« Dos tipos de relaciones humanasRevista virtual "Fe y Razón" (Nº 60 - Agosto de 2011) »

23.08.11

La inseminación humana artificial según la doctrina católica

A las 11:09 AM, por Daniel Iglesias
Categorías : Moral

Según el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (promulgado por el Papa Benedicto XVI en 2005), la inseminación humana artificial es inmoral:

499. ¿Por qué son inmorales la inseminación y la fecundación artificial?

La inseminación y la fecundación artificial son inmorales, porque disocian la procreación del acto conyugal con el que los esposos se entregan mutuamente, instaurando así un dominio de la técnica sobre el origen y sobre el destino de la persona humana. Además, la inseminación y la fecundación heterólogas, mediante el recurso a técnicas que implican a una persona extraña a la pareja conyugal, lesionan el derecho del hijo a nacer de un padre y de una madre conocidos por él, ligados entre sí por matrimonio y poseedores exclusivos del derecho a llegar a ser padre y madre solamente el uno a través del otro.”

El Catecismo de la Iglesia Católica (promulgado por el Papa Juan Pablo II en 1992) enseña la misma doctrina que su posterior Compendio:

2376. Las técnicas que provocan una disociación de la paternidad por intervención de una persona extraña a los cónyuges (donación del esperma o del óvulo, préstamo de útero) son gravemente deshonestas. Estas técnicas (inseminación y fecundación artificiales heterólogas) lesionan el derecho del niño a nacer de un padre y una madre conocidos de él y ligados entre sí por el matrimonio. Quebrantan “su derecho a llegar a ser padre y madre exclusivamente el uno a través del otro” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae, 2, 4).

2377. Practicadas dentro de la pareja, estas técnicas (inseminación y fecundación artificiales homólogas) son quizá menos perjudiciales, pero no dejan de ser moralmente reprobables. Disocian el acto sexual del acto procreador. El acto fundador de la existencia del hijo ya no es un acto por el que dos personas se dan una a otra, sino que “confía la vida y la identidad del embrión al poder de los médicos y de los biólogos, e instaura un dominio de la técnica sobre el origen y sobre el destino de la persona humana. Una tal relación de dominio es en sí contraria a la dignidad e igualdad que debe ser común a padres e hijos” (cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae, 82). “La procreación queda privada de su perfección propia, desde el punto de vista moral, cuando no es querida como el fruto del acto conyugal, es decir, del gesto específico de la unión de los esposos […] solamente el respeto de la conexión existente entre los significados del acto conyugal y el respeto de la unidad del ser humano, consiente una procreación conforme con la dignidad de la persona” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae, 2, 4).”

Sin embargo, un documento de 1987 de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la Instrucción Donum vitae sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación, parece sostener una doctrina parcialmente diferente sobre la inseminación artificial homóloga:

6. ¿Cómo se debe valorar moralmente la inseminación artificial homóloga?

La inseminación artificial homóloga dentro del matrimonio no se puede admitir, salvo en el caso en que el medio técnico no sustituya al acto conyugal, sino que sea una facilitación y una ayuda para que aquél alcance su finalidad natural.


Las enseñanzas del Magisterio sobre este punto han sido ya explícitamente formulados: ellas no son únicamente la expresión de particulares circunstancias históricas, sino que se fundamentan en la doctrina de la Iglesia sobre la conexión entre la unión conyugal y la procreación, y en la consideración de la naturaleza personal del acto conyugal y de la procreación humana. “El acto conyugal, por su estructura natural, es una acción personal, una cooperación simultánea e inmediata entre los cónyuges, la cual, por la misma naturaleza de los agentes y por la propiedad del acto, es la expresión del don recíproco que, según las palabras de la Sagrada Escritura, efectúa la unión “en una sola carne". Por eso, la conciencia moral “no prohíbe necesariamente el uso de algunos medios artificiales destinados exclusivamente sea a facilitar el acto natural, sea a procurar que el acto natural realizado de modo normal alcance el propio fin". Si el medio técnico facilita el acto conyugal o le ayuda a alcanzar sus objetivos naturales puede ser moralmente aceptado. Cuando, por el contrario, la intervención técnica sustituya al acto conyugal, será moralmente ilícita.

