(412) Navidad –2. Himnos de la Liturgia de las Horas

 Ghirlandaio, Domenico - 1483

 Los himnos de la Liturgia de las Horas en español no siempre son una maravilla, entre otras causas porque se improvisaron rápidamente para editar cuanto antes el Breviario postconcilliar. Pero los himnos suelen ser excelentes en los tiempos más fuertes, que los tienen propios, seleccionados la mayoría entre los muchos ya existentes, que han florecido en la Iglesia a lo largo de los siglos. Es el caso de los 25 del tiempo de Navidad y Epifanía –casi todos antiguos– que ahora transcribo.

Merece la pena imprimirlos y tenerlos a mano –mesilla de noche, capilla, belén familiar, mesa de trabajo, móvil, smartphone– para rezar algunos en tiempos no perdidos, sino hallados, pues ayudan mucho a la oración, ya que su calidad teológica, espiritual y poética es máxima. Tienen mucho sentimiento, pero también excelente doctrina. Mandar este archivo a los amigos puede ser una buena acción de apostolado y un hermoso regalo de Navidad.

* * *

 

–Desde el 17 de Diciembre

 

Alegría de nieve - por los caminos.- Todo espera la gracia- del Bien Nacido.

En desgracia los hombres,- dura la tierra.- Cuanta más nieve cae, - más cielo cerca.

La tierra tan dormida - ya se despierta. - Y hasta el hombre más muerto - se despereza.

Ya los montes se allanan - y las colinas, - y el corazón del hombre - vuelve a la vida. Amén.

***

Ven, ven, Señor, no tardes - Ven, ven, que te esperamos. - Ven, ven, Señor, no tardes, - ven pronto, Señor.

El mundo muere de frío, - el alma perdió el calor, - los hombres no son hermanos, - el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche, - el mundo, sin paz, no ve; - buscando va una esperanza, - buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida, - al mundo le falta luz, - al mundo le falta el cielo, - al mundo le faltas tú.

***

La pena que la tierra soportaba, - a causa del pecado, se ha trocado - en canto que brota jubiloso, - en labios de María pronunciado.

El sí de las promesas ha llegado, - la alianza se cumple, poderosa, - el Verbo eterno de los cielos - con nuestra débil carne se desposa.

Misterio que sólo la fe alcanza, - María es nuevo templo de la gloria, - rocío matinal, nube que pasa, - luz nueva en presencia misteriosa.

A Dios sea la gloria eternamente, - y al Hijo suyo amado, Jesucristo, - que quiso nacer para nosotros - y darnos su Espíritu divino. Amén.

***

Ya muy cercano, Emmanuel, - hoy te presiente Israel, - que en triste exilio vive ahora - y redención de ti implora.

Ven ya, del cielo resplandor, - Sabiduría del Señor, - pues con tu luz, que el mundo ansía, - nos llegará nueva alegría.

Llegando estás, Dios y Señor, - del Sinaí legislador, - que la ley santa promulgaste - y tu poder allí mostraste.

Ven, Vara santa de Jesé, - contigo el pueblo a lo que fue - volver espera, pues aún gime - bajo el cruel yugo que lo oprime.

Ven, Llave de David, que al fin - el cielo abriste al hombre ruin - que hoy puede andar libre su vía, - con la esperanza del gran día.

Aurora tú eres que, al nacer, - nos trae nuevo amanecer, - y, con tu luz, viva esperanza - el corazón del hombre alcanza.

Rey de la gloria, tu poder - al enemigo ha de vencer, - y, al ayudar nuestra flaqueza,

se manifiesta tu grandeza. Amén.

***

¡Cielos, lloved vuestra justicia! - ¡Ábrete, tierra! ¡Haz germinar al Salvador!

Oh Señor, Pastor de la casa de Israel, - que conduces a tu pueblo, - ven a rescatamos por el poder de tu brazo. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sabiduría, salida de la boca del Padre, - anunciada por profetas, - ven a enseñamos el camino de la salvación. - Ven pronto Señor. ¡Ven, Salvador!

Hijo de David, estandarte de los pueblos y los reyes, - a quien clama el mundo entero, - ven a libertamos, Señor, no tardes ya. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Llave de David y Cetro de la casa de Israel, - tú que reinas sobre el mundo, - ven a libertar a los que en tinieblas te esperan. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Sol naciente, esplendor de la luz eterna - y sol de justicia, - ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, - tú que unes a los pueblos, - ven a libertar a los hombres que has creado. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

Oh Emmanuel, - nuestro rey, salvador de las naciones, - esperanza de los pueblos, - ven a libertamos, Señor, no tardes ya. - Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!

