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2.09.26

Ceuta. Lo que pasa es que pobres hay muchos

Eso decía en mis tiempos de joven religioso el buenazo de Ananías. Con su aparente cortedad lo que ponía de manifiesto es que no podemos andar con afirmaciones rotundas ni tomas de posición demasiado radicales. 

Lo de Ceuta es un dramón que cada cual es libre de estudiar, enjuiciar y valorar. Solo faltaba que también en esto tengamos que someternos al discurso del gobierno, especialista en exigirnos una visión única del pasado -memoria histórica-, un relato único de la actualidad y unas previsiones de futuro más cambiantes que los precios en Venezuela. 

No pasa nada, al contrario, por escuchar a todas las voces. Voces que hablan de invasión, que es su manera de entenderlo y tienen derecho a la libertad de expresión, otras voces que todo lo resumen en desastre humanitario y maldad insolidaria del primer mundo, y que tambièn pueden decirlo, todos somos libres. 

Es un gran drama encontrar hoy pululando por las calles de Ceuta a miles y miles de personas sin documentación, sin recursos y necesitados de absolutamente todo. Los más necesitados, ante los cuales es necesario volcarse con todas nuestras posibilidades. Son pobres llegados del tercer mundo, sin nada, y cuya situación obliga a una respuesta humanitaria. 

Pero pobres hay muchos, que diría Ananías. También los ceutíes, los caballas, que llevan un mes con su vida truncada. Pobres son los que no pueden salir de casa ni disfrutar de un ocio justo, los que se han visto privados de sus fiestas patronales, los que tienen cerrados sus negocios hace semanas, los ancianos que no puden pasear, los niños sin posibilidad de acudir al parque o a la playa, los que no pueden salir de casa por la inseguridad, las niñas violadas, los niños que no saben si podrán empezar el curso escolar con normalidad. 

En el puerto de Arguineguín, hace semanas, el papa León nos dejó palabras hemosas:

“La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra. Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a no tener que migrar: el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres, sin que las armas destruyan el futuro de los niños".

Podría quedarme con alguna frase, por ejemplo, la necesidad de procesos serios de acogida e integración. ¿Es serio lo que se está viviendo en Ceuta?

Anda que no hemos hablado veces en la Iglesia de la opción por los últimos. También últimos hay muchos. Lo son los que han llegado en masa a Ceuta, empobrecidos y enviados si no animados por Marruecos -tengo libertad para decir lo que pienso- y lo son los miles de ceutíes que han perdido la libertad y temen su futuro a corto plazo. 

Cuando hoy miles de personas se echen a la calle en solidaridad con Ceuta, lo que piden no es otra cosa que poder viviv en paz, en esa solidaridad y convivencia de religiones que ha sido su bandera. Y se le pide al gobierno, porque es su responsabilidad: tienen que garantizar la soberanía española, las fronteras, la dignidad de los que llegan de cualquier forma, y la dignidad de los ceutíes que llevan un mes encarcelados en su propia ciudad. 

Yo hoy pienso en ellos. Hoy son pobres. Muy pobres. 

31.08.26

El numerito anual de la recogida de firmas

Aquí eterno, solo Dios. Los obispos tienen que dirigir sus diócesis y eso lleva a tener que realizar nombramientos de sacerdotes para los distintos cargos pastorales, sabiendo que aquí no hay más criterio que el del obispo después de escuchar a quien tenga que hacerlo. Vamos a presuponer la buena voluntad del obispo, qué menos. 

Los cambios son inevitables, sanos y yo diría que imprescindibles. Las razones, de lo más variado. Hay razones de tipo físico: edad, salud que pueden aconsejar un nuevo nombramiento. Otras veces por cansancio en el mismo lugar. Puede suceder falta de entendimiento con la feligresía, dificultades de relación dentro del mismo equipo sacerdotal, una administración pastoral o económica muy deficiente. También necesidades urgentes que precisan de un tipo de sacerdote muy concreto, por ejemplo edificar un nuevo templo, levantar una comunidad que ha pasado por situaciones complejas. Otras veces es porque ese sacerdote hace falta en el seminario, la curia o es bueno que realice estudio superiores, o pide ir a misiones. 

Ya tenemos el  baile de curas. Como cada año en estas fechas. 

