(468) El Adviento en el Apocalipsis

Ven, Señor Jesús

–Mucha falta hace recordar lo que hoy nos dice.

–El P. Castellani veía en el olvido de la Parusía una de las causas principales de la descristianización. Apenas se predica nunca del Adviento definitivo de Cristo. Y está en el centro de nuestra fe y de nuestra esperanza.

 

–Estamos en una gran Guerra invisible

El Apocalipsis es realmente el quinto Evangelio, que tantos cristianos de hoy ignoran. En esta Revelación de Jesucristo, entre el fulgor de liturgias cósmicas y celestiales, y el ale­gre anuncio de las victorias de Dios omnipotente, al  mismo tiempo se nos manifiesta e interpreta esa «dura batalla contra los poderes de las tinieblas que atra­viesa toda la historia humana, y que, ini­ciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día, según dice el Señor» (Vat.II, GS 37b; +Catecismo 409). En contra de esto leí en un buen teólogo hace unos años:

    «La Iglesia que el Concilio Vaticano II presupone, y la que se ex­presa en sus docu­mentos, es una Iglesia que se sabe enviada por Dios al mundo y que, considerando que puede darse por clau­surado el período de confronta­ción y de defensa que caracterizó al siglo XIX, de­cide relanzar su tarea evange­lizadora».

Suena bien la frase, pero me temo que es falsa, porque la Biblia, la Tra­dición y el Magisterio –y la misma realidad histórica que estamos viviendo– dicen lo contrario. El Reino de Dios está en combate permanente con el Reino del pecado, con el mundo, que «yace todo bajo el Maligno» (1Jn 5,19). Cristo nos lo avisa claramente: El mundo que me ha odiado y perseguido os odiará y perseguirá a vosotros (Jn 15,18-22). «Mirad, yo os envío como ovejas entre lobos» (Mt 10,16). Y si en el Apocalipsis promete grandes pre­mios a las Iglesias que vencen al mundo, y no se dejan vencer por él, será porque tienen que li­brar con el mundo «un buen combate» (2Tim 4,7). No le demos más vueltas: estamos viviendo el tiempo del Apoca­lipsis, y no otro tiempo inventado por las ideolo­gías mundanizantes hoy de moda. El libro del Apocalipsis está inspirado por Dios: forma parte de la Revelación divina contenida en las Sagradas Escrituras. Por él nos explica el Señor lo que estamos viviendo.

«Toda la tierra seguía maravillada a la Bestia… Y la adoraron todos los moradores de la tierra, cuyo nombre no está inscrito, desde el principio del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado» (13,3.8). El diablo consiguió, pues, que «a todos, pequeños y grandes, ricos  y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una marca [de la Bestia mundana] en la mano derecha y en la frente, y que nadie pudiera comprar o vender, sino el que tuviera la marca con el nombre de la Bestia» (13,16-17). Pero la gracia del Salvador libró de esta esclavitud de perdición a «los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús» (12,17).

 

–La victoria del Reino está próxima

    A Cristo resucitado y vencedor, que es el principio y el fin, que es el que vino, viene y vendrá, que es «el que nos ama» (1,5), le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra, y todo está sujeto al im­perio irresistible de su cetro real. No se escandalicen, pues, los fieles, arrincona­dos y humillados por el mundo, no pierdan el ánimo ante las per­secuciones de la pobre Bestia miserable. No se dejen marcar por su signo en la frente y en la mano (en el pensamiento y las obras). No se espanten por el poder del diablo en el mundo actual: «El diablo ha bajado a vosotras [tierra y mar] con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo» (12,12). Sabe que estamos en los últimos tiempos, y que es inminente la Parusía, la segunda venida de Cristo, el Adviento definitivo y glorioso.

La vic­toria final de Cristo está próxima. Dichosos los fieles, llamados a las bodas del Cordero (19,9), pues en la Ciudad santa de Dios ya no hay muerte ni llanto,ya que el Dios lumi­noso de la vida ha venido a ser todo en todas las cosas (1Cor 15,28).Pronto, muy pronto, Cristo vencerá al mundo. Es el mensaje central del Apocalipsis: «Revelación de Jesu­cristo… para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto» (Ap 1,1; +22,7; 2,16). «Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu co­rona» (3,12). «Mira, vengo pronto y traigo mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según su trabajo» (22,12). Y «dice el que da testimonio de todo esto:Sí, vengo pronto”» (22,20).

Vivamos, pues, el Adviento con un gozo lleno de esperanza: Cristo vendrá pronto y nada ni nadie podrá resistirle. «Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor, bendecirán tu nombre. Grande eres tú, y haces maravillas, tú eres el único Dios» (Sal 85,9-10).

