¿Futuro negro para la Iglesia en Cataluña?
Mientras la Iglesia vasca empieza a renacer de sus cenizas, con dos fantásticos obispos que creen en la renovación, Don Mario Iceta y Don José Ignacio Munilla, en Cataluña se suceden las noticias que confirman que la situación aquí es bastante más compleja y que no va a ser fácil la ansiada renovación que tanto necesita.
Ayer mi buen amigo Oriolt nos recordaba la conexión entre n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach y S.E.R. Don Antonio Cañizares unidos gracias a Federico Jiménez Losantos, a quien ambos quisieron fuera de la COPE por motivos completamente distintos (el primero por anti-nacionalista, el segundo por poco católico y polemista). Los dos se unieron contra el cardenal Rouco que defendía al locutor turolense a pesar de todo, de aquella pugna nació una bonita amistad.

Los papistas conversos que han surgido en los últimos meses en Cataluña suelen soslayar el papel determinante del cardenal Cañizares en la buena línea con Roma que ha logrado el arzobispo de Barcelona. Todos los que están hablando estos días de un polo catalán liderado por Sistach o de una estrategia vaticana que pasa inexorablemente por la ciudad condal, demuestran un absoluto desconocimiento de la pugna de poder que se está produciendo entre Cañizares y Rouco, de la que Sistach no es más que un peón en manos del purpurado valenciano.
Cuenta el Dr. Corts en su artículo “La visita apostòlica de 1928 del nunci Tedeschini a Barcelona” en la colección Analecta Sacra Tarraconensia, que el entonces Obispo de Barcelona Dr. Miralles en aquella ocasión hizo desfilar por Palacio a lo más selecto de la vida diocesana barcelonesa: una representación variada del clero local, prohombres y miembros de todas las instituciones diocesanas, cuadros intermedios de las organizaciones apostólicas de Barcelona, incluso miembros de institutos religiosos aquí nacidos o arraigados. En una palabra un autentico desfile de diocesaneidad, con la intención de dar a conocer al nuncio Tedeschini y a la Santa Sede, la auténtica realidad de una Iglesia local de gran vitalidad y fecundidad ante las inexactitudes por no decir infundios que solían circular sobre nuestra Iglesia local. 
Metodología del estudio: ratio = número habitantes de la diócesis / número de seminaristas del curso 2009-2010. 




