9.05.16

Recibir la Comunión en pecado según el Santo Cura de Ars -2

Santo Cura de Ars

Conforme a lo anunciado , publicamos en este post la segunda parte del Sermón sobre el Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Por su extensión, vendrá aún una parte tercera y final.


Sermón del santo Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Parte II

Sin embargo, leemos en la historia unos ejemplos que hacen estremecerse . Vemos que un emperador pagano, en odio a Jesucristo, colocó a ídolos infames sobre el Calvario y sobre el Santo sepulcro, y creyó en esto que él no pudo llevar más lejos su furor hacia Jesucristo. ¡Eh! ¡gran Dios! ¿hay algo comparable con el comulgante indigno? ¡Ah! no, no, no es más entre ídolos mudos e insensibles que él coloca a su Dios, pero, ¡Ay! ¡en medio de sus pasiones infames y vivas, qué son tantos verdugos qué crucifican a su Salvador! ¡Ay! ¿qué digo? Este desgraciado une al Santo de los santos a asesinos prostituidos y le vende a la iniquidad. Sí, este desgraciado sumerge a su Dios en un infierno intenso. ¿Podemos concebir algo más espantoso? Sí, hijos míos, somos sobrecogidos de horror viendo en la historia las profanaciones que se han hecho a las santas Hostias. ¿Pero qué es esto, si lo comparamos a los que comulgan indignamente? ¡Oh! no, no, esto todavía no es nada.

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17.04.16

Recibir la Comunión en pecado según el Santo Cura de Ars

Santo Cura de Ars

Los santos son aquellos en quienes más ha resplandecido la luz de la fe , que no es otra cosa que el conocimiento de la verdad. Contrastando nuestros pensamientos con los de ellos, a veces nos sentimos impactados, quedando al descubierto el camino que a todos nos falta por recorrer hasta que aquellas palabras de San Pablo se hagan realidad en nosotros: “Justus meus ex fide vivit” (Hb 10,38).

Invitamos, en esa misma línea, a nuestros lectores a leer y meditar este impresionante Sermón del Santo Cura de Ars. Siendo un poco largo, lo publicaremos en 2 post consecutivos. Como siempre, los destacados en negrita y cursivo son nuestros.


Sermón del santo Cura de Ars sobre la Comunión indigna. Parte I.

Anima quæ peccaverit, ipsa morietur . El alma que pecare, morirá. (Ez 18, 6)

Si todo pecado mortal, hijos míos, le da muerte a nuestra alma , la separa de Dios para siempre, la precipita a todo tipo de desgracias, ¿a cuál estado debe pues reducirse el más horrible de todos los crímenes, que es el sacrilegio? Oh mi Dios, ¿quién es el que jamás podrá formarse una idea del estado espantoso de un alma cubierta de sacrilegios? Sí, nos dice Jesucristo, cuando ustedes vean la abominación de la desolación en el lugar santo, predicha por el profeta Daniel, compréndanlo bien; no, no, hijos míos, no eran las profanaciones que se habían cometido, y que todavía debían cometerse en el templo de Jerusalén, las que hicieron derramar las lágrimas de Jesucristo. ¡Ay! Hijos míos, habiéndose escogido el corazón del hombre para hacerlo su morada y su templo, Jesucristo preveía sin duda las profanaciones y las abominaciones desastrosas que el demonio haría por el pecado ; ¡qué pensamiento triste y desconsolador para un Dios! Pero el más grande y más terrible de todos los dolores es prever que se profanaría su cuerpo adorable y su sangre preciosa.

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12.04.16

Los que siguen a Cristo más de cerca son aquellos que luchan por la verdad hasta la muerte

Cristo Rey, de autor desconocido

Hoy más que nunca, volvamos nuestra mirada hacia Cristo, quien ha venido al mundo “para dar testimonio de la verdad ” (Jn 18,37), verdad que como don de Dios concede la auténtica libertad al hombre (“la verdad os hará libres” Jn 8,32). Todo el que es de la verdad escucha la voz de Cristo y la sigue (cf. Jn 18, 37). Obrando así, en la adhesión plena a su Palabra, “puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca” (Mt 7, 24).

San Juan Pablo II ha comentado estos esenciales pasajes evangélicos en la audiencia general que transcribimos abajo para nuestros lectores. Construyamos la casa de nuestras vidas sobre la roca de la Palabra de Cristo. Él es nuestra paz. Amén, Aleluya.

“El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán” (Mt 24,35).

“A Cristo le siguen más de cerca aquellos que luchan por la verdad hasta la muerte” (San Agustín, Tratado 124,5).

Los destacados en negrita y cursiva son nuestras.


