(150) Sobre el corazón de los santos, la historia de los villancicos…y Gramsci

Los santos son las personas más realistas, las más sabias, las que tienen mejor puestos los pies sobre la tierra…y por tener el corazón en el Cielo, no hay tropiezos que valgan, para seguir adelante, siempre adelante!.

lecturaPor eso en estos días navideños es muy saludable inclinarnos un poco más a sus lecturas que a algunas del siglo, porque asociando nuestras almas a las suyas, se sigue un aumento de fortaleza y alegría (ambas son una…) tanto propia, como de quienes nos rodean.

Así, pues, hemos estado leyendo  algunas composiciones navideñas, y luego de unos célebres sermones hemos pasado a los villancicos de Santa Teresa y de San Alfonso.. ¿Habrán ellos carecido de “conciencia” sobre las cruces de la Iglesia, o serían algo aniñados, o….? No; no nos parece que estas preguntas merezcan una respuesta afirmativa.

Aquí tienen por ejemplo, una de las más populares composiciones de S.Alfonso, el Doctor Moral, entonada hace unos años en la basílica de San Pedro:

(la letra en español va al pie del post)

De Sta. Teresa, Doctora de la Iglesia, ven aquí uno de sus más bellos villancicos (no son más de una veintena, y se distinguen por la diversidad y riqueza de sus combinaciones), para disfrutar su lectura:

NAVIDAD

Pues  el amor
nos ha dado Dios,
ya no hay que temer:
muramos los dos.

Danos el Padre
a su único Hijo:
hoy viene al mundo
en pobre cortijo.
¡Oh, gran regocijo,
que ya el hombre es Dios!
Ya no hay que temer:
muramos los dos.

—Mira, Llorente,
qué fuerte amorío:
viene el inocente
a padecer frío.


Deja un señorío;
en fin, como Dios,
ya no hay que temer:
muramos los dos.

—Pues, ¿cómo, Pascual,Ghirlandaio
hizo esa franqueza,
que toma un sayal
dejando riqueza?


Mas, quiere pobreza,
sigámosle nos;
pues ya viene hombre,
muramos los dos.

—Pues, ¿qué le darán
por esta grandeza?
—[Muy] grandes azotes
con mucha crudeza.


—¡Oh, qué gran tristeza
será para nos!
Si esto es verdad,
muramos los dos.

—Pues, ¿cómo se atreven,
siendo omnipotente?
—El ha de ser muerto
de una mala gente.


—Pues si eso es, Llorente,
hurtémosle nos.
—¿No ves que él lo quiere?
Muramos los dos.

…………………………………………..

¿Y por qué comparto estas composiciones? Porque hacen a nuestra identidad cristiana, tan fuertemente atacada no sólo desde lo doctrinal y moral, sino especialmente desde lo cultural. Hace años asistimos a la furia que en varias naciones se desata contra los pesebres, y hace unos pocos días, por ejemplo, veíamos la prohibición del canto de villancicos en un colegio de Noruega  por considerarlo algo poco “respetuoso” (sic) con los no creyentes…Y lo lamentable es que nunca falta alguno que para estar a tono con el mundo, se pone a justificar lo injustificable.  Pensé que sería oportuno repasar entonces la historia de los villancicos… Me perdonarán la extensión, como conversación reposada junto al Pesebre.

En sus orígenes, el villancico no tuvo contenido religioso. Eran canciones sencillas, reflejaban la vida en las villas medievales, y de allí su nombre.  Se referían al amor, las gestas heroicas y las labores del campo o los sucesos que acontecían en la comarca, y se cantaban en las fiestas. Podría afirmarse que las primeras manifestaciones de villancicos aparecen en las cancioncillas mozárabes del siglo XI, y formas muy similares llamadas cantigas o canciones.

En los siglos IX y X  se recoge la popular secuencia de Navidad en la liturgia de los monasterios cistercienses.

