(LifeSiteNews/InfoCatólica) El Cox Mill High School de Concord, Carolina del Norte, se enfrenta a graves acusaciones tras ignorar repetidamente las quejas de alumnas que denunciaron que un varón biológico integrante de los equipos de fútbol americano y de animadoras, que se identifica como mujer, utilizaba los vestuarios femeninos del centro y las «miraba fijamente mientras se cambiaban».
«Demasiado político para abordarlo»
La alumna Trista Ruck relató el caso en una audiencia pública ante la junta escolar del condado de Cabarrus el pasado mes de diciembre. «Una compañera mía, que forma parte de un equipo deportivo, me contó que durante los entrenamientos de primavera de su deporte estaba en el vestuario cambiándose cuando se dio cuenta de que él la estaba mirando a ella y a las demás chicas mientras se vestían y desvestían. Me dijo que aquello la hizo sentirse extremadamente incómoda», declaró Ruck. Cuando las afectadas y sus padres reclamaron una solución, el director del centro les respondió que la situación era «demasiado política para abordarse» y sugirió que las alumnas podían «ir a cambiarse a otro sitio» si se sentían incómodas. El director de atletismo del centro también «hizo caso omiso de nuestras quejas», según la propia alumna. El director en cuestión dimitió diez días después de que el caso fuera expuesto en la audiencia pública.
America First Legal exige investigación federal
La organización America First Legal (AFL) ha presentado una queja formal ante el Departamento de Justicia y el Departamento de Educación de Estados Unidos, exigiendo una investigación inmediata. «Obligar a las alumnas a compartir espacios íntimos —baños, vestuarios y duchas donde se desvisten— con varones biológicos es exactamente el tipo de condición basada en el sexo que crea un ambiente educativo hostil», sostiene el documento. El asesor jurídico superior de AFL, Ian Prior, fue contundente: «Las chicas nunca deben ser forzadas a sacrificar su privacidad, seguridad o dignidad porque los responsables del centro tengan miedo a decir la verdad sobre el sexo biológico. Las autoridades federales deben intervenir, investigar de inmediato y garantizar que las escuelas del condado de Cabarrus cumplen la ley federal, y no la ideología woke».
Una batalla que no tendría que librarse
El caso del Cox Mill High School es el último de una larga serie en la que alumnas y sus familias luchan por el derecho elemental a la privacidad: el derecho a no ser observadas por varones mientras se desvisten. Algunas chicas prefieren soportar la ropa de deporte sudada durante toda la jornada antes que cambiarse frente a un varón que se declara del sexo contrario; otras evitan por completo el uso de los baños del instituto. Veintiún estados de la Unión ya cuentan con leyes que prohíben expresamente el acceso de varones biológicos a los espacios privados femeninos en edificios públicos, incluidos colegios e institutos; cuatro estados adicionales tienen normas que definen el sexo de forma biológica con efecto equivalente. El resto está en deuda con sus alumnas.








