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11.02.12
Ya lo dicen mucho por Bilbao. “Estamos todos locos”. Y no es casualidad, porque muy cuerdo no se puede estar para ser Marta Garrote que usa y abusa de su cuenta en Twitter para llamar “tullidos” a los minusválidos, y decir que “Quemamos pocas iglesias y matamos pocos curas". Y ojalá fuese la única.
Desde luego para disparates los presuntamente pronunciados por el arzobispo de Palermo, El cardenal Paolo Romeo, que habría explicado en un viaje a China que se va a intentar asesinar al Papa en 2012. “Noticia” que destapó el diario Il fatto cuotidiano y que publicitó el programa de TV Servizio Pubblico y en la que la prueba documental era una carta del Cardenal colombiano Darío Castrillón-Hoyos sobre el que no tengo más que buenas palabras y que, de ser cierto todo esto, actuó en buena fe escribiendo para avisar al Papa.
¿Qué respondió Lombardi? Pues eso, que estamos todos locos.
Esta semana también se ha publicado un largo artículo del obispo Osamu Mizobe, SDB, en el blog Secretum Meum Mihi respecto a los problemas del Camino Neocatecumenal en Japón, concretamente en su diócesis de Takamatsu –localidad situada en la gran isla del sur de Japón- de la que destaco el siguiente pasaje:
“Los mayores problemas con el Camino [Neocatecumenal] son (1) que confunden sus rituales de fabricación casera con carismas, y (2) que tienen una cadena de mando que está totalmente desconectada del obispo local. Por otra parte, (3) que ellos toman los problemas que deben ser resueltos dentro de la diócesis y los llevan a Roma, donde tratan de salirse con la suya mediante el uso de la influencia de Roma para obligar a la Iglesia local para que se conforme.
Esto se traduce en un gran daño a la independencia de las Iglesias locales. Salvo en las materias que se aparten del dogma de la Iglesia, los problemas locales, deberían en principio, ser resueltos por las Iglesias locales.
”
Yo no entiendo, entonces, como los “Kikos” (siempre dicho con cariño, que conste), se llevan tan bien con el Cardenal arzobispo de Madrid y tan mal con el conjunto de obispos japoneses. Algo se tiene que hacer al respecto. Lo que me preocupa de las palabras de Mons. Mizobe es ese anhelo de “independencia” respecto a Roma. De acuerdo que no se puede someter todos los asuntos, por insignificantes que sean, al criterio de la Curia, pero frente a un problema que han tenido varias diócesis en Japón, lo suyo es fiarse un poco de los criterios romanos, en vez de intentar hacer bloque común en contra de parte del rebaño.
Ciertamente esa labor requiere de una voluntad de diálogo tanto por parte del Camino en Japón como de los obispos y los fieles que allí se les oponen. Eso es comunión. Y lo demás es cizaña que siempre siembra “el de los cuernos”, como lo llama un cura de Madrid que conozco.
A la poste es que estamos todos locos. Locos por intentar quemar iglesias en el siglo XXI (yo culpo a la LOGSE y a la televisión), locos por airear documentos, falsos o no, que comprometen la seguridad del Santo Padre –y de paso ponen en entredicho a los que velan por la seguridad del Papa- y locos por estar divididos en cuestiones en las que el acuerdo es bien fácil si hubiese voluntad de enmendar las cosas.
+Pax et Bonum.


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Miguel Vinuesa (Madrid, 1983) es licenciado en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, en
la que también ha formado parte de la primera promoción del Master en Información Social y Religiosa.
Profesionalmente, ha trabajado en Onda Madrid, varios departamentos de comunicación y la Oficina de
Información de la Conferencia Episcopal Española. Además, ha colaborado en el programa de
Radio María "Cuatro Vientos".
Es miembro fundador de Juventutem de Madrid, agrupación de jóvenes
que difunde la Misa Tradicional, o Forma Extraordinaria del Rito Romano, como medio de santificación
para la juventud.
El autor busca, con este blog, hacer una defensa de la Liturgia, y hacer un comentario
de la vida de la Iglesia en España y en el mundo.Puedes ponerte en contacto con él
en: miguel.v@lycos.com.