Funerales chinos: tradición, ataúdes colgantes y cremación

Un sacerdote chino explicó a mi familia para el funeral católico de mi madre (que fue en los EE.UU.) que ciertas tradiciones funerarias chinas eran permisibles siempre que se hicieran con la debida intención. Por ejemplo, tras la Misa fúnebre se repartieron monedas de chocolate a los asistentes, combinando la costumbre de repartir monedas (símbolo de prosperidad continua) y algo dulce (para consolar a los asistentes), no con la superstición de que si no se hiciera traería mala suerte a los asistentes y a la familia, sino como recuerdo de que la muerte no es el punto final de nuestra existencia, ya que Cristo pagó por nosotros con su vida.

En la casa, para recordar el aniversario del fallecimiento, se dejan frutas ante la imagen del difunto y se encienden velas, saludando con tres inclinaciones de la cabeza antes de rezar por el difunto. No se adora al difunto ni se cree que se da de comer a los difuntos para que no se conviertan en fantasmas o traigan mala suerte, como piensan bastantes en China. Las frutas en una familia católica china indican cariño y recuerdo del difunto en la vida de la familia, como un detalle de que no se les olvida.

Las inclinaciones de cabeza se permiten ya que es práctica eomún en China saludar a otros con respeto, especialmente a los que son mayores en edad que uno, con una sola inclinación de la cabeza. Las velas animan la oración por los difuntos, que en familias católicas se hace con oraciones de la Iglesia. Se concluye la oración con tres inclinaciones de cabeza de nuevo, otra muestra de respeto, como una despedida.

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¿Qué se hace con los restos de los difuntos en China?

Persiste la creencia en China que cuanto más alto se entierra a alguien, mejor para ellos en la siguiente vida. Por eso tradicionalmente cada familia tiene una colina en la que entierran a sus antepasados. Una vez al año, toda la familia se reúne en esa colina o montaña para venerar a los difuntos. En 2003 se descubrió una sima sepulcral en Guizhou, en la que más de mil ataúdes están colgados sobre estacas en la ladera por orden genealógico, con los más antiguos encima.

Loa ataúdes colgantes de China son atracciones turísticas en la montaña Wuyi, donde están los más antiguos (de más de 3000 años de antigüedad) y en la montaña Longhu “Dragón Tigre”, que desde su descubrimiento en 1978 sigue siendo un misterio cómo se metieron los ataúdes en cavernas cuya altura difitculta el acceso.

En la región de las Tres Gargantas del río Yangtsé hay ataúdes colgantes en Bawuxia en la que se encuentran parejas, posiblemente porque al morir los hombres se mataba a una mujer para acompañarle en la nueva vida. A orillas del mismo río, se pueden ver 300 ataúdes colgandes de la cultura “Bo” en Luobiao, Gongxian (Sichuan). Todavía son famosos los ataúdes tallados de un tronco entero de árbol de esa zona .

[Se puede ver una imagen de ataúdes colgantes en este sitio, que tiene enlaces en azul con más imágenes]

En 1956 Mao Zedong comenzó a promover la cremación por considerar los entierros un despilfarro debido a la superstición popular, aunque su cuerpo está embasalmado en un mausoleo.

Tiene razón en el sentido de que hay bastantes quienes piensasn que si no reciben un funeral debido, se convertirán en fantasmas que traerán mala suerte a la familia. Por eso hasta las familias más pobres dedicaban todos sus ahorros a gastos funerarios, que incluye quemar billetes para la siguiente vida de los difuntos, for ejemplo.

En la actualidad, las regulaciones funerarias de China prohiben esas prácticas en las zonas urbanas, favoreciendo la cremación. En un país en el que fallecen hasta 8 millones de fallecidos al año, la preocupación de los gobernantes respecto al tema se centra en la conservación de recursos (madera y terreno, por ejemplo).

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¿Qué dice la Iglesia Católica sobre la cremación de los difuntos?

El “Catecismo de la Iglesia Católica” indica: “La Iglesia permite la incineración cuando con ella no se cuestiona la fe en la resurrección del cuerpo (cf _ CIC can. 1176, 3). (2301)” Esta última referencia al
“Código de Derecho Canónico” dice: “La Iglesia aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos; sin embargo, no prohibe la cremación, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana.”

