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11.05.10

Objeciones contra la existencia de Dios (1)

A las 11:19 AM, por Daniel Iglesias
Categorías : Existencia de Dios

En la primera parte de este artículo consideraré seis de las principales objeciones contra la existencia de Dios planteadas por los no creyentes. Para cada una de ellas seguiré el mismo esquema: primero presentaré la objeción en forma de silogismo y luego presentaré su refutación. En cada una de esas seis objeciones, la premisa mayor es falsa. Por lo tanto, aunque la premisa menor es verdadera y el razonamiento está bien construido, la conclusión es inválida. Para refutar esos silogismos, se debe refutar las correspondientes premisas mayores.

1) La objeción materialista

Presentación: Todo lo que existe es material. Dios no es material. Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: El axioma básico del materialismo ("todo es material") debe ser rechazado, al menos por las siguientes dos razones:

• Esa afirmación del materialista acerca del “todo” es completamente infundada, por lo cual se debe aplicar aquí la conocida regla dialéctica de los escolásticos: “Gratis asseritur, gratis negatur” (lo que se afirma sin prueba, se puede rechazar sin prueba).
• Hay muchas realidades (por ejemplo, el conocimiento humano, la libertad humana, la información, las leyes naturales, etc.) acerca de las cuales no se puede alegar con algún sentido que sean materiales. Es decir, no existe ninguna noción válida de “materia” que abarque esa clase de realidades.

2) La objeción cientificista (o positivista)

Presentación: Todo lo que existe es susceptible de verificación por medio del método científico. La existencia de Dios no es científicamente verificable. Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: De la premisa mayor de la objeción cientificista se deduce fácilmente esta otra afirmación: “Sólo el conocimiento científico es verdadero conocimiento". Ahora bien, esta afirmación es auto-contradictoria y, por lo tanto, falsa. El concepto de “ciencia” utilizado por el cientificista incluye sólo las ciencias particulares (matemática, física, química, biología, etc.), excluyendo las ciencias universales (filosofía y teología). Al negar la existencia de afirmaciones verdaderas no fundadas en la ciencia, se está haciendo una afirmación (supuestamente verdadera) no fundada en la ciencia, sino en una falsa filosofía. Es decir, ninguna ciencia particular demuestra ni puede demostrar que el único conocimiento válido es el conocimiento científico. La falsedad de la premisa mayor de la objeción cientificista se deduce pues de su reducción al absurdo.

Por otra parte, la objeción cientificista puede reducirse a la objeción materialista, ya refutada en el numeral anterior.

3) La objeción lógica

Presentación: La noción de “Ser infinito” es absurda, porque implica la predicación simultánea de atributos contradictorios. La noción de “Dios” incluye la noción de “Ser infinito". Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: La premisa mayor de la objeción lógica sólo tiene validez en contra de la noción panteísta del Ser infinito, no en contra de la correspondiente noción cristiana. El Ser infinito de la fe cristiana no es el conjunto de todos los entes, sino la Causa primera (incausada) del ser y del devenir de todos los demás entes (los entes creados). Los entes creados son realmente distintos de Dios, por lo cual no hay ninguna razón para afirmar que Dios sea a la vez (por ejemplo) sabio e ignorante, misericordioso y cruel, poderoso y débil, etc.

Entre el ser de Dios y el ser de las criaturas hay analogía, es decir, semejanza en un sentido y desemejanza en otro sentido. Las propiedades trascendentales del ser (unidad, verdad, bondad, belleza) corresponden también a Dios, pero no conocemos el modo infinito que estas propiedades tienen en Dios. Por estas razones, hay tres vías para el conocimiento de los atributos divinos: causalidad, negación y eminencia. Veamos un ejemplo:

• Causalidad: La bondad de Dios es la causa primera de la bondad de las criaturas. Hay una semejanza entre la causa y el efecto. Por lo tanto, Dios es bueno.
• Negación: La bondad de Dios no es igual a la bondad de las criaturas. Entre Dios y las criaturas, la desemejanza es siempre mayor que la semejanza.
• Eminencia: La bondad de Dios es eminente, infinita.