 

–Urgente necesidad de elegir entre Cristo y la Bes­tia

Hay que elegir. Hay que elegir ya. No pode­mos seguir como ahora indefinidamente. La apostasía práctica no debe seguir encubierta, ignorada hasta por los mismos apóstatas. A los cristianos que en vano renunciaron en el bautismo «a Satanás y a sus seducciones» mun­danas, hay que mostrarles la imposibilidad de seguir haciendo círculos cuadrados. No pue­den seguir tantos bautizados en una situación de adulterio crónico: o guardan fidelidad a Cristo Esposo o se amanceban abiertamente con la Bestia mun­dana. O son del Reino de Cristo o son del Reino del diablo.

En la predicación y en la acción pas­toral, en modos provocativos, hay que agarrar ya a los cristianos por su conciencia y sacudirlos, hasta ponerlos en crisis. Así lo hicieron siem­pre los profetas, así lo hi­cieron Cristo y los apóstoles. No podemos seguir dando culto a Dios y a las riquezas (Lc 16,13); no podemos beber del cáliz del Señor y de la copa de los de­monios (1Cor 10,20); no podemos vivir sin la Eucaristía, sin la misa dominical siquiera; no podemos seguir profanando el matrimonio con la anticoncepción habitual; no podemos vivir sin oración y sacramento de la penitencia; sin pudor, ni castidad, absortos en el mundo visible, olvidados de la vida eterna. Hemos de elegir entre servir al mundo o al Reino. Ser del mundo o ser de Cristo. Sin más de­mora, hay que optar ya entre seguir a Cristo con la cruz, en la fe y la paciencia, o seguir maravillados a la Bestia secular.

Recordemos en la Biblia algunas situaciones de crisis provocadas por la Providencia divina. Es el caso del profeta Elías en el Carmelo, que cito ahora como un ejemplo:

Las crisis de fidelidad se multiplican en la historia del pueblo de Dios. El rey Ajab «hizo el mal a los ojos de Yavé, más que todos cuantos le habían precedido» (1Re 16,30), favoreciendo la introducción de la idolatría en el pueblo de Dios. Llegan las cosas a un extremo en el que el profeta Elías, mandado por Yavé, convoca en el monte Carmelo a todo Israel, juntamente con los profetas de Baal. «“¿Hasta cuándo habéis de estar vosotros cojeando de un lado y de otro? Si Yavé es Dios, seguidle a él; y si lo es Baal id tras él”. Pero el pueblo no respondió nada» (18,21). Esto es lo malo, que no responda nada, ni que sí ni que no. «Volvió a de­cir Elías al pueblo: “Sólo quedo yo de los profetas de Yavé, mientras que hay cuatro­cientos cincuenta profetas de Baal”». Dispone entonces en lo alto del Carmelo un altar sobre doce piedras; el fuego de Yavé consuma el sa­crificio, y finalmente el pueblo se reafirma en la alianza: «¡Yavé es Dios, Yavé es Dios!» (18,39).

 

–En las Iglesias locales descristianizadas, en aque­llas que, como la de Sardes, pare­cen estar vivas, y están muertas (Ap 3,1), que ni saben que están en terrible guerra con el mundo pecador, que incluso se enorgullecen de sus buenas relaciones con el mundo secular, la situación no puede prolongarse indefinida­mente, multiplicando más y más –aunque sea sin saberlo– los sacrilegios, languide­ciendo en unas enfermedades crónicas, que no pueden llevar sino a la muerte, y agotando a los pas­tores hasta acabarlos –«¿qué voy a hacer yo con este pueblo?» (Ex 17,4)–. Y si no se provoca la crisis mediante intervenciones pastorales concretas –que cada vez serán más traumáticas y más difícilmente viables–, que obliguen a los cristianos a definirse por Cristo, más necesitará la Iglesia que provoque la Providencia divina una Gran Poda, realizada por el Padre «viñador» (Jn 15,1-2).

Habrá que leer a pastores y fieles el Apocalipsis, explicándolo en la fe de la Iglesia. A ver qué deciden. «El que tenga oídos oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias» (2,29).

Adviento: Venga a nosotros tu Reino. Ven, Señor Jesús.

Post post.– Explico, a pedido de alguno, la imagen de arriba. Alude a escritos de Santa Teresa de Jesús… «Estase ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, pues le levantan mil testimonios y quieren poner su Iglesia por el suelo… No es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia» (Camino perfección 1,5).

