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1.07.10
El Partido Popular, responsable de no mover un solo dedo para acabar con el aborto -o al menos forzar una aplicación real de la anterior legislación- mientras estuvo en el gobierno, está convencido de que la nueva ley es contraria a la Constitución porque no respeta el derecho a la vida. Un derecho en el que tampoco creen los populares, ya que de lo contrario no admitirán excepciones. O el derecho a la vida es el primero de los derechos, no no es derecho de ninguna de las maneras. Si se cree que por encima del derecho a existir están los derechos de otros, aunque sea la madre, a no tener “problemas", uno no puede tener la desvergüenza de presentarse como paladín de la vida.
Fue Rajoy el que dijo que estaba la mar de feliz con la ley anterior, la misma que ha llevado a este país a más de cien mil abortos al año. Por tanto, digan lo que digan, la presentación del recurso de inconstitucionalidad es un acto de propaganda electoral destinado a dar algún argumento a las conciencias débiles de los pocos cristianos que, creyendo que la defensa de los valores evangélicos ha de ser tenida en cuenta a la hora de votar, buscan justificar su apoyo al PP.
Además, en vista de lo ingeniosos que han sido los jueces del Tribunal Constitucional en la sentencia sobre el “estatut” de Cataluña, veo previsible que hagan otro ejercicio de ingenio en la sentencia sobre la nueva ley del aborto. Por ejemplo, no me extrañaría que dijeran: “existe el derecho a la vida pero carece de eficacia jurídica“. De hecho, eso es justo lo que pasa. El derecho a la vida existe porque no puede dejar de existir por mucho que una legislación lo niegue. Pero en este país ese derecho ya carece de eficacia jurídica.
En repetidas ocasiones he dicho que un sistema político en el que se permite e incluso se promociona el asesinato de inocentes, es un sistema incompatible con la fe cristiana. Es un sistema tiránico. Su condición de tiranía no la cambia la mayoría de los votos en una urna, de la misma manera que el nazismo no cambió su naturaleza totalitaria por llegar al poder vía elecciones. Y no hay ni un solo partido político con opciones reales de llegar al parlamento que tenga en su programa la abolición del aborto. Eso es lo que hemos creado desde la Transición hasta aquí. Que nadie se extrañe de que España sea ya un ente moribundo. Quien engendra muerte, muere. Es ley natural. Es ley divina.
Luis Fernando Pérez
17 comentarios
También pienso que la actual crisis institucional del país, en trance de disolución es una consecuencia indirecta de la situación penosa del catolicismo belga, ya que ni siquiera en él pueden hallar valones y flamencos un elemento común que pueda salvar la identidad de Bélgica.
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Seglar, casado y padre de tres hijos. Dedicado durante años a la apologética católica en foros, chats y blogs de internet, en la actualidad es director de InfoCatólica. Los artículos de este blog pueden ser reproducidos citando la fuente, salvo prohibición expresa del autor.
El aborto: vergüenza de nuestra época. Como dice el título de este libro, el aborto es la vergüenza
de nuestra época. Una vergüenza que todos los aspectos positivos de nuestras sociedades no pueden borrar ni ocultar. Nuestros nietos se
preguntarán cómo pudimos tolerar lo intolerable y el dedo acusador de la Historia nos señalará a través de los siglos.
Este libro está formado por una recopilación de los mejores artículos relativos al aborto de los colaboradores del portal InfoCatólica..
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