 

–Navidad hasta la Epifanía

 

Te diré mi amor, Rey mío - en la quietud de la tarde, - cuando se cierran los ojos - y los corazones se abren.

Te diré mi amor, Rey mío, - con una mirada suave, - te lo diré contemplando - tu cuerpo que en pajas yace.

Te diré mi amor, Rey mío, - adorándote en la carne, - te lo diré con mis besos, - quizá con gotas de sangre.

Te diré mi amor, Rey mío, - con los hombres y los ángeles, - con el aliento del cielo - que espiran los animales.

Te diré mi amor, Rey mío, - con el amor de tu Madre, - con los labios de tu Esposa - y con la fe de tus mártires.

Te diré mi amor, Rey mío, - ¡oh Dios del amor más grande! - ¡Bendito en la Trinidad, - que has venido a nuestro valle! Amén.

***

Ver a Dios en la criatura, - ver a Dios hecho mortal - y ver en humano portal - la celestial hermosura. -

¡Gran merced y gran ventura - a quien verlo mereció! - ¡Quién lo viera y fuera yo!

Ver llorar a la alegría, - ver tan pobre a la riqueza, - ver tan baja a la grandeza - y ver que Dios lo quería.

¡Gran merced fue en aquel día - la que el hombre recibió! - ¡Quién lo viera y fuera yo!

Poner paz en tanta guerra, - calor donde hay tanto frío, - ser de todos lo que es mío, - plantar un cielo en la tierra. - ¡Qué misión de escalofrío - la que Dios nos confió! - ¡Quién lo hiciera y fuera yo! Amén.

***

Entonad los aires - con voz celestial: - «Dios niño ha nacido pobre en un portal».

Anúnciale el ángel - la nueva al pastor, - que niño ha nacido - nuestro Salvador.

Adoran pastores - en sombras al Sol, - que niño ha nacido, - de una Virgen, Dios.

Haciéndose hombre, - al hombre salvó. - Un niño ha nacido, - ha nacido Dios. Amén. 

 

25 de Diciembre: Natividad del Señor]

Hoy grande gozo en el cielo - todos hacen, - porque en un barrio del suelo - nace Dios. - ¡Qué gran gozo y alegría - tengo yo!

Mas no nace solamente - en Belén, - nace donde hay un caliente - corazón. - ¡Qué gran gozo y alegría - tengo yo!

Nace en mí, nace en cualquiera - si hay amor; - nace donde hay verdadera - comprensión. - ¡Qué gran gozo y alegría - tengo yo!

***

No la debemos dormir - la noche santa, - no la debemos dormir.

La Virgen a solas piensa - qué hará - cuando al Rey de luz inmensa - parirá, - si de su divina esencia - temblará, - o qué le podrá decir.

No la debemos dormir - la noche santa, - no la debemos dormir. Amén.

***

De un Dios que se encarnó muestra el misterio - la luz de Navidad. - Comienza hoy Jesús, tu nuevo imperio - de amor y de verdad.

El Padre eterno te engendró en su mente - desde la eternidad, - y antes que el mundo, ya eternamente, - fue tu natividad.

La plenitud del tiempo está cumplida; - rocío bienhechor - baja dél cielo, trae nueva vida - al mundo pecador.

¡Oh santa noche! Hoy Cristo nacía - en mísero portal; - Hijo de Dios, recibe de María - la carne del mortal.

Señor Jesús, el hombre en este suelo - cantar quiere tu amor, - y, junto con los ángeles del cielo, - te ofrece su loor.

Este Jesús en brazos de María - es nuestra redención; - cielos y tierra con su abrazo unía - de paz y de perdón.

Tú eres el Rey de Paz, de ti recibe - su luz el porvenir; - Ángel de! gran Consejo, por ti vive - cuanto llega a existir.

A ti, Señor, y al Padre la alabanza, - y de ambos al Amor. - Contigo al mundo llega la esperanza; - a ti gloria y honor. Amén.

***

Hermanos, Dios ha nacido - sobre un pesebre. Aleluya. - Hermanos, cantad conmigo: - «Gloria a Dios en las alturas».

Desde su cielo ha traído - mil alas hasta su cuna. - Hermanos, cantad conmigo: - «Gloria a Dios en las alturas».

Hoy mueren todos los odios - y renacen las ternuras. - Hermanos, cantad conmigo: - «Gloria a Dios en las alturas».