No hay nada absurdo en esta noción de Dios.

4) La objeción cosmológica

Presentación: Si Dios existe, no puede existir un mundo imperfecto. El mundo es imperfecto. Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: Lo cierto es precisamente lo contrario a lo afirmado por la premisa mayor de esta objeción. Dios no puede crear un mundo absolutamente perfecto, porque un ser absolutamente perfecto (perfectísimo) es un ser divino. Si Dios hubiese creado un mundo perfectísimo, habría creado un segundo Dios. Pero no puede haber dos dioses distintos, porque entonces ninguno de ellos sería Dios, el Ser perfectísimo, ya que a cada uno de ellos le faltaría algo de la perfección del otro. Por lo tanto, si Dios crea un mundo, necesariamente debe crear un mundo con alguna clase de imperfección.

Además, Dios no puede crear otro Dios porque la misma noción de “Dios creado” es absurda, dado que un Dios creado debería ser a la vez incausado y causado. Esto no supone ninguna limitación de la omnipotencia divina, porque ésta abarca todo lo posible, es decir todo lo que en sí mismo no implica contradicción.

5) La objeción moral

Presentación: Si Dios existe, no puede existir el mal. El mal existe. Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: La premisa mayor de esta objeción sólo sería válida si se considerara al mal como algo creado por Dios, lo cual no es el caso en la filosofía cristiana, como se verá a continuación.

El mal es una imperfección, pero no cualquier imperfección es un mal. Se denomina “mal” a aquella imperfección que priva a un ser de una perfección que en principio le correspondería según su naturaleza. Así, por ejemplo, carecer de vista no es un mal para una piedra, pero es un mal para un león.

El mal no es un ser, sino una carencia o privación de ser. Existen dos grandes clases de males: los males físicos (como el dolor y la muerte) y los males morales (los pecados o actos humanos malos).

Todo lo que Dios ha creado es bueno. Dios no es el autor del mal, pero permite el mal, por razones que Él, en su infinita sabiduría, puede juzgar muchísimo mejor que nosotros. Carece de sentido que el hombre pretenda erigirse en juez de la obra creadora de Dios.

Podemos comprender algunas de las razones por las cuales Dios permite el mal (físico o moral):

• En el orden biológico, el dolor cumple la finalidad de informar al ser vivo acerca de realidades amenazadoras.
• La muerte de las plantas y de los animales irracionales no frustra el cumplimiento de su función en el cosmos.
• La muerte del ser humano no es su aniquilación, sino su entrada en la vida eterna, que da pleno sentido a su vida terrena.
• Exceptuando el caso particularísimo de Jesús de Nazaret, podemos decir que, tal como las cosas son de hecho, si un hombre, durante su vida terrena, no pudiera pecar (hacer el mal), tampoco podría amar (hacer el bien). La libertad es la grandeza del hombre, pero también su riesgo. Dios no ha querido complacerse en crear robots o esclavos, sino en crear seres hechos a su imagen y semejanza, destinados a ser sus hijos y a participar de la naturaleza divina.

Aunque este artículo es de orden filosófico, no teológico, conviene mencionar aquí que la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo ha dado un valor redentor al sufrimiento humano.

6) La objeción antropológica

Presentación: Si Dios existe, no puede existir ningún ser libre distinto de Dios, porque su conocimiento y libertad infinitas anularían la libertad finita de los demás seres. El hombre existe y es libre. Por lo tanto, Dios no existe.

Refutación: Examinaré y refutaré dos posibles intentos de justificación de la premisa mayor de esta objeción.

• Dios es omnisciente y eterno; por lo tanto Dios conoce simultáneamente todos los sucesos pasados, presentes y futuros, incluyendo los actos futuros de los hombres. De esta manera los predetermina e impide que sean actos libres.

