24.06.17

(191) Del culto a Moloc, el Muchos Nombres, en el matrimonio

«No entregarás a ninguno de tus descendientes para inmolarlo por el fuego a Moloc, y no profanarás el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor. » (Lev 18, 21)

 

1.- Moloc el Muchos Nombres recibe culto en las instituciones y las leyes, en los abortorios y en los matrimonios cristianos que aceptaron la anticoncepcion.

 

2.- Los nombres de Moloc.- El primero es Adulterio, porque vive de engendrar divorcios y enfrentar cónyuges, para comerse los hijos.

 

3,. El segundo es Anticoncepción, porque extirpa la vida del matrimonio, desviando la sexualidad hacia la nada. 

 

4.- El tercero es Aborto, porque sacrificar niños es su pasatiempo. Siempre está sediento de corderos, en especial nasciturus.

 

y 5.- Cuando el culto a Moloc se introduce subrepticiamente en los hogares, la vida conyugal cambia drásticamente. Y entonces Moloc el Muchos Nombres recibe nuevos títulos y nombradías: Abandono-de-la-Misa, Inmanencia, Heterodoxia, Pecado Mortal, Condenación

 

 

21.06.17

(190) Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas

1.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: el Islam es bueno y verdadero y no es cristofóbico.

 

2.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: las religiones idolátricas contienen semillas del Verbo y no de Satanás.

 

3.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: canonizar herejes, prestigiar heterodoxos, santificar pseudorreformadores.

 

4.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas : el diablo no existe. Sólo es un invento.

 

5.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: ser cristiano no consiste en profesar una doctrina.

 

6.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: dar culto a Moloc con anticonceptivos y pseudobodas, con vitro-fecundaciones y discernimientos falsos.

 

7.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: hay que situacionar el uso de anticonceptivos, legitimarlo en función de los valores de los cónyuges. Que el amor está por encima de la vida.

 

8.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas : el estado de gracia es compatible con el estado de pecado manifiesto habitual.

 

9.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: ser cristiano no consiste propiamente en cumplir los mandamientos.

 

y 10.- Un nuevo modelo de adulterio se impone a las masas católicas: el matrimonio como ideal y el adulterio como realidad.

 
 

David G. Alonso Gracián

19.06.17

(189) Cuando se nubla la mente católica

1.- Una vez dentro del Maelstrom, el afán de novedades no tiene límite. Tanto lo unánime como lo antiguo desaparecen a ojos del creyente, y la Tradición pierde su rostro visible, que es la Santa Madre Iglesia. La diosa Historia la reemplaza, y es matricida.

 

2.- No se puede permanecer en la Tradición, sin un espíritu castrense adecuado, sostenido por todo el organismo sobrenatural del cristiano y su fundamento doctrinal. 

 

3.- Cuando se nubla la mente católica, que es razón tradicional, a falta de sentido filial, de dependencia respecto de aquellos que nos precedieron, se mira hacia atrás con sospecha, y hacia adelante con ansiedad y lujuria.

 

4.- El católico se faja de Tradición,  (y si hace falta, también de tradiciones) para combatir las tinieblas, porque son tinieblas de acomodacion al siglo.

 

5.- La batalla es por el buen juicio acerca del bien y del mal, según el Depósito que se nos ha transmitido. En esta batalla está inmersa la Iglesia, siendo acosada desde su interior, conminada a desvirtuarse, y por ello a desarmarse y perder. La auténtica hecatombe ecológica es el oscurecimiento del juicio. 

 

6.- En el momento en que la Iglesia comience, como el siglo, a llamar bien al mal y mal al bien, se habrá perdido la batalla, aunque no la guerra. Pero la luz, entonces, desaparecería de la tierra. A este oscurecimiento del juicio de la Iglesia, de catastróficas consecuencias, apunta todo entorpecimiento del juicio por omisiones de doctrina, ambigüedades o heteropraxis. Dios no permitirá el triunfo total del Maelstrom, pero habrá daños.

Por todo ello,  sólo hay una salida : combatir el error. 

 

17.06.17

(188) Trento y más Trento: que el ser humano no es Dios

—Sr. Gracián, su post anterior ha sido un tanto tridentino.

Sí, es que no se puede hablar de justificaciòn sin ser tridentino, jeje.

—Pero, ¿no está un poco desfasado Ud.? 

Su sesión VI sólo no está desafasada, sino que es actualísima. 

 

Bueno, pero, a ver, ¿no sabemos, ya, que Dios nos quiere salvar con su gracia, pero que primero ha de esperar nuestro sí? Dios respeta nuestra libertad, pone en nuestra mano el aceptar o no aceptar la gracia. ¿Acaso no depende enteramente sólo de nosotros?

Pues no, sus afirmaciones no se ajustan a la doctrina católica, sino a la herejía semipelagiana. Y no se sabe si se refiere a la gracia santificante, o a la gracia actual.

Ah, ¿sí? ¿Ve Ud. semipelagianos por todas partes?

—No, jeje, lo veo en sus palabras. Se lo voy a explicar en católico, por si le interesa. Y se lo voy a explicar, teniendo en la mente, ante todo, la situación crítica de muchos bautizados en estado de pecado, que perdieron la gracia de la justificación recibida en el bautismo, y que sólo pueden recuperar por el sacramento de la penitencia.

Estas personas necesitan de la gracia actual para ir corriendo a confesarse, y recibir de nuevo la gracia de la justificación, es decir, el estado de gracia. La disposición que requiere su voluntad para decir sí al plan divino, es una obra maestra de la gracia actual.

Pero por sí SOLOS, los bautizados en estado de pecado no podrán aceptar la gracia actual que les mueve a confesarse, ni la gracia santificante que recibirán en la confesión. No son Dios. No son sino causas segundas. Por eso, toda pastoral basada en el está en nuestra mano, tenemos que ser capaces, depende completamente de ti, etc. es nefasta. Porque es herética.

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14.06.17

(187) Hablemos de la justificación, sr. Alonso

Hablemos de la justificación, sr. Alonso.

Hablemos.

¿Es el perdón de los pecados?

—Sí, es el perdón de los pecados, pero no es solamente eso.

Ah, ¿no es solamente eso, estimado D. David? 

—No. Es mucho más.

¿Y qué más es, entonces, sr. Gracián?

—Pues mire, se lo dice Trento, en el capítulo VII de la sesión VI: «no sólo es el perdón de los pecados, sino también la santificación y renovación del hombre interior»

 

Y, ¿cómo ocurre eso?

La gracia que justifica se recibe en el Santo Bautismo, y en la Confesión. 

—¿Y así queda el hombre absuelto, declarado justo, liberado de la deuda?

—No solamente eso. No es sólo que se deja formalmente de ser deudor. Es que la recepción de la gracia de la justificación da lugar a la transformación libre y real del hombre interior.

 

Vale, y ¿en qué consiste esa transformación?

Pues en lo que enseña Trento con diamantina precisión«el hombre de injusto pasa a ser justo, y de enemigo a amigo, para ser heredero en esperanza de la vida eterna.» No sólo es ser tomado por, sino serlo en realidad. Nadie que está en pecado es justo. Sólo el que está EN ESTADO DE GRACIA lo es. No consiste, pues, la justificación, en un mero recibir un capital que rescata, como una “manta arrojada sobre un muerto”, como enseñaba el Falso Reformador. Sino en que de ser enemigo, se pasa a ser amigo.

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