El corazón más perdido - ya sabe que alguien le busca. - Hermanos, cantad conmigo: - «Gloria a Dios en las alturas».

El cielo ya no está solo, - la tierra ya no está a oscuras. - Hermanos, cantad conmigo: - «Gloria a Dios en las alturas».

 

La Sagrada Familia

Mirad qué aposentadores - tuvo la divina cámara: - verdín por tapicerías - y por cortinajes zarzas.

Pobre, desnudo, sin fuego, - quien con fuegos nos abasta, - está aquí el Niño. Un pesebre - de humildes bestias por cama.

Ved, puro Amor, que sois fuego - y estáis sobre un haz de pajas. - La Virgen, llanto en los ojos: - a incendio tal, tales aguas.

José, que goza y que gime - agridulces de naranja, - riéndose ya ha quedado - dormido bajo su capa. Amén.

***

Temblando estaba de frío -  el mayor fuego del cielo, - y el que hizo el tiempo mismo - sujeto al rigor del tiempo.

Su virgen Madre le mira, - ya llorando, ya riendo, - que como en su espejo en el Niño, - hace los mismos efectos.

No lejos el casto esposo - mirándole está encogido, - y de los ojos atentos - llueve al revés de las nubes, - porque llora sobre el cielo. Amén.

***

Norabuena vengáis al mundo, - niño de perlas, - que sin vuestra vista - no hay hora buena.

Niño de jazmines, - rosas y azucenas, - niño de la niña - después dél más bella, - que tan buenos años, - que tan buenas nuevas, - que tan buenos días - ha dado a la tierra; - parabién merece, - parabienes tenga, - aunque tantos bienes - como Dios posea.

Mientras os tardasteis, - dulce gloria nuestra, - estábamos todos - llenos de mil penas; - más ya que vinisteis, - y a la tierra alegra - ver que su esperanza - cumplida en vos sea, - digan los pastores, - respondan las sierras, - pues hombre os adoran - y Dios os contemplan:

Norabuena vengáis al mundo, - niño de perlas, - que sin vuestra vista - no hay hora buena.

 

La circuncisión

Blanco lirio, florecido, - la noche de Navidad, - en la cumbre del Calvario, - ¡cómo te deshojarán!

El niño Jesús - lloraba, lloraba, - lo han circuncidado - y su sangre mana.

Canciones del cielo - María le canta - y, mientras lo arrulla, lo baña en sus lágrimas.

Niñito, no llores. - Madre, el llanto acalla, - que por esta sangre - llega la esperanza,

que por este llanto - comienza la gracia, - que por esta muerte - renacen las almas.

***

Eres niño y has amor: - ¿qué farás cuando mayor?

Pues en tu natividad - te quema la caridad, - en tu varonil edad, - ¿quién sufrirá su calor?

Eres niño y has amor: - ¿qué farás cuando mayor?

Será tan vivo su fuego - que, con importuno ruego, - por salvar el mundo ciego - te dará mortal dolor.

Eres niño y has amor: - ¿qué farás cuando mayor?

Arderá tanto tu gana - que por la natura humana - querrás pagar su manzana - con muerte de malhechor.

Eres niño y has amor: - ¿qué farás cuando mayor?

¡Oh amor, digno de espanto! - Pues que en este niño santo - has de pregonarte tanto, - cantemos a su loor:

Eres niño y has amor: - ¿qué farás cuando mayor?

***

El mal se destierra, - ya vino el consuelo: - Dios está en la tierra, - ya la tierra es cielo.

Ya el mundo es trasunto - del eterno bien, - pues está en Belén - todo el cielo junto.

Ya no habrá más guerra - entre cielo y suelo: - Dios está eh la tierra, - ya la tierra es cielo.

Ya baja a ser hombre - porque subáis vos, - ya están hombre y Dios - en un solo hombre.

Ya muere el recelo - y el llanto se cierra: - Dios está en la tierra, - ya la tierra es cielo.

Ya el hombre no tiene - sueños de grandeza, - porque el Dios que viene - viene en la pobreza.

Ya nadie se encierra - en su propio miedo: - Dios está en la tierra, - ya la tierra es cielo. Amén. 

***

Decid a la noche clara - tome en sus manos el arpa, - y salmos de David cante, - cante con la Virgen santa.

Ángeles del cielo vienen, - de luz son las bellas alas, - y un canto divino traen - para estas nupcias sagradas.

Y, al amanecer, las aves - y el alba que se levanta, - con silbos del universo - cantadle vuestra alabanza.

