(268-3) Los arrianos antiguos y los actuales

–No sé si habrá usted observado que hoy no es ayer.

–Ayer, efectivamente, día de San Atanasio, comencé a escribir este artículo, pero varias tareas me impidieron terminarlo.

Hoy, 2 de mayo, celebramos en la liturgia a San Atanasio el Grande. Memoria obligatoria en Tiempo de Pascua. Bendigamos al Señor. Y con esta ocasión va lo que sigue.

La tesis que muy brevemente mantengo en este artículo nada tiene de original, aunque pocos la expresan abiertamente. El arrianismo antiguo pretendía favorecer el acercamiento de los paganos a Cristo. Y el arrianismo actual favorece el abandono total de la fe católica. Los católicos-arrianos actuales [círculos cuadrados] son personas que han perdido la fe, unas veces sin darse cuenta siquiera y otras negándose a reconocerlo.

* * *

Siglo IV

Dramatis personæ

–Constantino el Grande (272-273) abre el Imperio Romano a la Iglesia Católica en el edicto de Milán (313). Cesan por tanto las persecuciones y se ve favorecida una rápida cristianización del mundo romano. El cristianismo ha vencido al precio de mucha sangre martirial, comenzando, claro, por la de nuestro Señor Jesucristo, muerto «en tiempo de Poncio Pilato». Son muchos los paganos que invaden entonces rápidamente la Iglesia Católica, subiéndose al carro del vencedor por convicción o por oportunismo.

–Arrio (256-336), presbítero de Alejandría, al parecer de origen libio, discípulo de Luciano de Antioquía, afirma el protagonismo absoluto del Padre, principio único de todos los seres. Desvaloriza así relativamente al Logos, que no es eterno, coeterno al Padre, increado como éste, porque del Padre ha recibido la vida y el ser. Antes de ser engendrado no existía. Y como la Divinidad no sólo es increada, sino que es también ingénita, no engendrada, es claro que el Logos no es propiamente Dios. Fue creado de la nada. Fue la primera creación de Dios, pero hubo un tiempo en que no existía. No participa realmente de la Divinidad, sino que ocupa más bien un lugar intermedio entre Dios y el Universo creado. Él fue el instrumento divino empleado en la creación; y en este sentido, «por él fueron creadas todas las cosas». Y el Espíritu Santo es la primera criatura del Logos divino.

Presentado Jesucristo a los paganos al modo arriano, no resulta para ellos demasiado chocante o inadmisible: pueden «creer» en él sin demasiada dificultad. Pero en esta visión, relacionada con el neoplatonismo de un demiurgo intermedio entre Dios y el mundo, se destruye totalmente la fe cristiana: el Verbo encarnado no es Dios, no hay una real Encarnación de Dios en el hombre, ni se produce la Redención sacrificial que reconcilia a Dios con la humanidad. Jesucristo puede decirse «Salvador del mundo» en cuanto modelo de perfecta santidad (causa exemplaris), pero no en cuanto comunicador permanente del Espíritu y de su gracia (causa efficiens).

El arrianismo se difunde con enorme rapidez y extensión. Y junto a él se producen muchas variantes, que no voy a describir: subordinacionismo, adopcionismo, nestorianismo. Jesucristo, después de todo, es así creíble para los paganos: no es propiamente Dios; es un hombre divino, perfectamente unido a Dios; pero es sólo hombre.

–Hay herejías, como la arriana, que pueden perdurar siglos, hasta que son del todo vencidas. El semipelagianismo antiguo, por ejemplo, resurge en el Renacimiento y sin duda aún pervive con gran fuerza y extensión, como ya lo mostré en otros artículos (61-65). El arrianismo recibe un golpe mortal precisamente en España, hacia el año 600. Los visigodos que invaden Hispania a mediados del siglo V son arrianos. Leovigildo pretende unificar sus reinos en el arrianismo; pero sólo consigue el martirio de su hijo, San Hermenegildo (564-585), convertido al catolicismo. Y su otro hijo y sucesor, Recaredo (586-601), también converso, logra la unificación pretendida en el catolicismo (III Concilio de Toledo, 589). Desde entonces, desaparece prácticamente esa herejía, mantenida apenas por los longobardos. Pero pervive de algún modo en el Islam, de modo que al principio los musulmanes fueron a veces considerados como una variante del arrianismo, porque también ellos eliminaron el escándalo de la Encarnación para facilitar la fe en su nueva religión.

Pelagio (354-427), monje de origen británico, negando el pecado original, y el estado de la naturaleza humana caída, enseña un optimismo antropológico según el cual el hombre puede cumplir todos los mandamientos de Dios sin el auxilio de su gracia. La gracia de Dios es propiamente el libre albedrío que ha concedido al hombre. Dios nos da en Cristo un modelo perfecto que expresa en su Evangelio y en su vida la voluntad de Dios. Pero, estrictamente hablando, no necesita el hombre del auxilio de su gracia para realizar lo que sabe que debe hacer. En este sentido, la oración de petición no tiene sentido, es inútil. ¿Para qué pedir a Dios lo que el hombre, si quiere, puede realizar por sí mismo?

Se comprende perfectamente que los monjes pelagianos, cuando eran rechazados en Iglesias locales católicas, se refugiaban al amparo de Obispos arrianos. Y el movimiento se daba también a la viceversa. Arrianos y pelagianos siempre fueron y son hermanos.

El Concilio I de Nicea (325) reacciona muy pronto contra el arrianismo, afirmando la fe católica. Abrevio: «Creemos en un solo Dios, Padre omnipotente, y en un solo Señor, Jesucristo, el Hijo de Dios, engendrado unigénito del Padre, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre, por quien todas las cosas fueron hechas, las que hay en el cielo y las que hay en la tierra; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación descendió y se encarnó, se hizo hombre, padeció y resucitó al tercer día, subió a los cielos y vendrá a juzgar a los vivos y los muertos. Y en el Espíritu Santo» (Denz 125).

Nicenos y anti-nicenos. Aunque Nicea logra reafirmar la unidad en la fe católica –sólo 2 Obispos, de los 318, se negaron a firmar su doctrina–, se comprueba posteriormente que no se ha logrado una victoria decisiva sobre el arrianismo. En el tiempo siguiente, hay emperadores católicos y los hay arrianos. Hay Obispos  nicenos, auténticamente católicos, a la cabeza de los cuales está San Atanasio. Y sobre todo, curiosamente, cuando la corte imperial se inclina por el arrianismo, hay Obispos arrianos o semiarrianos, que aceptan el arrianismo activamente, o que al menos lo admiten pasivamente, absteniéndose de combatirlo. Siempre se cita aquí aquella frase de San Jerónimo (347-420), dicha a fines del siglo IV (379), después de los conciliábulos de Rímini y Seleucia: «Ingemuit totus orbis et arianum se esse miratus est» (todo el mundo quedó consternado, al verse arriano: Adversus Luciferiani).