La inseminación artificial sustitutiva del acto conyugal se rechaza en razón de la disociación voluntariamente causada entre los dos significados del acto conyugal. La masturbación, mediante la que normalmente se procura el esperma, constituye otro signo de esa disociación: aun cuando se realiza en vista de la procreación, ese gesto sigue estando privado de su significado unitivo: “le falta… la relación sexual requerida por el orden moral, que realiza, ‘el sentido íntegro de la mutua donación y de la procreación humana, en un contexto de amor verdadero".

¿Cómo explicar esta aparente contradicción en el Magisterio de la Iglesia? Según el Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio, la inseminación artificial es siempre inmoral. En cambio, según la instrucción Donum vitae se debe distinguir entre la inseminación artificial heteróloga, que es siempre inmoral, y la homóloga, que es inmoral si sustituye al acto conyugal y es moral si constituye una facilitación o ayuda al acto conyugal, para que éste alcance su fin natural.

Una explicación propuesta por algunas personas es que la instrucción Donum vitae expresa la doctrina católica en forma precisa, mientras que el Catecismo y su Compendio lo hacen en forma imprecisa, debido al carácter sintético y no especializado de estos últimos documentos. Opino que esta explicación es inadmisible. Es muy temeraria la suposición de que esos dos documentos (y sobre todo el primero) de altísimo valor doctrinal sacrifican la exactitud de la doctrina en aras de la concisión. No creo que se pueda ofrecer ejemplos similares para fortalecer esta tesis. Tanto el proceso seguido para redactar el Catecismo Universal (tan largo, cuidadoso y participativo) como el nivel de conocimientos teológicos de sus redactores principales parecen excluir de por sí una imprecisión como la postulada en esta primera explicación.

Por mi parte, propongo otra explicación: la de una diferencia terminológica. Con mejor lógica, el Catecismo no considera como inseminación “artificial” al caso particular de inseminación artificial homóloga aceptado por la Donum vitae. En efecto, si una técnica de inseminación en particular no sustituye al acto conyugal sino que lo facilita y ayuda, no se trata, propiamente hablando, de inseminación “artificial”.

Un documento de 2008 de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la instrucción Dignitas personae sobre algunas cuestiones de bioética, parece respaldar esta segunda explicación:

12. (…) A la luz de este criterio hay que excluir todas las técnicas de fecundación artificial heteróloga y las técnicas de fecundación artificial homóloga que sustituyen el acto conyugal. Son en cambio admisibles las técnicas que se configuran como una ayuda al acto conyugal y a su fecundidad. La Instrucción Donum vitæ se expresa en este modo: «El médico está al servicio de la persona y de la procreación humana: no le corresponde la facultad de disponer o decidir sobre ellas. El acto médico es respetuoso de la dignidad de las personas cuando se dirige a ayudar al acto conyugal, ya sea para facilitar su realización, o para que el acto normalmente realizado consiga su fin». Y, a propósito de la inseminación artificial homóloga, dice: «La inseminación artificial homóloga dentro del matrimonio no se puede admitir, salvo en el caso en que el medio técnico no sustituya al acto conyugal, sino que sea una facilitación y una ayuda para que aquél alcance su finalidad natural».

13. Son ciertamente lícitas las intervenciones que tienen por finalidad remover los obstáculos que impiden la fertilidad natural, como por ejemplo el tratamiento hormonal de la infertilidad de origen gonádico, el tratamiento quirúrgico de una endometriosis, la desobstrucción de las trompas o bien la restauración microquirúrgica de su perviedad. Todas estas técnicas pueden ser consideradas como auténticas terapias, en la medida en que, una vez superada la causa de la infertilidad, los esposos pueden realizar actos conyugales con un resultado procreador, sin que el médico tenga que interferir directamente en el acto conyugal. Ninguna de estas técnicas reemplaza el acto conyugal, que es el único digno de una procreación realmente responsable.”