En el siglo XII, en Francia, Alemania, y especialmente, en Italia, bajo la influencia de San Francisco de Asís -también uno de los principales propulsores de la tradición de los Pesebres, por su honda devoción por el misterio de la Encarnación- se desarrolla una fuerte tradición de canciones populares en las lenguas vernáculas de cada región.

La primera adaptación de música profana popular a cantos religiosos se debe a un monje francés del siglo XII, con la creación de un género que desembocará en melodías populares de cantos navideños. Algunas de las melodías europeas de los villancicos formaron parte de los misterios y representaciones teatrales medievales de Navidad.

La denominación de villancico no aparece hasta el siglo XV. En cuanto a su forma, surgen como una monodia con Alfonso X, convirtiéndose en los siglos XV y XVI en una composición de tipo madrigalesco (a dos, tres y hasta cinco voces), llegando a ser al fin, semejante a una cantata para solos, coro y acompañamiento instrumental.

Durante el siglo XVI se empiezan a componer algunos a una sola voz y con acompañamiento de vihuela, luego sustituida por la guitarra.  Pero el villancico como tal, es una forma musical que surgiría alrededor del Renacimiento español. La mayor parte se encuentran recogidos en Cancioneros; como los de Palacio, de la Colombina, el de Sablonara, y el de Stúñiga. Uno de los máximos representantes de estas composiciones en esta época fue Juan de la Encina.

Instrumento de evangelización:

En la Europa de los siglos XVI y XVII se registra una extraordinaria vigencia de este género.

A partir de la segunda mitad del siglo XVI, las autoridades eclesiásticas comenzaron a promover como una medida evangelizadora el uso de música en lengua vernácula en los oficios religiosos, especialmente durante las fiestas, sobre todo Navidad y Corpus Christi, en cuyas misas matutinas se solían entonar.  Las catedrales se dotaron de un cuerpo de músicos y un maestro de capilla que componía especialmente villancicos para las grandes ocasiones. (se conservan de esta época el Cancionero del Duque de Calabria o de Upsala, el Cancionero de Medinacelli y las Canciones y Villanescas espirituales de Francisco Guerrero).

El villancico también se abre paso hacia otras formas artísticas literarias como el teatro, como en la obra de Gil Vicente o la novela pastoril de Jorge de Montemayor. También Santa Teresa compuso algunos poemas con esta forma, como ya vimos. Musicalmente el villancico se hace más complejo y se reduce el número de voces.

El siglo XVII es su apogeo, ya que se ha hecho para entonces un género sumamente popular, y constituirá la mayor parte de la producción musical española de la época. Se componen multitud de villancicos devocionales para las distintas festividades religiosas como la Asunción, la Inmaculada Concepción o festividades de santos, además de los habituales.Se añaden voces a la polifonía, distribuidas en dos coros situados en diferentes partes de la iglesia y acompañamiento de violín, arpa y órgano. Se introducen algunos elementos dramáticos, emparentándose de algún modo con los autos sacramentales.

El género culto o cortesano se formó con creaciones de grandes maestros, sobre las bases de obras anónimas conocidas muy bien en el pueblo, como equivalente de la “chanson” francesa o la “villanela” italiana.

Los villancicos pasaron del pueblo –oralmente, por lo general-  a la Corte, y en los siglos XV y XVI se convirtieron, junto con el Romance, en las composiciones poético musicales más interpretadas.

En el siglo XVIII se transforma significativamente por influencia de la música vocal italiana que dominaba el panorama europeo. En 1750 el rey Fernando VI  suprimió los villancicos en la Capilla Real de Madrid, marcando el inicio de una lenta decadencia hasta el s. XIX.

Fuera de España

- En Portugal fue también un género popular, denominado villancete, principalmente poético. Cabe destacar las extensas colecciones de villancicos de Juan IV, llamado El rey músico . También en Iberoamérica tuvieron un gran apogeo de la mano de Sor Juana Inés de la Cruz, Agurto Salazar (México); Juan de Araujo, Tomás de Torrejón y Velazco (Perú); Juan Ximénez y José Cascante (Colombia), Manuel J de Quirós y Rafael Antonio Castellanos en Guatemala. 