Constancio II (337-361), sucesor de Constantino en Oriente, favorece fuertemente el arrianismo, mientras que Constante defiende en Occidente la fe católica. Juliano el Apóstata, sucesor suyo (361-363), procura reavivar los cultos paganos tradicionales. Y es preciso llegar a fines del siglo IV, con Teodosio I (346-395), de origen hispano, para que el Imperio proscriba el arrianismo y declare finalmente la fe católica como religión oficial de todo el Imperio romano (391), prohibiendo incluso los cultos paganos, tolerados hasta entonces. 

San Atanasio (295-373), Obispo de Alejandría durante 45 años y gran doctor de la Iglesia, encabeza a los Obispos niceno-católicos, luchando con gran fuerza contra el arrianismo y contra el poderío imperial que a veces le era adicto. Elegido Obispo de Alejandría a los 33 años de edad, sufre cinco exilios de su sede,  perseguido por el poder imperial y difamado y hostilizado por los Obispos anti-nicenos. Tuvo apoyos notables, como el de San Hilario (315-368) y el del monacato egipcio, muy numeroso y venerado. En la oración colecta de su Misa hemos dicho: «Dios todopoderoso y eterno, que hiciste de tu Obispo San Atanasio un preclaro defensor de la divinidad de tu Hijo»… San Atanasio ha pasado a la historia como el defensor invicto, y en parte bastante solitario, de la fe católica. Pablo VI, en el XVI centenario de su muerte, le dedicó una preciosa homilía (6-V-1973).

San Atanasio, «el confesor invicto de nuestra común fe nicena, la fe en la divinidad de nuestro Señor Jesucristo… El valiente e impávido confesor de la fe… Un santo que ha dado una contribución extraordinaria a la vida de la Iglesia en un momento decisivo de su historia, cuando los herejes negaban la consubstancialidad divina del Verbo, es decir, de Cristo… Cuando reflexionamos en las vicisitudes de la vida humana, encontramos en él un creyente sólidamente fundado en la fe evangélica, un confesor convencido y defensor de la verdad, dispuesto a sufrir calumnias, persecuciones, violencias. De los cuarenta y cinco años de su episcopado una veintena de ellos transcurrieron en repetidos exilios [cinco]… Siempre y en todas partes y de frente a todos, poderosos y errados, profesó la fe en la divinidad de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, con tal firmeza que la tradición litúrgica orienta lo define como “columna de la fe verdadera” (Apolytikion, 2-V), mientras que la Iglesia católica lo reconoce como doctor de la Iglesia.

«La divinidad de Cristo es el núcleo central de la predicación de San Atanasio frente a los hombres de su tiempo, tentados por la crisis arriana. La definición del I Concilio ecuménico de Nicea (325)… constituye el punto constante de referencia de su doctrina. Sólo si se acepta esta doctrina puede hablarse de redención, de salvación, de restauración de la comunión entre el hombre y Dios. Sólo el Verbo de Dios redime perfectamente. Sin la Encarnación, el hombre permanecería en el estado de naturaleza corrupta, de la que ni la misma penitencia podría liberarlo (cf. De Incarnatione, PG 25,144,119). Liberado por Cristo de la corrupción, salvado de la muerte, el hombre renace a una nueva vida y reconquista la imagen primitiva de Dios, según la cual había sido creado y que el pecado había corrompido…. El Verbo de Dios “se ha hecho hombre, para que nosotros fuéramos divinizados” (ib.)…

«Este sublime mensaje es el que hoy nos llega de San Atanasio el Grande: ser fuerte en la fe y coherentes en la práctica de la vida cristiana, aunque sea a costa de graves sacrificios. Por la oración de San Atanasio, Padre y Doctor de la Iglesia, nos conceda Dios poder confesar fielmente en nuestro tiempo que Jesucristo es el Señor y el Salvador del mundo». (El precioso libro de San Atanasio, La Encarnación del Verbo, puede hallarse en la Edit. Ciudad Nueva, Madrid 1989).

 * * *

Siglo XX-XXI

Hoy son los escrituristas y teólogos católicos criptoarrianos los que más favorecen la apostasía de los fieles católicos. Ellos son los protagonistas de la apostasía de Occidente. Ellos facilitan con sus escritos arrianos el abandono de la fe católica, pues presentan en su enseñanza –ampliamente difundida por las editoriales, librerías y medios de comunicación católicos– un Cristo que propiamente no es Dios, sino un hombre divino; es decir, un hombre. En realidad, sus doctrinas se alejan de la fe católica mucho más que Arrio y sus seguidores. Haciendo a Cristo puramente humano, en modo alguno facilitan el acceso de los paganos actuales a la fe católica. Con su duda metódica sobre las Escrituras y su humanización reductiva de Jesucristo, no convierten a nadie. Pero sí consiguen, en cambio, que muchos católicos abandonen la Iglesia, pensando que siguen siendo católicos: católicos adultos y modernos.

Muchos dejan de ir a Misa, y los que van la entienden sólo como una comida fraterna. No practican la oración de petición, ni creen en la presencia eucarística de Jesucristo, ni en la virginidad de María, ni en los milagros del Evangelio, ni en el demonio, ni, por supuesto, en el pecado original, ni en la necesidad de la gracia para la salvación, ni tampoco creen en un juicio final, en el que haya una posibilidad de condenación. Pero son «católicos», pues tienen un sin fin de autores católicos que enseñan todo eso, en forma explícita o implícita. Y que lo enseñan en cátedras de instituciones católicas, al mismo tiempo que sus escritos son difundidos por editoriales y librerías católicas, en ocasiones diocesanas.

¿Por qué han de poner, pues, en duda que siguen siendo católicos… aunque rechacen en su mayor parte el Catecismo de la Iglesia? Podemos comprobar todo esto visitando alguna librería religiosa, y ojeando algunos libros, especialmente de cristología.

Del nacimiento, infancia y juventud de Jesús, según dicen con seguridad científica, no podemos saber nada, porque los Evangelios de la infancia (Mt-Lc) no son realmente históricos. Nada sabemos tampoco de la virginidad de María, que es una cuestión «todavía abierta en el plano bíblico». Pero sí sabemos que Jesús es «un buscador de Dios», «un creyente fiel», con «una profunda experiencia de Dios». Ya adulto, visita a Juan Bautista y «comenzó a verlo todo desde un horizonte nuevo». Jesús enseña que Dios perdona «sin condiciones», «no excluye a nadie», «acoge a todos» en su bondad. En cuanto a su identidad misteriosa, se piensa erradamente que «Cristo es la gran excepción, el gran milagro de lo humano [nada menos que unido hipostáticamente con Dios], y que consiguientemente habría que pensarlo con otras categorías al margen de como pensamos la relación de Dios con cada hombre y la relación del hombre con Dios».

