(197-2) Lo peor no es la Constitución de 1978, sino la total desmovilización política de los católicos (I)

–Todo lo que escribe usted hoy creo que ya se lo he leído antes en otros artículos.

–Así es. Resumo ahora lo que escribí en este blog en los números (95), (117), (118) y (119).

Un fallo del Tribunal Constitucional consagra en España como matrimonio las uniones contrarias a la ley natural. Declara el TC que no es «inconstitucional» la ley que los socialistas establecieron en el año 2005 sobre el «matrimonio» homosexual. En su comentario a este hecho nefasto, comenta Luis Fernando Pérez Bustamante, que Ya solo queda la eutanasia, la poligamia y la persecución de los cristianos.

La Constitución política de España, aprobada en referéndum (1978), es agnóstica, prescinde en absoluto de Dios, y en sus formulaciones deja puertas entreabiertas para la posible entrada de leyes perversas. Así lo señaló claramente el Card. Marcelo González Martín. La Constitución, sin embargo, así como quedaba abierta a grandes males, también quedaba abierta a grandes bienes, siempre que hubiera una acción política sana y valiente de los católicos de nuestra nación. No la ha habido casi en absoluto. Y la razón es clara. Los mismos eclesiásticos que aceptaron o no impugnaron la Constitución agnóstica del 78 han tenido buen cuidado de evitar toda movilización política posterior de los católicos, haciéndola imposible siempre que se ha intentado.

Por eso conviene pensar que los enormes males políticos sobrevenidos a España no se deben tanto a la Constitución misma, como a una desmovilización política total, consciente y deliberada, de los políticos católicos. Mis reflexiones presentes, sin embargo, no se limitan a la circunstancia histórica de España, sino que consideran también la situación, muy semejante, de las naciones descristianizadas de Occidente.

Es prácticamente nulo el influjo actual de los cristianos en la vida política de las antiguas naciones cristianas, todas ellas discípulas de Cristo desde hace quince o veinte siglos. Son muchos los católicos que ven hoy con perplejidad, con tristeza y a veces con resentimiento hacia la Jerarquía pastoral, cómo la presencia de los laicos en la res publica a) nunca ha sido tan valorada y exhortada en la enseñanza de la Iglesia como en nuestro tiempo, y b) nunca ha sido tan mínima e ineficaz como ahora. Así las fuerzas anti-Cristo han logrado arrancar las raíces cristianas de muchas naciones, ignorando y calumniando su verdadera historia, y han encerrado el pensamiento y la vida moral de esas sociedades en unas mallas férreas anti-Cristo cada vez peores y más eficaces.

¿Cómo puede explicarse la inoperancia casi absoluta de los cristianos de hoy en el mundo de la política y de la cultura?Llevamos más de medio si­glo ela­borando «la teología de las realidades tem­porales», hablando de «la mayoría de edad del laicado», de su ineludible «compromiso político», que les ha de empeñar en «impregnar de Evangelio todas las realidades del mundo secular». Puro Concilio Vaticano II… Y sin embargo, nunca en la historia de la Iglesia, al menos después de Constantino, el Evan­gelio ha tenido menos influjo que hoy en el pensamiento y las costumbres, el arte y la cultura, en el mundo de las leyes y de las instituciones, de la educación, de la familia y de los medios de comunicación social. ¿Cómo se explica eso?… No se llega a conocer algo si no se conocen sus causas: cognitio rerum per causas.

El gran desfallecimiento actual de la actividad política católica tiene tres causas fundamentales, que en el fondo son una sola:

1.– La amistad con el mundo. La Iglesia local que exige, como norma indiscutible, que el pueblo cristiano se relacione con el mundo moderno en términos de conciliación amistosa, y que pretende evitar cualquier modo de confrontación con el mundo –y cualquier modo de persecución, dicho sea de paso, hace totalmente imposible la acción política de los cristianos en el mundo. Y mucho menos, como digo, si pretenden realizarla en formas organizadas.

2.– El horror a la Cruz de Cristo. La palabra de nuestro Señor ha sido rechazada. «Decía a todos [no sólo a un grupo de ascetas]: El que quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Porque quien quiere salvar su vida, la perderá, y quien perdiere su vida por mi causa, la salvará» (Lc 9,23-24). Una Iglesia local, pastores y fieles, en la medida en que pretende guardar su vida, pierde a Cristo, no tiene vida (los padres no tienen hijos, las diócesis no tienen vocaciones, los misioneros no predican el Evangelio, los cristianos con vocación política no hacen ni de lejos una actividad política católica). Son muchos los que han preferido aceptar en su frente y en su mano la marca de la Bestia liberal, para poder comprar y vender en el mundo (Ap 13).

El horror a la Cruz ha paralizado a los políticos cristianos, que no han luchado por la verdad y el bien del pueblo. No se les ven cicatrices, sino prestigio mundano y riqueza. Si realmente son cristianos, lo son como semipelagianos. No ofrecen mayores resistencias a las iniquidades políticas, pues tienen que «guardar sus vidas» cuidadosamente, «la parte humana» que colabora con Dios, para así continuar sirviendo al Reino de Cristo en el mundo (!) [semipelagianismo puro y duro]. Y así han dejado ir adelante con sus silencios o complicidades a las peores políticas perversas. Han tolerado agravios a la Iglesia que no habrían permitido contra una minoría ecologista, islámica, budista o gitana. Se han mostrado incapaces no sólo de guardar en lo posible un orden cristiano, formado durante siglos en naciones de mayoría cristiana, sino que ni siquiera han intentado proteger lo más elemental de un orden natural, destrozado más y más por un poder político malvado. E incluso han obrado también en la misma dirección cuando han tenido una amplia mayoría parlamentaria, pues no querían perderla.

3.–El catolicismo liberal independiza la libertad humana de la sujeción que debe a Dios y al orden natural, descristianiza mentes y conductas, y en la vida política lleva necesariamente a una paganización diabólica del mundo. Los católicos liberales, y concretamente los políticos, se acomodan al mundo y se hacen incapaces de actuar como cristianos en política, en el mundo de la cultura y de la educación, en los medios de comunicación. Son «sal desvirtuada, que no vale sino para tirarla y que la pise la gente» (Mt 5,13). Cesa con ellos completamente la acción política de los católicos.

Gracias a los católicos liberales malminoristas, en pueblos de gran mayoría católica ha podido entrar en la vida cívica, sin mayores luchas ni resistencias, y legalizadas por el voto de los católicos, una avalancha de perversiones incontables, contrarias a la ley de Dios y a la ley natural. Y el Poder anti-Cristo ha podido gobernar durante muchos decenios a pueblos de indudable mayoría católica, como México o Polonia, sin que los católicos liberales de todo el mundo se rebelaran por ello mínimamente.

La Bestia mundana no ha sido combatida suficientemente desde hace más de medio siglo. Y ésta es causa muy suficiente de que no sea hoy apenas posible la actividad política de los católicos en muchos países. «La tierra entera sigue maravillada a la Bestia», a quien el Dragón infernal le ha dado poder para «hacer la guerra a los santos y vencerlos» (Ap 13,3.7). En esta situación solamente un resto bendito de fieles mártires resiste a la Bestia y no admite su marca ni en la frente ni en la mano: son «los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús» (12,17). Pero normalmente, en las Iglesias locales en gran medida descristianizadas, estos cristianos fieles están neutralizados por su propia Iglesia para actuar como católicos en política.

