catalina se corta el pelo, me parece que quiere simbolizar que ya no va a "utilizar" su pensamiento, que renuncia a el, y que a partir de ahora está dispuesta a circular por la "vía rápida", la del afecto; tal y como enseñan todos los doctores de la Iglesia y, que, S. francisco de Sales lo dice con las palabras de "beber cuanto podáis del vino sagrado de la Caridad..., y otros con otras palabras, que quieren decir lo mismo.

María, creo que conviene recordar éstas cosas, porque dos personas pueden vocalizar las mismas palabras y una, ser divina, y la otra, una ignorante supersticiosa. La diferencia está en saber de lo que se dice; y ya sabemos que "la experiencia es la madre de la ciencia", y de la consciencia, podemos decir también.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
16/01/10 12:45 AM
  
María Lourdes
Anarico, creo haber leído que en tiempos de Sta. Catalina de Siena las mujeres casaderas llevaban el cabello largo y su acción de cortarse el suyo indicaba un claro rechazo de ese estado de vida. Claro que también, como dice, puede simbolizar otras cosas (separación del mundo, por ejemplo).

Pero, habiendo leído la impresionante vida de esta santa, me parece que no le hace justicia a esta Doctora de la Iglesia decir que renunciaría por completo a usar su mente, que después de todo el Señor espera que usemos nuestros talentos. A lo que sí renunció fue a hacer su voluntad, para hacer la Voluntad de Dios. Allí sí se ve una entrega completa. SI ha leído el "Diálogo" de Sta. Catalina de Siena, en las que se recoge sus conversaciones con el Señor, verá que no sólo trabaja el afecto, sino también la mente.

Pero, la Caridad está sobre todo, y creo que la mente se queda corta intentando vislumbrar al Señor en este mundo. La Caridad debe guiar la mente. ¡Feliz Navidad también (aunque oficialmente ya no lo sea litúrgicamente)
16/01/10 1:45 AM
  
anarico
María, creo que una cosa es lo que le den a creer al vulgo vulgaris y otra cosa es la Verdad.

En la vida corriente u ordinaria, como a algunos les gusta decir, todos los días renunciamos (o sacrificamos)a cosas con el fin de obtener otras mejores. En el caso de Santa Catalina, no lo dudes, élla renunció a una mente (o a una consciencia, como queremos decirlo), para dar lugar a otra mayor o mejor: Para ilustrar éstas cosas a mí me gustar decir, lo de "...y sopas no caben en la boca". Pero, para que se entienda mejor, se puede decir que renunció a un "método" con posibilidades muy limitadas, para ejercitarse con otro que es más rápido y eficaz. Santa Teresa, nos ilustró con buenos ejemplos, de cómo y porqué, la vía del amor a Dios y la negación de uno mismo es tan eficaz. Infinitamente mayor que la discursiva. Y es que sin duda, María, el amor todo lo puede o lo alcanza, como queramos decir (se ha dicho muchas veces, pero, ¡No hay manera!). Por otra parte, Nuestro Señor lo dijo con dos palabras. y Qué te voy a decir,... ponerse a leer los 2719 puntos de catecismo, para saber... pues, pues,... me parece que el camino es largo ytal, ytal, ytal... y tenemos lo que tenemos, como no puede ser de de otra manera. Y no creo que podamos tachar a Dios de que no es generoso. Es simplemente: que no se hacen las cosas bien o debidamente. Eso de olvidarse de nuestros grandes maestros, e "inventarse" un cuento dulce cada día, pues pues, vamos a fenecer de esa enfermedad que ahora no sé como se llama, pero el vulgo vulgaris la llamamos "azucar en la sangre" y, de gordura de hígados. Saludos
16/01/10 2:30 AM
  
María Lourdes
Anarico, la paradoja es que hay que amar para conocer y conocer para amar. Este artículo señala que falta algo más: "Conocer, amar y servir a Dios". Eso creo que responde a lo de "que no se hacen las cosas bien o debidamente". Lo que hay que hacer es la Voluntad de Dios, cosa que facilita mucho el amor... pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Saludos.
16/01/10 3:29 AM
  