Por otra parte, «el camino de Jesús no pasa necesariamente por la religión, el culto y la confesión de fe, sino por la compasión hacia los pequeños». «Los milagros no son hechos históricos», sino composiciones literarias postpascuales que expresan la fe de los discípulos en la santidad excelsa de Jesús. «Debemos considerar leyendas muchas historias de milagros contenidas en los Evangelios. Hay que buscar menos en estas leyendas su contenido histórico que su expresión teológica». Maestro valiente de la verdad de Dios, se expone a la muerte, enfrentándose con los poderosos políticos y religiosos. Pero no pre-conocía su fin mortal, «ni elaboró ninguna teoría sobre su muerte, ni hizo teología sobre su crucifisión. No interpretó su muerte en una perspectiva sacrificial, entendida como una expiación ofrecida al Padre por el pecado del mundo». Y la última Cena «no es una cena de Pascua», en la que se anticipa el sacrificio de la Cruz y se instituye la Eucaristía y el sacerdocio ministerial, sino «una cena especial de despedida con sus amigos y amigas más cercanos».

Su muerte «no fue cumplimiento de un designio de Dios, ni era inherente a su misión». Los acontecimiento adversos que fueron produciéndose en torno a él durante la vida pública, le llevaron a percibir su muerte «como posible, a columbrarla después como inevitable, a aceptarla como condición de su fidelidad, y finalmente a integrarla como expresión suprema de su condición de mensajero del Reino». Por lo demás, los relatos evangélicos de la Pasión y de la Resurrección no son históricos, ni tampoco tuvieron realidad objetiva las «apariciones» del Resucitado a los discípulos, que han de entenderse más bien como experiencias espirituales interiores de los creyentes.

Et sic de cæteris. No necesidad de la oración de petición, ni del cumplimiento de los preceptos de Dios. No obligación de obediencia a las leyes de la Iglesia. En realidad Cristo no organiza ninguna jerarquía espiritual entre sus seguidores, ni piensa en formar una gran institución religiosa, la Iglesia, diferente del Israel de Dios. Por tanto, cualquier ley eclesiástica, toda obligación de ley para la salvación, es una judaización del cristianismo verdadero. La misma Misa dominical es algo puramente optativo, un recuerdo piadoso de Jesús, pero en el fondo no es un rito necesario para la vida cristiana. Como tampoco son necesarios los sacramentos, concretamente el de la penitencia. Y los dogmas de la Iglesia no sólo pueden cambiar, sino que deben cambiar, ajustándose en diálogo permanente con la cultura del mundo, que se desarrolla en los siglos.

* * *

Muchos paganos a partir del siglo IV se acercaron al cristianismo por la puerta del arrianismo. Y por esa puerta arriana muchos católicos salen hoy de la Iglesia. Han oído o leído a los neoarrianos católicos, y se han dicho: «éste es el cristianismo verdadero, y no el duro y dogmático de la Iglesia, que profesa doctrinas increíbles y que predica exigencias morales imposibles de vivir». De este modo, siendo en realidad apóstatas, algunos permanecen aparentemente en la Iglesia –algunos incluso se hacen catequistas, de ésos que no van a Misa los domingos–, y piensan que ellos son los verdaderos cristianos, adultos y libres de tabúes míticos: se quedan así en un cristianismo falso y ambiguo, horizontal, secularista y pelagiano, sin oración y sin gracia, sin culto a Dios y sin sacramentos, totalmente desconectado de la Sagrada Escritura, de la Tradición y del Magisterio apostólico. Otros hay que, oyendo a los neoarrianos, abandonan simplemente la Iglesia Católica, volviéndose sus peores enemigos. Por eso, al grave diagnóstico de este artículo, hemos de añadir finalmente que la religiosidad de los arrianos antiguos –paganos conversos– era incomparablemente mayor que la de los arrianos actuales –cristianos apóstatas–. Corruptio optimi pessima.

José María Iraburu, sacerdote

Índice de Reforma o apostasía

42 comentarios

  
Gonzalo María Mazarrasa Martín-Artajo
Aire fresco. Gracias.
03/05/14 11:41 AM
  
Luis Fernando
No se puede ser cristiano sin creer que Cristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Que Cristo es verdadero hombre no lo niega hoy nadie. Que Cristo es Dios se niega. O se oculta, que es una forma más sibilina de negarlo.

La enorme diferencia entre hoy y hace siglos, como bien señala usted, es que mientras que entonces a nadie se le ocurriría que los arrianos y los trinitarios podían compartir una misma mesa eucarística, hoy vemos a los criptoarrianos campanado a sus anchas por los prados de la Iglesia. Y los más prominentes de entre ellos hacen un daño espantoso a la fe de los más débiles y de los más necios.


De hecho, dice usted:
No van a Misa...

Algunos, yo diría que no pocos, sí van a Misa. E incluso comulgan.


-------------------------------------
JMI.-Cierto.
03/05/14 12:08 PM
  
Enrique, desde Sevilla
Apreciado P. Iraburu, se refiere vd. a alguna librería religiosa, que no hay que precisar más porque se sobreentiende a qué cadena de librerías se refiere. ¿Qué pueden hacer las autoridades de la Iglesia para solucionarlo? Y si se puede hacer algo, ¿por qué no se ha hecho ni se hace? Item más, durante el último año, como en los anteriores, hemos soportado insinuaciones torpes o afrentas directas a la virginidad de Nuestra Señora, a la castidad misma de NSJC y hasta se nos ha presentado a un Jesús de Nazareth alucinado en el desierto por el hambre, o al que le cogió por sorpresa su Crucifixión, y qué decir de su Resurrección, explicada siempre en términos ambiguos con los que se perdona la ignorancia y hasta la propia vida a los atónitos lectores. Aunque se nos dice que en Roma han tomado buena cuenta y que esta vez la gota ha colmado el vaso, que se adoptarán medidas ejemplares, ahí siguen todos ellos, impartiendo conferencias en centros de la Iglesia cuando Infocatólica u otros no lo impiden, o escribiendo basura muy a su sabor en portales en los que también aparecen las fotografías del Santo Padre y de algunos Cardenales y Obispos. ¿No cree que quien calla demasiado tiempo otorga? Gracias por sus formidables y didácticas exposiciones, que sigo asiduamente.
03/05/14 2:07 PM
  
perallis
Se podria considerar arrianos o nuevos arrianos a los testigos de Jehova?
---------------------
JMI.-Yo creo que no.
03/05/14 4:42 PM
  
Ricardo de Argentina
En toda las parroquias que conozco hay un grupo más o menos grande de los neoarrianos que usted tan bien describe. Y conozco también parroquias ganadas totalmente para el neoarrianismo, y esto porque el ordinario destina allí de manera continuada a párrocos neoarrianos.

En mi parroquia en cambio se ha dado el caso de que después de largos años con párrocos católicos aterrizó un neoarriano, produciéndose cambios notables para peor. Hace 5 años fue reemplazado por otro párroco, este católico, y ahora los cambios favorables se notan muchísimo.