Del Padre eterno nacido, - nace en carne la Palabra, - con nosotros vida y muerte, - y una muerte ensangrentada.

Al Hijo de Dios cantemos, - ¡Ay, gracia desenfrenada! - Ni los cielos sospecharon - que el mismo Dios se encarnara.

¡Oh gracia para adorar, - que nunca cupo más alta! - Tú, para hacernos divinos, - humano a nosotros bajas.

Cantad, criaturas todas, - que todas estáis salvadas, - y con la boca quedaos - al Padre diciendo: «¡Gracias!» Amén.

 ***

Sobre la noche reina - la luz de tu esplendor; - en medio del silencio, - el eco de tu voz.

Huyó de nuestra carne - la densa oscuridad; - florece la luz nueva - de tu inmortalidad.

Nos ha nacido un niño, - un hijo se nos dio; - hoy brilla la esperanza - de nuestra salvación. Amén.

 

1 de Enero: Octava de Navidad. Santa María Madre de Dios

Señor Jesús, el hombre en este suelo - cantar quiere tu amor, - y, junto con los ángeles del cielo, - te ofrece su loor.

Este Jesús en brazos de María - es nuestra redención; - cielos y tierra con su abrazo unía - de paz y de perdón.

Tú eres el Rey de paz, de ti recibe - su luz el porvenir; - Ángel del gran Consejo, por ti vive - cuanto llega a existir.

A ti, Señor, y al Padre la alabanza, - y de ambos al Amor. - Contigo al mundo llega la esperanza; - a ti gloria y honor. Amén.

***

Lucero del alba, - luz de mi alma, - Santa María.

Virgen y Madre, - hija del Padre, - Santa María.

Flor del Espíritu, - Madre del Hijo, - Santa María.

Amor maternal - del Cristo total, - Santa María. Amén.

 

Desde la solemnidad de la Epifanía

 

Confiada mira la luz dorada - que a ti hoy llega, Jerusalén: - de tu Mesías ve la alborada - sobre Belén.

El mundo todo ve hoy gozoso - la luz divina sobre Israel; - la estrella muestra al prodigioso - rey Emmanuel.

Ya los tres magos, desde el Oriente, - la estrella viendo, van de ella en pos; - dan sus primicias de amor ferviente - al niño Dios.

Ofrenda de oro que es Rey declara, - incienso ofrece a Dios su olor, - predice mirra muerte preclara, - pasión, dolor.

La voz del Padre, Cristo, te llama - su predilecto, sobre el Jordán. - Dios en los hombres hoy te proclaman - valiente Juan.

Virtud divina resplandecía - del que del agua vino sacó, - cuando el anuncio de Eucaristía - Caná bebió.

A darte gloria, Señor, invita - la luz que al hombre viniste a dar, - luz que nos trae gloria infinita - de amor sin par. Amén.

***

Ayer, en leve centella, - te vio Moisés sobre el monte; - hoy no basta el horizonte - para contener tu estrella.

Los magos preguntan; y ella - de un Dios infante responde - que en duras pajas se acuesta - y más se nos manifiesta - cuanto más hondo se esconde. Amén.

 ***

Reyes que venís por ellas, - no busquéis estrellas ya, - porque donde el sol está - no tienen luz las estrellas.

Mirando sus luces bellas, - no sigáis la vuestra ya, - porque donde el sol está - no tienen luz las estrellas.

Aquí parad, que aquí está - quien luz a los cielos da: - Dios es el puerto más cierto, - y si habéis hallado puerto - no busquéis estrellas ya.

No busquéis la estrella ahora: - que su luz ha oscurecido - este Sol recién nacido - en esta Virgen Aurora.

Ya no hallaréis luz en ellas, - el Niño os alumbra ya, - porque donde el sol está - no tienen luz las estrellas.

Aunque eclipsarse pretende, - no reparéis en su llanto, - porque nunca llueve tanto - como cuando el sol se enciende.

Aquellas lágrimas bellas - la estrella oscurecen ya, - porque donde el sol está - no tienen luz las estrellas. Amén.

Índice de Reforma o apostasía

 

14 comentarios

  
ana
he aqui un cura que reza, Dios le bendiga.
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JMI.-Amén.
Bendición +
22/12/16 1:28 PM
  
Miguel
Don José María, con toda mi gratitud, le deseo una muy feliz y bendecida Navidad.
Siempre presente en mis oraciones.
Abrazo cordial, en Cristo niño y Su Santísima Madre.