El numeral 12 de la Dignitas personae aplica a las técnicas de fecundación artificial homóloga el mismo principio moral que la Donum vitae aplicaba a las técnicas de inseminación artificial homóloga: son ilícitas las técnicas que sustituyen al acto conyugal y son lícitas las que constituyen una ayuda al acto conyugal. Pero así como esta distinción no impide que la Iglesia rechace la fecundación artificial como intrínsecamente mala (y nadie discute que ésa sea efectivamente la doctrina católica acerca de este punto), tampoco impide que rechace del mismo modo a la inseminación artificial, puesto que toda técnica de fecundación o inseminación estrictamente artificial sustituye al acto conyugal.

Además, el numeral 13 parece querer ilustrar, mediante algunos ejemplos, el tipo de técnicas moralmente lícitas a las que la Donum vitae llamaba, impropiamente, “inseminación artificial”. A mi juicio, las dos últimas frases de ese numeral, en sintonía con el Catecismo, impiden considerar como moralmente lícito al caso de inseminación artificial homóloga en el que el esperma es obtenido por medio de un acto conyugal en el que el esposo utiliza un condón con un orificio (así se obtiene esperma para la inseminación artificial a la vez que se evita el uso anticonceptivo del condón). También en ese caso la técnica de inseminación artificial reemplaza al acto conyugal.

Daniel Iglesias Grèzes

14 comentarios

Comentario de antonio grande
Además... qué mal se sentirán esos niños que se enteran que han sido concebidos en ampollas o platos de cristal, ¿ no ?.

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DIG: La fecundación in vitro es profundamente deshumanizante, tanto en sí misma como por sus frecuentes vínculos con el aborto y la eugenesia.

Tendencialmente, vamos hacia la fabricación artificial de un ser humano como un producto industrial más. Ya hay muchos signos de ese futuro ominoso.
23/08/11 11:17 AM
Comentario de Forestier
Y cuando un chico o chica, tengan uso de razón y se enteren de que su "madre" ha sido fecundada por un semen desconocido mediante el pago correspondiente ¿como va a mirarla? En EEUU ya se han dado varios casos de radical rechazo y desprecio de este tipo de "madres". Y es que considero que un sector de la sociedad actual está jugando con fuego con las cosas de comer, en este caso con la familia.

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DIG: Y además las leyes, en algunos países, impiden a los hijos concebidos por fecundación artificial heteróloga (más común que la homóloga) conocer quién es su padre biológico o su madre biológica. Los privan así de un derecho humano básico.
23/08/11 12:00 PM
Comentario de pepiño
Felicidades por el post.

Esta información se debería poner el la puerta de las parroquias y en los cursillos prematrimoniales, porque es muy, muy difícil que alguien te informe sobre estas cuestiones.

Por cierto en los hospitales de la muy Pepera Comunidad de Madrid, los médicos no ofrecen otra solución más que esa, y en muchísimos casos se dice que la Iglesia permite muchos supuestos.

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DIG: Gracias, Pepiño.

Para enterarse de cuál es la doctrina católica, sobre este tema u otro cualquiera relevante, no hace falta más que leer el Catecismo de la Iglesia Católica.
23/08/11 2:26 PM
Comentario de gustavo gonzalez
Estimado Daniel. Lo felicito por el interesante artículo. Pregunta: ¿cuál sería la situación en los casos de azoospermia masculina? La azoospermia es la inexistencia de espermatozoides en el líquido seminal; esto puede suceder porque aquellos no existen, o porque por alguna razón no llegan a dicho líquido. En ese caso se recomienda buscar y (en caso de que existan) extraer los espermatozoides de los testículos para luego fecundar con ellos los óvulos de la mujer. ¿Cómo podría encuadrarse esto?

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DIG: Muchas gracias, Gustavo.