Cuando consideramos la actitud pasada de una buena parte de la Iglesia Ortodoxa en el mundo comunista del siglo XX, nos parece lamentable que no se resistiese más abiertamente a la Bestia soviética. Pero cuando se considere dentro de unos años la actitud de algunas regiones de la Iglesia Católica frente a la Bestia liberal, parecerá lamentable que ésta no fuera mucho más denunciada y combatida. Dar la mano, la sonrisa y la imagen de concordia a políticos responsables de tantos crímenes –no pocos de ellos se dicentes cristianos–; elogiarlos incluso, al término de su ministerio; establecer con ellos acuerdos, que se declaran «satisfactorios»; no impedir con todo empeño que el voto de los católicos sostenga y haga posible tantas infamias; no promover fuerzas políticas operativas, capaces de combatir a la Bestia, todo eso se verá con pena, lamentación y vergüenza. Y las razones que puedan alegarse en justificación de esa actitud, «salvar la vida de la Iglesia, el mantenimiento de los sacerdotes y de los templos, la vida litúrgica, asistencial, apostólica», etc., no serán admitidas, sino que se estimarán falsas y cobardes.

–Es ya necesario y urgente que los votos católicos se unan para procurar el bien común en la vida política y para evitar sobre la nación una avalancha de perversiones. Es absolutamente intolerable que los votos católicos sigan sosteniendo el poder de la Bestia mundana. O dicho de otro modo: es una vergüenza que los católicos no hallen un cauce político en el que participar con su actividad y sus votos. No es admisible que en países de mayoría católica puedan tener representación política los comunistas, los ecologistas, los socialistas, los conservadores liberales, los regionalistas, etc., pero no los católicos, que se ven obligados a abstenerse de votar o a votar siempre partidos malminoristas, que pronto vienen a ser malmayoristas.

1. Ningún voto de católicos siga, pues, siga alimentando a la Bestia política, laque fomenta el divorcio, el aborto, la eutanasia, la anticoncepción, la educación laicista, el matrimonio homosexual, el enriquecimiento cerrado a la ayuda de los países pobres, la fractura de la nación en regiones y partidos contrapuestos, y toda clase de atrocidades y perversidades.

2. No es bastante en modo alguno que en una Iglesia local se promueva de vez en cuando un Congreso de políticos católicos, incapaces de formar una alternativa políticamente operante; ni basta con que se organicen algunas manifestaciones multitudinarias contra el Gobierno, o que incluso los Obispos publiquen declaraciones que condenan gravemente ciertos engendros de la Bestia, pero sin condenarla a ella misma. Un grupo fuerte, dos o tres grupos pequeños coaligados electoralmente, una docena de diputados verdaderamente católicos podrían obrar con más eficacia en la vida política de la nación que todos esos Congresos, manifestaciones y documentos episcopales.

3. No basta en la situación actual con exhortar a los fieles a que «voten», y a que «voten en conciencia». Es necesario posibilitar una canalización del voto de los católicos, para que el pueblo fiel se empeñe positivamente en la promoción del bien común y en combatir el mal común. Sólo cuando se dé esa posibilidad el ciudadano cristiano se comprometerá con entusiasmo y abnegación a trabajar en política en favor del Reino, y sólo entonces se verá libre de la pésima necesidad de votar una y otra vez, durante generaciones, siempre males, sean males menores o mayores. ¿Hasta cuando esta ignominia?

–Algunos han querido y quieren hacernos creer que la Iglesia, a partir del Vaticano II, veta la unión de los católicos en organizaciones políticas. Eso enseñan falsamente aquellos Pastores y fieles cristianos que no quieren enfrentamientos de la Iglesia con el mundo moderno. Ellos son quienes impiden que los católicos formen asociaciones políticas, sean éstas o no confesionales. Ellos son los que abortan cualquier intento de unión del voto de los católicos apenas concebido. Prefieren con mucho que los católicos apoyen a partidos malminoristas, para que la Iglesia «salve su vida» y viva «en paz». Ellos son los principales debilitadores tando de la acción evangelizadora del mundo como de la actividad católica política. Pero esa pasividad cautelosa y derrotista, frente a la prepotencia del mundo anti-Cristo, en modo alguno se deriva de la enseñanza del Concilio Vaticano II.

La Iglesia quiere que los católicos se asocien para actuar en la vida política, porque sabe que nada pueden hacer inmersos en partidos laicos que en realidad son laicistas. El último Concilio, según ya vimos en este blog (104), enseñó que es misión principal de los laicos cristianizar la vida social y política:

«El Vaticano II enseñó con especial insistencia en muchos de sus documentos que los laicos están llamados a “evangelizar y saturar de espíritu evangélico el orden temporal, de modo que su actividad en este orden sea claro testimonio de Cristo y sirva para la salvación de los hombres” (Apostolicam actuositatem 2). “Hay que instaurar el orden temporal de tal forma que, salvando íntegramente sus propias leyes, se ajuste a los principios superiores de la vida cristiana” (7). “A la conciencia bien formada del seglar toca lograr que la ley divina quede grabada en la ciudad terrena” (Gaudium et spes 43)». El Vaticano II quiere que «los laicos coordinen sus fuerzaspara sanear las estructuras y los ambientes del mundo cuando inciten al pecado, de manera que todas estas cosas sean conformes a las normas de la justicia y más bien favorezcan que obstaculicen la práctica de las virtudes» (Lumen gentium 36c).

¿Cómo podrán coordinar sus fuerzas los católicos si están dispersos en varios partidos políticos normalmente enfrentados entre sí a muerte? Son políticos católicos absolutamente neutralizados. ¿Cómo podrán los católicos lograr una acción política potente si no es en un movimiento único o, mejor normalmente, en una coalición de asociaciones o de organizaciones distintas de verdadera inspiración cristiana?La Iglesia sabe perfectamente que los laicos jamás podrán cumplir la misión política integrándose en partidos anti-cristianos o malminoristas, unos y otros laico-laicistas. Lo sabe bien a priori, pero más aún a posteriori, comprobando la experiencia histórica de los últimos tiempos.

Los católicos en el siglo XIX y en buena parte del XX «coordinaron sus fuerzas» para la acción política en partidos, asociaciones, movimientos, alianzas, círculos políticos, fundaciones, periódicos, congresos de actividad permanente. Aquellos cauces numerosos de la actividad política de los católicos, con mayor o menor fuerza y acierto, consiguieron a veces importantes victorias, y libraron batallas a veces muy fuertes y prolongadas, logrando frenar graves males. Los partidos laicistas tenían entonces que contar con el voto católico, porque muchas veces sin él ni siquiera podían llegar al gobierno.

–«Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7,16). Bruno Moreno en su artículo Tres ideas sobre el TC, el PP y los españoles, cita estas palabras del Ministro de Justicia [del Gobierno español, regido por el Partido Popular, Dn. Alberto Ruiz-Gallardón]:

«“El PP lo que hará será, acatando la sentencia del TC, no modificar la vigente ley y, por lo tanto, dejar exactamente en la regulación que el TC ha validado la normativa que afecta al matrimonio entre personas del mismo sexo”. Y lo dice sabiendo que es falso». De modo semejante declara falsamente: «“El Tribunal Constitucional, al establecer que la Constitución ampara que esta unión de personas del mismo sexo cabe dentro de la concepción de matrimonio que recoge el texto constitucional, ha establecido una doctrina que para nosotros es en este caso vinculante”. De nuevo una afirmación desvergonzada, porque sabe perfectamente que la decisión del TC sólo es vinculante en el sentido limitadísimo de que establece que la ley del PSOE [2005] puede aceptarse según la Constitución, mientras que el TC no dice ni puede decir que esa ley deba mantenerse en vigor. Eso es una decisión del poder legislativo que, por si alguien no lo recuerda, está [con mayoría absoluta] en manos del PP. Es decir, es una decisión del PP mantener el «matrimonio» homosexual, no del TC». ¿Alguien de quienes apoyan al Partido Popular –sea jurista, periodista, eclesiástico– podrá contradecir esta última afirmación?

