La historicidad de los Evangelios según la doctrina católica

La doctrina católica sobre el carácter histórico de los Evangelios es muy clara:

La santa madre Iglesia ha defendido siempre y en todas partes, con firmeza y máxima constancia, que los cuatro Evangelios mencionados, cuya historicidad afirma sin dudar, narran fielmente lo que Jesús, el Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para la eterna salvación de los mismos hasta el día de la ascensión.” (Concilio Vaticano II, constitución dogmática sobre la Divina Revelación, Dei Verbum, n. 19).

De esta doctrina se deduce inmediatamente la incompatibilidad entre la fe católica y las tesis escépticas, minimalistas y semi-minimalistas acerca de la historicidad de los Evangelios.

El “escepticismo histórico” niega radicalmente el valor histórico de los cuatro Evangelios canónicos, atribuyendo a éstos un carácter mitológico.

El “minimalismo histórico” afirma que los Evangelios permiten conocer apenas la existencia histórica de Jesús y un mínimo de hechos de su vida (por ejemplo, su muerte en la cruz).

Lo que llamo “semi-minimalismo” (o “cuasi-minimalismo”) niega el valor histórico de amplias porciones de los Evangelios (por ejemplo, de muchos dichos de Jesús, incluso de los Evangelios sinópticos).

Generalmente el “minimalismo” y el “cuasi-minimalismo” responden a una tendencia racionalista, que rechaza todos los aspectos sobrenaturales de los Evangelios (por ejemplo, todos los milagros).

Habiendo descartado ya algunas tesis evidentemente inaceptables para un católico, podemos preguntarnos ulteriormente cómo ha de entenderse la doctrina católica sobre la historicidad de los Evangelios. ¿Es una historicidad total o parcial? (o sea, ¿cada relato evangélico tiene un valor histórico?) ¿Es una historicidad global, que admite algunas o muchas excepciones? ¿O bien es una historicidad sustancial, que admite interpretaciones no estrictamente históricas (por ejemplo, simbólicas) para algunos o muchos detalles accidentales?

Se trata de una cuestión compleja, a la que sólo puedo dar aquí un esbozo de respuesta, en una primera aproximación. Las respuestas de los exegetas católicos contemporáneos a esta cuestión son muy variadas, pero algunas de ellas no caben en el campo del pluralismo teológico legítimo dentro de la Iglesia Católica, porque se oponen, en mayor o menor grado, a la citada doctrina católica sobre la historicidad de los Evangelios.

Una respuesta posible que hoy está descartada (y sobre esto existe un amplísimo consenso entre los exegetas católicos) es el “concordismo”. Esta tendencia exegética buscaba armonizar plenamente los cuatro Evangelios canónicos, entre sí y con la historia conocida, en todos sus detalles. Podemos ilustrar el “espíritu” del concordismo con un ejemplo: el Evangelio de Mateo narra el Sermón de la Montaña, mientras que el Evangelio de Lucas narra un sermón parecido, que habría ocurrido en un llano. Para armonizar ambos relatos, los exegetas “concordistas” solían sostener que la multitud que escuchó ese sermón de Jesús era tan grande que ocupaba a la vez un monte y un llano adyacente. El concordismo multiplicaba así las soluciones ingeniosas, pero con frecuencia forzadas, a la “cuestión sinóptica” (el problema de las numerosas diferencias de detalle entre los tres Evangelios “sinópticos”: Mateo, Marcos y Lucas), a la “cuestión joánica” (el problema de las numerosas diferencias de detalle entre el Evangelio de Juan y los sinópticos) y, más en general, a la “cuestión bíblica”: el problema planteado por las numerosas discrepancias de detalle entre distintos textos de la Biblia o entre éstos y datos ciertos que constan por otras fuentes.

Ya hacia 1900 estaba claro que el concordismo era impracticable como solución global a estos problemas. Después de un tiempo de maduración, en 1943, por medio de la encíclica Divino Afflante Spiritu, el Papa Pío XII aceptó oficialmente los principios generales de la solución de la cuestión bíblica, sobre los cuales se había formado gradualmente un consenso intra-católico. La ya citada constitución dogmática Dei Verbum enuncia así dos de esos principios:

Como todo lo que afirman los hagiógrafos, o autores inspirados, lo afirma el Espíritu Santo, se sigue que los Libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra.” (Dei Verbum, n. 11).

El intérprete indagará lo que el autor sagrado dice e intenta decir, según su tiempo y cultura, por medio de los géneros literarios propios de su época.” (Ídem, n. 12).

Estos principios permiten descartar el concordismo sin perjuicio alguno para la fe católica. Por ejemplo, que José (padre legal de Jesús) haya sido hijo de Jacob (Mateo 1,16) o de Helí (Lucas 3,23) no afecta a la verdad del mensaje religioso que las dos genealogías de Jesús nos transmiten haciendo uso de algunos elementos simbólicos. Por ejemplo, la genealogía de Jesús de Lucas 3, al remontarse no sólo hasta Abraham (como la genealogía de Mateo 1), sino hasta “Adam, hijo de Dios” (Lucas 3,38), subraya el carácter universal de la salvación traída por Jesús, hijo de David y Mesías esperado por Israel. No es necesario para la fe católica sostener que el padre de José tuvo históricamente dos nombres (Jacob y Helí).

Subsisten sin embargo múltiples cuestiones disputadas en el campo intra-católico. Por ejemplo, la tesis que afirma que las dos multiplicaciones de los panes contenidas en el Evangelio de Mateo, y también en el de Marcos, son dos relatos diferentes (correspondientes a dos tradiciones diferentes) de un único suceso se ha vuelto un lugar común entre los exegetas católicos. Pienso que se puede decir que esta tesis es defendible pero no indiscutible. Es decir que el ancho campo de la ortodoxia católica admite tanto a los que defienden la historicidad estricta de la segunda multiplicación de los panes (podríamos llamarlos “maximalistas”, en relación con la cuestión de la historicidad de los Evangelios) como a los que relativizan la historicidad de ese relato, en el sentido indicado, sin negarla.

Distinta es en cambio la postura de quienes niegan de plano la historicidad de algunos relatos evangélicos (como por ejemplo el de la Transfiguración o el de la caminata sobre el lago). Salvo mejor opinión, entiendo que dichas posturas son erróneas y peligrosas para la fe. En efecto, si la “creatividad” de las primitivas comunidades cristianas llega hasta el punto de forjar relatos enteros sin un sustento histórico, no se ve cómo seguir sosteniendo la doctrina tradicional sobre la historicidad de los Evangelios.

Aun suponiendo (no concediendo) la ortodoxia de esa postura, es claro que su manifestación a través de la predicación (por ejemplo, en la homilía de la Misa) es un grave error pastoral, al menos por las siguientes dos razones:

I. Porque esa postura plantea serias dificultades intelectuales para la fe católica que, aun en la hipótesis de que tuvieran solución, no podrían ser resueltas adecuadamente en el curso de una homilía. La función de una homilía no es plantear dificultades ni menos aún sembrar dudas, sino defender y promover la fe.

II. Porque el predicador cristiano no debe predicar sus teorías personales, sino la doctrina cristiana. Todo predicador debería poder decir, como Nuestro Señor Jesucristo: “Mi doctrina no es mía sino del que me ha enviado” (Juan 7,16).

Personalmente me inclino por una línea “cuasi-maximalista”, a la que considero la mejor combinación entre los datos aportados por el estudio histórico-crítico de los Evangelios y la interpretación católica tradicional de los Evangelios, con base en la Revelación y la fe. En otras palabras, pienso que Dei Verbum 19 debe interpretarse en el sentido de una historicidad sustancial de cada texto evangélico, aunque no siempre sea fácil encontrar la sustancia histórica de cada perícopa. Por ejemplo, hoy suele admitirse que los “Evangelios de la infancia” (Mateo 1-2 y Lucas 1-2) plantean algunos problemas particulares con respecto a su historicidad, lo que no equivale a negar que tengan una sustancia histórica. La diferencia entre el género literario de esos capítulos y el del resto de los Evangelios se comprende fácilmente teniendo en cuenta que los Apóstoles (autores o fuentes principales de los Evangelios) fueron testigos oculares de los hechos de la vida pública de Jesús y del período post-pascual, pero no de la infancia de Jesús ni de su vida oculta en Nazaret.