La doctrina católica sobre este tema es la expuesta en las citas del Catecismo incluidas en este artículo. En principio toda técnica que ayude al acto conyugal a alcanzar su fin reproductivo es bienvenida. Pero la fecundación artificial y la inseminación artificial son inmorales, por las razones allí explicadas.

Por lo tanto, si los esfuerzos médicos lícitos resultan insuficientes para vencer la esterilidad, se debería recurrir a la adopción, no a la inseminación artificial.
23/08/11 3:09 PM
Comentario de pepiño
Daniel:

En este tema recurrir al Catecismo se queda muy corto. Tanto es así que incluso muchos sacerdotes buenos derivan a otros "expertos".

Conozco varios casos con este problema y no es nada sencillo encontrar la doctrina clara. Hay mucha, mucha confusión.

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DIG: Pues a mí la doctrina católica sobre este tema (tal como aptamente la exponen el Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio) me parece de una claridad total: la inseminación artificial y la fecundación artificial son inmorales.

Otra cosa es que no se quiera aceptar la doctrina católica y "se busque el pelo al huevo".
24/08/11 12:55 PM
Comentario de Pato Acevedo
@ pepiño: Me extraña lo que dices. Puede que el catecismo se quede corto, ya es un libro bastante gordo como para meterle más info acerca de cada enfermedad que puede afectar a la fertilidad, pero ¿que "no es nada sencillo encontrar la doctrina clara"?

Hoy más que nunca antes en la historia, gracias a internet, todos tenemos acceso a los documentos originales del magisterio, y si, por su universalidad son demasiado precisos, todavía podemos acceder a la doctrina clara, a través de explicaciones como la que expone Daniel.
24/08/11 2:52 PM
Comentario de JuanArgento
Daniel, yo no veo contradiccion alguna entre el CIC y Donum Vitae. Para mí está muy claro que, usando la terminología de Donum Vitae, el CIC #2377 se refiere a inseminacion artificial SUSTITUTIVA.

Por otro lado, recordemos que Donum Vitae fue firmada en 1987 por el Cardenal Joseph Ratzinger como prefecto de la CDF, y que la comision que dirigió la preparación del CIC entre 1986 y 1992 fue presidida precisamente por Ratzinger. No es plausible una contradiccion entre ambos documentos.

Yo coincido con la opinion de que "Donum vitae expresa la doctrina católica en forma precisa, mientras que el Catecismo y su Compendio lo hacen en forma imprecisa, debido al carácter sintético y no especializado de estos últimos documentos", aunque a ti te parezca "que esta explicación es inadmisible".

Y esto no implica sostener "la suposición de que esos dos documentos (y sobre todo el primero) de altísimo valor doctrinal sacrifican la exactitud de la doctrina en aras de la concisión." Porque el CIC no está "sacrificando la exactitud de la doctrina" (imprecision no es inexactitud), dado que una interpretacion de lo que dice #2377 como refiriendose a inseminacion artificial sustitutiva es totalmente plausible, de hecho es la manera en que yo siempre interpreté el #2377.

En todo caso podriamos alegar que el CIC no está explicitando la doctrina con el nivel de claridad meridiana que asegure la imposibilidad de cualquier interpretacion erronea. Ahi si yo estaria de acuerdo y mas aun puedo ofrecer un ejemplo adicional: la definicion de "gracia santificante" en #2000. Si uno ya la conoce, está muy claro que #2000 es totalmente ortodoxo. Pero si uno no la conoce, aprenderla a partir de #2000 puede no ser facil, particularmente cuando se lo junta con la primer oracion de #2003. Personalmente, yo la entendí correctamente a partir de la catequesis del Padre John Hardon SJ en:

http://www.therealpresence.org/archives/Grace/Grace_011.htm


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DIG: El n. 2377 del Catecismo dice que la inseminación artificial homóloga es inmoral, sin más distinciones, mientras que Donum Vitae distinguía dos casos: uno moralmente lícito (cuando no se sustituye el acto conyugal) y otro inmoral (cuando se lo sustituye).