“Aunque la Iglesia claramente prefiere y urge que el cuerpo del difunto esté presente en los ritos funerales, estos ritos pueden celebrarse también en presencia de los restos incinerados del difunto. Cuando por razones válidas no es posible que los ritos se celebren en presencia del cuerpo del difunto, debe darse a los restos incinerados el mismo tratamiento y respeto debido al cuerpo humano del cual proceden. Este cuidado respetuoso significa el uso de un recipiente digno para contener las cenizas; debe expresarse en la manera cuidadosa en que sean conducidos y en el sitio de su colocación final. Los restos incinerados deben ser sepultados en una fosa o en un mausoleo o en un columbario (nicho).

“La práctica de esparcir los restos incinerados en el mar, desde el aire o en la tierra, o de conservarlo en el hogar de la familia del difunto, no es la forma respetuosa que la Iglesia espera y requiere para sus miembros. (Orden de Funerales Cristianos, Apéndice No. 2, Incineración, No. 417)” (www.corazones.org)

Según Aciprensa: “Iglesia en Italia aclara la práctica de la cremación de difuntos”, y el 9 de noviembre de este año se espera la aprobación de un manual con un código actualizado para ritos fúnebres. Explicará que no se debe guardar las cenizas en casas, lo cual no permitiría acompañar los restos al cementerio, un lugar más apropiado para los difuntos que el ‘lugar de los vivos’.

Tampoco se debe esparcer las cenizas por ser contraria esa práctica a la obra de misericordia de sepultar a los difuntos. Aciprensa informa en el mismo artículo: “Esparcir las cenizas, según los Obispos italianos, responde a un rito pagano, que supuestamente simboliza la unión del muerto con la “gran alma de la madre tierra", y que se opone a la obligación cristiana, establecida por el mismo Señor Jesús, de dar sepultura a los difuntos.”

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Sta. Ángela de la Cruz (1846-1932)indicó a sus hijas espirituales:

“Cuando enferme [alguna hermana] de cama, no entrará nadie a verla. Y si a la última hora pide morir como su padre San Francisco, se le concederá el morir en la tarimita; después, su mortaja será el hábito que le servía en casa y sus sandalias. Se pondrá de cuerpo presente en el dormitorio y cuatro velas, y nadie la verá, sólo el padre, que le dirá algún responso. Su entierro será muy pobre; aunque tenga familia y quiera otra cosa, no se le admitirá.”

Lo importante es que estemos bien dispuestos para poder contemplar al Señor, que nos recuerda en el Evangelio de la Solemnidad de Todos los Santos: “Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt. 5, 8). Muchos hacen planes para sus funerales, y expresan en detalle sus deseos sobre lo que quieren que se haga con su cuerpo. ¿Nos preocupamos también por nuestras almas, que serán juzgadas tras nuestra muerte?

[Fotos de Wikimedia Commons: Montaña Longhu (Chenyun), Montaña Wuyi (Tom@HK), Sta. Ángela de la Cruz (Anual)]


Preguntas del día [Puede dejar su respuesta en los comentarios]
: ¿Qué tradiciones funerarias hay en su país o en su familia? ¿Tiene alguna preferencia entre el entierro y la cremación?

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23 comentarios

  
Bruno
María Lourdes:

Muy interesante la información sobre las costumbres chinas. Si alguna vez voy a China, intentaré visitar los cementerios que mencionas.

Me parecen muy oportunas las costumbres cristianas que citas (inclinaciones, velas, dulces, etc.) Quizá la única que resulta un poco equívoca es la de las frutas, porque no parece tener mucho sentido fuera de la idea pagana de dar de comer al difunto. A lo mejor podrían sustituirse por flores o algo así. ¿Qué te parece?

Saludos.
07/11/09 5:30 PM
  
luis
La incineración es profundamente antitradicional y es un abuso que es tolerado por la Iglesia. Representa uno de los desgraciados cambios en la praxis bimilenaria de la Iglesia introducidos en la década del sesenta, como parte del proceso de, como lo llamó Pablo VI, "autodemolición de la Iglesia".
07/11/09 5:37 PM
  
María Lourdes
Bruno, fue idea de Laurel que tratara algo más las tradiciones chinas. Mi padre me dijo que su familia tenía una colina en China en que se conmemoraba a nuestros antepasados, pero su padre está enterrado en un cementerio en Hong Kong, que también está en una montaña.