No es correcto calificar como “fundamentalistas” a quienes sostienen posturas “maximalistas” o “cuasi-maximalistas” en la cuestión de la historicidad de los Evangelios. Para sustentar esta afirmación, indicaré dos razones:

i. Es evidente que la Sagrada Tradición de la Iglesia ha sostenido siempre posturas de esa clase.

ii. Generalmente se llama “fundamentalista” a quien da una interpretación “pie-de-letrista” (atada al sentido aparente) a textos como Génesis 1, por ejemplo sosteniendo que realmente Dios creó el mundo en seis días de 24 horas. Pero es evidente la enorme diferencia entre el género literario de Génesis 1 (escrito por un autor sacerdotal en torno al año 400 AC) y el de los Evangelios. Obviamente no hay testigos humanos de la creación; mientras que los Evangelios dependen esencialmente del testimonio de los Apóstoles, testigos directos de muchos de los acontecimientos narrados en los Evangelios. Lucas advierte que antes de escribir su Evangelio se informó cuidadosamente sobre los hechos transmitidos por testigos oculares (Lucas 1,1-4); y Juan expresa que él y los demás Apóstoles dan testimonio de lo que han visto y oído a propósito de Jesucristo, la Palabra que estaba junto al Padre y que lo ha manifestado (1 Juan 1,1-4; cf. Juan 1,1-18). Y este testimonio de los Apóstoles llegó generalmente hasta el extremo del martirio.

Considero que la obra de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI “Jesús de Nazaret” (en dos volúmenes) es un excelente ejemplo de exégesis católica, que combina armoniosamente los datos del estudio histórico-crítico de los Evangelios con los datos de la fe católica. Ya hace más de medio siglo Karl Rahner criticó la ultra-especialización que había disociado en gran medida a la teología dogmática de la exégesis bíblica y viceversa. Entre otras cosas, Rahner se quejaba de que a menudo los trabajos de los exegetas suscitaban problemas dogmáticos de los que ellos se desentendían totalmente, dejando a los teólogos dogmáticos el trabajo de resolverlos.

La tendencia racionalista presente en la exégesis católica contemporánea se ha acentuado hasta el punto de que hoy parte de ella ya no es propiamente teología, porque ha perdido su relación esencial con la fe católica. Como solución a este problema el Papa Benedicto XVI propone la “exégesis canónica”, es decir la lectura científica y creyente de cada texto bíblico teniendo en cuenta su carácter inspirado y su inserción en el conjunto del canon bíblico; pero él no se ha limitado a proponer esa solución en forma teórica o abstracta, sino que, en su obra citada, ha ofrecido un ejemplo particular y sobresaliente de “exégesis canónica” aplicada al núcleo más central de la Sagrada Escritura. Así, a pesar de que tal vez algunos detalles de su obra puedan merecer reparos, él ha contribuido ampliamente a la “curación” de la exégesis católica contemporánea. Seguramente su ejemplo será imitado, produciendo muchos buenos frutos.

Para concluir, agregaré que no puede asimilarse la actitud de Benedicto XVI cuando (en su obra citada) discute la cuestión del carácter estrictamente pascual de la Última Cena a la de quienes niegan la historicidad de la Transfiguración o la caminata sobre el lago. Ya sea que la Pascua judía haya coincidido con el Viernes Santo o con el Sábado Santo, es evidente que de todos modos la Última Cena tuvo una relación muy profunda con el rito judío de la cena de Pascua. Negar esto sería indicio de un legalismo o ritualismo exagerado. El mismo Jesús afirmó inequívocamente el carácter “pascual” de la Cena en la que instituyó la Sagrada Eucaristía: “Cuando llegó la hora, se puso a la mesa y los apóstoles con Él. Y les dijo: -Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que no la volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios.” (Lucas 22,14-16). No se puede, por tanto, tachar de “fundamentalista” a quien sostiene el carácter pascual de la Última Cena.

Daniel Iglesias Grèzes

52 comentarios

  
Eleuterio
!Diantre!, Daniel, me has chafado el tema.

De todas formas, tú lo dices mucho mejor que yo. De todas formas, como se dice en valenciano "quan més sucre, més dolç" o, traducido, "cuanto más azúcar, más dulce". Vamos, que nunca sobra defender la doctrina católica al respecto de la historicidad de los Evangelios.


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DIG: Gracias, Eleuterio.

Agradezco a Luis Fernando por su estímulo para escribir este artículo. En su blog se suscitó una discusión interesante sobre este tema y lo que yo quería decir al respecto no cabía en un breve comentario, por lo que me decidí a escribir un aporte más amplio.

En sustancia, estoy de acuerdo con Luis Fernando.
11/08/11 2:05 PM
  
Luis Fernando
Artículo imprescindible que pasa a mi carpeta de favoritos.

Gracias, Daniel.

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DIG: Muchas gracias. Es un honor para mí.
11/08/11 2:14 PM
  
Eleuterio
Es que la sombra del Director es alargada porque también el mío de mañana parte del suyo del otro día sobre la Santa Misa en la que escuchó algo que no debía haberse dicho.

Cualquiera diría que se nos ha impuesto este tema. Es que hay gente muy mal pensada (jejeje).

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DIG: Ja, ja.

En serio: ¡si algunos supieran cuánta libertad hay en la Iglesia Católica y en las instituciones católicas, se sorprenderían...!
11/08/11 2:32 PM
  
Luis Fernando
Ya que estamos, diré que durante mis años como evangélico me leí unos cuantos libros "concordistas" que eran fruto de la idea de que la inerrancia bíblica alcanza hasta el último de los detalles del texto que nos ha sido transmitido.

Entre esos libros los había más o menos elaborados, pero en el fondo todo se parecía al intento de meter la pasta de diente dentro del tubo.

Frente a ese extremo está el que se acerca a la Biblia, sobre todo a los evangelios, como si no fuera lo que pretende ser.

Por ejemplo, dice San Lucas al principio de su evangelio:

Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido....
(Luc 1,1-4)

Y dice San Juan en el suyo:

Jesús realizó en presencia de los discípulos otros muchos signos que no están escritos en este libro.
Éstos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.
(Jn 20,30-31)

y

Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.
(Jn 21,25)

Y en su primera epístola:

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de vida - pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba junto al Padre y que se nos manifestó -, lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
(1 Jn 1,1-3)

¿Alguien encuentra en esas frases el menor indicio de que los autores de dos de los evangelios tenían intención de contar algo que no vieron directamente -Juan- o se les contó por testigos directos -Lucas-?

Obviamente no. O sea, o fueron unos mentirosos que nos contaron hechos reales junto con otros inventados o realmente nos contaron lo que vieron y oyeron.

Ahora bien, no tiene nada de extraño que haya variantes a la hora de dar todos los detalles de un hecho concreto. Hay milagros cuyo relato difiere en detalles de un evangelio a otro. Y es normal, ya que fueron muchos los testigos y cada cual lo contaría tal y como lo recordaba. Alguno daría más detalles que otros (p.e, Pedro andando sobre las aguas). Eso ocurriría también hoy incluso si tuviéramos cámara para rodarlo.

De hecho, lo que realmente soprende de los evangelios es la coincidencia entre ellos.

Volviendo al tema del post, independientemente de que la Iglesia acepte posturas "cuasi-minimalistas" -que tengo mis dudas de que lo haga- a nivel de erudición y como elemento de discusión entre exegetas, lo que no tiene sentido es que un cura, en plena homilía, diga que tal o cual milagro no fue un hecho histórico. De hecho, el propio Benedicto XVI dijo hace unos años que las homilías debían de estar libres de todo eso. Llevo tiempo buscando sus palabras exactas. Cuando las encuentre, las copiaré.

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DIG: Según mi terminología (que con gusto cambiaré si encuentro otra mejor) también el cuasi-minimalismo es incompatible con la fe católica en la historicidad de los Evangelios. Podemos imaginar una representación gráfica sobre una línea recta de las distintas posturas acerca de este tema. Del extremo izquierdo al extremo derecho se sucederían así:

Escepticismo - Minimalismo - Cuasi-minimalismo - Zona de dudosa ortodoxia - Cuasi-maximalismo - Maximalismo - Concordismo

Las tres primeras posturas son heterodoxas. La cuarta, como su nombre lo indica, es de ortodoxia dudosa. Las dos siguientes son ortodoxas. Y la última es racionalmente insostenible.

Por ejemplo, a quienes niegan la historicidad de todos los relatos de milagros, los considero minimalistas o cuasi-minimalistas (según lo que sostengan sobre el resto de los Evangelios). A quienes niegan la historicidad de algunos episodios como la Transfiguración o la caminata sobre el lago los ubico en la zona de ortodoxia dudosa, salvo mejor opinión.