Como bien dices, el Cardinal Ratzinger fue el responsable de la redacción de ambos documentos; y, agrego yo, el Papa Juan Pablo II aprobó ambos. Por lo que no parece lógico que haya verdadera contradicción entre ellos.

Pero sigo sosteniendo que la tesis de la imprecisión (o inexactitud, que es lo mismo) del Catecismo me parece inadmisible, por las razones expuestas en mi artículo. El n. 2377 es bastante extenso y no costaba nada extenderlo un poco más para distinguir los dos casos de la Donum Vitae. Si no se hizo así, fue porque se consideró mejor dejar de lado esa distinción y rechazar toda forma de inseminación artificial (homóloga o heteróloga). Esto, a su vez, tiene dos explicaciones posibles: a) hubo una evolución doctrinal; b) hubo una clarificación terminológica. Yo me inclino por la opción b).
25/08/11 7:29 PM
Comentario de JuanArgento
Como noté que la catequesis del P. Hardon que mencioné en mi post anterior es muy larga, acoto que la parte mas relevante para comprender ese tema es la que sigue al encabezado inline "Physical Reality."

Pido que me disculpen el punto off-topic, pero quise aclararlo por si le es util a alguien.


25/08/11 7:36 PM
Comentario de JuanArgento
Daniel, volviendo a leer el post, veo que ademas ESTOY de acuerdo con tu explicacion basada en la diferencia terminológica. Por una razon muy simple: para mí no existe "inseminacion artificial NO sustitutiva". O sea la expresion de Donum Vitae "La inseminación artificial sustitutiva del acto conyugal se rechaza..." no implica que exista una inseminacion artificial no sustitutiva que se acepte.

Asi como decir "Las ovejas cubiertas de lana estan adaptadas al clima frio" no implica que haya ovejas desprovistas de lana que no estén adaptadas. (Tal vez existan, pero supongo que el ejemplo se entiende.)

Y que Donun Vitae excluye el artilugio del condon perforado que mencionas en tu ultimo parrafo está muy claro porque dice "La masturbación, mediante la que normalmente se procura el esperma, constituye OTRO signo de esa disociación". El problema subsiste aun eliminando ese punto.



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DIG: Estimado Juan: no puedes estar de acuerdo con las dos explicaciones a la vez. En efecto, hay sólo tres formas de explicar esta aparente discordancia entre la Donum Vitae y el Catecismo:

1) No hay contradicción en la sustancia, pero en la Donum Vitae hay una imprecisión terminológica (ya que la inseminación artificial homóloga no sustitutiva del acto conyugal no es, propiamente hablando, inseminación artificial).

2) No hay contradicción en la sustancia, pero en el Catecismo hay una imprecisión redaccional debido a su carácter sintético y no especializado en bioética (porque se omite hablar del caso de la inseminación artificial homóloga que no sustituye al acto conyugal).

3) Hay contradicción en la sustancia.

Yo defiendo la tesis 1; me parece que tú oscilas entre la 1 y la 2.

Agrego que, de ser cierta la tesis 3, debería prevalecer el Catecismo sobre la Donum Vitae, por dos razones: es un documento de mayor valor doctrinal y es posterior.
25/08/11 8:06 PM
Comentario de Néstor
Sin embargo, en los casos en que se usa el preservativo perforado, es porque hay un acto conyugal normal, y no una masturbación. Mientras que "Donum Vitae" dice, en el último párrafo citado, que en los casos de inseminación artificial que implican una disociación entre ambos significados del acto conyugal, normalmente se recurre a la masturbación.

Lo de "otro signo" de disociación, entonces, debe referirse a otro elemento disociativo que podría ser la ausencia, precisamente, de un acto conyugal normal. En efecto, el esperma podría conseguirse por medios quirúrgicos o algo así, y entonces, no habría "otro signo", pero habría uno de todos modos, que sería la ausencia del acto conyugal.

Se podria tal vez pensar en una imperfecta redacción de "Donum Vitae", por la que en la frase que dice que "La inseminación artificial no se puede aceptar, salvo en los casos en que...", en realidad se quiere decir que en esos casos no es inseminación artificial.