Ya algunas voces en la Iglesia van afirmando la necesidad de que los católicos se unan y organicen para la acción política, viendo que de otro modo el influjo católico en la vida de las naciones es mínimo, y que los pueblos se hunden más y más en la oscuridad de la apostasí, en el pecado y la ruina. Los católicos tenemos el derecho y el deber de que se oiga nuestra voz en los medios de comunicación, en escuelas y universidades, en las altas Cámaras políticas. No podemos esconder la luz que Cristo ha encendido en nosotros para iluminar al mundo (Mt 5,14-16). Y el mundo tiene el derecho de poder oír a Cristo en nuestras voces, pues Él mismo nos envió a evangelizar a todas las naciones.

José María Iraburu, sacerdote

Índice de Reforma o apostasía

53 comentarios

  
vicente
lo que se necesita es una acción decidida y valiente de los católicos en la vida pública y política.
08/11/12 11:09 AM
  
pedro gonzalez
Frente único (y con lo que corre, ya es demasiado) que aglutine a falangistas, carlistas, franquistas, católicos contrarrevolucionarios, y gente que defienda una serie de valores básicos como: Dios ( o en general, una visión cristiana de la vida), Patria, Familia, libertad de enseñanza, y un orden social cristiano. Hace falta un lider como Blas Piñar.
08/11/12 11:19 AM
  
cordobés
Toda la razón Don José María

Basta con ver el cambio de 13TV, de una televisión donde salían en sus programas políticos católicos comprometidos exponiendo sus principios, y desde hace un año (¿con órdenes desde arriba?) es mero repertorio de personajes liberales rebotados de otras cadenas que sólo se dedican a ensalzar al PP.
08/11/12 11:27 AM
  
José Luis
Si un cristiano vota a un partido político, significa que tiene un gran desconocimiento de las Sagradas Escrituras, totalmente. Porque luego viene, "si este político ha dicho que iba hacer justicia, y ahora dice todo lo contrario, ya no le votaré más".

EL cristiano debe tener vida de oración, dedicarse plenamente a la voluntad de Dios, en todos los sentidos según la vocación que el Señor le ponga en su corazón.

No, el cristiano no debe alimentar a la Bestia, porque si lo hace, la Bestia terminará por devorarle, y arruinar su vida, es lo que está sucediendo en el mundo. La desesperación de muchos, votaron y luego se quedaron sin trabajo, la familia destrozada, sin casas, sin los bienes materiales, y eso que en parte tenían una misma idea, no dejarse guiar por la fe de la Iglesia Católica.

La Bestia trata del mismo modo tanto a sus seguidores como a los que no le siguen. Con los que le siguen tiene todo el éxito, con los que no le siguen la Bestia pierde. No tiene fuerza en esas almas que se acogen a la protección de Dios y de la Iglesia Santa y Católica y son fieles al Papa.

Además del conocimiento de las Sagradas Escrituras, mucha vida de oración, que es lo que iba diciendo cuando debe entregarse a la Voluntad de Dios. Porque el mundo causa graves disgustos incluso a sus propios seguidores, que terminan en la desesperación.

Para los pecadores incorregibles, y alejados de Dios, no cuentan las leyes de Dios, sino las que imponen por ejemplo el TC, que se coloca por encima de Dios, y otros políticos consiguen alcanzar por medios de engaños y mentiras apoderarse de alguna nación...

• «Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás!» (Lc 10, 15)

Aprobar las uniones pecaminosas son pasos hacia la ruina eterna, es el desprecio al ser humano.

Acatar a las leyes pecaminosas de donde procedan, tarde o temprano pierde.

08/11/12 11:27 AM
  
Catholicus
Padre,
Dice usted un montón de verdades pero parece que nadie quiere escucharlas. Es tal el complejo que nos han metido que la mayoría tiembla tan solo se pensar que nosotros estemos llamados a agitar un simple vaso.

Solo falta como motivo que explique la situación, entiendo que no quiera nombrarlo, la propia infiltración interna de la Iglesia. Española y vaticana.

Hablamos de Monseñor González últimamente pero.... ¿que hacía el Nuncio, a qué servía y cuales eran sus instrucciones llegadas desde Roma?. Lo mismo con los superiores de las principales órdenes religiosas.

En fin, como dice el Papa el veneno está dentro.
Por eso toda la labor de infocatólica es tan importante, porque hay que formar al menos un relevante núcleo fiel no contaminado.
08/11/12 11:49 AM
  
Luis Fernando
Aunque se me acuse de no tener modestia alguna, me da igual. Es evidente que en estas cuestiones InfoCatólica es el único medio de comunicación católico que, de forma clara e inequívoca, llama al pan, pan y al vino, vino.

De tal manera que si no existiéramos, habría que inventarnos.
08/11/12 12:05 PM
  
Juan Mariner
La desmovilización católica en política viene dada por las actuaciones de determinados Obispos españoles a los que les interesa más la permanencia de las patrias que la catolicidad desde mucho antes de la Transición; cuando mueran, mejor pongan una bandera en su ataúd y no una cruz. Menos mal que en las bases católicas las cosas empiezan a cambiar, pero aún subyace demasiado patriotismo estéril. ¿Que los Obispos españoles promuevan la patria celestial y no tanto la terrenal es pedir mucho?
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JMI.-Aconsejo no dar patadas a nuestros Obispos de España y de la Iglesia universal, porque tendría que eliminar el comentario.
08/11/12 12:23 PM
  
Catholicus
Ya lo decía Spengler, que al final es un reducido grupo de hombres comprometidos el que salva una civilización.
Y es verdad porque la masa masa es y va donde se la lleve.
08/11/12 12:48 PM
  
Catholicus
¿Que los Obispos españoles promuevan la patria celestial y no tanto la terrenal es pedir mucho?
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Es pedir que se condenen, es decir que no lleguen a la Celestial, porque amar a la patria terrestre es mandato divino. Cuarto mandamiento, el camino para llegar a la otra.

Si no amas no llegarás.

Hay que hacer lo uno y lo otro Mariner. Obispos y fieles. Por favor no siembres confusión con tus obsesiones.
08/11/12 12:53 PM
  
Tomás Bertrán
Puede que no tenga relación con este artículo, pero no puedo callarme, como cristiano, esposo y médico.
¡Qué profética fue la Humanae Vitae!. Y tan callada por los que debían recordarla a cada momento. Y los confesionarios vacíos y las colas para comulgar repletas. Y tanto pecado ha llevado a la pérdida de conciencia de pecado.
¡Qué profético fue Paulo VI al promulgar dicha Encíclica!. Tan callada en los púlpitos, y por algunos tan ridiculizada en los confesionarios.
Pero como me dijo mi padre, que era médico, cuando yo estudiaba y me advirtió que la sociedad estaba mal: "Hijo mío, con la Medicina te ganarás el cielo". Me acabó de aclarar mi vocación. Como médico y como esposo. En fin, como hijo fiel de la Iglesia. Y todo, como decimos los cursillistas del P. Ginés de Barcelona, "por la Gracia de Dios".
08/11/12 1:05 PM
  
Eduardo Jariod
Es exactamente así. Sus palabras, su claridad y su firmeza son un auténtico bálsamo.

Ser sacerdote o religioso en un mundo como este es muy duro; pero ser laico católico coherente en medio de esta feroz selva sin el amparo del paraguas material (no sólo espiritual) de la Iglesia, es casi una imposibilidad. Lo dije en otra ocasión: ya vivimos un callado martirio social y profesional.