Respecto a lo de colocar frutas, también se colocan flores. Las frutas y las flores las veo más como decoraciones, en el sentido de que después de rezar por mi madre y demás difuntos de la familia, nos comemos las frutas nosotros, algo que tengo entendido no harían los que ofrecen las frutas a los difuntos en China porque creerían que les daría mala suerte. Creo que en ese detalle se puede apreciar mejor la actitud cristiana de ese gesto tal y como lo hace mi familia.

"En los usos y tradiciones de algunos pueblos, respecto al "culto de los muertos", aparecen elementos profundamente arraigados en la cultura y en unas determinadas concepciones antropológicas, con frecuencia determinadas por el deseo de prolongar los vínculos familiares, y por así decir, sociales, con los difuntos. Al examinar y valorar estos usos se deberá actuar con cuidado, evitando, cuando no estén en abierta oposición al Evangelio, interpretarlos apresuradamente como restos del paganismo." (Directorio de piedad popular, 2002)
A decir la verdad, la cultura china me es en cierto sentido ajena porque nací en España y, aunque mis padres me explicaron las costumbres, resistí bastante aprender sobre la cultura china hasta que mi esposo me animó con su interés. Por eso comprendo perfectamente la impresión de paganismo que algunos se podrían llevar. El sacerdote católico chino que explicó a mi familia las costumbres aceptables, lo hizo tras consultarlo. Si han habido cambios desde entonces, que fue hace más de 15 años, me gustaría saberlo porque ante todo quiero hacer lo que manda la Iglesia Católica. Pero, eso me hace preguntar si la costumbre mejicana de preparar "altar de muertos" con comida en sus casas se considera también una costumbre cristiana. Un saludo.

07/11/09 9:44 PM
  
María Lourdes
Luis, muchos creen que da igual lo que pasa con el cuerpo, y en cierto sentido es verdad que poca importancia tiene cuando el Señor tiene el poder para hacer resucitar a todos ya que nos creó de la nada. Pero, también hay que mostrar respeto por lo que el Señor llamó templos del Espíritu Santo. De nuevo, es importante tener en cuenta la actitud y las circunstancias de la persona pidiendo la incineración. El Señor es el que lee nuestros corazones y sabrá si alguien dice que lo hace por cierta razón pero tiene otra en mente. Un saludo.
07/11/09 9:52 PM
  
JCA
Lo que considero espantoso es el esparcimiento de las cenizas, como si de un criminal cuyo recuerdo se ha de borrar se tratara. Se les puede dar sepultura igual que un cadáver.
07/11/09 10:35 PM
  
Manuel
Hace tiempo leí una anécdota sobre poner frutas en las tumbas de los difuntos que me pareció interesante.

Un misionero explicaba que en una de sus estancias en África, en una comunidad de católicos africanos, se mantenía la costumbre de poner frutas a los antepasados.
Esto le parecía un gesto de paganismo e intentaba hacérselo ver a la gente.
Un día vió a un amigo al que se le había muerto alguién muy querido, poniendo frutas en su tumba, se le acercó y le comentó ¿Para qué pones frutas?¿Cuando crees que se va a levantar para comérselas?
El amigo africano se le quedó mirando y le respondió ¿Tu colocas algo en las tumbas de tus familiares?
-Si, respondió el misionero, ramos de flores.
-Bien, dijo el africano, mis familiares se levantarán a comer la fruta que yo pongo en su tumba cuando tus familiares se levantes a oler las flores que tu pones en la suya.

A mi me parece tan pagano, o tan cristiano, poner flores como poner frutas. En Sta. Cruz de Tenerife adornan a los santos, a los altares y a las Iglesias (en días señalados) con frutas y verduras en vez de con flores. ¿Dónde está el problema? Yo no veo en ello más que un gesto de afecto, respeto y cariño. Tenemos que poner mucho cuidado en separa aquello que es tradicion occidental, europea, de lo que es cristiano, católico.

La icineración no la veo como algo muy cristiano (entiendo que no es anticristiano) pero hay algo de nihilismo, anulación de la vida, aniquilación del cuerpo, no me gusta mucho.

