22.05.14

Respuesta a Alejandro Bermúdez: Que implica negar que Dios castiga

Cristo crucificadoProcedo ahora a la segunda parte de mis comentarios a los dos podcast de Alejandro Bermúdez sobre el tema de si Dios castiga o no. Como mencioné en la entrega anterior, la argumentación entera de Alejandro puede ser escuchada aquí:

Cómo no se hace apologética II – Alejandro Bermúdez

Por qué Dios no castiga I

Antes de comenzar quiero agradecer nuevamente a todos los que en la sección de comentarios han hecho contribuciones al tema ayudando a enriquecer el debate. Especialmente a Monseñor Miguel Antonio Barriola[1] y al Padre José María Iraburu[2], sus intervenciones han sido muy oportunas y necesarias porque ya desde las primeras entregas muchas personas han pedido escuchar la opinión de figuras con autoridad dentro de la Iglesia. Pues bien, allí tienen lo que han dicho ya no un simple laico, sino por dos doctores en teología, uno de ellos miembro de la Pontificia Comisión Bíblica, además de otros reconocidos teólogos que aunque no han participado en este debate han dicho lo mismo que nosotros[3]. Agradezco también a Fray Nelson Medina que compartiendo esta serie en su blog y vía twitter, ha contribuido a que lo que aquí exponemos tenga mayor difusión.

Ahora sí comencemos…

Leer más... »

21.05.14

Respuesta a Alejandro Bermúdez: El castigo es un mal que Dios pretende en orden a un bien mayor.

DebateContinúo con el debate entre Alejandro Bermúdez y mi persona, sobre el tema de si Dios castiga o no. Esta es la primera parte de un análisis de los dos siguientes programas de Alejandro en este tema, que puede escuchar en tu totalidad aquí:

Cómo no se hace apologética II – Alejandro Bermúdez

Por qué Dios no castiga I

Pero antes de comenzar quiero puntualizar tres cosas:

Primero: Lamento que todavía la audiencia de Alejandro siga sin poder tener acceso de primera mano a mis argumentos, ya que él no les menciona el sitio en donde están publicados. Es de justicia y un ineludible deber de honestidad intelectual permitir a la audiencia escuchar a la parte contraria, de manera que pueda juzgar objetivamente los argumentos de ambos. Como todavía le quedan varias respuestas por publicar, pienso que está a tiempo de darles esa oportunidad.

Segundo: A los lectores que me han escrito reflejando cierta preocupación respecto a que este debate de alguna manera puede escandalizar, dar la impresión de que los católicos estamos desunidos, causar división, etc. etc. les aclaro: la apologética es la rama de la teología que explica y defiende las verdades de la fe. Mala apologética haría si por un equivocado respeto humano, y unos excesivos escrúpulos que colocan en primer lugar el guardar las apariencias, no buscara combatir el error encuéntrese donde se encuentre (se combate el error no la persona). Ya lo dijo bien claro el Papa Francisco: Confrontándonos, discutiendo y rezando se resuelven los problemas en la Iglesia

Tercero: Quiero agradecer a los lectores que han contribuido con sus conocimientos comentando y aportando. Algunos han sido tan valiosos que los he rescatado y me he servido de ellos en esta nueva entrega. Mil gracias.

Leer más... »

17.05.14

Respuesta a Alejandro Bermúdez: Cómo sí hacer apologética

ApologéticaAunque mi último post lo había titulado: “Dios si castiga: conclusiones” he decido cambiarle el nombre y titularle: “Dios si castiga: primeras conclusiones” . La razón es obvia, y es que de aquí en adelante voy a seguir profundizando en el tema, principalmente para analizar la serie de podcast que Alejandro Bermúdez está publicando para responder a mis argumentos.

El podcast que analizaré ahora se titula “Como no hacer apologética” y puede escucharlo completo aquí:

Podcast: Como no hacer apologética – Alejandro Bermúdez

Nota: El lector puede ver que no tengo inconveniente alguno que se escuchen completas las argumentaciones de Alejandro. Lamento que la audiencia de Alejandro no pueda hacer lo mismo, ya que Alejandro no les indica donde puede leer las mías.