Cuando se den las condiciones mínimas para la actuación política de los católicos en la res pública, daré el paso. Pero antes lo han de dar los que se suponen son nuestros pastores. Bastante tenemos ya con sobrevivir en medio del fango sin ahogarnos por completo. Necesitamos el apoyo de la Iglesia que sea algo más que nominal o sus oraciones. Hay que actuar. Y hay que hacerlo con urgencia. No sé otros países, pero España sigue teniendo sus raíces que aún no han sido arrancadas, pero hace más de cuarenta años que nadie las riega. El árbol está seco, no muerto. Y lo podemos hacer reverdecer.
08/11/12 1:12 PM
  
Menka
Es así. Al final hemos llegado a esta situación como por un plano inclinado hacia abajo.
08/11/12 1:13 PM
  
Boina roja
Bueno, la Conferencia Europea de ONG de Salud y Derechos Reproductivos, Población y Desarrollo (principal organización europea propugnadora de la cultura de la muerte en todas sus variantes) señaló al "partido más importante de España en la lucha por la vida" (sic), la Comunión Tradicionalista Carlista. (cf. "La Gaceta", 7-Nov-2012.)

¿Quizá es cuestión de que apoyemos lo que ya existe? http://www.carlistas.es // carlistas@carlistas.es
08/11/12 1:52 PM
  
CARLISTA SEVILLANO
La COMUNIÓN TRADICIONALISTA CARLISTA lleva dos legislaturas intentando aglutinar en una sóla plataforma a los pequeños partidos sin representacion parlamentaria para defender los principios innegociables dictados por Su Santidad el Papa. En ninguna de las dos ocasiones ha encontrado respaldo por parte de los otros partidos que, al final, se ha echado para atrás. Nosotros solos no tenemos infraestructura actualmente para convocar al electorado con la fuerza necesaria. Somos los ÚNICOS que llevan en su programa político a la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Nuestro lema es DIOS, Patria y Rey (legítimo, por supuesto...). Nadie nos apoya públicamente aunque, en "petit comité", todo el mundo se maravilla con nuestro Ideario y nuestra Doctrina Política. ¿Qué les pasa a los católicos?. Hace unos meses, un Arzobispo nos dijo que los carlistas éramos unos "utópicos". ¿Es utópico buscar el Reinado Social de Cristo en la Tierra?. Estaremos vivos hasta que a la gente se le caiga la venda de los ojos, pero es difícil vivir solos en nuestra travesía política. ¡VIVA CRISTO REY!
08/11/12 1:59 PM
  
Luis Fernando
Carlista Sevillano, desde la CTC se dijo que mientras todas las siglas políticas que defienden los principios no negociables no llegaran a un acuerdo, ellos no se sumarían a una plataforma así.
Y dado que Familia y Vida se niega a ir en una lista conjunta con el resto de siglas, nos encontramos con que dicha plataforma no es posible.

Si CTC decide que la plataforma irá adelante aunque un partido como FyV no quiera estar, esa plataforma se hará. Así que ya sabes lo que tienes que hacer. Convencer a los tuyos para que no requieran la unanimidad de los partidos minoritarios pro-familia y pro-vida.
08/11/12 2:29 PM
  
JuanMaría
La Constitución de 1978 no es el único problema, pero es parte del problema. Porque el TC tiene toda la razón, esa ley es constitucional. Tenemos una Constitución contraria a la ley natural, y por tanto gravemente inmoral.
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JMI.-Es gravemente inmoral, porque prescinde de Dios al construir el Estado. Porque no reconoce otra soberanía que la del pueblo. No porque mande cosas intrínsecamente malas; pero sí porque deja la puerta entreabieta para éstas puedan entrar.
08/11/12 2:53 PM
  
Catholicus
Si la Comunión fuese tradicionalista a secas pues podrían englobar a más. Pero con la manía de meter cuestiones dinásticas con calzador alejan a muchos. A mí me caen bien y les votaría si viese sus listas en mi colegio, pero a muchos les parece excéntrico querer meter dinastías terminadas de coladero dentro del paraguas católico.

Que hagan una macroplataforma por encima dejando esas cosas de lado.
08/11/12 4:29 PM
  
Robert Filmer
El tenor del artículo me parece bien, pero me pregunto: ¿Cuáles serían los contenidos básicos susceptibles de constituir las bases ideológicas y programáticas de tal partido "católico"? Porque parece que hay por lo menos tanta variedad y enfrentamiento entre los que se definen católicos, como entre todo el arco político, representado o no.
Además, ya hemos hecho la experiencia, desde hace dos siglos, de no pocas ocasiones en que la mayoría de los votos-escaños fue para una coalición de partidos católicos, sin que ésto sirviera para que dieran fundamentos verdaderamente católicos a sus naciones.
Tal vez sea que un sistema que somete al voto y albedrío de mayorías siempre cambiantes los fundamentos mismos de la Ley Natural y el Bien Común natural y sobrenatural está intrínsecamente viciado, y está pensado precisamente para que los católicos jamás puedan modelar al Estado según sus principios, aunque tuvieran la mayoría absoluta.
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JMI.-"Los contenidos básicos" etc. ya los conocemos. Los principios innegociables enunciados por Bened-XVI, la Doctrina Política de la Iglesia, sumamente clara, coherente y valiosa...

Y lograr más o lograr menos, eso es cosa de Dios, que "quien da el crecimiento". Pero intentarlo al menos, por la oración y el trabajo político. Un grupo realmente católico, dispuesto a pronunciar en el Congreso el nombre Dios y de Cristo, portavoz potente y persuasivo de la verdad, aunque no sea más de una docena, puede hacer muchísimo (si Dios quiere); puede hacer posible el gobierno de otros mucho más numerosos, que sin su voto no salen adelante.
08/11/12 4:43 PM
  
Alejandro Holzmann
A la luz de la reelección de Obama en EE.UU. y de la apostasía generalizada entre los católicos, que pareciera que simplemente no quieren el bien, sino el mal, me pregunto si aún teniendo un cauce político que canalizara la actividad y los votos de los católicos, si eso sería suficiente.
08/11/12 4:55 PM
  
pepiño
Sr. Iraburu plantea Vd. unos argumentos simples, que solo son una verdad a medias.

Eso podía ser la situación de hace 30 o 40 años, ahora la situación es infinitamente peor.

La solución política no sirve de nada. No sirve de nada porque ya se ha utilizado, de hecho, ¿qué es acaso el PP?. ¿No eran acaso sus miembros en su inmensa mayoría supuestos católicos, algunos incluso comprometidos en movimientos como el Opus Dei?. ¿Y qué ha pasado?. ¿Ha habido uno, solo uno, que haya actuado públicamente o dimitido como mal menor, argumentando su acto por coherencia a la ley de Dios?

¿Y por qué mira a los políticos y no a los pescaderos?. Allá donde vaya, donde mire, hace ya mucho tiempo que solo unos pocos no separan su actividad diaria de las exigencias de Cristo, y esto afecta a todos por igual: políticos, médicos, profesores...

Todo eso es solo una consecuencia. La consecuencia de unos pastores que no hicieron lo que tenían que hacer en tantas y tantas ocasiones, que tantas y tantas veces se ha dicho, y parece que se dirá. La función de los obispos está por encima de cualquier otra, y su labor influye sobre todas las demás, nunca al revés. Es la Iglesia la que salva la política, no al revés.

La labor que no hace un obispo no la puede hacer nadie. Si a casi un año de las elecciones seguimos con la ley del aborto, de los gays, EpC y todo lo demás, sin que los obispos no planteen de forma seria excomuniones, ¿entonces, qué?. Entiendo, ya es tarde.