En mi tierra (España) los entierros han cambiado mucho desde que yo era niño, en los años 70 acudí a algún entierro y velatorio en pueblos castellanos, el muerto estaba "de cuerpo presente" se le podía ver, tocar, besar, etc... Incluso era costumbre que los niños besaran la frente de la persona fallecida, sobre todo si era familiar. Esto ha ido desapareciendo, sobre todo en las ciudades, los velatorios ya no se hacen en casa, se hace en los tanatorios, y el cuerpo está separado de la gente en una habitación con cristal, ya no se le puede tocar, besar, etc.. Me parece una pérdida, un error.

Otro error, para mi, es la desaparición de cementerios exclusivamente católicos, todos son cementerios para todo el mundo, y la fe y el respeto, a veces, se diluye. Hay unos cementerios muy modernos donde no hay tumbas, sino pequeñas baldosas en un suelo de cesped donde se lee el nombre del fallecido, uno puede pasearlo como un jardín y si no se fija no verá ninguna cruz.

Hay un cierto abandono de la idea de "campo santo" con lo que tiene de muerte, santificación y resurrección.

Un último comentario a Mª Lourdes, hace tiempo vi algunos altares chinos antiguos dedicados a los antepasados, tenían una tablilla de madera donde se recogía el alma del fallecido (si era hombre, si era mujer no había tablilla porque no tenía alma). ¿ese tipo de tradiciones se sigue practicando?
07/11/09 10:55 PM
  
odet
Desde luego que nunca te acostarás sin aprender algo más,muy interesante los cementerios chinos M Lourdes,yo tengo la opinión de que a la gente incinerar y arrojar las cenizas al mar es muy moderno y romantico,tambien práctico,se evitan las visitas al cementerio por el dia de los Santos,comprar flores etc.leí que en el fondo de un pequeño lago se almacenaba gran cantidad de urnas,que arrojaban los familiares y era la noticia por ser altamente contaminantes las urnas para el agua.A la pregunta que le hicieron al entonces cardenal Ratzinger sobre que prefería,éste contestó que enterramiento.
07/11/09 11:51 PM
  
odet
M.Lourdes hace algun tiempo leí el libro:La esposa del dios del fuego,y me encantó,supongo que lo habrás leído porque es china su protagonista y combina China y EEUU,gracias por el enlace con Santa Angela de la Cruz,tenemos en la familia una monjita con 24 añitos que pertenece a esta orden,está en Zafra (Badajoz )cuidando a los ancianitos de una residencia.Saludos.
08/11/09 12:01 AM
  
María Lourdes
JCA, sí que es curioso que lo que es castigo en algunas culturas sea lo que deseen algunos. Conozco a alguien que lo deseó pero su familia, siendo católica, no cumplió esos deseos y dejaron las cenizas en un nicho. Habrá quienes piensen que no está bien cumplir al pie de la letra lo que uno desee, pero tampoco se puede forzar a otros por medio de un testamento a hacer algo contra su conciencia. Un saludo.
08/11/09 6:10 AM
  
María Lourdes
Manuel, gracias por las anécdotas. En los EE.UU., para el Día de acción de gracias en noviembre, muchas parroquias decoran poniendo frutas y verduras, como dice, ante los altares, aunque no faltan flores tampoco. Se debe a la influencia cultural de ese festival.

Pero, habiéndomelo pensado, creo que hace falta que se enseñe bien a los chinos católicos que ciertas actitudes son contrarias a la fe católica, que no se está dando de comer a los difuntos, por ejemplo, algo que no se me hubiera ocurrido porque la idea no está tan extendida en España, por ejemplo, como en China continental.

Mi padre me dijo que en China se rechazó la fe católica hace siglos cuando la Iglesia Católica prohibió la veneración a los antepasados por completo, algo que la gente no estaba dispuesto a hacer por la importancia dada a la memoria de los antepasados. Actualmente se comprende que era una diferencia cultural, que se podía enseñar a no adorar a esos antepasados sino simplemente mostrarles respeto y recordarles con el mismo cariño.