Audiencia General del Papa San Juan Pablo II, del 4 de mayo de 1988

La misión de Cristo. “Para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37)

1. “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37). Cuando Pilato, durante el proceso, preguntó a Jesús si Él era rey, la primera respuesta que oyó fue: “Mi reino no es de este mundo…” Y cuando el gobernador insiste y le pregunta de nuevo: “¿Luego tú eres Rey?", recibe esta respuesta: “Sí, como dices, soy Rey” (cf. Jn 18, 33-37). Este diálogo judicial, que refiere el Evangelio de Juan, nos permite empalmar con la catequesis precedente, cuyo tema era el mensaje de Cristo sobre el reino de Dios. Abre, al mismo tiempo, a nuestro espíritu una nueva dimensión o un nuevo aspecto de la misión de Cristo, indicado por estas palabras: “Dar testimonio de la verdad". Cristo es Rey y “ha venido al mundo para dar testimonio de la verdad". El mismo lo afirma; y añade: “Todo el que es de la verdad, escucha mi voz” (Jn 18, 37).

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24.03.16

Viernes santo: historia y mística de la Adoración a la Cruz

Adoración del viernes santo

Mañana toda la Iglesia será sumergida en un profundo silencio de dolor, de adoración y de infinita gratitud ante el misterio de la gloriosa Pasión de nuestro divino Redentor.

Entre tantas riquezas que la Liturgia de la Iglesia nos regala en estos días santos, cabe destacar la Adoración de la cruz que se lleva a cabo la tarde del viernes santo. Hemos querido copiar para nuestros lectores un breve comentario de esta antigua ceremonia sacado del Año Litúrgico de Dom Próspero Guéranger.

Dom Prosper Guéranger (Sablé, 1805-Solesmes, 1875), fue liturgista y restaurador de la orden benedictina en Francia. Ordenado en 1827, recuperó el antiguo priorato de Solesmes, del que tomó posesión en 1833, y en el cual llevó adelante el proyecto de restauración de la orden benedictina. Obtuvo el ascenso de Solesmes a abadía. Primer abad de Solesmes (1837) y superior de la Congregación de Francia, se convirtió en el alma del movimiento de restauración litúrgica. Entre sus principales obras cabe recordar las Instituciones litúrgicas (1840-1851) y el Año litúrgico (1841-1866).


LA ADORACION DE LA SANTA CRUZ 

Después de que las oraciones generales han concluido con la súplica dirigida a Dios por la conversión de los paganos ; la Iglesia ha terminado su recomendación universal y solicitado para todos los habitantes de la tierra la efusión de la sangre divina que brota, en este momento, de las venas del Hombre-Dios. Volviéndose ahora a los cristianos sus hijos, conmovida ante las humillaciones del Señor, los invita a disminuir el peso, dirigiendo sus homenajes hacia esa Cruz hasta ahora infame y en adelante sagrada, bajo la cual camina Jesús hacia el Calvario y de cuyos brazos penderá hoy. Para Israel, la cruz es un objeto de escándalo; ¡para los gentiles un monumento de locura!; nosotros, cristianos, veneramos en ella el trofeo de la victoria de Cristo y el instrumento augusto de la salvación de los hombres. Ha llegado, pues, el momento en que debe recibir nuestras adoraciones por el honor que el Hijo de Dios se ha dignado hacerla, regándola con su sangre y asociándola así a la obra de nuestra Redención. No hay día ni hora más indicada en el año para rendirla nuestros homenajes.

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11.03.16

Meditación sobre la pasión del Señor

San León Magno

La Iglesia nos regala en este tiempo de cuaresma preciosos textos en el Oficio de Lecturas de cada día. Para quienes no tienen la posibilidad de rezar diariamente esta oración litúrgica, compartimos la enriquecedora lectura del día de ayer, del Papa San León Magno.

San León I (+461), llamado Magno por la grandeza de sus obras su santidad , es el Pontífice más importante de su siglo. Tuvo que luchar fuertemente contra dos clases de enemigos: los externos que querían invadir y destruir a Roma, y los internos que trataban de engañar a los católicos con errores y herejías.

Nació en Toscana, Italia, donde recibió una esmerada educación. Llegó a ser Secretario del Papa San Celestino, y de Sixto III. Desde el principio de su pontificado dio muestra de poseer grandes cualidades para ese oficio. Predicaba al pueblo en todas las fiestas y de él se conservan 96 sermones, que son verdaderas joyas de doctrina. A los que estaban lejos los instruía por medio de cartas. Se conservan 144 cartas escritas por San León Magno.


De los Sermones de san León Magno, papa

(Sermón 15 Sobre la pasión del Señor, 3-4: PL 54, 366-367)

MEDITACIÓN SOBRE LA PASIÓN DEL SEÑOR

El que quiera venerar de verdad la pasión del Señor debe contemplar de tal manera, con los ojos de su corazón, a Jesús crucificado, que reconozca su propia carne en la carne de Jesús.

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