Durante años se ha ido avisando de los daños que se hacían desde dentro de la Iglesia, años y años, para nada. Ahora hay miedo porque no ven apoyo a su lado, ese apoyo que vieron destruir quitándole hierro. Años debatiendo si no hay infierno, o si está vacio, pues espérense que el infierno militante les va a sacar de dudas.
08/11/12 5:22 PM
  
CARLISTA SEVILLANO
Para Luis Fernando: ¿No irás ahora a culpar a la CTC de que el proyecto impulsado por nosotros, (que no se olvide eso: que fuimos nosotros quienes convocamos a la creación de la plataforma), haya fracasado por no existir unanimidad, verdad?. Creo que lo que tengo que hacer no es convencer a los carlistas para que haya unanimidad en la convocatoria; sino más bien convencer a los demás de que se suban de una vez al carro porque ese carro también les afecta a ellos. La culpa de que el proyecto no haya seguido adelante no es nuestra, sino de los que no se han sumado al mismo.
Para Catholicus: Si la CTC renunciase a ser Carlista, (como hizo la rama de Don Sixto de Borbón), renunciaríamos a ser lo que somos. Por otra parte creo que te confundes, ser Carlista es mucho más que defender una disputa dinástica. Es más, ahora mismo no tenemos Rey, así que no se nos puede decir que "queramos meter dinastías terminadas de coladero dentro del paraguas político" como así dices. Lo que no podemos admitir es un Rey liberal que se dice católico pero que firma leyes abortistas, adoctrinadoras de niños, "casamenteras de homosexuales", divorcistas, etc... Por eso no queremos a este Rey y esperamos que llegue uno que lo sea de verdad. ¿Cómo vamos a dejar "estas cosas" de lado?
08/11/12 6:27 PM
  
Juan Mariner
El catolicismo no es una ideología política, no es una forma de gobierno o un código de normas jurídicas como el islam.

Sin embargo, los regímenes y partidos políticos han buscado denodadamente el apoyo y el voto católico, con la aquiescencia de sectores de la Iglesia, ya sea en Estados confesionales o laicos de todo tipo. Un ejemplo es España, históricamente, AP, UCD, CIU, PNV, PP, UPN... han hecho acciones encaminadas a obtener el apoyo católico con el apoyo subliminal de la jerarquía, mezclando temas patrióticos, económicos y morales. El catolicismo ha sido siempre el tonto útil traicionado y burlado por estos partidos, sin que aprenda la lección a base de palos (a lo mejor, no interesa aprenderla).

En cuanto a las formaciones declaradas abiertamente católicas, admiro sus posiciones en lo moral, pero en lo político dejan mucho que desear, amén de su carácter declaradamente derechista; tenemos a:
- AES: sincretismo franquista, hace seguidismo del PP, aunque más radicalizado (disolución del Estado autonómico, juancarlismo acérrimo,libre mercado total, europeísmo y atlantismo...).
-Carlismo: defensa de un sistema político monárquico tradicional ya superado en muchos aspectos, libre mercado total con inconcreción económica...
-Falangismo y similares: plagado de agentes secretos borbónicos, hacen el trabajo sucio del PP, confusión de la unidad de España con la uniformidad...

Mal panorama, desde luego.
08/11/12 6:53 PM
  
Marco
Que en 1978 se hiciera caso omiso a las advertencias del Cardenal don Marcelo da una idea bastante clara del terreno perdido por unos y ganado por otros, a pesar de los archifamosos 40 años de "nacional-catolicismo".
Parece como que ni la Iglesia española, que se había comprometido políticamente con Franco en contra del comunismo, pudo evitar una España que a principios de los sesenta, sólo treinta años después, recibiera con entusiasmo a un "marxismo cálido" con el que dialogar.
Por no hablar de los encuentros entre cristianos y marxistas promovidos desde instancias más altas durante el principio de aquellos sesenta.
Así que, ¿a dónde vamos ahora...?
Sin negar lo fundamental de la argumentación a favor de un compromiso político real y efectivo de los católicos que, a mi juicio, valientemente defiende el P. Iraburu, no deja de parecer un poco ingenua la propuesta de un partido político.
Es decir, ¿es a través del juego partidista, si finalmente nos dejaran jugar, como los cristianos podemos influir en el orden temporal de nuestras naciones?
Saludos
08/11/12 7:06 PM
  
Jaimito
La situación actual de España requiere unirse bajo principios firmes pero sencillos, tratando de unir al mayor número de personas. Pero se necesita también alguna cara visible y conocida.

Los principios ya los ha señalado Benedicto XVI:

a) Defensa de la vida: metería tres ideas (aborto, eutanasia, embriones)
b) Libertad de educación (que la financiación siga a la elección de los padres sería lo mínimo)
c) Reconocimiento del matrimonio: unión de hombre y mujer abierta a la vida e indisoluble rigiéndose por las leyes
d) Bien Común: unidad

Creo que todos los católicos y hombres de buena voluntad renunciando a otras aspiraciones legítimas pero que pueden crear divisiones (dinásticas, formas de Estado, impuestos, mayor o menos descentralización...) debieran unirse para defender los elementos antes expuestos. No se trata de renunciar personalmente a la consición que cada uno tenga (democrata cristiano, liberal, carlista o lo que sea...) sino defender colectivamente esos principios y asuntos indicados
08/11/12 7:26 PM
  
Pepito
Los laicos católicos tenemos que esforzarnos en reenvangelizar la política. Es una tarea ardua y llena de dificultades e incomprensiones, pero al menos debemos de intentarlo cada cual aportando lo que buenamente pueda.

Si permanecemos quietos y cedemos el terreno político a las ideologías políticas meramente humanas, no nos quejemos luego de que el Maligno campe a sus anchas en el noble campo de la política.

Lo mínimo de lo mínimo, además de rezar a Dios para envíe buenos obreros políticos a su pueblo, es votar a partidos políticos que, aunque sean pequeños y casi ignorados, sean sinceramente católicos. Si no les votamos porque son pequeños e insignificantes ahora, nunca se harán grandes e influyentes y nunca tendremos una voz significativa en la pólitica actual.

Y por supuesto nada de votar al PP ni al PSOE ni a IU ni a CíU ni a nada que se le parezca.

Para ir perdiendo el miedo católico a la política yo propondría que los partidos católicos, aparte de su insignia o logo particular, llevasen todos una Cruz con la inscripción "al César lo que es del César pero ni un centavo más" como dijo David en un comentario.
08/11/12 7:37 PM
  
Menka
Si el principal objetivo es alcanzar el poder, el poder te corromperá.
Los primeros cristianos no negociaban. Estaban firmes, evangelizaban a prueba de fuego, sacrificaban sus vidas... hasta que vino un rey a dar el soporte legal y proteger lo que estaba presente en el imperio.
Lo primero es la transformación de costumbres.
Siendo lapsi no transformas nada.
08/11/12 7:42 PM
  
Pepito
Menka:

El primer o fundamental objetivo de un político católico no es alcanzar el poder político sino que el orden de lo temporal responda y sea conforme con el plan querido por Dios para dar gloria al mismo Dios, por ello rezamos en el Padrenuestro "hágase Tú voluntad así en el Cielo como el la Tierra", es decir así en la eternidad celeste como en lo temporal terrestre.

Para cumplir dicho fin u objetivo principal, es decir que se cumpla la voluntad de Dios en el orden temporal, es preciso como medio natural querido por el mismo Dios la acción política.

Pero el objetivo principal no es conquistar el poder sino realizar en la medida de lo posible el plan querido por Dios en lo temporal, para lo cual es preciso actuar también en política como medio ordinario natural querido por la misma Providencia divina. Aquéllo de a Dios rogando pero con el mazo dando.