El Directorio de piedad popular menciona ese ocultamiento de la muerte que describe en su comentario. Intentaré escribir sobre esa interesante cuestión en otro post. Un saludo.
08/11/09 6:46 AM
  
María Lourdes
Manuel, respecto a lo que pregunta sobre las tablillas de madera...

Me dijo mi padre que lo que menciona sí representan para los antiguos chinos el espíritu de los hombres. Se cuelgan en edificios especiales dedicados a ese propósito, un edificio para cada familia o clan, que solía incluír a todas las personas en un pueblo, por ejemplo. No se enterraba a nadie allí, ya que los cuerpos se enterraban en las montañas.

En el lugar en que guardaban las tablillas se reunían los hombres más ancianos y respetados ante lo que consideraban la presencia de sus antepasados y tomaban decisiones muy importantes y hasta judiciales. Si decidían la muerte de alguien como castigo, se llevaba a cabo. Era una deshonra que la tabla con el nombre de alguien no se colgara allí tras su muerte. Por ser la sociedad patriarcal, no se colgaban los nombres de las mujeres, lo cual si se hiciera deshonraría a los hombres, pero eso no significaba que no creían que las mujeres no tenían almas.

La Revolución Cultural en China a mediados del s.XX acabó con esa práctica en muchos lugares, aunque todavía se conservan muchos de esos edificios. Mi padre piensa que podría haber zonas rurales en que todavía se sigue la práctica, que no es católica. En la película de dibujos animados "Mulan" se hace referencia a esos edificios cuando los espíritus de los antepasados se reúnen para mandar un dragón para ayudar a Mulan. Gracias por su aporte.
08/11/09 6:48 AM
  
María Lourdes
Odet, lo que menciona sobre la contaminación significa que habrá personas que quieran sus cenizas esparcidas por amar la naturaleza que acabarán contaminándola.

También hay quienes se aprovechan de los parientes con la práctica de la incineración. En los EE.UU. hubo un escándalo no hace muchísimo tiempo en que un hombre que se encargaba de las incineraciones se retrasó en llevarlas a cabo porque se le estropeó su máquina, o alguna otra razón, o sea que echaba los cadáveres en un lago detrás de su casa y devolvía a los parientes cenizas que no eran de los difuntos y en algunos casos ni siquiera restos humanos. Sólo se descubrió mucho tiempo después.

Creo que el libro que menciona es de Amy Tan. No la he leído, pero sí vi la película basada en su primera novela, "The Joy Luck Club", la cual fue muy emotiva para mí porque era muy realística. Vi cosas que me recordaban mi propia infancia y cosas que me decía mi madre, al igual que mi venida a los EE.UU. Un saludo.

08/11/09 7:04 AM
  
Laurel
María Lourdes:
Muchas gracias por su post. Me ha encantado. En mi familia no hay tradiciones especiales, aparte de escuchar Misas por los difuntos y rezar por ellos. No veo nada reprobable en poner frutas, a menos que exista la confusión que menciona. En caso contrario, me parece un gesto hermoso en memoria de los familiares difuntos: Las frutas proceden de las flores y son muy hermosas y aromáticas.
08/11/09 12:27 PM
  
Francisco
Hola Maria Lourdes. Un saludo despues de tanto tiempo. En mi familia (y creo que en muchas de mi ciudad, Sevilla) es costumbre amortajar a los fallecidos con su tunica de nazareno. Cuando uno se hace "mayor" y gana su propio dinero se compra su tunica que al mismo tiempo es su mortaja. Al menos una vez al anio dejamos en casa todo lo prescindible (incluidos los zapatos) nos ponemos nuestra mortaja y hacemos penitencia siguiendo fisicamente a Jesucristo con una cruz al hombro (o con un cirio) y recordamos lo que en somos esencia. Con el paso de los anios viviendo esto desde ninio y cuando ya has enterrado a varios familiares con su tunica de nazareno todo cobra un significado muy especial.

Un saludo.
08/11/09 4:03 PM
  
Bruno
Lourdes:

Muchas gracias por la aclaración. Ha sido un post verdaderamente interesante.
08/11/09 9:50 PM
  
María Lourdes
Laurel, me animé a escribir sobre esas tradiciones gracias a que sugerió que comentara más sobre la cultura china. Creo que el interés de otros me ayuda a apreciar más esa cultura. No todo lo que aprendí lo transmito a mis hijos. Hay muchísimas supersticiones que parten de juegos de palabras y cosas que no son socialmente aceptadas de las que soy consciente y eso me ayuda a comprender mejor ciertas impresiones que algunas acciones podrían dar a personas de origen chino, pero, otra cosa es regular mi vida según las creencias que no son católicas.

