(02) Apostasías en la Iglesia

Herejía, apostasía y cisma. Dice el Código de Derecho Canónico que «se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos» (c. 751). Según esto, pudiera pensarse que en no pocas Iglesias descristianizadas la mayoría de los bautizados son herejes o apóstatas o cismáticos o las tres cosas a la vez. Pero vayamos por partes y precisando más.

La definición de la apostasía viene ya sugerida por la etimología del término: ap-oikhomai, apartarse, alejarse. Recordemos que el sacramento del Bautismo lleva consigo una apotaxis, una ruptura del cristiano con Satanás y su mundo, y una syntaxis, una adhesión personal a Cristo y a su Iglesia. Pues bien, por la apostasía el bautizado se separa de Dios y de la Iglesia.

En este sentido, Santo Tomás entiende la apostasía como «algo que entraña una cierta separación de Dios (retrocessionem quandam a Deo)». Por la apostasia a fide se renuncia a la fe cristiana, por la apostasia a religione se abandona la familia religiosa en la que se profesó con votos perpetuos, por la apostasia ab ordine se abandona la vida sacerdotal sellada por el Orden sagrado. Y «también puede uno apostatar de Dios oponiéndose con la mente a los divinos mandatos [pero a pesar de ello] todavía puede el hombre permanecer unido a Dios por la fe. Ahora bien, si abandona la fe, ya se retira o aleja de Él totalmente. Por eso la apostasía en sentido absoluto y principal es la de quien abandonó la fe, y se llama apostasía de perfidia» (STh II-II,12,1).

Herejía y apostasía. Es, pues, apóstata aquel que abandona totalmente la fe cristiana después de haberla recibido en el bautismo. Según esto, ¿el que abandona la fe parcialmente, es decir, solo en algunos dogmas concretos, es hereje, pero no apóstata? No hay en esta cuestión, que yo sepa, enseñanza del Magisterio apostólico. Pero creo que acierta Suárez cuando afirma que la herejía es una especie de la apostasía, y que consiguientemente, en el fondo, todos los herejes son apóstatas (De fide, disp. XVI, sec.V,3-6). Como veremos en seguida, ése parece ser el pensamiento de Santo Tomás.

Veamos la cuestión en alguien concreto. ¿Lutero fue solamente hereje o también apóstata? Sabemos bien que Lutero destroza todas las convicciones fundamentales de la Iglesia: los dogmas, negando su posibilidad; la fe, devaluándola a mera opinión personal; las obras buenas, negando su necesidad; la Escritura, desvinculándola de Tradición y Magisterio; la vida religiosa profesada con votos, la ley moral objetiva, el culto a los santos y a la Virgen, el Episcopado apostólico, el sacerdocio y el sacrificio eucarístico, y todos los sacramentos, menos el bautismo…

Pero Lutero, ante todo y sobre todo, destroza la roca que sostiene todo el edificio de la Iglesia, ya que estando los cristianos «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo la piedra angular el mismo Cristo Jesús» (Ef 2,20), niega la fe en la divina autoridad apostólica del Papa y de los Obispos, sucesores de los apóstoles. Por eso todo el mundo de la fe se le viene abajo. No estamos, pues, solamente ante la herejía, o ante un conjunto innumerable de herejías; más propiamente parece que estamos ante la apostasía. Lo explico más.

Fe católica y opinión personal. La fe teologal cristiana es algo esencialmente diferente de la opinión personal que un hombre pueda formarse considerando en libre examen la Escritura revelada. Como enseña el Catecismo, «por la fe, el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios… La Sagrada Escritura llama “obediencia de la fe” a esta respuesta del hombre a Dios que revela (cf. Rm 1,5; 16,26)».

La fe cristiana es, por tanto, una «obediencia», por la que el hombre, aceptando ser enseñado por la Iglesia apostólica, Mater et Magistra, se hace discípulo de Dios, y así recibe Sus «pensamientos y caminos», que son muy distintos de los pensamientos y caminos de los hombres (Is 55,8). Así lo enseña Santo Tomás:

«El objeto formal de la fe es la verdad primera revelada en la Sagrada Escritura y en la doctrina de la Iglesia. Por eso, quien no se conforma ni se adhiere, como a regla infalible y divina, a la doctrina de la Iglesia, que procede de la verdad primera, manifestada en la Sagrada Escritura, no posee el hábito de la fe, sino que las cosas de fe las retiene por otro medio diferente», es decir, por la opinión subjetiva. No puede dar más de sí el libre examen protestante.

«Es evidente que quien presta su adhesión a la doctrina de la Iglesia, como regla infalible, asiente a todo lo que ella enseña. De lo contrario, si de las cosas que sostiene la Iglesia admite unas y en cambio otras las rechaza libremente, no da entonces su adhesión a la doctrina de la Iglesia como a regla infalible, sino a su propia voluntad. Por tanto, el hereje que pertinazmente rechaza un solo artículo no se halla dispuesto para seguir en su totalidad la doctrina de la Iglesia. Es, pues, manifiesto que el hereje que niega un solo artículo no tiene fe respecto a los otros, sino solamente opinión, según su propia voluntad» (STh II-II, 5,3).

Santo Tomás, por tanto, si no le entiendo mal, enseña que todos los herejes son apóstatas de la fe católica. Lo que enseñará más tarde Suárez de modo explícito. Y Lutero no era sólamente hereje, era también apóstata.

Apostasía explícita o apostasía implícita. Se da una apostasía explícita cuando un cristiano declara abiertamente que rechaza la fe católica, o cuando públicamente se adhiere a otra religión, o cuando por palabras o acciones se declara ateo. Pero también se da una apostasía implícita, pero cierta, real, cuando un cristiano, sin renunciar expresamente a su fe, incluso queriendo mantener socialmente su condición de cristiano, por sus palabras y obras está afirmando claramente que se ha desvinculado del mundo de la fe, es decir, de la Iglesia.