anarico
Indudablemente, María, tienes toda la razón en la vida ordinaria es así; pero como ves, resulta un círculo cerrado del que es difícil salir. Pero como sabes, nosotros, en principio, tenemos la fe (el credo) entra por el oído. Cuando lo "acogemos debidamente" actua en nuestra consciencia actual como un fermento en la masa de harina, y nos va transformando como desde dentro. En la medida que se va haciendo mayor, quiere ejercitarse, le "entra ganas de tener hijos" "porque si no me muero" con éstas palabras , me parece que lo decía Rebeca. Y precisamente, creo, que ejercitándose en los ejercicios que la fe propone, es como se empieza a tener algo de Caridad. Ya sabemos, así nos lo ha enseñado S. Francisco de Sales, y no hay ninguna duda, de que la Caridad, el amor a Dios, "se adquiere por hábito". A partir de que éste hábito es fuerte, pues, como dice el mismo S Francisco, " beber cuanto podáis de vino sagrado de la Caridad, etc, etc. otros lo han dicho con otras palabras pero así es. Y a Dios hemos de amar por fe no por conocerlo, pues no podremos verlo nunca, sólo podemos afirmarlo, y a la vez que nos negamos a nosotros mismos. Como sabes, así, pero infinitamente mejor y más claro, lo explican los grandes maestros españoles de nuestra religión. Me parece.

Resumiendo, para que nuestra "consciencia a avance por el territorio del alma", "conviene, más que nada que creamos". No que conozcamos. También se puede decir que "el amor verdadero" del mundo, el que tiene algo mérito y, que la Vida recompensa, es un poco así también; pues el que se hace conociendo mucho suele ser la mayoría de las veces pura conveniencia. Y como sabes de fracasados y frustrados ésta el mundo lleno Gracias a Dios. Como no puede ser de otra manera.

María, me he cansado de escribir y me duele el cuello. Y todo a cuenta del corte del pelo del niño. Esssqueee,.. essqueee... hay que tener un par.
16/01/10 4:45 AM
  
anarico
Cuando digo que el credo ha de ser acogido "debidamente; quiero decir; que el "animal" que lo reciba, tiene que ser rumiante, como mínimo requisito; pues los de tragaderas monumentales, son inútiles y un caso perdido. Me parece. Así lo veo.
16/01/10 4:54 AM
  
María Lourdes
Anarico, pues le agradezco mucho su esfuerzo porque sé que le cuesta usar el teclado.

Creo que una importante forma de "negarnos a nosotros mismos" es confesarnos sacramentalmente. En el confesionario se practican muy bien las virtudes teologales. Allí nos podemos reconocer mejor que en ningún otro lugar como "criaturas" de Dios, necesitadas de Su Misericordia. Y el Señor es tan bueno que nuestra contrición ni siquiera tiene que ser perfecta (el pesarnos los pecados por haberle ofendido), sino verdadera. Pero, si no dejamos este santo "hábito" de confesarnos me parece que algún día podremos llegar a comprender mejor, como hicieron los santos, cómo "el amor perfecto excluye el temor" (1 Jn 4:18).

También me parece que inevitablemente deseamos conocer mejor a las personas que más amamos. La oración es indispensable. Que descanse, aunque creo que en España estará amaneciendo.
16/01/10 5:09 AM
  
María Lourdes
Anarico, sus comentarios me recuerdan esta oración que rezaba S. Ignacio de Loyola:
"Tomad, Señor y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Vos me lo disteis; a vos Señor, lo torno. Disponed a toda vuestra voluntad y dadme amor y gracia, que esto me basta, sin que os pida otra cosa".
Espero que se esté sintiendo mejor.
16/01/10 1:11 PM
  
susi
ML: creo que te vas a ganar un cielo muy grande y alto con la obra de caridad que haces con tu hijo, evitándole una pena, que es la de ir a la peluquería.
A mi me parece que explicas bien cómo cortarlo. SI además, el niño se puede distraer con algo que le haga olvidar el corte de pelo, mejor aún.
Son muy útiles los cortapelos, pues se selecciona un largo y se pasa por la cabeza como un cortacésped y lo único que hay que hacer es retocar con las tijeras la parte de patillas y orejas. Si buscas en youtube, verás cómo funcionan y qué rápidos son.A la larga, se ahorra mucho dinero con ellos.
16/01/10 2:11 PM
  
susi
Me gusta oír a Jesús, por medio del sacerdote:
Yo te absuelvo...vete en paz.
Sé que Jesús me perdona los pecados y, en efecto, la paz viene a mi alma.Cuanto más a menudo me confieso- cada 10-15 días-, más cuenta me doy del amor de Dios por mi, de todo lo que le debo y de la miseria tan grande en la que me encuentro. AL revés, cuando dejaba pasar más tiempo, muy a menudo me creía muy buena- craso error- y no veía apenas mis pecados.
CUando se recibe mucho amor de Dios, es más fácil amarle a Él y a los demás. Y al revés.
Para animar a los demás a confesarse, empezar por uno mismo, rezar por esa persona a través de la Virgen, para que el Espíritu Santo mueva su corazón hacia Él. Y hablarle de la maravilla de ser amigo de Dios.
16/01/10 2:18 PM
  
María Lourdes
Susi, a mi hijo no le parecería mayor obra de caridad que no le cortara el pelo. :) No por nada tardo tanto en hacerlo... En cambio, mi hija no necesitó su primer corte de pelo hasta hace muy poco, a los dos años y medio, y ella misma lo pidió en la peluquería. Tan contenta estaba de que le iban a cortar el pelo allí que no se movió nada.

