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21.02.11
En estas últimas semanas muchos hemos estado pendientes de los blogs de los vaticanistas, como Andrea Tornielli o Paolo Rodari, empeñados en darnos detalles sobre un eventual documento “explicativo” del Motu Proprio Summorum Pontificum, que se habría torcido y vuelto en un documento “restrictivo” del mismo. Menudo ejercicio de futilidades…
Yo entiendo que los fieles que preferimos la forma extraordinaria estemos en pie de guerra. Han sido muchos años hasta desembocar en el Summorum Pontificum, como para ver ahora mermados unos derechos de los fieles por el rumor, ni siquiera el hecho probado, de un tecnicismo.
Y aún con esas, voces muy autorizadas -como son la del Padre John Zuhlsdorf- han llamado a suscribir esta petición al Santo Padre-. Fue su toma de posición la que me convenció a suscribirla, y el hecho de que varios amigos nada sospechosos de “conspiranoia” clerical pensaban igual. No, desde luego, el rollo “curarse en salud” que parecen tener algunos, que rayan el sedevacantismo en sus intervenciones y que nos gana la incomprensión del resto de la Iglesia.

En todo caso, lo hablaba con una fuente en Roma, esto es más una “guerra entre congregaciones” tornada “entre vaticanistas” que una amenaza real. Preocupémonos de un documento, de una directiva, o de una instrucción en el momento en que se publica. Mientras esté entre bambalinas se cambiarán comas, se traducirán párrafos y se suprimirán pasajes con la misma facilidad que puedo editar yo mis artículos.
Por último, y en esto creo que pongo toda mi confianza en la Sede de Pedro, no puedo creer que el Santo Padre firmase en ningún momento un documento que va, supuestamente, radicalmente en contra del espíritu de un documento que ha sido vital durante este papado, como es Summorum Pontificum. No es un motu proprio cualquiera, sino que es una de las piedras de toque del mismo, junto a las encíclicas y Anglicanorum Coetibus. Es el sello y legado de Benedicto XVI en la Iglesia.
Por eso me cuesta creer que, según unos vaticanistas y no los “rivales” sea justamente desde la Congregación para la Doctrina de la Fe que se esté “retocando” un documento explicativo dándole claramente la vuelta, y que el Cardenal Cañizares haga saber lo que está ocurriendo “por despecho”. Lo siento, pero estas intrigas palaciegas son tan inverosímiles que no me las puedo creer de buenas a primeras. Que algo se cuece, es posible, pero que sea tan rocambolesco le quita credibilidad.
Ahora bien, si lo peor llegase a darse, comprendería la reacción que ya algunos en la FSSPX están preparando. Si un documento “restrictivo” ve la luz, moverían Roma con Santiago para romper las discusiones doctrinales. Y es lo que pasa cuando te toman por el pito del sereno, cuando te dicen una cosa de frente, y te dan una puñalada por la espalda. No lo justificaría, pero sí lo entendería en ese caso.
Como dicen en tierras italianas “staremo a vedere”. Ya veremos. En todo caso, sigo rezando por el Papa y por que se haga la voluntad de Dios. Y poco más podremos hacer desde fuera.
+Pax et Bonum+

19 comentarios
"No es un motu proprio cualquiera, sino que es una de las piedras de toque del mismo, junto a las encíclicas y Anglicanorum Coetibus".
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Miguel Vinuesa (Madrid, 1983) es licenciado en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, en
la que también ha formado parte de la primera promoción del Master en Información Social y Religiosa.
Profesionalmente, ha trabajado en Onda Madrid, varios departamentos de comunicación y la Oficina de
Información de la Conferencia Episcopal Española. Además, ha colaborado en el programa de
Radio María "Cuatro Vientos".
Es miembro fundador de Juventutem de Madrid, agrupación de jóvenes
que difunde la Misa Tradicional, o Forma Extraordinaria del Rito Romano, como medio de santificación
para la juventud.
El autor busca, con este blog, hacer una defensa de la Liturgia, y hacer un comentario
de la vida de la Iglesia en España y en el mundo.Puedes ponerte en contacto con él
en: miguel.v@lycos.com.