«¿Cómo puede dejar de tener gran sed el que se está ardiendo en vivas llamas en las codicias de estas cosas miserables de la tierra?… Si de acostumbrados a vivir en este fuego y de criados en él, ya no lo sienten, ni atinan de desatinados a ver su gran necesidad, ¿qué remedio, Dios mío?… Mirad, Dios mío, que van ganando mucho vuestros enemigos… No quieren venir a Vos, venid Vos a ellos, Dios mío… ¡Oh, Señor, qué de maneras de fuego hay en esta vida!» (Exclamaciones, 9).

José María Iraburu, sacerdote

 

Índice de Reforma o apostasía

28 comentarios

  
maru
Padre, más de una vez, viendo y oyendo las noticias que pasan en el mundo, tanto dentro de la Iglesia comi fuera de élla, me he preguntado si no estamos ya viviendo los tiempos del Apocalipsis cimo vd. bien cita. Qué el Señor nos asista! Todo lo que está pasando es muy fuerte.
02/12/17 4:52 PM
  
Eduardo Berrios
Espero que Jesús venga pronto a destruir este mundo junto a sus jinetes del apocalipsis.
---------------------------------------
JMI.-Más que a destruirlo, a transformarlo, a salvarlo: "He aquí que hago nuevas todas las cosas" (Ap 21,5).
02/12/17 4:56 PM
  
Fulgencio
¡Qué valiente, don José María! ¡Ah! si los que deben hablar hablaran así de claro y contundente; pero no, prefieren no herir la sensibilidad y los oídos de los oyentes, no sea que se revuelvan contra ellos.
Don José María, usted nos alumbra en medio de nuestras tinieblas y nos anima en medio de nuestras depresiones. Gracias.
-----------------------------
JMI.-No hago más que transmitir las palabras de Cristo, de los Apóstoles, de la Iglesia. No digo más que lo que enseña el Catecismo de la Iglesia Católica.
02/12/17 5:14 PM
  
Sss
"en modos provocativos, hay que agarrar ya a los cristianos por su conciencia y sacudirlos, hasta ponerlos en crisis"

De acuerdo, p. Iraburu. Pero ¿cómo, cuáles?
02/12/17 7:05 PM
  
Anacoreta
Gracias. Me pregunto cuantas parroquias se preparan verdaderamente para aleccionar a los fieles en este comienzo de Adviento sobre su Misterio, y que el Señor llega ¡Que ya viene! Tristes tiempos los que nos toca vivir y sufrir. Todo sea para que el Señor lo transforme todo haciéndolo de nuevo.
-------------------------------------
JMI.-A la vuelta de la esquina nos espera la vida eterna con Dios.
¿Tristes tiempos?... "Alegraos, alegraos siempre en el Señor" (Flp 4).
02/12/17 8:40 PM
  
Juan Pablo lizcano
Padre José María : también le agradezco de corazón su fidelidad y valentía . precisamente usted transmite las palabras de Cristo, de los Apóstoles , de la Iglesia, lo que enseña el Catecismo de la Iglesia Católica. Pero como son tan pocos los Sacerdotes que hablan sin miedo, nosotros los seglares fieles, terminamos agradeciéndoles , así estamos . Que el Señor, y la Virgen María lo proteja .
----------------------------------
JMI.-Amén.
Dios se lo pague.
02/12/17 9:28 PM
  
Tikhon
¡Ven Señor Jesús!

https://www.youtube.com/watch?v=Agvi2A9EA38&spfreload=10

AP2211

----------------------------------
JMI.-Buena ilustración gráfica a mi artículo.
Gracias.
02/12/17 9:54 PM
  
PEDRO
No se si Ud. lo publicara, pero lo que vi en una ocasión perfectamente despierto fue que la Cruz esta finalizando el Rescate, la Rendención; es más un parroco que me escucho mi comentario me dijo que estaba en lo cierto de lo que decia, pues Cristo no Sangra indefinidamente - la CRUZ ESTA VIVA - sino hasta que los designos de DIOS estén cumplidos. El ser humano ha vuelto la espalda a DIOS, y lo peor es que se sienten como dioses y pecan, y hacen daño a sus semejantes, con ausencia de caridad, extendiendose el pecado como una llama en una reguero de polvora. Es terrible que el mundo se den tanto materialismo, donde el projimo se aparta y el amor en vez de renacer es sustituido por el odio y el egoismo.

No saben esos burlones de la FE católica que DIOS es ha sido paciente a través de lo siglos, produciendose la cosecha esperada en su Providencia, pero todo tiene su fin en este mundo pasajero y breve más que el paso de una rafaga de viento.