Mi padre tiene un cortapelos y me sugirió también que lo usara, pero no hay manera de que mi hijo se esté quieto en cuanto oye el ruido de la máquina. Espero que cuando sea un poco mayor lo pueda usar, ya que no consigo cortar muy cortito ciertas partes.

La carita de contento que pone mi hijo cuando acabo de cortarle el cabello y se ve en el espejo hace que todo esfuerzo valga la pena. Me recuerda el alivio y el gozo que se experimenta al salir del confesionario. Su comentario me recuerda lo que el Señor dijo a Simón el fariseo sobre la mujer penitente que le lavó los pies con sus lágrimas, que sus muchos pecados estaban perdonados por su amor, pero quien a poco se le ha perdonado, ama poco. [Ver Lucas 7, 36-50]

Muchas gracias por compartir su testimonio y sus buenos consejos. Creo que anima mucho a los niños a confesarse el que vean a sus padres hacerlo también. Un saludo.
16/01/10 2:43 PM
  
anarico
María, pues no me podía imaginar que te iba a recordad una oración tan perfecta; sobre todo cuando se dice como, sin duda la diría, S. Ignacio, es decir, viviéndola en su consciencia. Literariamente hablando también es una pieza única; y es que, los amigos de Dios son excelentes en todo e incomparables con nada del mundo. Saludos.
16/01/10 5:22 PM
  
María Lourdes
Anarico, ésta es otra versión de la misma oración: "Señor mío Jesucristo, yo te entrego mi entera libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad. Tú me has dado todo lo que tengo y todo lo que amo y yo lo pongo todo a disposición de tu voluntad. Tu gracia y tu amor son toda la riqueza para mí. Concédemelos, Señor, pues nada más deseo."

Pero, no creo que todos los amigos de Dios sean excelentes en todo. Los santos suelen demostrar ciertas virtudes heróicas, pero no necesariamente todas del mismo grado (claro que exceptuando a la Ssma. Virgen María, que excede a todas las demás criaturas en toda virtud). Algunos tenían talentos particulares, pero no en todo lo que hacían. Un saludo.
16/01/10 7:30 PM
  
anarico
María, a la variante le falta "sabor" a carretadas en comparación a la de S. Ignacio. Me parece a mí.

Pues, si no crees que todos los amigos de Dios son excelentes en todo, es porque el listado que manejas está un poco, seguramente bastante, inflado de mala manera. Es que de otra manera no puede ser. Saludos
16/01/10 8:35 PM
  
Nova
Dña. María Lourdes, verdaderamente, es usted genial. Sin lugar a dudas, éste es el artículo más original e imaginativo que he leído en mi vida. Vamos a sus preguntas:

1) No le he cortado jamás el pelo a ningún crío.

2) Una manera de percibir que hace tiempo que uno no se confiesa es analizar si nuestra caridad hacia Dios y hacia el prójimo ha podido enfriarse: Cómo es nuestra oración, nuestro trato con los demás...

3) La tercera pregunta es la más difícil: ¿Cómo recordar a otros la necesidad de confesarse? Supongo que depende de quién sea, en cada caso, nuestro interlocutor. Con unos convendrá la vía directa, con otros será necesaria mucha mano izquierda. Por lo general, me inclino más por lo segundo pero, algunas veces, he acudido a lo primero. Según.
16/01/10 8:40 PM
  
María Lourdes
Anarico, lo interesante de esa oración es que no se sabe de seguro que S. Ignacio la redactó y he encontrado diferentes versiones por Internet (no muy diferentes en contenido y significado, pero desde luego no idénticas). Él la rezaba, pero podría haberla leído en alguna parte.