Puede llamar la atención que lo que llamo maximalismo no esté en el extremo derecho, reservado al concordismo. Es que este maximalismo, a diferencia del concordismo, defiende un máximo de historicidad dentro de una interpretación bíblica que toma debidamente en cuenta los datos aportados por el moderno estudio científico de la Biblia.
11/08/11 2:37 PM
  
Antonio.
Interesante y buen artículo. Y no habría que olvidar algo que en la opinión de la Pontificia Comisión Bíblica es claramente interpretación fundamentalista de los evangelios:

"En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estadio inicial (las acciones y las palabras de Jesús en la historia). Descuida por eso mismo un dato importante: el modo como las primeras comunidades cristianas han comprendido el impacto producido por Jesús de Nazaret y su mensaje. Ahora bien, éste es un testimonio de origen apostólico de la fe cristiana y su expresión directa. El fundamentalismo desnaturaliza así la llamada lanzada por el evangelio mismo. "

Creo que esto tiene importantísimas repercusiones en muchos de los relatos evangélicos.

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DIG: Es claro que la historia de la redacción de los Evangelios supuso tres grandes etapas: primero la vida, las palabras y las obras de Jesús, después la predicación apostólica y finalmente la actividad redaccional de los evangelistas. Pero es fundamental para la fe católica afirmar la identidad sustancial entre las tres etapas. La tradición evangélica "creció" (como dice el documento que citas) a la manera de un ser vivo, que crece sin dejar de ser él mismo, es decir manteniendo una identidad sustancial consigo mismo.

A mi modo de ver, muchos exegetas distorsionan la segunda etapa, atribuyendo a las comunidades cristianas primitivas una "creatividad" exagerada, en lugar de una gran fidelidad a la tradición apostólica sobre Jesús.

11/08/11 2:43 PM
  
Quique Fernández
La lectura de la Biblia (su estudio, su predicación...) ha de ser una lectura creyente, orante y eclesial.
Es decir, que solo desde la fe, la vivencia de la gracia y desde el seno de la Iglesia se puede entender (interpretar, enseñar...) bien la Palabra de Dios.
Es por ello que se ha de ser muy responsable en las consideraciones (juicios, opiniones...) que se hacen sobre ella.
Si como ha quedado patente en el artículo anterior, es muy peligrosa la lectura fundamentalista, no es menos peligrosa (ni menos fundamentalista) aquella que con la excusa de querer acabar con el mito, arrasa con todo: que si María no era Virgen, que si la Eucaristía es solo memorial, que si Jesús no resucitó...
Muchas gracias por el artículo de hoy

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DIG: De acuerdo. Gracias, Quique.
11/08/11 2:59 PM
  
Mariano (Argentina)
Luis Fernando,

hay un documento de la Pontificia Comisión Bíblica (de los tiempos en los que sus pronunciamientos eran Magisterio, no como en los tiempos recientes, cuando sus pronunciamientos son meramente consultivos, tal como el texto que se copia más arriba por Antonio) que dice explícitamente lo que tú estás buscando:

" Finalmente, los que instruyen al pueblo cristiano con la predicación sagrada tienen necesidad de suma prudencia. Ante todo, enseñen la doctrina, recordando la recomendación de San Pablo: «Atiende a tu tarea de enseñar, y en esto persevera; haciendo esto, te salvarás tú y tus oyentes»[32]. Absténganse de proponer novedades vanas o no suficientemente probadas. Nuevas opiniones ya sólidamente demostradas expónganlas, si es preciso, con cautela y teniendo de los oyentes. Al narrar los hechos bíblicos, no mezclen circunstancias ficticias poco consonantes con la verdad."

Instrucción Sancta Mater Ecclesia, Pontifica Comisión Bíblica, 1964


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DIG: Buen aporte. Gracias, Mariano.
11/08/11 3:20 PM
  
Catholicus
Muy bien Daniel, aunque es necesario hacer labor de desmontaje del hasta ahora mito de las "comunidades primitivas", la leyenda del Q y dar a conocer asuntos como el papiro 7Q5.
Todas esas cosas hay que desmontarlas y dejarlas para los amantes de leyendas que han usurpado las estanterias de las pasadas décadas dejando legión de "creyentes"....

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DIG: Las comunidades cristianas primitivas fueron sustancialmente fieles al mensaje recibido de los apóstoles.

"Tradición" significa etimológicamente "entrega". Nuestra fe vive de una cadena de "entregas": tradición divina (el Padre se entrega a Sí mismo a los hombres en Jesucristo), tradición apostólica (los Apóstoles predican la tradición recibida de Jesús) y tradición eclesial (la Iglesia predica la tradición recibida de los Apóstoles). Cada eslabón de esta cadena se caracteriza por la fidelidad de la transmisión.

Hace casi dos meses compré en Amazon un libro de C. P. Thiede sobre los papiros del Nuevo Testamento (incluso 7Q5); pero lamentablemente aún no me ha llegado...
11/08/11 4:04 PM
  
Antonio.
Catholicus, la fuente Q y la teoría de las dos fuentes que de ella deriva no es una leyenda, sino la teoría más asentada en el seno de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. El propio Ratzinger la comparte, como comenta en la ponencia con ocasión de los cien años de la constitución de la Pontificia Comisión Bíblica. En ella se lamenta de que lo que hoy es teoría generalmente aceptada supusiera en su tiempo la retirada de su campo de investigación de dos colegas y amigos:

"Me resulta más familiar el segundo nombre citado, es decir, Fritz Tillmann, bajo cuya dirección se publicó un Comentario del Nuevo Testamento definido inaceptable. En esa obra, el autor del comentario a los Sinópticos fue Friedrich Wilhelm Maier, un amigo de Tillmann, entonces profesor en Estrasburgo. El decreto de la Congregación Consistorial establecía que estos comentarios debían ser completamente borrados de la institución de los clérigos (expungenda omnino esse ab institutione clericorum). Ese Comentario, del que yo, cuando era estudiante en el seminario menor de Traunstein, había encontrado un ejemplar olvidado, debía ser prohibido y retirado de la venta, dado que en él Maier sostenía, con respecto a la cuestión sinóptica, la así llamada teoría de las dos fuentes, que hoy es aceptada prácticamente por todos. En aquel momento, eso significó también el final de la carrera científica de Tillmann y de Maier. Sin embargo, a ambos se les permitió cambiar disciplina teológica."

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DIG: Es cierto que, lamentablemente, en su celosa defensa de la ortodoxia, el Magisterio de la Iglesia incurrió de vez en cuando en restricciones excesivas y en sanciones injustas, como en el caso que citas.

Ahora bien, me parece importante resaltar que la teoría de la fuente Q, por más legítima que sea, y por más que hoy goce de amplia difusión, es sólo una teoría, no un nuevo dogma. Y es una teoría quizás menos sólida de lo que parece, pues descansa sobre algunas suposiciones que la mayoría de los autores se limita a aceptar y retransmitir de modo fundamentalmente acrítico.
11/08/11 6:43 PM
  
ezequiel
¿Y Cristo que opina sobre este asunto?:

(Mateo 19:4) . . .En respuesta, él dijo: “¿No leyeron que el que los creó desde [el] principio los hizo macho y hembra
Cristo avala el relato de la creacion de Genesis.

(Mateo 24:37) 37 Porque así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre.
Tambien avala la historicidad del Diluvio.

(Mateo 12:40) . . .Porque así como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra tres días y tres noches. . .
Y tambien el relato de Jonas

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DIG: En estos tres textos Cristo reconoce la autoridad religiosa de la Biblia (que en su tiempo equivalía al Antiguo Testamento) y avala su mensaje religioso, pero no se pronuncia sobre la cuestión de la historicidad estricta (entendida a la manera moderna, como en un buen relato periodístico) de los respectivos pasajes. Esa cuestión ni siquiera se la planteaban los antiguos judíos.

Salvo mejor opinión, opino que un católico, sin detrimento alguno para su fe, puede afirmar que el libro de Jonás es una (bellísima) obra didáctica, no una narración estrictamente histórica. Desde el punto de vista histórico es muy difícil sostener que todos los habitantes de Nínive, la capital del cruel imperio de los asirios (algo así como "los nazis de la edad antigua"), se convirtieron debido a la predicación de un solo profeta judío. En ese caso su conversión habría sido muy transitoria, ya que no dejó ningún otro registro histórico.
11/08/11 6:59 PM
  
ezequiel
¿Por qué difieren entre sí las genealogías de Mateo y de Lucas?