Entrando ahora a analizar su primera entrega, lo primero que se puede notar es que Alejandro no lo dedica a argumentar sobre el tema en cuestión, sino a hacer una introducción en la que analiza el método que yo he utilizado a lo largo de mis intervenciones. Pues bien, en esta ocasión voy a dedicar yo este, para precisamente fundamentar el método apologético que he venido utilizando.

Leer más... »

15.05.14

Respuesta a Alejandro Bermúdez: De donde ha venido la castigo-fobia

Benedicto XVIEn mis últimos artículos he estado tratando el tema del castigo, especificamente cómo la idea de que Dios no castiga nunca ha ido infiltrándose en el pueblo católico al punto que es frecuentemente escuchada en predicaciones, homilías inclusive de gente muy preparada. Pero ¿de dónde ha venido esta alergia a la palabra “castigo” o lo que dicha palabra significa, incluso entre gente muy buena y bien formada? El Papa Benedicto XVI dio un lúcido diagnóstico que nos lo puede clarificar:

“Me comentó algo muy interesante el arzobispo de Dublín. Dijo que el derecho penal eclesial funcionó hasta los últimos años de la década de 1950, que si bien no había sido perfecto -mucho hay en ello para criticar-, se lo aplicaba. Pero desde mediados de la década de 1960 dejó simplemente de aplicarse. Imperaba la conciencia de que la Iglesia no debía ser más Iglesia del derecho, sino Iglesia del amor, que no debía castigar. Así, se perdió la conciencia de que el castigo puede ser un acto de amor.

En ese entonces se dio también entre gente muy buena una peculiar ofuscación del pensamiento. Hoy tenemos que aprender de nuevo que el amor al pecador y al damnificado está en su recto equilibrio mediante un castigo al pecador aplicado de forma posible y adecuada. En tal sentido ha habido en el pasado una transformación de la conciencia a través de la cual se ha producido un oscurecimiento del derecho y de la necesidad de castigo, en última instancia también un estrechamiento del concepto de amor, que no es, precisamente, sólo simpatía y amabilidad, sino que se encuentra en la verdad, y de la verdad forma parte también el tener que castigar a aquel que ha pecado contra el verdadero amor

Benedicto XVI, Luz del mundo, Herder 2010, p. 16-17

De esta manera se ha querido erradicar tanto la idea de un Dios que pueda castigar si así lo decide, como la imagen de una Iglesia que castiga con las penas medicinales a quien así lo amerita. Sencillamente, no resulta políticamente correcto hablar del castigo divino hoy en día.

Leer más... »

10.05.14

Respuesta a Alejandro Bermúdez: Dios sí castiga.

Concilio de Trento

“Es tan grande la liberalidad de la divina beneficencia, que no sólo podemos satisfacer a Dios Padre, mediante la gracia de Jesucristo, con las penitencias que voluntariamente emprendemos para satisfacer por el pecado, o con las que nos impone a su arbitrio el sacerdote con proporción al delito; sino también, lo que es grandísima prueba de su amor, con los castigos temporales que Dios nos envía, y padecemos con resignación”
(Concilio Dogmático de Trento, Cap. IX. De las obras satisfactorias)

Sí, he aquí al Magisterio solemne de la Iglesia afirmando que Dios no sólo puede enviarnos castigos temporales, sino que de hecho lo hace. Pero ya volveremos con eso más adelante, así que comencemos por el principio:

Recientemente escribí un artículo donde respondía la pregunta: ¿Dios castiga o no castiga? Donde analizaba el error que se ha venido infiltrando en el pueblo católico, respecto a creer que Dios no castiga nunca. En dicho artículo mencioné que incluso personalidades ilustres en los medios de comunicación católicos (como Frank Morera, apologeta católico, y Alejandro Bermúdez, director de ACIPrensa y conductor de diversos programas de EWTN) habían cometido el mismo error, contradiciendo lo que el Magisterio de la Iglesia ordinario y extraordinario ha enseñado a lo largo de los siglos. Hoy, gracias a unos lectores de ApologeticaCatolica.org, me he enterado que Alejandro Bermúdez ha publicado un podcast en donde responde a algunos de mis argumentos, y he creído necesario publicar también yo una respuesta a los suyos.