El error de esta argumentación está en confundir precognición con predeterminación. Dios conoce los actos humanos futuros sin destruir su carácter de actos libres.

• Dios no sólo conoce los sucesos futuros, sino que es la causa primera de todos ellos. Por lo tanto la determinación última de los actos humanos (buenos o malos) está en Dios, no en el hombre. Por lo tanto, si Dios existe, el hombre pierde su libertad.

El error de esta argumentación está en oponer la libertad infinita de Dios y la libertad finita del hombre y en confundir los modos en que estas dos libertades operan. La libertad de Dios y la libertad del hombre no se oponen, ni operan en el mismo plano. Dios es la causa primera de todo lo que existe, incluyendo los actos humanos; pero la causa divina no suprime las causas creadas. Dios ha querido que existan causas segundas y que éstas sean realmente causas, no meras apariencias. En un acto humano no podemos separar una parte que provendría de Dios como Causa primera de otra parte que provendría del hombre como causa segunda. Todo acto humano procede enteramente de Dios y enteramente del hombre, pero de tal modo que los planos de acción de ambas causas no se confunden ni se oponen. El hecho de que no podamos comprender plenamente cómo esto es posible no implica que esta concepción cristiana sea irracional, sino que es un ejemplo de la finitud de la inteligencia humana.

Daniel Iglesias Grèzes

El presente artículo es una versión retocada de: Daniel Iglesias Grèzes, Razones para nuestra esperanza. Escritos de apologética católica, Montevideo 2008, 3ª edición, Capítulo 2 – Objeciones contra la existencia de Dios, pp. 30-38.

Ese libro (prologado por Mons. Dr. Miguel Antonio Barriola, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica) está disponible aquí.

15 comentarios

Estimado Daniel:

Antes que nada quisiera felicitarle por su nueva sección en esta web y desearle una gran trayectoria en la misma.

Tras esto me gustaría hacer algún comentario sobre su post

1) Respecto de la noción material válida de esas realidades "inmateriales" me gustaría plantear una breve analogía. Si creamos una simulación por ordenador de algo (p ej: un caballo de un juego de ordenador en ejecución), ese “ente” no es en absoluto inmaterial, de hecho, mientras haya corriente eléctrica su, digamos, “sustancia básica” se reduce, en esencia, a una serie de campos electromagnéticos.

No es, en mi opinión, irracional, considerar que esas realidades “inmateriales” a las que alude, existen con fundamento material en nuestros propios procesos mentales electroquímicos.

Esto, en mi opinión, no implica necesariamente que no existan cosas inmateriales, pero si que esas realidades, que tradicionalmente se señalan como contra ejemplos, no tengan que ser forzosamente inmateriales.

2)Estoy de acuerdo en que la objeción es rechazable, pero no con su argumentación. Godel demostró, en lenguaje llano, que ningún sistema de conocimiento es auto-justificable. Todo el conocimiento “científico” (y me atrevería a decir que todo conocimiento) se basa en hipótesis no demostrables ni, a veces, falsables, ya sea Revelación, intuición, evidencia... Con esa base cualquier cosa, como el principio de no contradicción, podría no aceptarse, pero eso sólo nos llevaría a un punto final de cualquier conversación.

La ciencia asume la “materialidad” de las cosas (o más bien, que las mismas, generan efectos que pueden ser “materialmente” detectables). ¿Esto es necesariamente cierto? Personalmente estoy de acuerdo que no “necesariamente”.

Intentaré seguir, en un próximo comentario, con el resto de los puntos si el trabajo me lo permite y a usted le parece adecuado y constructivo.

Un saludo atento
11/05/10 12:38 PM
Comentario de Miguel
Me sumo a la consideración sobre el punto 1) de Dnip.