Casi todas las diferencias existentes entre las genealogías de Jesús que registraron Lucas y Mateo pueden resolverse con facilidad si se tiene presente que Lucas trazó la línea por medio de otro hijo de David, Natán, en vez de por medio de Salomón, como hizo Mateo. (Lu 3:31; Mt 1:6, 7.) Lucas sigue la ascendencia de María, y así prueba que Jesús era descendiente natural de David, mientras que Mateo muestra que Jesús tenía derecho legal al trono de David al ser descendiente de Salomón por la línea de José, quien era legalmente el padre de Jesús. Tanto Mateo como Lucas indican que José no era el padre verdadero de Jesús, sino solo su padre adoptivo, que le daba el derecho legal. Cuando llega a Jesús, Mateo, se desvía del estilo usado en toda su genealogía, y dice: “Jacob llegó a ser padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, a quien se llama Cristo”. (Mt 1:16.) Nótese que no dice ‘José llegó a ser padre de Jesús’, sino que era “el esposo de María, de la cual nació Jesús”. Lucas es incluso más específico cuando, después de mostrar que Jesús era realmente el Hijo de Dios por medio de María (Lu 1:32-35), dice: “Jesús [...] siendo hijo, según se opinaba, de José, hijo de Helí”. (Lu 3:23.)
Puesto que Jesús no era el hijo natural de José, sino el Hijo de Dios, la genealogía de Jesús registrada por Lucas tenía que probar que por nacimiento humano Jesús era en realidad hijo de David mediante su madre María. Frederic Louis Godet escribió respecto a las genealogías de ambos evangelistas: “Este estudio detallado del texto nos lleva así a admitir: 1) Que el registro genealógico que traza Lucas es el de Helí, el abuelo de Jesús. 2) Que, siendo la afiliación de Jesús por vía de Helí manifiestamente opuesta a su afiliación por la línea de José, el documento que ha procurado que llegue hasta nosotros no pretende ser otra cosa —desde su punto de vista— que una genealogía de Jesús basada en el linaje de María. ¿Por qué, entonces, no menciona Lucas a María y pasa inmediatamente de Jesús a su abuelo? El pensamiento antiguo no consideraba que la madre fuera un eslabón de una cadena genealógica. Para los griegos, un hombre era hijo de su padre, no de su madre, y los judíos tenían el adagio: ‘Genus matris non vocatur genus [Al descendiente de una madre no se le llama (su) descendiente]’ (‘Baba Batrá’, 110 a)”. (Commentary on Luke, 1981, pág. 129.)
En realidad, las dos genealogías (la de Mateo y la de Lucas) exponen la descendencia de David: una por medio de Salomón y la otra por medio de Natán. (Mt 1:6; Lu 3:31.)
Por lo tanto, podemos concluir que las dos listas, la de Mateo y la de Lucas, establecen dos verdades: 1) que Jesús fue realmente el Hijo de Dios y el heredero natural del reino por nacer de manera milagrosa de la joven virgen María, perteneciente a la línea de David, y 2) que Jesús también era el heredero legal en la línea de descendencia de David y Salomón por medio de su padre adoptivo José. (Lu 1:32, 35; Ro 1:1-4.) El hecho de que José, consciente de las circunstancias, se casase con María y le diese la protección de su buen nombre y de su linaje real refutaba cualquier acusación que pudieran hacer los judíos hostiles en cuanto a la ilegitimidad del nacimiento de Jesús.


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DIG: Estimado Ezequiel: Gracias por tu aporte, que se sitúa en la línea "concordista". El asunto es que, por más vueltas que le des, Mateo dice que José fue hijo de Jacob, y Lucas dice que José fue hijo de Helí; y San José no pudo tener dos padres. De modo que ese simple detalle (entre otros muchos) ya nos indica que en ambos textos está operando un género literario no interesado en una genealogía exacta, a la manera de las biografías modernas.
11/08/11 7:14 PM
  
Antonio.
Daniel, después de leer a algunos comentaristas tengo que concluir que si bien, como dices "no es correcto calificar como “fundamentalistas” a quienes sostienen posturas “maximalistas” o “cuasi-maximalistas” en la cuestión de la historicidad de los Evangelios, sí es correcto calificar como "fundamentalistas" a quienes son intérpretes "fundamentalistas" de las escrituras.

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DIG: A mi modo de ver, "fundamentalismo" y "concordismo" no son sinónimos. Todos los fundamentalistas son concordistas, pero no todos los concordistas son fundamentalistas.

Por ejemplo, un fundamentalista protestante reprochará a los católicos que llamen "Padre" a un sacerdote, con base en una lectura fundamentalista de aquel dicho de Jesús: "A nadie llaméis Padre, porque uno solo es vuestro Padre etc." El fundamentalismo se basa en el sentido aparente del texto, en una interpretación superficial. Jesús lo mismo podría haber dicho: "A nadie llaméis Pastor, porque uno solo es vuestro Pastor".

En cambio un concordista católico no justificará aquel reproche. El espíritu del concordismo es otro: sostener contra viento y marea la historicidad estricta de cada relato bíblico, con base en una interpretación exagerada de la inerrancia bíblica.

11/08/11 7:14 PM
  
J.L.E.T.
El evangelio Q y la teoría de las dos fuentes hace tiempo que ya han sido descartadas en los círculos académicos más avanzados (católicos o no). Lamentablemente, aún se repite como científicas en los seminarios, donde en general están 30 años atrasados.

Creer en una fuente "escrita" anterior para los Evangelios sinópticos (o decir que uno se basa en el otro Mateos en Marcos y viceversa) es una típica telescopización desde el presente, sin entender la teoría de la transmisión oral tal como nos la explican los mejores antropólogos. Incluso la necesidad de transmitir oralmente, con su método propio de ayudamemoria (rima, métrica, glosado, etc.), explicaría también las diferencias menores.

11/08/11 9:49 PM
  
Antonio.
"El evangelio Q y la teoría de las dos fuentes hace tiempo que ya han sido descartadas en los círculos académicos más avanzados (católicos o no). "

¿Cuáles son esos círculos académicos tan avanzados que no han llegado a los oidos del papa?

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DIG: No es verdad que las teorías de la fuente Q y de las dos fuentes (Marcos y Q) hayan sido descartadas a nivel académica. Aún gozan de gran aceptación; pero hoy están amenazadas por nuevos descubrimientos e hipótesis que tienden a rehabilitar las tesis tradicionales (origen apostólico y redacción temprana de los Evangelios, prioridad de Mateo, primera redacción de Mateo en una lengua semítica, etc.).
11/08/11 10:12 PM
  
Antonio.

Y que conste que la teoría Q no deja de ser una teoría, con algunos inconvenientes. Pero es evidente que sigue siendo abrumadoramente mayoritaria la teoría de las dos fuentes, con algunas variantes según autores. En todo caso es una teoría muy seria y seguida y no una leyenda.
11/08/11 10:21 PM
  
Ricardo de Argentina
Antonio, ¿Crees que es posible tomar el concenso de los teólogos actuales como criterio de fiablidad? Dicho en otras palabras, ¿son los teólogos actuales mejores que los de antaño, cuando se rechazaba la tal teoría?
12/08/11 3:30 AM
  
jlet
Gerhardsson, Bailey, Neustadt le suenan?
12/08/11 3:30 AM
  
jlet
El Santo Padre, en cuanto teólogo, no está especializado en Sagradas Escrituras. Los libros que fueron publicados recientemente no deben ser leídos como obras científicas sino como reflexiones espirituales. En el tema hermenéutico es evidente que Su Santidad no está actualizado y sigue considerando como buenas teorías de hace 30 o 40 años.

Las teorías que señala Antonio obligan a fechar los Evangelios en años posteriores al 70. Pero esto se da de frente con numerosas cuestiones tanto de los libros canónicos del Nuevo Testamento como en las obras de los Padres de la Iglesia.

La teoría de la oralidad controlada (contraria a Bultmann) y que se ha visto demostrada como posibilidad concreta por los investigadores de que hablo arriba, permite fechar los Evangelios en fechas más cercanas coincidiendo con la Tradición primitiva. Claro que esto trae problemas a quienes preferirían tener mayor "libertad" a la hora de elegir qué sucesos relatados son más o menos veraces.

En fin, hay muchas cuestiones que se juegan en estos temas y que tienen proyecciones eventualmente sobre la Dogmática.


---

DIG: Gracias por tu aporte.

