Fallece Hermann Häring, el teólogo que quiso desmontar el «depositum fidei» pieza a pieza
Hermann Häring, teólogo alemán | © Somos Iglesia

A los 88 años

Fallece Hermann Häring, el teólogo que quiso desmontar el «depositum fidei» pieza a pieza

Discípulo de Hans Küng y vetado por Roma para ejercer en Alemania, dedicó medio siglo a impugnar el pecado original, la Trinidad y la cristología de Dominus Iesus

(InfoCatólica) El pasado 28 de abril falleció en Tubinga, a los 88 años, el teólogo alemán Hermann Häring. La noticia la confirmó el movimiento Somos Iglesia (Wir sind Kirche), citando a la familia. El portal katholisch.de, dependiente de la Conferencia Episcopal Alemana, le dedicó una necrológica laudatoria que lo presentaba como un académico interesado en «cuestiones de reforma» y galardonado con un premio. Sin mención del veto eclesiástico que marcó su carrera, ni de ninguna de sus posiciones heterodoxas.

Häring nació el 7 de julio de 1937 en Pforzheim. Pasó ocho años en la Compañía de Jesús, estudió filosofía en Pullach y teología en Tubinga, donde se doctoró en 1970 en teología ecuménica. Ese mismo año se incorporó al Instituto de Investigación Ecuménica que dirigía Hans Küng, y allí permaneció una década. En 1978 obtuvo la habilitación en teología dogmática y ecuménica. Hasta aquí, un currículum brillante en el entorno de Tubinga.

El veto romano y el exilio en Nimega

En 1979, Roma retiró a Küng la missio canonica por su negación de la infalibilidad pontificia. Las instancias eclesiásticas bloquearon entonces las posibilidades de Häring de obtener una cátedra en Alemania. No tuvo más opción que Nimega, donde fue colega y luego sucesor de Edward Schillebeeckx, otro teólogo bajo sospecha romana. La Universidad de Nimega le dio la libertad académica que la Iglesia alemana le negó y Häring la aprovechó a fondo.

Su programa teológico fue considerablemente más radical de lo que la etiqueta «reformista» sugiere. A lo largo de cinco décadas, Häring no se limitó a proponer matices o reformulaciones pastorales. Fue contra los cimientos.

Contra el pecado original, la Trinidad y la cristología

Sobre el pecado original, publicó en 2022 en Christ in der Gegenwart un artículo en el que pedía directamente «superar» la doctrina, responsabilizándola de haber generado «fobia a la libertad, miedo a la autonomía, sexofobia y misoginia». Señalaba como responsables de la «desviación» al apóstol Pablo y a san Agustín. En su web personal llegó a acusar al Catecismo de confundir una reflexión teológica del siglo V con la proclamación elemental de la fe. No hablamos de un teólogo que pide reformular la doctrina del peccatum originale en categorías contemporáneas, más bie de alguien que pide abolirla. El Concilio de Trento la definió solemnemente (DS 1510-1516). Gaudium et spes 13 la reafirmó. Häring consideraba que eso daba igual.

Sobre la Trinidad, publicó en 2023 en Publik-Forum un texto titulado sin ambigüedad: «La doctrina trinitaria eclesiástica está superada». Nicea y Constantinopla, los dos concilios que formularon el dogma trinitario, tienen rango de Magisterio extraordinario y solemne. Declarar «superada» su doctrina equivale a declarar superado el Símbolo de la Fe que recitan cada domingo cientos de millones de católicos.

Sobre la cristología, calificó Dominus Iesus (2000) como el documento que «cimentaba todas las pretensiones de poder» de la Iglesia, incluida la unicidad salvífica de Jesucristo. No era una crítica de tono o de oportunidad pastoral; era un rechazo del contenido. A Joseph Ratzinger le dedicó un volumen entero, Theologie und Ideologie bei Joseph Ratzinger (Düsseldorf, 2001), cuyo subtítulo rezaba «El análisis fundado y la crítica largamente debida de una teología petrificada». Siguieron Im Namen des Herrn (2009), sobre el rumbo del pontificado de Benedicto XVI, y Freiheit im Haus des Herrn (2011), donde diagnosticaba el fin de la «Iglesia mundial clerical».

La ordenación femenina y la red «reformista»

Sobre la ordenación femenina, respondió al canonista eslovaco Ján Duda calificando de «absurda» la acusación de herejía contra quienes la promueven, e invocó una larga lista de dogmáticos contemporáneos favorables.

Häring no era un francotirador aislado. Mantuvo vínculos estrechos con el Proyecto Ética Global de Küng, con la Fundación Herbert Haag, con Somos Iglesia y con la Iniciativa Iglesia desde Abajo, de la que era miembro honorario. El Premio Herbert Haag que recibió en 2009 lo han recibido también Küng y Eugen Drewermann: es un marcador de posición eclesiopolítica, no un reconocimiento académico neutro. En 2013 se filtró una carta suya a los párrocos de Limburgo con una crítica feroz al Obispo Tebartz-van Elst. Todos estos movimientos comparten un programa bien conocido: abolición del celibato obligatorio, ordenación de mujeres, revisión de la moral sexual, democratización del gobierno eclesial. En el contexto alemán, ese programa desembocó en el Camino Sinodal.