Recordemos que el mismo Dios se encargaba de que su Pueblo Israel tuviese buenos jefes y líderes políticos, incluso Ël mismo los elegía a dedo entre los judíos: Sansón, David, Saul, Salomón, etc.

Es decir que Dios mismo se preocupa también del orden político. Lo que es decisivo es que el político se preocupe también de Dios, es decir, de promover realmente el orden temporal conforme a la voluntad divina, que es un orden que basado en el amor a Dios obra la justicia entre los hombres.

El que el político católico pueda, desde luego, corromperse, como le sucedió a Salomón y otros, no justifica que no se haga una política católica ni que no haya políticos católicos, pues no necesariamente tiene un político católico que corromperse y si de hecho se corrompe tiene sobre sí a la Jerarquía eclesiástica, que no es tonta, y al mismo pueblo, que se darán cuenta de ello y le depondrán.
08/11/12 8:12 PM
  
Luis Fernando
Carlista, por supuesto no culpo a la CTC de lo que es culpa de Familia y Vida. Solo digo que no hay que esperar a que se incorporen todos para crear esa plataforma.
08/11/12 9:38 PM
  
Logico
Padre, me permito copiar el comentario que acabo de poner en el artículo "Tres ideas..." de Bruno Moreno que Ud cita en el penúltimo párrafo.

La afirmacion de Bruno de que "es una decisión del PP mantener el “matrimonio” homosexual, no del TC", no me parece correcta desde el punto de vista estrictamente juridico, una vez que el TC se expidió sobre la cuestion.

Para fundamentar esta opinion, comienzo citando las palabras de Ruiz Gallardon, dado que no tengo acceso al texto de la sentencia del TC: "El Tribunal Constitucional, al establecer que la Constitución ampara que esta unión de personas del mismo sexo cabe dentro de la concepción de matrimonio que recoge el texto constitucional, ..."

Tomemos ahora como ejemplo otro tipo de union de personas: la de un hombre y una mujer de distinta raza. Es obvio y manifiesto, sin necesidad de que el TC se expida sobre el tema porque nadie en su sano juicio lo cuestionaria, que esa union de personas "cabe dentro de la concepción de matrimonio que recoge el texto constitucional".

Pero lo importante para el caso que nos interesa es que, si hipoteticamente el partido con mayoria parlamentaria sancionase una ley que impidiese que un hombre y una mujer de distinta raza contraigan matrimonio, podemos tener la total seguridad de que el TC declararia tal ley inconstitucional, justamente porque, dado que tal union "cabe dentro de la concepción de matrimonio que recoge el texto constitucional", el derecho de un hombre y una mujer de distinta raza a contraer matrimonio esta garantizado por la Constitucion.

De este ejemplo se infiere directamente que, una vez que el TC declaró que la union de dos personas del mismo sexo "cabe dentro de la concepción de matrimonio que recoge el texto constitucional", una ley que impidiese que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio seria declarada inconstitucional.

Por lo tanto, a partir de este dictamen del TC, la unica manera posible, desde el punto de vista juridico, de restringir el matrimonio a la union de un hombre y una mujer es reformar la Constitucion para que lo diga explicitamente.


--------------------------------
JMI.-Creo que está equivocado, y que la argumentación de Bruno Moreno es exacta.
¿Y cómo argumento mi juicio? Aduciendo los mismos argumentos de Bruno, que ya Ud. conoce y no le convencen.
08/11/12 10:03 PM
  
JuanMaría
Sé que ésto se sale del tema, por lo que entenderé si no se publica. Pero me gustaría que alguien me explique la sandez de que D. Sixto ha dejado de ser carlista.
08/11/12 10:23 PM
  
neudenken
Me parece que el artículo fustiga en exceso a los seglares por su incapacidad para parar la deriva laicista-liberal. La semilla del reino de Dios es como la de un grano de mostaza, va creciendo de forma misteriosa hasta convertirse en un formidable arbusto. Fijar la atención en la unión de los católicos en torno a un partido político es ignorar la realidad misteriosa del reino de Dios.
Respecto a la unión de los católicos en torno a un partido político me parece que es caer en el milenarismo. Más que fijar la atención en los partidos políticos yo la fijaría en vivir con radicalidad y tratar de ser coherentes con la enseñanza de la Iglesia en su rica Doctrina Social.
08/11/12 10:38 PM
  
damostestimoniodelaverdad
El problema es que la mayoría de los supuestos políticos católicos lo son sólo de nombre. Muchos de ellos son masones, aunque se dicen católicos para mantener el secretismo de su afiliación a las logias (incluso hay algunos que comulgan sacrílegamente para que la gente crea que son católicos, pero no lo son... es fachada.)
Otros de ellos simplemente son bautizados, que no viven su cristianismo y que aprueban lo que la Iglesia manifiesta como pecado...
Otros, los menos, se dicen practicantes y simplemente acuden a misa el domingo, pero su amistad con el mundo, su falta de formación católica, su falta de comunión con Cristo hace que realmente necesiten un primer anuncio. Necesitan reconocer a Jesucristo como su Señor y Salvador y comenzar a vivir una conversión diaria.
En definitiva, no hay autenticidad cristiana, no hay valentía, ni disposición para defender los valores católicos con radicalidad y tampoco hay preparación ungida por el Espíritu Santo. Hay miedo a la Cruz, al rechazo y a perder el puesto... Es decir, hay que ser políticamente correcto antes que católico auténtico...
Por todo ello, el catolicismo auténtico, fiel al Papa y al Magisterio de la Iglesia y a la Verdad del Evangelio no tiene en este momento representación política.
Detrás de todo esto está el influjo masónico relativista y laicista que infesta la sociedad en todos sus ámbitos.
08/11/12 11:24 PM
  
Jonathan
El problema radica en que hoy la Iglesia postula la separación Iglesia - Estado. Que los estados no sean confesionalmente católicos tiene muchísimas consecunecias negativas.
08/11/12 11:25 PM
  
jordi
¿Sabe el autor del artículo por qué los redactores de la Constitución no mencionaron a Dios? ¿Por qué la Iglesia no dijo nada?
08/11/12 11:37 PM
  
Hermenegildo
¿Cómo van a movilizarse los católicos si el sistema fomenta la descatolización de España?
08/11/12 11:39 PM
  
Caballero
estupendo artículo P. José María. Gracias por el capote. Le encomiendo a la intercesión del venerable hijo sacerdote del médico de Riaguas, íntimo amigo de mi abuelo, y amigo suyo..

Recibido correctamente el envio postal que agradezco.

Desconozco lo que ´tardará en desarrollarse, pero se desarrollará la unidad católica de acción en política. Rezo y reflexiono a orillas del Tajo y actuo por ello.

Animo a todos. Sugiero las siguientes "or-acciones"
- rezar el Rosario por España recordando la promesa de la Virgen. Ayunar de algo los viernes
- Aplicar intenciones de misas sobre esto.
- Realizar encuentros de oración por España, en los que haya adoración, Rosario, eucaristía, confesiones y encuentro de amistad, comidas y tertulias.
- Hacer listas de personas para poner en común, con mención de provincia y algunos datos básicos profesionales, edad, correo.e, etc. TIEMPO DE LEVA PARA LA TAREA.
- Apuntarse a grupos como la alianza Santo Tomás Moro en facebook y grupos google
- Ayudar a forjar los puntos y foros de encuentro
- apoyar a los lideres que la Providencia disponga y que serán auténticos en tanto en cuanto sean humildes, sin dejar de ser firmes, claros, servidores de todos y promotores de equipos, no de turiferarios ni palmeros

No es hora de lamentos ni lloros, sino de "or-acciones" para madurar la empresa apostólica. ADELANTE. DIOS LO QUIERE!
08/11/12 11:54 PM
  
Catholicus
¿Es utópico buscar el Reinado Social de Cristo en la Tierra?.
--------
Si te gustan y sigues las revelaciones privadas que como setas salen cada año de todos los rincones, no, no es utópico porque son masivas en anunciar un "milenarismo" luego del tremendo castigo y purificación que todas anuncian.

