24.12.16

Navidad, Socio y el baño

¡Vaya mezcolanza, padre! Pos sí, que me ha dado por ahí, ya saben. Cosas mías.

Hace un rato he bañado al buenazo de Socio. La verdad es que no le gusta, hasta el punto que se lo huele y sabe esconderse haciendo uso de sus conocimientos geométricos innatos: es decir, que se mete bajo la cama en el punto geométrico exacto donde no lo puedo atrapar por parte alguna. 

Es de buen conformar. Así que sale despacito de la cama y se deja. No le gusta, pero acepta lo inevitable y además hasta con una dosis de perruna resignación. Tras el baño hacemos un ritual que hoy me hacía pensar mucho en esta víspera de la Navidad, cuando estamos casi a punto de cenar en familia.

Leer más... »

23.12.16

Popurrí de perplejidades

Me quedo en lo de perplejidades porque mañana es nochebuena y uno siente algo de calorcito navideño, porque en vez de perplejidades podrían colocarse palabras más gordas.

PRIMERA. Mil eurazos de multa al director del colegio Juan Pablo II de Alcorcón por decir en una carta a los padres de sus alumnos que la ideología de género le parece un disparate y que es una barbaridad pretender imponerla a base de sanciones. Pues toma sanción de mil euros para que te andes con cuidado.

Leer más... »

20.12.16

Confesor-go. No me convence

Algunos feligreses, tanto reales como virtuales, me hablan de una nueva aplicación para confesar y confesarse, que se llama “confesor-go”, e incluso me preguntan si me he dado de alta en ella o tengo intención de hacerlo.

Vaya por delante que servidor es amigo de las nuevas tecnologías. Ya saben: blog, Facebook, twitter, móvil, WhatsApp… En fin, esas cosas ya tan corrientitas. Es más, me parece todo un invento la cantidad de aplicaciones que se pueden encontrar para móvil y que nos pueden ayudar a vivir la fe. Por ejemplo, el breviario. Para un servidor, utilísimo. Sin embargo, esta aplicación para confesar y encontrar el confesor disponible más cercano he de decir que no acaba de convencerme.

Leer más... »

19.12.16

Historias de la adoración perpetua. Estoy con un nudo en el alma

Apenas me sonaba de vista, y muy poco. Hace unos momentos ha pasado por el despacho digamos que María, qué importa el nombre. Es africana y tiene dificultades con el idioma. No pasa nada, la buena voluntad todo lo suple. Me ha entregado una ficha de inscripción para los turnos de la capilla de adoración perpetua. Va a velar ante el Santísimo desde las 23 h. del día 24 de diciembre hasta las 5 de la mañana del día de Navidad.

¿El motivo? Esta es su historia.

Leer más... »

18.12.16

Negar la absolución POR PURA MISERICORDIA

Tener que negar la absolución es de las cosas más terribles que le pueden pasar a un sacerdote. Pero hay veces que no queda más remedio que hacerlo, Y POR PURA MISERICORDIA. No es que sea algo de todos los días, pero si el ministro de la reconciliación observa que faltan elementos esenciales en la confesión, especialmente el arrepentimiento y un firme propósito de la enmienda, es su obligación. Insisto: POR PURA MISERICORDIA.

Llevaba un servidor poco tiempo de sacerdote, estaba en los primeros años de ejercicio del ministerio. Una persona se acercó al confesionario acusándose de estar manteniendo relaciones íntimas de manera habitual con alguien que tenía un vínculo matrimonial con otra persona. Hablamos de algo habitual, no puntual. La única posibilidad de absolución es el compromiso de romper la situación de manera clara. Tristemente me dijo: padre, no voy a romper la relación. Mi respuesta: en estas condiciones la absolución se hace imposible. POR PURA MISERICORDIA.

Leer más... »