11/05/10 1:24 PM
En mi opinión las realidades que no son materiales usan medios materiales como soporte, pero sólo como un "vehículo". Por ejemplo el conocimiento, puede estar en la mente de un sabio o en un libro. Si una persona quiere adquirir un conocimiento nuevo lee un libro y el conocimiento se traslada a su mente, pero éste existía antes de "viajar" en la mente de esta persona.
11/05/10 2:00 PM
Estimado Dnip:

En la refutación de la objeción materialista indiqué dos argumentos y, en mi segundo argumento, indiqué cuatro ejemplos. Usted se limita a criticar el tercer ejemplo de mi segundo argumento.

Como bien dice MH, el hecho de que la información tenga un soporte material no significa que ella en sí misma sea material. La información tiene muchas propiedades que los objetos materiales no tienen. Por ejemplo, la misma información puede estar en muchos lugares a la vez. Uno siempre puede estirar el concepto de materia para incluir la información, pero en definitiva ese estiramiento es totalmente arbitrario. Se basa, en última instancia, en el prejuicio (o, mejor dicho, postulado indemostrable) de que ser y ser material son la misma cosa.
11/05/10 3:44 PM
Estimado Daniel:

Muy brevemente (intentaré, como dije, completar mi comentario más adelante), intentaba simplemente, hacer una analogía de cómo "realidades", a priori, inmateriales pueden ser vistas desde otra óptica.

Las limitaciones de un comentario no permiten un análisis punto a punto y ejemplo a ejemplo.

Simplemente un par de puntos: se podría contra argumentar que, el concepto de una información no existe en si mismo, lo que existe son "copias" más o menos iguales de algo en diferentes soportes físicos. Uno de los problemas de los conceptos inmateriales es.. ¿su existencia se encuadra en un marco temporal?, ¿las, por ejemplo, leyes positivas aún no imaginadas ya existen?, ¿dejaría de existir una poesía no escrita tras la muerte del que la pensó?.

Los conceptos de libertad, información ... podrían englobarse como conceptos que tienen copias similares en muchos sitios. De hecho si investigásemos en detalle, por ejemplo, que es la libertad , tendríamos (aventuro) tantos matices como personas. Parece más acorde con la realidad el concepto de "copias" similares que el concepto de un ente (con entidad propia independiente) del cual no parecemos ponernos de acuerdo.

Por último voy a volver a mi analogía del programa de ordenador. Pongamos una simulación simple de un vacío con masas sometidas a una atracción basada en una fórmula ficticia. Esa ley natural (en la simulación) tiene un soporte físico trazable¿existe en si misma como ser inmaterial?.

Parece que todo esto podría abocarnos a la existencia de una cantidad infinita de seres inmateriales, lo que parece un poco "extraño" (pero posible). Me gustaría acabar comentando que, tal vez, en su opinión, esto sea estirar de forma arbitraria un concepto, pero lo que intento "acerca de las cuales" es "alegar con algún sentido que sean materiales".

Un saludo atento y me temo que debo dejarlo por hoy, aunque leeré gustoso su respuesta, si le parece adecuado contestarme.

Por último, felicitarle de nuevo por su nuevo blog y, desearle un larga trayectoria en el mismo
11/05/10 5:34 PM
Una información puede ser una copia en diferentes soportes físicos, pero que se pueda separar de su soporte físico original (creador) demuestra que era algo independiente de esa materia y que se puede trasladar a otra materia. Esa información se puede alojar en otro cerebro y ser procesada y darle una interpretación nueva y seguirá estando separada de la materia.

Creo que tu ejemplo del ordenador no es bueno, porque lo que simula el ordenador no es una ley natural real sino virtual, un especie de juego, esta ley natural no se podría trasladar a otro ordenador porque no existe, pero si el juego.

¿La existencia de los conceptos inmateriales se encuadra en un marco temporal? creo que duran mientras tengan un soporte físico que los albergue que puede ir cambiando.