Pero incluso si se acepta que hay una inseminación artificial sustitutiva del acto conyugal y otra no sustitutiva, habría que ver en qué categoría iría la técnica del preservativo perforado.

En efecto, el peso del asunto no está en "artificial", sino en "sustitutiva". Una dentadura o una pierna pueden ser artificiales, sin problemas.

---

DIG: De acuerdo. Muchas gracias, Néstor.
27/08/11 9:58 AM
Estoy de acuerdo con todo lo que se expone, pero alguien me podría indicar si existe algún médico en España que mediante el acto conyugal ayude a la concepción?
31/08/11 12:38 PM
Comentario de JuanArgento
Daniel, estoy decididamente con tu tesis 1. Cuando "el medio técnico no sustituye al acto conyugal" no hay inseminacion artificial y punto. O, como dije en mi comentario anterior, no existe "inseminacion artificial no sustitutiva".

Cabe acotar que el unico parrafo de Donum Vitae con imprecision terminologica intrinseca es el corto que sigue inmediatamente a la pregunta 6, que vos pusiste en negrita. Porque en la expresion "La inseminación artificial sustitutiva del acto conyugal", el adjetivo "sustitutiva" puede entenderse calificando a toda inseminacion artificial y no definiendo un subconjunto de ella. (De la misma manera que la expresion "La prostitucion contraria a la dignidad de la persona" no implica que haya una modalidad de prostitucion que no lo sea.) De cualquier manera, hubiera sido mejor agregar una coma entre artificial y sustitutiva para no dar lugar a dudas.
31/08/11 10:34 PM
Comentario de Quiero ser madre
Quiero ser madre, Quiero concebir un hijo de forma natural con mi esposo, en la privacidad de nuestro hogar, rodeados de amor y pasión, de la forma que Dios pretendió.Pero no puedo.
En cambio un médico, un laboratorio y un tubo de ensayo tratarán de asistir a Dios en lograr nuestra concepción.
Quiero experimentar un retraso de nueve meses, Quiero experimentar náuseas matutinas, Quiero que mi esposo le hable a mi panza. Quiero sentarme en la sala de espera junto a otras embarazadas sabiendo que soy una de ellas. Pero no puedo.
En cambio, trato de no lucir embarazada para que no vayan a preguntarme. Sonrío a bebés que no son míos. Sufro por amar a alguien que nunca he conocido.
Quiero sorprender a mis padres con un nuevo nieto. Quiero contarle a mi familia y amigos la buena noticia. Quiero que mi vida cambie de un día para otro. Quiero leer "Qué esperar cuando estás esperando". Pero no puedo
En cambio, me doy inyecciones. Me hago pruebas de sangre. Veo mis folículos crecer y rezo para que fertilicen, mientras mi esposo mira nuestra concepción desde el otro lado de la sala. Leo libros sobre infertilidad y pienso en la Posición de la Iglesia...
Quiero decorar el cuarto del bebé, Quiero tener la casa segura para niños, Quiero comprar esos adorables, suaves y diminutos conjuntitos. Quiero comprar en esa famosa tienda de bebés, Quiero ahorrar dinero para el futuro de nuestro hijo. Pero no puedo.
En cambio, imagino una cuna en esa habitación vacía de la casa. Evito las tiendas de bebés, Gastamos nuestro dinero en citas, exámenes y procedimientos de alta tecnología, Gastamos nuestro dinero en un sueño. Nos quedamos con la cuenta bancaria vacía. Nos quedamos con los brazos vacíos.
Quiero compartir mi experiencia con mis amigas embarazadas. Quiero comparar síntomas, Quiero ser la invitada de honor en el "baby shower". Pero no puedo.
En cambio, veo a mis amigas embarazarse tan facilmente. Veo sus panzas crecer, concurro a sus "baby showers", veo sus fotos y trato de ser una buena amiga. Veo sus vidas cambiar y nuestra amistad cambiar frente a mis ojos.
Quiero sentir contracciones, Quiero a mi esposo tomandome la mano y a mi familia esperando en la sala.Quiero pujar. Quiero sentir el dolor. Quiero oir el llanto. Pero no puedo.
En cambio, siento un dolor diferente. Oigo mi propio llanto. Oigo el llanto de mi esposo que hiere más de lo que nunca había imaginado.
Quiero abrazar a mi bebé, con lágrimas de alegría corriendo por nuestras mejillas, Quiero experimentar el milagro del nacimiento pensando "nosotros lo hicimos", pero sabiendo que fue Dios quien lo hizo. Pero no puedo.
En cambio, abrazo a mi esposo con lágrimas de dolor corriendo por nuestras mejillas y preguntándonos cuál es el plan que Dios tiene para nosotros y por qué tenemos que pasar por todo esto.
Quiero rezar por una bendición en nuestras vidas. Y rezo mi milésima oración sin respuesta esperando que esta vez Dios me responda. Rezo por un milagro que sólo Dios puede darnos. Rezo para que algún día no muy lejano El nos lo conceda.
Quiero ser madre. Pero no puedo. En cambio, estoy donde Dios quiere que esté, agradecida por sus bendiciones, buscando Su gracia, confiando en Su plan perfecto, rezando para que me permita cambiar de status... de aspirante a mamá a aspirante a buena mamá.
02/02/12 3:49 PM
Comentario de Sean Kendall
Veo una grave contradición en todo este asunto doctrinal sobre si lícito, moral o inmoral tratar de tener un hijo/a por procedimiento médicos, sabiendo que existe un factor de esterilidad en alguno de los esposos.