Termino señalando que 20 años atrás el predominio del neoarrianismo era casi absoluto en Argentina, pero desde finales de siglo puja una decidida reacción católica en casi todos los estamentos. Esto ha dado lugar a la formación de dos corrientes antagónicas, cohesionadas ambas por un fuerte corporativismo.
Todo esto es fuente de frecuentes conflictos, los cuales llegan a niveles patéticos en los seminarios.
------------------------------
JMI.- Sí, así es. Conozco bien Argentina, como sabe, por mis viajes. Y es como usted dice.
03/05/14 5:00 PM
  
Joaquín
En tiempos del predominio arriano los católicos y los arrianos no compartían mesa por el simple motivo de que en cuanto se daban cuenta de que unos eran arrianos y otros católicos empezaban a insultarse y a golpearse. De la violencia de las disputas entre ellos ha quedado un recuerdo en nuestra expresión popular: "armarse la de Dios es Cristo". No era infrecuente que a las puertas de las iglesias en las que se celebraban los sínodos locales hubiera turbas de partidarios de una u otra postura, que intentaban (y a veces conseguían, como en el "latrocinio de Éfeso", aunque éste fue no por el arrianismo en sí sino por el nestorianismo) inclinar la voluntad del sínodo en una u otra dirección. Es lo que un historiador de la Iglesia llamó "teología de las turbas".
03/05/14 8:09 PM
  
Luis Fernando
Perallis, sí, los TJS son claramente arrianos. Y además profesan otras herejías igualmente antiguas.
04/05/14 12:13 AM
  
Gloria
Por acá en mi Arquidiócesis es exactamente como usted dice.
Curso o taller al que se asiste enseñan siempre la misma retahíla hereje disfrazada de mayor conocimiento en la fe, de "catolicismo adulto y moderno".
Es frustrante, cansador y desmotivante.
Varias veces me he preguntado si Monseñor Ezzati, nuestro arzobispo y nuevo cardenal está al tanto de todo esto.
Y otras tantas me he preguntado si estará de acuerdo y pensará lo mismo.


--------------------------
JMI.-Quizá le venga bien a Mons. Ezzati un buen informe sobre lo que Ud. dice, escrito con precisión y respeto, por amor a la verdad de Cristo y al bien del pueblo cristiano chileno.
04/05/14 4:36 AM
  
posodo
Joaquín, a la "teología de las turbas" ahora se le llama "iglesia democrática", ¿no?
04/05/14 10:11 AM
  
Tito Livio
Muy bien en este análisis deel problema, pero falta algo, los que han creado el problema. Parece ser que fuesen los siguientes:
"autores católicos que enseñan todo eso, en forma explícita o implícita. Y que lo enseñan en cátedras de instituciones católicas, al mismo tiempo que sus escritos son difundidos por editoriales y librerías católicas, en ocasiones diocesanas".
Pero no, esos no son los creadores del problema. De esos autores siempre ha habido y habrá. Pero si entre el siglo I y hasta la revolución de la teología liberal y marxista (desde la Ilusración hasta el presente) la Iglesia condenó a esos autores, los exomulgó, les impuso las penas adecuadas conforme al coódigo de derecho canónico y todo católico mínimamente ilustrado sabía que eran autores herejes y condenados por la Iglesia, desde la revolución de la teología liberal y marxista hasta el día de hoy esto ya no se hace. Las autoridades eclesiásticas suelen permitir que todos estos autores sigan como usted dice: "lo enseñan en cátedras de instituciones católicas, al mismo tiempo que sus escritos son difundidos por editoriales y librerías católicas, en ocasiones diocesanas".
Por lo tanto el problema está en las autoridades eclesiásticas que tienen la autoridad y potestad para impedirlo y no lo hacen, miran hacia otra parte o se limitan a emitir notas de "condena" a ciertos libros pero nada más. Desde mi punto de vista, a su artículo le falta señalar a los auténticos culpables de que todo esto pase, ni más ni menos: los eclesiásticos que están al frente de los organismos encargados de velar por la sana doctrina y magisterio y de que se enseñe y difunda correctamente en templos, centros de enseñanza (seminarios, facultades, escuelas, universidades) y em editoriales. A estos hay que señalarlos con nombres y apellidos porque están haciendo un gravísimo daño a toda la Iglesia al no cumplir con sus obligaciones de velar por el Pueblo de Dios a ellos encargado en unas tareas y funciones específicas y de tanta importancia.
----------------------------------
JMI.-Ya veo que quiere Ud. concentrar la culpa sobre el Papa y los Obispos. Pero "el que esté libre de pecado, que tire sobre ellos la primera piedra". El fariseo de la parábola se sentía justo, y miraba con desprecio acusador al publicano pecador.

Los más culpables de los males internos de la Iglesia son los obispos, los teólogos, los párrocos, los catequistas, los editores, los rectores de los seminarios, los directores de los grandes centros académicos, que no son fieles a sus ministerios. Los padres de familia anticonceptivos, que apenas tienen hijos, los bautizados que no van a Misa, los cristianos que van a Misa, pero que apenas leen libros cristianos y que rezan muy poco, y que están en gran medida mundanizados. Los religiosos que pasan más tiempo ante la TV que ante el Sagrario. Los fieles laicos que en la vida política es como si no fueran cristianos. Los comentaristas internáuticos que viven su relativa riqueza lo mejor que pueden, sin acordarse de los pobres, como no sea para darles 1 € y quitárselos de encima, que no hacen de verdad penitencia para conseguir remedio a tantos males, que rezan muy poco (una oración tasadita, y a veces con muy poca fe, esperanza y caridad), los jóvenes católicos practicantes y fornicarios (y no digo nada de los no practicantes). Los ancianos que en vez de centrarse en preparar bien su muerte, se interesan sobre todo por la TV, el equipo de fútbol local, el cuidado de sus plantas, perros, gatos o pajaritos canoros, los...
etc. etc. etc. etc. etc.
etc. etc. etc. etc. etc. etc. etc.
etc. etc. etc. etc. etc. etc. etc. etc. etc.
Ésos, ésos son los verdaderos culpables.