Leer más... »

4.05.14

Comparto (otra vez) la alegría del Camino Neocatecumenal

Camino Neocatecumenal

Hace ya más de dos años que enviaba desde este blog, mis felicitaciones en ocasión del decreto de aprobación de las celebraciones contenidas en su Directorio Catequético. Hoy lo hago por el respaldo que les ha dado la Santa Sede a que sus comunidades celebren la Eucaristía dominical y la Vigilia Pascual según sus Estatutos. Comparto su alegría y les exhorto a seguir trabajando en la evangelización en la fidelidad al Magisterio de la Iglesia.

Suscríbete a nuestra revista digital gratuita Apologeticum

2.05.14

Conversando con mis amigos evangélicos sobre la eliminación del segundo mandamiento por la Iglesia Católica

DiálogoContinuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un nuevo diálogo ficticio en donde se analiza la acusación hecha a la Iglesia Católica sobre cambiar o mutilar los mandamientos, tomada de extractos del libro “Conversaciones con mis amigos evangélicos” (capítulo 2). En esta ocasión, los argumentos los he tomado de algunas Webs de apologética protestante. Los nombres de quien participan no son reales.

Marta: Hola José, yo y mi amigo Marcos queríamos hacerte una pregunta: ¿por qué La Iglesia Católica eliminó el segundo mandamiento?

José: ¿Cómo que la Iglesia eliminó el segundo mandamiento?

Marcos: Por supuesto, mira esta lista que he traído y que compara los mandamientos según la Biblia y los argumentos según la Iglesia Católica:

Los mandamientos

Leer más... »

23.04.14

Conversando con mis amigos evangélicos sobre la confesión

DiálogoContinuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un nuevo diálogo ficticio en donde se trata el tema de la confesión de los pecados, o sacramento de la penitencia, tomada del libro “Conversaciones con mis amigos evangélicos” (capítulo 5). En esta ocasión, los argumentos los he tomado de algunas Webs de apologética protestante. Los nombres de quien participan no son reales.

Leer más... »

16.04.14

Bajo la gran piedra - La experiencia mística de un sacerdote que comprendió la naturaleza del purgatorio

La gran piedraEl sol soplaba alto y me sentía cansado. Solo el viento que soplaba sobre el morro del auto permitía todavía al jeep salir adelante, aunque la temperatura era infernal y el agua hervía en el radiador…Sabía que en la zona [el desierto] habían grandes bloques de granito que emergían de la arena: lugares de sombra buscadísimos para acampar y esperar la tarde para continuar el viaje.

Efectivamente, hacia el medio día hallé lo que buscaba. Grandes rocas apareciendo a la izquierda de la pista; y yo me acerqué seguro de que encontraría un poco de sombra. No quedé defraudado. Frente a la pared norte del peñasco de unos diez metros de alto se proyectaba sobre la arena roja una hoja de sombra. puse él jeep contra el viento para que se enfriara el motor y cargué el “ghess", es decir, lo indispensable para acampar: una estera el caso de los víveres, dos cobertores, y el trébede para el fuego….

Leer más... »

12.04.14

5.04.14

¿Dios castiga o no castiga?

PreguntaHace poco tiempo, reunido con mi esposa en mi encuentro mensual de Matrimonios con Cristo, escuchamos de parte de uno de nuestros compañeros de grupo la frase “Dios no castiga”. Unos meses atrás un lector me preguntaba si era cierto que Dios no castigaba porque había escuchado decirlo al conocido apologeta católico Frank Morera en una predicación. Incluso no es difícil encontrar Webs católicas que sostienen lo mismo. En un programa de Alejandro Bermúdez, director de ACIPrensa, cuya labor en servicio de la Iglesia es incuestionable, éste comete el mismo error cuando sostiene que “Dios no castiga nunca“. La idea se ha difundido tanto entre el pueblo católico, que muchos quedaron perplejos cuando el Papa Benedicto XVI afirmó que el mundo podría ser castigado por su alejamiento de Dios en su homilía durante la inauguración de la XII Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos el 5 de Octubre del 2008[1]. El Papa sin embargo no decía nada nuevo, pues la noción de que Dios puede castigar es constante en el Magisterio de sus predecesores y el Magisterio de la Iglesia Universal de todos los tiempos. El Papa Juan Pablo II en su audiencia general del 13 de Agosto del 2003 nos habla de que efectivamente Dios castiga, tal como lo presenta el libro de Tobías: “Dios castiga y tiene compasión[2]