Respecto a los santos, recordemos las flaquezas de los apóstoles del Señor y cómo S. Pablo pedía al Señor que le quitara una espina pero el Señor le dijo que su gracia bastaba. No hay que ir más lejos que leer la autobiografía de Sta. Teresa de Jesús, a quien menciona, para ver que no nació sabiendo todo y que su vida de oración no fue excelente de inmediato. Revela la santa que le hizo bien leer "El tercer alfabeto espiritual" de Francisco de Osuna y aprendió mucho, pero no llegó a practicar muy bien lo que aprendió hasta que tuvo dirección espiritual. Una vez en el Carmelo, su oración contemplativa tampoco fue excelente desde el principio. También pasó un tiempo que tenía miedo de la muerte. Todas esas debilidades quedaron atrás por la gracia de Dios.

Así obra el Señor. En el "Diálogo" de Sta. Catalina de Siena, el Señor le dice a la santa que da diferentes talentos a cada uno para que nos necesitemos los unos a los otros y nadie se crea suficiente sino que crezca en Caridad. Eso a mí me consuela mucho al ver todos mis defectos e imperfecciones. Un saludo.
16/01/10 9:10 PM
  
María Lourdes
Nova, me alegro mucho de verle pasar por aquí de nuevo. Me parece particularmente buena su respuesta a la segunda pregunta. Si algo no marcha en nuestra vida, puede ser que nos falte la gracia santificante que podemos recibir del Sacramento de la Reconciliación, la gracia para luchar mejor contra el pecado. La oración me parece una buena forma de "tomarnos el pulso" espiritualmente.

Desde luego que hay que tener mucho tacto con estas cosas... ninguna confesión sacramental sería válida si fuera forzada, ya que uno debe estar arrepentido y tener propósito de enmienda y querer confesarse. Pero, a algunos simplemente les ayuda oír: "Voy a la iglesia a confesarme. ¿Quieres venir conmigo?"

Una vez hablaba con alguien que conocía de camino a la iglesia. Me dijo que hacía mucho tiempo que no se había confesado. Le pregunté si quería y si estaba preparado y dijo que sí. Al entrar en la iglesia, vi la luz del confesionario indicando que había sacerdote y le dije que esa era una buena oportunidad si quería, especialmente antes de Misa. Me alegré de que quiso confesarse, pero otras personas me dijeron después que les parecía que le había forzado a hacerlo. Espero que no, pero simplemente me parecía que esa persona así lo quería hacer por lo que había dicho y le indiqué la oportunidad que se presentaba.

Menos mal que lo "original e imaginativo" del post ha quitado un poco de atención de ciertos errores ortográficos y gramaticales que voy a intentar corregir ahora. Le agradezco su apoyo del blog y espero que siga contribuyendo.
16/01/10 9:34 PM
  
anarico
María, no me extraña que pudiera haber varias versiones de ésa oración y que todas fueran de S. Ignacio, pues el amigo de Dios siempre hacía "un cántico nuevo" y el material conque lo hacía era el que salía de su corazón en ese momento e indudablemente no se ocupaba mucho de las palabras y menos de las letras. S. Franscico de Sales explica muy claro la cuestión. Y todos sabemos por boca de S. Pablo, que la religión no es negocio de parloteo.

Nuestra Santa, admirada como maestra en todo el orbe cristiano nació como todo el mundo. Y es la doctrina cristiana la que le proporciono los medios para "subir al Monte Carmelo"; y le dió mucha alegría el "Abecedario Espiritual" como la comunicación con S. Juan de Ávila, S. Juan de la Cruz, etc, etc. y es que como hemos dicho otras veces "LA RELIGIÓN ES UNA CIENCIA": ES LA CIENCIA DEL AMOR; y no es otra cosa. Y charlatanes vividores siempre ha habido en el mundo en abundancia. Nuestra Santa, como todo el mundo, por empezar bien empezó por el principio en todo.

Y respeto del último párrafo, mi opinión María, es que lo perfecto es tal y lo que dijo Nuestro Señor y, no hay más vueltas que darle al tema.

¡Y no mires tanto tus defectos que eres prácticamente perfecta! Lo que si te recomiendo, por tanto como te aprecio es que eleves los ojos al cielo, tal y como lo enseña S. Juan de la Cruz. Por ejemplo. Saludos
16/01/10 9:57 PM
  
María Lourdes
Anarico, me alegro que ya se haya repuesto. S. Francisco de Sales es otro santo que tardó años (casi 20) en superar un defecto (temperamento, en su caso). Pero sí, Sta. Teresa de Jesús, como Doctora de la Iglesia nos tiene mucho que enseñar. Ella aprendió de otros santos y nosotros también podemos por sus escritos.