04/05/14 12:49 PM
  
José
Querido P. Iraburu:
Estando de acuerdo con el diagnóstico de fondo de su artículo, ¿no sería más adecuado designar a estos herejes como adopcionistas? Al fin y al cabo no defienden que Jesús sea la primera de las criaturas por encima de los ángeles, sino que es un mero hombre que, de algún modo, presenta a Dios.
Un saludo cordial en Nuestra Madre de la Merced.
---------------------------
JMI.-Así es. Vea comentario de Juan Argento (15'44").
Muchas gracias.
04/05/14 12:49 PM
  
Perallis
Agradeceria ampliaran la respuesta sobre los TJ. En mi desconocimiento los consideraba arrianos dado que niegan la divinidad de Cristo, pero tras la respuesta de JMI, no podria acusarles de ello.
Sin embargo, el comentario de LF me anima a pedirle una aclaracion mas amplia.
Creo que el articulo se ha basado casi exclusivamente en el arrianismo intraiglesia.
------------------------
JMI.-Así es. No entramos en los Testigos de Jehová.
04/05/14 1:00 PM
  
Angelico
Muy bueno el artículo.
04/05/14 1:17 PM
  
Juan Argento
Un punto clave para afirmar rotundamente la consustancialidad del Padre y el Hijo, y por lo tanto desechar directamente el arrianismo, es que, si el Hijo no es consustancial al Padre, entonces el libro del Apocalipsis es una simple apologia de la idolatria. Porque la liturgia celestial descripta en ese libro permanentemente tributa al Hijo el mismo culto que al Padre. Ejemplos:

En (4, 11), los 24 ancianos dicen al Padre:

«Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, no existía y fue creado.»

En (5, 12), los coros angélicos dicen al Hijo:

«Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.»

Y en (5, 13-14), la totalidad de las criaturas dicen igualmente al Padre y al Hijo:

«Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.»

Ademas, si el Hijo no fuese consustancial al Padre, Jesús mismo estaría invitando a la idolatria en (Jn 5, 23): «para que todos honren al Hijo como honran al Padre.»


------------------------------------
JMI.-Y no podría decir Jesús "Yo y el Padre somos una misma cosa" (Jn 10,30). "El que me ha visto ha visto al Padre... Creedme, yo estoy en el Padre y el Padre en mí" (Jn 14,9.11). Si Jesús no es consubstancial al Padre, sería un blasfemo. Lo que pensaron sus adversarios.
Gracias por su valioso comentario.
04/05/14 2:07 PM
  
Francisco Gracia García
Gracias por el artículo, muy instructivo, es cierto el peligro de la herejía sigue estando en la actualidad, es importante estar atentos pues muchos católicos, debido a la falta de cultura y de discernimiento caen en doctrinas, con apariencia de modernas y sobre todo extendidas por personas que se revisten de autoridad mal llamada científica. Gracias de nuevo
04/05/14 2:16 PM
  
Juan Argento
De paso, a mi juicio estas "cristologias" que presentan a Jesus como «un buscador de Dios», «un creyente fiel», un mero «profeta del Reino», no llegan siquiera a arrianismo sino que estan a un nivel de adopcionismo o socinianismo.

Porque el arrianismo sostenia que Jesus es el Logos encarnado, el cual preexistia antes de la Encarnacion, y que era consciente de serlo. La diferencia con la ortodoxia es que no consideraba al Logos como consustancial a Dios Padre y engendrado por El en la eternidad, sino como a un "super-angel" creado al principio de la creacion. Lo cual, noto de paso, coincide con el pensamiento especulativo de Filón de Alejandría, que en el caso de él es inculpable porque no conoció la Revelación cristiana.

En cambio, el adopcionismo y socinianismo consideran a Jesús como a un simple hombre, aunque concebido virginalmente. A mi juicio, estas "cristologias" modernas a que Ud se refiere se acercan mas a esta segunda posicion. Que por otro lado coincide con la vision de Jesus en el Islam.

-------------------------------
JMI.-De acuerdo. Doy en el artículo al término "arriano" un sentido muy amplio, que va más allá de su significado histórico exacto. Efectivamente, muchos "neo-arrianos" sedicentes católicos quedan hoy bastante más lejos de la fe católica que los arrianos históricos.
04/05/14 3:44 PM
  
Ricardo Méndez Ángel
Ya lo había comentado en otro lado...
Todos los sectarios actuales sólo han reciclado herejías de antiguo.
Trataron de destruir a la Iglesia de Cristo (Católica, Apostólica, Romana) atacándola por afuera; al ver que no se podía, y que sólo se fortalecía con la sangre de los mártires, ahora tratan de destruirla por dentro.
Todo esto no es sino la manía actual de sólo aceptar lo que se puede entender de un modo puramente racional.
Y el profundo misterio de Amor, Misericordia y Generosidad sin límites de un Dios encarnado, de N.S. Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, supera el entendimiento, ¡¡Porque es un misterio de cómo el Infinito se "hace" finito!!
Sólo se puede contemplar con los ojos de la Fé, y amarlo, como se ama a Dios.
Pero los que no somos neoarrianos, ¡Cómo hemos recibido críticas! ¡¡Y aún de presbíteros!!
Aunque, según yo, es parte del "paquete" de ser Cristianos Católicos, ¿o no?
--------------------------
JMI.-Es parte del paquete, sí.
Y demos gracias a Dios por ello.
04/05/14 6:30 PM
  
Oscar de Caracas
Creo que para neoarrianos los tibios actuales.
De todos modos la mentalidad buenista es clara señal.

Salud Padre.
---------------------------------
JMI.-Lamento mi tardanza en dar paso a estos últimos ocho comentarios, pero he estado fuera casi todo el domingo, y sólo por PC tengo acceso a mi blog. No paso más allá del móvil chico.
04/05/14 6:40 PM
  
Luis Fernando
Vuelvo a escribir para confirmar que los Testigos de Jehová (TJs) no creen que Cristo sea Dios como el Padre es Dios. Es más, creen exactamente lo mismo que Arrio. A saber, que fue el primer ser creado.

Por cierto, en una catequesis cristológica de un "famoso" teólogo vasco, un tal Pagola, me encontré una afirmación sobre Jesucristo y Yavé (Jehová según la nomenclatura de la secta), que firmaría cualquier Testigo de Jehová.
04/05/14 9:02 PM
  
Alejandro Holzmann
Como a Nicodemo, a los arrianos Cristo les advierte que para entrar en el Reino de Dios no basta reconocerlo sólo como un maestro enviado por Dios; para tener vida eterna hay que reconocerlo como el Hijo unigénito de Dios que él ha dado al mundo para que todo el que crea en él no perezca (Cfr. Jn 3, 1-21).
-----------------------------
JMI.-No, si al final va a resultar que las Sagradas Escrituras, los Evangelios concretamente, nos dan toda la razón a los católicos.

Pero ya comprende Ud. que argumentar a los actuales arrianos y modernistas con citas de los Evangelios no les sirve para nada: niegan su historicidad, alegan que no son palabras de Jesús (Jn 3,10), sino una expresión de la fe postpascual de los primeros cristianos. Y se quedan tan anchos.

Rechazan como cavernarios los excelentes artículos del P. Iraburu en este mismo blog, Notas bíblicas (238-248), en los que reafirma la veracidad y la historicidad de los Evangelios, tal como lo enseña el Concilio Vaticano II.

04/05/14 9:22 PM
  
Gabriel
En la iglesia del salvador en Argentina (calles Callao y Tucumán), he visto (ahora se hace en todas las misas) como siguen dando de comulgar a la boca o la mano indistintamente, pequeños que ya "se acostumbraron" y lo hacen sin saber de su pecado. No es eso ser un poco arriano ignorando aquello que es dado?