Me gustó la observación de que las frutas proceden de las flores. :) Un saludo.
08/11/09 10:43 PM
  
María Lourdes
Francisco, me alegro de leerle de nuevo. Espero que la ausencia no se debió a ningún problema.

¡Qué bonita tradición la de ser enterrados en la túnica de nazareno! No la conocía. Me recuerda cómo los religiosos son enterrados por la mayor parte en su hábito, y hasta los terciarios de órdenes como la dominica. Oí a unos benedictinos trapenses comentar que son enterrados en su hábito sobre una tabla de madera, sin ataúd.

Una santa, no me acuerdo de quién ahora mismo, tenía en tanta estima la castidad y la modestia, que sufría al pensar que otros la prepararían para el entierro. Cuando sus hermanas religiosas fueron a preparar su cuerpo, lo encontraron ya milagrosamente preparado para el entierro. ¡Qué detalle del Señor por esa virtuosa santa! Un saludo.
08/11/09 10:52 PM
  
María Lourdes
Bruno, de nada. Gracias por pasar por aquí de nuevo. Saludos.
08/11/09 10:55 PM
  
Arancha
ML, le agradezco que nos hable de las tradiciones chinas, es una cultura que me gusta mucho, conozco en mi ciudad a varios ciudadanos chinos a los que aprecio mucho y para los que soy como de su familia, y a pesar de hablar mi lengua y de haberse integrado totalmente en nuestra cultura, mantienen sus tradiciones y sus creencias, las cuales respeto mucho.

No conocía la costumbre de ofrecer a los difuntos frutas o verduras, me resulta muy curioso y bello a la vez, aunque creo que en mi caso particular prefiero el colorido y el aroma de las flores.

Pero hablando de ofrendas a nuestros seres queridos que han fallecido, te contaré una anécdota:
Cuando mi padre falleció, todos tuvimos muy claro que sus restos debían descansar en el cementerio de su pueblo, él siempre estuvo muy unido a su tierra, y así lo hicimos. Lo malo es que está a unos 500 km. de donde vivo, por lo que solo he podido visitar el cementerio dos veces: el día en que fue enterrado y posteriormente para comprobar que el nicho definitivo había sido colocado correctamente, como su familia había indicado.
Este verano dio la casualidad de que teníamos la oportunidad de visitar el pueblo de mi padre, y no dudamos en decidirnos. Iba a ser una visita rápida, pero suficiente para mostrar mis respetos a mi padre, después de tanto tiempo. Pero resultó que al ser un domingo no pude ni comprarle un sencillo ramo de flores, aunque pensé que él esté donde esté agradecería mi visita después de tanto tiempo. Cuando mi marido, mis hijos y yo nos dirigimos a la puerta del cementerio ( incluido Pablo, que tenía entonces mes y medio), coincidimos con el guarda del mismo, que nos dijo que le extrañaba que entráramos en el cementerio con los niños, pues muchos matrimonios lo que hacen es dividirse: uno se queda fuera con los niños mientras el otro progenitor acude dentro a visitar a sus familiares, todo con tal de que los niños no entren en un lugar tan "tétrico".
Me quedé muy extrañada, pues como ya ha dicho Manuel en este blog, los niños han entrado siempre en los cementerios e incluso han despedido al pariente ya fallecido antes de ser enterrado.

Cuando vi a mis hijos delante de la tumba de su abuelo, mostrándole sus respetos aunque no llegaron a conocerle, y cuando rezamos todos en voz alta por el eterno descanso de su alma, me di cuenta de que a pesar de no haberle llevado flores, le llevé a mi padre el mejor regalo del mundo: a sus nietos.

Después de aquello mis hijos me hicieron preguntas, a las que procuré contestar en su mentalidad de niños, para que lo entendieran, y desde entonces preguntan más acerca de su abuelo. Para ellos ha dejado de ser "el alma de una persona que está en el cielo" (según su visión de niño) y ya es un abuelito que descansa en el cementerio de un pueblecito de Granada y que era mi papá.