Y para que nadie se adelante en juicios rápidos que vean la letra pequeña de las "condenas" a dos tipos de milenarismos por parte de la Iglesia, que son claramente de orden disciplinar y no dogmáticas y muy limitadas en los supuestos.

Curioso además que los Padres Apostólicos fuesen claramente milenaristas.
09/11/12 12:47 AM
  
Nova
Querido D. José María, le felicito por este artículo, valentísimo y clarividente a más no poder. Dios le bendiga por dar testimonio de la verdad, a imagen de Cristo.

Juan Mariner, desconoces por completo a AES. Y cuando uno no sabe de lo que habla, lo mejor que puede hacer es callarse.

AES es un partido social-cristiano, cuyos pilares son la defensa de la vida, la familia, las raíces cristianas y la unidad de España. Y, a partir de ahí, lo demás y todo ello, con gran coherencia y valentía.

Respecto a las falsedades que dices, voy a responder a la primera: AES no ha hecho jamás el menor seguidismo del PP. Tan es así que el PP ha hecho todo lo que ha estado en su mano para silenciar a AES y estorbar su acción política. A las demás falacias no me molesto en responder, porque AES es como yo he dicho y no de ninguna otra manera. Y, si no, cualquiera puede comprobarlo en nuestra página web.




09/11/12 12:55 AM
  
Luis Fernando
jordi
¿Sabe el autor del artículo por qué los redactores de la Constitución no mencionaron a Dios? ¿Por qué la Iglesia no dijo nada?

LF:
Oiga, ¿no le da un poco de reparo hacer esa pregunta a un sacerdote navarro que tenía 43 años cuando se votó la Constitución española?
Y de paso, ¿usted cree que todo un cardenal primado de España es "poca" Iglesia"? ¿o simplemente es que no ha leído el enlace que ha puesto el P. Iraburu sobre la carta pastoral de ese cardenal?
09/11/12 1:04 AM
  
Nova
Estimado Cordobés (tercer comentario), esos políticos católicos comprometidos que usted vio en 13TV, muy seguramente, eran los que aparecían en el programa "Coherencia por principio" y pertenecían (y siguen pertenenciendo) a los partidos Alternativa Española (AES) y Derecha Navarra y Española (DNE).

Ese programa desapareció de la parrilla de 13TV en cuanto la Conferencia Episcopal Española se hizo con la mayoría de las acciones de esa cadena. La desaparición fue fulminante.

Que cada cual saque sus propias conclusiones. Pero no hay duda de que tales hechos demuestran plenamente hasta qué punto es cierto todo lo que el padre Iraburu expone en su magistral artículo.
09/11/12 1:35 AM
  
Luis López
Creo que va siendo hora de que los obispos españoles, más que la palabrería que todos conocemos de antemano, usen de una vez por todas de los instrumentos correctivos de la Iglesia contra esos presuntos católicos (de todos los partidos, pero sobre todo del que manda ahora) que no hacen nada por derogar esa farsa. Y si fueran más valientes, que añadan en las graves advertencias a sus votantes.

Porque si la misión básica de la Iglesia es salvar almas, muy en peligro se pone la salvación de políticos católicos que miran a otro lado ante las aberraciones morales de los políticos laicistas, masones o ateos. Y añado que muy en peligro se pone la salvación de los obispos que por no hacer lo que deben, dejan que se pierdan las almas.

Recuerden lo que dice la Biblia sobre los que tienen poder:

"Escuchad, pues, reyes y entended;
aprended los que regís los confines de la tierra (...)
Porque Dios os ha dado el poder/
Y el Altísimo la Sabiduría/
El juzgará vuestras obras/
Y escudriñará vuestros designos(...)"
(Sab. 6, 1-2)

Y ahora viene lo más importante:

"Porque ministros de su reino
no juzgaisteis rectamente, ni guardasteids la ley
ni caminasteis según la voluntad de Dios.
Terrible y repentino caerá sobre vosotros
porque se instruye severo juicio contra los poderodos.
El pequeño merece misericordia
pero los poderosos serán poderosamente atormentados,
(...)
pues a los poderosos les aguarda estrecho examen"
(Sab. 6,5-8)
09/11/12 10:17 AM
  
Joaquin
Me parece detectar alguna diferencia en las opiniones del p. Iraburu sobre la nefasta Constitución de 1.978: ahora le veo más crítico, y le felicito por ello. Sin embargo, todavía, dos discrepancias brevemente expuestas por mi parte:
1) La Constitución actuó de herramienta para la desmovilización de los católicos, que tuvieron que plegarse a los dictados de los anti-católicos, por tanto no me parece correcto decir que lo segundo sea peor que lo primero.
2) En mi opinión, la adecuada movilización de los católicos no debería ir dirigida a un voto en una dirección determinada según los dictados de la Constitución de 1.978, sino en la derogación total de dicha ley.
Atentamente.
---------------------------------
JMI.-Si no hay fuerza católica alguna actuando en el campo de la política, es imposible aspirar a la derogación de la Constitución.
09/11/12 11:57 AM
  
Maite C
Rvdo.Padre.

Estoy de acuerdo en el conjunto de su artículo. Creo que ya no se puede esperar más, los votos católicos tal como Vd. bien dice, deben unirse.

En lo que quizás no esté de acuerdo es en esta frase:

"La Constitución, sin embargo, así como quedaba abierta a grandes males, también quedaba abierta a grandes bienes"

Entiendo que una Constitución hecha por las personas que la hicieron, estaba abierta a grandes males, pero no a grandes bienes. Y lo prueba es que Adolfo Suárez, que al menos se preciaba de católico, le faltó tiempo para legalizar el divorcio.

O sea que esa Constitución fué nefasta para España, ya que todo lo que se podía extraer de ella era malo. Los que lo entendimos, votamos NO.


09/11/12 4:50 PM
  
Menka
(Copiado:) El Concilio Vaticano II (1962-1965) fue malinterpretado de una forma descomunal en los años posteriores a su conclusión. Confusión que aún dura hoy día. No fue ni es extraño oír, incluso por parte de teólogos de la Iglesia Católica, que dicho Concilio significó un auténtica revolución en el sentido de que la Iglesia, después de siglos y siglos de absurda confrontación con el mundo, por fin había decidido dedicar una mirada de comprensión hacia el mismo; mundo que ya no sería visto como un enemigo para los cristianos, como una fuente de pecados, sino como un "elemento" positivo. Nada más lejos de la realidad. Cierto es que el Concilio Vaticano II intentó renovar su relación con el mundo; pero siempre lo hizo desde una profunda unidad con la revelación contenida en las Sagradas Escriutras y con toda la tradición eclesiástica anterior, desde los Apóstoles y Santos Padres, pasando por las obras de los grandes santos, hasta los documentos elaborados por el Magisterio de la Iglesia. Así, el Concilio Vaticano II siguió considerando al mundo, a pesar de haber sido creado por Dios y contener aspectos por ello completamente loables, como un enemigo del hombre a causa de la introducción del pecado, que había corrompido la obra del Creador. Baste el siguiente fragmento de la Consitución Pastoral Gaudium et Spes del citado Concilio para corroborar que lo que decimos es así:

GS37: Por ello, la Iglesia de Cristo, confiando en el designio del Creador, a la vez que reconoce que el progreso puede servir a la verdadera felicidad humana, no puede dejar de hacer oír la voz del Apóstol cuando dice: No queráis vivir conforme a este mundo (Rom 12,2); es decir, conforme a aquel espíritu de vanidad y de malicia que transforma en instrumento de pecado la actividad humana, ordenada al servicio de Dios y de los hombres.
A la hora de saber cómo es posible superar tan deplorable miseria, la norma cristiana es que hay que purificar por la cruz y la resurrección de Cristo y encauzar por caminos de perfección todas las actividades humanas, las cuales, a causa de la soberbia y el egoísmo, corren diario peligro.
09/11/12 5:51 PM
  
Pepito
Quiero dar las gracias al P. Irburu por su clarificadora doctrina sobre lo que debe ser el ejercicio de la política por parte del político católico. Debiera ser libro de cabezera de todo político católico.

