Cuando nace la Sin Pecado

Natividad de Bamberg

Hubo quien dijo, al respecto del nacimiento inmaculado de María, que Dios podía hacer que eso pudiera ser posible, que quería que eso fuera posible y que por eso fue posible. Y es que para Dios nada hay imposible como muy sabemos por haberlo demostrado muchas veces.

Tal realidad espiritual la tenemos por dogmática porque no puede ser de otra forma. Y aceptamos que María nació sin el pecado original porque fue concebida de forma santa y, hay que decirlo, milagrosa, por aquella mujer, la llamamos Ana, que era mayor para concebir (como lo era, luego, Isabel, la esposa de Zacarías, y madre de Juan el Bautista; ambas “estériles” para el mundo)

El caso es que María nació. Y que lo hizo de la forma más limpia posible que fue la misma que seguiría a lo largo de su vida terrena; limpieza impresa a fuego en su corazón. Y por eso subió así al cielo, en Cuerpo y Alma. Y es que todo, en la vida de aquella de la que hoy celebramos su natividad, estaba escrito en el corazón de Dios

.

María, pues, vino al mundo para que el mundo se salvara. Y, aunque es bien cierto que Gabriel, el Ángel del Señor, le presentara la voluntad de Dios, no es menos cierto que estaba más que seguro que la aceptaría aún no sabiendo cómo iba a ocurrir quedar encinta sin haber conocido varón. Confiaría, pues, en Quien tanto amaba desde muy niña y a Quien sabía Todopoderoso y amaba sobre todas las cosas y por encima de todas las realidades y circunstancias.

María nació porque así debía ser. Dios así lo quería.

El hecho según el cual una recién nacida fuera tan especial para el futuro casi inmediato ha de atribuirse a que la salvación de la humanidad caída (pues se había precipitado en la fosa del real alejamiento de Dios) necesitaba de un nuevo vínculo entre Dios y el hombre, de una nueva Alianza que sustituye a la que el Creador había establecido entre su pueblo y Él hacía bastantes siglos.

Aquella Alianza, ahora Nueva, la facilitó el fiat de aquella joven que dijo sí. Y fue, para aquellos otros nosotros y para todo el que ha venido al mundo desde entonces, la posibilidad cierta de ganar la vida eterna que, si bien es donación graciosa de Dios a su criatura, no es falso decir que cada cual, cada hijo, la obtiene según haga, según sea, según, en fin, concrete en su corazón y en su vida lo que el Creador quiere de él.

Y todo eso lo procuró aquella niña de la que hoy recordamos su nacimiento.

Por otra parte, al menos en España, se celebra, hoy mismo, en todos aquellos pueblos donde una Virgen (una talla, una escultura) fue “encontrada” por haber desaparecido, por lo general, en tiempos de la invasión musulmana, y aparecer tiempo después, el “nacimiento” de tal Virgen. Y, ciertamente, hay muchos porque fueron muchas las imágenes que tuvieron que ser escondidas por miedo (legítimo y cierto) a la desolación que provocó, en la España católica, la llegada de aquella turba mahometana.

Con esto queremos decir que, ciertamente, la Virgen María, nació y volvió a nacer, a renacer, entre los fieles que la tenían como Madre pero que, por circunstancias ajenas a su fe, se vieron obligados a desprenderse de algo tan valioso, espiritualmente, como era una figura de Nuestra Señora.

En realidad, cuando celebramos, recordando, el nacimiento de la Santísima Virgen, nos hacemos un gran favor. A nosotros mismos nos conviene saber y no olvidar que fue por una mujer que llegó la salvación al mundo. Es cierto que Dios podría haberlo hecho de otra forma pero quiso hacerlo así y eso nos basta para saber qué es lo que debemos creer. No nos hacen falta más teologías ni más circunloquios: María nació porque así estaba establecido desde el principio de los tiempos y desde la eternidad misma que nos ganó poder habitar en una de las estancias que su hijo, Jesús, nos está preparando en el definitivo Reino de Dios.

Digamos, pues, con gozo:

“Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.”

Ha nacido la Sin Pecado y Dios, que desde su definitivo Reino, ve las cosas del mundo, no deja de decirse que, también eso, lo ha hecho muy bien. Como una nueva creación.

Eleuterio Fernández Guzmán

Nazareno

El Pensador

La Editorial Stella Maris convoca el I Premio de Ensayo REVISTA EL PENSADOR.