Magníficos sus escritos.
----------------------------
JMI.-No conozco las normas dadas por la Conferencia Episcopal Argentina sobre los modos de la comunión. Pero no creo que lo que Ud. dice sea pecado. En todo caso, no nos salgamos del tema, que no es precisamente "los modos de comulgar". No lo permitiré.
05/05/14 12:08 AM
  
Carmen de Chile
Muchas gracias Padre por el amor de Dios que nos transmite en sus esfuerzos por limpiar del error nuestro camino hacia la Patria Eterna.
Leyéndolo se retuerce el corazón de dolor de ver a los más cercanos aceptando estas herejías. Pero como la Cruz es gloriosa trae resurrección a toda muerte, por lo que le cuento que muy cerca de mi casa hay una Parroquia que sin palabras ni ruido, pero con la eficacia de Cristo crucificado, no deja de luchar contra el neoarrianismo, y me refiero a su Capilla de Adoración Perpetua, con Adoradores las 24 horas del día, sin interrupción, como debe ser.
Se inunda de gozo el alma al entrar a esta Capilla, como por efecto inmediato del Santísimo Sacramento expuesto te llenas de fe, esperanza y caridad en la certeza de que Jesús es Verdadero Dios y Verdadero Hombre porque se expone a Si mismo, siendo su mismo ser, abajándose a lo creado, es decir, a un tiempo y un lugar concreto para que las criaturas puedan unirse, por Su gracia, a Él.
-------------------------------------
JMI.-Alabado sea el Smo. Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado.
05/05/14 1:20 AM
  
Juan Argento
Acabo de recordar que Benedicto XVI dedicó una catequesis a San Atanasio en su ciclo sobre Padres y Doctores de la Iglesia:

www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2007/documents/hf_ben-xvi_aud_20070620_sp.html

Ademas, me acabo de percatar que la reduccion conceptual de la Encarnacion del Verbo llevada a cabo por los arrianos, o su eliminacion directa llevada a cabo por los adopcionistas/socinianos, trae aparejada una reduccion consecuente del concepto de salvacion/santificacion a un nivel puramente moral en vez del de participacion de la naturaleza divina o theosis, concepto del que tambien San Atanasio fue uno de sus primeros defensores, al afirmar que «El Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios» (De Incarnatione, 54, 3: pg 25, 192).

Es que la Encarnacion del Verbo y la santificacion del hombre son dos movimientos inversos, uno descendente y otro ascendente, ambos llevados a cabo "por obra y gracia del Espíritu Santo": por la Encarnacion el Verbo se hace participe de nuestra naturaleza humana, para que por la santificacion nosotros lleguemos a ser participes de su naturaleza divina. Reducir uno de esos movimientos implica reducir al otro.

Si me permite citarlo, un teologo español que ha escrito largo y profundo sobre este tema es el P. Joaquin Ferrer Arellano, en artículos como este:

www.joaquinferrer.es/ARCHIS%20PDF/31.pdf


-------------------------------------
JMI.-Muy importante observación.
Si nuestro Señor Jesucristo no es propiamente Dios, es imposible concebir la santificación del hombre como una "deificación", como San Juan la concibe (nacidos de Dios por el Espíritu), San Pablo (no ya hombres carnales, sino celestiales), San Pedro ("participantes de la naturaleza divina",2Pe 1)... "Como yo vivo por el Padre, vosotros vivís por mí": no sería divina nuestra vida, si Cristo no fuera Dios.

La "deificación" del hombre-cristiano es en teología espiritual una de las maneras más valiosas de expresar el misterio de re-nacimiento del hombre en el Nuevo Adán. Especial atención prestaron a esa expresión los Padres griegos, como SAtanasio, pero también los Padres latinos: en San Agustín y muchos otros, alcanza también expresiones sublimes, llegando a cumbre como San Juan de la Cruz. Éste describe la transfiguración del hombre en Cristo en sentidos, entendimiento, memoria, voluntad (fe-esperanza-caridad), y termina: "y así esta alma será ya alma del cielo celestial y más divina que humana" (2 Noche 13,11). Nada de eso podría decirse si Cristo no es Dios real y propiamente.
Muchas gracias.
05/05/14 2:20 AM
Siempre he estado al tanto, sobre todo gracias a este invaluable blog, de la gran cantidad de teólogos arrianos que infiltrados en la Iglesia Católica diluyen sus tesis destruyendo la fe de los sencillos. Los Pagolas, Queirugas, Kungs, para los que tanta falta hace una excomunión formal.

Pero nunca me había topado con uno sino hasta hace poco, no se decía católico sino protestante, pero la misma teología maloliente. Me reconoció sin empacho que no le interesaba si Cristo resucitó o no, sino el Cristo de la fe. Me dio realmente lástima, alguien que dice tener una fe en alguien que no sabe si existió, era un simple hombre y ni le importa.
-----------------------------
JMI.-Con mucha razón insistía Benedicto XVI en que la crisis actual de la Iglesia es ante todo una crisis de fe. Se entiende, no vacila la fe en la Iglesia, que siempre será y es "columna y fundamento de la verdad", pero sí en algunos cardenales, obispos, párrocos, teólogos, padres de familia, catequistas, laicos jóvenes, adultos y ancianos. En muchos cristianos católicos.
05/05/14 3:39 AM
  
tito livio
En una cosa de equivoca usted. No quiero ni pretendo condenar ni al papa ni a los obispos. Solo pienso que aquellas personas que tieben facultadad porcestar al frente de cuertos organismos, pir ejemplo doctrina para la fe, pues hay que ddarles un toque de atencion. Cirrecciin fraterna se llama. Yo mismo lo hice personalmente con mi obispo. Le fui a ver para tratar diversos aduntos y tambien saque el tema y le dije lo que pasaba y pasa en cierto seminario. No dijo nada. No volvi a insistir. El es el tesponsable dabe lo que pasa y no puede ni podra alegar desconicimiento. Alla el.
05/05/14 9:00 AM
  
Luis Fernando
Para que el hombre pudiera ser participante de la naturaleza divina, era necesario que Dios se hiciera hombre. Y eso se hace en la persona del Verbo de Dios. Si Cristo no es Dios, el segundo Adán no puede transmitirnos la naturaleza y vida de Dios, porque solo se puede transmitir lo que es propio, no lo ajeno.
05/05/14 1:24 PM
  
Juan Argento
Exactamente, Luis Fernando. Por eso, y teniendo claro que el punto que menciono a continuacion no está definido por el Magisterio y por lo tanto es opinable, yo sostengo la opinion de que el Verbo se habria encarnado aún si el hombre no hubiese pecado. Por supuesto que en ese caso no habria habido Pasión, Muerte y Resurrección del Verbo.

Opinion que por cierto no es original mía, sino que fue sostenida por el Beato Juan Duns Scoto, por Francisco Suárez, y por el Padre José Antonio Sayés (Teología de la Creación, 2002, p. 99-101).