02/12/17 10:20 PM
  
Mari Paz
Esparemos junto con nuestra Madre María.Ella si supo esperar.
Madre de la Iglesia ruega por nosotro

02/12/17 10:42 PM
  
Rexjhs
Muchas gracias, padre Iraburu, por predicar siempre la Verdad, a tiempo y a destiempo, aunque escueza. Creo que he leído todos los libros del padre Castellani, que me trajeron de nuevo de vuelta a la Iglesia, tras muchos años de apostasía silenciosa (JPII dixit). Le tengo tanto cariño como admiración a ese sabio sacerdote argentino.
Verá... noto entre los bautizados, en general, una absoluta ignorancia del dogma de la Parusía y, por tanto, de todo lo que implica y conlleva. Vengo de la misa (ya la del domingo) y el sacerdote (muy bueno y querido) ha evitado hablar de ello a toda costa: reinterpretando las lecturas del Adviento y las que ya llevamos en los últimos días como que nos perdemos la Venida de Cristo si no vamos a un retiro o si faltamos a misa o si no damos limosna al pobre, porque en el retiro, en la misa y en el pobre está Cristo.... Y es cierto,vale, pero nunca hablan de la Parusía de manera directa y explícita, haciendo malabares para forzar la interpretación literal de las lecturas...
Hay un miedo cerril entre los sacerdotes a hacerlo, padre: unos, por ignorancia, otros, porque siempre acaban diciendo que la Parusía será la muerte de cada uno y su juicio personal, otros, desgraciadamente, me temo, que porque no le esperan o le esperan para dentro de miles de años, como si su Venida fuera inoportuna porque les chafaría esa teoría suya de que la Iglesia acabará triunfando por sí misma en el mundo, trayendo el Reino sin parusía (como decía el padre Castellani). Visto así, Cristo es un aguafiestas, que acaba con esta entente cordial entre la Iglesia y el mundo.
Y no predicar sobre la Parusía, padre, es muy grave, porque implica predicar sobre los signos previos a la misma: la gran apostasía de la Iglesia, el Anticristo, el falso profeta, guerras y rumores de guerra, terremotos, señales, enfermedades, etc. Y sin estar advertidos de todo esto, muchos bautizados no harán nada para volver a la fe (si están en la herejía o en la apostasía) y no reconocerán los signos de los tiempos que ya estamos viendo de manera patente. Y pueden acabar seducidos por la gran impostura del Anticristo y del falso profeta.
En fin, padre, aplaudo su artículo y le agradezco la claridad, porque es como Ud. dice. Sí, sabemos que Cristo ya ha triunfado, que el demonio está derrotado, y que María Santísima guiará al resto fiel (la Iglesia de las promesas) hasta el final, pero sin avisarles, por no hablarles de las cosas finales, de la esjatología, muchos bautizados sufrirán horrores a causa de la ignorancia.

---------------------------------------
JMI.-Suspendamos todo juicio sobre la persona concreta. Pero hoy, después del Catecismo de la Iglesia Católica (la más preciosa herencia que nos dejó S.Juan Pablo II), y antes de él también, no parece fácil conceder que se trata de una "ignorancia inculpable". En este caso, la Parusía, basta saber lo que dice el Catecismo en 673 y 674, 1001 y 1038.

Concretamente los curas: ¡Cuántos parece que no han leído (o consultado unos y otros puntos) el Catecismo! Un sacerdote tiene grave obligación moral de conocer y de predicar las verdades fundamentales de la fe católico. Un conductor de autobús tiene obligación grave de saber conducir y de conocer las normas del tráfico. Un ciclista debe saber andar en bicicleta... ¿Es demasiado pedir?
El Señor tenga piedad de nosotros.
02/12/17 11:46 PM
  
Cristo vence y vencerá
Muy bueno. Demos continuamente gracias a Jesucristo vencedor.
03/12/17 9:32 AM
  
Una
¡¿Quién como Dios?! Nadie como Dios.
Hay que anunciar el regreso del Esposo. Gracias.
Maran Átha.
03/12/17 9:57 AM
  
Manuel d
Muchas gracias por su artículo, Padre Iraburu
Creo que es conveniente poner de manifiesto estas realidades: la confrontación entre la Iglesia y los poderes mundanos. Solamente podremos vencer a la Bestia si somo conscientes de a lo que nos enfrentamos.
Y lo bueno de esta historia es que Nuestro Señor Jesucristo está con nosotros hasta el fin del mundo. ¡Alabado sea por siempre!