Las bases son las que siguen:


1.- Editorial Stella Maris convoca el I Premio de Ensayo REVISTA EL PENSADOR, conforme a las presentes bases.

2.- Podrán concurrir al Premio cualesquiera obras inéditas de ensayo, en lengua castellana, cuya temática verse sobre “De Franco a hoy: evolución de España desde 1975 a 2013″ desde el punto de vista social, cultural y/o moral. Esta temática podrá ser abordada en conjunto o desde cualquier aspecto concreto.

3.- Las obras tendrán una extensión mínima de 150 páginas y máxima de 300. La tipografía a utilizar será el Times New Roman, tamaño 12, espaciada a 1,5. Se presentarán dos copias impresas en papel y se adjuntará una copia en formato word.

4.- Los autores, que podrán ser de cualquier nacionalidad, entregarán sus obras firmadas con nombre y apellidos, o con pseudónimo.

En el caso de que la obra venga firmada con nombre y apellidos, es obliga-torio incluir fotocopia del documento oficial de identidad, una hoja con los datos personales (nombre y apellidos, dirección postal, teléfono y email), un currículum vitae detallado del autor, así como un certificado firmado en donde se haga constar que la misma es propiedad del autor, que no tiene derechos cedidos a o comprometidos con terceros y que es inédita.

En el caso de que la obra sea presentada bajo pseudónimo, se incorporará una plica (con el título de la obra y el pseudónimo utilizado), en cuyo interior se incluirá la documentación referida en el párrafo anterior. Las plicas sólo serán abiertas en el caso de que la obra fuera premiada. En caso contrario serán destruidas junto a los originales presentados.

5.- Se admite la presentación de obras colectivas, pero en este caso el premio se repartirá a prorrata entre los autores. Y la documentación exigida en la cláusula anterior regirá por cada uno de ellos.

6.- Las obras presentadas al Premio no podrán ser editadas, reproducidas, cedidas o comprometidas con terceros, hasta el fallo definitivo. El ganador y, en su caso, los accésits ceden, por el mismo acto del fallo y de manera inmediata, los derechos exclusivos y universales de edición durante quince años a favor de Stella Maris.

Ninguna obra presentada al Premio podrá ser retirada del concurso hasta el fallo del Jurado.

7.- El Premio consistirá en:
* 6.000 euros en concepto de anticipos de derechos de autor.
* Publicación de la obra en una de las colecciones de Stella Maris.
* El 7% sobre las ventas, en concepto de derechos de autor.

8.- El Premio puede ser declarado desierto. Asimismo puede otorgarse un Accésit por cada una de las siguientes modalidades: Ciencias Sociales, Cultura y Filosofía.

El premio de cada accésit será un diploma acreditativo. Stella Maris se reservará el derecho de publicación de cada accésit y, en este caso, el otorgamiento de un 7% sobre ventas en concepto de derechos de autor.

9.- El plazo máximo de presentación de obras que opten al Premio comienza el 1 de febrero y finaliza el 29 de diciembre de 2014 a las 24 horas.
Las obras deberán presentarse por correo certificado a la siguiente dirección:

Stella Maris
(PREMIO “REVISTA EL PENSADOR")
c/. Rosario 47-49
08007 Barcelona

10.- El Jurado estará compuesto por cinco profesores universitarios e intelectuales de reconocido prestigio, designados por Stella Maris. La composición del Jurado se hará pública al mismo tiempo que el fallo del Premio.

11.- El premio será fallado el 27 de febrero de 2015 y será publicado al día siguiente, comunicándose directamente además al ganador y accesits. El fallo del jurado será inapelable.

Las obras no premiadas serán automáticamente destruidas y no se devolverán en ningún caso a sus autores. Stella Maris no están obligados a mantener correspondencia con ninguno de los aspirantes al Premio.

12.- La concurrencia al Premio implica la aceptación expresa de las presentes bases de convocatoria.

……………………….

Por la libertad de Asia Bibi.
……………………..

Por el respeto a la libertad religiosa
……………………..

Enlace a Libros y otros textos.

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Y quiso Dios una Madre así.

…………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

…………………………….

InfoCatólica necesita vuestra ayuda.

Escucha a tu corazón de hijo de Dios y piedra viva de la Santa Madre Iglesia y pincha aquí abajo:


Y da el siguiente paso. Recuerda que “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7), y haz click aquí.

Todavía no hay comentarios

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.