La obra "Jesús de Nazaret" de Joseph Ratzinger - Benedicto XVI no es un simple escrito piadoso, sino una formidable expresión de ciencia teológica. Si lees o relees la bibliografía en que se basa, tendrás que reconocer que no es verdad que el Santo Padre (teólogo eminente) tenga un conocimiento muy desactualizado de la exégesis de la Biblia o el Nuevo Testamento. No obstante, en el prólogo de ese libro él afirma con absoluta claridad que no es un documento del Magisterio, sino una obra teológica privada, producto de su "búsqueda personal del rostro del Señor".
12/08/11 3:42 AM
  
Mario
Tal vez alguien me podría aclarar las objeciones que ha puesto un comentarista en el blog de Eleuterio, la verdad es que me ha hecho dudar, porque ya lo había oído antes.
Dice el comentarista "asombrado":
"En cuanto a los hechos-hechos, en los evangelios hay afirmaciones falsas de hecho. Vea por ejemplo el comienzo de Lucas: en el capítulo 1 se afirma lo muy diligente que fue en investigar los testigos oculares, etc., pero el capítulo 2 comienza con un censo universal del que no hay señal ninguna en ninguna otra fuente antigua."

"Y luego está el asunto de las divergencias internas del texto. Sin movernos de capítulo, en Lc 2,4 se dice que José vivía en Nazaret antes del nacimiento de Jesús, mientras en Mt 2,23 se dice que fue a vivir allí después del nacimiento de Jesús."


Alguien me podría aclarara estos puntos?
Gracias de antemano

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DIG: La objeción sobre el censo podría responderse quizás postulando que el censo en cuestión fue sólo local, no universal. Volvemos a lo ya dicho: los Evangelios no son manuales de historia, ni biografías exactas al estilo actual, sino obras de fe y para la fe.

En cuanto a la otra objeción, podría responderse que la versión de Lucas es más completa en este punto y que Mateo ilustra sólo una parte del itinerario de José. Con todo, me gustaría saber qué escribirá Benedicto XVI sobre esto en su anunciada obrita sobre los Evangelios de la infancia.
12/08/11 8:28 AM
  
Catholicus
Cuando me enseñen el Q lo creeré. También hay teorías sobre marcianos. Cuando los vea, los creeré.

Cuando los biblistas sean honestos y en vez de acallar se enfrenten con el 7Q5 desde la CIENCIA, esto es desde el puro cálculo probabilístico, entonces pensaré que son amantes de la Verdad y no de las vanidades intelectuales.

12/08/11 11:14 AM
  
Antonio.

Mario, estos puntos que señalan pueden incomodar a un lector fundamentalista, los evangelios están llenos de ellos. Precisamente más de cien años de interpretación en la Iglesia Católica de los evangelios entienden que estas divergencias (normales teniendo en cuenta el procedimiento de elaboración de los Evangelios y el hecho de que no son biografías al uso moderno) en nada empañan el hecho de que sean obras inspiradas y que sean testimonio cierto de la Verdad con mayúsculas. Pero obviamente sería infantil y fundamentalista pretender que cada dato histórico aportado sea exactamente como se dice, no son crónicas detalladas sino testimonios de la Verdad inspiradas por el Éspíritu. El mero hecho de que son numerosas las divergencias entre Evangelios lo demuestra. En todo caso hay que subrayar que son muchas más las semejanzas que las diferencias y que eso pone de manifiesto que el perfil que se da de Jesucristo es verdadero.
12/08/11 11:34 AM
  
Ricardo de Argentina
Antonio, si con la teoría "Q" aceptamos que los evangelistas se han copiado unos a otros, tu argumento queda pulverizado.
12/08/11 4:42 PM
  
rastri
Generalmente se llama “fundamentalista” a quien da una interpretación “pie-de-letrista” (atada al sentido aparente) a textos como Génesis 1, por ejemplo sosteniendo que realmente Dios creó el mundo en seis días de 24 horas
______________

-Pues no. A mi juicio "fundasmentalista y por ende radical" es aquel quien estando consolidado física y metalmente en fundamentales conceptos del ser y estar, tiene raices propias de su existencia. Y lo demuestra.



E independientemente de que la Biblia no puede ser vista y comprendida, y por lo tanto definida, hasta que el útilo supiro de este mundo se exalado. Toda definitoria conjetura al respecto queda a parcada hasta el final del mismo. Y aquí, por ejmplo, cuánto dura un hora, y cuanto un día; y si este día y hora es un ciclo de la Tierra o de Júpiter.

-Y si la Biblia dice que Dios creo al hombre del barro. Yo digo que la Naturaleza Elemental, -que según se mire es anterior al hombre- procede de Dios.
Y que de ésta, en soplo de vida que es la evolución continuada alimentada por Dios, procede el barro del planeta Tierra; Y que del barro del planeta Tierra, en la misma evolución continuada alimenta por Dios, procede el vegetal. Y de aquí el animal. Y de éste el animal racional u Hombre.
12/08/11 5:11 PM
  
Antonio.
"Antonio, si con la teoría "Q" aceptamos que los evangelistas se han copiado unos a otros, tu argumento queda pulverizado. "

¿?
12/08/11 5:48 PM
  
Ricardo de Argentina
Antonio, aquí va la explicación:
---
En todo caso hay que subrayar que son muchas más las semejanzas que las diferencias y que eso pone de manifiesto que el perfil que se da de Jesucristo es verdadero.
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De acuerdo a "Q", las semejanzas se deberían a que los evangelistas se copiaron, lo cual echa por tierra tu argumentación de que las tales semejanzas se deberían a:

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...que el perfil que se da de Jesucristo es verdadero.
12/08/11 6:29 PM
  
Antonio.
A ver, esto es una cuestión bastante analizada y asentada (con puntos controvertidos como toda teoría)que se enseña en la mayor parte de los seminarios y universidades católicas. No es una ocurrencia. Y no se dice que se copiaran unos de otros, sino que Mateo y Lucas beben de fuentes comunes como Marcos y Q. El hecho de que fuentes distintas como Marcos y Q recojan hechos con similitud y que Lucas y Mateo, autores inspirados, las acepten como fuentes validas en sus composiciones nos prueba que trazaban con fidelidad la semblanza de Cristo.

Te añado un extracto básico de wikipedia sobre la teoría de las fuentes:

"Una comparación entre los tres evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) muestra que existen importantes similitudes entre ellos. Los tres coinciden en unos 330 versículos. Aparte de estos, Mateo y Marcos tienen en común 180; Lucas y Marcos unos 100; Mateo y Lucas, 230. Por último, cada uno de los tres contiene cierto material que no se encuentra en ninguno de los otros dos: unos 500 versículos en Lucas, 330 en Mateo y sólo 51 en Marcos. Los versículos comunes de Mateo y Lucas que no se encuentran en Marcos contienen casi únicamente dichos y anécdotas de Jesús.

La teoría de las dos fuentes, postulada por primera vez por Christian Weisse, sostiene que los versículos comunes a los tres evangelios (lo que se denomina "material de triple tradición") se deben a que Mateo y Lucas utilizaron a Marcos como fuente; esto explicaría igualmente los parecidos, por separado, entre Mateo y Marcos y entre Lucas y Marcos. Para explicar las semejanzas entre Mateo y Lucas ajenas a Marcos se postuló la existencia de una segunda fuente, que se denominó Q (del alemán Quelle, "fuente"), que contenía casi exclusivamente palabras de Jesús."



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DIG: La teoría de la fuente Q es ingeniosa, pero tiene puntos débiles. El mayor es que no hay ningún testimonio histórico de su existencia; ésta se postula, no se comprueba.

Otro punto débil importante es que no se ve claro por qué los contenidos comunes a Mateo y Lucas y ajenos a Marcos deberían proceder de otra fuente escrita anterior a Mateo y Lucas. Antes de Mateo y Lucas podría estar simplemente la misma tradición oral de los apóstoles, transmitida con fidelidad.

La principal teoría alternativa es la tesis tradicional: la prioridad cronológica de Mateo, atestiguada por Padres de la Iglesia.
12/08/11 6:57 PM
  
Ricardo de Argentina
Bueno, sí, pero al final estamos en lo que he señalado : las semejanzas no indicarían una coincidencia de diferentes testimonios sino una mera copia. Se reduce la triple tradición a la doble copia.
Esta teoría pone el acento en el origen bibliográfico de los Evangelios de Mateo y Lucas, desestimando la posibilidad de que ambos tuviesen fuentes propias, y que la coincidencia en la redacción se derivara del recurso mnemónico usual en la época, la recitación.