En esta opinion, la gracia original de Adán y Eva y la gracia de los ángeles es tambien "gracia de Cristo", recibida en prevision de la Encarnación del Verbo. En el caso de los ángeles, porque la naturaleza humana es una especie particular dentro del genero mas amplio "naturaleza creada con capacidad intelectual".

06/05/14 12:44 AM
  
Luiscar
Porque si yo quiero brillar te oscurezco a TI,Señor,pero si te quiero reflejar,yo me tengo que apagar.

Me pregunto como es posible no confesar que Jesucristo es Dios,si el Espiritu Santo,que habita en nosotros,(Romanos;8;9)nos lo comunica espiritualmente,¡infaliblemente!.En efecto,es dificil de entender porque sabemos que EL te lleva a la Verdad completa(Juan;16;13)

" Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna"(1ª de Juan;1;5)
"Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida"(Juan 8;12).
¿Acaso no hemos visto a la Luz llamarnos de las tinieblas del pecado?(1ª de Pedro;2;9)
¿Acaso no nos ha visitado como el Sol que nace desde lo alto para iluminar a los que yacen en tinieblas y en sombras de muerte y guiar sus pasos por el camino de la paz?(Lucas;1;77-79)
¿Es que este Sol de Juscia no nos ha traido la salud y hemos saltado de alegria como los terneros en el establo(Maaquias;4;2),con una alegria en el corazon mayor que la de los hombres cuando cosechan trigo y vino en abundancia(Salmo;4;8)?.

Si,ciertisimamente hemos visto la Luz de Cristo cuando estabamos al otro lado del Jordan,en la Galilea de los paganos(Mateo;4;15-16,-.Justo entonces,Jesus nos convirtio-17),nos paso,de las tinieblas a la Luz,de los vicios a la virtud,de la esclavitud a la libertad,del mundo al Padre,por el Mar de la Pascua,por el Camino sobrenatural,despues de habernos dado muerte como primogenitos de la iniquidad,y habiendo antes sufrido un bautismo de plagas dolorosisimas."Porque la paga del pecado es la muerte"(Romanos;6;23).Y para ser nueva criatura,hay que morir al hombre viejo(2ª de Corintios;5;17)

"Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre. El celo del SEÑOR de los ejércitos hará esto."(Isaias;9;6-7).
La Paz de Cristo.
07/05/14 5:33 AM
  
antonio
Estimado Padre

He leido, artículos suyos, sobre los pelagianismos, actuales, son excelentes!!!!Recomiendo, perdone mi atrevimiento, a los lectores que los lean, completan y mucho, lo que manifiesta el Padre, totalmente, cierto, sin DIOS NUESTO SEÑOR, Nada, nada.
A lo que me expongo, diariamente, es fruto de EL.Clarisimanete en mi ,pero pienso, que en los demás,también.
Modernas heregias,no somos buenos, sólo EL es bueno,esto, nos lleva a ser muy incoherentes en el mundo, que testimonio podemos dar!!!!Ninguno, siempre seguí a Santa Teresa y San Juan de la Cruz, a los grandes maestros de la espiritualidad, que Usted conoce mejor que yo,siempre con fidelidad a Dios Nuestro Señor, como lo he señalado, en varias oportunidades donde está?, En su Santisima Palabra no deformada.en los Santos padres etc.En las dudas preguntarle siempre a EL.
Mi director en 1985, en un gran retiro,el pecado original, manifesto que por la soberbia, nos asemeja a Lucifer, y ahí siguió.
Reglas como Sentir con la Iglesia, siguen a San Ignasio, Usted que etuvo aqui, los debe conocer.
Son movimientos,que le hacén mucho daño, a la Iglesia, siempre la corrupción de lo mejor es lo peor.
La confrrontación con el Mundo, las dos ciudades de San Agustín, no existe, la de los dos amores espiritualidad dominica, no existe, y que decir las Dos banderas y CRISTO REY, ascética de lucha, que comienza en el tiempo cuando Lucifer se rebela contra Dios.
Muchas gracias, siempre por todo, me gustaría tener sus tratados de Espiritualidad, pero en esté momento, pensando en el bien común, me alejaré, para estudiar.
Que Dios Bendiga a Usted y a su familia.
Como Luis Fernando afirmó sugiero a los hermanos que no tienen dinero para comprar, libros, que leán TODOS, sus blogs.
Adelante, siempre adelante, hasta el cielo.
Y animar todos seguir la verdadera Espiritualidad, nos acercará a la Inefabilidad divina.


07/05/14 4:57 PM
  
antonio
Saludos a Luiscar,Pepito,Maga,Menka.Que Maga es seglar sin dudas, me parece.
Que agarre el libro de Santa Teresa, esa mujer y tantos, que he leido, tienen una polenta!!!!!Dios los llevará muy alto, y harán mucho bien.
Es notable la Cristificación de un alma,que termina con la muerte, parece que asusta, pero la llena del verdadero humanismo.

Oren por mi, en la EUCARISTIA,Muchas Gracias.
07/05/14 5:33 PM
  
Gloria
Muchas gracias por su consejo,Padre.
Dentro de mis limitaciones y carencias lo intentaré.
07/05/14 10:06 PM
  
Maga
Padre, entre los Teologos Juan XXIii, aparte de Gnosticos, deistas, marxistas, etc. Hay tambien arrianos. De hecho, el peor de todos es Juan Jose Tamayo.
-------------------------------
JMI.-No conozco apenas las obras de Tamayo, sí bastante por artículos y entrevistas. Pero por lo que sé, como los modernistas, me figuro que será una buen compendio de herejías. A éstos no es fácil clasificarlos en "una".
08/05/14 2:15 PM
  
Juan Argento
Es posible que Bruno Moreno toque el tema. Le envío su comunicación.
Dios se lo pague.
JMIraburu
09/05/14 12:55 AM
  
Gabriel
Una forma de arrianismo, la original, consistió en negar de manera tajante la plena divinidad del Señor. La más sutíl consiste en ir quitando las muestras de respeto que merece Jesucristo en la Sagrada Eucaristía; ya que sin la Eucaristía la Iglesia deja de ser cristiana.
09/05/14 5:15 PM
  