Con todo esto, y disculpa la extensión de mi comentario, concluyo que además de las ofrendas que podemos presentar a nuestros fallecidos, una de las mejores cosas que podemos hacer por ellos es que no caigan en el olvido, hablar de ellos a nuestros hijos, visitar con ellos sus tumbas, porque así siempre seguirán vivos aunque nosotros ya no estemos.
09/11/09 12:40 PM
  
francisco
Muchas gracias Maria Lourdes. Me gustaria comentarle que aqui en Japon he tenido la ocasion de asistir al funeral de un familiar de mi mujer. El cadaver se velo durante dos dias y al tercero fue el entierro. El cuerpo de la difunta se velo en el tatami de la casa de su hijo mayor y alli se rezaba cuando venia el monje y se comia, se bebia y se charlaba mucho. Al tercer dia fue la incineracion, una vez incinerado el cuerpo, nos dieron a los asistentes unos palillos y con ellos debiamos recoger los restos de huesos que aun eran visibles y depositarlos en una vasija. Despues fuimos al cementerio  a llevar esos restos. Los cementerios suelen estar junto a algun templo budista y los hay por todas partes, no son normalmente cementerios municipales centralizados como los nuestros. Una vez alli cada invitado debia tomar algun resto de los que se encontraban en la vasija y colocarlo en una urna de piedra que estaba en la tumba. En casa de mis suegros tienen un altar dedicado a los difuntos con fotos de varios de ellos. El primer cuenco del arroz que se prepara cada dia se les ofrece en ese altar, asi como una muestra de los regalos que se reciben. Aqui es muy normal regalar fruta en verano, pues bien, si se abre un melon la primera tajada se les ofrece a los difuntos. Cada anio van dos o tres veces a los cementerios, rezan, limpian las tumbas y llevan a los difuntos lo que les gustaba en vida, sake, cafe, tabaco, fruta...

No me senti bien participando en estas ceremonias porque en mucho de ello no veia mas que supersticiones, por ejemplo, la cremacion se atraso para evitar fechas que pudieran traer mala suerte.


Un saludo.
09/11/09 3:34 PM
  
María Lourdes
Arancha, me conmueve la anécdota que comparte y me extraña también la práctica de tomar turnos entrando en el cementerio. En mi familia no tenemos ningún problema llevando a los niños al cementerio y lo hacemos desde que son pequeños. Por ejemplo, lo hacemos el Día de todos los santos, aunque también hemos asistido a funerales. Mi hijo fue al velatorio y al funeral de su bisabuelo y cuando estaba embarazada con mi hija llevamos a mi hijo al Cementerio de la Almudena en Madrid, donde está enterrada mi abuela paterna y sacamos fotos para enseñárselas a mi padre. Como dice, si hacen preguntas, se puede aprovechar para enseñarles algo. Muchísimas gracias por compartir sus reflexiones. Un saludo.
10/11/09 7:16 AM
  
María Lourdes
Francisco, muchas gracias por esos detalles de una ceremonia que desconocía y de la costumbre de dar de comer a los difuntos regularmente. En China también hay muchos que consideran ciertas fechas como unas de mala suerte. Cuando mi esposo y yo anunciamos la fecha de nuestra boda, un conocido nos dijo que la fecha era una de muy mala suerte y que deberíamos cambiarla, lo cual no hicimos. Al pedir en la parroquia una fecha para la boda en mayo, mes de Nuestra Madre, nos dieron el domingo de Pentecostés de ese año. ¡Qué maravillosa es la libertad de los hijos de Dios! Un saludo.
10/11/09 7:27 AM
  
ANA
Ya no importa si se crema o no, lo importante es cómo haya sido uno, con la persona que perdimos, lástima que se fue sabiendo que sus hijas no tienen sentimientos, sólo el niquel

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Ana, lo más importante es cómo apareceremos ante Dios. Sí, es verdad que se puede cremar, pero la Iglesia Católica lo permite siempre que se haga con fe en la resurrección de los muertos. Si un católico no creyera eso, cometería un pecado. Lo más importante es nuestra relación con Dios. Un saludo y le agradezco que haya expresado su opinión.
18/02/11 2:49 AM

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