Si todo lo escrito en esta materia por el P. Iraburu fuera meditado y asimilado por los políticos católicos, por el pueblo e incluso por la Jerarquía, otro gallo nos cantara.

Me parece realmente profética su doctrina sobre la problemática de la Iglesia en el orden político, pues denuncia valientemente y sin pelos en la lengua los desvíos y graves defectos en que la Iglesia, incluída gran parte de la Jerarquía, ha caído en esta importante materia, y también nos señala posibles vías de solución. Gracias P. Iraburu.

10/11/12 12:12 AM
  
OTRA DEMOCRACIA ES POSIBLE
La democracia constitucional es TOTALITARISMO. ¿Cual es la causa de que a los españoles de 2012 nos IMPONGAN POR LA FUERZA una Constitución que SOLO VOTARON quienes en 1978 tenían 18 años, osea, una minoría de los electores de hoy?
Todo sistema que no respete el Derecho Natural es ILEGÍTIMO
--------------------------
JMI.-Si se anima, vea en mi blog (95-125). Y si consulta el Índice, hay tiene el esquema de cada artículo.
10/11/12 7:13 AM
  
Faramir
Siempre que Juan MAriner hace un análisis político o histórico es para echarse a reír o temblar. Ahora resulta que AES es, a la vez, "sincretismo franquista" y "seguidismo del PP".

Primero, ¿cómo pueden ser posibles ambas cosas? Y segundo yo, que soy muy crítico con AES por su negativa a cambiar después de sus sucesivos fracasos, te digo que de ninguna manera hace "seguidismo del PP"; precisamente en Madrid sus campañas se dirigen contra Esperanza Aguirre y el resto del PP; y su programa es anti-PP, ya que pide la supresión del aborto, la derogación de la ley de memoria histórica, etc, etc, etc.

Por favor, piensa un poco antes de escribir. ¿O sólo buscas excusas para no intervenir en nada?
10/11/12 11:11 AM
  
Contracorriente
Yo creo que antes de una plataforma política, sin renunciar a ella, lo que habría que hacer es una plataforma social.
Poniendo como marco los "principios innegociables": Defensa de la vida desde la concepción a la muerte natural. Defensa de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer y defensa de la libertad de enseñanza, habría que empezar a hacer cosas en común. Recuperar la idea de las Ligas Católicas con la máxima "en lo fundamental unidad, en lo accidental libertad y en todo caridad". Si empezáramos por esto último y se empezaran a convocar actos católicos en los que se defendiera la vida, la familia y la libertad a la educación, claro está desde un planteamiento abiertamente católico, en poco tiempo nos quedaríamos sorprendidos de los resultados.
10/11/12 2:43 PM
  
Carlos
Para Juan Mariner:

respecto a los comentarios que hace de AES, creo que está Ud. muy mal informado. De "juancarlistas" acérrimos, nada de nada. No creo que encuentre ni uno, ni acérrimo ni no acérrimo. Respecto a la palabra "seguidista" la única explicación que yo encuentro es que Ud. no conoce el significado. Las posturas en prácticamente todos los temas son conpletamente enfrentadas.
Por lo que respecta a la CTC Ud. dice que el sistema Tradicional está superado. ¿Por qué? Un sistema que defiende la libertad individual teniendo el Bien Común como marco regulador, el fuero entendiendo por tal la subsidiariedad: que no haga el cuerpo superior lo que pueda hacer el cuerpo inferior, la unidad de España y la Monarquía como jefatura de Estado. ¿Está superado?
10/11/12 3:57 PM
  
María
Recuerdo aquella época,la de la constitución,también me acuerdo de la intervención del Cardenal Tarancón,.....un tema bastante delicado.
Pero yo le aseguro (como le dije a una persona hace poco).....que si el Cardenal Tarancón levantara la cabeza....se moría de un infarto.......al ver la situación en la que estamos, nadie en su sano juicio se podía imaginar lo que está sucediendo ahora.
Tambien recuerdo que voté NO a la constitución.
Con respecto al horror a la Cruz de CRISTO.......desgraciadamente lo he presenciado....en una persona de 70 años y con su mujer enferma de cáncer delante.......así se expresó.......ah! .....yo no quiero sufrir...donde hay que firmar para que terminen con mi vida si me sobreviniera una enfermedad
grave .
Esta sociedad está haciendo hombres de mantequilla.....¿.que se puede esperar!!! Padre IRABURU
10/11/12 9:52 PM
  
Emily
A friend has a computer that turns itself off after a certain period of time of inactivity. And all you have to do is move the mouse a little, and the computer comes back on. Maybe the computer is not completely off, maybe this is called hibernate or standby or something. Is this a good thing to do or should I just let my computer run? How do you get the computer to do this auto shut off thing as I described at the start of this paragraph?.
Emily http://baid.us/hh8C
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JMI.-In-cre-í-ble.
¡Consulte ud. con un técnico en informática!
11/11/12 1:32 AM
  
José
Difícil lo tenemos ahora con la Prostitución de 1978 y sus venerados Patriarcas (los Padres de la Prostitución) subidos ya a los altares: Carrillo, Fraga, etc.
¿Son sólo los nacionalistas catalanes los que osan públicamente pasarse por el forro a la Prostitución?.
Claro, que si los hacemos los católicos o algún partido del ala derecha, ya sabéis...es golpe de estado.
11/11/12 3:25 PM
  
Pepito
Yo también, al igual que María y pienso que muchos otros católicos, voté NO a la Constitución de 1978. Y no me arrepiento en absoluto. Es más, daría ahora mi voto para reformarla de tal manera que no la conociese ni la madre que la parió.

Cuando la leí, ví claramente que la Constitución abría la puerta a todos los desmanes de la democracia liberal. Y recuerdo que ya entonces dije a mis amigos que con tal Constitución pronto tendríamos divorcio, aborto, e incluso matrimonio homosexual.

Ellos me tacharon de exagerao, sobre todo por lo del matrimonio homosexual, pero siempre tuve claro que Satanás no duerme y que si la Constitución le abría la puerta se colarían en la sociedad española las mayores aberraciones, incluída la sodomía legal.

Y ojo, si la pederastia legal aún no ha sido admitida, fué a raíz de destaparse los abusos a menores por parte de algunos miembros de la Iglesia, pero ya en USA algunos lobys estaban preparando la legalización de la relación sexual con menores de edad en determinados supuestos.

Estoy de acuerdo con José en que en vez de llamarla Constitución se debería de llamar Prostitución, pues con ella los católicos españoles dejamos de ser fieles a los principios políticos conformes a la Fe
y nos entregamos a la gran ramera de la ideología democrata liberal, cuyos amargos y anticatólicos frutos estamos recogiendo, como era de esperar sin necesidad de ser vidente ni profeta.
12/11/12 8:42 PM

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