Ya sabe que eso de "prácticamente perfecta" haría mucha gracia a todos los que me conocen en persona. :) Pero, aprecio mucho su consejo, que procuraré poner en práctica. Espero que esté pasando un buen fin de semana.
16/01/10 10:21 PM
  
anarico
María, sabemos que el "Camino de Perfección" no acaba en esta vida, aunque algunos han llegado en esta vida muy lejos. Sabemos por el modelo que nos hemos resulto a imitar, que empieza muy cerquita de los animales, en un pesebre de Belén (ahora no me acuerdo lo que significa la palabra Belén), pero el final se nos oculta porque es muy lejano. 20 años es muy poco, y como dice Nuestra Santa, "poco es lo que ha de acabar". Lo importante es caminar por la buena dirección del camino acertado. By, By.
16/01/10 11:25 PM
  
María Lourdes
Anarico, creo que "Belén" significa "casa de pan". Sí, esta vida no es más que una noche en una mala posada, como decía Sta. Teresa de Ávila. Vale la pena tener los ojos en la meta y tragarse el orgullo acudiendo a los Sacramentos, levantándonos tras cada caída y avanzar, aunque sea cojeando, que el Señor nos llevará en Sus brazos cuando menos nos lo esperemos.

Una buena amiga mía de casi 60 años y yo pasamos un mal rato hace 14 años (¡cómo pasa el tiempo!) y ella me solía decir que a pesar de todo lo que nos estaba pasando, que no deseara que se pasara más deprisa el tiempo, que buscara lo más hermoso de cada momento. Anarico, no hay nada más hermoso que el Señor, como nos dice S. Agustín: "¡Tarde te amé, belleza infinita tarde te amé¡ !Tarde te ame belleza siempre antigua y siempre nueva!..."
17/01/10 4:54 AM
  
anarico
María, ¡Qué grandeza tan grande la de S. Agustín! ¿verdad? Sí, en éste sentido hay muchas penas en el mundo. Pero lo que te quiero decir a ti, es que no te preocupes demaseado en ése sentido. Pues como sabes, Dios le anunció a Abraham, que su pueblo sería esclavo en Egipto, pero que no se preocupara, que de allí volvería enriquecido. Y luego, lo bueno, pienso yo, es saber compartir esas riquezas.
17/01/10 10:48 AM
  
Laurel
Estimada Mª Lourdes:
Muy interesante el post de hoy. En cuanto resuelva un problema que tengo con el ordenador le enviaré mis trucos para hacer paella, aunque no es el plato que se me da mejor. Posiblemente alguno de sus demás lectores puede ayudarla más que yo.
17/01/10 11:42 AM
  
susi
ML: me ha gustado lo que cuentas de cómo una persona se animó a confesarse gracias a lo que le dijiste.
Supongo que una cosa tan personal sería plenamente libre, pues nadie hace algo tan importante de forma obligada.

Es verdad que no debemos querer que el tiempo pase más rápido cuando nos va mal. Es posible que- humanametne hablando-sea una cosa mala, y, a los ojos de Dios, si lo llevamos bien, es una maravilla para nuestra propia santificación.
Hay que intentar ver las cosas como Él las ve.De hecho, los santos se preocupaban cuando no ténían dolores, penas o tribulaciones ( con las que se unían a la Pasión de Cristo) para ofrecer en penitencia, por ellos y por los pecadores; por los sacerdotes, por los misioneros, por la Iglesia...

Incluso la "penitencia" de cortar el pelo a un pequeñajo puede ser una maravillosa manera de ganarse el cielo.
Un saludo cariñoso
17/01/10 4:04 PM
  
Nova
Mª Lourdes, me gusta su respuesta a la segunda pregunta, la vía del ejemplo propio para animar a otras personas a confesarse. Que vean que lo hacemos nosotros. Está bien pensado.

No me parece que facilitar las cosas a una persona a la hora de confesarse sea sinónimo de coacción, para nada, ¡Ni que usted le hubiera puesto una pistola en la sien! Si esa persona no hubiera querido confesarse, no lo habría hecho y punto. Es más, ni siquiera hubiera sacado el tema. Creo que usted lo hizo muy bien.