Es por eso, y con todo el respeto que merecen mis amigos católicos, incluido Frank Morera y Alejandro Bermúdez cuya labor apologética al servicio de la Iglesia es invaluable, que es importante aclararlo, ya que este es un error que proviene de la ideología progresista que ha inducido muchos a graves errores e inclusive a negar la existencia del infierno, que es dogma de fe, o incluso peor, negar la necesidad el sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz.

Leer más... »

4.04.14

Conversando con mis amigos evangélicos sobre la Eucaristía

DiálogoContinuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un nuevo diálogo ficticio en donde se trata el tema de la Eucaristía, tomada del libro “Conversaciones con mis amigos evangélicos” (capítulo 4). En esta ocasión, los argumentos los he tomado de algunas Webs de apologética protestante. Los nombres de quien participan no son reales.

Miguel: José, me gustaría que nos explicaras porqué los católicos creen que en la Santa Cena, el pan y el vino se convierten literalmente en cuerpo y sangre de Jesús.

Marlene: Y además me parece muy grave que adoren ese pedazo de pan como si fuera Jesús mismo, porque eso es idolatría.

Leer más... »

29.03.14

Conversando con mis amigos evangélicos sobre la sucesión apostólica

DiálogoContinuo con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un nuevo diálogo ficticio en donde reflexionamos sobre el tema de la sucesión apostólica, tomada del libro “Conversaciones con mis amigos evangélicos” (capítulo 20). En esta ocasión, los argumentos de mis amigos evangélicos los he tomado de algunos artículos publicados en páginas de apologética protestante. Los nombres de quien participan no son reales.

Marlene: Hola José, han sido interesantes tus conversaciones con Marta, pero la verdad su comprensión de la naturaleza de la Iglesia es realmente muy particular y no la compartimos la mayoría de los cristianos evangélicos. Nosotros no creemos ni en la sucesión de iglesias, como sostiene ella como bautista, ni en la sucesión apostólica, cómo sostienen ustedes los católicos.

Leer más... »

11.03.14

¿Pueden los cristianos perder su salvación?

SalvaciónEn mis últimos post donde analizaba algunas objeciones que un apologeta protestante hacía del purgatorio (ver AQUI, AQUI y AQUI) surgió un tema que me parece oportuno tratar, porque está muy relacionado con el anterior y que se resume en la pregunta: ¿Pueden los cristianos que han sido justificados por la fe perder su salvación?

La primera vez que empecé a reflexionar en serio sobre esto fue durante uno de mis primeros empleos, cuando platicando con una amiga evangélica, me decía que yo había entendido la Biblia incorrectamente, y que una vez alguien ya ha aceptado a Cristo como su salvador, ya esta salvado no importa lo que hiciese en adelante. «¿Aunque peque gravemente?» le pregunté, y me dijo: «Sí, aunque peque, porque Cristo ya ha muerto por sus pecados y ha pagado por ellos» .

Debo confesar que la idea me pareció muy atractiva. Pensé: «sería maravilloso que en verdad fuese cierto», pero el problema es que no me parecía que esto estuviera de acuerdo con lo que había leído en la Biblia. Había sido formado en un Colegio Católico donde leíamos diariamente la Biblia, además de todas las lecturas que se hacían cada domingo en la Misa dominical, por lo que ya al finalizar el bachillerato conocía muy bien todo el evangelio. Luego durante la Universidad me había formado con un grupo de universitarios en el seminario, y aunque no nos formaron en apologética, profundizamos todavía más en el conocimiento de la Biblia.

Leer más... »