(DIG: No se trata de eso, sino de usar procedimientos técnicos que disocian la procreación de la sexualidad, convirtiendo al ser humano en un producto más de la técnica, un nuevo producto industrial, comprable y vendible por catálogo. Esto no es un delirio apocalíptico mío, sino una barbarie que ya está en curso).

Isabel era estéril y concibió a Juan, Sara era estéril y concibió a Isaac. Nada es imposible para Dios, y si Dios dio al hombre inteligencia, bien puede ponerla al servicio de la humanidad.

(DIG: Por supuesto, pero la FIV no está al servicio de la humanidad, sino al servicio de la cultura de la muerte y de poderosos intereses económicos, y degrada a la humanidad).

El querer "sentarse en la Cátedra de Moisés" sin haber sido llamado es caer en una vanidad y orgullo y falta de caridad.

(DIG: "Mi doctrina no es mía sino del que me ha enviado". Lo aquí expuesto es la doctrina católica, no mi sola opinión personal. Y Jesús dio a los Apóstoles el poder de "atar y desatar", es decir el poder legislativo y judicial en la comunidad de sus discípulos. Los Obispos, sucesores de los Apóstoles, también han recibido ese poder de Cristo. Y la Iglesia cuenta con la asistencia (prometida por Jesús) del Espíritu Santo, que la guía hasta la verdad completa en materia de fe y de moral).

Es transformarse en juez de tus hermanos y hermanas,

(DIG: No juzgo los corazones, sino las ideas y los actos).

y querer pontificar acerca de lo que un hombre y una mujer adultos deben o no hacer es querer ser un "deus ex machina".

(DIG: No. Es cumplir la voluntad de Cristo: "Enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado").

Es quedarse en la superficie farisaica, y no comprender la Caridad que tanto habló Jesús.

(DIG: Al contrario, la caridad obliga a denunciar las prácticas abortivas asociadas a la FIV, la forma indigna e infame en que esos "servidores de la humanidad" tratan a seres humanos en estado embrionario, su carácter de esclavos postmodernos congelados y almacenados en las clínicas, etc.).

Toda esta doctrina suena artificial. Te pones a juzgar si es bueno o malo buscar la forma de tener hijos y amarlos.

(DIG: Falso. No es malo buscar tener hijos, tratar de vencer la esterilidad. Pero un fin bueno no justifica medios malos).

