¡Hoy llega Pedro!
¡Y nos regocijamos en el Señor! Hoy el sucesor de Pedro, después de 28 años de la visita de su predecesor Juan Pablo II, vuelve a nuestra tierra catalana para confirmarnos en la fe.
En el marco incomparable de la Sagrada Familia, viva catequesis en piedra, retablo litúrgico de fe, expresión de nuestro genio cristiano, viene el Papa a hablarnos de la familia. Y de cómo podemos y debemos evangelizar a esta sociedad, transmitiendo la fe de Jesucristo al hombre contemporáneo para empaparlo de Dios, valiéndonos en esta ocasión del arte como instrumento. Viene a sacudirnos de nuestros letargos, a advertirnos de los peligros de la secularización y del laicismo, que arremeten contra el hombre y su conciencia. Desde Santiago viene a recordarnos que la fe de la Iglesia de Jesucristo ha creado Europa. Que la ha engendrado y forjado. Que la Iglesia ha dado dimensión y sentido a la cultura europea y occidental. Que no han sido “las culturas diversas” las que han hecho la Iglesia. Que, como dijo León XIII en la Rerum Novarum , “ la comunidad civil de los hombres ha sido renovada profundamente por los principios cristianos: y en virtud de esta renovación, el género humano ha sido promovido a su más alta nobleza; más aún, ha sido apartado de la perdición y rescatado para la vida y ha sido elevado a tal perfección, que ni la hubo mayor antes, ni la habrá en los tiempos venideros” .

La incensación. 
Es tal el cúmulo de despropósitos que se vienen sucediendo en las vísperas de la visita del Santo Padre a Barcelona, que ya sólo falta que llueva el próximo domingo, como sucedió en el viaje papal de Juan Pablo II en el año 1982. Anem per feina, que son muchos los disparates que se vienen produciendo:
A la mayoría de los católicos del mundo no les sorprenderá saber que en la Santa Misa que el Romano Pontífice celebrará en la Sagrada Familia se utilizará mayoritariamente la lengua latina, además del castellano y el catalán. Pero aquí en Cataluña que somos en muchas cosas diferentes, a nivel eclesial, a más de uno le ha sorprendido y a otros seguro que les ha indignado.