¿las, por ejemplo, leyes positivas aún no imaginadas ya existen?, ¿dejaría de existir una poesía no escrita tras la muerte del que la pensó? No porque no han sido creadas, pero ser creado no implica estar unido a la materia. Una obra arte puede ser un buen ejemplo de la separación entre la obra creada y la materia que la creo, a partir de haber sido creada la obra de arte existe por sí misma.
11/05/10 7:27 PM
Estimado Dnip:

Si sólo existe la materia, ¿cómo es posible el conocimiento abstracto? ¿Cómo son posibles el pensamiento, la auto-conciencia y la reflexión? ¿Como es posible la libertad, que no es sólo la libertad de elegir esto o aquello, sino ante todo la libertad de auto-determinación? Mirando un cerebro con un microscopio, nunca verás un pensamiento ni una decisión.

Por otra parte, doy un argumento parecido a algo que dijo R. Spaemann hace poco.

Si la información es material, se pueden destruir los recuerdos. Cuándo nadie recuerde ya que yo he existido, ¿dejará acaso de ser verdad que hoy yo escribí estas palabras en una computadora? Ésa es una idea que nuestras mentes se niegan a aceptar. Dios es, entre otras cosas, el garante de que el pasado seguirá siendo un verdadero pasado de cualquier futuro posible.

Gracias por escribir. Saludos.
11/05/10 9:16 PM
Comentario de marcial

Estimado Daniel:

le felicito por su incorporación y le deseo muchas y buenas entradas, y que se vean acompañadas de comentarios interesantes.

Respecto a la objeción materialista, y en concreto a la vertiente a que se refiere Dnip, diré lo siguiente:

La información necesita un soporte. Pero la información no consiste en el soporte. Un programa de ordenador no consiste en campos electromagnéticos, y tratar de explicar el software a partir de su soporte físico es imposible. Además, innecesario, pues sólo hay que ver que el mismo programa puede encontrarse en la mente de un ingeniero, en un disco duro o en papel. En ningún caso puede explicarse a partir de las conexiones neuronales, o una distribución de dominios magnéticos. Es otra cosa.

En particular, el pensamiento no consiste en cosas materiales que suceden en el cerebro, sino que esas cosas materiales que suceden en el cerebro acompañan al pensamiento. La prueba es que una idea es la misma con independencia de cual sea su soporte físico.

Si no fuese así, estaríamos negando la libertad humana. Mi conciencia y las ideas que manejo no son el subproducto de determinados procesos electro-químicos, sino que esos procesos se producen por dirección de mi voluntad, que de forma autónoma usa el órgano de la inteligencia, que es el cerebro, en una tarea u otra. La decisión de usar este órgano en un sentido u otro es previa al uso efectivo, y el uso efectivo es el que viene acompañado de procesos electro-químicos. Si no fuese así, insisto, negaríamos la libertad, y el hombre no podría elegir qué hacer o qué pensar.

Por otro lado, cada cual tiene experiencia directa del imperio de la voluntad sobre la actividad intelectual. Luego cada cual tiene conciencia de que el órgano de la inteligencia es un instrumento. No se puede sostener por tanto que el instrumento (material) es lo único que tiene existencia, cuando todos tenemos la experiencia de que existe un principio inmaterial que rige a ese instrumento.

Hay, por último, una diferencia cualitativa, un salto insalvable entre la materia y el pensamiento. De agitar, triturar, remover y combinar materia sólo puede obtenerse materia. Nunca pensamiento. Por tanto, si el materialista afirma que no existe más que materia, deberá mostrar el proceso por el que de la materia surge el pensamiento, o bien demostrar que las ideas, los conceptos, son materia. Que el pensamiento transcurra sobre un soporte físico que sufre alteraciones físicas no demuestra que el pensamiento consista en esas alteraciones físicas, no establece una relación causa-efecto en el sentido de que la alteración física sea causa y el pensamiento efecto. Y no sólo no lo demuestra, sino que la experiencia de cada cual, como he dicho, indica lo contrario.

Saludos.
11/05/10 9:41 PM
Comentario de Daniel Iglesias
Muchas gracias, marcial, por tu comentario tan interesante, que comparto totalmente.