-----------------------------------------
JMI.-Sea por siempre bendito y alabado.
03/12/17 10:56 AM
  
DARIAS
¡Cristo viene pronto!. ¿Qué es pronto ?, ¿pronto para quien ?. Para miles y miles de millones de seres humanos Cristo ya no vino pronto. ¿Hace eso falsa la promesa del regreso?. Los apóstoles creyeron que ellos mismos verían la segunda venida del Señor, y como ellos, las generaciones inmediatas posteriores se reunian esperanzados a veces en condiciones extremas de persecución (catacumbas, ciudades subterraneas) convencidos de que el fin era inminente. ¿Fueron engañados, somos engañados?. ¿La esperanza de la fe es esto, o la estamos enfocando mal?. La tentación de la huida, del odio al mundo en el que nos toca vivir es recurrente. Cada generación asegura vivir en el peor mundo posible y mira el reloj impaciente ante la incomprensible tardanza. Y se produce la paradógica contradicción de afirmarse alegres y amargados a un tiempo, esperanzados y decepionados. Es muy frecuente que con el paso de los años, ya en la vejez de una persona, esa sensación de que el mundo se acaba se acreciente. Si el mundo se acaba para mi , que se acabe para todos.
Y eso no ha ocurrido en dos mil años. Alguien nos lo ha explicado mal. Alguien ha proclamado mal la promesa de Dios. Aquí hay gato encerrado.
-------------------------------------------------
JMI.-Las profecías anuncian acontecimientos que se conocen-entienden cuando suceden, no antes; como cuando Isaías anuncia que una virgen dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel (Is 7). Jesucristo también hace profecías, como cuando describe las catástrofes previas al fin del mundo, o cuando dice por SJuan en el Apocalipsis "vengo pronto". Debemos respetar la pedagogía que Dios emplea en el AT y en el NT, sin quejarnos y ponernos nerviosos, y sin pensar-decir que encierra gatos. También podemos ayudarnos de las interpretaciones que grandes doctores de la Iglesia han dado a ciertas enseñanzas misteriosas de la Sgda. Escritura, aunque a veces difieren entre sí. Suelen coincidir, eso sí, en cómo NO se debe interpretar un texto.
Mysteria semper erunt mysterya.
03/12/17 11:49 AM
  
Alberto GT
Los Apóstoles sabían que Cristo vendría no tan pronto como creian algunos. La segunda carta a los tesalonicenses lo deja claro, y la segunda carta de San Pedro indica qué es eso de que Cristo viene pronto: para Dios un dia es como mil años y mil años como un dia. El vengo pronto se cumplirá, solo que no es pronto para nuestros estándares sino los de Dios.

Lo que no sé, padre Iraburu, es si es posible en la Iglesia despues de lo que determinó a principios del siglo XX la Pontificia Comisión Bíblica, defender que hay varios autores en el libro de Isaías o que San Pablo no tuvo nada que ver con las ideas de la carta a los hebreos.
---------------------
JMI.-De acuerdo con su primer párrafo.
Del segundo no sé bien qué decirle, porque hace muchos años estudié el asunto, y ya no recuerdo bien. Sí me quedó claro que SPablo no era el autor de la Cta. a los Hebreos, y creo que hoy es convicción general.
03/12/17 1:08 PM
  
roser
Gracias Padre, de todo corazón. Que Dios le bendiga muy especialmente.
03/12/17 2:27 PM
  
Alberto GT
Ya. Me refiero a que algo tendría que ver con Pablo el autor de la Carta a los Hebreos. ¿No? No que él escribiese la carta, sino que el que las escribió siguió el mandato y doctrina de Pablo.
03/12/17 3:18 PM
  
Guillermo F.P.
La segunda a los Tesalonicenses deja claro que la inminencia de la venida era una creencia generalizada. De hecho, esta segunda carta matiza la primera que apremiaba a la conversión ante el fin de los tiempos. Así, algunos deciden, cambiar radicalmente sus vidas y abandonar sus trabajos ante la cercana Parusía. Pablo les advierte sobre lo inapropiado de su conducta, solo eso.
Respecto a Pedro y su aclaración sobre la medición del tiempo, siempre he tenido la duda de si la palabra de Dios es para lo hombres o para Dios mismo, porque si "pronto" no es "pronto para los hombres", entonces, cualquier cosa puede significar cualquier cosa en las escrituras, abiertas a innuberables interpretaciones. Algo que parece afirmar sin ambages el padre Iraburu que dice: "las profecias se conocen-entienden después". Siendo así ¿no sería mas honrado decir? : ¿ la segunda venida de Cristo ?; Ni idea. Simplemente ¡velad!. En cuyo caso no habría gato encerrado como aseguraba Darias, sino conejos en la chistera.
03/12/17 3:22 PM
  
PEDRO
CRISTO ya ha llegado y llego desde el momento de su nacimiento; ahora toca sufrir con EL con la cruz individual; los católicos somos agredidos como nunca ha pasado en la historia de la humandidad; hoy la influencia de imensas fuerzas políticas, monetarias y culturales atacan al católico, en un planeado y premeditado plan, para aplastar las creencias católicas y apartalas de la vida diaria.