En la inmensa mayoría de los traslados de sacerdotes las cosas transcurren con total serenidad. Por supuesto que se siente, en unos casos más que en otros, el señor cura se va con su corazoncito tocado, y la gente echa su lagrimita porque te cogen cariño. Pero las cosas son así. 

Lástima encontrarnos cada año con algún caso en que el señor cura, cabreado por el cambio y sin tener a su disposición otro recurso que el del pataleo, anima o consiente la tradicional recogida de firmas de los fieles que exigen se suspenda el cambio e incluso amenazan con no volver a misa hasta que regrese su reverendo favorito. 

Seamos claros. No hay recogida de firmas ni numerito raro si el señor cura no lo consiente.

Esa recogida de firmas, impulsada o al menos consentida, enfrenta a los fieles entre sí, porque no todos están de acuerdo, levanta una guerra contra el obispo y la iglesia y complica mucho el trabajo pastoral del nuevo párroco que llega a su nuevo destino encontrando a la gente dividida y cabreada y exigiéndole que se posicione.

Un obispo no puede aceptar un chantaje. Si hay recogida de firmas, razón de más para el cambio. 

Otra cosa es dialogar, hablar, exponer razones. ¿Firmas? Ni mucho menos. 

Por cierto, cuánto cariño estos días en mis pueblos. Dios se lo pague. 

29.08.26

Qué pasa en la Iglesia. Nº 132

ESPAÑA 1. Rogativas en Granada con el Cristo de San Agustín. Preocupados por los terremotos. Y un cura cantamañanas que no lo entiende.

2. Rico Pavés aprueba normativa sobre hermandades. Es que solo en su diocesis hay más de 170. Normal que se quiera garantizar la ideantidad cristiana.

3. Noventa años del cardenal Rouco Varela. Noventa espléndidos años de un gran obispo. 

MUNDO

4. La liturgia es lo que convierte. Algún día nos daremos cuenta.  

5. Intervenido el monasterio de Heiligenkreuz. No falla. Más de cien monjes y liturgia tradicional. De momento, tres años sin abad. 

6. Peregrinación nocturna en Sidney. Solo de hombres y 20 km. a pie.  

7. Pequeño frenazo al camino sinodal alemán. Poca cosa, pero menos es nada. 

8. Centenario primeros mártires cristeros. Gran ejemplo. 

9. Cuánto cuesta estacionar. Una parroqiuia polaca pide el pago en oraciones. 

27.08.26

Adelantados al concilio

En los años setenta no se publicaba biografía alguna que no incluyera eso de “se adelantó al concilio". No sé muy bien qué cosa quería decir, pero no había santo, fundador, venerable sin esa coletilla: “era tan espiritual, tan sublime, de tal exquisitez mística que se adelantó al concilio". 

¿Y si les digo que servidor y mis lectores, si no al concilio, sí hemos sido pioneros en algunas ocurrrencias pastorales? Y si no pioneros, son cosas que ya hacemos nosotros desde hace tiempo.

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26.08.26

Qué van a hacer dos curas en Miraflores

Eso se preguntaron algunos cuando se sugirió mi nombramiento como vicario parroquial de Miraflores de la Sierra. ¿Dos sacerdotes en un pueblo? 

Estoy de cambio. El domingo 13 celebraré las misas de estos pueblos serranos y a partir del lunes 14 me incorporo al cien por cien a la parroquia de la Asunción. En estos días he tenido la oportunidad de hablar con D. Antonio, el párroco, para que me vaya poniendo al día, porque aunque Miraflores es mi pueblo natal, de lo que es la vida parroquial no conozco demasiadas cosas.  

Vamos por partes:

Población empadronada: 7.335

Población estimada en los meses de verano: 12.000

Misas:

Invierno:

          Dos cada día, excepto el viernes, que son tres (añadimos residencia de mayores)

          Domingos: tres.

Verano: 

          Dos cada día, más la residencia

          Domingos y festivos; cinco.

Añadimos bodas (bastantes), bautizos y sepelios.

Añadimos un colegio concertado, una comunidad religiosa y la residencia de mayores. 

Añadimos un buen equipo de Cáritas, muchos niños, muchos jóvenes, hermandades y asociaciones.

Añadimos exposición del Santísimo, confesiones, formación de adultos, comunión a enfermos, consejo pastoral, consejo de economía. 

La pregunta no es qué vamos a hacer. La pregunta es cómo ha podido con todo esto D. Antonio solo. Admirable.