Un ejemplo. Si un cristiano durante muchos años no va a Misa, y no tanto por simple desidia, sino por su manifiesta convicción –bien conocida por sus familiares y amigos– de que la Eucaristía no es propiamente necesaria, al menos para todos los cristianos, está negando abiertamente la fe católica y rechazando el mandamiento de Dios y de la Iglesia. Parece que en este supuesto puede apreciarse una apostasía implícita. Ésta, en cambio, no se da propiamente en aquel cristiano que, manteniendo la fe en la Eucaristía y en su necesidad, vive sin embargo durante muchos años distante de ella por negligencia, por las presiones del mundo en que vive, por su condición de pecador público o por otros motivos.

Preguntas peligrosas. Vamos adelante, sin inhibiciones. ¿Hoy en la Iglesia católica, en nuestras parroquias, serán quizá apóstatas, explícitos o implícitos, una gran parte de los bautizados? ¿Y en nuestros Seminarios y Facultades no serán también apóstatas una parte no exigua de los docentes de teología? Quedan, con el favor de Dios, muchos post por delante en este blog, y no es cuestión de adelantarse en los comentarios a numerosas cuestiones que han de ser analizadas con orden, precisión y cuidado. Pero tampoco los comentarios, por ser prematuros, si se producen, van a causar perjuicios excesivos.

Hacerse preguntas como éstas, ya se comprende, resulta hoy sumamente peligroso. Por eso la inmensa mayoría de cristianos, incluidos muchos Pastores sagrados, lo evitan. Pero aquí, con el favor de Dios, no vamos a ponernos límites a la hora de buscar la verdad de la santa Iglesia católica, para afirmarla con toda la lucidez y fuerza que el Señor nos dé. La reforma más fundamental y urgente, la que nos puede librar de una apostasía siempre creciente, es la metanoia, es decir, «el cambio de mente». Y éste no puede producirse si, cerrándonos a ciertas cuestiones, no le dejamos al Espíritu Santo «conducirnos hacia la verdad completa» (Jn 16,13).

José María Iraburu, sacerdote

Índice de Reforma o apostasía

44 comentarios

  
Luis Fernando
Y nos lo queríamos perder..... este blog, digo.

A ver, pater, le noto poco ecuménico con el luteranismo, je je je. Pero, y eso es importante dejarlo claro, una cosa es el diálogo ecuménico y otra el abordar la realidad de las cosas de cara a hacer un análisis de la realidad de los miembros de la Iglesia Católica. Para ello conviene llamar a las cosas por su nombre.

Decía San Agustín que él no creería en los evangelios si no fuera por la autoridad de la Iglesia Católica. Es ESENCIAL el factor OBEDIENCIA. San Pablo empieza así la epístola a los romanos:

"Pablo, siervo de Cristo Jesús, apóstol por vocación, escogido para el Evangelio de Dios, que había ya prometido por medio de sus profetas en las Escrituras Sagradas, acerca de su Hijo, nacido del linaje de David según la carne, constituido Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos, Jesucristo Señor nuestro, por quien recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre entre todos los gentiles..."

Yo ahí veo que la obediencia de la fe está ligada claramente a la autoridad apostólica, de tal manera que la misma es un canal imprescindible para que haya una auténtica recepción de la Revelación, necesaria para que se dé la verdadera fe (Rom 10,17: ergo fides ex auditu auditus autem per verbum Christi)

Pregunta usted sobre la realidad de los bautizados. Pues mire, me viene a la memoria otro pasaje de la Escritura, también de la epístola a los romanos:

Rom 10,14-15
Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? Y ¿cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Cuán hermosos los pies de los que anuncian el bien!

Cuando desde los púlpitos, desde las cátedras y desde muchos ámbitos de la Iglesia no se enseña lo que se debe, ¿cómo sorprendernos de que muchos fieles no tengan una verdadera fe católica?

No digo que eso ocurra en todos los púlpitos y todas las cátedras. Es claro que son miles y miles los sacerdotes que dan sana doctrina a sus fieles. Pero cuando la autoridad eclesial no ejerce sus funciones, incluso el papel de esos sacerdotes fieles, a quienes todos debemos encomendar en este Año Sacerdotal que pronto comienza, pasa a ser secundario para muchos bautizados, que ven en ellos una "corriente más" de la Iglesia, cuando no a unos carcas que no se adaptan al mundo moderno.

Es normal que muchos fieles se aparten de la fe atraídos por las tentaciones del mundo. Lo que resulta tristísimo, y digno de suma preocupación, es que lo hagan por la labor de quienes deberían ser colaboradores de Dios (1ª cor 3,9) y sacramento vivo de salvación y se han convertido en instrumentos de Satanás para la expansión del error, la herejía y la apostasía.
10/06/09 6:34 PM
  
Josafat
Puestos a hablar de apostasía debemos entenderla en un contexto limitado, es decir se apostata de una manera de entender la Fe y Dios.

El hecho de que uno no crea los dogmas católicos (que por otra parte son insostenibles desde un punto de vista racional), no implica alejamiento de Dios ni siquiera de la Iglesia Católica. Es simplemente no aceptar unas ideas que surgen en un contexto medieval-bárbaro aderezadas con un paganimso tardío pero en modo alguno negación de Verbo Encarnado.

Por otra parte en sociedades tan fragmentadas como las contemporanéas los grupos sociales de toda índole son muy dados a señalar al librepensador como modo de mantener la unidad interna y de esta manera superar el miedo que se siente ante la Modernidad.

El mayor ejemplo se encuentra en el Islam que condena a muerte a personas que simplemente decidieron poner un día en duda el "etasblishment".

Aquí no se trata de negar o afirmar. Sino de pensar o alinearse.
10/06/09 6:37 PM
  
Luis Fernando
Josafat, decir que el no creer los dogmas católicos no implica alejamiento de la Iglesia Católica es como asegurar que el no creer que Mahora es profeta no implica alejarse de la fe musulmana: una perfecta estupidez.