Por supuesto, si le agradan mis humildes contribucioncillas, seguiré escribiendo aquí, ¡Claro que sí! Cuente con ello.
17/01/10 5:46 PM
  
Manuel
Entre los recuerdos más tontos que tenemos en mi casa está la vez que "arreglé" el flequillo de mi hija Teresa (tendría 4 años). Ella me pidió que le hiciese algo con el flequillo (no me lo ha vuelto a pedir) porque lo tenía un poco desigual, cogí una tijera de pescado (lo que más a mano tenía) y estando ella muy quieta, lo intenté igualar. Digo lo intenté, porque parece que no lo conseguí, hubo protestas con los resultados y creo que al poco se fue con su madre a la peluquería. Tengo varias de esas anécdotas en las que yo, por exceso de decisión, me he metido en berenjenales sin querer (como quitar un diente que se está cayendo, vaya tela.)

La confesión la practico poco, 3 o 4 veces al año, depende de mi estado de ánimo y del arrepentimiento sincero que tenga de mis "pensamiento, palabra, obra y omisión", pensamientos consentidos, palabras duras, obras equivocadas y omisiones cobardes.

La mejor forma de animar a la confesión, en mi opinión, es que te vean confesar y como esto cambia tu actitud, antes y después.
17/01/10 7:02 PM
  
susi
Manuel: no te desanimes y que no te coman la moral en tu casa.
Yo le corté dos veces la oreja a mi marido y aún me sigue queriendo un montón. Además, en la residencia universitaria, le corté la melena a dos amigas que dejaron de hablarme unos días por la escabechina que les hice( estaba bien cortado, pero les dejé sus rubias melenas más cortas de lo que ellas me pidieron).Te diré que es muy dificil dejar bien cualquier flequillo y más con tijeras del pescado.

Una buena forma de valorar la confesión es meditar la Pasión de Jesús: todo lo que sufrió por cada uno de nuestros pecados: el miedo, el frío, la incomprensión, la sed, el abandono, la flagelación tan tremenda, las burlas, la traición de los suyos...
Qué importancia tendrán los pecados para que el mismo Dios pasase por eso sin rehuir ningún sufrimiento físico y moral para perdonarnoslos.
18/01/10 9:32 AM
  
Manuel
Gracias Susi.
18/01/10 9:12 PM
  
María Lourdes
Anarico, la segunda lectura de este pasado domingo me recordó nuestra "conversación" sobre los talentos... muchos talentos, pero un sólo Espíritu. Lo maravilloso es que el Señor nunca da a nadie para beneficio sólo de esa persona. Todo lo que tenemos es para que podamos compartir, para que todo sea para la mayor gloria de tan generoso Señor que tenemos. Un saludo.
19/01/10 4:25 AM
  
María Lourdes
Laurel, le estoy muy agradecida por su amabilidad.
19/01/10 4:28 AM
  
María Lourdes
Susi, pues a ver si corto el pelo de mi hijo esta semana, que ya va siendo ese tiempo del mes... lo bueno es que a su edad no es tan consciente de modas y estilos que le importe si no sale de alguna forma determinada... mientras que sea lo bastante cortito como para no tener que tener otro demasiado pronto. :)

Como comenta a Manuel, es tremendo cómo el Señor nos ganó el Cielo pagando por nuestros pecados. Hay quienes piensan que eso significa que ya no hay más que pagar y por eso podemos hacer lo que nos da la gana, entrando de todas formas al Cielo. Pero, S. Pablo escribiendo a los Colosenses dijo que completaba en su carne lo que falta a los padecimientos de Cristo. Me alegro que dejó su reflexión sobre la realidad del pecado, que todos deberíamos recordar al ver el crucifijo. Un saludo.

19/01/10 9:44 AM
  
María Lourdes
Nova, me alegro, porque en los posts en que ha dejado comentarios, éstos han sido bien reflexionados. Hasta pronto, entonces.
19/01/10 9:52 AM
  
María Lourdes
Manuel, gracias por compartir su anécdota de cortar flequillos. Mi padre suele ofrecer a mis hermanos cortes de pelo con el cortapelos que tiene, pero no toca mi cabello para nada. :)

Me gusta cómo describe esos pecados de "pensamiento, palabra, obra y omisión", una buena forma de hacer examen de conciencia.

Mi madre solía decirme que no se confesaba con muchísima frecuencia porque decía que antes quería estar segura de que estaba bien arrepentida y que quería mejorar antes de confesarse para comprobar que su propósito de enmienda era sincera. Eso es sensato, pero hay que tener en cuenta que el mismo Sacramento nos ayuda a mejorar por la gracia de Dios, que metidos bien profundos en el barro del pecado nos es siempre más difícil avanzar que sobre la tierra seca y buen camino en que el Señor nos pone cuando nos confesarnos sacramentalmente, aunque tropecemos poco después.