Es verdad que cada uno de nosotros tiene una certeza íntima indestructible de su propia libertad interior. Estamos condicionados por muchos factores, pero tenemos un ámbito de libertad indestructible, que es justamente el que nos hace responsables de nuestros actos. Desde el punto de vista materialista o mecanicista no tiene sentido el concepto de justicia. ¿Por qué castigar a alguien porque hizo algo malo, si estaba totalmente determinado a hacerlo "por factores ajenos a su voluntad" (dado que en esta hipótesis no existiría propiamente la voluntad o libre albedrío)? Por esta vía terminaríamos por abolir los tribunales judiciales.
11/05/10 10:28 PM
Es cierto, a un padre que tenga un hijo que no se quiera esforzar en el colegio, le puede contestar el niño; es que mis conexiones neuronales son así...
11/05/10 11:11 PM
Debajo verán un extracto de la Docta Ignorancia de Nicolas de Cusa, que nos da luces sobre los conceptos de Dios, mundo y conocimiento:

..Así, pues, el entendimiento finito no puede entender con exactitud la verdad de las cosas mediante la semejanza. La verdad no está sujeta a más o a menos, consistiendo en algo indivisible, a lo que no puede medir con exactitud ninguna cosa que no sea ella misma lo verdadero; como tampoco al círculo, cuyo ser consiste en algo indivisible, puede medirle el no-círculo. Así, pues, el entendimiento, que no es la verdad, no comprende la verdad con exactitud, sin que tampoco pueda comprenderla, aunque se dirija hacia la verdad mediante un esfuerzo progresivo infinito; al igual que ocurre con el polígono con respecto al círculo, que sería tanto más similar al círculo cuanto que, siendo inscrito, tuviera un mayor número de ángulos, aunque, sin embargo, nunca sería igual, aun cuando los ángulos se multiplicaran hasta el infinito, a no ser que se resuelva en una identidad con el círculo. Es evidente, pues, que nosotros no sabemos acerca de lo verdadero, sino que lo que exactamente es en cuanto tal, es algo incomprensible y que se relaciona con la verdad como necesidad absoluta, y con nuestro entendimiento como posibilidad...

Comparto también la idea de Cantor, gran matemático, sobre el Infinito y sus categorías:

...Cantor consideraba tres contextos donde surge el concepto de infinito actual: primero cuando es realizado en la forma más completa, en un ser independiente de otro mundo, en Dios, al cual llamo el Infinito Absoluto o simplemente Absoluto; segundo cuando ocurre en lo contingente, en el mundo físico; tercero cuando la mente lo aprehende en abstracto como una magnitud matemática, número, o tipo de orden. Quiero hacer un claro contraste entre el Absoluto y lo que yo llamo Transfinito,es decir, los infinitos actuales de las dos últimas clases, los cuales están claramente limitados, sujetos a nuevas extensiones, y por lo tanto relacionados con lo finito...

Finalmente, no comparto la objeción cosmológica ni tampoco la refutación presentada.

Si el mundo es la Creación de Dios, dudo que ésta como unidad no sea perfecta, pues bien narra el Libro del Génesis que la Creación es una y que finalmente "...vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno..."

Que las infinitas criaturas que conforman la Cración sean imperfectas no implica que la Cración como Obra de Dios lo sea. Si la Creación es perfecta, lo es en tanto a su unidad, lo cual no la equipara a Dios mismo, pues la Unidad de Dios es absoluta, sin partes, a diferencia de la Cración.

En este sentido comparto el punto de vista Cantor en lo que respecta a su concepción del Infinito Absoluto (Dios) y los infitos contigentes o transfinitos, sobre el que discurre nuestro universo y nuestra mente; la cual, aunque "imperfecta", sólo se aproxima (progresiva e infinitamente) a la verdad, como bien dice Nicolas de Cusa.
12/05/10 3:42 AM
Comentario de Juan Carlos
Jorge,no es lo mismo infinito que indefinido.
12/05/10 4:26 AM
Comentario de Daniel Iglesias
Quisiera hacer algunas aclaraciones sobre el punto 1 de mi artículo: la objeción materialista y su refutación.