Hablas de maneras de entender la fe y Dios. Ciertamente, para los que no se sujetan a la autoridad de la Palabra de Dios y de su Iglesia, hay miles de maneras diferentes. De hecho, Cristo mismo sabía que había muchas "maneras diferentes" de entender quién era Él:

Mateo 16,13-14
Viniendo Jesús a los términos de Cesárea de Filipo, preguntó a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
Ellos contestaron: unos, que Juan el Bautista; otros, que Elias; otros, que Jeremías u otro de los profetas."

Está claro. Hay muchas maneras de confesar a Cristo. Pero por ello mismo, el Señor hace a sus apóstoles la pregunta clave:

Mateo 16,15
Y El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy?

No es que a Jesucristo no le importara lo que "el mundo" opinaba acerca de Él. Pero lo que de verdad le importaba era saber qué creían de Él aquellos que estaban a su lado, el germen de su Iglesia. Y ¿quién responde? Pues ni más ni menos que el "protos" de los apóstoles. Pedro:

Mat 16,16
Tomando la palabra Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.

De boca del príncipe de los apóstoles viene la confesión sobre la verdadera naturaleza de Cristo. No porque él fuera más listo que los demás, sino porque Dios Padre quiso hablar por medio de él. Así lo reconoce el propio Jesucristo

Mateo 16,17
Y Jesús, respondiendo, dijo: Bienaventurado tú, Simón Bar Yona, porque no es la carne ni la sangre quien eso te ha revelado, sino mi Padre, que está en los cielos.

Y es precisamente en ese contexto, en el que Pedro confiesa quién es Jesús, cuando el propio Jesús confiesa quién es Pedro y su Iglesia:

Mateo 16,18-19
Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Así son las cosas. Quien quiera conocer quién es Cristo debe de atenerse a la Iglesia. Y dentro de ella, a la autoridad petrina, establecida por el mismísimo Cristo.

Quien se separa de esa autoridad, de ese modo legítimo de revelación que Dios ha dispuesto, podrá auto-engañarse y engañar a los demás, pero está fuera del camino de la salvación.

Y ahora, Josafat, ahórrate todos tus discursos sobre religiones comparadas y bla, bla, blaaaa.... Acá se habla de doctrina católica. Esa que no puede despreciarse diciendo que es un mero conjunto de "ideas que surgen en un contexto medieval-bárbaro aderezadas con un paganismo tardío". Lo has dicho una vez. Está claro lo que crees y tu condición de apóstata de la fe católica. No te repitas.
10/06/09 7:03 PM
  
Josafat
Luis Fernando,

Me alegra que tengas tan claro cuál es el Camino de Salvación, de verdad. Yo en cambio siempre he tenido cierto yu-yu cuando pienso en la muerte. Sigue caminando, sigue...

Llamándome apostáta simplemente por no compartir tus ideas me das la razón. ¿Es qué tanto te cuesta aceptar qué puede ser tan católico como tú, aunque me adhiera a teorías de fenomenología religiosa?.

El mensaje de Jesús era ante todo libertad, y este es el principio que rige mi vida: hacer y pensar lo que me da la gana. ¿Hay algo más cristiano que esto?
10/06/09 7:12 PM
  
Luis Fernando
No, yo no te llamo apóstata por no compartir MIS ideas, sino por no compartir la fe de la Iglesia en la que te has bautizado. Mis ideas no importan nada. Si son conformes a la fe católica, importan porque son fe católica, no porque sean mías. Y si en algún caso no son conformes a esa fe, entonces son ideas basura. Así de simple.

La libertad que Cristo propone no es para errar. La única libertad viene de la verdad. Y si uno es incapaz siquiera de aceptar lo que la Iglesia, columna y baluarte de la verdad, dice acerca de quien se presentó a sí mismo como la Verdad y la vida eterna, ¿cómo puede llamarse católico?

Si tuvieras un poco de honestidad intelectual renunciarías a decir que eres aquello en lo que no crees.

Quiera Dios que te conviertas antes de tu muerte. De lo contrario, comprobarás demasiado tarde que no tenías razón.
10/06/09 7:30 PM
  
Josafat
Me alegra que pongas el dedo en la llaga al referirte a las condiciones que uno ha de cumplir para Salvarse (principal preocupación para quienes creemos en una vida post-mortem y de tal manera ordenamos esta).

¿Realmente el Absoluto qué me antecede y transciende me exigirá cuentas por pasar de una declaración de mediados del siglo XIX (que es cuando se promulgó el último dogma) o me preguntará por mi amor al prójimo, mi rectitud, honestidad...?

Por otra no es ¿anticristiana esa soberbia de tener claro que siguiendo el camino X llegaremos a la Gloria?. ¿Quién nos dice que el Hacedor de las leyes naturales no nos echará en cara no haber seguido Y?
10/06/09 7:48 PM
  
Eleder
Mi impresión es que muchas apostasías actuales nacen de la ignorancia, y siendo así, podrán ser perdonadas. El problema son las que nacen de la soberbia...
10/06/09 7:54 PM
  
Luis Fernando
Josafat, no tengo intención de convertir la zona de comentarios de este post en un debate entre tú y yo. Lo que te tenía que decir, ya te lo he dicho.
Las respuestas a tus preguntas están en la Escritura y en el Magisterio de la Iglesia. A esas fuentes te remito.
10/06/09 7:56 PM
  
Luis López
Josafat, el último dogma fue el de la Asunción y se proclamó en el siglo XX (el 01 de Noviembre de 1,.950).

Al final de nuestra vida no se nos examinará de teología (si así fuera demasiados teólogos se irían al Infierno). "Al atardecer te examinarán del amor" (San Juan de la Cruz). Pero el Amor como dice Pablo sólo se manifiesta en plenitud en Cristo, que es la única -sí, la única- vía de salvación. "En ningún otro se encuentra la salvación, pues no se nos ha dado otro nombre que el de Jesús para salvaros" (Hch. 4, 12)
10/06/09 8:07 PM
  
Ricardo de Argentina
Comentario de Josafat : ¿Realmente el Absoluto qué me antecede y transciende me exigirá cuentas por pasar de una declaración de mediados del siglo XIX (que es cuando se promulgó el último dogma) o me preguntará por mi amor al prójimo, mi rectitud, honestidad...?
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Josafat, no hace mucho tiempo atrás salió publicado en un periódico el caso de un padre de familia (si no recuerdo mal, de los EEUU) que construyó con su esfuerzo personal casi exclusivamente, una casa modesta empleando en ella todos sus ahorros.
Cuando se disponía a habitarla, le hicieron notar que se había equivocado de terreno y acto seguido, el verdadero dueño del mismo pasó a habitar sin más trámite la casa que con tanto sacrificio él había construido.