A ver si se anima a hacer que esas 3-4 veces sean 6-8 veces este año... Como ya sabe, no tiene nada que perder excepto los pecados que tuviera y mucho que ganar, como la absolución y la gracia santificante recibidas por el Sacramento. Un saludo.
19/01/10 10:13 AM
  
hili
ya le corte a mi hijo antes de leer las instrucciones oues mi hijo se pone histerico cuando lo llevo a la pelu,pero antes si se dejaba tranquilo ,no se q paso.ahora le corte en casa me quedo regular ,voy hacer caso a tus recomendaciones seguro va salir mejo chau.

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Hili, mi hijo también se pone muy nervioso en la peluquería y hasta en casa cuando era más pequeño. Pero, ahora que es mayor, coopera mucho mejor en casa, aunque todavía no se anima a ir a la peluquería.

Espero que el corte de pelo le haya salido bien. Si tiene alguna sugerencia para mejorar las instrucciones en el post después de intentar seguirlas, no dude en dejarla para que queden más claras para otros que pudieran pasar por aquí. Un saludo.
04/06/11 5:53 PM
  
Eliecer Brenes
Muy ciertas algunas de las citas religiosas. Sin embargo, en lo que respecta al corte de cabello La Biblia es muy clara y específica. El apóstol Pablo en 1 Corintios 11 nos enseña que al hombre es deshonesto criar cabello, mientras que que a la mujer es deshonesto cortarse el cabello porque es señal de potestad.

Asimismo, todo hombre que ora o profetiza cubierta su cabeza, afrenta su cabeza y toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza, porque lo mismo es que si se rayese (rapase).

El señor Jesús les dijo a sus discípulos cuando le preguntaron acerca de su venida y del fin del mundo: "mirad que nadie os engañe"..Hoy satanás está trabajando a través del engaño aún en los grupos e iglesias llamados cristianos...

Y conoceréis la verdad y la verdad os libertará...No errés que ni los fornicarios, ni los adúlteros, ni los borrachos, ni los ladrones, ni los robadores, ni los que se echan con varones, ni los mentirosos, heredarán el reino de Dios...

Saludos,

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Eliecer Brenes, según tengo entendido, cuando S. Pablo se refiere a los estilos de cabello de los fieles en sus cartas, lo hace según sus tiempos. Así, recomienda que las mujeres se cubrieran la cabeza porque así vestían en su época las mujeres y escandalizarían si se portaran de forma que en esos tiempos se consideraba indecente. Hay que tener en cuenta el contexto histórico de las cartas de S. Pablo.

Respecto a la Verdad, no se puede separar la Verdad de la Caridad para poder gozar de la libertad de los hijos de Dios. Por Misericordia de Dios disponemos hasta el último momento de nuestras vidas de la libertad necesaria para arrepentirnos de corazón de nuestros pecados y recurrir a la Confesión Sacramental para recibir la Gracia del Perdón de Dios tras cometer pecados mortales y veniales. ¡Qué bueno es el Señor! No esperemos hasta el último momento para hacer una buena Confesión. Un saludo.





17/10/11 6:37 PM
  
Eliecer Brenes
Hola Maria Lourdes,

Agradezco infinitamente hayas tenido la buena voluntad y disposición de contestar mi comentario.

Sinceramente, quedé en el aire ya que no me acordaba siquiera de haber participado en este blog.

En primer lugar, al leer la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios en el capítulo 11 podemos ver y analizar que más que a estilos o cortes de cabello se está refiriendo a el orden e instrucción en nuestra comunicación con Dios al orar o profetizar y por tanto en nuestra adoración a él también.

Para tal efecto, expone las razones que sustentan esta instrucción y ninguna de ellas tiene que ver con el modo de vestir de la sociedad o costumbres de la época en que vivamos.

Y refiriéndose a la mujer dice textualmente en el versículo 15: "Por el contrario, a la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello".

Aquí podemos ver que hay diferencia entre "el velo" y cubrirse la cabeza para orar y/o profetizar. Ya que dice: "en lugar de velo le es dado el cabello" pero que toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, la afrenta. vers. 5.

De otro modo la palabra de Dios, contenida en las Sagradas Escrituras y que es ayer y hoy y por los siglos, tendría que ajustarse a las costumbres y tradiciones de los hombres (y aún caprichos y concupiscencias)según la época en que se viva.

Los apóstoles Pedro y Juan fueron intimados a que "en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús". Y ellos respondieron: "Juzgad si es justo delante de Dios obedecer antes a vosotros que a Dios" Hch 4:18,19 Y 5:29 "Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres" Y también el apóstol Pablo en otra cita dijo: "que si todavía agradara a los hombres no sería siervo de Cristo"

Aquí está la estrechez del camino (sólo son dos: el ancho y el angosto, no hay termino medio)y la valentía del cristiano.