El objetivo de este artículo en particular no es demostrar la existencia de Dios sino demostrar la ineficacia de los argumentos contra la existencia de Dios. A diferencia del agnóstico, el ateo afirma que Dios no existe. Por lo tanto, él debería tener una razón válida para hacer esa afirmación. El silogismo presentado no es válido, ante todo porque la premisa mayor no está demostrada y es indemostrable. El adagio escolástico que cito tiene más fuerza de lo que parece. Sobre el materialista cae aquí la carga de la prueba. Cuando dice que todo es material, debemos preguntarle: ¿Con qué derecho dices eso? ¿En qué basas esa afirmación tuya? A poco que dialoguemos se verá que esa premisa, que debería ser demostrada para que la conclusión del silogismo sea válida, no es más que un postulado arbitrario.

La refutación tiene un segundo momento: la premisa mayor no sólo es incierta, sino directamente falsa. Eso se prueba mediante varios contra-ejemplos. Al materialista se le podría responder lo que Hamlet dijo a su amigo Horacio (cita aproximada): "hay muchas cosas en el mundo... que no caben en tu filosofía".

Por último, el materialista puede tratar de escapar a esa refutación mediante una operación lingüística ilegítima: redefinir el concepto de materia de modo que abarque todo lo que existe. Si procede así, su argumento cae por el lado de la premisa menor, porque si se identifica a priori ser con ser material (usando una noción de materia que no es la del diccionario), entonces ya no hay motivo para decir que Dios no es material. Pero las palabras tienen un sentido dado por el lenguaje, y si cada uno redefine los términos según su conveniencia, el lenguaje deja de cumplir su finalidad de comunicación.
12/05/10 10:36 AM
Comentario de Daniel Iglesias
Estimado jorge:

Agradezco su comentario, con el que discrepo. No puedo extenderme ahora sobre estos puntos, pero quisiera decir dos cosas:

1) No es lo mismo "verdad absoluta" que "verdad total". Que yo estoy ahora escribiéndole es una verdad absoluta en el sentido de que es incondicionada, válida para siempre y para cualquier sujeto; pero no es una verdad total, en el sentido de que no dice todo lo que se podría decir sobre mí o sobre usted. En este sentido, la razón humana puede llegar a conocer verdades absolutas, pero no la verdad total, debido a su finitud.

2) El Génesis dice que la creación es buena, no que sea absolutamente perfecta o perfectísima. El Ser perfectísimo, por ejemplo, es infinitamente sabio y bueno, cosa que no puede decirse del mundo.
12/05/10 10:44 AM
Creo que en realidad no sabemos como era la creación en el momento de su creación, es de suponer que en ese momento era perfecta. Sabemos como es ahora, y aunque tiene defectos, son pequeños comparados con la inmensa complejidad y perfección de lo que vemos. Un animal puede estar enfermo y es una imperfección, pero comparémoslo con la complejidad y perfección que existe en su cuerpo de ser vivo.

Lo que sabemos es que Dios hizo libre la naturaleza para que siguiese su curso sin intervenir apenas, y en el libre discurrir de la naturaleza ha habido imperfecciones. Pero si Dios mantuviese la perfección en la naturaleza interviniendo en su curso, ésta no sería libre.
12/05/10 3:25 PM

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Daniel Iglesias Grèzes

Guillermo Juan Morado

Fiel católico laico, uruguayo, nacido en 1959, casado con María Alejandra, con tres hijos: María Inés, Juan Pablo y Santiago José. Ingeniero Industrial, Magister en Ciencias Religiosas y Bachiller en Teología. Secretario de la Obra Social Pablo VI y del Centro Cultural Católico "Fe y Razón", asociaciones con sede en Montevideo. Autor de varios libros de teología.
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