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27.11.08
En cada cuarto jueves de noviembre se celebra en los Estados Unidos el Día de Acción de Gracias para conmemorar que en 1620 los aborígenes ayudaron a los primeros colonos de Inglaterra a sobrevivir su primer invierno en el Nuevo Mundo y que éstos se lo agradeció invitándoles a una celebración tras su primera cosecha, aunque los orígenes históricos de la fiesta todavía se debaten en el país.
A muchos se les olvida que también hay un sentido religioso en el origen de la celebración, que hoy en día muchos en los EE.UU. llaman también “día del pavo” por ser tradición comer pavo en familia ese día, aunque se comía venado en las colonias originales. En actualidad, se cocina de formas diferentes dependiendo de la cultura: mis suegros americanos lo comen relleno, según lo que es tradicional aquí, mi familia china lo comía con una receta de pato, una familia cubana que conocemos lo cocina como pernil asado, y una familia mejicana que también conocemos lo cocina con recetas mejicanas.
Pues, cabe recordar que los colonistas reconocían que la abundancia de la cosecha fue una bendición de Dios. Además, en 1795, el primer presidente, George Washington, en su proclamación de acción de gracias, dijo que es “nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmado las muchas bendiciones que de El experimentamos…” El presidente Abraham Lincoln hizo proclamaciones también en las que pide a los ciudadanos de su país recordar los “dones del Altísimo Dios” con un “día de Acción de Gracias y Alabanza a nuestro beneficiente Padre que mora en los Cielos”.
Es curioso, entonces, que para que las familias se puedan reunir, las Misas diarias se reducen a una en muchas parroquias católicas y que, al menos en mi diócesis, en ese día no hay adoración perpetua del Santísimo Sacramento en la capilla de la Catedral. Mientras, la Ciudad de Nueva York celebra con un desfile de globos gigantescos patrocinado por la compañía Macy’s. Además, el día siguiente se llama “Viernes negro”, un día comercial en que muchos madrugan a las cuatro de la madrugada para esperar las grandes rebajas del día y se pasan el día de compras. Claro que cada familia puede elegir libremente lo que va a hacer para celebrar la fiesta, y lo primero que hará la mía será asistir a Misa, la verdadera y mejor Acción de Gracias que se puede hacer.
Recordemos este día una alabanza de agradecimiento muy famoso por San Francisco de Asís, “El cántico de las criaturas”, que empieza con:
“Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.
A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.”
Continúa alabando al Señor por todas sus criaturas, incluyendo “hermano sol”, “hermana luna y las estrellas”, “hermano viento”, etc. La celebración en los Estados Unidos, con la abundancia de comida y decoraciones parece reflejar en particular esta parte:
“Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos
con coloridas flores y hierbas.”
Pero la parte que más tiene que ver con el Evangelio de la Solemnidad de Cristo Rey sobre el Juicio final es la última parte, la más olvidada, pero la más importante por recordarnos lo que debe ser importante en la vida de los católicos:
“Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,
porque de ti, Altísimo, coronados serán.Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente
puede escapar.
Ay de aquellos que mueran
en pecado mortal.
Bienaventurados a los que encontrará
en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias
y sírvanle con gran humildad.”
¿Quién mejor para enseñarnos este día, que también es Fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagosa, a agradecer al Señor sus beneficios con humildad que la Santísima Virgen María con su Magnificat: “Mi alma engrandece al Señor y exulta de júbilo mi espíriu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva…” (Lc 1,46-48)
Mañana: Fiesta de la visionaria Santa Catalina Labouré, “¿cuándo te vimos…?.” (Mt. 25, 38)
NOTA: Se les invita a que añadan en los comentarios citas pertinentes de la Biblia o de beatos o santos reconocidos por la Iglesia Católica.
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Bienvenidos a este espacio, en que la Palabra de Dios oída en el Evangelio dominical nos acompaña a lo largo de la semana y el ejemplo de los santos nos ayuda a ponerla en práctica.
Un saludo desde los EE.UU. (donde vivo con mi esposo y dos hijos) y que el Señor les bendiga siempre con Su Paz y Amor.
Puede ponerse en contacto en sarmientosdelavid@gmail.com
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