Otro ejemplo : Vete a trabajar a la par de los obreros de un taller, pero si antes no te has ocupado de figurar en la nómina, no pretendas que luego el dueño te recompense.

No Josafat, quien no busca estar en gracia desperdicia sus esfuerzos y cualidades naturales. Hazme caso y no seas necio porque, como bien te advierte Luis Fernando, aún estás a tiempo y luego puede ser tarde.
10/06/09 8:18 PM
  
Ricardo de Argentina
Padre:
Tengo entendido que lo que Ud. describe como "apostasís implícita" es lo que aquí se ha dado en llamar "apostasía silenciosa". Seguimos concurriendo a funerales y casamientos, pero nos alejamos totalmente del compromiso con Dios y con la Iglesia, ante los cuales profesamos una indiferencia total y una posición aséptica. Y refutamos los dogmas con proposiciones racionalistas.

Detrás de esta actitud he comprobado que hay una cierta soberbia, unida a un desprecio a la Iglesia, a la que se consiera sostener ideas superadas o bien orientadas a la supervivencia de "los curas".

Lo concreto, lo innegable y lo esencial, es que se ha perdido la fe. Y la apostasía es su añadidura.
10/06/09 8:33 PM
  
luis
Josafat, recuerda el Símbolo Atanasiano

"Quienquiera salvarse, antes de cualquier otra obra, que tenga la fe catolica y apostólica"

O como dijo Nuestro Señor "quien creyere se salvará y quien no creyere se condenará"

Tenlo en cuenta.
10/06/09 8:47 PM
  
Flavia
Padre Iraburu, esto ya no es solamente un blog, sino una serie de clases que no nos podemos perder. Nunca me cansaré de repetir lo que debo a su " Teología espiritual " que estudiábamos en Burgos. Bueno, voy a seguir su blog con toda atención, y si algo no entiendo bien se lo pregunto.
Muchísimas gracias.
10/06/09 10:10 PM
  
Rober
Gracias por el magnífico artículo, padre.

Josefat, la fe católica y la pertenencia a la Iglesia Católica no es un mero capricho. Yo te comprendo porque soy converso y,en su día, cuando me convertí, había muchos dogmas que me parecían extraños e increíbles. Pero asumí que si la Iglesia, fundada por el mismo Jesús que yo había empezado a concocer poco antes, proclamaba esos dogmas, debían ser verdad, lo viera yo o no. Así que primero acaté, como el niño que obedece a su madre sin pensar mucho en los porqués; y luego, pasado el tiempo, con oración y empapapándome de doctrina y teología, pasé a aceptar de corazón esos mismos dogmas.

POr otra parte, la Iglesia hace que la fe sea operativa. Pertenecer a esta sociedad fundada por Cristo hace que el alma se forje o entrene en los medios que Él mismo ha dispuesto en su Iglesia. Sí, claro que al final nos examinarán del Amor, pero es que en la Iglesia todo está orientado para que el fiel ame a Dios y a sus hermanos. Por eso, si se pertenece a la Iglesia y se cumple severamente sus preceptos externamente, pero no se ama, se está lejos de la salvación. Pero resulta que el modo perfecto para amar como Dios quiere que amemeos, se encuentra en la Iglesia: en los Sacramentos, en los dogmas que nos muestran un reflejo de las maravillas de Su Reino, en sus preceptos morales que nos entrenan en la dignidad y la rectitud de intención, etc.

La Iglesia es la barca que Dios ha dispuesto para cruzar esta vida. En ella encontramos todo lo necesario para creer, amar y salvarnos. Luego puede ocurrir que haya gente que no crea por desconocimiento, o porque el mundo actual lo pone muy difícil, o porque simplemente, elige desde su libertad no hacer caso a lo que Dios enseña en su Iglesia. Pero el caso es que la Iglesia es un regalo enorme: un regalo tangible que nos hace a Dios mucho más presente que si no nos la hubiera regalado.

Un saludo y ánimo
11/06/09 12:07 AM
  
Luis Fernando
Rober, lo describes perfectamente. Primero Dios da la gracia de obedecer y de aceptar lo que no se comprende. A esa gracia el converso debe de responder humillándose, de forma muy literal, y poniendo su libre albedrío a los pies de Cristo. Y luego, a su debido tiempo y como "premio" a ese mérito, Dios da la gracia de comprender.

Hay quienes piensan que deben de comprender antes de creer. La fe es otra cosa.
11/06/09 12:48 AM
  
Dr. Regis
Josafat... leyendo su primer comentario, me quedó una duda... gratuitamente afirma usted que los dogmas no son racionales... por qué? acaso no es racional la fe, que se afirma en esos mismos dogmas? en qué sostiene usted su afirmación? me gustaría me lo explicara...
11/06/09 8:30 AM
  
José María Iraburu
LEO LOS COMENTARIOS, cómo no. Pero no me da tiempo normalmente para comentarlos. Gracias a Dios, Luis Fernando me está echando una mano, y algunos comentaristas como ROBER, LUIS, RICARDO de Argentina, aclaran mucho las cosas. Dios se lo pague. Para FLAVIA, con recuerdos de Burgos, afecto y bendición. Para el ché Ricardo, qué le digo: un buen trozo de mi corazón está en Argentina (Jorge y Virginia, las Mater Dei, San Rafael, San Luis, el Volcán, La Plata, Alfredo Sáenz S.J., Caturelli, cuántas personas y lugares queridos…) Para todos los comentaristas, bendición +
Y UN CONSEJO. Para llegar al conocimiento de la verdad (=Cristo), no es tanto cuestión de discurrir y opinar: se trate del uso de la fuerza o de lo que sea. Es más cuestión de orar y estudiar. Nosotros solo tenemos un Maestro, que es nuestro Señor Jesucristo, y su enseñanza nos llega con toda certeza por la Iglesia, Madre y Maestra, que enseña sobre el uso de la fuerza y sobre todas y cada una de las graves cuestiones de la humanidad. A sus Apóstoles les dice Cristo: “El que os oiga, me oye”.
11/06/09 10:05 AM
  
anarico
No me entra en la mollera cómo se puede airear tanto, mi fe, mi fe; cuando sabemos que la fe transforma a los hombres en más que gigantes, y, sólo vemos nada más que hombrecillos mediocres mires por donde mires. El autoengaño es monumental: y no hay verdaderos israelitas ni de lejos. Cada uno pierde la vida como quiere.
11/06/09 11:04 AM
  