- En la América colonial el villancico siguió un desarrollo paralelo al de la península y fue valorado también como medio evangelizador, incorporando el lenguaje y ritmos de las formas locales, incluyendo con frecuencia palabras en idiomas indígenas, vocablos africanos o jerga de los dialectos europeos. Entre estos figuran los llamados villancicos de negro o negrillos, en los que se imita el sonido de los dialectos africanos con onomatopeyas.  Otras formas tradicionales americanas derivadas del villancico son la jácara, el gallego y el tocotín. 

El villancico adquirió en América la estructura y contenido del Barroco, constituyéndose en el aporte más genuino de la comunidad iberoamericana al mundo durante este periodo.”El villancico es la manifestación de todo un mundo cultural, de sus tradiciones; es un arte que conjuga la música, la poesía, la presentación y la representación, el villancico fue para el mundo iberoamericano lo que la ópera para Italia.", señala el estudioso

El villancico adquirió tal notoriedad, que el volumen de producción de nuevos cantos fue inmensa, como prolífico el calendario de festividades de entonces, de manera que en cada fiesta se estrenaba un villancico.

- Los villancicos navideños en Inglaterra aparecen por primera vez en una obra del año 1426 de un capellán que da una lista de 25 canciones navideñas, probablemente cantadas por grupos que iban de casa en casa.

Puer Natus Est Nobis es un canto gregoriano del siglo VI que se cantaba como introito de la tercera misa de la liturgia navideña.

En la Inglaterra del siglo XV se comenzó a desarrollar un género musical llamado carol (del francés carole y este del latín coralus) cuyo origen estaba en bailes populares de los siglos XII al XIV que, de forma similar a los villancicos ibéricos, se interpretaban fuera de la liturgia religiosa en celebraciones tales como la época de la cosecha y también la Navidad. Originariamente se cantaban de puerta en puerta a cambio de una pequeña donación, de forma similar a la tradición española del aguinaldo, y también se cantaban en los campos de cultivo para propiciar una buena cosecha. Posteriormente se incorporaron a las celebraciones religiosas, y pasaron de este modo, a denominar a toda canción navideña en la cultura inglesa. En su forma original el carol alterna una parte coral con un estribillo bailable y cantado.villancicos

Cuando en 1552 se prohibieron en los templos de Gran Bretaña, debido a que los puritanos “vetaron” la Navidad, pasaron a ser cantos sueltos que se ejecutaban con motivo de esta celebración. Hubo una fuerte oposición inicial por parte del Calvinismo, que rechazaba cualquier forma “superficial” de culto. Durante el gobierno de Oliverio Cronwell en Inglaterra se llegó a prohibir toda celebración de la Navidad.

La Navidad volvió popularmente a Inglaterra en 1660 con Carlos II, primero popularmente y sólo luego de un tiempo, en celebraciones litúrgicas. Desde allí se irradiarían sus tradiciones al resto del mundo anglosajón.

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El caso es que la incidencia de la tradición viva, popular y de raigambre familiar, ha tenido una notable significación en el desarrollo del género, que la Iglesia sabrá recoger luego para la liturgia.

Volviendo a la noticia de Noruega, hay que ver entonces más allá de lo anecdótico, una muestra de batalla cultural a largo plazo, que tiene en Antonio Gramsci uno de sus más lúcidos y siniestros teóricos: él proponía tomar seriamente el ejemplo de la Iglesia, que había sido capaz de moldear un espíritu, impregnando con el Evangelio toda una cultura, para cimentar la Cristiandad. Así, él propone la eficacia de un proceso exactamente inverso, ganando espacio en las conciencias y en las costumbres a través de la cultura, para instalar en toda la sociedad la Revolución Anticristiana.

Como en otro tiempo, hoy también la música es un fortísimo vehículo y signo de afirmación o de claudicación en la propia fe… Hace días un joven presuntamente católico, ironizaba sobre el tipo de música que escuchaba en estos días, “¡No vamos a ponernos a escuchar villancicos como si fuésemos niñitos!". Y con pena supongo que algunos lectores la suscribirán completamente sin titubear. Pero a esta frase no se llega de un día para otro. 