Claro que si descartamos esta posibilidad y reducimos los evangelios de Marcos y Mateo a antologías bibliográficas, necesitaremos justificar la existencia de una obra que les haya servido de fuente para redactar. Pero hay que ver si fueron meras recomposiciones de otros textos y ellos no tuvieron a su disposición testimonios verbales.
12/08/11 7:39 PM
  
Mario
¿Alguien me puede aclarar también lo del censo en Belén que preguntaba más arriba? Me plantea dudas y seguro que alguno me lo podría explicar.
Gracias

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DIG: Por favor lee mi respuesta más arriba.
12/08/11 9:55 PM
  
Catholicus
Catholicus, la fuente Q y la teoría de las dos fuentes
______
En cualquier universidad te expulsarían si se te ocurriese llamar "fuente" a un inexistente, innombrado, no citado, no referido documento.

Excepto si perteneces al grupo de los "biblistas" modernos.


La degradación de la exegética en el siglo progre no es solo teórica sino sobre todo intelectual. Es algo vergonzoso lo que se lee. Eso sí, todo hiper adornado de intelectualismo vanidoso.

Y el papiro 7Q5 sigue sin existir para ellos, no sea que tengan que quemar todas sus bibliotecas.
12/08/11 10:42 PM
  
Antonio.

Catholicus. Observa tu lenguaje respecto a una teoría asentada con la que se puede o no estar de acuerdo, pero una teoría que pese a lo que dices no es "progre", es sencillamente algo sobre lo que los estudiosos progres,conservadores, moderados debaten.

"Degradación", "vergonzoso", "intelectualismo vanidoso"... ¿De verdad te parecen argumentos propios del debate intelectual? ¿De verdad estás tú tan seguro de tus argumetos intelectuales (hasta ahora no has expuesto un solo argumento, solo has proferido improperios) como para insultar y menospreciar a los que simplemente exponen un punto de vista distinto (punto de vista que te recuerdo es compartido hasta por el papa)? ¿De qué lado está la vanidad?
12/08/11 11:28 PM
  
Antonio.
Por otra parte la cuestión del papiro 7Q5 es muy interesante y hasta el momento nadie ha podido demostrar fehacientemente que no sea un fragmento del evangelio de Marcos anterior al año 50. Esto adelantaría la datación del evangelio de Marcos, lo cual sería interesante y acercaría este evangelio a los hechos que narra, aunque tampoco eliminaría la posibilidad de otras fuentes como el q para los otros sinópticos.

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DIG: Es que no es sólo la fecha de composición de Marcos lo que está en discusión, sino la de todo el Nuevo Testamento.

Estoy leyendo en Internet un libro interesantísimo de John A. T. Robinson, teólogo anglicano muy liberal, que medio en broma se planteó la hipótesis de que todo el Nuevo Testamento (NT) fue escrito antes del año 70, pero cuando se puso a estudiar la cuestión en serio vio que las teorías generalmente aceptadas sobre la redacción más tardía del NT descansan sobre una cantidad de suposiciones no probadas; y descubrió que la mayoría de los autores simplemente repiten esas suposiciones acríticamente, sin ponerlas a prueba ni examinarlas a fondo.

El libro se llama "Redating the New Testament" y lo recomiendo.
12/08/11 11:56 PM
  
JuanArgento
A la pregunta de Mario sobre el censo en Lucas cap.2, van 3 links a paginas en ingles donde el tema se analiza con bastante profundidad, ordenadas de mas vieja a mas reciente.

http://hypotyposeis.org/weblog/2004/12/putting-luke-22-in-context.html

http://www.biblearchaeology.org/post/2008/10/16/A-Brief-Comment-on-the-Census-in-Luke-2.aspx

http://www.biblearchaeology.org/post/2009/11/01/Once-More-Quiriniuss-Census.aspx

Los siguiente links son al sitio de un flaco en Texas que ha trabajado duro para construir la historiografia mas probable de la vida de Jesus, con mucho enfasis en la historia romana y palestina. A mi juicio su reconstruccion de la etapa de la infancia es muy buena, pero la de la vida publica es muy discutible porque la estira a 5 años en vez de los 2 usuales (cabe acotar que no hay opcion intermedia, porque se sabe por astronomia que la crucifixion fue en el 30 o el 33).

Resumen año por año de 9 aC a 12 AD:

http://www.billheroman.com/p/timeline-of-new-testament-events.html

Cronologia de la Natividad:

http://www.billheroman.com/2010/07/chronology-of-nativity.html



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DIG: Muchas gracias, Juan.
13/08/11 4:10 AM
  
Mario
Muchas gracias JuanArgento, aclara muchas cosas y parece que no es tan evidente que dicho censo no existió, y que ciertamente bien pudo haber sido histórico, era una duda que tenía hace mucho tiempo y me alegro de ver que por lo menos la objeción de "asombrado" sobre el censo es injustificada.
13/08/11 10:38 AM
  
Lucas
Por otra parte la cuestión del papiro 7Q5 es muy interesante y hasta el momento nadie ha podido demostrar fehacientemente que no sea un fragmento del evangelio de Marcos anterior al año 50.

Precisamente lo que se ha demostrado es lo contrario (y nunca en la Historia de la papirología se ha hecho un estudio estadístico-matemático tan exhaustivo e irrefutable como aquí) : que este fragmento es de Mc 6, 52-53 con una probabilidad (en la hipótesis más desfavorable):

p = 0.9999999999

Si esto no es una prueba científica...

Y como la datación del fragmento de papiro es entorno a los 50 de nuestra Era, es inmediato concluir que, al menos este Evangelio, estaba escrito en esas fechas, con las consecuencias correspondientes.

---

DIG: Gracias, Lucas. Me inclino a coincidir contigo en esto.
13/08/11 10:43 AM
  
Catholicus
Antonio,
Es que no merecen otro nombre ni otra calificación estos "biblistas".

Es grotesco que desprecien el papiro 7Q5, que es lo único que científicamente está probado ("más allá de toda duda razonable").
Como pueden unos autonombrados sabios despreciar los documentos (7Q5) e insistir en llamar grotescamente "fuente" a algo inexistente?

Lo hacen porque si no todas sus bibliotecas hay que enterrarlas.

Como argumentaba una prestigiosa pairóloga, los "biblistas" no son quien para hablar de papiros. La papirología es una rama distinta, y ésta ha demostrado que hay un sinóptico escrito al menos en el año 50 (mandaría narices que fuese la primera copia).

Adiós a las comunidades primitivas, adiós a redacciones tardías, adiós a ningún documento Q.

Y como eso no puede ser porque los "sabios" quedan ridiculizados, se opta por despreciar los hechos.

Vergonzoso, una hoguera de vanidades intelectualoides. Eso es el mundo "biblista" y teológico moderno.

Hay quien se deja impresionar, yo no.
14/08/11 10:07 AM
  
Ricardo de Argentina
Así es Catholicus, coincido contigo al 100%.
Creo que toda la parafernalia que busca "explicar" los Santos Evangelios mediante construcciones tardías, no es más que parte de la artillería enemiga cuyo fuego granizado pretende desmontar nuestra Fe y reemplazarla por la "fe" que tienen ellos, los enemigos, en sus propias construcciones mentales. Enemigos muchos de ellos infiltrados y canónicamente establecidos y económicamente sustentados por la Iglesia con nuestros donativos.
¡Basta ya!

(Antonio, perdón por el exabrupto "fundamentalista".
Es que los "fundamentalistas" somos así, creemos ingenuamente lo que nos dicen los Evangelios y explica la Iglesia, y nos volvemos sanamente irascibles cuando olemos azufre.
Aunque sean trazas.
Aunque venga mezclado con aromatizador de ambientes.)
14/08/11 5:06 PM
  
Joaquín
C.S.Lewis, el autor de las Crónicas de Narnia, comentaba con humor que muchas veces leyó críticas de sus libros y de los de amigos suyos que trataban de reconstruir su génesis (más o menos lo mismo que hacen determinados críticos bíblicos) y que no habían acertado NI UNA SOLA VEZ, y que por ese motivo no les hacía mucho caso a esta clase de críticos.
14/08/11 8:24 PM
  
JuanArgento
Me permito observar que la facticidad de que 7Q5 sea Marcos 6:52-53 no va en detrimento de la hipotesis de la fuente Q. Mas aun si identificamos a la fuente Q como el escrito original de Mateo en hebreo o arameo del que habla Papias segun Eusebio de Cesarea. En este caso tendriamos que:

- En los 40, Marcos compone su evangelio tal como lo conocemos hoy.

- En los 40, Mateo compone Q en hebreo o arameo.

