El sectarismo de Llisterri

La parcialidad del portal subvencionado (por el momento) Catalunya Religió alcanza cotas insospechadas de sectarismo; no solo en sus opiniones unidireccionales, sino en su sección titulada "recull de notícies", que pretende ser un albergue de las noticias religiosas que se producen en los medios informativos catalanes, pero que discrimina las mismas con una táctica semejante a aquella por la que se hizo famoso el estalinismo, a la hora de borrar el más leve rastro de sus antagonistas, reescribir los manuales de historia, truncar las fotografías o alterar hechos, lugares y protagonistas. El penúltimo ejemplo de esta estrategia, propia de Laurenti Beria, la podíamos observar el pasado lunes de Pascua. La Vanguardia publicaba dos noticias de temática religiosa: una sobre la escasez de vocaciones y otra en el suplemento Vivir sobre la procesión del Encuentro que se celebra cada domingo de resurrección en la parroquia de San Juan Bautista del barrio de El Fondo de Santa Coloma de Gramenet. Adivinen cuál de las dos noticias era omitida por el site subvencionado (por el momento) de Llisterri: la de la procesión del Encuentro. ¿Por qué? ¿Porque había chinos? ¿Porque había inmigrantes? ¿Porque se desarrollaba en una parroquia germinante? ¿Porque se efectuaba un reportaje sobre Mosén Francesc Espinar? Probablemente de todo un poco.

No se trata de una mera anécdota, cada día sucede lo mismo en esta web que se nutre (por el momento) del dinero pagado por los contribuyentes. De la misma manera que se silencia a determinados sacerdotes, se produce la omertá en relación a e-cristians o a los movimientos en defensa de la vida, al Opus Dei o al movimiento neo-catecumenal. Simplemente se les ignora a la estaliniana manera, con objeto de presentar un panorama cristiano matizado siempre por un magma progre. Pero tras estos burdos subterfugios no se esconde otro reflejo que el del mal perdedor. Porque se callan expresamente aquellas comunidades más vivas, más numerosas, más activas. Se me haría raro ver a Llisterri en el barrio de El Fondo, pero si hubiera acudido el pasado domingo habría podido contemplar una iglesia en la que se tuvo que dar la comunión incluso en la calle, ante la multitud de fieles que no pudieron acceder al templo. Podría haber contemplado el verdadero atrio de los gentiles, ese del que en su portal tanto se llenan la boca. Allí estaba todo el pueblo pagano: chinos, africanos, europeos del este, latinoamericanos, incluso españoles. En ese recóndito suburbio se produce cada semana la maravilla de ese atrio de los gentiles, con mucha mayor capacidad de convocatoria del que está convocando el cardenal Ravasi. Por cierto, espero que si se llega a celebrar en Barcelona, tenga mayor éxito que el de París, que se inició descafeinado ante el veto vaticano a la presencia de ateos militantes como Hitchens o Michel Onfray, mereciendo el varapalo de la revista progresista francesa Golias

Uno de los principales motivos del nacimiento (y posterior éxito) de Germinans ha sido desvelar una parte de la iglesia en Cataluña que se hallaba oculta y menospreciada, pero que cada vez contaba con más y más adeptos. Una parte de la Iglesia que tenía sus templos a rebosar, mientras la otra (la oficial) los tenía vacíos. Lo he podido experimentar esta Semana Santa. Asistí a uno de los oficios de la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles. Su rector, Mosén Rafael Méndez, es uno de los sacerdotes más vilipendiados por el progresismo oficial. Además ha sufrido durísimas invectivas y acusaciones al involucrársele falsamente con Germinans. Pues no falla: su templo lleno, en pleno ensanche y en días festivos, en un barrio lleno de oficinas y en el cual en los días no laborables solo queda la tercera edad. Lleno de jóvenes además. Con la vitalidad y entusiasmo que le proporcionan los chicos y chicas de Christifideles Laici que siempre tiene en la parroquia, a los que se les ha unido este año una misión neocatecumenal.

Igual me sucedió con el Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. 500 personas en la tarde de Jueves Santo, día laborable en Cataluña. Me alegré mucho por la comunidad de Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús que tiene encomendado el templo, dado que en un año ha visto fallecer a su rector el padre Miguel Alomà y al Padre Amigorena, que tantos años fue su fiel y leal colaborador. Solo espero que esa doble pérdida no perjudique la actividad pastoral del Santuario. Huestes tiene más que suficientes, religiosos van menguando, pero con parroquianos como los que tiene será difícil que la semilla no obtenga fruto.

Esa es la realidad de los cristianos barceloneses y catalanes. La pura realidad que nos esconde el portal subvencionado (por el momento). Ellos se lo pierden. El futuro está ahí. Aunque se nieguen a reconocerlo.

Oriolt