Un juez legaliza parcialmente la poligamia en el Estado de Utah
Los mormones fundamentalistas (integrantes de grupos escindidos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días [IJSUD]) que practican la poligamia en Utah lograron un importante paso legal el pasado 27 de agosto, cuando un juez federal de los EE.UU. dio la razón a una conocida familia en su litigio contra el Estado. Así lo cuenta Pablo Ximénez de Sandoval desde Los Ángeles en el diario El País.
Las leyes de Utah prohíben el matrimonio múltiple y también la cohabitación. Esta segunda parte es inconstitucional, según el juez Clark Waddoups. La decisión legaliza de facto la poligamia en el Estado, siempre que no exista matrimonio legal. Los mormones pueden vivir con cuantas mujeres quieran, pero no casarse formalmente.
La decisión llega tras tres años de batalla legal entre el Estado de Utah y Kody Brown, famoso por protagonizar el programa de telerrealidad Sister Wives, donde por primera vez se cuenta como lo más normal del mundo la vida de una familia con cuatro esposas (Meri, Janelle, Christine y Robyn) y 16 hijos. El programa empezó en 2010 cuando la familia vivía en Lehi, Utah, y la fiscalía inició una investigación contra Brown nada más empezar la serie. Hoy viven en Las Vegas. La fiscalía nunca llegó a denunciar a la familia Brown, pero la familia denunció a Utah por impedirles practicar su religión libremente.

Una familia británica de testigos de Jehová “secuestró” a su hijo de 5 años de un hospital británico en Portsmouth, sin el consentimiento de los médicos. El pequeño Ashya King estaba siendo tratado de un cáncer en el cerebro: no habla ni camina, debe ser medicado y corre peligro de muerte si no es tratado en un hospital. La familia desapareció junto a sus otros 6 hijos rumbo a Francia, en un ferry. La policía lanzó una búsqueda internacional para dar con su paradero, según explica María Laura Avignolo en el diario Clarín.
«Es cierto que los vecinos de San Martín de Trevejo están indignados. Es que más que el daño económico que han hecho es el daño moral al pueblo. Han utilizado la ermita del cementerio y aquí está la imagen de un Cristo muy venerado, muy querido», comenta al diario Hoy Máximo Gaspar Carretero, alcalde de San Martín de Trevejo (provincia de Cáceres), en donde sus vecinos están conmocionados por lo que ha ocurrido en su tranquilo pueblo la madrugada del pasado 25 de agosto.