Ya va siendo hora que los propios católicos ( muchos acomplejados vitales en estos momentos ) gritemos la palabra ¡¡¡ CRISTO ¡¡¡, y todo lo que de ello derivan. Nos quieren mundanizar nuestras creencias, nuestros signos y nuestras esperanzas, y por tanto quieren derrumbar la DOCTRINA y la REVELACIÓN.

Y DIOS dijo " YO SOY EL QUE SOY ", y por tanto no es ni sera el que tu quieres que sea. No existe un DIOS acomodaticio, buenista y /o sentimental, al reves DIOS es recio, de una empatía infinita, fiel, con un amor inmenso por su criaturas, paciente, plenitud de las plenitudes, esperanza, perdón, gracia y salvación. Es más, es un POBRE MENDIGO DE AMOR de sus criaturas.

Siempre lo dije y lo repetire : ¡¡¡ GRITA A CRISTO ¡¡, donde puedas y donde no puedas, exponiendo y no imponiendo. Jesús es el CAMINO ( doctrina ), la VERDAD ( moral ), y la VIDA ETERNA ( salvación ). "Nada, absolutamente nada puede considerarse el camino sino no va anudado con la verdad".
03/12/17 4:27 PM
  
Alberto GT
La Segunda carta de San Pedro dice claramente que pronto no implica cercania en el tiempo humano. Y usa la frase de los mil años y un dia.
2Tes dice que la gente no debe abandonar su trabajo porque Cristo todavía no va a venir, ya que antes debe venir el «hijo de la perdicion».
03/12/17 7:29 PM
  
Feri del Carpio Marek
Es cosa muy buena leer al padre Iraburu. En otro post, por ejemplo, escribió esto, que viene bien volverlo a leer:

«Los invitados descorteses de la parábola, en realidad, no se enteran de qué va esta vida. En realidad hay dos parábolas distintas: Mateo 22,1-10 y Lucas 14,16-24. Son diferentes, aunque sean semejantes, pues las dos comienzan y terminan igual: una invitación y, tras el rechazo, un tremendo castigo, la exclusión del Reino. En la de San Mateo los invitados son malvados y asesinos, que matan a los siervos que les invitan. En la de San Lucas no, como lo indica el P. Leonardo Castellani:

«Los que son aquí condenados no son malos y asesinos, como en San Mateo, sino gente común, sin duda ricos, que dan razones valederas para excusarse del Convite; que no valen empero para el Convidador, el cual se enoja fieramente y vocifera un castigo. Tanto el rechazo como el castigo son tremendos, porque el título de la Parábola, el cual está al principio, es “el Reino de Dios”: “dichoso el que coma en el Reino de Dios, dijo uno”; y Cristo le respondió con esta Parábola.

«Son los bienes terrenos los que hacen perder el Convite o el Reino de los cielos a estas tres clases de hombres; ellos no son malos: no dice el Evangelista que uno robó diez bueyes, otro estafó una casa y el otro se amancebó; no son malos, pero ningún bien terreno, sea el que sea, debe anteponerse a la búsqueda del Reino (o sea la salvación del alma) e impedir nuestra respuesta afirmativa a Dios. La Parábola tan suavecita [la de Lucas] tiene mucha fuerza, más que la de Mateo; porque es justamente ésa la enfermedad de nuestra época: el entontamiento en pos de los bienes terrenos: la solicitud terrena. “Mirad, no andéis solícitos“ (Mt 6,31)» (Domingueras prédicas, dom. II post Pentec., 1966; abreviado).
«En los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, se casaban, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos. Así será la venida del Hijo del hombre… Estad vigilantes, pues, porque no sabéis cuándo llegará vuestro Señor» (Mt 24,38-42). Lo que en esta vida se están jugando los hombres es, simplemente, entrar para siempre en el Reino de Dios o verse excluidos de él eternamente. Y los que no se enteran de esto se ven, sin saberlo, en un peligro gravísimo de condenarse. Los invitados descorteses no fueron admitidos en el Reino.

Estamos, pues, ahora dentro de una batalla espiritual enorme. Y lo primero que ha de hacer el cristiano es enterarse de ello. Y obrar en consecuencia: «vigilad, pues, en todo tiempo y orad, para que podáis evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del hombre» (Lc 21,36; cf. 18,1).»