- En los 50 o 60, alguien traduce Q al griego y lo "inserta" en la "estructura" del evangelio, ya existente, de Marcos. El resultado es el evangelio de Mateo tal como lo conocemos hoy.

Por supuesto que es tan solo una hipótesis, pero a mi juicio plausible y que no plantea ningun conflicto.

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Con respecto a la hipótesis de Robinson que menciona DIG acerca de que "todo" el NT fue compuesto antes del año 70, creo que está muy claro que los escritos de San Juan (evangelio, cartas y apocalipsis) fueron escritos en los 90.


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DIG:

1) La teoría generalmente aceptada sostiene que la fuente Q estaba escrita en griego, no en hebreo o arameo. Por lo tanto tú sostienes una teoría alternativa.

2) La tradición sostiene que Mateo escribió su Evangelio (no una colección de dichos de Jesús) en hebreo o arameo. Cito a Benedicto XVI:

"Recordemos, por último, que la tradición de la Iglesia antigua concuerda en atribuir a san Mateo la paternidad del primer Evangelio. Esto sucedió ya a partir de Papías, obispo de Gerápolis, en Frigia, alrededor del año 130. Escribe Papías: "Mateo recogió las palabras (del Señor) en hebreo, y cada quien las interpretó como pudo" (en Eusebio de Cesarea, Hist. eccl. III, 39, 16). El historiador Eusebio añade este dato: "Mateo, que antes había predicado a los judíos, cuando decidió ir también a otros pueblos, escribió en su lengua materna el Evangelio que anunciaba; de este modo trató de sustituir con un texto escrito lo que perdían con su partida aquellos de los que se separaba" (ib., III, 24, 6)."

3) No está muy claro que las obras de Juan (Evangelio, Cartas y Apocalipsis) hayan sido escritas en los años 90. ¿Cómo pruebas esto? Robinson argumenta persuasivamente que si hubiera sido así tendría que haber alguna referencia clara a la destrucción de Jerusalén del año 70 como hecho pasado, pero no la hay.

Claude Tresmontant llamó la atención sobre un muy interesante detalle redaccional de Juan. Cuando habla de la curación del paralítico dice que en Jerusalén "hay" (en presente) una piscina de cinco pórticos. No habría escrito eso refiriéndose a una ciudad destruida.
14/08/11 8:49 PM
  
Ricardo de Argentina
Juan Argento, ¿qué significa, concretamente, "insertar la traducción del evangelio de Mateo en la estructura del evangelio de Marcos"?
¿Quizás que el evangelio de Mateo que conocemos tuvo la intervención de un traductor-corrector-reformador no inspirado y desconocido, gracias a cuyos afanes ha salido a luz "el evangelio de Mateo tal como lo conocemos hoy"?
14/08/11 9:08 PM
  
JuanArgento
Con respecto a Lucas yo tengo una hipótesis personal sobre su composicion. (Si no es original, al menos desconozco si ya ha sido planteada por otros.)

Mi hipótesis es que Lucas recogió la información que está solamente en su evangelio, tal como la de sus primeros dos capítulos, en los dos años en que estuvo en Palestina mientras Pablo estuvo preso en Cesarea (Hechos 24:27), o sea entre el 58 y 60.

Luego insertó esa informacion propia en la estructura ya existente del evangelio de Marcos, agregando tambien porciones de Q, ya sea del Q original o del evangelio de Mateo en griego tal como lo conocemos hoy.

Esta hipótesis es consistente con la información histórica que nos da Hechos y con la redaccion temprana de Marcos y Q.


14/08/11 9:14 PM
  
JuanArgento
Ricardo, el evangelio de Mateo en griego tal como lo conocemos hoy es un texto inspirado (y tambien los otros 3, obviamente).

En ese sentido es irrelevante que el texto griego tal como lo conocemos hoy haya sido escrito efectivamente por Mateo, o que Mateo haya escrito Q en hebreo y otra persona haya traducido Q al griego y lo haya insertado en la estructura ya existente del evangelio de Marcos.

En el primer caso Mateo trabajó guiado por el Espíritu Santo, y en el segundo caso Mateo y la otra persona.
14/08/11 9:22 PM
  
JuanArgento
Por supuesto que en mis comentarios anteriores las hipótesis pueden cambiarse en el sentido de que "alguien" compuso Q y luego Mateo tomó Q y lo insertó en la estructura del evangelio, ya existente, de Marcos.

Pero el dato de Eusebio de que Papías había dicho que Mateo escribió en hebreo encaja más con Mateo escribiendo Q y otra persona redactando la version actual de su evangelio.
14/08/11 9:32 PM
  
Ricardo de Argentina
O sea que el Evangelio de Mateo tendría un co-autor. Y ese tal sería también inspirado.

Ahora bien, no me has respondido que significa "insertar un Evangelio en la estructura de otro". Porque hasta ahora yo suponía que los traductores traducían, sin más.

Las consecuencias prácticas de estas hipótesis son numerosas, pero bueno, ahora lo que me deja intrigado es cómo habría sido la inserción que mencionas.
15/08/11 1:37 AM
  
HIginio Fernandez, Theologus Doctor
En realidad, recientes estudios han demostrado que el Evangelio de Mateo no lo habría escrito el discípulo del Señor llamado Mateo, sino otro discípulo, contemporáneo y tambien de nombre Mateo. Una nueva des orificación de la Ciencia Critca.
15/08/11 2:13 AM
  
Ricardo de Argentina
Bueno, sí Higinio, creo que por ahí va la cosa.

No obstante estoy cada vez más intrigado por saber cómo ha sido la construcción de la "inserción en las estructuras" ajenas. Espero que esa frase signifique algo concreto y entendible.
Seguramente usted Higinio tiene la respuesta, ¡no seré yo quien lo pesque en el primer renuncio!.
Pero esperemos que Juan nos lo explique primero, pues ha sido él quien lanzó la novedad al ruedo.
15/08/11 3:31 AM
  
JuanArgento
Ricardo, yo en ningun momento dije "insertar la traducción del evangelio de Mateo en la estructura del evangelio de Marcos". Yo dije "insertar la traduccion de Q en la estructura del evangelio de Marcos".

Q no contenia sucesos, solo discursos. Por lo tanto, me refiero a tomar el evangelio de Marcos e insertarle los discursos de Q. El resultado es básicamente el evangelio de Mateo. Tal vez el que hizo esto fue Mateo, tal vez fue otro. Quienquiera haya sido, lo hizo inspirado por el Espíritu Santo.

Fíjese que formulé una hipótesis análoga con respecto a Lucas, quien probablemente recopiló su información propia durante 58-60. Luego tomó el evangelio de Marcos (que ya estaba escrito, en consistencia con el dato del papiro 7Q5), le insertó esa información propia y le insertó parte de Q. El resultado es su evangelio.

E insisto, son tan solo hipótesis personales que entiendo no están en conflicto ni con el magisterio de la Iglesia ni con los datos históricos. Y que no voy a clavar en la puerta de ninguna iglesia.
15/08/11 11:59 AM
  
JuanArgento
Cometí un error importante en el comentario anterior.

Las hipótesis mencionadas no son "personales" como si fueran de mi autoría. Me enteré de ellas en la Introduccion a los Evangelios del Nuevo Testamento de la Universidad de Navarra, edicion 2004, página 41, que las menciona como "la hipótesis más común entre los modernos estudiosos".

Lo que es personal es la percepción de que esa hipótesis es plausible. Percepción que es provisoria y está sujeta a lo que el Magisterio de la Iglesia pronuncie, en primer lugar, y a lo que la investigación histórica determine, en segundo.

15/08/11 12:40 PM
  
Ricardo de Argentina
Gracias Juan, creo haber entendido lo que decís.
Es importante circunscribir estas disquisiciones a su ámbito propio, o sea al de las hipótesis científicas, como veo que es tu planteo. Lo cual para el vulgo (me incluyo) significa algo así como académicas charlas de café, porque de última dependen del "a mí me parece" plausible. Por más que se manejen altos porcentajes probabilísticos. Porque a la vuelta de la esquina puede aparecer otra prueba que muestra otra altísima probabilidad en sentido contrario, y entonces el "parecer" académico se revolucionará primero y acto seguido dará un vuelco, y así sucesivamente. Por lo cual el argumento de que tal parecer, o "teoría" si está más o menos elaborada o explicitada o fundamentada, tiene la autoridad que le da el "masivo apoyo de los teólogos actuales", es un argumento bastante inconsistente.