No te hagas juez de tus hermanos; al contrario, plantéate: cómo puedo ayudar a esta pareja que sufre por no tener hijos?? Sé parte de la solución y no del problema.

(DIG: La mayor ayuda que puedo darles es predicar la doctrina católica, no ser cómplice, ni siquiera mediante el silencio, de una vía falsa y deshumanizante, de una nueva forma de explotación del hombre por el hombre).

Finalmente, no te metas en la cama matrimonial de otros, porque serás sólo un inquisidor.

(DIG: Falso. La Iglesia tiene el deber de entrometerse en la vida de los hombres, señalándoles el camino de la salvación; pero ese anuncio no implica de por sí ningún fanatismo, ninguna imposición. Yo no fuerzo a nadie a aceptar la doctrina católica. Pero no acepto tampoco que me quieran hacer callar).

Por último, como se puede dar prescripciones morales, cuando te encuentras con todos aquellos sacerdotes que han traicionado su Ordenación, cayendo en el abuso de menores y jóvenes indefensos, en la pederastía, y en la manipulación de conciencias por el sacramento de la confesión, como ha ocurrido en Chile, mi país, con las acciones de poderoso Cura Karadima.

(DIG: Todos (yo también) aplauden a la Iglesia cuando niega la responsabilidad colectiva del pueblo judío, en cuanto tal, en la pasión y muerte de Jesús. Pero muchos de esos que aplauden incurren en una gruesa contradicción adjudicando a la Iglesia (el Pueblo de Dios), en cuanto tal, una responsabilidad colectiva por los abusos cometidos por algunos de sus miembros. Condeno como el que más todos esos abusos. Pero rechazo enérgicamente el querer abusar de esos abusos en clave anticatólica, pretendiendo que ellos despojan a la Iglesia de toda su autoridad moral para predicar la moral católica. No es así. Esos abusos fueron violaciones de la moral católica. Nada mejor para servir a las víctimas que seguir proclamando, con voz fuerte y clara, esa doctrina que, de haber sido obedecida, habría impedido todos esos lamentabilísimos abusos. Y nada mejor para perpetuar los abusos que dinamitar todo el edificio de la moral católica, inmenso obstáculo para el avance de la degradación moral).

Menos mal que el Vaticano condenó su actuar y no quedó en la impunidad. Hay muchos otros casos parecidos, pero quedan en la impunidad. Es esto moral???, Déjate de moralizar, porque en la propia Iglesia està habitando la inmoralidad y lo indigno.

(DIG: En cada alma humana coexisten el bien y el mal. Pero si dejamos de anunciar la verdad moral, habrá cada vez más mal que bien).

Pregunta: Cómo puedo ayudar al que sufre, y a las víctimas de la discriminación y se les llama pecadores??.

(DIG: Los que fecundan en un tubo de ensayo ocho óvulos para implantar tres, congelar los otros cinco y después seleccionar uno de los tres, matando a los otros dos, son homicidas y esclavistas. Y quienes les pagan para que hagan esto son sus cómplices. Denunciar esto es ayudar al que sufre explotación y violencia, a la verdadera víctima de una discriminación injusta, el ser humano manipulado como si fuera un cero a la izquierda, un simple medio para satisfacer mis deseos a casi cualquier precio).

La realidad es mucho más rica que lo contenido en las letras doctrinales. Que Dios te dé luz, paz y bien para generar amor y piedad.


(DIG: Que Dios te dé luz para rechazar las tinieblas del error y fortaleza para vivir en la luz).
26/02/12 7:28 AM

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Daniel Iglesias Grèzes

Guillermo Juan Morado

Fiel católico laico, uruguayo, nacido en 1959, casado con María Alejandra, con tres hijos: María Inés, Juan Pablo y Santiago José. Ingeniero Industrial, Magister en Ciencias Religiosas y Bachiller en Teología. Secretario de la Obra Social Pablo VI y del Centro Cultural Católico "Fe y Razón", asociaciones con sede en Montevideo. Autor de varios libros de teología.
Su e-mail es: .

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