¿Hemos perdido lo que distingue al verdadero cristianismo?
El Evangelio del V Domingo de Cuaresma concluye con esta advertencia del Señor a la mujer adúltera, y por ella a todos los pecadores que han recibido su perdón: “Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más” (Jn. 8, 11).
El Siervo de Dios Cardenal John H. Newman (que pronto será beatificado) destaca esa conciencia del pecado como algo que distingue al verdadero cristianismo. Es un mensaje particularmente apropiado para la Semana Santa, cuando contemplamos en la Pasión del Señor el precio que pagó nuestro Redentor para salvarnos del pecado.
Es una llamada para preguntarnos como individuos y como sociedad si hemos perdido lo que nos distingue como cristianos.