Diego Jiménez Salinas+
La fe es como un "hábito operativo permanente" ("Fides, quae est quasi hábitus theologiae" SANTO TOMÁS DE AQUINO) que se despliega en la vida del creyente. La labor del teólogo está ordenada a alimentar esa fe en el Pueblo de Dios; es decir, la sana teología proviene de la fe y trata de conducir a la fe. El hereje niega en todo o en parte dichas verdades y rompe así ese "hábitus" que deja de ser operativo y permanente. Su hábito operativo pasa a ser la duda metódica, el escepticismo opuesto a la Verdad católica. Por ello, con el Dr angélico, me inclino a la tesis de que todo hereje es también apostáta de la fe; de la fe católica cimentada en los Apóstoles.
El mismo Aquinate refiere la herejía a una contumaz soberbia "carnal". Esto es, que se apoya en sus propias opiniones, que buscan cómplices en sus pasiones y viceversa.
En la tradición espiritual sabemos la enorme dificultad del hombre adámico en la ascética y mística de su inteligencia carnal y mundana. El hombre carnal se muestra enormemente orgulloso y afianzado en sus opiniones imbricadas en sus estados de ánimo y en su propia vida moral: "huyen de la Luz para que no se vean que sus obras son malas".
Una última alusión experiencial: en la vida hallamos que el hereje goza en su soberbia intelectual aunque, para perdicion de muchos, se muestren "buenos y entregados" en otros aspectos de su vida o ministerio.
El fruto granado y podrido: oscurecimiento de la fe, pérdida de vigor apostólico y estancamiento en la edad espiritual.
Todo hereje es apóstata y engendra, con su espíritu rebelde, nuevos apóstatas.
La apostasía por la vía de los hechos, es decir, la apostasía práctica, apostasía silenciosa y mayoritaria de nuestro tiempo, pienso que es hija de aquella.
11/06/09 11:56 AM
  
anarico
Diego, yo entiendo ateísmo y la apostasía simplemente como ignorancia. Y me parece que si nuestros curas supieran explicarle al hombre de nuestro tiempo qué es la religión, y para que sirve la religión de manera razonable, pues creo, que no hay nada más escrupulosamente razonable que la fe católica, no tendríamos ni la ocurrencia de hablar de éstas cosas. Pero parece que no,... que no... lo sabe decir ninguno. Eso sí, en un momento se suben a la parra y se agarran a su "espíritu santo" como si fuera un jarabe de fierabras, ¡y no hay manera! que den un paso adelante, ni ellos ni nadie. Y ésta es sin duda la causa de zapaterismo, del relativismo y de mediocridad general y generalizada en los católicos; auque muchos se lucen de catedráticos, magistrados, etc, etc,
11/06/09 12:38 PM
Creo, y corríjanme si me equivoco, que no toda la Doctrina de la Iglesia es dogma de fe. Como Cristo está vivo y actúa de mil maneras, sobre todo entre sus seguidores, la Doctrina de la Iglesia es perfectible ya que, entre otras cosas, no puede abarcar la inmensidad del Misterio de Jesucristo.
Al igual que se hablaba de formación/deformación, una cosa es no estar de acuerdo por elegir algo peor, cambiar el buscar el bien, con mayúscula, a los bienes más superficiales, y otra cosa es querer mejorar algo.
Yo creo que la fe viene de la experiencia y del encuentro personal con Jesucristo. “El que anda en la Verdad, escucha Mi Voz”, dice Jesús. La doctrina de la Iglesia auténtica es razonable, mirada con ojos de fe, con visión cristiana (“irrazonable” por supuesto para los mundanos o no creyentes), aunque haya por supuesto realidades que nos superen como humanos (lo cual es totalmente razonable).
Muchas personas reducen su fe a recitar el Credo, sin vivencia alguna. Como dice Jesús: «No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. ...”. O,”Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”.
No estoy de acuerdo con relegar cualquier discrepancia con la Doctrina de la Iglesia a una mera opinión personal, por supuesto, que si la discrepancia es razonada con ojos cristianos, no mundanos. Lo otro, creo que sería creer en un Dios muerto, más que vivo, y quizá tener la osada pretensión de saberlo todo de Dios.
Está claro que lo que en un plano natural es perjudicial, siempre con ojos cristianos, por supuesto, por ejemplo en lo referente al tema suscitado en el tema anterior, el cual me parece un tema fundamental, no puede ser cristiano.
Dice, Padre Iraburu: "A sus Apóstoles les dice Cristo: "El que os oiga, me oye""
Ese contenido no se lo dice sólo a los apóstoles en todos los Evangelios.
En Lucas, 10, 16, dirigiéndose a 72 discípulos: “Quien os escucha a vosotros, me escucha a mí; quien os rechaza a vosotros, me rechaza a mí; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado”.
Y, en Juan 13, 20: “Sí, os lo aseguro: quien recibe a uno cualquiera que yo envíe, me recibe a mí, y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”.
Y lo que dice Jesús en Mateo 10, 32-39, aunque se lo dice a sus apóstoles, entiendo, que no se refiere sólo a ellos:
“En conclusión: por todo el que se pronuncie por mí ante los hombres, me pronunciaré también yo ante mi Padre del cielo; pero al que me niegue ante los hombres, lo negaré yo a mi vez ante mi Padre del cielo.
No penséis que he venido a sembrar paz en la tierra: no he venido a sembrar paz, sino espadas; porque he venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; así que los enemigos de uno serán los de su casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que conserve su vida, la perderá, y el que pierda su vida por mí, la conservará.”
.
Si la Iglesia o la Doctrina de la Iglesia no fueran perfectibles, no estaríamos hablando de reforma de la Iglesia. Y si sólo los apóstoles pudieran hablar de Dios, no llamaría Jesús a todos, sin excepción, a vivir el Evangelio y a evangelizar.
11/06/09 1:33 PM
  
Luis Fernando
Pues no, no toda la Doctrina de la Iglesia es dogma de fe. Pero toda la doctrina de la Iglesia debe de ser aceptada por el católico.