En cuanto a lo de "vengo pronto", recomiendo escuchar este sermón de los monjes del Cristo Orante, lo aclara de una manera preciosa a mi modo de ver:

https://soundcloud.com/monjes-de-cristo-orante/domingo-i-adviento-a?in=monjes-de-cristo-orante/sets/tiempo-de-adviento
03/12/17 8:21 PM
  
Ricardo de Argentina
...estamos viviendo el tiempo del Apoca­lipsis,...
---
Sin duda que es así. Que una inmensa mayoría no lo crea, aún llegado el momento, está también profetizado.

Y sobre esto otro que usted cita, Padre:
---
«Toda la tierra seguía maravillada a la Bestia… Y la adoraron todos los moradores de la tierra, cuyo nombre no está inscrito, desde el principio del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado» (13,3.8). El diablo consiguió, pues, que «a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una marca [de la Bestia mundana] en la mano derecha y en la frente, y que nadie pudiera comprar o vender, sino el que tuviera la marca con el nombre de la Bestia» (13,16-17). Pero la gracia del Salvador libró de esta esclavitud de perdición a «los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús» (12,17)."
--------------------------------------------------------
JMI.-Así es, Ricardo.
"Los enemigos de cada uno serán los de su propia familia” (Mt 10.36).
Son los más peligrosos, porque son los que más influyen en nosotros; porque son aquellos con quienes más unios

....le contaré el caso de un matrimonio que vive en la ciudad de Buenos Aires, ambos jóvenes- de quienes bien puede decirse que "guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús" y que tienen cuatro pequeños hijos que son una preciosidad.
Ellos decidieron librar a sus niños de la tiranía de los medios y de la imposición ideológica del Estado, para lo cual comenzaron impidiendo que entrara en el hogar la TV y sucedáneos, y terminaron haciendo "escuela en casa", todo a la mayor gloria de Dios y lo mejor para el alma de sus vástagos, contando con el asesoramiento de un excelente sacerdote.
¿Sabe desde donde les vino la mayor y más dolorosa oposición y crítica? ¡Desde las propias familias de ambos! , a los cuales les parecían "raros" y "locos", demostrando así que cualquiera que quiera salirse de lo que se considera la "normalidad" (en rigor, la "marca de la Bestia mundana"), es fieramente combatido.
¡Es duro y difícil enfrentarse a la propia familia, cuando justamente lo que uno desea es fundar una familia como Dios manda!
Pero fuerza es reconocer que las "familias" cuyos miembros ya tienen "la marca" y lo aceptan, son en rigor sólo apariencias de familia, pues es inconcebible que una familia que merezca tal nombre, combata a quienes quieren sustraer a los niños de las depravaciones en cascada que les propina esta "generación perversa".

______________________________________
JMI.-Así es, Ricardo. Lo dice el Señor: "Los enemigos de cada uno serán los de su propia familia” Mt 10,36
Son los que más influyen en nosotros (criterios, costumbres). Son aquellos con quienes más queremos mantenernos unidos. En el camino de la perfección religiosa lo primero que se hace es "salir de la propia familia", dejarlo todo, para quedarse libre y poder recibir de Cristo todo lo que nos dé.
04/12/17 6:10 AM
  
Simón

Hay que partir de la Esperanza, que nos viene del Poder de Jesucristo, que dijo: "Yo, he vencido al Mundo, (El Diablo), (Jn,16,33). y todo lo que representa al seguimiento del Diablo. (Jn, 16, 33). Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: Yo, he vencido al Mundo" (Palabras de Jesucristo, a sus discípulos en el Capítulo 16, de San Juan. (16, 16- 33).
El mundo tal y como lo conocemos, está muy desquiciado, y alejado de Jesucristo, y de sus divinas palabras, precisamente Él, que es la Palabra Eterna, enviada por el Padre, para salvarnos de la persecución del Diablo, y de sus garras, pero hay muchas personas, que viven como si Dios, no existiera; están equivocadas, el que no está, con Jesucristo está contra Él, no caben más soluciones, o se acepta a Jesucristo y sus Mandamientos, ó se está con el Padre de la Mentira, que es el Diablo. No hay término medio. Yo, opto por Jesucristo y su Palabra, Él, que es la única Palabra Eterna, enviada por el Padre para salvar al Mundo, y librarlo del Maligno, y de todas sus fuerzas Malignas.
¡Que Dios, nos bendiga y nos proteja siempre! ¡AMÉN!. ¡Paz y Bien! ¡SIMÓN!.
04/12/17 10:16 AM
  
estéfano sobrino
¡Menos mal que cada año la liturgia nos recuerda estas verdades fundamentales!
Me llaman la atención las películas "apocalípticas": al final no hay "apocalipsis", todo queda en una "crisis superada", pues tienen que "terminar bien", con los criterior humanos actuales.
En mi opinión tienen el inconveniente de dar una visión distorsionada y terrible del fin del mundo, que no tiene nada que ver con la feliz recepción del Redentor que viene a concluir su obra.
Ese pesimismo es lógico en quien va a estar una eternidad rechinando los dientes, no en quien va a estar con el amor de su vida...
04/12/17 12:41 PM
  