Un heterodoxo por convicción

Häring fue, en definitiva, un exponente coherente del ala más radical de la teología postconciliar centroeuropea. No un heterodoxo por descuido, sino por convicción sostenida durante décadas. Su carrera permite medir con exactitud la distancia entre lo que el postconcilio prometía y adónde llegó: de la «renovación» a la impugnación sistemática de Trento, Nicea, Constantinopla y el Concilio Vaticano I. Que katholisch.de presente esa trayectoria como la de un apacible profesor interesado en el «diálogo» dice menos sobre Häring que sobre el estado de la Conferencia Episcopal Alemana en 2026.

Descanse en paz.

25 comentarios

Pacorro
No confundir con Bernard Häring, el moralista redentorista fallecido en 1998 que desarrolló temáticamente la teoría ética de la llamada "opción fundamental" y relativizó la enseñanza moral tradicional de la Iglesia sobre cuestiones como el pecado mortal, la ley natural, los sacramentos, la sexualidad humana, la anticoncepción, etc.
4/05/26 5:40 PM
Francisco Javier
Teologos demoledores de la fe. Sus ideas son el desastre que vive la iglesia hoy.
4/05/26 6:04 PM
Luis López
El pecado original es un hecho real acaecido al inicio de la historia del hombre, y fue narrado con un ropaje literario alegórico por las Sagradas Escrituras, siendo reconocido como Verdad de Fe. Sobre esta Verdad se asienta la totalidad del cristianismo. Sin el pecado original nada de nuestra fe tiene sentido, absolutamente nada.

Pero es que negarlo no sólo es negar nuestra fe; es negar también la principal explicación de la dramática y trágica historia del hombre, que por mucha civilización y racionalidad que intente poner en las leyes volverá a caer una y otra vez en el error y el mal si olvida esa caída inicial. Negar el pecado original -y negar la necesidad de Gracia sobrenatural para salir de sus garras y sus efectos- convierte la existencia en un absurdo, en un sin sentido.
4/05/26 6:08 PM
D.S.
Agora chegou a hora da verdade.

Bendito seja Deus pela Sua justiça perfeitíssima.

Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera.
4/05/26 6:18 PM
Juan Mariner
Debía tener a disposición y a su alcance siempre todos los medios anticatolicos, con buena remuneración, además. Necesitan a gente así, herejes resentidos, cuando hay que atacar a la Iglesia, como unos y unas que yo me sé en España que son invitados de honor cuando hay que darle duro a los católicos por "su mal comportamiento" (a los jerarcas hay pacto de no ponerlos en su asquerosa boca). Descanse en Paz.
4/05/26 6:20 PM
jandro
Para que luego digan que mala hierba nunca muere.
Otra arma destructora de la ICAR creada donde los jesuitas... y van... la tira.
4/05/26 6:46 PM
Noemí
Que Dios se apiade de su alma.
4/05/26 6:57 PM
Dámaso
Ahora es el momento de explicar sus tesis a su Juez a ver si le convence.
4/05/26 8:21 PM
JSP
1. En viticultura, la cepa es la planta individual de la vid, específicamente su tronco que brota sarmientos y frutos, y me parece que este sarmiento ha sido cortado y se ha secado porque no ha dado fruto: un hereje de sarmiento alemán.
2. Pero, es en su Juicio Tremendo, Dies Irae, donde Dios lo mandará a quemar o no: muerte, juicio, purgatorio, infierno o gloria, ten presente cristiano siempre en la memoria.
3. El pecado original es un dogma de fe de la Iglesia católica. Negarlo es negar a Dios Uno y Trino, y a Cristo Redentor-Salvador, y a la Llena de Gracia: Inmaculada Concepción: dogma de Fe.
4. El Requiem en re menor (KV. 626) de Wolfgang Amadeus Mozart fue su última obra. Esperemos que Hermann Häring tenga + de un 0% de Gracia en su última obra espiritual.
4/05/26 8:48 PM
Tannhäuser
Pues nada llorable; un angelito más (de los de las alas de murciélago) y un |@#¡¡¡¬&%ª menos
4/05/26 8:50 PM
Maria
Ahora conocerá sus errores. Dios se apiade de el.
4/05/26 9:36 PM
Pedro1
El postconcilio no llegó a la impugnación sistemática de Trento, Nicea, Constantinopla y el Concilio Vaticano I. Habrán llegado algunos falsos teólogos.
4/05/26 11:07 PM
anawim
¿Cómo consigue el diablo desmontar todas las piezas en algunas cabezas de teólogos y luego montarlas todas al revés sin que el sujeto se de cuenta que algo no anda bien?
¿Qué hiciste Hermann Häring, para que el diablo jugará al ajedrez con tu cabeza y no te dieras cuenta que perdías todas las partidas?
4/05/26 11:19 PM
Juan diácono
Tanto tiempo queriendo desunir a la Iglesia, por lo que observo en los comentarios y deduzco de la noticia, y ahora se aprovecha, ¡quiera Dios!, de las Avemarias que rezan por él unos y otros. ¡Ora pro nobis, pecatoribus!
Por lo demás, ¡qué poco "original" resulta hoy día negar ciertos pecados!
4/05/26 11:40 PM
Emiliano
Los teologos hablan mucho de Dios sin haber visto ni siquiera un Angel ,yo me fio de Andre Frossard que vio el Cielo habitado y la Luz qué encubria la presencia de Dios rodeado de una gran asamblea de angeles
5/05/26 12:48 AM
ANGEL
Luis López: negar el pecado original convierte la existencia en un absurdo....para el católico. Sé que éste es un portal católico, pero como se trata de un artículo sobre un disidente, me permito aportar mi granito de diferente perspectiva. Hay muchas confesiones y filosofías trascendentes que no necesitan el pecado original. En el siglo II muchos cristianos así lo pensaban. Por supuesto están fuera de la iglesia. Sólo eso.
5/05/26 8:48 AM
Pablo
Uno menos.
Está la vida bien organizada porque al final "son como la hierba que se seca". La nada de sus teorías se desvanece. Ni uno.
5/05/26 10:27 AM
Marta de Jesús
En el siglo II muchos NO cristianos pudieron pensar eso. Igual que en el siglo actual. Cristianos, obviamente, no, porque eso no es cristiano. Ni judío. Esas personas de otras filosofías, necesitan a Cristo para salvarse, como los demás. No les va a salvar "su filosofía".