¿Qué música solemos utilizar, tolerar y fomentar en nuestras reuniones, y sobre todo en las fiestas navideñas..? Nuestros hijos, niños y jóvenes, ¿conocen los villancicos y las canciones tradicionales cristianas tanto como conocen y tararean las canciones “de moda” que les presenta el mundo?…No; no soy ingenua, ni creo que se trate de “adaptación a los tiempos”. ¿Que es tarea ardua remar contra corriente? ¡Pidamos ayuda a Santa Teresa…!

Afirmo que es cuestión de identidad, y de convicciones. Cuando las hay, la cultura cristiana subsiste y se fortalece, y cuando faltan dichas convicciones, lógicamente, aquella retrocede hasta perecer.  ¿El costo final? Las almas. Cuando se envenena el agua, jugando a pintarla de colores, los peces terminan flotando…

Así ha sucedido en tantos sitios con la “celebración” impuesta de Halloween, y así con Papá Noel… No todos nuestros actos y elecciones tienen un efecto inmediato, pero sí, todo tiene a largo plazo su efecto. 

La música crea -y recrea- un ambiente, un “espíritu”, y esto lo saben muy bien quienes  invierten millones contra la cultura cristiana…

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Infocatólica agradecerá vuestra generosa colaboración, como Ofrenda al Niño Dios este año; le sugerimos cómo hacerlo.

4 comentarios

  
Ricardo de Argentina
La solemne tontería de censurar en nombre de una imaginada falta de respeto - sería como prohibir las canciones rock porque ofenderían a los amantes del folklore- , tiene su razón de ser en la hipocresía visceral en la que se asienta la democracia. Pues como ella dice ser abanderada de las libertades irrestrictas, tiene que inventarse un conflicto de intereses para poder censurar. Pero que censura, ¡vaya si lo hace!, eso sí, siempre mostrando su perfil libertario por la galería.

Por eso es que cuando veo a algún obispo hacer profesión de fe democrática, o más aún, pretendiendo asociar a la democracia con el cristianismo, me embarga una profunda pena por el purpurado, por su feligresía y por quienes puedan llamarse a engaño ante tamaños extravíos.
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V.G.: Cabría preguntarse si cuando hacen profesión de "fe democrática", no será porque previamente ya han renegado de la Fe Verdadera...!
31/12/16 2:29 PM
  
Ricardo de Argentina
Por cierto Virginia, ¡Feliz Año Nuevo! para tu apreciada familia y los comentaristas de este blog.
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V.G.: ¡Feliz y muy santo Año, Ricardo! Que la Madre de Dios lo guarde siempre junto a los suyos!
31/12/16 6:42 PM
  
Alex
Muchas gracias, Virginia, por sus estupendos artículos, un dechado de conocimiento, Verdad y Fe. Los sigo desde hace un par de meses, cuando descubrí de forma providencial la web Infocatólica. Le deseo un feliz y santo año nuevo. Que Dios la bendiga a usted y a toda su familia.
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V.G.: ¡Muy feliz y santo Año Nuevo, Alex! Demos gracias a Dios por Infocatólica, que hace tanto bien a uds. y a quienes la habitamos, jejej!
03/01/17 1:03 AM
  
Roberto Cardenas
Gramsci fue un héroe de guerra. Se opuso a Mussolini y pagó con su vida con ello.
Profesaba una postura política que no fue exitosa y que sucumbió al realismo, es muy cierto, pero en la época en que Europa estaba pálida ante los horrores del fascismo, cuando incluso Franco perseguía a los cristianos exterminando a los protestantes, Gramsci estuvo del lado correcto.

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V.G.: ¿¿¿¿¿¿¿Gramsci héroe de guerra??????????????????????? Perdón, pero manejamos diferentes diccionarios morales, así que no iniciaré una discusión con ud., porque sería interminable. Que Dios lo bendiga e ilumine su inteligencia.
08/01/17 8:43 PM

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