Feri del Carpio Marek
Padre, un poco off-topic, usted en respuesta a un comentario dice que el Catecismo de la Iglesia Católica es la más preciosa herencia que nos dejó San Juan Pablo II. Concuerdo plenamente, el Catecismo como un todo es un gran tesoro; sin embargo, pienso que arrastra errores fundamentales de cambio de lenguaje que fueron introducidos en el Concilio Vaticano II, que son la principal causa de la gran crisis de misiones y conversiones que sufrimos en la Iglesia, que usted bien denunció en alguna ocasión. Más concretamente cuando, al hablar de la unicidad y catolicidad de la Iglesia, se deshace en elogios a los protestantes "hermanos separados", judíos "hermanos mayores en la fe", musulmanes "que adoran con nosotros al Dios único y misericordioso", y a los demás infieles que "forman una única comunidad y tienen un mismo origen". Pero hay un gran vacío sobre la denuncia de los grandes errores del pensamiento de estos grupos. Quien lee estas partes del Catecismo, se ve movido a pensar que la conversión de esos grupos a la religión católica no es algo especialmente necesario, algo que no ocurría al leer los catecismos pre-conciliares.

Es curioso, y lamentable, que San Juan Pablo, reconociendo que

«El número de los que aún no conocen a Cristo ni forman parte de la Iglesia aumenta constantemente; más aún, desde el final del concilio, casi se ha duplicado»

no haya tenido eso en cuenta a la hora de redactar el Catecismo.
----------------------
JMI.-Ya antes del Catecismo el papa Juan Pablo II, en 1990, nos dió la hermosa encíclica Redemptoris missio, donde expone la fe de la Iglesia sobre las misiones, expuesta antes en el decreto Ad gentes del Vaticano II.
04/12/17 7:49 PM
  
francisco
Lo que no parece llamar a nadie la atención es que cada vez que alguien recita algo contra la Tradición o el Magisterio siempre invoca al Concilio para su propósito. Puede una obra buena servir de inspiración para tanto mal, error y desorientación?
----------------------------------------
JMI- ¿Puede una obra buena servir de inspiración para tanto mal, error y desorientación?
Por supuesto que puede servir. Todos los herejes (Lutero, por ejemplo) han citado las Sagradas Escrituras para fundamentar sus enseñanzas heréticas.

Eso por un lado. Y por otro: la mayor parte de los actuales herejes apenas citan para nada el Concilio Vaticano II (ni el Catecismo). A lo más aluden "al espíritu del Concilio" (que es algo así como "el fantasma de la Ópera"), teniendo buen cuidado generalmente de no citar textos reales del Vaticano II. Los ignoran, porque les son contrarios.
05/12/17 8:39 PM
  
MMT
Gracias Padre, El Adviento definitivo y Glorioso esta cerca, hay que tener las lamparas encendidas y el aceite a mano. Rezar por todos es lo más importante para Gloria a Dios y salvación de los hombres, los católicos tenemos la obligación más que nunca de la Eucaristía diaria.
07/12/17 2:15 PM
  
francisco
Padre, me imaginé que me iba a sacar el tema de las Sagradas Escrituras. Otros ejemplos hay miles. Pero ocurre que son textos de difícil exégesis que precisamente requieren del Magisterio para entender su recto significado en orden a la comprensión por los fieles. Ha visto alguna vez un hereje apoyándose del Concilio de Trento o el Vaticano I para fundar sus dislates. No, y eso justamente por su carácter definitorio, preciso y carente de toda ambigüedad, como corresponde a un concilio dogmático.
Pero ocurre que los reformadores, cabezas intelectuales del V II (los Rahner, Congar, De Lubac, Suenens, Frings, Shilabex, todos modernistas) propusieron textos deliberadamente ambiguos, como bien describe Romano Amerio, para luego imponer la heterodoxia por la vía de sus conclusiones prácticas y ESO es lo que llamamos "espíritu del Concilio", quizá su versión más pura y esencial.
Pero volviendo al principio de que lo bueno no puede inspirar cosas malas, concediéndole en parte razón a su ejemplo, le planteo el tema al revés: ¿qué cosa buena ha salido del Concilio hasta la fecha?
07/12/17 3:00 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.