Por otro lado, Cristo murió una vez por nuestros pecados. Es un engaño pensar que podemos cometer pecados mortales y estarnos "confesando y arrepintiendo" una y otra vez por los mismos pecados. El apóstol Pablo en 2 Cor. 5:17 escribió: "De modo que si alguno está en Criso, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas". y en Rom. 8:1 "Ahora pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que NO andan conforme la carne más conforme el espíritu.

Y esta es la verdadera libertad: vers 2: "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. y en Gal 5:1 "Estad pues firmes en la libertad conque Cristo nos hizo libres y no volváis otra vez a ser presos en el yugo de servidumbre (del pecado)".

En otra cita podemos leer "arrepentíos y CONVERTÍOS para que sean borrados vuestros pecados".

En los tiempos antiguos en el pueblo Hebreo todos los años sacrificaban un becerro por los pecados del pueblo. Por eso tuvo que venir Jesús el hijo de Dios como "el cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Un cordero sin defecto. Hebr. 9:28 "Así también Cristo fue ofrecido UNA VEZ para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud.

Gloria a Dios que vive y permanece para siempre!


Saludos,

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Eliecer Brenes, al asistir a la Forma Extraordinaria de la Santa Misa, por ejemplo, se les recomienda a las mujeres que lleven velo, pero la Iglesia sostiene que no es pecado no hacerlo (a no ser de que sea por obstinación contra Dios, por ejemplo). De nuevo, no se refiere S. Pablo a un “estilo” o forma de llevar el cabello así por así, sino que lo dice para recalcar la actitud que tal acción demostraría en su sociedad (la rebelión de la mujer contra su esposo). Según lo que tengo entendido, lo que condena S. Pablo es la actitud demostrada, la falta de humildad demostrada a otros, el espíritu de rebeldía, más que el “estilo” elegido al hacerlo.

El Señor hablaba a sus discípulos en parabolas y dichos que ellos podían entender según las costumbres judías de esos tiempos, pero también sacamos enseñanzas pertinentes. Claro, que como todo está abierto a tantas interpretaciones, el Señor estableció la autoridad de la Iglesia Católica para guiar a los fieles, lo cual hace por medio del Magisterio de la Iglesia Católica. No es éste Magisterio simplemente humano, sino la revelación de Dios por medio de las Sagradas Escrituras y la Tradición de la Iglesia. Por lo tanto, se obedece a la Iglesia como administradora de toda gracia necesaria para la salvación, según establecido por el mismo Jesucristo.

Respecto a la confesión de los pecados, el Señor nos recuerda: "‘No todo el que me dice: ''Señor, Señor', entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos'" (Mt. 7, 21), pero no por nada les concedió el Señor a los apóstoles potestad para perdonar pecados diciéndoles la primera vez que se les apareció resucitado, según el Evangelio de S. Juan 20: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos”.

Cristo nos salvó por Su Muerte y Resurrección, cuya eficacia es suficiente para salvar a todas las almas, como comenta, pero cada uno debe corresponder a la salvación ofrecida y esto a lo largo de su vida. Nos dice el Señor: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”. (Lc. 9,23). No dice que se tome la cruz una vez por todas, sino que conociendo la debilidad humana nos pide hacerlo cada día. Y si caemos, podemos recurrir a él como el hijo pródigo. Es verdad que “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Rom. 8, 1), pero nuestra propia experiencia humana nos demuestra que el bautizo no nos garantiza no pecar nunca más y estar siempre en Cristo Jesús. Si uno comete pecado mortal, ya no está “en Cristo Jesús”. Sí, hace falta el arrepentimiento y la conversion, pero eso (como parte de los pasos tomados en la Confesión Sacramental), hace posible la absolución de los pecados confesados en esa particular Confesión. Gracias a Dios, si uno comete el pecado de nuevo por flaqueza, por ejemplo, el Señor está dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos por medio de la Confesión Sacramental bien hecha. Por la gracia recibida en ese Sacramento experimentamos la verdadera libertad, pero siempre tenemos la libertad de Nuevo de mantenernos fieles al Señor o de pecar.

Siento de nuevo la tardanza en contestarle. Espero que comprenda que mis responsabilidades como madre de familia no me permiten dedicarme al blog tanto como me gustaría. Un saludo.
14/03/12 9:47 PM

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