Ya lo dijo el Concilio Vaticano II en la Constitución Dogmática Lumen Gentium 25:

Los Obispos, cuando enseñan en comunión por el Romano Pontífice, deben ser respetados por todos como los testigos de la verdad divina y católica; los fieles, por su parte tienen obligación de aceptar y adherirse con religiosa sumisión del espíritu al parecer de su Obispo en materias de fe y de costumbres cuando él la expone en nombre de Cristo. Esta religiosa sumisión de la voluntad y del entendimiento de modo particular se debe al magisterio auténtico del Romano Pontífice, aun cuando no hable ex cathedra; de tal manera que se reconozca con reverencia su magisterio supremo y con sinceridad se adhiera al parecer expresado por él según el deseo que haya manifestado él mismo, como puede descubrirse ya sea por la índole del documento, ya sea por la insistencia con que repite una misma doctrina, ya sea también por las fórmulas empleadas.

11/06/09 4:56 PM
  
Dr. Regis
Estimada Ana, veo que lo que dice, lo hace con entera buena intención. Con la misma quisiera yo hacerle un comentario, para que lo piense. Afirmaciones del tipo "Yo creo que la fe viene de la experiencia y del encuentro personal con Jesucristo" huelen más bien a modernismo que a fe católica... lea a San Pío X y la magistral Pascendi, que seguro le ayudará... la fe es un asentimiento de la razón a Dios y a la verdad por Él revelada, según nos recuerda el Catecismo... y por tanto, aquello que no se conforma con lo que Él mismo ha dicho de sí es una opinión, no fundada en la realidad, como magistralmente explica el P. Iraburu.
Sobre lo que dice de la perfectibilidad de la Iglesia... más bien diría yo que los miembros de ella están en vías de perfección, por eso se hace urgente una reforma... pero el depósito de la fe no puede cambiar, porque no le pertenece a la Iglesia... es lo que Dios ha dicho de sí mismo... y como Él es inmutable, así es su Palabra.
LIC
11/06/09 7:45 PM
  
Ricardo de Argentina
Eso de andar buscando qué es lo que se puede contestar y qué no, es propio de los espíritus contestatarios, que andan a la pesca de las fisuras en las murallas de la Iglesia, para "perfeccionarla".

Lástima grande que la mayoría de las veces perfeccionan la fisura y no la muralla...


11/06/09 7:49 PM
  
anarico
Dice D. José María: "La reforma más fundamental y urgente, la que nos puede librar de una apostasía siempre creciente, es la metanoia, es decir, «el cambio de mente». Y éste no puede producirse si, cerrándonos a ciertas cuestiones, no le dejamos al Espíritu Santo «conducirnos hacia la verdad completa"

Y tengo que dicrepar con el en bastante. Más bien creo que de lo que hay que cambiar no es de mente: de lo que hay que cambiar es de CONSCIENCIA. Y éste es precisamente el objeto de la religión. Y el camino espiritual, no es otra cosa que el recorrido que hace la consciencia por el territorio del alma; así lo dice S. Francisco de Sales en su " Tratado del Amor de Dios". Cuando se cambia la consciencia se cambia todo. Y los ejercicios devotos tienen que ser algo más que voz impostada y ojos de carnero para que merezcan tal nombre, pues a Dios no se puede engañar como todos sabemos: pero lo intentamos todos los días. Y lo dicho: cada uno pierde la vida como quiere.
11/06/09 7:55 PM
  
luis
Ana, sólo a uno dijo Cristo: "Yo he orado para que tu fe no desfalleza. Y una vez confirmado en la fe, confirma tú a mis hermanos". Esa garantía se la dió sólo a Pedro y a sus sucesores. Esa fe no cambia. Puede ampliarse la comprensiòn de esa fe, pero en contenidos estrictamente idénticos, puede desarrollarse su comprensión, pero es siempre la misma. Cristo, hoy, ayer y siempre es el mismo, y El, no nuestros sentimientos o nuestra experiencia, es el objeto de nuestra Fe. Y esa fe la recibimos de la Iglesia cuya cabeza es Cristo, y en el ámbito de la Iglesia creemos, y sólo creemos lo que la Iglesia nos enseña, a traves de Pedro y de los obispos en comunión con el.
Otra cosa no es catolicismo, será pues la religion de Pepe o de Juan.
11/06/09 9:02 PM
  
anarico
Creo que Santo Tomás no es el maestro modelo intelectual de referencia que necesitamos en este momento, pues en sus escritos queda clara la "virtud" de hacer difícil lo fácil. Tenemos a mano santos y doctores de la Iglesia que iluminan la Sagrada Escritura con la luz suficiente y necesaria como para que podamos empezar entendiendo algo, y, me parece a mí que a ellos hay que darles nuestra atención.

El hombre y la sociedad de nuestro tiempo es como es; y los que tienen la obligación de enseñarles el camino del cielo, tienen que tenerlo en cuenta: enredos insoportables, acudir de entrada a un espíritu santo de ocasión, cuentos de niñitos de para cinco años, etc será no hacer las cosas bien.

La fe es un "ingrediente" que lleva el hombre en sus genes; de hecho es el motor de su evolución y desarrollo , y, hay que ser muy cuidadoso y escrupuloso para no meter la pata en este asunto tan determinante.