Lo importante es que los Evangelios y la Biblia toda no son ni crónicas periodísticas ni enciclopedias de datos técnicos, sino que han sido escritos para que nos salvemos. Y a fe que han cumplido bien su cometido, al menos hasta el advenimiento de esta "generación perversa", a la cual ni la resurrección de los muertos parece que va a convertir.

Afirmemos pues, con la Iglesia que:

El Evangelio de Mateo fue escrito por San Mateo.
El Evangelio de Lucas fue escrito por San Lucas.
El Evangelio de Marcos fue escrito por San Marcos.
Y aquél que tenga tiempo y ganas, que haga todas las disquisiciones históricas que quiera y que no entren en conflicto con estas verdades enseñadas por la Iglesia. Y si esas disquisiciones son AMDG y sirven para salvar almas, la propia primero, mejor que mejor.

Alabado sea Jesucristo.
15/08/11 2:18 PM
  
Catholicus
Bueno, hay que reconocer que llevamos pocos años de biblismo serio por parte de los alemanes y centroeuropeos, pueblos sabios e imbuidos de sabiduría mediterránea como sabemos.
Hay que darles tiempo, y que puedan investigar la nueva hipótesis que el dichoso 7Q5 ("qué narices hacen estos Hispanien enmendándonos la plana?") provenga de la fuente K, tardía temprana, que nutriese al pseudo-Marcos originario (el perdido nos referimos) y de aquí beberían las fuentes el Q primario y el Q secundario, fusionados lingüisticamente en un posible documento Z anterior al 7Q5, a quien, por llamarle algo, le llamaron "Lucas", pero que correspondería a las tempranas comunidades de la siria interior, que nunca comprendieron bien el verdaderp mensaje de Jesús, que nosotros nos encargaremos de enseñaros.

Al fin y al cabo..¿Qué narices sabría San Jerónimo de estas cosas, un latino de los primeros siglos educado por esos "juden" perdidos allí por Judea?
15/08/11 6:10 PM
  
Gonzalo María Mazarrasa Martín-Artajo
Me ha gustado mucho este artículo. Me parece muy equilibrado y "católico", en el verdadero sentido de la palabra. Me contaban de un cura que había dicho en una homilía que lo de la multiplicación de los panes y peces no fue más que el éxito (¡) de Jesús al convencer a la gente de que sacara sus vituallas y las pusiera en común. Es el ejemplo más común de la falta de fe que parte del prejuicio de que Jesús no puede hacer un milagro así. Como decía un profesor mío de exégesis, el milagro aprobado para la canonización de san Juan Macías, santo dominico del siglo XVI, fue la multiplicación del arroz en los años 40 del hambre en su pueblo natal de Ribera del Fresno (Badajoz): la mujer encargada de los huérfanos se encomendó al entonces beato y un puñado de arroz sirvió para alimentar a todo el pueblo -salía ya condimentado- a la vista de todos, hasta que el párroco "ordenó" al arroz que dejara de multiplicarse, cosa que hizo.

---

DIG: Muchas gracias, Gonzalo.

Un exegeta notable escribió algo por el estilo (lo cito de memoria): "con respecto a la interpretación naturalista que ve en la multiplicación de los panes una especie de picnic en el desierto, lo único que cabe esperar es que una explicación tan torpe desaparezca de la literatura exegética".
16/08/11 10:42 AM
  
Jordi
Adán y Eva y Jonás deben ser considerados seres históricos más que seres de ficción encuadrados en la categoría de mito, como si fueran dioses, héroes y semidioses propios del paganismo romano o griego.

Por ejemplo:

- Jesús es el nuevo Adán= Jesús es el nuevo ser de ficción mitológico Adán

- Sólo se os dará la señal de Jonás= Sólo se os dará la señal del ser de ficción mitológico Jonás


Sería como si dijesen:

"Adán y Jonás son seres de ficción de la mitología hebrea equivalentes a Hércules y Jano".

Ejemplos:

- Jesús es el nuevo Hércules= Jesús hizo los 10 trabajos del ser de ficción de la mitología griega

- Sólo se os dará la señal de Jasón= Jesús dará una señal, el vellocino de oro, tal como hizo el ser de ficción grecomitológico Jasón y los argonautas
16/08/11 2:18 PM
  
Jordi
El autor realiza cuatro afirmaciones:

- los “Evangelios de la infancia” (Mateo 1-2 y Lucas 1-2) plantean algunos problemas particulares con respecto a su historicidad

- José (padre legal de Jesús) haya sido hijo de Jacob (Mateo 1,16) o de Helí (Lucas 3,23) no afecta a la verdad del mensaje religioso que las dos genealogías de Jesús nos transmiten haciendo uso de algunos elementos simbólicos

- los Evangelios no son manuales de historia, ni biografías exactas al estilo actual, sino obras de fe y para la fe

- el libro de Jonás es una obra didáctica, no una narración estrictamente histórica. Desde el punto de vista histórico es muy difícil sostener que todos los habitantes de Nínive...se convirtieron debido a la predicación de un solo profeta judío


Así como en concordismo puede generar reparos, junto con el literalismo, no obstante también los tiene el simbolismo (esto es mito, leyenda, novela, cuento...)

Hay tres posibilidades en las historias bíblicas debatidas: que sean de seres e historias de (1) ficción, (2) reales o (3) combinadas o transferidas.

Como ejemplo complejo de combinación y transferencia, la Troya legendaria de Homero, la Troya histórica de Schliemann y el problema de la historicidad de la guerra de Troya y su trasfondo real.

Una visión de género literario, histórico-crítica, simbolista, legendaria o mitológica plantea más problemas que las versiones literales o historicistas, debido a la combinación de hipótesis: qué es lo real, lo ficticio y lo combinado o transferido

Ello es debido a que se superpone el fenómeno de la concentración literaria: un personaje real o de ficción puede concentrar tanto historias de otras obras de ficción como historias verdaderas de otros personajes auténticos, tal como sucede con la leyenda artúrica, la Canción de Roldán y el Poema del Mio Cid.

Ello también se puede ver en las novelas históricas actuales, un conjunto de historias reales, ficticias, reconstruidas, simbólicas y concentradas o transferidas, como ya se inició en El Quijote.

Si se cree en la resurrección de un cuerpo descompuesto como el de Lázaro y en la resurrección de Jesús y sus milagros sobre la salud, el demonio y la naturaleza, no parece lógico "no creerse" las historias de Adán, Noé, Babel, Jonás, Ester, Judit o Tobías. Si se puede lo más, se puede lo menos, y el caso de Lázaro es una auténtica "creación del fango" como el caso de Adán (era un cuerpo descompuesto de varios días)

Para mí, es absurdo considerar Adán, Noé o Jonás como seres de ficción encuadrados en la categoría de leyenda o mito, como el Rey Arturo o los dioses del panteón griego, máxime cuando Jesús los menciona en sus prédicas sin alertar sobre su supuesta "ficcionalidad", lo cual dañaría, además, al propio Jesús: no lo haría creible, lo rebajaría a un cuentista o manipulador.

Por ejemplo, si Jesús es el nuevo Adán y el primer Adán fue ficción, si Jesús dará la señal de Jonás y éste fue un bello cuento, si Jesús advierte de los tiempos de Noé y éste sólo fue un mito o leyenda, entonces es facil colegir que Jesús también es un personaje mitológico o legendario, compuesto de una base histórica cierta, y de una combinación historias transferidas de mitos, leyendas y otros personajes históricos, generando el problema ingente de saber qué es lo cierto y lo inventado con intencionalidad buena o maliciosa.

Ello trae como consecuencia que no haya ningún acuerdo sobre la verdadera vida de Jesús, dado que cada exegeta, según su imaginación y audacia, determina cuáles son los elementos ciertos y añadidos a la vida de Jesús, dando como resultado tantas vidas de Jesús como exégetas existan. Ello se agranda cuando pasamos al Antiguo Testamento: tantos exégetas, tantas versiones de "lo que realmente ocurrió", como si de una reconstrucción de un crimen misterioso se tratara.

Por ejemplo, los exorcismos crísticos de posesos son interpretados:

- como sanaciones de enfermedades mentales o trastornos psicológicos, asociadas o no a enfermedades físicas

- o bien como modalidades de libertad de expresión que no comportaban represión alguna al dicente en el ámbito familiar, religioso o social (patriarcado, Templo, Herodes y Roma) debido a que el sujeto no es responsable de sus acciones (lo es el espíritu maligno imaginado),

- o bien son simples simbolismos de las estructuras opresoras (patriarcado, Templo, Herodes y Roma) o de los males que atenazan la vida del hombre (usura, engaño, opresión, enajenación...)
17/08/11 2:37 PM

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