Merecido premio a un cura amigo y periodista

Uno se acuerda de los amigos cuando se jubilan, se mueren o le dan algún premio. En este caso, es por lo último. El sacerdote diocesano cordobés don Antonio Gil Moreno acaba de ser elegido miembro de la Real Academia de Córdoba.

En este cura y amigo se da un gran papel: es periodista de carrera, ha ejercido como tal y sigue escribiendo en donde lo llaman. Además lo hace con una agilidad propia de quien fue muchos años jefe de prensa del antiguo Gobierno Civil de Córdoba.

La noticia la presenta Ecclesia Digital. Quien desee leer puede pulsar aquí.

Don Antonio Gil Moreno fue durante muchos años delegado diocesano de medios de comunicación social de Córdoba. En ese cargo lo conocí un buen día. Desde el primer momento conectamos y compartimos reuniones regionales y nacionales sobre la pastoral de la Iglesia en los medios de comunicación.

La obsesión más grande de este cura cordobés era la siguiente: ¿Por qué no se puede disponer de un gran periódico de la Iglesia en la tierra andaluza?. Lo decía con conocimiento de causa: había trabajado de periodista en el Diario Córdoba, y estaba al frente de la oficina de prensa del viejo Gobierno Civil de la capital de la Mezquita.

Desde estos lugares contempló la compra de muchos periódicos, pertenecientes a la antigua prensa del Movimiento Nacional, entre ellos el Diario Córdoba, por empresas afines y cercanas al partido socialista.

El diario que más le dolió su venta fue El Correo de Andalucía, propiedad de la Iglesia, y fundado por el Beato Marcelo Spinola, arzobispo sevillano. Pasó a manos del partido socialista, quien lo tiene hoy al borde del cierre empresarial.

Ante todo esto, don Antonio Gil Moreno creó un semanario titulado Iglesia en Andalucía. Disponía de varias páginas, era un periódico a estilo clásico. Él lo dirigía y tenía un equipo de redacción esencialmente residente en Córdoba.

En los obispos andaluces no encontró el calor y el apoyo necesario para que aquel semanario subiera para arriba. Un día aciago dejó de publicarse.

Entre la actividad periodística actual, don Antonio Gil es un cura bloguero, donde escribe con su estilo peculiar, atractivo y animoso. Se puede encontrar pinchando aquí.

Me alegro por su ascenso a la Real Academia de Córdoba. Se lo merece. Muchas felicidades amigo Antonio.

Tomás de la Torre Lendínez

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Lean, por favor:

La nueva corporación municipal ante la Patrona de Jaén

Blog del padre Tomás

http://hal2.blogcindario.com/2011/05/00095-la-nueva-corporacion-municipal-ante-la-patrona-de-jaen.html

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2 comentarios

  
Johan Liebhart
Ostrás Tomás, mira hasta donde llega la lectura rápida de los textos sin comprender.
Cuando he leido el título de tu post he leido "Merecido premio a un cura amigo y pederasta", y he pensado, esto no pueeeeeeeeeede ser!!!Y he vuelto a leerlo y esta vez si lo he leido bien.....
Bueno mi enhorabuena a Antonio Gil Moreno.
25/05/11 9:36 AM
  
exmilitante
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=11444

Es una entrada al blog este periodista que ha "ascendido" a académico. El título es "Decálogo de la prensa católica". Yo no sé si el periodismo se puede orientar en el sentido "católico" que propone este decálogo. Más bien parece que el periodismo tiene sus propias normas y es codiciado desde fuera. Y las cosas que se hacen periodismo ya no salen de ahí aunque parece que se han situado en el andén hacia una realidad más segura. Continuamente salen los convoyes del periodismo pero, ¿a dónde van?. Los trenes de ganado en la epoca nazi iban hacia los campos de concentración pero de eso nadie sabía nada. ¿Hacia dónde van las cosas una vez que las metemos en el periodismo?. Hay muchas ilusiones sobre esta cuestión. Y también hay mucha gente empeñada en seguir cargando los vagones del periodismo que cada vez salen con mayor desesperación, más rápido, como si fuese a explotar el planeta y hubiera que salvar algo, lo que se pueda.

En todo caso, al hablar de periodismo, hablamos de muchas cosas y pretendemos que tenemos a disposición esa extensión de las palabras. Vale. Si a uno le gusta, tal vez haya una forma de entenderlo. Por eso, el decálogo sobre la prensa (católica o lo que sea) habla de muchas cosas que no dice. ¿En qué mundo es necesario tanto periodismo?, hay que buscar sentido, vivir el presente, construir el futuro. Esas cosas, y otras, las menciona el decálogo este pero hay demasiadas cosas en el entorno y no sabe contenerlas. Por ejemplo, el quinto mandamiento del decálogo, es incomprensible.

5. Las crisis en la Iglesia muestran la necesidad de una prensa católica.

¿Por qué?. ¿Acaso con periodismo católico no habría crisis en la Iglesia? ¿Es que el periodismo católico podría ser un antídoto de la crisis eclesiástica?. Donde impera el nacionalismo, hay crisis eclesial y el periodismo, en esas tierras, es parte del nacionalismo. No hay política sin periodismo desde que triunfó el periodismo postnixoniano y, en general, ya no hay casi nada que no se conciba como información, y por eso triunfó, en lo humano, el periodismo y llegó a lo que es hoy en una sociedad moderna.

En fin, lo que hay es mucho anhelo de periodismo que lleva a estas paradojas. Por un lado lo católico va a remediar los males del periodismo, eso de que no da "información objetiva", además el periodismo puede servir para ayudar al hombre y al infinito y la buena doctrina y eso. Pero, a la inversa, el periodismo fuerte es el que nos libra de las crisis. O el periodismo está en crisis y hay que meterle catolicismo para remediarlo o es al revés y el remedio es hacerse una construcción periodística que nos mantenga a salvo. Sí, hay mucha necesidad de periodismo en muchas mentes que nos rodean y se buscan cualquier excusa para meternos más periodismo, nunca hay suficiente.

Aún queda otro asunto, eso del "desafío comunicativo" que es duro para la Iglesia. Sobre esto hay diversidad de pareceres. Hay ve lo católico fuera del periodismo y otros que están cabreados con el periodismo porque ha sido un medio del papado anterior. Es una cosa curiosa, si el catolicismo respeta tanto al periodismo y tiene tan buenos propósitos, ¿por qué no combinan bien?. El decálogo también se acuerda de la apariencia profesional -que sólo está al alcance de los periodistas- es toda una humillación a las monsergas del periodismo, en este caso la prisaica, el profesionalismo máximo que contiene exitosamente la peor bazofia. No sé. El periodismo es tan omnímodo que nunca sabemos cuándo está a gusto. Pase lo que pase, según este decálogo, el catolicismo está completamente por el periodismo y, si puede ser, católico. Pero, aunque no lo sea, que sea periodismo.
26/05/11 5:03 PM

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