Hoy, se dice mucho por parte de muchos eclesiásticos que nuestra sociedad está enferma moralmente hablando. Me parece que tienen razón. Pero la responsabilidad es de nuestros curas, que por cualquier causa no han sabido hacerlo mejor. En elegir el maestro se encuentra la mitad de la gracia. Cada que eliga.
12/06/09 8:16 AM
Dr. Regis:
Dice Jesús en el Evangelio: “El que anda en la verdad, escucha Mi Voz”,"El que acepta mis mandamientos y los guarda es el que me ama”. A eso me refiero con experiencia, a haberlo vivido. Me parece que la denominada “legítima defensa” con métodos que agredan o dañen al otro, demuestran bastante poca fe en lo que Dios propone, y me parece producto del egoísmo o de falta de amor al hermano; con ello ni siquiera se cumplen los mandamientos.
12/06/09 8:45 AM
  
Blanca Guerrero
Gracias por este y los anteriores post, padre Iraburu.
Diego, completamente de acuerdo en la constatación de que "en la vida hallamos que el hereje goza en su soberbia intelectual aunque, para perdicion de muchos, se muestren "buenos y entregados" en otros aspectos de su vida o ministerio", y que "todo hereje es apóstata y engendra, con su espíritu rebelde, nuevos apóstatas", de modo que tiene explicación el que tengamos tantos amigos, familiares, conocidos, bautizados y "alejados", y que incluso eso parezca "normal" a nuestros obispos y sacerdotes, pues como dices, "la apostasía por la vía de los hechos, es decir, la apostasía práctica, apostasía silenciosa y mayoritaria de nuestro tiempo, pienso que es hija de aquella". Terribles hijos, gran pena ver esas listas de fans de Torres Queiruga, como antes de Pagola, Masiá o Pikaza. Como tan gran daño tenemos en que sean esos apóstatas los que digan a nuestros gobernantes que "un feto es un ser vivo pero no es un ser humano" o que "no habrá ley del aborto sino por consenso". Tremendos frutos de raices y tronco tan dañados.
12/06/09 8:51 AM
  
Dr. Regis
Totalmente de acuerdo Ana... el que anda en la verdad es aquel que escucha la voz de Jesús... es decir, el que sigue lo que enseña Él a través de Su Iglesia. Ergo... el que no lo hace es que anda en la mentira, en la herejía si es bautizado, o en el error -culpable o inculpable- si no lo es.

anarico, sin duda Juan Pablo II, el Vaticano II, etc., al recomendar la lectura de Santo Tomás y llamarlo el Doctor Común, no sabían lo que decían... un montón de paleontólogos tratando de hacernos creer cuentos de abuelas... es eso, o bien sabían perfectamente que apartarse de Santo Tomás no se hace nunca sin gran detrimento, según dice San Pío X.
12/06/09 12:04 PM
Dr.Regis:
Según el Nuevo Testamento, el que anda o es de la verdad, de forma previa, oye la voz de Jesús, que precisamente ha venido al mundo a ser testigo de la verdad (entregando su vida por la salvación de la humanidad). Por supuesto que este andar en la verdad, en el plano humano, no es ajeno a Dios, creador de cada persona a Su imagen y semejanza, y para lo cual ya tenemos una conciencia y/o un alma, creada por Él; si la usamos bien, a favor de nuestros hermanos, entiendo que buscando el bien real de los hermanos por encima de nuestros intereses, es cuando oímos la voz de Jesús, y podemos ir profundizando en Su Mensaje por multitud de medios, incluido, por supuesto, Su Iglesia, entiendo que, como depositaria de la interpretación de las escrituras y administradora de los sacramentos, como unas de sus funciones.
Pero Dios no sólo habla a través de Su Iglesia. El pensar que sólo habla a través de la Iglesia no está en las escrituras, y yo tampoco lo he visto en el Magisterio de la Iglesia, y sería como rebajar a Dios, pretender abarcarlo. De otro modo, ¿qué sentido tendría orar, por ejemplo, lo cual nos lo recomienda Jesucristo, además de la Iglesia?; entiendo que no es misión de la Iglesia abarcar a Dios, como tampoco es misión de cada una de las personas, abarcar la verdad, sino andar en la verdad, dirigirse a la Verdad.
Precisamente yo creo que uno de los problemas de la Iglesia de hoy es que se anda poco en la verdad y se conoce poco a Jesucristo. En definitiva, falta vivencia del Evangelio y falta santidad; la mayoría, aún dentro de la Iglesia, tiene otras miras, "más prácticas", y esto es lo que es caldo de cultivo de todo lo malo.
12/06/09 2:59 PM
  
alfa
padre Iraburu,

he escuchado muchas veces sus programas en Radio María. Por lo que entiendo usted se la está jugando con lo que dice, pero yo se lo agradezco pues es un buen ejemplo para mi, que veo y trato cada día con decenas de muertos espirituales, familiares y jóvenes. Y todos ellos por falta de pastor, así que Dios le pague el hablar claro y que se le entienda.
12/06/09 9:34 PM
  
alfa
hace tiempo que josafat me parece un impostor de tomo y lomo. Le parecen muy bien las formas de no sé que Iglesia que tiene la cabeza, pero sobre todo, que los dogmas y la doctrina se los crea rita, que no le entran en su cabeza. Pues la Iglesia de su mente no existe, a ver si se entera.

12/06/09 9:40 PM
  
Josafat
alfa,

Señor mío yo creo en el Evangelio y concibo la religión en su contexto geográfico, político, social, humano en el el que surgió.

Partiendo de la premisa arriba mencionada que utilizo como piedra de toque me acerco de una manera natural y razonable a los dogmas. Sin fábulaciones novelescas y leyendas varias.