Francisco
le felicito de todo corazón por su articulo.Para mi ha sido una autentica revelación.Creia que el arrianismo pertenecía al pasado pero me he dado cuenta que hoy pervive con mucha mas fuerza de lo que nadie podría sospechar.Me permito dejar aquí una impresión personal: siendo de misa diaria (prácticamente)me viene resultando sumamente incomoda la misa dominical a la que asisto y sus artículos en esta pagina me han resultado luminosos.Me limitare a decir que por "acercar la misa al común de los que van" se ha dejado al coro - por lo visto- libertad para entonar canticos que a menudo son autenticos disparates.cON MUCHA GUITARRA,y música de los Beatles por ejemplo transforman la petición del perdón de los pecados y en mismo sanctus en algo que nada tiene que ver con lo que debe decirse segun el Canon,y atruenan con cancioncillas de diverso pelaje la acción de gracias después de la comunión,que debe ser un momento de recogimiento individual.(Al parecer se trata de que la gente no se aburra).
En cuanto a los asistentes me llama la atención la enorme masa de comulgantes y la escasa concurrencia a los confesionarios (que en muchas Iglesias están fuera de uso).También la falta de recogimiento de los que acaban de recibir al Señor (muchos de los cuales vuelven de comulgar saludando a los conocidos).Al leer su ariculo me doy cuenta de la causa:la Misa es una rememoración de una Cena y nada mas;Ni Cristo es Dios ni recibimos su cuerpo y para que confesar si ya se sabe que uno "no roba ni mata",además eso ya no se lleva.En fin una pena
09/05/14 6:07 PM
  
Héctor
Considero que lo más alarmante , es que hoy día no es para nada difícil encontrar arrianos en el clero (incluso dentro del episcopado).
10/05/14 1:30 AM
  
francisco
eN DEFINITIVA LA CONCLUSION QUE HE SACADO DE LO ANTERIOR ES QUE EN LA PRACTICA LA DOCTRINA ARRIANA ESTA EXTENDIDISIMA Y CREO QUE LA IGLESIA EN BUENA MEDIDA SE ESTA DEJANDO LLEVAR PRECISAMENTE PARA ACERCAR LA DOCTRINA A ESOS FIELES TAN MODERNOS CUANDO DEBERIA SER AL REVES.EN LA PRACTICA ESTO SE PRODUCE (POR EL POCO INTERES DE MUCHOS SACERDOTES EN EVITARLO PORQUE SE VELA MUY POCO POR LOS CANTOS DE LA IGLESIA PARA QUE SE AJUSTEN AL CANON ,POR LA ELECCION DE CATEQUISTAS ADECUADOS (SE MIRA LA BUENA VOLUNTAD CREO YO PERO NO SE INDAGA SI SON IDONEOS Y ESTAAN FORMADOS) Y POR LA ESCASA PREPARACION DE LAS HOMILIAS.DE MUCHAS MAS COSAS YA SE HA HABLADO EN LOS COMENTARIOS ANTERIORES.AL MENOS YA HAY MUCHA GENTE CONSCIENTES DE ESTE FENOMENO.YO ANTES NO LO ERA
-----------------------
JMI.- Le rogamos que no escriba en mayúsculas.
Hay págs.-web que simplemente eliminan los comentarios cuando vienen en mayúsculas.
10/05/14 10:30 AM
  
María Arratíbel
Me pregunto yo tantas veces, al hilo de tantos "católicos" que no tienen la fe católica y a los que describe usted tan divinamente si creen en Dios, o en qué tipo de Dios creen.
Será un defecto de conversa pero no comprendo cómo, una vez que admitimos la existencia de un Dios creador y todopoderoso puede costar tanto admitir que ese Dios pueda encarnarse, hacer milagros, redimirnos, resucitar...será que soy muy simple. O hay Dios o no lo hay. Si hay -y haberlo, haylo- ¡puede hacer lo que le venga en gana y no debe extrañarnos nada de cuanto pueda salirse de nuestra pobre dimensión natural!
------------------------------------
JMI.- Tengo muy comprobado que la gente que pierde LA FE, aunque sea ocultamente, aunque ni él mismo se dé cuenta, aunque no lo reconozca, etc., pierde el uso de LA RAZÓN. Dicho en bruto: se queda más ciego que un pagano.

No debe sorprendernos que diga sobre Dios y sobre todos los temas cristianos tonterías enormes. Normal.
11/05/14 10:46 PM
  
antonio
JMI.- Tengo muy comprobado que la gente que pierde LA FE, aunque sea ocultamente, aunque ni él mismo se dé cuenta, aunque no lo reconozca, etc., pierde el uso de LA RAZÓN. Dicho en bruto: se queda más ciego que un pagano.

No debe sorprendernos que diga sobre Dios y sobre todos los temas cristianos tonterías enormes. Normal.
Estimado Padre.
Aunque, ni él mismo,se de cuenta, es asi!!!, pierde el uso de la RAZON,totalmente cierto !!!!:se queda mas ciego que un pagano!!!, y encima le hace muchisimo daño, a personas, que pueden creer, a la Iglesia en definitiva. Nunca al SEÑOR que Existe!!!,
Y esto a cualquier nivel del Cuerpo Místico, es de alabar a los martíres que aún hoy existen.
Ahora si me despido, pero su comentario tiene un contenido de aquellos.
Siempre unidos en la EUCARISTIA,también las heterodoxias psudo ortodoxas, que niegan la libertad interior, pelagianos, negar el pecado original, las que buscan el prestigio de esté mundo, como apostolado, son unos fanáticos que por ahi no pasa Dios, muy vinculadas al liberalismo tienén la razón, en estado de confusión mental.
Ahora si Padre, los leeré, pero esté comentario suyo, no tiene desperdicio.
Adelante, siempre adelante hasta el cielo.Que la Verdad Triunfe en el Mundo y en la Iglesia.aunque está claro, ya TRIUNFO.Las almas que se pierdén no tiene nombre.


12/05/14 2:34 AM
  
antonio
Esté es el verdareramente, último comentario, y cuando un jovén con Fe, conociendo, que por su responsabilidad, hay almas, que se van a perder.Se lo persigue, por sus hermanos?.
Tengo un hijo con una vocación, que le comenté que el gran Royo Marín, afirma que responsabilidad, tiene un médico, si no lo acerca a los ú
ltimos sacramentos a los enfermos. Porque un enfermo puede tener 100 años, es gravísimo para mí velar por su cuerpo, se debe dar la vida, por el enfermo.
Y así con la Gracia, la trato de dar.
Es consciente un Sacerdote y/un futuro sacerdote, que debe dar la vida, estudiando, orando, siendo fiel al
Señor, hasta el resto de su vida, por las almas que se perderán para toda la eternidad?Y será juzgado con más rigor que a mí.
Que es ser fiel al Señor todo lo que usted sabe más que yo.Es muy grande la vocación de los Sacerdotes, ustedes con sus manos ungidas,habrén y cierrán el cielo.
Ahora sí Estímado Padre lo saludo.

12/05/14 4:39 AM
  
Maria Auristela
Excelente referencia.
Destapa la desviación. Muchos sacerdotes y obispos no predican la Doctrina de Jesucristo.
20/06/15 8:57 PM
  
Miguel
Buenas. En primer lugar, muchas gracias por su síntesis, resulta muy clarificadora. En segundo lugar, creo que hay errores en algunas fechas, nótese, por ejemplo "San Atanasio (295-273)"
Un saludo
-----------------------------------
JMI.-Las fechas son 295-373.
Las corrijo ahora mismo.
Gracias
17/04/16 11:19 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.