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JMI.-Muchas gracias. Santa Navidad. Bendición +
22/12/16 5:42 PM
  
Silvia.
Gracias padre Iraburu, por sus enseñanzas. Dios le bendiga.
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JMI.-Oremos unos por otros siempre.
Bendición +
22/12/16 11:49 PM
  
Tulkas
Que nada sustituya al texto y melodía de A solis ortus cardine.
23/12/16 1:22 AM
  
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
Muchísimas gracias, Padre Iraburu y muy feliz Navidad. Que el Niño que va a nacer lo colme de bendiciones y le devuelva con creces todo lo que ha hecho, hace y hará por nosotros.
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JMI.-Ya lleva años, Beatriz, ayudándonos con oraciones, comentarios y donativos.
Dios se lo ha dado. Es, pues, una hermana nuestra infocatólica.
Damos gracias a Dios y damos gracias a usted.
Bendición+JMI
23/12/16 1:57 AM
  
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
¡Qué hermosas sus palabras, Padre Iraburu! Muchísimas gracias.
Y yo doy gracias a Dios por regalarme InfoCatólica que me ayuda y acompaña en mi caminar hacia Él.
¡Feliz Navidad para todos!
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JMI.-Muchas gracias. Bendición +
23/12/16 10:58 AM
  
Pepito
Gracias Padre Iraburu por aportarnos tan hermosos himnos que conviene tener siempre a mano para rezar en sintonía con la liturgia de la Iglesia.
Como veo a su paternidad especialmente generoso y pródigo en dar bendiciones en este tiempo navideño, no me resisto a rogarle me envíe un bendición al tiempo que le deseo feliz Navidad.
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JMI.- Con mucho gusto:
BENDICIÓN +
23/12/16 11:35 AM
  
manuel
Reverendo Padre José María:
Reciba usted de mi parte un saludo de una:

¡Felíz Navidad y Un Próspero Año Nuevo|
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JMI..-Feliz y santa Navidad
Bendición+
24/12/16 1:43 PM
  
José Luis
Feliz y Santa Navidad, Padre Iraburu.


JMI.-Muchas gracias, viceversa y bendición +
25/12/16 5:13 PM
  
Jose
Feliz Navidad, padre, saludos desde el Perú. Dios le siga inspirando tantas luces.
JMI.-Gracias por su oración. Bendición +
27/12/16 5:37 AM
  
doiraje
En general, ni los himnos malos son tan malos, ni los buenos tan buenos. Pero en fin, va en gustos, que no en calidad objetiva de los mismos. En general, insisto.
27/12/16 2:44 PM
  
miguel
recuerdo a un sacerdote,en Arenas de san Pedro,en un curso de verano con RIVERA;acababa de llegar de america de hacer unos estudios de sicologia y siquiatria, creo,y me dice a las 4/30 de la tarde "tengo hora alas 6 con RIVERA hoy lo dejo cao,todo lo que he estudiado este tiempo en ... lo dejo cao a ribera miguel" le contesté jose maria ten cuidado este nunca sabes por donde va a salir...me lo encuentro a las 8/30 h.le digo qué como te ha ido" cerilla al sol, me he sentido como si llevara una cerilla al sol,este es un monstruo miguelon,este es un monstruo,me ha dejado hablar hasta el final,cuando he terminado,allí mismo ha seguido ...
es un fuera de todo migueloN etc.etc. Que querrá dios de nosotros cuando nos pone a esta monstruo" Ya lo sabes:REFORMA O APOSTASIA. FELIZ NAVIDAD jose maria. un abrazo. MIGUEL.
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JMI.-Y luego va la Iglesia y declara "venerable" al monstruo.
Le digo yo...
29/12/16 10:59 AM
  
miguel
La palabra "monstruo" la poniamos siempre como sinonimo de gigante.AHORA hacen falta gigantes de la fe como lo fue RIVERA.
Hay articulos tuyos que cuando los leo,en parte,le leo a EL.La pena es que se ha cumplido con creces lo que RIVERA decia tantas veces en los años 70-80: "ESTO SE HUNDE" y ya ves Jose Maria...parece que tenia razón. ¿o no?. UN SALUDO FRATERNAL.
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JMI.-Gracias. Bendición +
30/12/16 10:49 AM
  
miguel
Jose Maria yo tambien te doy las gracias con mi bendición.Y rezo para que sigas fuerte en la defensa de la VERDAD. miguel.
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JMI.-Gracias. Bendición+
31/12/16 3:49 PM

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