Respecto al caballero, solo puedo decir DEP.





5/05/26 2:26 PM
Gregory
Coincido con Anawim
No logro comprender como pudo poner en entredicho verdades fundamentales de la fe, y luego decir que era un teólogo católico.
Solo puedo decir que descanse en paz.
5/05/26 5:57 PM
Maria
Qué susto habrá experimentado al encontrarse con la Verdad!!!
5/05/26 6:46 PM
Alfonso
Parece que este señor era un hereje... no sé.

¿Qué les ocurre a los herejes?, es decir, cuando fallecen, ¿no van al cielo?, ¿no van al purgatorio?, ¿van irremisiblemente al infierno?, ¿o hay -Dios lo quiera- posibilidad de ir al purgatorio?

Gracias por responder a la duda.
5/05/26 8:15 PM
Guillermo Orjuela Bermeo
Este cismático, hereje y apóstata debe estar en los profundos infiernos, en el último círculo del infierno como lo pronosticó Dante. Los tormentos del infierno no le serán suficientes para pagar todo el mal que propagó en vida.
Un alma perdida para toda la eternidad a causa de su propia perfidia, arrogancia y odio a la Fe verdadera.
5/05/26 9:02 PM
Luis López
No Ángel, creer en el Pecado Original da el único sentido posible al problema esencial de la existencia humana. Y negarlo la convierte en un sinsentido, porque deja sin respuesta el problema del mal y la responsabilidad. Al revelarnos Dios esa verdad, el hombre cristiano ya sabe por qué es así, por qué tiene esa tendencia oscura en su alma, sabe a qué debe atenerse y cómo puede salir de esa situacion (por medios sobrenaturales, confiando en un Dios misericordioso que nunca le abandona aunque caiga una y otra vez).

Pero el no cristiano, que niega esa verdad de fe, no puede responder al hecho de que el hombre, teniendo inteligencia, sociabilidad y sentido moral, actúa como actúa (pecando reiteradamente de pensamiento, palabra, obra y omisón, cualquiera que sea su grado de civilización). El mal sigue ahí, -llevándole al error intelectual y a las más aberrantes fallas morales-, con lo que si creemos en Dios, pero negamos el pecado original habría que pensar que Dios es torpe -o peor incluso malvado- (por hacernos así). Y si no creemos en Dios, la más lúcida solución al problema del mal es considerar la existencia un absurdo que no merece la pena, y salir de ella por la vía del suicidio. También podemos engañarnos a nosotros mismos (es lo que ha la mayoría de la gente), pero si pensamos un poco esa solución es realmente patética.
6/05/26 12:39 PM
El Quijote del Norte
Ya no solo son deicidas, tienen el encargo de ser demoledores, donde construirán su paraíso del amor propio hasta el desprecio de Dios.

Que descanse en paz, si es que puede descansar.
6/05/26 6:20 PM
José María
Respondiendo a "ANGEL":
"Luis López: negar el pecado original convierte la existencia en un absurdo....para el católico. Sé que éste es un portal católico, pero como se trata de un artículo sobre un disidente, me permito aportar mi granito de diferente perspectiva. Hay muchas confesiones y filosofías trascendentes que no necesitan el pecado original. En el siglo II muchos cristianos así lo pensaban. Por supuesto están fuera de la iglesia. Sólo eso.¿No crees que la existencia del pecado original, y la naturaleza caida, se deducen de la mera observación del ser humano?"

¿No crees que la existencia del pecado original, y la consecuente naturaleza caída y tendencia al desorden moral, se perciben como evidentes sin más que observar al ser humano?
7/05/26 2:00 PM

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