Simplemente relaciono e integro mito-con realidad inexplicable para nuestros sentidos.
13/06/09 2:04 PM
  
Benigno Soto
Sr. Josafat, si Ud. no tiene la fe católica, la que recibimos de Dios por la enseñanza de la Santa Madre Iglesia Católica, sino una "fe" que Ud. se fabrica, ¿qué pinta en este blog católico? Siempre va a estar Ud. en desacuerdo con todos y cada uno de los post que en este blog publique el P. Iraburu. ¿Y qué interés tiene para los lectores de este blog (y en general de InfoCatólica), en su inmensa mayoría católicos, lo que a "Ud." se le ocurra? Perdone, pero nos trae sin cuidado.
13/06/09 2:17 PM
  
Josafat
Don Benigno,

Dude lo que quiera de mi Fe. Yo por mi parte tengo clarísimo que soy católico y como tal pienso seguir participando en webs católicas.

A mí me gusta comprender el porqué de las cosas incluso lo relacionado con la religión por ello fiel a la tradición cartesiana crítico todo lo que me llega desde cualquier ámbito de mi vida.
13/06/09 3:11 PM
  
José María Iraburu
Josafat, si lee usted mis artículos míos "Trolls reventadores" (los encuentra en Autores), verá que, si soy coherente con lo que allí decía, no debo dar entrada a sus comentarios en este blog. Si usted "piensa seguir participando en webs católicas", como dice, habrá de ser en otras que le reciban.
13/06/09 7:28 PM
  
Dr. Regis
Estimada Ana, ¿se imagina usted una cabeza que ande sin su cuerpo o viceversa? pues si de verdad la Iglesia es el cuerpo místico de Cristo, ¿Cómo podría Él obrar sin ella? No es que Dios necesite de la Iglesia, sino que Él ha elegido santificar a los hombres por medio de ella... falta vivencia del Evangelio, de acuerdo... falta santidad: Muchísima! hace falta conversión de costumbres y, ante todo, conversión de mente... para configurar nuestro entendimiento al de Cristo Jesús.

Por eso, aunque Josafat se empeñe en decir que él tiene la fe católica, habría que decirle aquella magistral frase de San Pío X: "Revise sus lecciones de catecismo" y, de paso, la Pascendi... ya le pregunté antes, pero creo que no lo vio y no me respondió ¿En qué se apoya, en qué argumento racional, para decir que los dogmas son mitos?
13/06/09 7:38 PM
  
Dr. Regis
Ah, otra cosa Josafat: con la filosofía de Descartes y de sus hijos espirituales a usted le sale una "fe" modernista, por lo tanto, usted es un infiltrado, oh dicho mejor con palabras bíblicas, un lobo vestido de oveja. Muchos saludos.
13/06/09 7:44 PM
  
anarico
Dice Josafat: "El hecho de que uno no crea los dogmas católicos (que por otra parte son insostenibles desde un punto de vista racional), no implica alejamiento de Dios ni siquiera de la Iglesia Católica. Es simplemente no aceptar unas ideas que surgen en un contexto medieval-bárbaro aderezadas con un paganimso tardío pero en modo alguno negación de Verbo Encarnado"

Por supuesto que no comparto su punto de vista; pues los dogmas son propuestas que la Iglesia propone para el ejercicio de meditación, y son verdadderas entendiéndolas en su contexto, cosa que no se puede hacer tan a la ligera como el se los toma. La Sagrada Escritura: TODA; no es para leer a la manera de los demás escritos. Es para la meditación primero y después para la contemplación.
Todos los días vemos a los eclesiásticos profesionales decir ocurrecinas y tonterías a mansalva, y no veo que tanto catolicón como anda por aquí sea tan duro como con Josafat. Josafat está haciendo su camino, un camino según su consciencia. Ya vendrá otro tiempo y pensará de otra manera. Un poco de paciencia es lo más indicado; y debe de participar en todo, pues lo que hace y dice, lo hace más honradamente y con más valor, que lo que otros: hipócritas, mediocres hasta la médula y sin valor ninguno.
La homilía de hoy en la misa de Radio María: de pena lamentable. Por la boca sale lo que rebosa del corazón
13/06/09 9:08 PM
  
Dr. Regis
Anarico... "Josafat está haciendo su camino, un camino según su consciencia"... pues bueno, yo hoy, en conciencia, he decidido que quiero ser asesino, o abortista que es lo mismo, o hereje (asesino de almas) pero seguramente eso está muy bien, pues "estaré haciendo un camino según mi conciencia"............................... pues mire, que al final de esta vida no se me va a pedir cuentas de si obré en conciencia o no, sino si obré conforme al plan de Dios para mi vida.
14/06/09 6:03 AM
  
anarico
Dr. Regis:

Yo no he visto en ninguna parte que Josafat defienda el aborto. En ése caso pensaría de otra manera; pero que no comprenda algunas cosas de doctrina católica no es motivo para tanto; pues en este caso la "responsabilidad" habría que compartirla y dividirla mucho.El parece que ha puesto interés en el asunto, lo cual es positivo: para empezar.

14/06/09 5:17 PM
  
Catholicus
Josafat, no sé si releyéndote te darás cuenta, pero haces afirmaciones dogmáticas continuamente, planteas presupuestos de manera que sean irrechazables, hay que aceptarlos porque sí, y todo tu hablar, sin razonarlo, es intelectualmente imperativo.

En definitiva, que si te fijas, pontificas más que cien papas juntos. Algo muy común a todos los que les da yu-yu aceptar que sea "otro" el elegido por Dios para "confirmar en la fe a los hermanos".
15/06/09 11:02 AM
  
AlonsoQ
Mi abuela, que no era santa, pero era sabia, decia que la Fe consiste en creer ciegamente en aquello que la razon nos obliga a creer imposible.
Comparto don Josafat que un camino recto, de buenas acciones pero alejado de los dogmas, no debe de ser onstaculo para entrar en la gloria de Dios.
Los hombres en su inmensa soberbia se atreveen a poner condiciones a los planes de Dios.
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JMI.-Si quiere Ud. conocer los planes de Dios, reciba la Revelación que Él hace de ellos en la Biblia, en Jesucristo, su enviado, y en la Iglesia, que mantiene en el mundo siempre viva su Palabra y su Presencia hasta que vuelva al fin de los tiempos.
18/11/12 8:52 PM

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